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domingo, 26 de julio de 2020

Dios Bendice Lo Que Tú Tocas


Inspiración de Gracia
El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.  (Deuteronomio 28:8)
¿Recuerdas la historia del rey Midas y el toque de oro?  Él pidió el deseo de que todo lo que tocara se convirtiera en oro, y su deseo se cumplió.  Él tocó su comida, los árboles de su jardín y su palacio, ¡y todos ellos se convirtieron en oro!  Luego, él abrazó a su hija, a quien amaba mucho, ¡y ella inmediatamente se convirtió en una estatua de oro!
Las maneras de Dios son mejores y no tienen efectos secundarios.  Él quiere bendecir todo lo que tú tocas.  La Biblia dice: “El Señor mandará que la bendición sea contigo... y en todo aquello en que pongas tu mano.”  Esto significa que, lo que sea que tú toques, en lo que sea que tú pongas tus manos, Dios mandará la bendición sobre eso, ya sea una persona, cosa o negocio.  Así que, si tú tocas a tu hijo, él es bendecido.  Si tocas tu guitarra, música ungida fluye.  Si tocas tu negocio, este prospera.  Cuando tocas a una persona enferma, ella es sanada.  Cuando tocas a alguien que está enfrentando escasez, sus necesidades se satisfacen.
En la Biblia, todo lo que Jesús tocó prosperó.  Él tocó los ojos de dos hombres ciegos y sus ojos fueron abiertos. (Ver Mateo 9:28-30)  Él tocó el ataúd abierto del hijo de una viuda, y el joven se sentó y comenzó a hablar. (Ver Lucas 7:12-15)  Él tocó al leproso y la lepra se fue. (Ver Marcos 1:40–42)  Según las leyes del antiguo pacto, nadie debía tocar a un leproso ya que los leprosos eran considerados inmundos.  Si tú tocabas lo inmundo, te volvías inmundo.  ¡Pero Jesús tocó al leproso y el inmundo quedó limpio!
Todos a los que Jesús tocó recibieron una bendición.  Y debido a que Jesús vive en ti por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido también.  Él pagó el precio para que tú tengas esta bendición.  ¡Sus amorosas manos que impartieron bendiciones a tantos, fueron clavadas en la cruz para que hoy, Dios pueda mandar Su bendición sobre todo aquello en lo que tú pones tus manos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de julio de 2020

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti


Inspiración de Gracia
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.  (Hebreos 11:6, NVI)
Dios se agrada cuando nosotros creemos que Él es el dador, el que bendice y que “Él recompensa a quienes lo buscan.”  Tal era la fe de Rut la moabita.  Cuando ella decidió hacer del Dios de Abraham, Isaac y Jacob su Dios, descubrió que Él era su recompensador, quien amorosamente proveyó para ella, la guio divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperada y le restituyó su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice a ti que Él es tu recompensador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú vas a ser ampliamente recompensado.  Pedro, el pescador, daría testimonio de esto.  Su barco pesquero, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando le devolvieron el bote después de habérselo prestado a Jesús, ese ya no era el mismo bote.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que atrajo a un gran número de peces.  De hecho, ¡él recibió una carga de pesca que le rompía la red y hundía el barco! (Lucas 5:1–11)
Amado, debido a que Dios es tu recompensador, si Él toma prestado tu “bote” aunque sea por un momento, ten la certeza que Él seguramente te lo devolverá con un aumento sobrenatural.  Incluso si lo que tú le das es poco, cuando lo colocas en Sus manos, eso se te devolverá bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al niño que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes de cebada y dos peces.  Debe haber emocionado tanto al niño ver que su pequeño almuerzo se multiplicaba sobrenaturalmente y no solo lo satisfacía a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso dejaba 12 canastas llenas de sobras. (Ver Juan 6:1–13).
Amado, cree que Dios es un recompensador.  Cuando le des tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, ¡ten por seguro que Él te las devolverá bendecidas, ungidas y multiplicadas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 29 de mayo de 2020

Continúa En La Gracia De Dios

Inspiración de Gracia
… porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.  (2 Corintios 3:6)
Para los judíos, la fiesta de Pentecostés es una celebración de la entrega de la ley de Dios.  Se lleva a cabo 50 días después de la fiesta de la Pascua.  Cuando Dios les dio a los israelitas los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, habían pasado 50 días luego de que ellos celebraron su primera Pascua y salieron de la esclavitud en Egipto.
¿Pero qué sucedió después de que Dios les dio la ley en el primer Pentecostés?  ¡Tres mil personas murieron! (Ver Éxodo 32:28)  Compara esto con otro Pentecostés en el Nuevo Testamento.  En el libro de los Hechos, dice que cuando Pentecostés llegó completamente, Dios no dio la ley sino al Espíritu Santo, ¿y qué pasó?  Tres mil personas fueron salvadas (ver Hechos 2:41), lo que demuestra que “la letra [la ley] mata, ¡pero el Espíritu da vida!”
La ley, que estaba “grabada con letras en piedras,” ministraba muerte.  Esta mató a 3,000 personas.  Es por eso que el apóstol Pablo la llama “el ministerio de muerte” y “el ministerio de condenación.” (2 Corintios 3:7–9)  Por otro lado, el Espíritu ministró  vida —3,000 personas fueron salvadas.
Amigo, cuando estás bajo la ley tratando de guardar los mandamientos de Dios para ser bendecido, esto te llevará a la muerte.  Habrá muerte en tu matrimonio, ministerio, salud, carrera... en tu vida.  Pero cuando tú dependes del Espíritu de gracia, éste te dirigirá a la vida.  Verás rompimientos y milagros (ver Gálatas 3:5), y manifestarás el fruto del Espíritu.
Entonces, si quieres ser bendecido, asegúrate de estar en el monte correcto.  Verás, la ley fue dada en el Monte Sinaí, pero el Espíritu en el Monte Sión.  Es por eso que la Biblia dice que “porque no os habéis acercado a un monte que se puede tocar [Sinaí], ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino… en cambio, os habéis acercado al monte Sión y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles.” (Hebreos 12:18, 22)  ¡El Señor te bendice desde Sión (ver Salmo 128:5), y no desde el Sinaí!
Amado, por gracia tú has sido salvo por medio de la fe. (Ver Efesios 2:8)  Ahora, continúa en el Espíritu de gracia.  ¡Permanece en el monte correcto y Él continuará proveyendo milagros en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 3 de septiembre de 2019

Deléitate En Jesús Diariamente


Medita En
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del Señor está su deleite, y en Su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.  (Salmos 1:1–3)
La Biblia nos dice: “Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos”.  Esto significa que aunque hay sabiduría en el consejo del impío, un hombre bienaventurado no depende de éste, ni camina en él.  Por el contrario, su deleite está en la Palabra de Dios, que es la persona de Jesús.
Amigo, deja que tu deleite esté en Jesús.  Míralo en cada página de la Biblia, mientras meditas en la Palabra de Dios día y noche.
Amado, ¿a qué consejero acudirás hoy para provisión?  Ten cuidado con los consejeros impíos que prometen ganancias rápidas a corto plazo, pero que podrían llevarte a una trampa de deudas.  Por el contrario, a medida que medites en Jesús diariamente, ¡vas a disfrutar las bendiciones de la abundancia como un subproducto de solo estar en Su presencia!  Conforme te deleitas en Jesús, vas a producir fruto a su tiempo, tu hoja (tu salud) no se marchitará, ¡y todo lo que hagas será bendecido en abundancia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 25 de agosto de 2019

Dios Es Un Buen Padre


Medita En
Y el Señor apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocido.  (Deuteronomio 7:15, AMP)
Deja de creer la MENTIRA de que Dios te da enfermedades, dolores y accidentes para castigarte o enseñarte una lección.  Estas cosas vienen del diablo y debido a la obra terminada de Jesús, nosotros hemos sido redimidos de toda obra del maligno y de toda maldición.  Nosotros podemos recibir protección contra toda obra del mal, toda enfermedad y dolencia.  ¡Y por las llagas en la espalda de Jesús, nosotros hemos sido sanados!
¡No cedas el derecho a estar enfermo y derrotado cuando Dios que está lleno de gracia y misericordia quiere que estés sano, bendecido y protegido de toda obra del maligno!  Comienza a esperar las buenas dádivas del Señor.  Rechaza cualquier cosa que incluso remotamente sugiera que Dios está enojado contigo y te quiera disciplinar con enfermedades y accidentes.  ¡Él es un buen Dios y un buen Padre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de mayo de 2019

¡Tu Padre Celestial Te Quiere Bendecido y Saludable!


