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jueves, 11 de junio de 2020

Los Ángeles De Dios Están Cuidando De Ti


Inspiración de Gracia
No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada. Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.  (Salmos 91:10-11)
¿Puedes sentir el amor de tu Padre en estas palabras?  Como una mamá gallina que extiende sus alas sobre sus polluelos para protegerlos, Dios “con Sus plumas te cubre, y bajo Sus alas hallas refugio.” (Salmos 91:4)  Así que, no temas a los accidentes, ataques terroristas, las enfermedades ni los tsunamis, porque tu Padre celestial te ama y cuida de ti.
Una de las maneras en que Él hace esto es con Sus ángeles.  Dios ha declarado que ningún mal, plaga o accidente te sucederá, ni se acercará a tu morada “pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”  ¡Cuando Él dice “ningún,” Él quiere decir “nada”!  Y si Él dice a Sus ángeles que “te guarden en todos tus caminos,” ¡esto significa protección divina para ti las 24 horas!
Déjame compartir contigo una historia real.  Un cristiano estaba volando su avión cuando se dio cuenta de que tenía poco combustible.  Él se puso en contacto con el controlador de tránsito aéreo y solicitó asistencia para aterrizar.  Pero le dijeron que no podía aterrizar porque había una fuerte niebla.  Luego, la radio quedó en silencio y el avión entró en la niebla.
Él estaba volando a ciegas cuando de repente escuchó a través de sus auriculares: “¡Levanta! ¡Levanta!”  ¡Él levantó el avión justo a tiempo para evitar golpear la autopista!  Luego, la voz dijo: “Sigue mis instrucciones y te ayudaré a aterrizar seguro.”
Él obedeció y aterrizó perfectamente.  Pensando que era el controlador de tráfico aéreo quien lo había ayudado, él lo buscó inmediatamente para agradecerle.  Pero cuando lo encontró, el hombre le dijo: “Escucha, nosotros perdimos contacto contigo cuando te dije que había una fuerte niebla.  Ninguno de nosotros logró hablarte después de eso.”  Entonces el piloto se dio cuenta de que Dios había enviado a un ángel para dirigirlo hacia un lugar seguro.
Amado, tu Padre celestial te está cuidando.  Es por eso que ningún mal te sucederá y ninguna plaga se acercará a tu casa.  ¡Pues Él tiene ejércitos de ángeles que te guardan en todos tus caminos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 12 de septiembre de 2019

Intimidad Con El Señor


Medita En
“Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar. Tomad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas”.  (Mateo 11:28–29)
El Señor no quiere que simplemente reclames Sus promesas de protección que se encuentran en el Salmo 91.  Él quiere que tú te acerques a Él.  Correr hacia Él y refugiarse bajo Sus plumas habla de cercanía.  No se trata de cuántas veces has recitado el Salmo 91; se trata de tener una relación íntima con Él.  Cuando era niño, si escuchaba truenos en la noche y tenía miedo, yo corría a la habitación de mis padres, saltaba a su cama y me escondía en los brazos de mi madre.  Después de un tiempo, yo caía en un sueño profundo, incluso aunque la tormenta siguiera asolando.  Lo ves, no necesitas aprender los siete pasos para superar tus temores.  Tener la presencia de un padre amoroso contigo es suficiente para echar fuera el temor.  Nuestro Señor Jesús, que te ama, quiere que te acerques a Él y te refugies en Su amor.  ¿Harás eso hoy?
Escuché la historia de un granjero cuya casa se quemó.  Mientras caminaba alrededor de los restos humeantes, él vio los cadáveres quemados de sus gallinas.  Resultó que sin querer estaba moviendo el cuerpo ennegrecido de una de las gallinas con su pie, y para su sorpresa, unos pequeños pollitos salieron corriendo de debajo del cuerpo.  ¿Qué pasó?  Ellos se habían refugiado bajo las alas de su madre, quien había dado su vida para salvar a sus pequeños.
Esta es una imagen de lo que nuestro Señor Jesús hizo cuando Él tomó sobre Su propio cuerpo el castigo completo por nuestros pecados.  El fuego del juicio de Dios cayó, no sobre los escribas y fariseos que habían rechazado al Mesías, y tampoco sobre los soldados romanos que lo clavaron en la cruz, sino sobre Su propio Hijo amado —para la nación de Israel, para las naciones gentiles, para ti, para mí, para que todo el que cree en Él sea salvo.
Pero aquí hay algo que quiero que veas: cuando Jesús se ofreció en la cruz, Él absorbió el juicio de Dios en Su propio cuerpo, y como sacrificio, Él era más grande que el fuego del juicio.  La Ofrenda fue mayor que el juicio porque la Ofrenda no se consumió.  En esa cruz, nuestro Señor declaró: “¡Consumado es!” antes de entregar Su Espíritu. (Juan 19:30)  La Ofrenda permaneció aún después de que todo el juicio de Dios se acabó.  ¡Aleluya!  ¡Es por eso que hoy nosotros podemos acercarnos con confianza a Su trono de la gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 16 de agosto de 2019

No Hay Un Lugar Más Seguro En El Universo


Medita En
Pero María estaba fuera, llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó y miró dentro del sepulcro; y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.  (Juan 20:11–12)
¿Sabes lo que vio María al mirar la tumba?  Ella vio la sustancia del arca del pacto.  Tal como nosotros vimos que había dos querubines o ángeles en el propiciatorio, había dos ángeles sentados donde Jesús había estado tendido —uno en la cabeza y el otro a los pies.  Era una tumba vacía donde nuestro Salvador había sido enterrado después de haber pagado con Su propia sangre, el precio total por nuestros pecados.  ¡Hoy, esa tumba permanece vacía porque todos nuestros pecados están perdonados y nuestro Señor ha resucitado!  Nuestra esperanza, confianza y la seguridad de nuestra salvación se encuentran en las manos perforadas de nuestro Salvador resucitado.  El propiciatorio es una imagen del trono de la gracia. (Ver Heb. 4:16)  Es allí donde nosotros queremos estar —ante el trono de la gracia, bajo la cubierta protectora de Sus plumas y Sus alas.
Quiero animarte con este reporte de alabanza que recibimos de Verónica, que vive en la ciudad de Nueva York.
Hace unas noches, mi esposo, Casey, y yo estuvimos atrapados en un embotellamiento durante cinco horas.  Así que pusimos en el reproductor del auto un sermón del pastor Joseph Prince titulado El Lugar Secreto En Donde Encuentras Protección Y Larga Vida.  Más tarde, descubrimos que un accidente fatal había tenido lugar solo cinco segundos antes de que nosotros quedáramos atascados.  Cinco segundos.  ¡El Señor nos había protegido del accidente!
Hoy, Casey fue nuevamente protegido milagrosamente.  Parece que un conductor sufrió un ataque al corazón mientras conducía y se desmayó.  Esto condujo a una colisión en cadena y todos los autos adelante y detrás de Casey fueron golpeados.  Y los conductores fueron llevados al hospital.
A pesar de todo esto, el auto de Casey estaba completamente intacto.  Todo sucedió tan rápido que él no tuvo tiempo de reaccionar.  Fue el Señor quien lo protegió una vez más porque esa misma mañana, Casey estaba leyendo un devocional del Pastor Prince basado en referencias bíblicas del Salmo 91... “Con Sus plumas te cubre, y bajo Sus alas hallas refugio…”
Verdaderamente, no hay un lugar más seguro en el universo que bajo el refugio protector de las alas de nuestro Salvador.  Qué bendita confianza podemos tener hoy, sabiendo que incluso si la destrucción se desata a nuestro alrededor, siempre hay refugio y consuelo en el Señor, nuestra constante paz, protección y provisión.
¡Yo estoy completamente de acuerdo con Verónica en que no hay un lugar más seguro en el universo que bajo Sus alas, y me alegro de que la protección del Señor que ha estado sobre ella y su esposo Casey, también está para nosotros hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 26 de junio de 2019

Ángeles A Tu Alrededor


Medita En
Bendecid al Señor, vosotros Sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra. Bendecid al Señor, vosotros todos Sus ejércitos, que le servís haciendo Su voluntad.  (Salmos 103:20–21)
Algunas personas tienen la impresión de que los ángeles parecen bebés pequeños vestidos con togas blancas, que vuelan con arcos y flechas.  El pasaje anterior nos dice que ellos son fuertes —“poderosos en fortaleza”.  ¿Sabes lo fuerte que los ángeles pueden ser?  Cuando Senaquerib, el malvado rey de Asiria, sitió Jerusalén, Ezequías oró al Señor y el Señor envió a un ángel al campamento asirio.  Un sólo ángel.  En una noche, la Biblia nos dice que “el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a 185,000 soldados”. (2 Reyes 19:35, NTV)
Aquí hay algo más acerca de los ángeles: ellos “ejecutan Su mandato”.  Ellos no operan fuera de los límites de la Palabra de Dios.  Y hemos visto en los Salmos 91:11–12 que el Señor ha dado a Sus ángeles la orden de protegernos.  La versión Clásica Amplificada dice que Sus ángeles “te acompañarán y defenderán, y te preservarán en todos tus caminos”.  No sé a ti, ¡pero esto me da tanta seguridad de que estoy cubierto bajo Sus alas de refugio y protección!
La Palabra de Dios también nos dice que cuando el arcángel Lucifer cayó, un tercio de los ángeles cayó con él.  ¡Eso significa que dos tercios de los ángeles todavía están del lado de Dios!  Hebreos 12:22 nos habla de “miríadas de ángeles”.  Hay tantos ángeles que no pueden ser contados.  Puede que nosotros no podamos verlos, pero ellos están a nuestro alrededor, ministrándonos.  Así que, no seas uno de esos creyentes que son más conscientes de los demonios que de los ángeles.  ¡Recuerda, “los que están con nosotros son más que los que están con ellos”! (Ver 2 Reyes 6:16)
En el Jardín de Getsemaní, cuando los soldados romanos vinieron a arrestar a nuestro Señor, Él dijo: “¿O piensas que no puedo rogar a Mi Padre, y Él pondría a Mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:53)  De acuerdo con la traducción Amplificada, ¡doce legiones son más de 80,000 ángeles!  Todo lo que Jesús tenía que hacer era orar y esos ángeles serían activados.  Pero no lo hizo porque Él ya había elegido ir a la cruz y morir la muerte que nosotros merecíamos.
Él renunció a Su protección para que hoy, tú y yo podamos reclamar todas las promesas de Su protección.  Y como herederos juntamente con Cristo (ver Rom. 8:17), ¡cada uno de nosotros puede convocar a doce legiones de ángeles!  Oro por que seas alentado a medida que ves Su deseo de protegerte, así como Su provisión de protección angelical sobre tu vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de junio de 2019

Encuentra Descanso En El Amor Del Padre


Medita En
Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará Mi fiel amor por ti ni vacilará Mi pacto de paz, —dice el Señor, que de ti se compadece—.  (Isaías 54:10, NVI)
Quiero compartirte una verdad sencilla pero vital.  Memoriza esta verdad.  Aliméntate de ella.  Deja que se arraigue en tu espíritu y se convierta en un ancla en tu vida.  Nunca volverás a ser el mismo.
¿Estás listo?  Aquí va:
Como hijo de Dios, no importa lo que suceda en tu vida, tu Padre celestial te ama mucho y nada de lo que hagas puede cambiar eso.
¿Estás dispuesto a creer esto hoy?  Ya sea que estés pasando por buenos momentos o estés enfrentando tiempos difíciles, debes saber que tu Abba te ama.  No hay nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame más, y nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame menos.  Incluso —o quizás especialmente— cuando sientes que has fallado, recuerda que tú siempre serás la niña de Sus ojos.  Siempre.
Dios te ama con amor eterno. (Ver Jer. 31:3)  Un amor que es el mismo ayer, hoy, y por siempre.  Siente a tu Papi Dios envolviéndote en Su abrazo ahora mismo.  Tú estás a salvo.  Eres completamente amado y completamente aceptado.  Él te amó antes de que lo conocieras.  Su amor por ti no tiene nada que ver con lo que tú has hecho por Él.  Nada de lo que tú hagas afectará Su incondicional e inquebrantable amor por ti.
No hay nada que necesites probarle.  Solo es necesario que descanses y recibas el amor de tu Abba.  Deja que tu vida sea establecida y arraigada en un amor que es tan perfecto que ningún problema o adversidad será capaz de derribarte.  Si crees que lo has echado a perder, corre a tu Padre.  En Sus amorosos brazos tú encontrarás esperanza, seguridad y refugio de cualquier tormenta.
Me encanta cómo lo dice el apóstol Pablo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Rom. 8:35, 37–39)
Amado, no hay advertencias ni exenciones de responsabilidad cuando se trata del amor de tu Padre celestial.  La Biblia declara claramente que nada podrá separarte del amor de tu Padre celestial.  Es una declaración absoluta y una promesa.  Y “nada” significa nada.  Como creyente, esto significa que incluso tus equivocaciones, fallas y pecados no pueden separarte del amor de tu Padre.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de abril de 2019

El Señor Nuestro Refugio

Medita En
Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.  (Salmos 118:8)
La oración de protección declara: “Porque [tú] has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal…” (Salmos 91:9-10)  La Palabra de Dios no dice que ningún mal sucederá “al mundo”.  Dice que ningún mal te sucederá, a ti.  El versículo 10 continúa diciendo: “ni plaga se acercará a tu morada”, y eso incluye a tu familia.  Amado, permite que esta Escritura fortalezca y ancle tu corazón.  Debido a que tú has hecho del Señor tu refugio, ninguna plaga se acercará a tu morada.  ¡La protección contra cepas de virus para las que la ciencia aún no tiene cura —Ébola, Zika o SIDA— es la promesa de Dios para ti y tu familia!
¿Has hecho al Señor tu refugio?  La Escritura de hoy dice: “Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre”.  Curiosamente, la palabra hebrea para “confianza” es chacah, que es la raíz de la palabra usada para “refugio” en el Salmo 91:9.
En otras palabras, hacer del Señor tu refugio es confiar en Él en todas las cosas.  Confiar en Él con tus planes, con tu vida y con tu familia.  Confía en Él por Su dirección y sabiduría.  Confía en Él.  Nuestro Señor Jesús no está lejos; Él no es un Salvador que está lejos.  Él es muy personal... muy cercano a ti.  Hay seguridad y protección cuando nos acercamos a Él y moramos en Su dulce presencia, Su Palabra y Su casa.  

En lo natural, el mundo se está volviendo cada vez más oscuro. Pero no mires a tu alrededor y estés angustiado.  No mires dentro de ti y estés deprimido.  ¡Mira al Señor Jesús y descansa completamente en Él! 



Viendo a través de los ojos de la fe,


Joseph Prince

miércoles, 27 de marzo de 2019

Construye Un Escudo De Fe

Medita En
Toda palabra de Dios es probada y purificada, El es un escudo para aquellos que confían y se refugian en El.  (Proverbios 30:5, AMP)
Intencionalmente llénate con las promesas de la protección de Dios.  La fe viene por oír, y oír la palabra de Cristo. (Ver Rom. 10:17)
¿Qué estás escuchando hoy?  ¿La palabra del mundo?  ¿La palabra de Wall Street?  ¿O la palabra de Cristo?
Quiero animarte hoy a construir un escudo de fe alrededor de tu familia.  Escucha, cree, declara.  ¿Lo dirías conmigo?  Escucha, cree, declara.  Escucha mensajes centrados en Cristo, cree la Palabra de Dios y declara en voz alta las promesas que deseas ver en tu vida.
Yo creo que el Señor quiere sellar esta verdad en tu vida hoy.  Di esto en voz alta conmigo ahora mismo:
Señor Jesús, Tú eres el refugio de nuestra familia, nuestra fortaleza, nuestro Dios —en Ti confiamos.  Nosotros no confiamos en nuestra propia sabiduría, ni en nuestra propia inteligencia limitada, ni en nuestras propias habilidades.  Confiamos en Ti.  Confiamos en Tu gracia y Tu amor por nosotros.  Confiamos en que Tú nos guardas en Tu salud y fortaleza divinas todos los días de nuestras vidas.  Confiamos en que Tú nos guardas del terror, del temor, de los peligros, de las enfermedades y de los accidentes.  En Ti confiamos.  Amén.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de febrero de 2019

Una Ayuda Segura

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Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes.  (Salmos 46:1–3)
¡Qué poderosa promesa del Salmo 46!  ¡No necesitamos tener miedo porque incluso en tiempos de confusión y problemas, Dios es nuestra ayuda segura, nuestro refugio y nuestra fuerza!  Nuestra parte es clamar a Él y Él nos responderá y nos liberará.  Melinda, una señora de nuestra iglesia, experimentó esto por sí misma y me escribió para compartir su testimonio:
Mientras conducía para llevar a mi hijo de seis años a la escuela, salí de la autopista y me acerqué a un cruce de semáforos.  En ese momento, estábamos escuchando un CD con un sermón del pastor Prince en el auto y me sorprendió cómo Dios había salvado a Noé y a su familia de la inundación.  De repente, escuché un sonido fuerte cuando algo golpeó la parte trasera de mi auto.  Lo siguiente que supe fue que mi auto fue lanzado por el aire.  Se volcó, aterrizó sobre el techo y giró una buena distancia hasta que paró.
Mientras el auto giraba, comencé a gritar “¡Jesús!”  Al menos cinco veces hasta que el auto finalmente se detuvo.  A pesar de que habíamos girado boca abajo y mi hijo solo tenía un cinturón de seguridad que ataba su cuerpo, él había sido milagrosamente retenido en el contorno del asiento.  Su cabeza y sus piernas no colgaban de su asiento.  Su cuello podría haberse roto por el impacto del choque, pero estaba bien.
Mi hijo y yo salimos del accidente sin un rasguño, ni una lesión de columna.  Nos paramos a un lado de la carretera y muchos transeúntes acudieron en nuestra ayuda.  Después de salir del accidente, la imagen de Jesús sangrando en la cruz seguía destellando en mi mente.  Sabía que mi hijo y yo no tuvimos que sangrar en la carretera esa mañana porque Jesús había derramado Su sangre por nosotros.
Cuando mi esposo vino a buscarnos, nos compartió que él también iba manejando para el trabajo en el momento de nuestro accidente y cómo se sintió impulsado por el Espíritu Santo a apagar la radio y orar en lenguas.  Él también declaró el favor del Señor sobre nuestras vidas, algo que habíamos aprendido en la iglesia el día anterior.
Jesús convirtió un accidente posiblemente trágico en un desenlace de victoria.  ¡Ninguna cantidad de seguridad al manejar podría haber salvado nuestras vidas, solo Jesús y nada más!
¡Alabado sea el Señor!  En su tiempo de problemas, Melinda clamó al nombre de Jesús y Él le respondió.  No importa en qué situación te encuentras, ¡el Señor está contigo y con seguridad te liberará cuando invoques Su nombre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 1 de febrero de 2019

Tus Temores Y Ansiedades Se Disipan En La Presencia De Dios

Medita En
Como cera se derritieron los montes ante la presencia del Señor, ante la presencia del Señor de toda la tierra.  (Salmos 97:5)
No importa dónde estés, el Señor está contigo.  Incluso en medio de tus temores, mientras estás solo en tu habitación, Él está contigo.  En el momento en que comiences a notar Su presencia y a cultivar Su presencia, todos tus miedos, ansiedades y preocupaciones van a derretirse como mantequilla en un día caluroso, o como dice el salmista David: “Como cera se derritieron los montes ante la presencia del Señor”.
No puedes mentalizarte para terminar con tu temor, ni mentalizarte para terminar con tu preocupación.  No puedes simplemente decirte a ti mismo: “Vamos, deja de preocuparte.  No hay nada de qué preocuparse.”  Eso simplemente no funciona.  La deuda seguirá viéndote a la cara y tus problemas seguirán siendo tan insuperables como siempre, sin importar cuánto te esfuerces por mentalizarte para animarte a ti mismo.  Eso es lo que el mundo está tratando de hacer, pero no funciona.  Se necesita la presencia del Señor para mantenerte libre de las preocupaciones.
Jesús no te está pidiendo que te mentalices para animarte y vivas en un estado de negación.  ¡De ninguna manera!  Él te está diciendo: “En medio de tu aflicción, Yo Soy tu escudo.  Yo Soy tu defensor.  Yo Soy tu fortaleza.  Yo Soy tu refugio.  Yo Soy tu provisión.  Yo Soy tu sanación.  Yo Soy tu proveedor.  Yo Soy tu paz.  Yo Soy tu alegría.  Yo Soy tu sabiduría.  Yo Soy tu fuerza.  ¡Yo Soy tu gloria y el que levanta tu cabeza!” (Salmos 3:3)  ¡Amén!  Él no te está pidiendo que finjas que los hechos no están allí.  ¡Él quiere que te des cuenta que EL ESTÁ ALLÍ CONTIGO!
Cuando sepas que Él está contigo y para ti, y pongas tus problemas en Sus poderosas manos, vas a comenzar a tener una estimación más precisa de cuán “grandes” son tus problemas.  Cuando estuvieron en tus manos, el peso y la carga de tus problemas pueden haberte aplastado.  ¡Pero cuando involucras a Jesús, los problemas que antes eran monumentales, se vuelven microscópicos contra la grandeza de Su amor y bondad hacia ti!
Hoy, al considerar todo lo que necesitas hacer y las expectativas puestas sobre ti, mira a Jesús allí contigo.  Él es tu provisión, sabiduría, paz y fortaleza.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 28 de enero de 2019

Blindados Contra Todas Las Armas Del Enemigo

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Escudo y adarga es Su verdad.  (Salmos 91:4)
El Salmo 91:4 comienza de esta manera “Con Sus plumas te cubre, y bajo Sus alas hallas refugio” y termina con esta proclamación: “Escudo y adarga es Su verdad”.  ¿Qué son el escudo y la adarga?  La adarga se refiere a un pequeño escudo redondo que se usa para peleas de contacto cercano  El escudo es mucho más grande, uno que puedes cavar en el suelo y esconderte detrás cuando te lanzan flechas, lanzas o rocas en un ataque más grande.  Entonces, ya sea que se trate de un ataque pequeño o grande, ¡Su verdad —tu escudo y adarga— te cubre completamente!
Efesios 6:16, nos dice que “sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”.  ¿Por qué?  Porque el escudo de la fe te cubrirá por todas partes.  ¡Amén!  Es por eso que el diablo está detrás de tu escudo de fe —él quiere hacerte dudar de la Palabra de Dios, que es Su verdad.  Una vez que tomes el escudo de la fe, sus ataques contra ti no pueden prosperar.  ¡Así que levanta tu escudo!
Querido lector, a medida que escuchas mensajes acerca de la obra terminada de Jesús y tu fe se construye, tu escudo también se está construyendo.  Incluso si te encuentras en el lugar equivocado, en el momento equivocado, el Señor puede protegerte cuando Su escudo de fe te rodea y te sitúas bajo la sombra de Sus alas.
Uno de los miembros de nuestra iglesia conducía en la autopista con su familia, detrás de una camioneta que llevaba un colchón tamaño queen atado en su techo.  De repente, las cuerdas que aseguraban el colchón a la camioneta se rompieron y el colchón se precipitó hacia su vehículo.  Él y su esposa se prepararon para el impacto, esperando que el gran colchón se estrellara contra el parabrisas, ya que no había forma de evitarlo a tiempo.
Milagrosamente, el colchón de alguna manera cayó en la carretera justo en frente de su auto, rebotó hacia un costado y golpeó a otro auto en su lugar.  Afortunadamente, el conductor de ese auto pudo frenar a tiempo y no causó un accidente.  Para el miembro de nuestra iglesia, ¡fue como si un campo de fuerza —o un escudo invisible— hubiera protegido a toda su familia!  ¿Te imaginas lo que podría haber pasado si ese gran colchón se hubiera estrellado contra el parabrisas de su automóvil, que transportaba a su esposa y a sus pequeños hijos en el asiento trasero?  ¡Demos gracias al Señor, porque Él es tan bueno y sus tiernas misericordias son para siempre!  Ciertamente, “con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas estarás seguro”.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 7 de enero de 2019

Sigue Al Señor

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Por tanto, Hebrón vino a ser hasta hoy heredad de Caleb… porque siguió plenamente al Señor, Dios de Israel.  (Josué 14:14)
¿En qué están fijos tus ojos hoy?  ¿Están enfocados en la oscuridad que está en el mundo?  ¿O están fijos en las promesas del Señor para tu vida?  Mi intención principal al escribir sobre la Protección del Señor, ha sido apartar tus ojos de la destrucción que ves todos los días y volverlos a nuestro hermoso Señor Jesús.
¿Sabes cuál era el secreto de Caleb para una larga vida?  El pasaje anterior nos dice que se encontraba simplemente en seguir al Señor.  Hebrón era el nombre de una de las ciudades de refugio.  En hebreo, “Hebron” significa compañerismo o asociación.  Esto habla de intimidad, cercanía y conexión con el Señor.
No existe la fórmula para una larga vida.  Se trata de tener una relación íntima con Jesús.  Nuestro Señor Jesús es el camino, la verdad y la vida.  Él vino para que nosotros pudiéramos tener vida y vida en abundancia.  Síguelo y encuentra el camino para una vida larga y abundante.  No olvides que todo lo que Caleb experimentó, estaba bajo el antiguo pacto.  Su renovación de la juventud y su fuerza y vigor incesantes se experimentaron bajo el antiguo pacto.  ¡Cuánto más deberíamos estar experimentando esta renovación de la juventud, energía ilimitada y largura de días bajo el nuevo pacto de gracia está establecido sobre mejores promesas! (Ver Heb. 8:6)  ¡Amén!
En un salmo que escribió Moisés dice: “Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, son ochenta años.“ (Sal. 90:10)  Algunas personas han usado esto para enseñar que nuestra esperanza de vida es, por lo tanto, entre setenta y ochenta años.  Pero es importante que interpretemos este salmo en el contexto de los hijos de Israel estando en el desierto y bajo la ira de Dios.  También hemos visto que incluso bajo el antiguo pacto, Caleb trascendió esta esperanza de vida y todavía estaba fuerte a los ochenta y cinco años.
En un salmo que escribió Moisés, dice: “Los días de nuestras vidas son setenta años; y si por razón de fuerza son ochenta años ”(Sal. 90:10). Algunas personas han usado esto para enseñar que nuestra esperanza de vida esperada es, por lo tanto, entre setenta y ochenta años. Pero es importante que interpretemos este salmo en el contexto de los hijos de Israel que están en el desierto y bajo la ira de Dios. También hemos visto que incluso bajo el antiguo pacto, Caleb trascendió esta esperanza de vida y todavía estaba fuerte a los ochenta y cinco años.
Así que, querido lector —tú que estás bajo el nuevo pacto— te animo a que apuntes alto.  No te conformes con vivir solo hasta los setenta u ochenta años de edad cuando Dios ha prometido: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación”. (Sal. 91:16)  Tu saciedad es el límite y conforme a tu fe, te será hecho.  Oro por que al estar cerca de nuestro Señor Jesús, tú vivas una larga vida, vivas fuerte y vivas bajo la cubierta protectora de Sus alas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 1 de enero de 2019

Acepta Ser Rescatado

Medita En
¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla?  Al encontrarla, la pone sobre sus hombros, gozoso; y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: “Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.”  (Lucas 15:4-6)
¡Recuerdas la parábola de la oveja perdida que Jesús narró en Lucas 15?  Cuando el pastor encontró a la oveja perdida, él la levantó y la puso sobre sus fuertes hombros.  ¿Qué hizo la oveja?  Nada.  Ésta solo aceptó ser rescatada por el pastor.  Jesús llamó a este acto de aceptación de parte de la oveja, “arrepentimiento” —“habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.” (Lucas 15:7)
Eso es lo que Dios nos invita a hacer hoy —aceptar ser protegidos.  Él quiere que nosotros estemos sobre Sus hombros, en la seguridad de Él Mismo como nuestra fortaleza impenetrable.  En este lugar, ningún depredador puede atacar a Sus ovejas.   En Sus hombros, tú eres altamente exaltado sobre todos tus problemas, sobre todo daño, todos los ataques y muy por encima de todo principado y poder.  Si, muy por encima de Satanás, por encima del poder de las tinieblas y de la trampa del cazador.  En Sus hombros, tú estás muy por encima de toda enfermedad, dolencia y todo nombre que se nombra.  ¡Que grandioso lugar para estar!
¿Y hace el Señor esto de mala gana?  Absolutamente no.  La Biblia nos dice que el pastor pone a la oveja sobre sus hombros, “gozoso”. (Lucas 15:5)  Nuestro Señor nos rescata con gran gozo en Su corazón y una gran sonrisa en Su rostro.
Amado, el lugar más seguro en el que puedes estar hoy es sobre Sus hombros.  Jesús es tu ciudad de refugio.  ¡En tu día de aflicción, corre a Él!  Oro porque ancles tu corazón en el maravilloso versículo que encierra esto: “Habite el amado del Señor en seguridad junto a aquel que le protege todo el día, y entre cuyos hombros mora.” (Deut. 33:12)  ¡Cuando tú haces al Señor tu refugio y tu lugar seguro, habitarás seguro en Él y no te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada! (Ver Salmos 91:10)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 26 de noviembre de 2018

Declara La Palabra De Dios Y Activa A Sus Ángeles


Bendecid al Señor, vosotros Sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.
Salmos 103:20
Fíjate que el versículo dice que los ángeles “obedecen la voz de Su palabra.”  Ahora, ¿quién da voz a la Palabra de Dios?  ¡Nosotros!  Cada vez que hablamos la Palabra de Dios, damos voz a Su Palabra.  Y cuando los ángeles escuchan la voz dada a Su Palabra, ¡ellos responden!
La Biblia dice que al final de las tres semanas de ayuno y oración de Daniel por una respuesta de Dios, el ángel Gabriel se le apareció a Daniel y le dijo: “… a causa de tus palabras he venido”. (Daniel 10:12)
Así que, cuando los ángeles te escuchan decir: “Gracias Padre, porque no me sucederá ningún mal, ni ninguna plaga se acercará a mi morada” (Salmos 91:10), ellos vendrán en tu ayuda, porque tú le estás dando voz a la Palabra de Dios.  Incluso si no puedes citar el versículo perfectamente, ellos aún pueden venir a rescatarte.
Esto fue lo que le sucedió a una dama en Estados Unidos.  Mientras caminaba por la noche hacia su casa, después de un servicio de la iglesia, un hombre la atacó por la espalda y la arrastró hacia una esquina oscura en un callejón.  En ese estado frenético, ella recordó una sola palabra del sermón que escuchó esa noche.  Así que gritó: “¡Plumas! ¡Plumas!”  ¡Su atacante la soltó y huyó!
¿Plumas?  ¿Qué quería decir?  Ella se estaba refiriendo al Salmo 91:4 “Con Sus plumas te cubrirá y con Sus alas te dará refugio…”  En ese estado de pánico, ella sólo recordaba una palabra —“plumas”, y esta fue suficiente para hacer que su agresor huyera.  Te das cuenta, no es tu habilidad para citar perfectamente un verso completo, lo que libera el poder de Dios, sino la fe en Su Palabra y Su amor por ti.  Y una palabra de Él es suficiente para hacer que tus enemigos huyan lejos.
Sin embargo, si tú sabes la Palabra de Dios de corazón, pero te niegas a proclamarla, el poder de Su Palabra no puede ser liberado.  La Biblia no dice que los ángeles hacen caso de Su Palabra.  No, dice: “… Sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.”  Así que, amado, dale voz a la Palabra de Dios y mira a Sus ángeles responder.  ¡Sus ángeles son activados para tu beneficio cuando tú declaras Su Palabra!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 8 de noviembre de 2018

Cree Que Dios Es Tu Remunerador


Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6
La mayoría de la gente cita sólo la primera parte de Hebreos 11:6 —“sin fe es imposible agradar a Dios”.  Sin embargo, el versículo continúa diciendo: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan”.  En otras palabras, la fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que Él es un ‘remunerador’.
La Biblia también dice que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1)  Así que, incluso en momentos de dificultad, cuando no vemos cosas buenas sucediendo en nuestras circunstancias, debemos creer que Dios va a cambiar las cosas y nos recompensará.
Dios cambió las cosas para Rut, la viuda moabita, cuando ella creyó en el Señor y le hizo su Dios. (Rut 1:16)  La Biblia nos dice que a ella se le dio una “recompensa completa” de parte del Señor, cuando vino a refugiarse debajo de Sus alas. (Rut 2:12)  Él no sólo le dio protección, también le dio provisión abundante, favor hasta excederse y una redención gloriosa. (Rut 2:9-17, 3:11, 4:10-13)
Cuando Rahab, la ramera de Jericó, escuchó los informes de cómo el Señor había abierto el Mar Rojo para los hijos de Israel, ella creyó que “El es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”. (Josué 2:9-11)  Aunque Rahab no había presenciado personalmente los milagros, ella creyó en Dios y escondió a los espías judíos de quienes los perseguían. (Josué 2:4-6)  A causa de su fe, ella no sólo no pereció con los que no creen (Josué 6:25, Hebreos 11:31), sino también se le dio un lugar en el “Salón de la Fe” en Hebreos 11.
Dios estaba tan complacido con la fe de estas dos mujeres gentiles que Él no sólo las bendijo mientras vivían, sino que también las incluyó en la genealogía de Su Hijo Jesucristo, el gran Redentor y remunerador.
Amado, cuando tú te acerques al Señor con tus necesidades, cree que Él es Dios, y que Él es un remunerador.  Dios se complace con esta clase de fe.  ¡Él quiere ser remunerador de tu fe en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince