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miércoles, 4 de marzo de 2020

El Antídoto Contra El Temor


Inspiración de Gracia
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…  (1 Juan 4:18)
Los expertos nos dicen que los bebés tienen dos temores naturales: temor a caerse y temor a los ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue realizado en 500 adultos de diferentes edades, antecedentes y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartían unos 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Eso es mucho temor!
En realidad, nuestros cuerpos están diseñados para la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor y se escondió de Dios y dijo: “Te oí… tuve miedo… me escondí.” (Génesis 3:10)
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar...  En realidad, cada temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú crees que Dios todavía está enojado contigo, que Él está dispuesto a castigarte, ¿cómo podrías tener fe en que todo estará bien?  ¿Cómo podrías tener fe para tu milagro?
Pero tengo buenas noticias para ti.  Existe un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor.”  Cuando tú comprendas que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que recibiera tu castigo y tú pudieras recibir Sus bendiciones, dejarás de sentir temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que retendrá de ti la sanidad, la libertad financiera o un matrimonio bendecido? (Ver Romanos 8:32)
Hoy, cuando escuches Su voz, lo escucharás decir: “Tú eres Mi hijo amado, en Ti estoy muy complacido.”  Y no tendrás que esconderte, sino que correrás hacia Él sin temor porque Él no está buscándote para castigarte.  Él te está buscando para protegerte y para proveerte, ¡así que no temas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de febrero de 2020

Recibe Al Escuchar Las Buenas Noticias


Inspiración de Gracia
Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree…  (Romanos 1:16)
Si has asistido a seminarios motivacionales, probablemente has escuchado a los oradores decir: “Si sigues estos cinco pasos, llegarás a un lugar de incremento financiero.”  Ellos probablemente también te habrán dicho que si no tienes éxito, es porque no seguiste los pasos correctamente o no fuiste diligente.
¡Gracias a Dios que el evangelio o las buenas noticias no funcionan así!  En el instante en que tú escuchas o lees las buenas noticias, y las crees y recibes, Su Palabra sale para sozo (la palabra griega para “salvar”) a ti, haciéndote perfectamente completo en todos los sentidos, “pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree.”
¿Cuáles son las buenas noticias?  Son que Dios nos ama tanto que nos dio a Su Hijo para que Él recibiera nuestro azote a fin de que nosotros podamos tener Sus bendiciones sin tener que trabajar por ellas.  En este momento, mientras lees este devocional, escuchas a un predicador o miras una prédica por DVD, a medida que escuchas la Palabra de Dios, Su poder es liberado en tu situación, resolviendo las cosas a tu favor y cambiando las situaciones alrededor de ti para tu bien.
En Hechos 14:8–10, vemos a Pablo predicando las buenas nuevas en Listra.  Un hombre lisiado desde su nacimiento estaba escuchando a Pablo.  Pablo, viendo que él tenía fe para ser sanado, le dijo: “Levántate derecho sobre tus pies.”  ¡Y el hombre dio un salto y caminó!  Él escuchó las buenas noticias, las creyó y fue sanado.
En una conferencia de liderazgo en Oslo, Noruega, en la que estuve disertando, un pastor nos compartió cómo un hombre de negocios bien respetado en su iglesia fue sanado mientras escuchaba uno de mis sermones en CD.  Este hombre era sordo de un oído.  ¡Y cuando estaba escuchando mis enseñanzas a través de ese CD, su oído sordo se abrió sin que nadie le impusiera manos o hiciera oración por él!  Él simplemente estaba escuchando las buenas noticias cuando su oído se abrió.  ¡Esto es a lo que yo llamo el poder de Dios para su salvación, sozo-ándolo a él, haciendo que su audición sea perfectamente completa!
Amigo, estos milagros suceden no porque nosotros seguimos fielmente algún tipo de fórmula, ¡sino porque escuchamos las buenas noticias predicadas y simplemente las creemos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de enero de 2019

