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miércoles, 17 de octubre de 2018

Libera La Unción En Tu Situación


“Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al Señor, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso.”
Levítico 2:1
La ofrenda de cereal en el Antiguo Testamento, habla del sacrificio de Jesús, y el aceite en la Biblia, habla de la unción del Espíritu Santo.  Así que, la ofrenda de cereal de flor de harina, a la que se le ha echado aceite, habla de la humanidad de Jesús, siendo ungida por el Espíritu Santo.
Jesús es completamente Dios.  Pero cuando vino a la tierra, Él literalmente se despojó de Sí Mismo, tomando forma de siervo. (Filipenses 2:7)  Es por eso que Él necesitaba ser ungido con el Espíritu Santo antes de poder iniciar Su Ministerio. (Juan 1:33)  A pesar de ser Dios totalmente, Él hizo cosas por el poder del Espíritu Santo.
Jesús fue ungido para llevar las bendiciones de Dios a las vidas de las personas.  La primera vez que Él habló sobre Su unción, fue cuando estaba predicando en Su ciudad natal —“El Espíritu del Señor está sobre Mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres…” (Lucas 4:18)
Hoy, la unción de Jesús ha venido sobre ti. (1 Juan 2:20)  La Biblia dice que “la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros”. (1 Juan 2:27)  ¿Pero cómo se libera en ti esta unción?
Esta, mi amigo, se libera cuando tú clamas en el nombre de Jesús.  En el Cantar de los Cantares 1:13, las vírgenes, que representan a la iglesia, aman Su nombre, que es como ungüento derramado cuando habla.  Cuando ellas clamaron a Su nombre, Su fragancia fue liberada y la unción fue derramada.
Así que, cuando tú clamas en el nombre de Jesús, estás liberando Su unción.  Clama a Su nombre cuando te sientas deprimido y Su unción levantará tu espíritu.  Si te sientes seca y vacía, solamente di: “Jesús, Jesús.”  Antes de que te des cuenta, un río de restauración brotará mientras Su unción fluye.  Clama a Su nombre cuando necesites un rompimiento y Su unción va a liberarlo para ti.
Romanos 10:13 dice que: “todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo”.  Así que, ¡clama en el nombre de Jesús y mira cómo Su unción revela tu liberación, sanidad, protección y provisión, y te da plenitud de vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 24 de marzo de 2018

Por Las Heridas De Jesús Tú Has Sido Sanado


… El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5
Sabías que una de las mayores críticas en contra de la película de Mel Gibson, La Pasión del Cristo, fue que esta era demasiado violenta, especialmente la parte en la que Jesús fue azotado.
Déjame decirte esto: ¡No fue lo suficientemente violenta!  La Biblia dice que en la cruz, el rostro de Jesús fue desfigurado más que el de cualquier otro hombre (ver Isaías 52:14).  En la película, aún después de todos los golpes, el actor James Caviezel, que interpretó a Jesús, todavía lucía bastante atractivo.
Pero la realidad es que cuando Jesús colgaba de la cruz, Él no tenía “aspecto hermoso… ni apariencia para que le deseemos”. (Isaías 53:2)  Él fue molido a golpes hasta que Su rostro se veía como gelatina colgando por fuera.
En la película, cuando ellos lo azotaban, solo una pequeña parte de Sus huesos fue expuesta, así que todavía se mantuvo bastante intacto.  Pero los salmos mesiánicos dicen: “Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos” (Salmo 129:3), y “Puedo contar todos Mis huesos.  Ellos Me miran, Me observan” (Salmo 22:17).  ¡Todos Sus huesos fueron expuestos!
Mi amigo, Él estaba pensando en ti cuando los soldados lo ataban al poste de flagelación.  Mientras ellos levantaban sus látigos, Él dijo: “¡Que todo caiga sobre Mi!”
Pero lo que cayó sobre Él no eran solo los látigos que rasgaban la carne de Su espalda desnuda, sino tus enfermedades y tus dolores.  Cada vez que Él fue azotado, toda forma de enfermedad y dolor, incluyendo artritis, cáncer, diabetes, gripe y dengue, cayeron sobre Él.  “El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.”
Hoy, la sanidad es tu derecho porque Jesús ha pagado el precio por tu sanidad.  Así que, si el diablo te dice: “Tú no puedes ser sanado,” solo declara: “¡Jesús ha pagado por mi sanidad!  La enfermedad no tiene ningún derecho de estar en mi cuerpo.  ¡Yo soy sano en el nombre de Jesús!”
Toda maldición de enfermedad que debía caer sobre ti, cayó sobre Jesús en tu lugar.  Él llevó cada uno de esos azotes, para que tú puedas caminar en salud divina todos los días de tu vida.  ¡El precio ha sido pagado para que tú puedas levantarte y salir de la cama de tu aflicción!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

jueves, 25 de agosto de 2016

Libera La Unción En Tu Situación

"Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al Señor, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso".
Levítico 2:1

La ofrenda de cereal en el Antiguo Testamento, habla del sacrificio de Jesús, y el aceite en la Biblia, habla de la unción del Espíritu Santo.  Así que, la ofrenda de cereal de flor de harina, a la que se le ha echado aceite, habla de la humanidad de Jesús, siendo ungida por el Espíritu Santo.
Jesús es completamente Dios.  Pero cuando vino a la tierra, Él se despojó de Sí Mismo literalmente, tomando forma de siervo (Filipenses 2:7).  Es por eso que Él necesitaba ser ungido con el Espíritu Santo antes de poder iniciar Su Ministerio (Juan 1:33).  A pesar de ser Dios totalmente, Él hizo cosas por el poder del Espíritu Santo.
Jesús fue ungido para llevar las bendiciones de Dios a las vidas de las personas.  La primera vez que Él habló sobre Su unción, fue cuando estaba predicando en Su ciudad natal —“El Espíritu del Señor está sobre Mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres…” (Lucas 4:18).
Hoy, la unción de Jesús ha venido sobre ti (1a Juan 2:20).  La Biblia dice que “la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros” (1ª Juan 2:27).  ¿Pero cómo se libera en ti esta unción?
Esta, mi amigo, se libera cuando tú clamas en el nombre de Jesús.  En el Cantar de los Cantares 1:13, las vírgenes, que representan a la iglesia, aman Su nombre, que es como ungüento derramado cuando habla.  Cuando ellos clamaron a Su nombre, Su fragancia fue liberada y la unción fue derramada.
Así que, cuando tú clamas en el nombre de Jesús, estás liberando Su unción.  Clama a Su nombre cuando te sientas deprimido y Su unción levantará tu espíritu.  Si te sientes seca y vacía, solamente di: “Jesús, Jesús.”  Antes de que te des cuenta, un río de restauración brotará mientras Su unción fluye.  Clama a Su nombre cuando necesites un rompimiento y Su unción va a liberarlo para ti.
Romanos 10:13 dice que: “todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.”  Así que, ¡clama en el nombre de Jesús y mira cómo Su unción revela tu liberación, sanidad, protección y provisión, y te da plenitud de vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del día

La unción que tú has recibido de Jesús, habita en ti y es liberada sobre tu situación cuando tú clamas a Su nombre.