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jueves, 9 de enero de 2020

Garantizado Por Pacto

Inspiración de Gracia
Y él le dijo: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” Él le respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón”.  (Génesis 15:8-9)

¿Estás desanimado porque el rompimiento o avance por el que has estado orando aún no se ha manifestado?  Tal vez han pasado días o incluso semanas y te preguntas: “¿De qué manera sabré lo tendré?”  Abraham enfrentó la misma situación y le hizo esta misma pregunta a Dios.  Y Dios respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”  ¡Qué respuesta tan extraña!
Pero si sigues leyendo (Génesis 15:10–21), te darás cuenta que Dios tomó muy en serio la pregunta de Abraham y le mostró cuán serio estaba siendo Él acerca de ser su proveedor, su protector y quien lo bendecía.  Dios estaba siendo tan serio que estaba dispuesto a comprometerse a Sí Mismo en un pacto.
¿Qué es un pacto?  Es como un contrato.  Sin embargo, es más que un contrato.  Un contrato es vinculante solo por un período de tiempo, como cinco años o siete años, o hasta que se cumplan ciertos términos.  Pero un pacto es perpetuo.  Es permanente.  La única salida de este es a través de la muerte.  Es por eso que el matrimonio es un pacto, no un contrato.  Este es permanente —“Hasta que la muerte nos separe”.
En los tiempos bíblicos, cuando tú cortabas un pacto con alguien [hacer un pacto], traías un animal, generalmente un carnero o una cabra, y lo matabas cortándolo en dos.  A continuación, te colocabas frente a frente con tu socio en esa alianza y caminaban el uno hacia el otro entre de las dos piezas del animal, pasando el uno al otro en el centro.
Lo que todo esto significa es que ambas partes están obligadas a proteger y a proveer el uno para el otro.  Todo lo que te pertenece a ti es de tu socio y todo lo que le pertenece a tu socio es tuyo.  Por supuesto, quien se beneficia es el socio que tiene menos o es más pobre.
Hoy, Dios está en pacto con nosotros. Nosotros somos el socio que tiene menos y es más pobre.  No tenemos nada que ofrecer a Dios.  ¡Pero Dios, el ser más rico y más poderoso del universo, tiene todo para ofrecernos!
Amigo, Dios se comprometió a Sí Mismo en un pacto, una garantía de Sus bendiciones y provisión para tu vida, y todo es para tu beneficio.  ¡El rompimiento o avance que tú estás esperando está garantizado por ese pacto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 6 de marzo de 2018

Garantizado Por Pacto


Y él le dijo: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” Él le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”
Génesis 15:8-9
¿Estás desanimado porque un rompimiento por el que has estado orando todavía no se ha manifestado?  Quizás han pasado días o incluso semanas, y te estás preguntando: “¿Cómo voy a saber que voy a recibirlo?”  Abraham enfrentó la misma situación y le hizo a Dios la misma pregunta.  Y Dios le respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”  ¡Que respuesta tan extraña!
Pero si lo lees (en Génesis 15:10-21), vas a darte cuenta de que Dios tomó la pregunta de Abraham muy en serio, y quiso mostrarle cuán en serio El estaba tomando el ser su proveedor, su protector y quien lo bendecía.  Dios estaba siendo tan serio que estaba dispuesto a comprometerse a Sí Mismo en un pacto.
¿Qué es un pacto?  Es como un contrato.  Sin embargo, es más que un contrato.  Un contrato tiene validez solo por un período de tiempo, como cinco o siete años, o hasta que los términos se cumplan.  Pero un pacto es eterno.  Es permanente.  La única forma de salir de éste es mediante la muerte.  Es por eso que el matrimonio es un pacto, no un contrato.  Y es permanente —“Hasta que la muerte los separe.”
En los tiempos de la Biblia, cuando establecías pacto con alguien, debías llevar un animal, normalmente un carnero o un macho cabrío, y lo sacrificabas cortándolo por la mitad.  Seguidamente, te parabas frente a tu compañero de pacto y caminaban el uno hacia el otro en medio de las dos partes del animal, colocándose ambos en el centro.
Lo que todo esto significa es que ambas partes estaban obligadas a proteger y a proveer por el otro.  Todo lo que te pertenecía a ti, ahora era de tu compañero, y todo lo que le pertenecía a tu compañero, ahora era tuyo.  Claro que el que era más beneficiado era el más pequeño, el más pobre.
Hoy, Dios está en pacto con nosotros.  Nosotros somos los más pequeños, la parte más pobre.  No tenemos nada que ofrecerle a Dios.  ¡Pero Dios, el más rico y más poderoso ser del Universo, tiene todo para ofrecernos a nosotros!
Mi amigo, Dios se unió a Sí Mismo en un pacto contigo, una garantía blindada de Sus bendiciones y Su provisión para tu vida, y todo es por tu beneficio.  ¡El rompimiento que estás esperando está garantizado por pacto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

lunes, 9 de enero de 2017

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y que “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan.”  Tal era la fe de Rut la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo conoció como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fueron atraídos hacia éste.  De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11)
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con una adición sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, ¡está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con una adición sobrenatural!


viernes, 22 de julio de 2016

Poniendo La Mirada En Jesús

Puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe…
Hebreos 12:2

¿Qué significa poner los ojos en Jesús?  Bien, podemos pensar en eso de esta forma: Si tú te estás ahogando y alguien pasa junto a ti, tú no solo ves hacia él.  Tú pones tus ojos en él.  Cuando tú pones tus ojos en él, tú te volteas hacia él con la esperanza de que él te rescate. 
De la misma manera, tú pones tus ojos en Jesús con la esperanza de que Él te salve, te sane y te proteja, porque tú conoces Su gran poder y Su amor sacrificial por ti.  La Palabra de Dios dice que nosotros debemos estar “puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe.” Así es como Dios quiere que nosotros vivamos.
Así que, si tú tienes una migraña recurrente, mantén la mirada puesta en Jesús.  Míralo a Él tomando esa migraña sobre Su cuerpo en la cruz, y di: “Señor, te doy gracias porque por Tus heridas, yo he sido sanado” (Isaías 53:5).  Mientras te mantienes mirando hacia Jesús, tu sanador, esa migraña tendrá que doblar sus rodillas ante Su obra terminada.
Si estás teniendo escasez financiera en tu vida, solo mantente mirando hacia Jesús con una expectativa confiada en que Él proveerá para ti y te librará de tu escasez.
“Pero Pastor Prince, ¿es en verdad así de simple?  ¿Todo lo que tengo que hacer es poner mi mirada en Jesús y Él va a bendecirme financieramente?”
Si, es así de simple.  El problema con nosotros es que tenemos la tendencia de mirar hacia nosotros mismos.  Pero nosotros no podemos salvarnos, ni liberarnos a nosotros mismos.  Incluso el Apóstol Pablo luchó cuando él dependía de su propio esfuerzo.  Es por eso que él dijo: “Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico” (Romano 7:19).  Fue solo cuando Pablo miró afuera de sí mismo, hacia Jesús, que él recibió su liberación (Romanos 7:24-25).
Mi amigo, si tú has estado mirando solo hacia ti mismo, es tiempo de comenzar a mirar hacia Jesús.  Pon tus ojos en Él, el autor y perfeccionador de tu fe.  ¡Y pronto, tú vas a estar viendo tu sanidad y provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del  Día

Pon tu mirada en Jesús con la esperanza de que Él te salve, te sane y te proteja, por Su gran poder y Su amor sacrificial por ti.


martes, 14 de julio de 2015

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Hebreos 11:6
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan”.  Tal era la fe de Rut  la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo encontró como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fue atraídos hacia éste.   De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11).
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con un incremento sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con un incremento sobrenatural!


sábado, 11 de julio de 2015

Protección A Lo Largo De Todo El Día

Salmos 9:5-6
No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.
Durante la II Guerra Mundial, los aviones alemanes bombardearon Londres.  Las casas fueron arrasadas.  Pero hubo una que quedó de pie en medio de los escombros.  Su dueña dijo que cuando ella leyó el Salmo 121:4, que dice: “He aquí, no se adormecerá ni dormirá
el que guarda a Israel,” le dijo ella al Señor: “Señor, ya que Tú no duermes, no tiene caso que los dos permanezcamos despiertos.  Yo voy a dormir mientras Tú las cuidas.”  Y lo hizo, mientras el Señor la protegía a ella y a su casa.
En 2005, terroristas atacaron el sistema de transporte público de Londres.  Ese día, una muchacha de Singapur, se dio cuenta que iba tarde para el trabajo y no podría llegar a la estación de tren a tiempo para abordar el bus de siempre.  Cuando ella finalmente se acercó a la estación, se dio cuenta que esta había sido bombardeada pocos minutos antes.  Su madre, quien alaba en nuestra iglesia, cree que Dios protegió a su hija ese día.
Dios quiere que sepas que tú tienes protección a lo largo de todo el día —“ No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.”
Él te protege de “el terror de la noche”, que puede referirse a males como la violación, el secuestro o el asesinato.  Él te promete protección de “la flecha que vuela de día.”  Esto se refiere también a las balas de un tirador enloquecido, disparos al aire o cohetes hechos en casa, disparados hacia tu territorio.
Dios también te protege de “la pestilencia que anda en tinieblas”, refiriéndose a los virus que no puedes ver.  Tú no tienes que estar preocupado por los virus mortales que están al acecho en algún lugar, ni preguntándote si alguna enfermedad mortal se está desarrollando en tu cuerpo.
Dios tampoco quiere que tengas temor de “la destrucción que hace estragos en medio del día”, como un tsunami golpeando el hotel de la playa en la que tú te encuentras, o una bomba explotando en el centro comercial en el que te encuentras.
¡Tú no necesitas tener temor debido a Dios, quien no se adormecerá ni se dormirá, sino que está cuidando de ti 24 horas al día
Pensamiento Del Día

No temas.  Confía en tu Padre celestial, quien te protege a lo largo de todo el día.


viernes, 9 de enero de 2015

Garantizado Por Pacto

Génesis 15:8-9
Y él le dijo: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la poseeré?”  Él le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”
¿Estás desanimado porque un rompimiento por el que has estado orando todavía no se ha manifestado?  Quizá han pasado días, o incluso semanas, y te estás preguntando: “¿Cómo voy a saber que voy a recibirlo?”   Abraham enfrentó la misma situación y le preguntó a Dios la misma pregunta.  Y Dios le respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”  ¡Que respuesta tan extraña!
Pero si lo lees (en Génesis 15:10-21), vas a darte cuenta de que Dios tomó la pregunta de Abraham muy en serio, y quiso mostrarle cuán en serio El estaba tomando el ser su proveedor, su protector y quien lo bendecía.  Dios estaba siendo tan serio que estaba dispuesto a comprometerse a Sí Mismo en un pacto.
¿Qué es un pacto?  Es como un contrato.  Sin embargo, es más que un contrato.  Un contrato tiene validez solo por un período de tiempo, como cinco o siete años, o hasta que los términos se cumplan.  Pero un pacto es eterno.  Es permanente.  La única forma de salir de éste es mediante la muerte.  Es por eso que el matrimonio es un pacto, no un contrato.  Y es permanente — “Hasta que la muerte los separe.”
En los tiempos de la Biblia, cuando establecías pacto con alguien, debías llevar un animal, normalmente un carnero o un macho cabrío, y lo sacrificabas cortándolo por la mitad.  Seguidamente, te parabas frente a tu compañero de pacto y caminaban el uno hacia el otro en medio de las dos partes del animal, colocándose ambos en el centro.
Lo que todo esto significa es que ambas partes estaban obligadas a proteger y a proveer por el otro.  Todo lo que te pertenecía a ti, ahora era de tu compañero, y todo lo que le pertenecía a tu compañero, ahora era tuyo.  Claro que el que era más beneficiado era el más pequeño, el más pobre.
Hoy, Dios está en pacto con nosotros.  Nosotros somos los más pequeños, la parte más pobre.  No tenemos nada que ofrecerle a Dios.  ¡Pero Dios, el más rico y más poderoso ser del Universo, tiene todo para ofrecernos a nosotros!
Mi amigo, Dios se ha unido a Sí Mismo en un pacto, una garantía blindada de Sus bendiciones y Su provisión para tu vida, y todo es por tu beneficio.  ¡El rompimiento que estás esperando está garantizado por pacto!

Pensamiento Del Día


Dios se ha unido a Sí Mismo en un pacto, una garantía blindada de Sus bendiciones y Su provisión para tu vida.


sábado, 15 de diciembre de 2012

No Mire Alrededor, Mire Arriba!



Medite En
 
Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba…
Genesis 6:16


Si usted fuera a construir un gran barco, ¿en dónde pondría las ventanas?  Lo más probable es que las pondría a los lados de la nave para que los pasajeros y la tripulación puedan mirar al exterior, ¿no?  Dios, por su parte, le dijo a Noé que pusiera la ventana del arca en la parte superior?  Dios dijo: “Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba...”
Yo creo que Dios no quería que el arca tuviera ventanas a los lados por tres razones. En primer lugar, Dios no quería que Noé y su familia escucharan toda la burla de la gente de fuera: “Noé está construyendo un barco en tierra firme. Viejo tonto!”  En segundo lugar, Él tampoco quería que Noé y su familia vieran todos los estragos y la contaminación en el exterior.  Finalmente, Dios no quería que Noé y su familia vieran la muerte y destrucción a su alrededor.  Él quería que ellos miraran hacia arriba –hacia el cielo, hacia Él.
Amigo, es lo mismo para usted hoy. Dios no quiere que usted se enfoque en las personas negativas, que pueden burlarse de los sueños que Él ha hecho nacer en su corazón. Él no quiere que  usted se enfoque  en la muerte y destrucción que están sucediendo en el mundo y sienta miedo. Dios quiere que usted mire hacia arriba, en dirección a Él. Él es su paz, su proveedor, su sanador, su protector, su refugio –Él  es su verdadera arca!  Continúe buscando a Jesús y estará descansando y disfrutando de Sus bendiciones, sin importa lo que está sucediendo a su alrededor hoy! 

Bendiciones,
Joseph Prince