El Cordero De Dios

Medita En
He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  (Juan 1:29)
Te animo a comenzar cada día con este pensamiento: “Dios me ama y dio a Su Hijo único por mí.  Jesús es mi todo hoy.  Yo soy salvo, sanado, favorecido, justificado y aceptado en Cristo el Amado”.
Comienza tu día ocupando tu mente con Jesús.  Durante una temporada en mi vida, incluso antes de levantarme de la cama, repetía para mí mismo una y otra vez: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Algunas mañanas lo decía más de cincuenta veces.  Quería que esta fuera una revelación latente en mi corazón, una creencia inquebrantable de que Dios es para mí y está conmigo.  Cuando ocupas tu mente con Jesús, ¡toda lucha, temor y esclavitud con la que estés enredado perderá su dominio sobre ti!
Hay una hermosa imagen de Jesús escondida en el Antiguo Testamento.  Bajo el Antiguo Pacto de la Ley, a aquellos que habían pecado se les dijo que trajeran al sacerdote una oveja que no tuviera mancha, arruga, ni defecto alguno.  El sacerdote no examinaba a la persona para ver si era perfecta (sin pecado), porque esta había pecado.  Así que, el sacerdote examinaba a la oveja.
Si la oveja era realmente perfecta, la persona que había pecado, ponía sus manos sobre la oveja en un acto para transferir sus pecados hacia la oveja inocente.  Al mismo tiempo, la inocencia y perfección de la oveja era transferida a la persona.  Seguidamente se mataba a la oveja y la persona se iba con su conciencia limpiada y la deuda por su pecado perdonada.  La persona se alejaba bajo un cielo abierto al favor y la bendición de Dios.
¿Puedes identificar a Jesús en esta práctica del Antiguo Testamento?  La oveja sin mancha, arruga, ni defecto, es una imagen del perfecto Cordero de Dios, Jesucristo Mismo, quien quita los pecados del mundo.  El sacerdote es una imagen de Dios.  Él no te examina por tus pecados.  En cambio, Él examina a Jesús y debido a que Jesús es gloriosamente perfecto, tú puedes vivir hoy con tu conciencia limpiada y tu deuda por pecado perdonada.  Puedes caminar bajo un cielo abierto y esperar el favor y las bendiciones de Dios en tu vida.  Qué hermosa imagen de la abundante y espléndida gracia de Dios.
¡Hoy, aparta tus ojos de ti mismo y detén tu propia introspección!  Mira a Jesús, el Cordero de Dios y ve Su perfección como tu perfección.  Ve Su inocencia como tu inocencia, Su justicia como tu justicia.  Mantente ocupado con Él y se transformado desde adentro hacia afuera.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 25 de diciembre de 2018

Nació Para Morir, Para Que Tú Puedas Vivir


Y esto os servirá de señal: hallaréis a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
Lucas 2:12
Probablemente estás familiarizado con la historia del nacimiento de Jesús en Belén.  La Biblia dice que cuando había llegado el momento, María “dio a luz a Su hijo primogénito;  le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre.” (Lucas 2:6-7)  Pero, ¿alguna vez te preguntaste por qué el ángel dijo a los pastores que el Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre era una “señal”?
Un pesebre es en realidad un abrevadero para el ganado.  ¿Sabes cómo se veía en esos días un abrevadero?  He visto uno similar en los establos de Salomón en Megido, Israel.  Se trata básicamente de un gran bloque rectangular de piedra con el abrevadero excavado en este.  Así que, el niño Jesús, que fue envuelto en pañales, fue colocado en algo que parecía una cubeta de piedra.
Pero, ¿por qué era eso una señal?  Porque si has visto la tumba vacía de Jesús en el lugar llamado La Tumba del Jardín en Jerusalén, te habrías dado cuenta de que el lugar donde Su cuerpo fue colocado, dentro de una tumba excavada en una roca, se asemeja a un abrevadero de piedra.  La Biblia dice que después de la crucifixión y muerte de Jesús, José de Arimatea tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en un lienzo de lino y le puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca. (Marcos 15:43-46)
¿Puedes ver las similitudes?  Envuelto en pañales y acostado en un pesebre, el niño Jesús un día sería envuelto en un lienzo de lino y puesto en un sepulcro.  Esta fue la señal a la cual el ángel se refería.  Ésta apuntaba a la muerte de Jesús.
Jesús fue el único niño de toda la humanidad nacido para morir.  Al darte cuenta de eso, te darás cuenta de lo mucho que Dios te ama.  Te darás cuenta que Él dio a Su Hijo con ese propósito, y que Su Hijo voluntariamente vino con el mismo propósito —morir por tus pecados y los míos.
Amado, ¿puedes imaginarte vivir tu vida sabiendo que solo estás cumpliendo con los requisitos para morir en la cruz, para salvar al mundo?  Esa fue la vida que Jesús vivió.  ¡Él vivió para morir, para que nosotros podamos vivir y disfrutar la vida en abundancia hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 31 de julio de 2018

Jesús Sobrepagó Nuestra Deuda


Pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios.
Hebreos 10:12
¿Sabías que una vez nosotros tuvimos una gran deuda ante Dios?  No, no era una deuda de dinero, era una deuda por pecado.  Le debíamos a Dios una deuda por pecado, la cual nunca podríamos haber pagado.  Pero Dios nos amó de tal manera, que vino con un plan para pagar esa deuda —Él dio a Su Hijo para que muriera en la cruz por nuestros pecados.  Jesús no tenía pecado.  Así que, cuando Él fue a la cruz para llevar el castigo por nuestros pecados, Él pagó por nosotros la deuda que Él no debía.
Mi amigo, la verdad es que nuestra deuda por pecado ha sido más que pagada por completo.  De hecho, ¡Jesús la sobrepagó!  El sacrificio de Jesús fue un sobrepago por esa deuda, ya que no era solamente un buen hombre, venerado por Sus cualidades santas y Su buen carácter, el que murió por nosotros.  ¡Era el Hijo del Dios Viviente, el Creador del Universo, el Hombre Perfecto, el que murió por nosotros!
Ya que Jesús es Dios, Su sacrificio es mayor que los sacrificios de todos los hombres buenos —del pasado, presente y futuro— juntos.  Su sacrificio cuenta para todas las personas que han vivido en el pasado, todas los que vivimos actualmente y todas los que vivirán en el futuro.  Y Su sacrificio único, que dura para siempre, quitó todos nuestros pecados.
El sacrificio de Jesús fue también un sobrepago, porque Su sangre es de mucho más valor para Dios que la sangre de los toros y las cabras que se usaban en el pasado para expiar los pecados de los israelitas.  Su sangre es la sangre de Dios Mismo, no es sangre de animales.  Ya que Su sangre es eterna, Su sangre nos limpia para siempre, ¡así que tenemos perdón eterno!
Mi amigo, la próxima vez que recuerdes una mala acción, recuerda que Jesús, tu sacrificio por pecado, no solo pagó tu pecado al 100 por ciento, sino que Su sacrificio fue también un sobrepago.  Por lo tanto, tú puedes descansar verdadera y completamente en la presencia de Dios, sabiendo que Él está completamente satisfecho y completamente descansado, respecto a ti.  Él no va a encontrar algún pecado que tú hayas cometido, que la sangre de Jesús no haya cubierto.
Amado, ¡Dios puede darte Su bendición actuando en justicia, y tú puedes esperar recibirla, porque Jesús sobrepagó tu deuda!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 25 de mayo de 2018

El Antídoto Para El Temor


En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…
1 Juan 4:18
Los expertos dicen que los bebes tienen dos temores que son naturales: el temor a caerse y el temor a ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue desarrollado con 500 adultos de diferentes edades, trasfondos y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartieron alrededor de 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Esta es una gran cantidad de temores!
Actualmente, nuestros cuerpos son diseñados por la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor, y se escondió de Dios y dijo: “Oí Tu voz… tuve miedo… me escondí.”  (Génesis 3:10)
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar…  En realidad, todo temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú estás creyendo que Dios todavía está enojado contigo, y que Él está decidido a castigarte, ¿cómo podrías entonces tener fe en que todo va a estar bien?  ¿Cómo podrías tener fe para tu milagro?
Pero yo tengo buenas noticias para ti.  Hay un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor.”  Cuando tú sabes que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que llevara tu castigo y tú pudieras tomar Sus bendiciones, dejas de tener temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que Él retendría la sanidad, la provisión financiera o un matrimonio bendecido para ti?  (Romanos 8:32)
Hoy, cuando escuches Su voz, vas a escucharlo decir: “Tú eres Mi hijo amado, en ti tengo complacencia.”  Y no tendrás que esconderte, tú puedes correr hacia Él sin temor porque Él no está ahí para castigarte.  ¡Él está ahí para protegerte y para proveer para ti, así que no temas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 25 de diciembre de 2016

Nació Para Morir, Para Que Tú Puedas Vivir

Y esto os servirá de señal: hallaréis a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
Lucas 2:12

Probablemente estás familiarizado con la historia del nacimiento de Jesús en Belén.  La Biblia dice que cuando había llegado el momento, María “dio a luz a Su hijo primogénito;  le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre.” (Lucas 2:6-7)  Pero ¿alguna vez te preguntaste por qué el ángel dijo a los pastores que el Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre era una “señal”?
Un pesebre es en realidad un abrevadero para el ganado.  ¿Sabes cómo se veía en esos días un abrevadero?  He visto uno similar en los establos de Salomón en Megido, Israel.  Se trata básicamente de un gran bloque rectangular de piedra con el abrevadero excavado en este.  Así que, el niño Jesús, que fue envuelto en pañales, fue colocado en algo que parecía una cubeta de piedra.
Pero ¿por qué era eso una señal?  Porque si has visto la tumba vacía de Jesús en el lugar llamado La Tumba del Jardín en Jerusalén, te habrías dado cuenta de que el lugar donde Su cuerpo fue colocado, dentro de una tumba excavada en una roca, se asemeja a un abrevadero de piedra.  La Biblia dice que después de la crucifixión y muerte de Jesús, José de Arimatea tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en un lienzo de lino y le puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca. (Marcos 15:43-46)
¿Puedes ver las similitudes?  Envuelto en pañales y acostado en un pesebre, el niño Jesús un día sería envuelto en un lienzo de lino y puesto en un sepulcro.  Esta fue la señal a la cual el ángel se refería.  Ésta apuntaba a la muerte de Jesús.
Jesús fue el único niño de toda la humanidad nacido para morir.  Al darte cuenta de eso, te darás cuenta de lo mucho que Dios te ama.  Te darás cuenta que Él dio a Su Hijo con ese propósito, y que Su Hijo voluntariamente vino con el mismo propósito —morir por tus pecados y los míos.
Amado, ¿puedes imaginarte vivir tu vida sabiendo que solo estás cumpliendo con los requisitos para morir en la cruz, para salvar al mundo?  Esa fue la vida que Jesús vivió.  ¡Él vivió para morir, para que nosotros podamos vivir y disfrutar la vida en abundancia hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Jesús nació para morir y vivió para morir, para que nosotros podamos vivir y disfrutar de la vida en abundancia hoy!


miércoles, 8 de junio de 2016

Jesús Sobrepagó Nuestra Deuda

Pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios.
Hebreos 10:12

¿Sabías que una vez nosotros tuvimos una gran deuda ante Dios?  No, no era una deuda de dinero, era una deuda por pecado.  Le debíamos a Dios una deuda por pecado, la cual nunca podríamos haber pagado.  Pero Dios nos amo de tal manera, que vino con un plan para pagar esa deuda —Él dio a Su Hijo para que muriera en la cruz por nuestros pecados.  Jesús no tenía pecado.  Así que, cuando Él fue a la cruz para llevar el castigo por nuestros pecados, Él pagó por nosotros la deuda que Él no debía.
Mi amigo, la verdad es que nuestra deuda por pecado ha sido más que pagada por completo.  De hecho, ¡Jesús la sobrepagó!  El sacrificio de Jesús fue un sobrepago por esa deuda, ya que no era solamente un buen hombre, venerado por Sus cualidades santas y Su buen carácter, el que murió por nosotros.  ¡Era el Hijo del Dios Viviente, el Creador del Universo, el Hombre Perfecto, el que murió por nosotros!
Ya que Jesús es Dios, Su sacrificio es mayor que los sacrificios de todos los hombres buenos —del pasado, presente y futuro— juntos.  Su sacrificio cuenta para todas las personas que han vivido en el pasado, todas los que vivimos actualmente y todas los que vivirán en el futuro.  Y Su sacrificio único, que dura para siempre, quitó todos nuestros pecados.
El sacrificio de Jesús fue también un sobrepago, porque Su sangre es de mucho más valor para Dios que la sangre de los toros y las cabras que se usaban en el pasado para expiar los pecados de los israelitas.  Su sangre es la sangre de Dios Mismo, no es sangre de animales.  Ya que Su sangre es eterna, Su sangre nos limpia para siempre, ¡así que tenemos perdón eterno!
Mi amigo, la próxima vez que recuerdes una mala acción, recuerda que Jesús, tu sacrificio por pecado, no solo pagó tu pecado al 100 por ciento, sino que Su sacrificio fue también un sobrepago.  Por lo tanto, tú puedes descansar verdadera y completamente en la presencia de Dios, sabiendo que Él está completamente satisfecho y completamente descansado, respecto a ti.  Él no va a encontrar algún pecado que tú hayas cometido, que la sangre de Jesús no haya cubierto.
Amado, ¡Dios puede darte Su bendición con justicia, y tú puedes esperar recibirla, porque Jesús sobre pagó tu deuda!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Ya que Jesús sobre pagó tu deuda, tú puedes descansar verdadera y completamente en la presencia de Dios.


miércoles, 4 de marzo de 2015

El Antídoto Para El Temor

1ª Juan 4:18
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…
Los expertos dicen que los bebes tienen dos temores que son naturales: el temor a caerse y el temor a ruidos fuertes.  Un estudio acerca del temor fue desarrollado con 500 adultos de diferentes edades, trasfondos y estilos de vida.  Los resultados mostraron que ellos compartieron alrededor de 7,000 temores diferentes.  Esto significa que deben haber aprendido 6,998 temores desde que nacieron.  ¡Esto es una gran cantidad de temores!
Actualmente, nuestros cuerpos son diseñados por la fe.  El temor era extraño para el hombre hasta que Adán pecó contra Dios.  Por primera vez, Adán conoció el temor, y se escondió de Dios y dijo: “Oí Tu voz… tuve miedo… me escondí” (Génesis 3:10).
Desde entonces, el hombre ha estado viviendo en el reino del temor —temor al futuro, temor a lo que otros puedan decir, temor a las enfermedades, temor a volar…  En realidad, todo temor nace de la sensación de estar separados de Dios.  Si tú crees que Dios todavía está enojado contigo, y que Él está decidido a castigarte, ¿cómo puedes tener fe en que todo va a estar bien?  ¿Cómo puedes tener fe para tu milagro?
Pero yo tengo buenas noticias para ti.  Hay un antídoto seguro para el temor.  El apóstol Juan dice que “el perfecto amor echa fuera el temor”.  Cuando tú sabes que Dios te ama tanto que dio a Su Hijo para que llevara tu castigo y tú pudieras tomar Sus bendiciones, dejas de tener temor.
Dios te ama tanto que en la cruz, Jesús fue rechazado para que tú pudieras convertirte en el amado de Dios.  No fueron los clavos los que mantuvieron a Jesús en la cruz.  Fue Su amor por ti.  Y si Dios no retuvo a Jesús, ¿por qué crees que Él retendría la sanidad, la provisión financiera o un matrimonio bendecido para ti?  (Romanos 8:32).
Hoy, cuando escuches Su voz, vas a escucharlo decir: “Tú eres Mi hijo amado, en ti tengo complacencia.”  Y no tendrás que esconderte, sino puedes correr hacia Él sin temor porque Él no está ahí para castigarte.  ¡Él está ahí para protegerte y para proveer para ti, así que no temas!
Pensamiento Del Día

Corre hacia Dios sin temor porque Él no esta ahí para castigarte, sino para protegerte y para proveer para ti.