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sábado, 21 de marzo de 2020

Todo Lo Que Jesús Es Delante De Dios, Tú Lo Eres


Inspiración de Gracia
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Cuando un israelita traía un animal como su ofrenda por el pecado, él ponía su mano sobre el animal antes de matarlo. (Ver Levítico 4:1–4).  Al poner su mano sobre su ofrenda por el pecado, sus pecados eran transferidos al animal inocente.  El animal moría por sus pecados y él quedaba libre.
Por el contrario, durante la ofrenda quemada, cuando el israelita ponía su mano sobre el animal (ver Levítico 1:3–4), la belleza, dignidad y aceptación del animal intachable, eran transferidas a él.  Dios aceptaba la perfección del sacrificio animal en su nombre, para hacer expiación por él.  Debido a que Dios acepta la ofrenda quemada sin mancha, el oferente ahora tiene derecho a presentarse ante Dios.
¿Sabías que las dos ofrendas hablan de la ofrenda que Jesús hizo de Sí Mismo, cuando colgaba en la cruz?  Él es a la vez nuestra ofrenda por el pecado y la ofrenda quemada —“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros [como nuestra ofrenda por el pecado], para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [como nuestra ofrenda quemada].”  En el momento en que tú pusiste tu fe en Él, solo por Su sacrificio, tus pecados fueron transferidos a Él, y Su justicia fue transferida para ti.  ¡Así es la gracia de Dios hacia ti!
Como nuestra ofrenda por el pecado, Él se ofreció a Sí Mismo una sola vez, para todos. (Ver Romanos 6:10).  La ofrenda por el pecado nunca fue una ofrenda diaria porque Dios no quiere que Su pueblo viva consciente del pecado.  Sin embargo, la ofrenda quemada era un sacrificio de la mañana y de la tarde (ver 2Cron. 13:11), porque Dios quiere que Su pueblo viva consciente de justicia.
Amado, Dios quiere que tú reclames diariamente a Jesús como tu holocausto y digas: “Padre, te agradezco porque Jesús es mi holocausto.  Todo lo que Jesús es delante de Ti —Su justicia, excelencia, belleza y perfección— me ha sido transferido.  Jesús tiene Tu favor manifiesto, así que yo disfruto de Tu favor manifiesto en mi vida.  Jesús es la justicia de Dios, así que Yo soy la justicia de Dios en Cristo.  Tal como Él es delante de Ti, yo soy también.”.
¡Debido a que Jesús se convirtió en tu holocausto, lo que Él es para el Padre hoy, tú también lo eres!  ¡Esto es lo que significa estar en Cristo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 25 de agosto de 2019

Dios Es Un Buen Padre


Medita En
Y el Señor apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocido.  (Deuteronomio 7:15, AMP)
Deja de creer la MENTIRA de que Dios te da enfermedades, dolores y accidentes para castigarte o enseñarte una lección.  Estas cosas vienen del diablo y debido a la obra terminada de Jesús, nosotros hemos sido redimidos de toda obra del maligno y de toda maldición.  Nosotros podemos recibir protección contra toda obra del mal, toda enfermedad y dolencia.  ¡Y por las llagas en la espalda de Jesús, nosotros hemos sido sanados!
¡No cedas el derecho a estar enfermo y derrotado cuando Dios que está lleno de gracia y misericordia quiere que estés sano, bendecido y protegido de toda obra del maligno!  Comienza a esperar las buenas dádivas del Señor.  Rechaza cualquier cosa que incluso remotamente sugiera que Dios está enojado contigo y te quiera disciplinar con enfermedades y accidentes.  ¡Él es un buen Dios y un buen Padre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 22 de mayo de 2019

Gracia Cuando Menos La Mereces


Medita En
Y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.  (Filipenses 3:9)
La gracia de Dios es Su favor inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos.  Cuando Dios te responde en tu momento más indigno, eso es gracia.  ¡Ese es Su asombroso favor inmerecido!  En tu momento más bajo, en tu hora más oscura, Su luz brilla para ti y tú te conviertes en un receptor de Su favor inmerecido, y un receptor de favor no puede evitar el deseo de extender esa gracia a los demás.
Amigo, en y por nosotros mismos, no merecemos nada bueno.  Pero debido a que estamos en Cristo y en Su justicia, Dios no retendrá ninguna bendición de nuestras vidas hoy.  Nuestra parte es no luchar con nuestras propias obras y ser independientes de Dios, sino enfocarnos en recibir de Él todo lo que necesitamos.
Creo que cuanto más consciente de justicia tú estés, más experimentarás el favor inmerecido de Dios.  Cuando la voz de descalificación venga a recordarte todas las áreas en las que fallas, ese es el momento de recurrir a Jesús, que te califica, y escuchar Su voz.  ¡Esa es la verdadera batalla de la fe!  La batalla de la fe es luchar para creer que tú eres hecho justo por la fe y no por las obras.  Pablo, hablando de sus propios logros bajo la ley, dijo que los contaba todos “como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe”. (Filipenses 3:8–9)
De manera que hay claramente dos tipos de justicia en la Biblia: (1) Una justicia que viene de tu obediencia y de ti tratando de ganar esa manera de alcanzarla.  (2) Una justicia que viene de la fe en Jesucristo.
Solo uno de estos tiene un fundamento sólido e inquebrantable.  Uno se basa en ti y en tu capacidad de guardar la ley, mientras que el otro se basa en la Roca de los siglos —Jesucristo.  Uno solo puede darte la confianza para pedir el favor de Dios ocasionalmente, dependiendo de lo bien que tú creas que lo estás haciendo.  El otro, te da la confianza para acceder a Su favor inmerecido TODO EL TIEMPO, incluso cuando sientes que eres completamente inmerecedor.
¿De qué quieres depender a la hora de la verdad —de tu justicia vacilante o de la justicia de Jesús perfecta y sólida como roca?  Es tu fe en la justicia de Jesús la que te da el derecho al favor inmerecido de Dios.  Hoy, debido a lo que Jesús hizo en la cruz, tú puedes esperar que te sucedan cosas buenas.  Puedes pedirle cosas grandes a Dios y llegar al destino bendito que Él tiene para ti y tu familia.  ¡Su justicia es tu derecho al favor inmerecido de Dios!  ¡No permitas que ninguna voz de acusación te diga lo contrario!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 13 de marzo de 2019

Prueba Todo Lo Que Escuchas Con La Palabra De Dios

Medita En
No desprecien las profecías, sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno.  (1 Tesalonicenses 5:20–21, NVI)
Te animo a someter a prueba todo lo que escuchas con la Palabra de Dios.  Siempre le digo a mi iglesia que lean la Biblia por sí mismos en vez de simplemente tragarse todo lo que cualquier predicador, incluyéndome a mí mismo, diga.  Se sabio y no simplemente te lo tragues todo —¡el anzuelo, el sedal, el plomo y el pescador con todo y botas!  Se prudente cuando escuches algo que no sienta bien en tu espíritu, como cuando un predicador te dice que “Dios te da enfermedades para enseñarte una lección”.  Pregúntate: “¿Se alinea esto con el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios?  ¿Hay alguna escritura del nuevo pacto que respalde esta enseñanza?”
¡La respuesta es obvia una vez la alineas con Jesús y lo que Él ha hecho en la cruz por ti!  ¿Por qué te daría Dios enfermedades cuando Jesús tomó todas las enfermedades y dolores sobre Su propio cuerpo en la cruz?  Con absoluta seguridad en tu corazón de que la enfermedad no es de Dios, ¡tú puedes tener fe para ser sanado!  Pero, ¿qué seguridad podrías tener si creyeras la mentira de que esa condición viene de Dios?  Ahora, en vez de pensar que Dios está contra ti, ¡te diste cuenta de que Él está de tu lado!  ¡Tu confianza fue restaurada, tu fe renovada y Su sanidad puede fluir sin cesar a través de cada célula, tejido y órgano de tu cuerpo!
Déjame compartir contigo las palabras de Miles Coverdale, quien dijo: “Te ayudará mucho a comprender las Escrituras, si identificas y marcas no solo lo que se habla o se escribe, sino quién lo hace y a quién se dirige, con qué palabras, en qué tiempo, dónde, con qué intención, en qué circunstancia, considerando lo que pasó antes y lo que viene después”.
Concretamente, él dijo que para comprender la Biblia, necesitamos leer todo en su contexto.  Qué poderoso consejo recibimos del hombre que tradujo y produjo la primera Biblia en inglés en el Siglo XVI.
Mi amigo, separa correctamente los pactos cada vez que leas la Biblia y nunca serás avergonzado.  ¡Ahora que has recibido a Jesús en tu vida, tú estás bajo el nuevo pacto y es tu derecho del nuevo pacto disfrutar el favor inmerecido de Jesús para tener éxito en la vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 29 de junio de 2018

Todo Lo Que Jesús Es Delante De Dios, Tú También Lo Eres


Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Cuando un israelita ofrece un animal como ofrenda por su pecado, él pone su mano sobre este antes de matarlo. (Levítico 4:1-4)  Al poner su mano sobre la ofrenda por pecado, sus pecados se transfieren al animal inocente.  El animal muere por sus pecados y él se va libre.
En contraste con esto, si la ofrenda es un holocausto, cuando el israelita pone su mano sobre el animal (Levítico 1:3-4), la belleza, dignidad y aceptación del animal sin defecto, se transfieren a él.  Dios acepta la perfección del animal sacrificado en su lugar, para hacer expiación por él.  Debido a que Dios acepta el holocausto ofrecido sin defecto, el ofrendante ahora tiene derecho a estar delante de Dios.
¿Sabías que las dos ofrendas hablan de la ofrenda única que Jesús hizo de Sí Mismo cuando colgaba de la cruz?  Él es ambas ofrendas, nuestra ofrenda por pecado y nuestro holocausto —“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros [como nuestra ofrenda por pecado], para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [como nuestro holocausto].”  En el momento en que pusiste tu fe en Él, tus pecados fueron transferidos a Él, y Su justicia fue transferida a ti, a causa de Su sacrificio único.  ¡Esa es la gracia de Dios para ti!
Como nuestra ofrenda por pecado, Él se ofreció a Sí Mismo de una vez para siempre. (Romanos 6:10)  La ofrenda por pecado nunca fue un ofrecimiento diario porque Dios no quería que Su pueblo viviera consciente de pecado.  Sin embargo, el holocausto era un sacrificio de la mañana y de la noche (2 Crónicas 13:11), porque Dios quería que Su pueblo viviera consciente de su justicia.
Amado, Dios quiere que tú reclames diariamente a Jesús como tu holocausto, y digas: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Todo lo que Jesús es delante de Ti –Su justicia, excelencia, belleza y perfección– ha sido transferido a mí.  Jesús tiene despejado Tu favor, así que yo disfruto Tu favor despejado en mi vida.  Jesús es la justicia de Dios, así que yo soy la justicia de Dios en Cristo.  Así como Él es delante de Ti, yo también soy.”
Ya que Jesús se convirtió en tu holocausto, lo que Él es para el Padre hoy, ¡tú también eres!   Eso es lo que significa estar en Cristo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 26 de junio de 2018

Tu Abogado Defensor Siempre Gana Tu Caso


Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis.  Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
1 Juan 2:1
Cuando tu acusador, el diablo, viene y dice: “Tú has hecho esta cosa mala y no has hecho esto otro de la manera correcta,”  Jesús dice: “Padre, el diablo tiene razón, pero Mi sangre ha pagado por eso por lo que el diablo lo está acusando a él.”
Luego el diablo añade: “Además, tú tampoco has estado leyendo la Biblia, ni orando suficiente.  Y esta mañana, dijiste una mentira.”
Nuevamente, Jesús dirá: “Padre, ciertamente el diablo ha informado correctamente, pero Mi sangre ha pagado por todas estas fallas.”
Entonces Dios Padre golpeará el mazo de juez sobre su base y dirá: “¡Caso desestimado! ¡Siguiente!”
Necesitas comprender que Dios puede declararte inocente y completamente justo, con todo derecho, porque Jesús tomó tu lugar en la cruz, y derramó Su sangre para pagar por tus pecados y tu condenación. (2 Corintios 5:21)  Dios está simplemente siendo fiel y justo con lo que Cristo ha hecho.
Cuando Jesús se levantó de la tumba, Él se levantó como tu Abogado Defensor.  Pero a diferencia de la mayoría de abogados de la tierra, que toman casos porque les beneficia a sus propios intereses y billeteras, Él es un abogado que está interesado personalmente en tu felicidad y bienestar.  A diferencia de los abogados terrenales que no se involucran en los sentimientos y sufrimientos de sus clientes, Jesús pasó grandes sufrimientos por ti y pagó con Su propia vida, para que tú puedas recibir todas las bendiciones de Dios.
Como tu Abogado Defensor, hoy Jesús se asegura de que lo que Él murió y sufrió para darte, ¡tú lo recibas!  Hoy en el cielo, Él te defiende y te representa para asegurarse que la sanidad, plenitud, protección y otras bendiciones que Él murió para darte, están cumpliéndose en tu vida.  Amado, ¡ten confianza y descansa en las capacidades de tu Abogado Defensor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 26 de marzo de 2018

Dios Está Por Ti, No Contra Ti


Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

Romanos 8:31

¿Estás enfrentando problemas en tu vida?  ¿Tienes problemas en tu matrimonio o dificultades financieras?  Tal vez tu hijo está yendo por mal camino o una antigua enfermedad ha regresado.  ¿Qué pues dirás ante estas cosas?
¿Sabes lo que Dios quiere que digas?  Él quiere que digas: “Si Dios está por mí, ¿quién estará contra mí?
Si supieras que tu Presidente o Primer Ministro están por ti, podrías creer que todo va estar bien.  ¡Pero tú tienes un mejor respaldo!  La Biblia nos dice que Dios, Todopoderoso, Creador de los cielos y de la tierra, ¡está por ti!  ¿Qué problema podría mantener control sobre ti cuando el Todopoderoso Dios está por ti?  ¿Podría el diablo venir con éxito contra ti cuando Dios está de tu lado?
Si Dios está por ti hoy, si Dios está por ti justo ahora, tú no tienes por qué lamentarte diciendo: “Si tan solo tuviera esto… Si tan solo no hubiera dicho eso…”  Y no tienes que preocuparte por el futuro pensando: “¿Qué va a pasar si sucede esto?... ¿Qué va a pasar si no tenemos suficiente?...”  Mi amigo, lamentarse por el pasado y preocuparse por el futuro no va  a cambiar nada.  Vuelve la mirada a tu Padre celestial, en vez de eso.  Ya que Él está por ti en este preciso momento, tú puedes tener la confianza de que Él va a ayudarte y va a proveer para ti. 
Amado, Dios envió a Su Hijo a morir por ti.  ¡Y Jesús te dio el derecho comprado con sangre, para una vida de abundancia, llena de sentido y propósito!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, para caminar en salud divina todos los días de tu vida!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, para tener Su provisión, incluso cuando la economía vaya de picada!
Tú tienes todas estas cosas, no porque las merezcas, sino porque Jesús derramó Su sangre y te dio el derecho de tenerlas.  Todas estas bendiciones son tuyas hoy, ¡porque Dios está por ti!  Y si Dios está por ti, ¿quién estará contra ti?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

sábado, 24 de marzo de 2018

Por Las Heridas De Jesús Tú Has Sido Sanado


… El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5
Sabías que una de las mayores críticas en contra de la película de Mel Gibson, La Pasión del Cristo, fue que esta era demasiado violenta, especialmente la parte en la que Jesús fue azotado.
Déjame decirte esto: ¡No fue lo suficientemente violenta!  La Biblia dice que en la cruz, el rostro de Jesús fue desfigurado más que el de cualquier otro hombre (ver Isaías 52:14).  En la película, aún después de todos los golpes, el actor James Caviezel, que interpretó a Jesús, todavía lucía bastante atractivo.
Pero la realidad es que cuando Jesús colgaba de la cruz, Él no tenía “aspecto hermoso… ni apariencia para que le deseemos”. (Isaías 53:2)  Él fue molido a golpes hasta que Su rostro se veía como gelatina colgando por fuera.
En la película, cuando ellos lo azotaban, solo una pequeña parte de Sus huesos fue expuesta, así que todavía se mantuvo bastante intacto.  Pero los salmos mesiánicos dicen: “Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos” (Salmo 129:3), y “Puedo contar todos Mis huesos.  Ellos Me miran, Me observan” (Salmo 22:17).  ¡Todos Sus huesos fueron expuestos!
Mi amigo, Él estaba pensando en ti cuando los soldados lo ataban al poste de flagelación.  Mientras ellos levantaban sus látigos, Él dijo: “¡Que todo caiga sobre Mi!”
Pero lo que cayó sobre Él no eran solo los látigos que rasgaban la carne de Su espalda desnuda, sino tus enfermedades y tus dolores.  Cada vez que Él fue azotado, toda forma de enfermedad y dolor, incluyendo artritis, cáncer, diabetes, gripe y dengue, cayeron sobre Él.  “El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.”
Hoy, la sanidad es tu derecho porque Jesús ha pagado el precio por tu sanidad.  Así que, si el diablo te dice: “Tú no puedes ser sanado,” solo declara: “¡Jesús ha pagado por mi sanidad!  La enfermedad no tiene ningún derecho de estar en mi cuerpo.  ¡Yo soy sano en el nombre de Jesús!”
Toda maldición de enfermedad que debía caer sobre ti, cayó sobre Jesús en tu lugar.  Él llevó cada uno de esos azotes, para que tú puedas caminar en salud divina todos los días de tu vida.  ¡El precio ha sido pagado para que tú puedas levantarte y salir de la cama de tu aflicción!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

lunes, 11 de diciembre de 2017

Trabaja Sin La Maldición Del Estrés

Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Lucas 22:44
Dios le dio a Adán un trabajo antes de que cayera en pecado.  Adán tenía que cuidar del jardín del Edén.  Así que, el hombre estaba destinado a trabajar.  El trabajo era parte de su estado bendito.  Pero a causa del pecado de Adán, llegó la maldición.  Dios le dijo a Adán: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida... Con el sudor de tu rostro comerás el pan...” (Génesis 3:17-19)  Así, para el hombre, trabajar se convirtió en algo estresante.  Tenía que dolerle y sudar para comer de la tierra.
Mi amigo, ¿estás hoy adolorido y estresado en el trabajo?  ¿Estás trabajando largas horas, sin obtener los resultados deseados?  La buena noticia es que Jesús te ha redimido de la maldición del estrés (tensión).   ¿Cuándo ocurrió esto?  Bueno, esto sucedió cuando el Señor estaba en otro jardín –el huerto de Getsemaní.
La Biblia nos dice que “estando en agonía, Él oraba más intensamente.  Entonces era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:44)  La sangre de Jesús tocó el suelo que estaba maldito.  Sabemos que Su sangre tiene una cualidad redentora, así que, ¡Él nos redimió de la maldición del estrés!
Amado, tú tienes el derecho comprado con sangre, de tener una vida de trabajo que no es estresante, sino llena de la gracia de Dios y Sus bendiciones.  Así que, empieza a confesar el favor de Dios sobre ti y tu trabajo.  Pídele favor para con tus jefes, colegas y clientes.  Pídele sabiduría para hacer bien tu trabajo.  ¡Créele y obsérvalo llevarte al lugar correcto, en el momento correcto, y hacerte alguien exitoso!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 6 de julio de 2017

El Perdón Y La Sanidad Son Tuyos

Pero Él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados.  Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
Isaías 53:5, NTV


Dios te ama tanto, que no solo hizo que Jesús cargara en la cruz tus pecados, sino también tus enfermedades.  Tu perdón y sanidad son ambos, parte de la obra terminada de Jesús en el Calvario.  ¡Él fue aplastado por tus pecados, y también fue azotado por tu sanidad!
Mi amigo, Dios ya ha sanado todas tus enfermedades, aflicciones y dolores en la cruz.  Quizá escuchaste alguna enseñanza acerca de que la sanidad es una “bendición extra” porque es más y está por encima de la salvación.  Pero nada podría estar más alejado de la verdad.  Tu salvación, comprada por Jesús en la cruz, incluye sanidad.
Hoy, debido a la cruz de Jesús, tú tienes el derecho a la plenitud total, tanto interior como exterior.  ¡Medita en esta poderosa verdad y recibe la sanidad por la que le estás creyendo a Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 8 de noviembre de 2016

Reclama Tu Restauración

Y El envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas…
Hechos 3:20-21

Como creyente, tú tienes el derecho de esperar la restauración de las cosas que el diablo te ha robado.  Puede que se trate de tu salud, tu matrimonio o tus finanzas, ¡pero el tiempo de recuperación sin duda alguna está llegando!
Hechos 3:20-21 nos dice que antes de que Jesús regrese por Su iglesia, nosotros vamos a experimentar “el día de la restauración de todas las cosas…”  ¡Qué gran esperanza nos da el saber que Dios va a restaurar para nosotros todas las cosas antes del regreso de Jesús!
Mi amigo, si el diablo te está atacando en cualquier área, dile a Dios: “Padre, yo no permitiré que el diablo me robe mi salud, mi matrimonio, a mis niños o mis finanzas.  ¡Estas bendiciones son compradas y pagadas por la sangre de Tu Hijo!” Reclama tu restauración en Cristo y el cielo te escuchará.
¡Vendrán los tiempos de la restauración de todas las cosas para el cuerpo de Cristo, en los que Su pueblo sólo obtendrá lo mejor, lo más fuerte, más saludable, más exitoso y glorioso!  Cuando Dios restaura, incluso bajo el Antiguo Pacto, Su pueblo siempre recibe mucho más que lo que habían perdido en el principio, en términos de calidad y/o cantidad.  ¿Cuánto mejor será nuestra restauración bajo el Nuevo Pacto por la sangre derramada del Cordero de Dios?
Una mujer divorciada con un hijo adolescente vino a nuestra iglesia y aceptó al Señor en mayo de 2003.  Ella comenzó a orar por la restauración de su matrimonio y la reunión de su familia.  Ella sabía que las posibilidades de que esto sucediera, eran cercanas a cero, ya que no se había encontrado, ni hablado con su ex marido, desde su divorcio hacía 10 años. Ella ni siquiera sabía si él se había vuelto a casar.  Pero Dios hizo que sus caminos se cruzaran en una boda a finales de 2003.  Ahora, su relación ha sido sanada y junto a su hijo, ellos adoran en la iglesia como una familia.
A pesar de que lo que sucedió a esa hermana no puede sucederle a cada persona divorciada (Dios puede darte un mejor cónyuge y matrimonio), yo creo que Dios quiere que tú sepas que tus tiempos de restauración ya llegaron.  ¡El cielo está esperando a escucharte reclamar tu restauración!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tú tienes el derecho de esperar la restauración de las cosas que el diablo te ha robado.


miércoles, 24 de febrero de 2016

Dios Está Por Ti, No Contra Ti

Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

Romanos 8:31


¿Estás enfrentando problemas en tu vida?  ¿Tienes problemas en tu matrimonio o dificultades financieras?  Tal vez tu hijo está yendo por mal camino o una antigua enfermedad ha regresado.  ¿Qué pues dirás ante estas cosas?
¿Sabes lo que Dios quiere que digas?  Él quiere que digas: “Si Dios está por mí, ¿quién estará contra mí?
Si tú supieras que tu Presidente o Primer Ministro están por ti, podrías creer que todo va estar bien.  ¡Pero tú tienes un mejor respaldo!  La Biblia nos dice que Dios, Todopoderoso, Creador de los cielos y de la tierra, ¡está por ti!  ¿Qué problema podría mantener control sobre ti cuando el Todopoderoso Dios está por ti?  ¿Podría el diablo venir con éxito contra ti cuando Dios está de tu lado?
Si Dios está por ti hoy, si Dios está por ti justo ahora, tú no tienes por qué lamentarte diciendo: “Si tan solo tuviera esto… Si tan solo no hubiera dicho eso…”  Y no tienes que preocuparte por el futuro pensando: “¿Qué va a pasar si sucede esto?... ¿Qué va a pasar si no tenemos suficiente?...”  Mi amigo, lamentarse por el pasado y preocuparse por el futuro no va  a cambiar nada.  Mira a tu Padre celestial, en vez de eso.  Ya que Él está por ti en este preciso momento, tú puedes tener la confianza de que Él va a ayudarte y va a proveer para ti. 
Amado, Dios envió a Su Hijo a morir por ti.  ¡Y Jesús te dio el derecho comprado con sangre, para una vida de abundancia, llena de sentido y propósito!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, para caminar en salud divina todos los días de tu vida!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, para tener Su provisión, incluso cuando la economía vaya de picada!
Tú tienes todas estas cosas, no porque las merezcas, sino porque Jesús derramó Su sangre y te dio el derecho de tenerlas.  Todas estas bendiciones son tuyas hoy, ¡porque Dios está por ti!  Y si Dios está por ti, ¿quién estará contra ti?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento Del Día


¡Todas las bendiciones son tuyas hoy porque Dios está por ti!


miércoles, 12 de febrero de 2014

Declara El Bien Que Deseas Ver

Medita En

Manantial de vida es la boca del justo…
Proverbios 10:11

Cualquiera puede hablar lo que ve, pero se requiere fe para hablar lo que se desea ver.  Cualquiera puede declarar lo obvio, pero se requiere fe para ver lo invisible y llamarlo a existencia!

Nuestro Señor Jesús siempre habló el bien que Él deseaba ver que sucediera.  Él practicó esto muchas veces, y una de esas veces, Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, más Yo voy para despertarle” (Juan 11:11).  Todos los demás, incluyendo a Sus discípulos, hablaban sobre un Lázaro muerto, quien ya había sido envuelto en ropas de sepultura y depositado en el sepulcro.  Pero Jesús habló de un Lázaro que estaba vivo, y Él llamo a existencia lo que Él deseaba ver.  Él dijo: “¡¡Lázaro, ven fuera!!” y él que había estado muerto por cuatro días, se levantó y salió de la tumba (Juan 11:43-44). 

La Biblia nos dice que “Dios… quien da vida a los muertos… habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran” (Romanos 4:17, Trad. Ver. AMP).  Amado, tú fuiste hecho a imagen de Dios y Su Espíritu habita en ti.  Así que si tú deseas ver el bien en tu vida, entonces comienza a declararlo sobre ella.  Jesús murió en la cruz para darte vida en abundancia.  Tú tienes el derecho comprado con precio de sangre, para llamar a existencia a un cuerpo sano, a una carrera profesional satisfactoria y a un matrimonio y familia bendecidos.  Declara con valentía ese bien que deseas ver y comienza a vivirlo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Juan 11:11  “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.”

Juan 11:43-44  “43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡¡Lázaro, ven fuera!! 44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”


Romanos 4:17  “Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes [fue nombrado nuestro padre]. En la presencia de Dios en quien creyó, el cual da vida a los muertos y habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran.”


sábado, 8 de junio de 2013

El Favor De Dios Viene Por La Justicia De La Fe



Medite En

… no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.
Filipenses 3:9


Creo que mientras más consciente de la justicia sea usted, más va a experimentar el favor inmerecido de Dios.  Cuando la voz de desaprobación viene a recordarle todas las áreas en las que usted no ha dado la talla, es el momento de acudir a Jesús quien le aprueba, y de escuchar Su voz.
¡Esta es la verdadera batalla de la fe!  La batalla de la fe es luchar para creer que usted es  hecho justo por la fe y no por obras.  ¿De qué quiere usted depender cuando le aborde la presión –de su indecisa justicia basada en obras, o de la perfecta, justicia sólidade Jesús basada en la fe?  Es su fe en la justicia de Jesús, la que le da el derecho al favor inmerecido de Dios.
Este día, debido a lo que Jesús hizo en la cruz, usted puede esperar que le sucedan cosas buenas. Puede pedirle a Dios por grandes cosas y alcanzar el destino bendito que Él tiene para usted y su familia.  Su justicia es su derecho al favor inmerecido de Dios.  ¡No permita que ninguna voz de acusación le diga lo contrario!

Bendiciones,
Joseph Prince