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lunes, 15 de junio de 2020

La Condenación Es La Causa Principal


Inspiración de Gracia

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...  (Romanos 8:1)
Cuando tienes una planta con hojas enfermas, sería una tontería solo darle tratamiento a las hojas sin conocer la causa principal del problema.  Del mismo modo, cuando las “hojas” de enfermedad, pobreza y hábitos destructivos comienzan a brotar en tu vida, tú necesitas saber cuál es la causa principal.
Los expertos te dirán que es el estrés.  Ellos pueden ir un poco más profundo y decir que es el temor —temor al futuro, al rechazo, a la pérdida, a la muerte, etc.  ¿Pero es realmente el temor la causa?  ¿O hay algo más profundo que el temor?
La Biblia nos muestra que la causa fundamental más común en los problemas en nuestras vidas es la condenación.  Con la condenación viene el temor.  El temor induce al estrés, el cual provoca los síntomas de la maldición.
Esto fue lo que le sucedió a Adán.  Mucho antes de que él enfrentara la pobreza, la enfermedad y finalmente la muerte, él tenía estrés.  Debido a su pecado, Dios le dijo: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.” (Génesis 3:19)  El sudor habla de estrés.  Pero antes de que hubiera estrés, había temor porque Adán le dijo a Dios: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” (Génesis 3:10)
Pero, ¿qué hizo que Adam tuviera temor?  Adán solo tuvo miedo cuando, al ver su desnudez, él se dio cuenta de que había pecado contra Dios.  Él se sintió tan avergonzado y condenado que se escondió.  Entonces Dios le preguntó: “¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?” (Génesis 3:11)  No había nadie más en el jardín aparte de Adán y Eva, así que sabemos que probablemente fue el diablo quien le dijo a Adán que estaba desnudo.
Amigo, la condenación es la causa principal de los síntomas de la maldición que se manifiesta en tu vida.  Es por eso que tú debes saber que en la cruz, Dios tomó todos tus pecados, los puso sobre Jesús y desató la furia de Su ira contra ellos hasta que Jesús gritó: “¡Consumado es!”
Todos tus pecados fueron completamente castigados en el cuerpo de Cristo que fue condenado por ti.  La causa principal de todos tus problemas ya fue tratada.  Esto significa que el diablo no puede imponer la maldición en tu vida si tú no recibes primero su condenación.  ¡Así que ven al lugar de no condenación y las hojas enfermas no brotarán en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 23 de enero de 2019

Amor Perfecto

Medita En
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.  (1 Juan 4:18)
El temor es una atadura destructiva.  El temor te paraliza y te impide cumplir el asombroso destino que Dios tiene para ti.  El temor te hace sentir inadecuado e inseguro, y viene con efectos secundarios poco saludables que van desde ataques de pánico hasta trastornos del sueño.  El temor es irracional.  El temor es una condición espiritual, que es por lo que no puedes razonar el miedo y deshacerte de él.  No puedes simplemente decirle a alguien que está luchando contra el temor y atrapado por ataques de pánico, que simplemente deje de sentir temor.  Una condición espiritual no puede ser remediada naturalmente.  El temor solo puede ser erradicado por un encuentro personal con la persona de Jesús.
Amado, si lo que acabo de describir sobre el temor es bastante familiar para ti, quiero que sepas que no es el deseo del corazón de tu Padre celestial, el que vivas atormentado por el temor.  No hay temor en el amor de Dios.  Su amor perfecto expulsa todos los temores.
No sé si alguna vez has experimentado el amor de Dios, pero mi deseo es que HOY tú recibas una revelación de Su amor por ti, de una manera profunda y personal.  Y a medida que Su amor inunda tu corazón, oro por que todo temor que te tiene atado, sea expulsado de tu vida para siempre.
Juan 3:16 nos dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Oh, cuán claramente proclama este versículo que Dios te ama TANTO.  Y si tú tan solo supieras cuánto Él estima y atesora a Su amado Hijo, podrías vislumbrar lo mucho que Él te ama, porque Él entregó a Su Hijo por ti.  Es por eso que yo predico y escribo sobre el evangelio de la gracia.  El evangelio de la gracia consiste en dejar ver el perfecto amor de Dios —un amor cuya longitud, profundidad y altura, fueron demostrados en la cruz.  Un amor que renunció al Hijo de Dios como sacrificio.  Un amor que cargó con tus pecados y los míos, para que podamos recibir Su vida eterna y vivir libres de toda atadura.
¡Amigo mío, cuanto más sumerjas y ancles tu corazón en el perfecto e incondicional amor de Dios por ti, más control le quitarás al temor sobre tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 25 de mayo de 2018

El Antídoto Para El Temor


En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…
1 Juan 4:18
Los expertos dicen que los bebes tienen dos temores que son naturales: el temor a caerse y el temor a ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue desarrollado con 500 adultos de diferentes edades, trasfondos y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartieron alrededor de 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Esta es una gran cantidad de temores!
Actualmente, nuestros cuerpos son diseñados por la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor, y se escondió de Dios y dijo: “Oí Tu voz… tuve miedo… me escondí.”  (Génesis 3:10)
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar…  En realidad, todo temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú estás creyendo que Dios todavía está enojado contigo, y que Él está decidido a castigarte, ¿cómo podrías entonces tener fe en que todo va a estar bien?  ¿Cómo podrías tener fe para tu milagro?
Pero yo tengo buenas noticias para ti.  Hay un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor.”  Cuando tú sabes que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que llevara tu castigo y tú pudieras tomar Sus bendiciones, dejas de tener temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que Él retendría la sanidad, la provisión financiera o un matrimonio bendecido para ti?  (Romanos 8:32)
Hoy, cuando escuches Su voz, vas a escucharlo decir: “Tú eres Mi hijo amado, en ti tengo complacencia.”  Y no tendrás que esconderte, tú puedes correr hacia Él sin temor porque Él no está ahí para castigarte.  ¡Él está ahí para protegerte y para proveer para ti, así que no temas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 31 de julio de 2016

¿Qué Has Estado Diciendo?

La muerte y la vida están en poder de la lengua…
Proverbios 18:21

Hay muchas cosas en la vida que pueden provocarnos temor –perder nuestro trabajo, enfermedades mortales, ataques terroristas y así sucesivamente.  Cuando nos enfrentamos a estas cosas, tenemos la tendencia a ceder a la preocupación y el miedo, y comenzamos a hablar de nuestros miedos.
Job no fue diferente.  Él constantemente temía que Dios los castigaría a él y a su familia porque no dejaba de pensar que sus hijos habían pecado contra Dios.  Se levantaba temprano en la mañana para ofrecer sacrificios, diciendo: “Tal vez mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en sus corazones.”  Y la Biblia nos dice que hacía esto siempre (Job 1: 5).
Así que, Job continuó confesando los pecados de sus hijos y temiendo que algo terrible les sucedería a él y a su familia.  De hecho, esta conciencia de pecado no sólo le produjo temor, la Biblia nos dice que estaba aterrorizado (Job 3:25).
Es importante que entendamos que fue la conciencia de pecado de Job lo que le abrió la puerta a Satanás.  Su preocupación por los pecados que su familia pudo haber cometido dio a Satanás la oportunidad de traer muerte y destrucción a su vida.  Dios tenía un cerco de protección alrededor de Job.  Pero cuando él comenzó a ser consciente de pecado y tener una temerosa expectación de juicio, el cerco fue removido y Satanás pudo atacarlo (Job 1: 9-12).
Amigo, si has pecado, no digas: “He fallado de nuevo.  Merezco ser castigado por Dios.”  ¡Recuerda que tus pecados ya han sido perdonados porque Jesús fue castigado y condenado en tu lugar!  (Efesios 1: 7).  Así que di: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.  Jesús, Tú eres mi santidad y mi perfección” (1ª Corintios 1:30; 2ª Corintios 5:21).
Debemos ser conscientes de lo que creemos y decimos regularmente porque “la muerte y la vida están en poder de la lengua.”  Así que, cuando oigas hablar de un virus mortal que ha tomado muchas vidas, no digas: “¡Yo seré el próximo porque no he sido un buen cristiano!”  En cambio, di: “Jesús, Tú eres mi justicia y protección. Ciertamente me librarás del lazo del cazador, de la peste destructora” (Salmo 91: 3).
Amado, creer y confesar de esta manera,  no sólo agrada a Dios, ¡sino que también cierra la puerta a Satanás para que él no pueda obrar en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento del Día

Se consciente de lo que crees y dices con regularidad porque la muerte y la vida están en poder de la lengua.


