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miércoles, 16 de octubre de 2019

Sin Jesús, Nosotros No Podemos. Sin Nosotros, Él No Lo Hará.


Medita En
Yo Soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de Mí nada podéis hacer.  (Juan 15:5)
En más de dos décadas de ministerio, he aprendido esto del Señor: Sin Él, nosotros no podemos.  Sin nosotros, Él no lo hará.  Esto simplemente significa que necesitamos reconocer el hecho de que si no dependemos de Jesús, no va a haber éxito real, duradero y permanente —sin Él, nosotros no podemos lograrlo.  La Biblia nos dice que a menos que el Señor construya la casa, nosotros trabajamos en vano. (Salmos 127:1)  Los creyentes que deseamos experimentar Su éxito necesitamos reconocer esta verdad, y comenzar a depender de Jesús y solamente de Él.
Hay algunos creyentes que pueden no expresarlo, pero en sus corazones, creen que sin Jesús, ellos aún pueden tener éxito.  Al creer y actuar sobre esto, ellos caen del lugar alto de la gracia de Dios (Su favor inmerecido), de vuelta a la ley, de vuelta a tratar de merecer y conseguir el éxito por sus propios esfuerzos.  La Palabra de Dios nos dice: “Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo! Han caído de la gracia de Dios [Su favor inmerecido]. (Gálatas 5:4, NTV)
Estas son unas fuertes palabras de advertencia.  Una vez que tú comiences a depender de tus propios méritos y esfuerzos para alcanzar el favor de Dios, estarás nuevamente bajo el sistema de la ley.  Estarás separándote de Cristo y habrás caído del lugar donde tenías Su favor inmerecido sobre tu vida.  No me malinterpretes, Jesús aún está contigo (Él nunca te dejará ni te abandonará, [Hebreos 13:5]), pero al depender de tu esfuerzo propio, tú estás cortando de manera efectiva Su favor inmerecido en tu vida.
Ahora, ¿qué quiero decir cuando digo: “Sin nosotros, Él no lo hará”?  Bien, Jesús es un caballero.  Él no va a forzar a que Su favor inmerecido y éxito te entren por la garganta.  Él necesita que tú le permitas trabajar en tu vida.  Él espera pacientemente que tú confíes en Él.  Él espera pacientemente que tú dependas de Su favor inmerecido, de la manera en que José confió y dependió completamente de la presencia del Señor, hasta que Su presencia manifestada se hizo cargo y Su gloria hacía brillar todo lo que José tocaba.
Amado, aprendamos rápidamente que sin Jesús, nosotros no podemos tener éxito, y si elegimos no responder a Su favor inmerecido, Él no nos forzará.  El favor inmerecido de Dios está fluyendo siempre hacia nosotros y Jesús está esperando a que terminemos con nosotros mismos.  Él está esperando que tú dejes de luchar con tus propios intentos por “merecer” de alguna manera Su favor, y que solo dependas de Él.  Así que, en las áreas en las que aún dependes de tus propios esfuerzos para tener éxito, ¡comienza a descansar en el favor inmerecido de Jesús y comienza a experimentar Su presencia y gloria manifestadas en todo lo que tocas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de marzo de 2019

El Regalo De Justicia

Medita En
Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia.  (Romanos 5:17)
Si estás luchando, como muchos de los creyentes, con si te mereces ser bendecido, favorecido y victorioso, te estás haciendo la pregunta equivocada.
La pregunta que deberías estarte haciendo es: ¿merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  Debido a que tú estás en Cristo, tener un futuro bendecido no depende de cuánto tú te esfuerces por ser perfecto, ni de lo mucho que te esfuerces por cambiarte a ti mismo.  Solo depende de la persona de Jesús.
La Biblia proclama: “como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.  (1 Juan 4:17)  ¿Merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  ¡Entonces tú también!  Esto es lo que significa estar en Cristo Jesús.  Significa que hoy, Dios te examina y te mira, en base a la perfección de Jesucristo.  La justicia de Jesús es tu justicia.  De hecho, la Biblia explica que debido a que Jesús, quien no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, nosotros ahora somos la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Cor. 5:21)
“Justicia” es un término legal.  Significa tener una posición de derecho delante de Dios.  El Diccionario Expositivo de Palabras Bíblicas de Vine, define la justicia como “el don de gracia de Dios a los hombres por el cual todos los que creen en el Señor Jesucristo son introducidos a la correcta relación con Dios”.  En otras palabras, tu posición de derecho delante de Dios se basa en la posición de derecho de Jesús
Hoy, tú eres tan justo como Jesús es, porque tu justicia es la de Él.  Él la compró para ti en la cruz.  Cuando tú lo recibiste a Él como tu Señor y Salvador, Él quitó todas tus injusticias de una vez por todas y te dio Su regalo de justicia.  Esta justicia es algo que tú nunca podrás obtener o lograr a través de hacer lo correcto, ésta solo puede ser recibida a través de creer correctamente en Jesús.
¿Y sabes lo que sucede cuando recibes este regalo de justicia?  La Biblia declara que “reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia”. (Rom. 5:17)  Oye, cuando tú reinas, tus adicciones no.  Cuando tú reinas, la enfermedad no.  ¡Cuando tú reinas, el temor, la depresión y todos los obstáculos que te impiden vivir tu vida al máximo serán destruidos y eliminados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince