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viernes, 28 de agosto de 2020

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

 Inspiración de Gracia

Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.  (Hebreos 5:9-10)

Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec.”  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?

El sacerdocio de Melquisedec le da al hombre (mientras que el sacerdocio aarónico le quita al hombre).  Vemos esto cuando Melquisedec le da pan y vino a un Abraham cansado después de su batalla con los reyes enemigos, para que recuperara sus fuerzas. (Ver Génesis 14:14-20)  Entonces, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, entonces es un sacerdocio en el que podemos entrar confiadamente a Su presencia para recibir de Él. (Ver Hebreos 4:16).

Además, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram del Dios Altísimo...” (Génesis 14:19)  El orden de Melquisedec solo se trata de eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que bendice y nunca nos maldice!

Entonces, ¿estamos conscientes de Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, que nos está dando todos los días?  ¿Estamos atentos a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?

Ahora, es fácil para nosotros creerle a Dios por Sus bendiciones en la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad en creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero aunque no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, tenemos problemas para creer en la obra de la redención.  A veces nos resulta difícil creer en Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Nosotros realmente no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestros cuerpos sanos y proveerá para todas nuestras necesidades.

Aunque, la creación ha caído.  Esta puede ser tanto una bendición como una maldición.  A veces, una tormenta se levanta, y fuertes vientos y lluvias destruyen miles de hogares y vidas.  A veces, nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.

Amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero ciertamente nosotros podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta al clima ni a ninguna otra cosa.  La obra de redención es tan segura como el mismo Jesús.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que diariamente nos colma de bendiciones!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 25 de diciembre de 2019

El Amor De Dios Por Ti Es Personal, Detallista Y Profundo


Medita En
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.  (1 Pedro 5:6–7)
Hoy hay muchos creyentes que no echan su ansiedad sobre el Señor.  Yo creo que es porque ellos no tienen la revelación de que Él tiene cuidado de ellos.  Mira lo que dice Su Palabra: “echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros”.  A menos que tú tengas la absoluta confianza de que Jesús se preocupa por ti, tú no vas a echar tus ansiedades sobre Él.  Solo piensa, ¿pedirías la ayuda de un pariente o amigo en un momento de necesidad, si no estuvieras seguro de que esa persona respondería a tu llamado?  Jesús cuida de ti.  ¡Cuando lo invoques, ten la seguridad de que tienes toda Su atención, con todos los recursos del cielo respaldándote!
Tal vez en este momento pienses: “Bueno, yo estoy seguro de que Jesús tiene cosas más importantes que hacer que molestarse con mi problema”.  Espera.  Al decir eso, acabas de demostrar que tú realmente no crees que Jesús tiene cuidado de ti.  Ahora, veamos lo que dice la Biblia: “Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.” (Lucas 12:7)
Yo amo y tengo cuidado de mi dulce hija, Jessica.  Pero por mucho que la adoro y cuido de su bienestar, ¡nunca, ni una sola vez, conté la cantidad de mechones de cabello en su cabeza!  Ella no sabe qué gran bendición ha sido para mí.  Me encanta besarla, oler su cabello y abrazarla fuertemente.  Sin embargo, con todo mi gran amor por ella, ¡yo nunca me he tomado el tiempo para contar la cantidad de mechones de cabello en su cabeza en todos estos años!
¿Pero sabes que tu Padre celestial cuenta los cabellos de tu cabeza?  Realmente espero que tú comiences a captar el corazón de Jesús y no generalices Su amor por ti.  Su amor por ti lo abarca todo.  Si a Él le importa lo suficiente como para llevar un registro de los cabellos de tu cabeza, ¿habrá algo demasiado pequeño para Él, de lo cual no puedas hablarle?
Amigo, ¡Su amor por ti es personal, detallista y profundo!  Tu Padre celestial quiere que lo involucres incluso en los asuntos más pequeños y mundanos de tu vida, y quiere que veas que Su favor inmerecido te rodea, te protege y te lleva al buen éxito.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 28 de noviembre de 2019

Escapa De La Prisión


Medita En
Entonces en su angustia clamaron al Señor y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras.  (Salmos 107:13–14)
¿Quién te crees que eres?  ¿Has olvidado todos los errores que has cometido?
Las cosas nunca mejorarán.  Deberías solo aceptar lo que te tocó.
No va a funcionar —¡tú simplemente vas a fallar otra vez!
Nadie te ama.  Tú estás completamente solo
¿Has estado en el extremo receptor de estas palabras de desánimo, acusación y menosprecio?
He visto estas tácticas de engaño, cargadas de juicio y condenación, que el adversario ha usado demasiadas veces.  He visto a muchas personas que tratan de salir de la sombra de su pasado o liberarse de sus adicciones, y terminan sucumbiendo a estas mentiras sobre sí mismos, su identidad, su futuro y su destino.  Como resultado, ellos no pueden ser libres y día tras día, simplemente viven para perpetuar el dolor, los temores y las adicciones a los que están atados.
Ese es el poder de creer lo equivocado.
Creer lo equivocado pone a las personas en una prisión —una prisión donde los reclusos se comportan como si estuvieran presos en una cárcel de máxima seguridad.  Ellos marchan rigurosamente hacia las frías celdas de dudas personales y adicciones.  Se dejan llevar a las mazmorras de las conductas destructivas.  Se han convencido a sí mismos de nunca soñar con un lugar mejor, creyendo que ellos no tienen más remedio que vivir en desesperación, frustración y derrota.
Si eso te describe, es tiempo de que te escapes de la prisión, amigo.  Es hora de que te liberes de la atadura paralizante de todo lo que te ha detenido.  ¿Cómo?  A través de creer lo correcto —la luz que ilumina el camino de la libertad hacia afuera de esta prisión.
Reconoce y cree que Dios no quiere que vivas encarcelado por temores, culpa y adicciones.  Abre tu corazón para creer que Su plan para ti es que vivas con alegría desbordante, con paz que supera el entendimiento y con confianza inquebrantable en lo que Él ha hecho por ti.  A través de la cruz, Jesús ha pagado para que tú tengas Su vida abundante —una vida marcada por Su libertad, Su poder y Sus bendiciones.
¡Es hora de dejar la vida de derrota y caminar en una vida llena de victoria, seguridad y la abundante gracia de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 10 de agosto de 2019

Mira A Jesús —Su Realidad Es Tu Realidad


Medita En
En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como Él es, así somos también nosotros en este mundo.  (1 Juan 4:17)
Cuando te miras a ti mismo (tus debilidades) y ves tus circunstancias negativas, es fácil sentir ansiedad, temor y desesperación.
Es por eso que Dios quiere que veamos más allá de nosotros mismos y miremos a Jesús.  A los ojos de Dios, debido a que Él nos ha puesto en Cristo, la realidad de Jesús es nuestra realidad hoy: “como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.
Así que, no te concentres en tus vulnerabilidades o en las carencias en tu vida, y seas desanimado.  Pregúntate: ¿Está Jesús abandonado, olvidado, enfermo y pobre hoy?  No, Él está a la diestra del Padre, lleno de vida, paz, alegría y favor.  Todos los recursos del cielo están a Su disposición. Él hoy es grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado por el Padre, ¡y tú también!
Estar ocupado así en Jesús es ver como Dios ve.  ¡Y cuando tú veas como Dios ve, también verás que la gracia y a provisión del Señor se tragan toda escasez en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 24 de julio de 2019

Jesús Está Con Nosotros En Nuestras Dificultades


Medita En
“Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a Su Ángel y ha librado a Sus siervos que confiaron en Él”.  (Daniel 3:28)
El libro de Daniel registra cómo el rey Nabucodonosor de Babilonia hizo una imponente estatua de oro y ordenó a todos en su reino que se postraran ante ella y la adoraran.  Tres jóvenes, Sadrac, Mesac y Abed-nego, a quienes el rey había designado para administrar la provincia de Babilonia, se negaron a hacerlo.  Humillado por su desobediencia, el rey estaba enojado y furioso.  Él les dio una oportunidad más para que se postraran y adoraran su estatua de oro o serían arrojados de inmediato en un horno de fuego ardiente.
Ellos sin inmutarse, dijeron: “Oh Nabucodonosor, no necesitamos defendernos delante de usted. Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su Majestad; pero aunque no lo hiciera… jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado”. (Dan. 3:16–18, NTV)  El rey ordenó que el horno se calentara siete veces más que de costumbre, y ordenó que algunos de sus soldados más fuertes los ataran y los echaran en el horno de fuego ardiente.  El horno estaba tan caliente que las llamas mataron a los soldados mientras ellos echaban a estos tres hombres a las rugientes llamas, firmemente atados.
De pronto, el rey saltó de asombro y exclamó a sus oficiales: “¿No eran tres los hombres que echamos atados en medio del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Ciertamente, oh rey. El rey respondió y dijo: ¡Mirad! Veo a cuatro hombres sueltos  que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses”. (Dan. 3:24–25)  Nabucodonosor gritó: “¡Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salga y vengan aquí!”  Los tres hombres salieron del fuego y los oficiales y asesores los rodearon y “vieron que el fuego no los había tocado. No se les había chamuscado ni un cabello, ni se les había estropeado la ropa. ¡Ni siquiera olían a humo!” (Dan. 3:26–27, NTV).  De hecho, las llamas solo sirvieron para liberarlos de sus ataduras.
Asombrado por cómo su Dios los había protegido, Nabucodonosor comenzó a alabar a Dios por sí mismo.  El rey, luego, emitió un decreto estableciendo que si alguna persona pronunciaba una palabra contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sería descuartizada y sus casas serían reducidas a escombros “ya que no hay otro Dios que pueda librar de esa manera”. (Dan. 3:29)  Entonces, el rey promovió a los tres hombres a posiciones aún más altas en la provincia de Babilonia.
Amado, este es tu Dios.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 13 de julio de 2019

