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miércoles, 12 de junio de 2019

¿Qué Estás Escuchando Acerca De Jesús?

Medita En
Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:27–29, NTV)
Quizás, como la mujer con el flujo de sangre que se menciona en los Evangelios (ver Marcos 5:25–34), tú estás enfrentando una situación imposible en tu vida y no tienes esperanza.  Podría ser una enfermedad que te está debilitando, una situación en tu matrimonio, una crisis financiera o una situación difícil que se ha prolongado.  En lo natural el futuro parece sombrío y no hay razón para tener esperanza.  Si eres tú, te animo a creer que tú también puedes experimentar el tipo de rompimiento que esta mujer experimentó.
Imagina esto: durante doce largos años, ella había observado impotente cómo su condición iba de mal en peor, sin importar lo que intentara.  La mayoría de nosotros nos habríamos rendido.  ¿Cómo entonces encontró ella esperanza en medio de su desesperanza?  ¿Qué le dio el valor para tener esperanza otra vez?
Yo creo que el secreto de su fe puede encontrarse en estas cinco palabras: “Ella había oído de Jesús”.
¿Y qué crees que fue lo que ella escuchó acerca de Jesús?  Esta es una pregunta importante porque lo que sea que ella había escuchado, impartió a su ser interior la audacia de la esperanza y la confianza de las que habla la Biblia.  Y esto la impregnó de valor y tenacidad para arriesgarlo todo solo para tocar el borde de la túnica del Señor.  Ella sabía bien que las leyes religiosas concernientes a las personas impuras, como ella, decían que ella podía ser sometida a una humillación pública y muy posiblemente a violencia, si era reconocida.  Claramente ella no debe haber tenido ninguna duda en su corazón de que sería completamente sanada en el momento en que tocara el borde de la túnica del Señor, o no se habría arriesgado.
La Biblia no nos dice exactamente lo que ella había escuchado acerca de Jesús, pero puedo decirte que debe haber escuchado una historia tras otra de cómo Jesús sanaba a los enfermos en todos los lugares a donde iba; de cuán bueno y amoroso era incluso con los leprosos inmundos y los abatidos que se acercaban a Él.  Lo que ella escuchó acerca de Jesús produjo en ella una expectativa positiva y confiada de bien, que podemos ver en lo que ella declaró: “Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana”.  Esta esperanza resultó luego en una fe que no requería esfuerzo.
La fe se define en la Palabra de Dios como: “la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos”… (Hebreos 11:1, NTV)  En otras palabras, la esperanza que ella tenía en la bondad de Jesús se convirtió en fe y esta fe le dio el valor para empujar entre la multitud y recibir su sanidad de Jesús.
¿Qué estás escuchando tú acerca de Jesús?  Cuanto más escuches acerca de Su bondad y gracia, más fe surgirá inconscientemente en ti para recibir tu milagro.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

miércoles, 27 de marzo de 2019

Construye Un Escudo De Fe

Medita En
Toda palabra de Dios es probada y purificada, El es un escudo para aquellos que confían y se refugian en El.  (Proverbios 30:5, AMP)
Intencionalmente llénate con las promesas de la protección de Dios.  La fe viene por oír, y oír la palabra de Cristo. (Ver Rom. 10:17)
¿Qué estás escuchando hoy?  ¿La palabra del mundo?  ¿La palabra de Wall Street?  ¿O la palabra de Cristo?
Quiero animarte hoy a construir un escudo de fe alrededor de tu familia.  Escucha, cree, declara.  ¿Lo dirías conmigo?  Escucha, cree, declara.  Escucha mensajes centrados en Cristo, cree la Palabra de Dios y declara en voz alta las promesas que deseas ver en tu vida.
Yo creo que el Señor quiere sellar esta verdad en tu vida hoy.  Di esto en voz alta conmigo ahora mismo:
Señor Jesús, Tú eres el refugio de nuestra familia, nuestra fortaleza, nuestro Dios —en Ti confiamos.  Nosotros no confiamos en nuestra propia sabiduría, ni en nuestra propia inteligencia limitada, ni en nuestras propias habilidades.  Confiamos en Ti.  Confiamos en Tu gracia y Tu amor por nosotros.  Confiamos en que Tú nos guardas en Tu salud y fortaleza divinas todos los días de nuestras vidas.  Confiamos en que Tú nos guardas del terror, del temor, de los peligros, de las enfermedades y de los accidentes.  En Ti confiamos.  Amén.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 9 de enero de 2019

Construye Tu Fe Sobre Sus Promesas

Medita En
“De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.  En el hambre te salvará de la muerte, y en la guerra del poder de la espada.  Estarás a cubierto del azote de la lengua, y no temerás la violencia cuando venga.  De la violencia y del hambre te reirás, y no temerás a las fieras de la tierra.”  (Job 5:19-22)
Creo que el Señor me dio la porción anterior de las Escrituras para fortalecerte.  Echemos un vistazo más de cerca al primer versículo: “De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal”.  He leído este versículo varias veces anteriormente, pero esta vez el Señor aceleró esta Escritura en mí, así que permíteme compartir esta nueva visión contigo.  Quiero dirigirme especialmente a aquellos que se han sentido muy desanimados en el área de protección.  Quizás has experimentado una situación muy difícil o incluso trágica, o estás pasando por una situación muy difícil en este momento.  ¿Me permites animarte a construir tu fe sobre Sus promesas y no sobre tus experiencias?
La Palabra de Dios dice que en este mundo tendremos problemas (ver Juan 16:33).  El hecho de que Dios declare en Su Palabra que Él nos librará de los problemas, nos indica que tendremos problemas.  Pero Dios quiere que sepamos que cuanto más escuchemos las promesas del Salmo 91, lo citemos y nos recordemos a nosotros mismos sobre la protección diaria del Señor, más crecerá nuestra fe en Su protección.
La fe viene de “oír, y el oír por la palabra de Cristo”. (Rom. 10:17)  ¡Cuanto más oímos, más creemos!  Cuanto más clames y ores la Oración de Protección del Salmo 91, más caminarás en sus bendiciones.  Esta intencionalidad de aprender y creer el Salmo 91 va a saturarte con las promesas de protección del Señor para tu vida, hasta que tu fe sea sólida y desbordante.
Querido lector, ser liberado de problemas es fantástico, pero hay una promesa que es aún mayor y ésta es, estar en ese lugar donde “ningún mal te tocará”.  Y esa es mi oración para ti y tus seres queridos.  Aunque vivimos tiempos peligrosos, tenemos a un Dios todopoderoso que vela por nosotros.  Así que, oro por que todos crezcamos y tengamos una revelación de la Protección del Señor que vaya en aumento en estos últimos días.  Si bien ninguno de nosotros, incluyéndome a mí, ha alcanzado esta revelación plenamente, estamos en un viaje de fe, de caminar confiadamente en las promesas de la protección de Dios.  ¡Demos gracias al Señor por Su liberación de todos nuestros problemas, mientras seguimos creyendo que llegaremos al lugar donde ningún mal tocará a nuestros seres queridos, ni a nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 29 de julio de 2013

Manténgase Escuchando Las Buenas Nuevas



Medite En

 Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Romanos 10:17


Permítame compartir con usted lo que el oír y oír las buenas nuevas del evangelio hicieron por una de las estudiantes de mi congregación.
A esta estudiante le había ido mal en sus exámenes de medio año, fallando en tres materias básicas.  Entonces sus padres empezaron a escuchar mis mensajes en su casa y en el carro tan a menudo como podían.  Mientras esta chica escuchaba repetidamente los mensajes, sus padres compartieron conmigo que notaron un cambio radical en su actitud hacia sus estudios.  Ella empezó a poner su esperanza y confianza en Dios, y la paz comenzó a reemplazar el estrés de la escuela.
Seis meses más tarde, en sus exámenes de fin de curso, para su deleite (y el de sus padres), ella obtuvo un muy buen punteo en esas materias básicas y recibió dos premios: uno por ser una de las mejores estudiantes de la clase y otro por el mejor progreso!
Amado, cualquiera que sea su reto hoy, el escuchar continuamente el Evangelio de Jesús siempre trae fe y paz, y siempre le lleva a buenos resultados!

Bendiciones,
Joseph Prince