Medita En
»Así que no se preocupen por todo eso diciendo: ‘¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?’ Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades… y Él les dará todo lo que necesiten.  (Mateo 6:31-33, NTV)
Si fueras un padre, ¿no querrías lo mejor para tus hijos?  ¿Querrías en algún momento que estuvieran enfermos, pobres y sufriendo?  Por supuesto no.  Tú querrías que tus hijos fueran bendecidos, fuertes y saludables, y que disfrutaran de las mejores cosas de la vida, ¿verdad?
Piénsalo por un momento.  Si tú en la tierra sabes cómo dar buenos regalos a tus hijos, ¡cuánto más tu Padre en el cielo que te ama y sabe cómo bendecirte a ti y a tus hijos con salud, provisión y protección divinas!
Amado, espera expectante a recibir el bien del Señor, que está lleno de gracia y de misericordia, todos los días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de abril de 2019

Lo Que Dios No Ve

Medita En
“Él no ha observado iniquidad en Jacob, ni ha visto malicia en Israel…”  (Números 23:21)
Aprende a ver lo que Dios ve.  Echa un vistazo más de cerca a lo que Dios dice en el versículo anterior y solo haz una pausa por un momento.  ¿Había iniquidad en Israel?  (Cuando Dios usó la palabra “Jacob” aquí, se estaba refiriendo a todos los hijos de Israel).  ¿Hubo algún pecado en Israel?  ¿O todo el mundo en el campamento era perfecto?
Si desde la cima de la montaña, hicieras un acercamiento enfocado en el campamento de Israel, no es difícil imaginar que una gran variedad de imperfecciones, pecados, iniquidades y maldad estaban presentes en todo el campamento.  Pero la pregunta es, ¿lo vio Dios?
Mira Números 23:21 otra vez.  Nota que Dios no dijo que no había pecado o iniquidad en Su pueblo.  Él simplemente dijo que Él no lo vio.  De la misma manera, Él no está diciendo que no hay pecado en ti.  Lo que Dios dice es: “Yo no lo veo”.
Espera un momento, ¿cómo puede un Dios infaliblemente santo no ver pecado en mí?
Mi amigo, esto es porque esos mismos ojos sagrados vieron todos tus pecados castigados en el cuerpo de Jesucristo.  Tus pecados fueron castigados hasta la inexistencia.
En el campamento israelita, aunque había iniquidades, pecados y maldad, Dios no vio ninguno de ellos debido a que la sangre de toros y cabras que ellos ofrecían diariamente al Señor cubría a los hijos de Israel.  Cuánto más cierto es esto para nosotros hoy, nosotros que hemos sido lavados para siempre por la sangre del Cordero de Dios, Jesucristo, nuestro hermoso Salvador.
Bajo el antiguo pacto, los israelitas disfrutaron de una cobertura temporal a través de los sacrificios de animales, pero para nosotros, la expiación y el pago de todos nuestros pecados por Jesucristo, es eterno.  Es por eso que Dios no observa iniquidad, ni pecado en ti, ni ha visto maldad en ti.  Cuando Dios te mira hoy, Él te ve como un hijo o hija justificado, perdonado, sanado, favorecido, bendecido, aceptado y amado, debido a la cruz de Jesús.
Ahora, ¿te ves como Dios te ve?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de marzo de 2019

El Regalo De Justicia

Medita En
Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia.  (Romanos 5:17)
Si estás luchando, como muchos de los creyentes, con si te mereces ser bendecido, favorecido y victorioso, te estás haciendo la pregunta equivocada.
La pregunta que deberías estarte haciendo es: ¿merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  Debido a que tú estás en Cristo, tener un futuro bendecido no depende de cuánto tú te esfuerces por ser perfecto, ni de lo mucho que te esfuerces por cambiarte a ti mismo.  Solo depende de la persona de Jesús.
La Biblia proclama: “como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.  (1 Juan 4:17)  ¿Merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso?  ¡Entonces tú también!  Esto es lo que significa estar en Cristo Jesús.  Significa que hoy, Dios te examina y te mira, en base a la perfección de Jesucristo.  La justicia de Jesús es tu justicia.  De hecho, la Biblia explica que debido a que Jesús, quien no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, nosotros ahora somos la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Cor. 5:21)
“Justicia” es un término legal.  Significa tener una posición de derecho delante de Dios.  El Diccionario Expositivo de Palabras Bíblicas de Vine, define la justicia como “el don de gracia de Dios a los hombres por el cual todos los que creen en el Señor Jesucristo son introducidos a la correcta relación con Dios”.  En otras palabras, tu posición de derecho delante de Dios se basa en la posición de derecho de Jesús
Hoy, tú eres tan justo como Jesús es, porque tu justicia es la de Él.  Él la compró para ti en la cruz.  Cuando tú lo recibiste a Él como tu Señor y Salvador, Él quitó todas tus injusticias de una vez por todas y te dio Su regalo de justicia.  Esta justicia es algo que tú nunca podrás obtener o lograr a través de hacer lo correcto, ésta solo puede ser recibida a través de creer correctamente en Jesús.
¿Y sabes lo que sucede cuando recibes este regalo de justicia?  La Biblia declara que “reinarán en vida por medio de Uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia”. (Rom. 5:17)  Oye, cuando tú reinas, tus adicciones no.  Cuando tú reinas, la enfermedad no.  ¡Cuando tú reinas, el temor, la depresión y todos los obstáculos que te impiden vivir tu vida al máximo serán destruidos y eliminados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de febrero de 2019

Grande Gracia, Grande Poder

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Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.  (Hechos 4:33)
La gente en la iglesia está buscando un gran poder, pero ¿dónde se encuentra?  El libro de Hechos declara que, ¡donde hay abundante gracia, hay gran poder! (mira las Escrituras de hoy.)  Cuando el apóstol Pablo predicó sobre el perdón, milagros de sanidad ocurrieron mientras la gente escuchaba.  Cuando las personas escuchan la buena noticia de que todos sus pecados han sido perdonados debido a la cruz de Jesús, algo sobrenatural sucede.
Hace algunos años, un pastor en una iglesia de Bergen, Noruega, compartió un testimonio conmigo.  Uno de los miembros de su iglesia había desarrollado el hábito de ver pornografía en su habitación de hotel durante sus numerosos y frecuentes viajes de negocios.  Consumido por la vergüenza y la culpabilidad, hizo todo lo posible por romper el hábito empleando todo tipo de métodos espirituales, pero simplemente no pudo superar ese hábito.  Cada vez que tenía que dejar a su familia para otro viaje de negocios, su corazón se llenaba de pavor porque sabía lo que terminaría haciendo en su habitación de hotel cuando nadie lo estaba mirando.
Entonces, uno de sus viajes de negocios lo llevó a Singapur, él visitó nuestra iglesia y se llevó algunas grabaciones de mis prédicas sobre la gracia de Dios.  Después de escuchar estos mensajes durante unas tres semanas, ¡se halló completamente libre de ese hábito inmundo!  ¡Aleluya!
Hoy, cuando este precioso hermano viaja, no depende de su fuerza de voluntad para vencer cualquier tentación de consentir la pornografía.  Él simplemente descansa completamente en la revelación de que él es tan justo como Jesús por la gracia de Dios.  Y cuanto más consciente es de que es justo, más se disipa la tentación de pecar secretamente en su habitación de hotel.  “Despertad a la justicia, y no pequéis…” (1 Cor. 15:34)  ¡Es la gracia de Dios la que nos da la verdadera victoria!
Mi querido amigo, el pastor Åge Åleskjær, compartió conmigo sobre otro milagro que ocurrió en Noruega.  Un miembro de la iglesia fue completamente sanado de sordera en un oído después de escuchar las grabaciones de los mensajes que yo había predicado en una conferencia en la iglesia del pastor Åge.  Mientras escuchaba uno de mis mensajes, ¡su oído simplemente se abrió y él fue sanado!  A él nadie le impuso manos.  Nadie oró por él.  Él fue sanado solamente por escuchar la predicación del Evangelio de Cristo.  ¡Toda la gloria sea a Jesús!
Ese es el poder del evangelio, mi amigo.  ¡Ese es el poder de Dios para tu plenitud! (Ver Rom. 1:16)  Tú puedes confiar en tus propios esfuerzos y en tu fuerza de voluntad todo lo que quieras, pero estos solo pueden llevarte hasta un punto.  Por otro lado, cuanto más escuches el verdadero evangelio que no está adulterado por los esfuerzos del hombre, más vas a experimentar milagros y rompimientos sobrenaturales en tu vida.  A Dios le complace sanar, rescatar, proveer y liberar a aquellos que simplemente creen en el evangelio a través de la insensatez de la predicación. (Ver 1 Cor. 1:21)  Así que, sigue escuchando la predicación del evangelio y a medida que Su Palabra avanza, cuando creas que eres perdonado y justo a través de Cristo, ¡habrás sido hecho pleno!  Creo que ahora mismo, incluso mientras estás leyendo este devocional que trata sobre Jesús, ¡tú estás siendo sanado, proveído y bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 26 de enero de 2019

Bendecido Para Ser Bendición

Medita En
Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  (Génesis 12:2)
Escuche las palabras que Dios pronunció sobre Abraham: “Te bendeciré y engrandeceré tu nombre; y serás bendición”.
Mi amigo, a medida que confías en Dios para caminar más y más en la plenitud de la bendición de Abraham, ten la revelación de que Él te bendice porque te ama y te da el privilegio de ser una extensión práctica de Su amor a tu comunidad, tu país y más allá.
La provisión financiera de Dios tiene un propósito divino.  No uses a las personas y ames el dinero.  En cambio, ¡usa el dinero para amar a las personas!  Cuando se trata de nuestra relación con las personas, siempre es más bendecido dar que recibir.  Ten tus ojos y corazón puestos en la abundancia, para buscar a personas en necesidad y bendecirlas.  ¡Deja que tu luz brille ante todos los hombres para la gloria del nombre de Jesucristo!
¡Hoy, mira Su abundante gracia incrementando hacia ti y tu familia para que tengas en abundancia para toda buena obra!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de enero de 2019

Tienes A Jesús Como Tu Sabiduría

Medita En
Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  (Proverbios 4:7)
Dios quiere que busquemos la sabiduría.  Él nos dice que la sabiduría es “lo principal”.  No debemos ir tras las riquezas.  Sin embargo, cuando tenemos sabiduría, todas las cosas que buscamos van a perseguirnos, incluyendo honor y largura de días.  ¡Así que, nunca hagas de las riquezas tu objetivo!
Mi amigo, si te hace falta sabiduría, simplemente pídesela a Dios.  Él te la dará “abundantemente y sin reproche”. (Santiago 1:5)  La verdad es que Él ya te dio sabiduría cuando te dio a Jesús, “el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios”. (1 Cor. 1:30)
Por lo que si tú estás enfrentando un problema en el trabajo y no sabes cómo resolverlo, di: “Jesús, Tú eres mi sabiduría.  Yo te doy gracias porque vas a proveer para mí la mejor solución.”  Si tienes a un hijo descarriado di: “Jesús te doy gracias por la sabiduría para amar y criar bien a este hijo.”
Amado, ¡tú eres muy bendecido por tener a Jesús, en quien residen todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Tu Justicia Tomada En Cuenta Y No Tu Pecado

Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomara en cuenta.
Romanos 4:8
Tú eres bendecido hoy porque todos tus pecados son perdonados en Cristo.  Dios no cuenta tus pecados en tu contra.  Él en cambio, cuenta tu justicia en Cristo.  ¡Es por eso que tú eres la persona bendecida a quien el Señor no toma, ni tomará en cuenta su pecado!
¿Qué pasa con un hombre así?  Echemos un vistazo a la historia de Jacob para averiguarlo.
La Biblia registra cómo Jacob había engañado a su padre y estafado a su hermano mayor Esaú la bendición de su primogenitura. (Génesis 27, 1-41)  Sin embargo, a pesar de su pecado de engaño, Dios escogió hablar con Jacob.  Y no, Dios no lo hizo para decirle: “¡Tú, pecador terrible!  ¿Cómo pudiste engañar a tu propio padre?  ¡Maldito seas!”
No, al engañoso Jacob, Dios le dijo: “Yo Soy el Señor, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac.  La tierra en la que estás acostado te la daré a ti ya tu descendencia... He aquí, Yo Estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.” (Génesis 28: 13-15)  ¡He aquí un hombre a quien Dios no toma en cuenta su pecado!
Dios no reprendió a Jacob en lo absoluto.  En vez de eso, lo escuchamos diciéndole a Jacob: “te la daré a ti... Yo Estoy contigo... te guardaré... te haré volver... no te dejaré...”  Jacob ciertamente no merecía estas bendiciones.  Este es un hombre que caminaba en la verdad de Romanos 4:8 —“Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta.”  Pues bien, yo no estoy animándote a pecar, sino que quiero que tú veas el amor y la gracia de Dios para con nosotros.
Si Jacob era tan bendecido, ¿cuánto más lo somos tú y yo hoy estando bajo el Nuevo Pacto de gracia establecido por la sangre de Jesús?  ¿Cuánto más es nuestra bendición porque Jesús ha quitado todos nuestros pecados en la cruz?
Amado, gracias a la obra terminada de Jesús, Dios no toma en cuenta tu pecado.  Lo que Él si toma en cuenta para ti es tu justicia, que no es por obras. (Romanos 4:6)  ¡Y ya que tú eres justo, mantente preparado para recibir Sus bendiciones! (Proverbios 10:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Fiel A Tu Valoración


Y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.
Levítico 27:12
Tu colega dice que esta semana va a ser terrible porque el nuevo jefe es una mala persona.  Tú no estás de acuerdo y dices que va a ser una semana bendecida.  Ambos pasarán por la misma semana, pero con resultados muy diferentes.  Mientras la semana de tu amigo será de hecho terrible, ¡la tuya estará llena del favor del Señor!
En el Antiguo Testamento, cuando alguien traía al sacerdote algo que tenía, para ser valuado, cualquiera que fuera el valor que el sacerdote le daba a esto, ése era su valor.  Si él lo valuaba como algo de buen valor, entonces era de buen valor.  Si lo valuaba como algo de poco valor, entonces era de poco valor.
Hoy, tú también eres un sacerdote, debido a la sangre de Jesús. (Apocalipsis 1:5-6)  Y “como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.”  Si tú valoras tu año como un año de avances financieros, entonces así será para ti.  Si valoras tu vida como llena de salud divina, entonces así será para ti.
Hubo un paciente con un derrame cerebral que estaba postrado en cama.  Mientras escuchaba mis sermones grabados, él le dio valor a creer que con Dios como su salvación, su vida sería larga y con salud. (Salmos 91:16, RVA)  Él creía que Dios lo ayudaría a caminar de nuevo.  No mucho tiempo después de que él le diera su valor a esta verdad, él fue capaz de caminar, ¡y ya no estaba atado a la cama!  La siguiente valoración que hizo sobre su salud fue la recuperación completa con Dios como su ayudador.
En realidad, tú tienes más autoridad que los sacerdotes levitas del Antiguo Testamento.  Ellos pertenecían al antiguo sacerdocio de los hombres.  ¡Pero tú eres del sacerdocio mayor y “eterno” de Jesús! (Hebreos 7:8, 17)  No sólo eso, tú eres un sacerdote real. (Apocalipsis 1:6)  En otras palabras, ¡tú también eres un rey!  Y como rey, el valor que tú das también es importante, porque en donde hay palabra de un rey, hay poder! (Eclesiastés 8:4)
Mi amigo, esto significa que tú tienes una doble porción del poder de la valoración.  Por lo tanto, valora audazmente las cosas buenas en tu vida, ¡y así será para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 18 de noviembre de 2018

