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martes, 14 de julio de 2020

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti


Inspiración de Gracia
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.  (Hebreos 11:6, NVI)
Dios se agrada cuando nosotros creemos que Él es el dador, el que bendice y que “Él recompensa a quienes lo buscan.”  Tal era la fe de Rut la moabita.  Cuando ella decidió hacer del Dios de Abraham, Isaac y Jacob su Dios, descubrió que Él era su recompensador, quien amorosamente proveyó para ella, la guio divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperada y le restituyó su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice a ti que Él es tu recompensador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú vas a ser ampliamente recompensado.  Pedro, el pescador, daría testimonio de esto.  Su barco pesquero, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando le devolvieron el bote después de habérselo prestado a Jesús, ese ya no era el mismo bote.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que atrajo a un gran número de peces.  De hecho, ¡él recibió una carga de pesca que le rompía la red y hundía el barco! (Lucas 5:1–11)
Amado, debido a que Dios es tu recompensador, si Él toma prestado tu “bote” aunque sea por un momento, ten la certeza que Él seguramente te lo devolverá con un aumento sobrenatural.  Incluso si lo que tú le das es poco, cuando lo colocas en Sus manos, eso se te devolverá bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al niño que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes de cebada y dos peces.  Debe haber emocionado tanto al niño ver que su pequeño almuerzo se multiplicaba sobrenaturalmente y no solo lo satisfacía a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso dejaba 12 canastas llenas de sobras. (Ver Juan 6:1–13).
Amado, cree que Dios es un recompensador.  Cuando le des tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, ¡ten por seguro que Él te las devolverá bendecidas, ungidas y multiplicadas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 17 de octubre de 2018

Libera La Unción En Tu Situación


“Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al Señor, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso.”
Levítico 2:1
La ofrenda de cereal en el Antiguo Testamento, habla del sacrificio de Jesús, y el aceite en la Biblia, habla de la unción del Espíritu Santo.  Así que, la ofrenda de cereal de flor de harina, a la que se le ha echado aceite, habla de la humanidad de Jesús, siendo ungida por el Espíritu Santo.
Jesús es completamente Dios.  Pero cuando vino a la tierra, Él literalmente se despojó de Sí Mismo, tomando forma de siervo. (Filipenses 2:7)  Es por eso que Él necesitaba ser ungido con el Espíritu Santo antes de poder iniciar Su Ministerio. (Juan 1:33)  A pesar de ser Dios totalmente, Él hizo cosas por el poder del Espíritu Santo.
Jesús fue ungido para llevar las bendiciones de Dios a las vidas de las personas.  La primera vez que Él habló sobre Su unción, fue cuando estaba predicando en Su ciudad natal —“El Espíritu del Señor está sobre Mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres…” (Lucas 4:18)
Hoy, la unción de Jesús ha venido sobre ti. (1 Juan 2:20)  La Biblia dice que “la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros”. (1 Juan 2:27)  ¿Pero cómo se libera en ti esta unción?
Esta, mi amigo, se libera cuando tú clamas en el nombre de Jesús.  En el Cantar de los Cantares 1:13, las vírgenes, que representan a la iglesia, aman Su nombre, que es como ungüento derramado cuando habla.  Cuando ellas clamaron a Su nombre, Su fragancia fue liberada y la unción fue derramada.
Así que, cuando tú clamas en el nombre de Jesús, estás liberando Su unción.  Clama a Su nombre cuando te sientas deprimido y Su unción levantará tu espíritu.  Si te sientes seca y vacía, solamente di: “Jesús, Jesús.”  Antes de que te des cuenta, un río de restauración brotará mientras Su unción fluye.  Clama a Su nombre cuando necesites un rompimiento y Su unción va a liberarlo para ti.
Romanos 10:13 dice que: “todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo”.  Así que, ¡clama en el nombre de Jesús y mira cómo Su unción revela tu liberación, sanidad, protección y provisión, y te da plenitud de vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 9 de enero de 2017

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y que “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan.”  Tal era la fe de Rut la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo conoció como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fueron atraídos hacia éste.  De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11)
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con una adición sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, ¡está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con una adición sobrenatural!


jueves, 25 de agosto de 2016

Libera La Unción En Tu Situación

"Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al Señor, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso".
Levítico 2:1

La ofrenda de cereal en el Antiguo Testamento, habla del sacrificio de Jesús, y el aceite en la Biblia, habla de la unción del Espíritu Santo.  Así que, la ofrenda de cereal de flor de harina, a la que se le ha echado aceite, habla de la humanidad de Jesús, siendo ungida por el Espíritu Santo.
Jesús es completamente Dios.  Pero cuando vino a la tierra, Él se despojó de Sí Mismo literalmente, tomando forma de siervo (Filipenses 2:7).  Es por eso que Él necesitaba ser ungido con el Espíritu Santo antes de poder iniciar Su Ministerio (Juan 1:33).  A pesar de ser Dios totalmente, Él hizo cosas por el poder del Espíritu Santo.
Jesús fue ungido para llevar las bendiciones de Dios a las vidas de las personas.  La primera vez que Él habló sobre Su unción, fue cuando estaba predicando en Su ciudad natal —“El Espíritu del Señor está sobre Mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres…” (Lucas 4:18).
Hoy, la unción de Jesús ha venido sobre ti (1a Juan 2:20).  La Biblia dice que “la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros” (1ª Juan 2:27).  ¿Pero cómo se libera en ti esta unción?
Esta, mi amigo, se libera cuando tú clamas en el nombre de Jesús.  En el Cantar de los Cantares 1:13, las vírgenes, que representan a la iglesia, aman Su nombre, que es como ungüento derramado cuando habla.  Cuando ellos clamaron a Su nombre, Su fragancia fue liberada y la unción fue derramada.
Así que, cuando tú clamas en el nombre de Jesús, estás liberando Su unción.  Clama a Su nombre cuando te sientas deprimido y Su unción levantará tu espíritu.  Si te sientes seca y vacía, solamente di: “Jesús, Jesús.”  Antes de que te des cuenta, un río de restauración brotará mientras Su unción fluye.  Clama a Su nombre cuando necesites un rompimiento y Su unción va a liberarlo para ti.
Romanos 10:13 dice que: “todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.”  Así que, ¡clama en el nombre de Jesús y mira cómo Su unción revela tu liberación, sanidad, protección y provisión, y te da plenitud de vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del día

La unción que tú has recibido de Jesús, habita en ti y es liberada sobre tu situación cuando tú clamas a Su nombre.


martes, 14 de julio de 2015

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Hebreos 11:6
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan”.  Tal era la fe de Rut  la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo encontró como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fue atraídos hacia éste.   De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11).
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con un incremento sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con un incremento sobrenatural!


viernes, 3 de agosto de 2012

El Corazón de Jesús Revelado

Medite En

El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto Me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.

Lucas 4:18-19

Cuando Jesús estaba en una sinagoga en Nazaret, Él habló sobre como Dios envió a Elías a la viuda de Sarepta, y a Eliseo a Naamán el sirio.  Si usted lee estas dos historias en el Antiguo Testamento, se dará cuenta de que uno es un milagro de provisión y abundancia (la última porción del aceite de la viuda fue multiplicada), mientras el otro es un milagro de sanidad (Naamán fue limpio de la lepra).
Así que incluso en el Antiguo Testamento, vemos que el deseo de Dios es proveer abundantemente y sanar a la gente.  No es Su voluntad para nadie que sufra escasez, o que muera por enfermedad.  En el Nuevo Testamento, cuando Jesús encontró escasez, Él dio grandes capturas de peces, y multiplicó panes y pescados.  Cuando los enfermos se acercaban a Él, Él siempre los sano.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.  Establece esto en tu corazón y entiende que Él quiere proveerte y que tengas salud.  Tome tiempo para leer todos los milagros de provisión y sanidad en los Evangelios y ver el corazón de Jesús para usted hoy.

Bendiciones,
Joseph Prince