lunes, 11 de julio de 2016

La Raíz Es La Condenación

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús…
Romanos 8:1

Cuando tienes una planta con hojas enfermizas, sería absurdo tratar solamente las hojas, sin saber la raíz del problema.  De la misma manera, cuando las “hojas” de enfermedad, pobreza y hábitos destructivos comienzan a brotar en tu vida, tú necesitas conocer cuál es la raíz de esto.
Los expertos van a decirte que es estrés.  Quizá irán un poco más profundo y dirán que es temor —temor al futuro, al rechazo, a la pérdida, a la muerte y ese tipo de cosas.  Pero, ¿es el temor la raíz principal del problema?  O ¿habrá algo más profundo que el temor?
La Biblia nos muestra que la causa fundamental de los problemas en nuestras vidas es la condenación.  Con la condenación viene el temor.  Entonces el temor induce al estrés, el cual provoca los síntomas de la maldición.
Esto es lo que le sucedió a Adán.  Mucho antes de que él enfrentara la pobreza, la enfermedad y finalmente la muerte, él tuvo estrés.  Debido a su pecado, Dios le dijo: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra” (Génesis 3:19).  El sudor representa al estrés.  Pero antes de que hubiera estrés, había temor, porque Adán le dijo a Dios: “Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí” (Génesis 3:10).
¿Pero qué hizo a Adán tener miedo?  Adán solo tuvo temor cuando, viendo su desnudez, se dio cuenta de que él había pecado contra Dios.  Se sintió tan avergonzado y condenado, que se escondió.  Entonces Dios le preguntó: “¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?” (Génesis 3:11).  No había nadie más en el huerto, más que Adán y Eva, así que nosotros sabemos que probablemente fue el diablo quien le dijo a Adán que él estaba desnudo.
Mi amigo, la condenación es la raíz de los síntomas de la maldición manifestándose en tu vida.  Es por eso que tú necesitas conocer que en la cruz, Dios tomó todos tus pecados, los puso en Jesús y desató toda la furia de Su ira contra ellos, hasta que Jesús clamó: “¡Consumado es!”
Todos tus pecados han sido completamente castigados en el cuerpo de Cristo, quien fue condenado por ti.  La raíz de todos tus problemas ha sido tratada.  Esto significa que el diablo no puede ejercer la maldición en tu vida a menos que tú aceptes la condenación.  Así que, ¡ven al lugar de la no condenación y ninguna hoja enfermiza brotará en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La condenación es la raíz de los síntomas de la maldición manifestándose en tu vida.


sábado, 2 de abril de 2016

El Antídoto Para El Temor

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…
1ª Juan 4:18

Los expertos dicen que los bebes tienen dos temores que son naturales: el temor a caerse y el temor a ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue desarrollado con 500 adultos de diferentes edades, trasfondos y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartieron alrededor de 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Esto es una gran cantidad de temores!
Actualmente, nuestros cuerpos son diseñados por la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor, y se escondió de Dios y dijo: “Oí Tu voz… tuve miedo… me escondí.”  (Génesis 3:10)
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar…  En realidad, todo temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú crees que Dios todavía está enojado contigo, y que Él está decidido a castigarte, ¿cómo puedes tener fe en que todo va a estar bien?  ¿Cómo puedes tener fe para tu milagro?
Pero yo tengo buenas noticias para ti.  Hay un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor.”  Cuando tú sabes que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que llevara tu castigo y tú pudieras tomar Sus bendiciones, dejas de tener temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que Él retendría la sanidad, la provisión financiera o un matrimonio bendecido para ti?  (Romanos 8:32)
Hoy, cuando escuches Su voz, vas a escucharlo decir: “Tú eres Mi hijo amado, en ti tengo complacencia.”  Y no tendrás que esconderte, tú puedes correr hacia Él sin temor porque Él no está ahí para castigarte.  ¡Él está ahí para protegerte y para proveer para ti, así que no temas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día
Corre hacia Dios sin temor porque Él no esta ahí para castigarte, sino para protegerte y para proveer para ti.


miércoles, 4 de marzo de 2015

El Antídoto Para El Temor

1ª Juan 4:18
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…
Los expertos dicen que los bebes tienen dos temores que son naturales: el temor a caerse y el temor a ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue desarrollado con 500 adultos de diferentes edades, trasfondos y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartieron alrededor de 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Esto es una gran cantidad de temores!
Actualmente, nuestros cuerpos son diseñados por la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor, y se escondió de Dios y dijo: “Oí Tu voz… tuve miedo… me escondí” (Génesis 3:10).
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar…  En realidad, todo temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú crees que Dios todavía está enojado contigo, y que Él está decidido a castigarte, ¿cómo puedes tener fe en que todo va a estar bien?  ¿Cómo puedes tener fe para tu milagro?
Pero yo tengo buenas noticias para ti.  Hay un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor”.  Cuando tú sabes que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que llevara tu castigo y tú pudieras tomar Sus bendiciones, dejas de tener temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que Él retendría la sanidad, la provisión financiera o un matrimonio bendecido para ti?  (Romanos 8:32).
Hoy, cuando escuches Su voz, vas a escucharlo decir: “Tú eres Mi hijo amado, en ti tengo complacencia.”  Y no tendrás que esconderte, sino puedes correr hacia Él sin temor porque Él no está ahí para castigarte.  ¡Él está ahí para protegerte y para proveer para ti, así que no temas!
Pensamiento Del Día

Corre hacia Dios sin temor porque Él no esta ahí para castigarte, sino para protegerte y para proveer para ti.


jueves, 9 de enero de 2014

¡Tú Varón O Mujer Poderosa y Valiente!



Medite En

Jehová le dijo: “Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.”
Jueces 6:16


Gedeón vivió con mucho temor.  De hecho, él temía tanto a sus enemigos que estaba sacudiendo el trigo en el lagar en la noche para ocultarse y ocultar el grano de ellos!  Antes de pelear y prevalecer en contra de los madianitas, él primero peleó insistiendo en que él era el más débil y el menos capaz de todos los hombres de Israel (Jueces 6:15)!

Así era, como honestamente, Gedeón se veía a sí mismo.  Pero, ¿cómo lo veía el Señor?  ¡Justamente lo opuesto!  Él veía a Gedeón como un “varón poderoso y valiente,” e incluso lo eligió a él para salvar a Israel de las manos de los Madianitas, lo cual él hizo.

Mi amigo, ¿te ves a ti mismo como un cobarde, un perdedor?  ¿Ha dicho eso de ti la gente?  Este día, quiero retarte a verte a ti mismo de la forma en que el Señor te ve –un hombre o mujer poderosa y valiente!  Toma tiempo para meditar en la historia de Gedeón.  Mira al Señor contigo así como estaba con Gedeón.  Luego, confiando en el señor, aplica a ese trabajo con el que has soñado.  Ve a esa audición o curso que siempre quisiste tomar.  Conquista todos tus temores porque ¡Él está contigo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Jueces 6:15  “Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.”


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Nació Para Salvarte A Ti

Medite En

Mas el ángel les dijo: “No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11


Medite en las primeras palabras del cielo al hombre en el principio del Nuevo Testamento: No Temáis.

¡Que palabras de gracia tan alentadoras, esperanzadoras y de empoderamiento!  Y ¿a qué era que precedían estas preciosas palabras?  La proclamación de que Jesús vendría para ser nuestro Salvador.

Mi amigo, lo que sea que estés enfrentando hoy, escucha las palabras de aliento que el cielo tiene para ti –“No Temas.”  No tengas miedo.  No te desanimes.  ¿Por qué?  Porque Jesús es tu Salvador.

Él vino para ser tu Salvador.  Él no vino para ser tu juez, para condenarte y castigarte.  Él no vino como legislador para darte más leyes que cumplir.  No, Él vino para ser tu SALVADOR.  Eso es lo que Jesús es y lo que quiere ser para ti.

Así que, ¿qué es lo que hace un Salvador?  Si te estás ahogando, acaso un salvador te condenaría por haber caído en el agua y se reiría de ti por no saber nadar?  ¿Acaso un salvador te lanzaría un libro de instrucciones para aprender a nadar?  ¡Por supuesto que no!  Él saltaría al agua de inmediato para salvarte, sin hacer preguntas!

Amado, cuando se trata de salvarte de lo que sea que traiga temor a tu corazón, Jesús es lo mejor que existe en todo el universo.  Él no vino solo para salvarte del infierno, solo para que tú puedas entrar al cielo cuando pases de esta tierra.  No, Él quiere salvarte todos los días, de cualquier cosa y de toda cosa que tú necesites ser salvado!  Mira Su poderosa mano extendiéndose hacia ti, fortalecida por un corazón que no tiene condenación, sino solo amor por ti!

Bendiciones,
Joseph Prince