No Satisfecho Con Solo Ser Salvado


Y el Señor se apareció a Abram, y le dijo: “A tu descendencia daré esta tierra”. Entonces él edificó allí un altar al Señor que se le había aparecido.
Génesis 12:7
Yo no sé ustedes, pero yo no estoy satisfecho con sólo saber que soy justo por la fe.  También quiero conocer a Aquel que me hizo justo.  ¡Quiero tener una relación íntima con mi Salvador!
Abraham era un hombre así.  Él era justo por la fe, pero también tenía una estrecha relación con Dios y fue bendecido por Dios en todas las cosas. (Génesis 24:1)  Su sobrino Lot, por otro lado, aunque justo también (2 Pedro 2:7-8), no tenía el corazón orientado hacia Dios.  Él terminó perdiendo mucho cuando Sodoma, la ciudad en la que habitaba, fue destruida junto con Gomorra.  ¡Él se salvó por poquito!
Mi amigo, ¿quieres ser un cristiano como Lot, justo, pero siempre metido en problemas, o quieres ser un cristiano justo y bendecido como Abraham?  Entonces, como Abraham, ten un corazón orientado hacia Dios.
Entre un lugar y otro, Abraham construyó altares para el Señor.  Y en medio de estos altares, ¡se hizo muy rico! (Génesis 13:2)  No hay ningún registro bíblico, sin embargo, de Lot construyendo un altar al Señor.
¿Qué es un “altar” en el contexto actual?  Es un lugar en donde sabes que tienes una estrecha relación con Dios.  Por ejemplo, cuando mi difunto padre estaba en el hospital, yo estaba preocupado y no sabía qué hacer.  Recuerdo ir manejando por la carretera, llorando.  Después de un rato, yo finalmente eché mis preocupaciones en el Señor.  Cuando llegué al hospital, puse mis manos sobre mi padre y le dije: “Se sanado en el nombre de Jesús.”  ¡Y él fue sanado!
Aún hoy, yo puedo recordar el lugar en donde eché mis preocupaciones en el Señor y me apoyé en Su amor por mí.  Ese es mi “altar.”  Y no es el único.
Tenemos que tener este tipo de relación con Dios, una relación llena de “altares” que nos recuerden de Su amor, Su bondad y Su fidelidad.  No vivamos la vida cristiana como Lot, salvados por poquito.  ¡Caminemos cerca de Dios como lo hizo Abraham y seamos ricamente bendecidos en cada área de nuestras vidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 14 de noviembre de 2018

¿Qué Hombre Justo Quieres Ser?


Abraham era viejo, entrado en años; y el Señor había bendecido a Abraham en todo.
Génesis 24:1
La Biblia dice que Abraham era justo.  Pero ¿sabías que su sobrino Lot también era justo? (2 Pedro 2:7-8)  Sin embargo, ambos vivían vidas muy diferentes.  A pesar de que ambos vivían bajo la gracia de Dios, unos 400 años antes de que la Ley fuera dada, Abraham fue muy bendecido, mientras que Lot perdió casi todo.
Ambos tenían grandes manadas y rebaños.  Cuando sus pastores comenzaron a pelear por espacio, Abraham tomó la iniciativa de hacer la paz.  Él incluso dejó que Lot tomara las tierras que él quería.  Ambos hombres eran justos, pero uno era más amable que el otro.
Lot escogió la bien irrigada llanura de Jordania, en donde estaban las ciudades de Sodoma y Gomorra.  Él habitó allí y fue extendiendo sus tiendas hasta Sodoma.  Con el tiempo, él  vivía en Sodoma.  Ahora, Sodoma y Gomorra en la Biblia representan un estilo de vida de pecado.  Algunos cristianos piensan: “Ya que yo soy justo por la fe y estoy bajo la gracia de Dios, puedo vivir un estilo de vida de pecado.”
Bien, vamos a aprender de Lot.  Él primero vio a Sodoma, luego sus pies caminaron hacia ella y finalmente él entró en ella.  Me gusta lo que un gran hombre de Dios dijo: “El pecado te llevará más lejos de lo que quieres ir, te mantendrá más tiempo del que quieres permanecer y te costará más de lo que quieres pagar.”  ¿Qué terminó pagando Lot?
Él fue capturado cuando los cuatro reyes saquearon Sodoma y Gomorra.  E incluso después de que Abraham lo rescatara con la ayuda de Dios, él no aprendió su lección.  Él volvió a Sodoma.  Algunos cristianos viven de un rescate a otro.  Dios los libra de, digamos, deudas, ¡y ellos vuelven directo a pedir dinero prestado o a los juegos de azar!  Sodoma y Gomorra fueron finalmente destruidos.  Lot escapó con sólo la ropa en la espalda e incluso perdió a su esposa en el proceso.
Amado, tú eres la justicia de Dios en Cristo.  Cuando tú realmente entiendes lo que hizo Jesús para hacerte la justicia de Dios, esto hará que te desenamores del pecado y te enamores de Dios.  ¡Entonces, ya no será difícil tener un corazón dedicado a Dios, como lo hizo Abraham y al igual que Abraham, serás bendecido en todas las cosas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de octubre de 2018

Pelea Desde La Victoria, No Por La Victoria


Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.
Efesios 6:11
Dios no necesita que tú venzas al diablo hoy.  Jesús ya lo ha hecho y te ha dado la victoria. (Colosenses 2:15, Romanos 8:37)  Tu parte es hacer cumplir la victoria, simplemente permaneciendo firme en tu terreno, que es el terreno de victoria.  En otras palabras, tú “luchas” desde el terreno de victoria, permaneciendo firme  allí.  Tú no luchas por la victoria.
En Efesios 6:10-18, en el pasaje sobre guerra espiritual, la palabra “lucha” aparece solamente una vez (versículo 12), mientras que la palabra “firme” aparece cuatro veces —“firmes contra las insidias del diablo”, “resistir en el día malo”, “y habiéndolo hecho todo, estar firmes”, “Estad, pues, firmes,”  (versículos 11, 13-14).  Cuatro veces el Espíritu Santo nos dice que debemos estar firmes.  Sin embargo, muchos cristianos se están enfocando en luchar para alcanzar la victoria.
Mi amigo, tú ya estás en el terreno de victoria.  Tú ya tienes todas las cosas en Cristo. (1 Corintios 3:21, 23)  Tú ya estás bendecido con toda bendición espiritual en Cristo. (Efesios 1:3)  El diablo sabe esto.  Y es por eso que su táctica es engañarte y hacerte pensar que tú no tienes la victoria.
Así que, cuando él te ataca diciendo: “¡Mira esa pequeña cantidad en tu cuenta bancaria!  ¿Cómo vas a pagar las cuentas?”  Permanece firme en tu posición.  Declara: “Yo no estoy tratando de ser rico.  ¡Yo ya he sido bendecido en Cristo!”  No importa cuánto tienes en el banco.  Tú tienes provisión abundante porque tú estás en Cristo.  Y a medida que la necesidad surja, la provisión estará allí si tú lo crees.
Es lo mismo con la sanidad.  El diablo tratará de atacarte con síntomas en tu cuerpo.  Él tratará poner dolor en tu cuerpo, y hacerte sentir débil aquí y allá, para que pienses que todavía estás enfermo.  Él está tratando de hacerte creer que tú no tienes tu sanidad.  Ese es el momento en que debes ser consciente de la obra terminada de Jesús y declarar: “Yo no estoy tratando de ser sanado, ¡Yo estoy sano!  ¡Yo estoy firme en el terreno de victoria que Jesús me ha dado!”
Amado, ¡se genera una gran diferencia al luchar desde la victoria y no por la victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince