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miércoles, 1 de julio de 2020

Esperanza Que No Desilusiona


Inspiración de Gracia
Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.  (Romanos 5:5)
Hoy, expresamos nuestra esperanza como si no pudiéramos estar seguros de lo que realmente sucederá.  Decimos: “Espero ganar ese premio.  Espero que no llueva mañana.  Espero que todo salga bien.”
Pero en la Biblia, la “esperanza” es una expectativa segura y positiva del bien.  Dios quiere que tú tengas una expectativa segura del bien porque, como hijo Suyo, Él te favorece.  Debido a que Cristo está en ti, la esperanza de gloria (ver Colosenses 1:27), ¡tú puedes estar expectante de que la gloria de Dios brille en cada área de tu vida, incluyendo tu familia, trabajo, ministerio, salud y finanzas!
La Palabra de Dios dice: “Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”  Puede ser que hayas experimentado esperanzas que te desilusionaron, pero hay una esperanza que no desilusiona cuando tú eres consciente de lo mucho que Dios te ama.  Es una esperanza que brota del corazón de Dios, quien te ama mucho.
Es interesante que la primera mención del Espíritu Santo en el libro de Romanos esté ligada al amor de Dios.  El libro de Romanos se considera fundamental para los cristianos.  ¿Podría ser que lo primero que el Espíritu Santo quiere hacer es establecer en nuestros corazones que Dios nos ama?  Muchas personas piensan que el Espíritu Santo ha venido a enseñarnos acerca del poder.  ¡Pero la verdad es que el Espíritu Santo no ha venido a revelar el amor al poder, sino el poder del amor!
Amigo, puede que tú recién hayas perdido tu trabajo.  Pero si puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Yo creo que conseguiré un mejor trabajo mañana.”  Puede que tu novia recién te haya dejado por tu mejor amigo.  Pero debido a que tú puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Voy a conocer a una mejor chica.”
Cuando tú crees que Dios te ama, tú tienes una expectativa positiva del bien.  Puedes tener una esperanza que no desilusiona.  ¡Así que, ten cuidado con lo que esperas porque seguramente vas a conseguirlo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 14 de julio de 2019

Si Tan Solo Supieras


Medita En
“Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí, y Yo te daría agua viva…Cualquiera que beba de esta agua [del pozo] pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que Yo doy no tendrán sed jamás.  Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna”.  (Juan 4:10, 13–14, NTV)
Juan 4 cuenta la historia de una mujer samaritana rechazada que se encontró con Jesús cuando llegó a sacar agua a un pozo.  Cuando ella le preguntó a Jesús por qué Él (un judío) le pedía a ella (una despreciable samaritana) un trago de agua, esta fue Su asombrosa respuesta: Que ella le pediría a Él agua viva, lo único que la satisfaría por dentro y apagaría su profunda sed de aceptación y amor, para siempre.
¡Qué maravilloso Salvador!  Aunque esta mujer tenía un pasado en el que buscaba el amor en todos los lugares equivocados y éste la aprisionaba en vergüenza y autorechazo, Jesús la encontró en su punto de mayor necesidad y se ofreció a Sí Mismo, el agua viva.  Él sabía todo lo que ella había hecho y aun así, le ofreció la verdadera intimidad que satisface plenamente todas las necesidades dolorosas.  La invitó a descubrir, probar y experimentar Su amor perfecto e incondicional.
Jesús te dice a ti lo mismo hoy: Si tan solo supieras quién es El que viene a ti en tus momentos más oscuros y débiles.  Si tan solo supieras que Este regalo de Dios nunca te dejará ni te abandonará, que ha ido delante de ti y que viene a ti en medio de tus tormentas.  Si tan solo supieras que El que se acerca a ti, incluso cuando has fallado, no guarda contra ti ninguno de tus errores pasados, ni fallas del presente.
Amado, si tan solo conocieras Este regalo de Dios que te ofrece el agua viva de Su infinito amor incondicional y bebieras de ese amor, tú nunca volverías a tener sed.  No necesitarías buscar amor o aceptación en todos los lugares equivocados, ni tener tu corazón roto y temeroso del futuro, ni tener una vida descarrilada.  Tú podrías levantarte con una fresca expectativa de bien todos los días.
Jesús, en esencia, estaba invitando a la mujer a pedirle a Él del agua viva de Su amor.  ¿Harías eso hoy?  ¡Tu vida nunca volverá a ser la misma cuando experimentes personalmente Su amor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de junio de 2019

¿Qué Estás Escuchando Acerca De Jesús?

Medita En
Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:27–29, NTV)
Quizás, como la mujer con el flujo de sangre que se menciona en los Evangelios (ver Marcos 5:25–34), tú estás enfrentando una situación imposible en tu vida y no tienes esperanza.  Podría ser una enfermedad que te está debilitando, una situación en tu matrimonio, una crisis financiera o una situación difícil que se ha prolongado.  En lo natural el futuro parece sombrío y no hay razón para tener esperanza.  Si eres tú, te animo a creer que tú también puedes experimentar el tipo de rompimiento que esta mujer experimentó.
Imagina esto: durante doce largos años, ella había observado impotente cómo su condición iba de mal en peor, sin importar lo que intentara.  La mayoría de nosotros nos habríamos rendido.  ¿Cómo entonces encontró ella esperanza en medio de su desesperanza?  ¿Qué le dio el valor para tener esperanza otra vez?
Yo creo que el secreto de su fe puede encontrarse en estas cinco palabras: “Ella había oído de Jesús”.
¿Y qué crees que fue lo que ella escuchó acerca de Jesús?  Esta es una pregunta importante porque lo que sea que ella había escuchado, impartió a su ser interior la audacia de la esperanza y la confianza de las que habla la Biblia.  Y esto la impregnó de valor y tenacidad para arriesgarlo todo solo para tocar el borde de la túnica del Señor.  Ella sabía bien que las leyes religiosas concernientes a las personas impuras, como ella, decían que ella podía ser sometida a una humillación pública y muy posiblemente a violencia, si era reconocida.  Claramente ella no debe haber tenido ninguna duda en su corazón de que sería completamente sanada en el momento en que tocara el borde de la túnica del Señor, o no se habría arriesgado.
La Biblia no nos dice exactamente lo que ella había escuchado acerca de Jesús, pero puedo decirte que debe haber escuchado una historia tras otra de cómo Jesús sanaba a los enfermos en todos los lugares a donde iba; de cuán bueno y amoroso era incluso con los leprosos inmundos y los abatidos que se acercaban a Él.  Lo que ella escuchó acerca de Jesús produjo en ella una expectativa positiva y confiada de bien, que podemos ver en lo que ella declaró: “Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana”.  Esta esperanza resultó luego en una fe que no requería esfuerzo.
La fe se define en la Palabra de Dios como: “la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos”… (Hebreos 11:1, NTV)  En otras palabras, la esperanza que ella tenía en la bondad de Jesús se convirtió en fe y esta fe le dio el valor para empujar entre la multitud y recibir su sanidad de Jesús.
¿Qué estás escuchando tú acerca de Jesús?  Cuanto más escuches acerca de Su bondad y gracia, más fe surgirá inconscientemente en ti para recibir tu milagro.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince