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jueves, 14 de junio de 2018

Confesar Tu Justicia Complace A Dios


… la justicia que es de la fe, dice…
Romanos 10:6
Cada vez que tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo,” Dios Padre se complace.  Que tú confieses que eres la justicia de Dios en Cristo, le recuerda a Él lo que Su Hijo hizo para que tú te volvieras justo.
Además, al hacerte justo, Dios se está mostrando a Sí Mismo justo —“para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.” (Romanos 3:26)
Cada vez que Jesús te escucha confesando: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo,” Su corazón se llena de placer también, porque tú estás apropiándote de eso por lo que Él sufrió y murió para darte.
El Espíritu Santo, que ahora habita en ti para convencerte de justicia (Juan 16:10), también se alegra cuando tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Él se complace cuando tú fluyes con Él.
El deleite de la Trinidad no es la única cosa que tú ganas cuando declaras: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  La Biblia nos dice que cuando tú “buscas primero el reino de Dios y Su justicia… todas estas cosas te serán añadidas.” (Mateo 6:33)
Así sea comida, ropa, u otras necesidades de vida, “todas estas cosas” te serán añadidas.  Éstas no solo te serán dadas, sino te serán añadidas como herencia, cuando tú busques primero Su justicia.
Tú no necesitas usar tu fe para cada una de las necesidades de vida.  Sólo necesitas usar tu fe para una cosa —creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y esto hará que todas las bendiciones que tú buscas, vengan en pos de ti y te alcancen!  
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 22 de abril de 2016

Confesar Tu Justicia Complace A Dios

… la justicia que es de la fe, dice…
Romanos 10:6

Cada vez que tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo,” Dios Padre se complace.  Que tú confieses que eres la justicia de Dios en Cristo, le recuerda a Él lo que Su Hijo hizo para que tú te volvieras justo.
Además, al hacerte justo, Dios se está mostrando a Sí Mismo justo —“para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.” (Romanos 3:26)
Cada vez que Jesús te escucha confesando: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo,” Su corazón se llena de placer también, porque tú estás apropiándote de eso por lo que Él sufrió y murió para darte.
El Espíritu Santo, que ahora habita en ti para convencerte de justicia (Juan 16:10), también se alegra cuando tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Él se complace cuando tú fluyes con Él.
El deleite de la Trinidad no es la única cosa que tú ganas cuando declaras: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  La Biblia nos dice que cuando tú “buscas primero el reino de Dios y Su justicia… todas estas cosas te serán añadidas.” (Mateo 6:33)
Así sea comida, ropa, u otras necesidades de vida, “todas estas cosas” te serán añadidas.  Éstas no solo te serán dadas, sino te serán añadidas como herencia, cuando tú busques primero Su justicia.
Tú no necesitas usar tu fe para cada una de las necesidades de vida.  Sólo necesitas usar tu fe para una cosa —creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y esto hará que todas las bendiciones que tú buscas, vengan en pos de ti y te alcancen!  
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Usa tu fe simplemente para creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y las bendiciones que buscas vendrán en pos de ti y te alcanzarán!


martes, 14 de julio de 2015

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Hebreos 11:6
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan”.  Tal era la fe de Rut  la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo encontró como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fue atraídos hacia éste.   De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11).
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con un incremento sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con un incremento sobrenatural!


jueves, 26 de marzo de 2015

Confesar Tu Justicia Complace A Dios

Romanos 10:6
… la justicia que es de la fe, dice…
Cada vez que tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”, Dios Padre se complace.  Que tú confieses que eres la justicia de Dios en Cristo, le recuerda a Él lo que Su Hijo hizo para que tú te volvieras justo.
Además, al hacerte justo, Dios se está mostrando a Sí Mismo justo —“para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús” (Romanos 3:26).
Cada vez que Jesús te escucha confesando: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”, su corazón se llena de placer también, porque tú estás apropiándote de eso por lo que Él sufrió y murió para darte.
El Espíritu Santo, que ahora habita en ti para convencerte de justicia (Juan 16:10), también se alegra cuando tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Él se complace cuando tú fluyes con Él.
El deleite de la Trinidad no es la única cosa que tú ganas cuando declaras: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  La Biblia nos dice que cuando tú “buscas primero el reino de Dios y Su justicia… todas estas cosas te serán añadidas” (Mateo 6:33).
Así sea comida, ropa, u otras necesidades de vida, “todas estas cosas” te serán añadidas.  Éstas no solo te serán dadas, sino te serán añadidas como herencia, cuando tú busques primero Su justicia.
Tú no necesitas usar tu fe para cada una de las necesidades de vida.  Sólo necesitas usar tu fe para una cosa —para creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y esto hará que todas las bendiciones que tú buscas, vengan en pos de ti y te alcancen!   
Pensamiento Del Día

Usa tu fe simplemente para creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y las bendiciones que buscas vendrán en pos de ti y te alcanzarán!