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lunes, 28 de octubre de 2019

Ven A Jesús Tal Como Eres

Medita En
Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría.  (Salmos 30:11)
Amigo, tú eres hoy favorecido y aceptado por Dios debido a Su favor inmerecido.  Incluso si tu vida es un desastre, Él puede tomar tu desastre y convertirlo en algo hermoso.  Ven a Él tal como eres.
Hace años, uno de los miembros de mi iglesia de repente dejó de venir a la iglesia por mucho tiempo.  Me reuní con él para averiguar cómo le estaba yendo y para ver si todo estaba bien.  Él fue muy honesto conmigo y me dijo que estaba pasando por muchos problemas en su matrimonio y que ahora era adicto al alcohol.  Luego, él dijo esto: “Déjame poner mi vida en orden, luego volveré a la iglesia”.
Yo sonreí y le pregunté: “¿Acaso tú te limpias antes de bañarte?”  Entendí por su expresión que estaba desconcertado por mi pregunta, así que le dije: “Ven al Señor tal como eres.  Él es el baño.  Él te limpiará.  Él pondrá tu vida en orden por ti y hará que cada adicción pierda su control sobre ti.  ¡Tú no tienes que usar tus propios esfuerzos para limpiarte antes de bañarte!”
Me alegra decir que este precioso hermano regresó pronto a la iglesia y Jesús cambió su vida.  Hoy, él está felizmente casado, bendecido con una hermosa familia y es uno de mis líderes clave de confianza.  Eso es lo que hace el Señor cuando tú vienes a Él tal como eres y le permites amarte hasta tu plenitud.  Él hará hermosas todas las cosas en tu vida.
Hay muchas personas hoy que son como este hermano.  Quieren arreglara sus vidas por sí mismos antes de venir a Jesús.  Tienen la impresión de que necesitan santificarse a sí mismos antes de poder entrar en la santa presencia de Dios.  Ellos sienten que están siendo hipócritas si no arreglan sus vidas antes de venir a la iglesia.
Nada puede estar más lejos de la verdad.  Tú nunca podrás hacerte a ti mismo lo suficientemente santo como para calificar para las bendiciones de Dios.  Tú has sido hecho santo, justo y limpio por la sangre de Jesucristo, y es Su posición de justo lo que te califica —nada más y nada menos.  Así que deja de tratar de limpiarte a ti mismo antes de ir al Señor.  Ven a Jesús con todo tu desorden, todas tus adicciones, todas tus debilidades y todos tus fracasos.  Dios te ama tal como eres.  Sin embargo, Él también te ama tanto como para dejarte permanecer igual.  Amigo, cuando vienes a Jesús, Él se convierte en tu “baño”.  ¡Él te lavará y vas a ser más blanco que la nieve!  ¡Salta al baño hoy y deja que Jesús te haga perfecto, justo y santo a los ojos de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de abril de 2019

Lo Que Dios No Ve

Medita En
“Él no ha observado iniquidad en Jacob, ni ha visto malicia en Israel…”  (Números 23:21)
Aprende a ver lo que Dios ve.  Echa un vistazo más de cerca a lo que Dios dice en el versículo anterior y solo haz una pausa por un momento.  ¿Había iniquidad en Israel?  (Cuando Dios usó la palabra “Jacob” aquí, se estaba refiriendo a todos los hijos de Israel).  ¿Hubo algún pecado en Israel?  ¿O todo el mundo en el campamento era perfecto?
Si desde la cima de la montaña, hicieras un acercamiento enfocado en el campamento de Israel, no es difícil imaginar que una gran variedad de imperfecciones, pecados, iniquidades y maldad estaban presentes en todo el campamento.  Pero la pregunta es, ¿lo vio Dios?
Mira Números 23:21 otra vez.  Nota que Dios no dijo que no había pecado o iniquidad en Su pueblo.  Él simplemente dijo que Él no lo vio.  De la misma manera, Él no está diciendo que no hay pecado en ti.  Lo que Dios dice es: “Yo no lo veo”.
Espera un momento, ¿cómo puede un Dios infaliblemente santo no ver pecado en mí?
Mi amigo, esto es porque esos mismos ojos sagrados vieron todos tus pecados castigados en el cuerpo de Jesucristo.  Tus pecados fueron castigados hasta la inexistencia.
En el campamento israelita, aunque había iniquidades, pecados y maldad, Dios no vio ninguno de ellos debido a que la sangre de toros y cabras que ellos ofrecían diariamente al Señor cubría a los hijos de Israel.  Cuánto más cierto es esto para nosotros hoy, nosotros que hemos sido lavados para siempre por la sangre del Cordero de Dios, Jesucristo, nuestro hermoso Salvador.
Bajo el antiguo pacto, los israelitas disfrutaron de una cobertura temporal a través de los sacrificios de animales, pero para nosotros, la expiación y el pago de todos nuestros pecados por Jesucristo, es eterno.  Es por eso que Dios no observa iniquidad, ni pecado en ti, ni ha visto maldad en ti.  Cuando Dios te mira hoy, Él te ve como un hijo o hija justificado, perdonado, sanado, favorecido, bendecido, aceptado y amado, debido a la cruz de Jesús.
Ahora, ¿te ves como Dios te ve?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de marzo de 2019

El Regalo De Justicia

Medita En
Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia.  (Romanos 5:17)
Si estás luchando, como muchos de los creyentes, con si te mereces ser bendecido, favorecido y victorioso, te estás haciendo la pregunta equivocada.
La pregunta que deberías estarte haciendo es: ¿merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  Debido a que tú estás en Cristo, tener un futuro bendecido no depende de cuánto tú te esfuerces por ser perfecto, ni de lo mucho que te esfuerces por cambiarte a ti mismo.  Solo depende de la persona de Jesús.
La Biblia proclama: “como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.  (1 Juan 4:17)  ¿Merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  ¡Entonces tú también!  Esto es lo que significa estar en Cristo Jesús.  Significa que hoy, Dios te examina y te mira, en base a la perfección de Jesucristo.  La justicia de Jesús es tu justicia.  De hecho, la Biblia explica que debido a que Jesús, quien no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, nosotros ahora somos la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Cor. 5:21)
Justicia” es un término legal.  Significa tener una posición de derecho delante de Dios.  El Diccionario Expositivo de Palabras Bíblicas de Vine, define la justicia como “el don de gracia de Dios a los hombres por el cual todos los que creen en el Señor Jesucristo son introducidos a la correcta relación con Dios”.  En otras palabras, tu posición de derecho delante de Dios se basa en la posición de derecho de Jesús
Hoy, tú eres tan justo como Jesús es, porque tu justicia es la de Él.  Él la compró para ti en la cruz.  Cuando tú lo recibiste a Él como tu Señor y Salvador, Él quitó todas tus injusticias de una vez por todas y te dio Su regalo de justicia.  Esta justicia es algo que tú nunca podrás obtener o lograr a través de hacer lo correcto, ésta solo puede ser recibida a través de creer correctamente en Jesús.
¿Y sabes lo que sucede cuando recibes este regalo de justicia?  La Biblia declara que “reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia”. (Rom. 5:17)  Oye, cuando tú reinas, tus adicciones no.  Cuando tú reinas, la enfermedad no.  ¡Cuando tú reinas, el temor, la depresión y todos los obstáculos que te impiden vivir tu vida al máximo serán destruidos y eliminados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de enero de 2019

El Cordero De Dios

Medita En
He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  (Juan 1:29)
Te animo a comenzar cada día con este pensamiento: “Dios me ama y dio a Su Hijo único por mí.  Jesús es mi todo hoy.  Yo soy salvo, sanado, favorecido, justificado y aceptado en Cristo el Amado”.
Comienza tu día ocupando tu mente con Jesús.  Durante una temporada en mi vida, incluso antes de levantarme de la cama, repetía para mí mismo una y otra vez: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Algunas mañanas lo decía más de cincuenta veces.  Quería que esta fuera una revelación latente en mi corazón, una creencia inquebrantable de que Dios es para mí y está conmigo.  Cuando ocupas tu mente con Jesús, ¡toda lucha, temor y esclavitud con la que estés enredado perderá su dominio sobre ti!
Hay una hermosa imagen de Jesús escondida en el Antiguo Testamento.  Bajo el Antiguo Pacto de la Ley, a aquellos que habían pecado se les dijo que trajeran al sacerdote una oveja que no tuviera mancha, arruga, ni defecto alguno.  El sacerdote no examinaba a la persona para ver si era perfecta (sin pecado), porque esta había pecado.  Así que, el sacerdote examinaba a la oveja.
Si la oveja era realmente perfecta, la persona que había pecado, ponía sus manos sobre la oveja en un acto para transferir sus pecados hacia la oveja inocente.  Al mismo tiempo, la inocencia y perfección de la oveja era transferida a la persona.  Seguidamente se mataba a la oveja y la persona se iba con su conciencia limpiada y la deuda por su pecado perdonada.  La persona se alejaba bajo un cielo abierto al favor y la bendición de Dios.
¿Puedes identificar a Jesús en esta práctica del Antiguo Testamento?  La oveja sin mancha, arruga, ni defecto, es una imagen del perfecto Cordero de Dios, Jesucristo Mismo, quien quita los pecados del mundo.  El sacerdote es una imagen de Dios.  Él no te examina por tus pecados.  En cambio, Él examina a Jesús y debido a que Jesús es gloriosamente perfecto, tú puedes vivir hoy con tu conciencia limpiada y tu deuda por pecado perdonada.  Puedes caminar bajo un cielo abierto y esperar el favor y las bendiciones de Dios en tu vida.  Qué hermosa imagen de la abundante y espléndida gracia de Dios.
¡Hoy, aparta tus ojos de ti mismo y detén tu propia introspección!  Mira a Jesús, el Cordero de Dios y ve Su perfección como tu perfección.  Ve Su inocencia como tu inocencia, Su justicia como tu justicia.  Mantente ocupado con Él y se transformado desde adentro hacia afuera.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 4 de diciembre de 2018

Contempla La Gloria De Jesús En Ti


Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18
Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te ve —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti. (Colosenses 1:27)
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo para salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6)
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarte en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 29 de noviembre de 2018

Coherederos Con Cristo Jesús


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
Romanos 8:16-17
Siempre y cuando hayas nacido de nuevo, tú ya no eres un “esclavo,” sino un hijo del Dios Altísimo.  Y Dios no sólo te llama Su hijo.  Él también te llama “heredero” por medio de Cristo. (Gálatas 4:7)  De hecho, Romanos 8:17 dice que somos “coherederos con Cristo.”
Como coheredero con Cristo Jesús, tú heredas todo lo que Él es.  Tan precioso como es Jesús para el Padre, es cuan precioso eres tú para el Padre.  ¡La forma en que el Padre ama a Jesús, es la forma en que el Padre te ama a ti!
¿Qué tan aceptado por Dios eres tú hoy?  Mira a Jesús.  ¡Así es cuan aceptado eres tú!  Cristo es la medida de tu aceptación.  ¿Qué tan favorecido por Dios eres tú?  Mira a Jesús, quien está sentado a la diestra del Padre.  ¡Tú disfrutas de ese mismo a favor hoy, porque todo lo que Cristo disfruta, es para que tú lo disfrutes también!
Como coheredero con Cristo Jesús, tú también heredas todo lo que Él ha obtenido del Padre.  Lo mucho que Jesús tiene, es lo mucho que tú tienes.  ¿Cuán próspero es quien hizo todas las cosas, y puso el oro, la plata y los diamantes en la tierra?  ¡Así eres tú también en este mundo!  (1 Juan 4:17)
Yo solía leer la Biblia para saber cómo ser un cristiano exitoso y victorioso.  Pero ahora, la leo para conocer más acerca de Jesús, porque sé que cuando lo encuentro a Él, encuentro cada una de mis bendiciones en Él. (Efesios 1:3;  2 Pedro 1:3)
Mi amigo, todo lo que Jesús es en el cielo hoy, eres tú en este mundo.  Todo lo que le pertenece a Él, te pertenece a ti.  Por eso ten interés en conocerlo más, para verlo en toda Su gloria y belleza.  Y ya que Jesús es tan glorioso, te llevará toda una vida descubrir todo lo que Él ha hecho por ti y lo que tiene para ti.
Amado, tú eres heredero del Dios Altísimo.  Tú eres coheredero con Cristo Jesús.  ¡Así que, encuentra todas las bendiciones que tu rica herencia incluye, y empieza a caminar en ellas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de septiembre de 2018

El Lugar Correcto En El Momento Correcto


… No es de los ligeros la carrera, ni de los valientes la batalla; y que tampoco de los sabios es el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los hábiles el favor, sino que el tiempo y la suerte les llegan a todos.
Eclesiastés 9:11
La Palabra de Dios nos dice que ser ligero, valiente y sabio no te hace automáticamente un triunfador en la vida.  No, es realmente estar en el lugar correcto en el momento correcto lo que te hace recibir bendiciones.  Y Dios, quien sostiene el tiempo y las oportunidades en Sus manos, es el único que puede ponerte en el lugar correcto, en el momento correcto.
Él hizo esto por Rut.  Ella confió que sería favorecida por Dios cuando salió a buscar un campo en el que pudiera recoger las espigas de grano dejadas atrás. (Rut 2:2)  Luego, la Biblia nos dice: “… y resultó que lo hizo en un campo que pertenecía a Booz, el pariente de su suegro, Elimelec”. (Rut 2:3, NTV)  De todos los campos en Belén, resultó que ella terminó en el campo de Booz, y él era un pariente cercano de Elimelec, su suegro.  Esto significa que Booz era su pariente redentor potencial, alguien que podría redimirla de su difícil situación como joven viuda, sin hijos, en tierra extranjera.
Booz también resultó ser “un hombre rico y muy influyente” (Rut 2:1, NTV), y como podemos notar después, él estaba dispuesto a redimir a Rut. (Rut 4:9-10)  Todos estos acontecimientos correctos, solo podían significar que Dios había colocado a Rut en el lugar correcto, en el momento correcto.
Yo creo que el día en el que Rut le dijo a su suegra que el Dios de Israel sería su Dios (Rut 1:16), Dios tomó nota de eso e hizo que todo sucediera correctamente para ella.
Hoy, Dios también quiere que sepas que debido a que tú has dicho: “Dios, Tú eres mi Dios”, Él será tu Dios de acontecimientos divinos.  Él va a colocarte a ti en el lugar correcto en el momento correcto, en donde vas a conocer a las personas correctas, hacer las cosas correctas, ¡e incluso escapar del peligro!
Puede ser que tú no sepas en dónde están las grandes oportunidades, pero Dios si lo sabe.  ¡Él fue quien puso en ti las habilidades, los talentos y los dones que tienes, y Él sabe en donde tienes que estar, cuándo deberías estar ahí y lo que necesitas estar haciendo para ser completamente lleno!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 1 de enero de 2018

¡Levántate Y Brilla!

Porque todas las promesas de Dios son en Él sí, y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
1 Corintios 1:20
Amado, a causa de la perfecta obra terminada de Jesús en la cruz, ¡todas las promesas de Dios de provisión, protección y buen éxito son sí y amén!  Medita en esta verdad inalterable.  Di estas palabras en voz alta:
Yo declaro que soy especial a los ojos de Jesús, y Él me ama incondicionalmente.  Yo tengo un destino maravilloso.  Jesús me ha equipado con dones, talentos y habilidades.  Hoy, yo recibo la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia para reinar en la vida.  Yo doy gracias porque Su favor me rodea como un escudo y abre puertas de oportunidades para mí.  Gracias a Jesús, yo seré cabeza y no cola, estaré por encima y no por debajo, seré acreedor y no deudor.  Yo no voy a sufrir escasez sino estaré rodeado de Su abundancia, Su sabiduría, Su paz y Su protección.
Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz por mí.  ¡Yo recibo una revelación fresca de Tu amor ahora mismo y Te agradezco porque todo lo que toque mi mano será bendecido!  ¡Yo creo con todo mi corazón que soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  ¡Amén! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


viernes, 21 de abril de 2017

La Gracia De Dios Te Da Descanso

Porque Tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de Tu favor.
Salmo 5:12


¿Recuerdas la historia de Rut?  Rut era una pobre viuda moabita que terminó conociendo y casándose con Booz, uno de los hombres más ricos de Belén.  Su vida empezó a cambiar para bien después de que ella confesó gracia sobre sí misma.  Cuando ella salió a recoger espigas, aconteció que aquella parte del campo era de Booz.” (Rut 2:2-3)
Lo que Dios hizo por Rut, Él lo puede hacer por ti tambiénÉl puede hacer que los acontecimientos correctos sucedan para ti.  Solamente cree y confiesa que tú tienes gracia con Él.  Rut confesó gracia y sucedió que se halló en el campo de Booz.  ¿Quién crees que la estaba dirigiendo y guiando?
Con toda nuestra “sabiduría” y altos IQs, no siempre somos capaces de colocarnos a nosotros mismos en el lugar correcto en el tiempo correcto para experimentar bendiciones o aún para librar desastres.  Solo Dios puede hacer esto de forma sobrenaturalEs por eso que Su gracia o favor nos da descanso.  Porque cuando tú confías en la gracia de Dios, aún si no eres muy inteligente en lo natural, ¡Dios puede ponerte en el lugar correcto en el momento correcto y prosperarte!
Amado, cuando tú vives la vida creyendo que tú eres favorecido por Dios, no tienes que preocuparte sobre las cosas que no conoces.  Cree que Dios va a darte a conocer lo que necesitas saber.  No tienes que vivir la vida tratando de asegurarte que tienes todo cubierto.  Descansa en el inmerecido e injustificable favor de Dios, ¡y míralo a Él colocarte en el lugar correcto, en el momento correcto!
Viendo a través de los ojos de la fe,   
Joseph Prince


Rut 2:2-3  “Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía. Fue, pues, y llegando, espigó en el campo en pos de los segadores; y aconteció que aquella parte del campo era de Booz, el cual era de la familia de Elimelec.


viernes, 7 de octubre de 2016

Coherederos Con Cristo Jesús

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
Romanos 8:16-17

Siempre y cuando hayas nacido de nuevo, tú ya no eres un “esclavo,” sino un hijo del Dios Altísimo.  Y Dios no sólo te llama Su hijo.  Él también te llama “heredero” por medio de Cristo. (Gálatas 4:7)  De hecho, Romanos 8:17 dice que somos “coherederos con Cristo.”
Como coheredero con Cristo Jesús, tú heredas todo lo que Él es.  Tan precioso como es Jesús para el Padre, es cuan precioso eres tú para el Padre.  ¡La forma en que el Padre ama a Jesús, es la forma en que el Padre te ama!
¿Qué tan aceptado por Dios eres tú hoy?  Mira a Jesús.  ¡Así es cuan aceptado eres tú!  Cristo es la medida de tu aceptación.  ¿Qué tan favorecido por Dios eres tú?  Mira a Jesús, quien está sentado a la diestra del Padre.  ¡Tú disfrutas de ese mismo a favor hoy, porque todo lo que Cristo disfruta, es para que tú lo disfrutes también!
Como coheredero con Cristo Jesús, tú también heredas todo lo que Él ha obtenido del Padre.  Lo mucho que Jesús tiene, es lo mucho que tú tienes.  ¿Cuán próspero es quien hizo todas las cosas, y puso el oro, la plata y los diamantes en la tierra?  ¡Así eres tú también en este mundo!  (1a Juan 4:17).
Yo solía leer la Biblia para saber cómo ser un cristiano exitoso y victorioso.  Pero ahora, la leo para conocer más acerca de Jesús, porque sé que cuando lo encuentro a Él, encuentro cada una de mis bendiciones en Él. (Efesios 1:3;  2ª Pedro 1:3)
Mi amigo, todo lo que Jesús es en el cielo hoy, eres tú en este mundo.  Todo lo que le pertenece a Él, te pertenece a ti.  Por eso ten interés en conocerlo más, para verlo en toda Su gloria y belleza.  Y ya que Jesús es tan glorioso, te llevará toda una vida descubrir todo lo que Él ha hecho por ti y lo que tiene para ti.
Amado, tú eres heredero del Dios Altísimo.  Tú eres coheredero con Cristo Jesús.  ¡Así que, encuentra todas las bendiciones que tu rica herencia incluye, y empieza a caminar en ellas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Todo lo que Jesús es hoy en el cielo, eres tú en este mundo.


miércoles, 23 de marzo de 2016

Convéncete A Ti Mismo, No A Dios

Porque decía: Si tan sólo toco Sus ropas, sanaré.
Marcos 5:28

Con una gran multitud a Su alrededor, Jesús fue tocado por muchas personas ese día (Marcos 5:31), pero solo el toque de una mujer provocó respuesta en Él.  Y su toque, desató sanidad instantánea en su cuerpo, liberándola de una enfermedad que la había atormentado durante 12 años.
¿Quieres saber cómo tocar a Dios y recibir el milagro que necesitas?
Cuando la mujer escuchó que Jesús venía a su aldea, se dijo a sí misma: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  En el camino a ver a Jesús, ella probablemente se dijo a sí misma varias veces: “Si toco Sus ropas, sanaré.  Voy a ser curada.”  No sabemos durante cuánto tiempo ella se estuvo diciendo esto a sí misma, pero ella estaba convencida de que Jesús la sanaría.
Si tú estás enfermo, convéncete a ti mismo  que Jesús es tu sanador y que por Sus heridas tú eres sano.  No necesitas convencer a Dios.  No es Él quien necesita ser persuadido, ¡porque Su bendición ya está sobre ti!  Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios ya te ha dado tu milagro.  Esa es la razón por la que tú confiesas Su Palabra —para convencerte a ti mismo, no a Dios, para persuadir tu corazón, no el Suyo.
Algunas personas confiesan su fe a otros, para convencer a Dios indirectamente.  Por ejemplo, si están creyendo a Dios por sanidad, van por todos lados diciendo a sus amigos: “Yo estoy creyendo a Dios por sanidad.”  Ellos están realmente tratando de convencer o persuadir a Dios para que los sane.  Le están diciendo a Dios: “Le he dicho a muchas personas lo que estoy creyendo que recibiré de Ti.  Sería muy vergonzoso si Tú no haces que eso suceda.”  Su confesión procede de incredulidad y está siendo utilizada para manipular a Dios.
Está bien decírselo a otros si quieres, para que ellos puedan respaldarte en fe por tu milagro.  Pero no lo hagas para probarle tu fe a Dios y convencerlo.  Tú solo necesitas convencerte a ti mismo de que Dios te ama y que se deleita en bendecirte.  Di para ti mismo: “Por Sus heridas yo soy sano.  Yo no sufriré falta de ningún bien.  ¡Yo soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!”  Y deja que Dios se haga cargo del resto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios ya te ha dado tu milagro.


sábado, 17 de octubre de 2015

Contempla La Gloria De Jesús En Ti

2ª Corintios 3:18
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti (Colosenses 1:27).
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡ De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.”  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo por salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6).
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarse en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Pensamiento Del Día

Al contemplar la gloria de Jesús que está en ti por medio de Su Espíritu, estás siendo transformado de enfermo a sano, y de perdedor a ganador!


lunes, 12 de octubre de 2015

Coherederos Con Cristo Jesús

Romanos 8:16-17
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
Siempre y cuando hayas nacido de nuevo, tú ya no eres un “esclavo,” sino un hijo del Dios Altísimo.  Y Dios no sólo te llama Su hijo.  Él también te llama “heredero” por medio de Cristo (Gálatas 4:7).  De hecho, Romanos 8:17 dice que somos “coherederos con Cristo.”
Como coheredero con Cristo Jesús, tú heredas todo lo que Él es.  Tan precioso como es Jesús para el Padre, es cuan precioso eres tú para el Padre.  ¡La forma en que el Padre ama a Jesús, es la forma en que el Padre te ama!
¿Qué tan aceptado por Dios eres tú hoy?  Mira a Jesús.  ¡Así es cuan aceptado eres tú!  Cristo es la medida de tu aceptación.  ¿Qué tan favorecido por Dios eres tú?  Mira a Jesús, quien está sentado a la diestra del Padre.  ¡Tú disfrutas de ese mismo a favor hoy, porque todo lo que Cristo disfruta, es para que tú lo disfrutes también!
Como coheredero con Cristo Jesús, tú también heredas todo lo que Él ha obtenido del Padre.  Lo mucho que Jesús tiene, es lo mucho que tú tienes.  ¿Cuán próspero es quien hizo todas las cosas, y puso el oro, la plata y los diamantes en la tierra?  ¡Así eres tú también en este mundo!  (1a Juan 4:17).
Yo solía leer la Biblia para saber cómo ser un cristiano exitoso y victorioso.  Pero ahora, la leo para conocer más acerca de Jesús, porque sé que cuando lo encuentro a Él, encuentro cada una de mis bendiciones en Él (Efesios 1:3;  2ª Pedro 1:3).
Mi amigo, todo lo que Jesús es en el cielo hoy, eres tú en este mundo.  Todo lo que le pertenece a Él, te pertenece a ti.  Por eso ten interés en conocerlo más, para verlo en toda Su gloria y belleza.  Y ya que Jesús es tan glorioso, te llevará toda una vida descubrir todo lo que Él ha hecho por ti y lo que tiene para ti.
Amado, tú eres heredero del Dios Altísimo.  Tú eres coheredero con Cristo Jesús.  ¡Así que, encuentra todas las bendiciones que tu rica herencia incluye, y empieza a caminar en ellas hoy!
Pensamiento Del Día

Todo lo que Jesús es hoy en el cielo, eres tú en este mundo.


jueves, 26 de febrero de 2015

Convéncete A Ti Mismo, No A Dios

Marcos 5:28
Porque decía: Si tan sólo toco Sus ropas, sanaré.
Con una gran multitud a Su alrededor, Jesús fue tocado por muchas personas ese día (Marcos 5:31), pero solo el toque de una mujer provocó respuesta en Él.  Y su toque, desató sanidad instantánea en su cuerpo, liberándola de una enfermedad que la había atormentado durante 12 años.
¿Quieres saber cómo tocar a Dios y recibir el milagro que necesitas?
Cuando la mujer escuchó que Jesús venía a su aldea, se dijo a sí misma: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  En el camino a ver a Jesús, ella probablemente se dijo a sí misma varias veces: “Si toco Sus ropas, sanaré.  Voy a ser curada.”  No sabemos durante cuánto tiempo ella se estuvo diciendo esto a sí misma, pero ella estaba convencida de que Jesús la sanaría.
Si tú estás enfermo, convéncete a ti mismo de que Jesús es tu sanador y que por Sus heridas tú eres sano.  No necesitas convencer a Dios.  No es Él quien necesita ser persuadido, ¡porque Su bendición ya está sobre ti!  Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios ya te ha dado tu milagro.  Esa es la razón por la que tú confiesas Su Palabra —para convencerte a ti mismo, no a Dios, para persuadir tu corazón, no el Suyo.
Algunas personas confiesan su fe a otros, para convencer a Dios indirectamente.  Por ejemplo, si están creyendo a Dios por sanidad, van por todos lados diciendo a sus amigos: “Yo estoy creyendo a Dios por sanidad.”  Ellos están realmente tratando de convencer o persuadir a Dios para que los sane.  Le están diciendo a Dios: “Le he dicho a muchas personas lo que estoy creyendo que recibiré de Ti.  Sería muy vergonzoso si Tú no haces que eso suceda.”  Su confesión procede de incredulidad y está siendo utilizada para manipular a Dios.
Está bien decírselo a otros si quieres, para que ellos puedan respaldarte en fe por tu milagro.  Pero no lo hagas para probarle tu fe a Dios y convencerlo.  Tú solo necesitas convencerte a ti mismo de que Dios te ama y que se deleita en bendecirte.  Di para ti mismo: “Por Sus heridas yo soy sano.  Yo no sufriré falta de ningún bien.  ¡Yo soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!”  Y deja que Dios se haga cargo del resto.
Pensamiento Del Día

Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios y ate ha dado tu milagro.


martes, 25 de marzo de 2014

La Gracia De Dios Te Da Descanso

Medita En
Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor.
Salmo 5:12
¿Recuerdas la historia de Rut?  Rut era una pobre viuda moabita que terminó conociendo y casándose con Booz, uno de los hombres más ricos de Belén.  Su vida empezó a cambiar para bien después de que ella confesó gracia sobre sí misma.  Cuando ella salió a recoger espigas, “aconteció que aquella parte del campo era de Booz” (Rut 2:2-3).
Lo que Dios hizo por Rut, Él lo puede hacer por ti también.  Él puede hacer que los acontecimientos correctos sucedan para ti.  Solamente cree y confiesa que tú tienes gracia con Él.  Rut confesó gracia y sucedió que se halló en el campo de Booz.  ¿Quién crees que la estaba dirigiendo y guiando?
Con toda nuestra “sabiduría” y altos IQs, no siempre somos capaces de colocarnos a nosotros mismos en el lugar correcto en el tiempo correcto para experimentar bendiciones o aún para librar desastres.  Solo Dios puede hacer esto de forma sobrenatural.  Es por eso que Su gracia o favor nos da descanso.  Porque cuando tú confías en la gracia de Dios, aún si no eres muy inteligente en lo natural, ¡Dios puede ponerte en el lugar correcto en el momento correcto y prosperarte!
Amado, cuando tú vives la vida creyendo que tú eres favorecido por Dios, tú no tienes que preocuparte sobre las cosas que no conoces.  Cree que Dios va a darte a conocer lo que necesitas saber.  No tienes que vivir la vida tratando de asegurarte que tienes todo cubierto.  Descansa en el inmerecido e injustificable favor de Dios, y míralo a Él colocarte en el lugar correcto, en el momento correcto!
Bendiciones,
Joseph Prince

Rut 2:2-3  “Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía. Fue, pues, y llegando, espigó en el campo en pos de los segadores; y aconteció que aquella parte del campo era de Booz, el cual era de la familia de Elimelec.