No Puedes Perder La Presencia De Dios


Medita En
Él Mismo ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  (Hebreos 13:5)
Hubo un tiempo bajo la ley en el Antiguo Testamento en el que Dios estaría contigo solo cuando tú estuvieras en completa obediencia.  Pero cuando fallaras, Él te dejaría.  Hoy, sin embargo, tú y yo estamos bajo un pacto completamente diferente y Dios nunca nos dejará.  ¿Por qué?  Debido a lo que Jesús hizo en la cruz.  En la cruz, Él se convirtió en nuestro holocausto.  Él llevó nuestros pecados y cargó nuestro castigo.  El juicio de Dios contra nuestros pecados cayó sobre Jesús, quien fue abandonado en la cruz por Su Padre, para que hoy nosotros podamos tener la presencia de Dios, constante e incesante en nuestras vidas.
Jesús exclamó: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?”  Para que tú y yo sepamos exactamente lo que sucedió en la cruz. (Mateo 27:46)  Fue ahí donde el intercambio divino tuvo lugar.  En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y renunció a la presencia de Dios, mientras nosotros tomamos la justicia de Jesús y recibimos la presencia de Dios que Jesús tenía.  La presencia de Dios es ahora nuestra por la eternidad.  ¡Qué glorioso intercambio divino!
Mira conmigo lo que la Biblia dice acerca de nuestra herencia en Cristo: “Porque Él Mismo ha dicho: ‘Nunca te dejaré ni te desampararé’, de manera que decimos confiadamente: ‘El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?’” (Hebreos 13:5–6)  ¡Es por eso que podemos tener esta confianza hoy! ¿Sabes lo que significa “nunca” en esta escritura?  Significa que cuando estás arriba, Él está contigo.  Cuando estás abajo, Él está contigo.  Cuando estás alegre, Él está contigo.  Cuando estás triste, Él está contigo.  Cuando estás haciendo lo correcto, Él está contigo.  Incluso cuando has fallado, ¡Él sigue estando contigo!  ¡Esto es lo que Jesús quiso decir cuando dijo que nunca te dejaría ni te abandonaría!
Debido a Jesús, tu prosperidad, paz, provisión y sabiduría, están siempre contigo, ¡y tú no puedes hacer otra cosa sino prosperar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de julio de 2019

Tú Tienes La Presencia Y El Favor De Dios A Pesar De Tus Circunstancias


Medita En
¿A dónde me iré de Tu Espíritu, o a dónde huiré de Tu presencia? Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; si en el Seol preparo mi lecho, allí estás Tú. Si tomo las alas del alba, y si habito en lo más remoto del mar, aun allí me guiará Tu mano y me asirá Tu diestra.  (Salmos 139:7–10)
Hebreos 13:5 dice que la presencia de Dios en tu vida es una constante garantizada.  Pero yo quiero que sepas que NO puedes medir la presencia de Dios y Su favor inmerecido en tu vida, basado en tus circunstancias.  Para ayudarte a comprender lo que esto significa, echemos un vistazo a la vida de José.
José rechazó el acercamiento de la esposa de Potifar, y como dice el dicho: “El infierno no tiene tanta furia como una mujer desdeñada”.  Así que ella maliciosamente acusó a José de intentar violarla, blandiendo como “evidencia” la ropa que José había dejado en sus manos cuando huyó de ella.  Cuando Potifar escuchó a su esposa contar su versión de la historia, su ira se despertó y detuvo a José, lo despojó del lugar de autoridad que le había dado y lo echó en la cárcel.
Solo ponte en los zapatos de José.  ¿Qué está pasando aquí?  Esto suena demasiado familiar, ¿no?  Con el doloroso recuerdo de sus hermanos arrojándolo al foso todavía fresco en su mente, aquí está él una vez más, arrojado a un calabozo a pesar de ser inocente.  ¡Cualquier persona promedio estaría amargada y enojada con Dios!  La mayoría de la gente preguntaría: “¿Dónde está Dios?  ¿Por qué Dios lo llevó tan lejos, solo para descuidarlo y abandonarlo?  ¿Cómo pudo pasar esto?  ¿Dónde está la justicia contra esta falsa acusación?”
¡Pero José literalmente NO ERA una persona promedio!  Él sabía que el Señor nunca lo dejaría, ni lo abandonaría.  José no consideró sus circunstancias, sino que mantuvo su enfoque en la presencia del Señor.  Independientemente de si era un esclavo común, un supervisor en la casa de Potifar o ahora un prisionero que enfrentaba la posibilidad de una cadena perpetua a causa de un crimen que ni siquiera cometió, José no midió el favor inmerecido de Dios en su vida basado en sus circunstancias.  En vez de llenarse de amargura, él mantuvo su esperanza en el Señor.  En vez de tirar la toalla y renunciar a Dios y a la vida, él mantuvo su confianza, sabiendo que todo su éxito estaba guardado en la presencia del Señor.
Y amigo, ¡mira de qué manera lo libró el Señor!  Quiero que leas esto por ti mismo para que veas lo que el Señor hizo por José:
Mas el Señor estaba con José y le extendió Su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.  Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.  El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el Señor estaba con él, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperar.
—Génesis 39:21–23
¿Qué te dice esto?  Si te niegas a inclinarte ante tus circunstancias y permaneces siendo consciente de la presencia del Señor, donde sea que estés, sea cual sea tu entorno, tú vas a levantarte hasta ser prominente.  Tendrás favor con tus jefes y ellos te promoverán hasta ser la persona a cargo.  ¡Y todo lo que hagas prosperará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de junio de 2019

¿Qué Estás Escuchando Acerca De Jesús?

Medita En
Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:27–29, NTV)
Quizás, como la mujer con el flujo de sangre que se menciona en los Evangelios (ver Marcos 5:25–34), tú estás enfrentando una situación imposible en tu vida y no tienes esperanza.  Podría ser una enfermedad que te está debilitando, una situación en tu matrimonio, una crisis financiera o una situación difícil que se ha prolongado.  En lo natural el futuro parece sombrío y no hay razón para tener esperanza.  Si eres tú, te animo a creer que tú también puedes experimentar el tipo de rompimiento que esta mujer experimentó.
Imagina esto: durante doce largos años, ella había observado impotente cómo su condición iba de mal en peor, sin importar lo que intentara.  La mayoría de nosotros nos habríamos rendido.  ¿Cómo entonces encontró ella esperanza en medio de su desesperanza?  ¿Qué le dio el valor para tener esperanza otra vez?
Yo creo que el secreto de su fe puede encontrarse en estas cinco palabras: “Ella había oído de Jesús”.
¿Y qué crees que fue lo que ella escuchó acerca de Jesús?  Esta es una pregunta importante porque lo que sea que ella había escuchado, impartió a su ser interior la audacia de la esperanza y la confianza de las que habla la Biblia.  Y esto la impregnó de valor y tenacidad para arriesgarlo todo solo para tocar el borde de la túnica del Señor.  Ella sabía bien que las leyes religiosas concernientes a las personas impuras, como ella, decían que ella podía ser sometida a una humillación pública y muy posiblemente a violencia, si era reconocida.  Claramente ella no debe haber tenido ninguna duda en su corazón de que sería completamente sanada en el momento en que tocara el borde de la túnica del Señor, o no se habría arriesgado.
La Biblia no nos dice exactamente lo que ella había escuchado acerca de Jesús, pero puedo decirte que debe haber escuchado una historia tras otra de cómo Jesús sanaba a los enfermos en todos los lugares a donde iba; de cuán bueno y amoroso era incluso con los leprosos inmundos y los abatidos que se acercaban a Él.  Lo que ella escuchó acerca de Jesús produjo en ella una expectativa positiva y confiada de bien, que podemos ver en lo que ella declaró: “Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana”.  Esta esperanza resultó luego en una fe que no requería esfuerzo.
La fe se define en la Palabra de Dios como: “la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos”… (Hebreos 11:1, NTV)  En otras palabras, la esperanza que ella tenía en la bondad de Jesús se convirtió en fe y esta fe le dio el valor para empujar entre la multitud y recibir su sanidad de Jesús.
¿Qué estás escuchando tú acerca de Jesús?  Cuanto más escuches acerca de Su bondad y gracia, más fe surgirá inconscientemente en ti para recibir tu milagro.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

lunes, 27 de mayo de 2019

El Espíritu Santo Nos Guía Por Medio De La Paz


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Y hacia el atardecer la paloma regresó a él, y he aquí, en su pico traía una hoja de olivo recién arrancada. Entonces Noé comprendió que las aguas habían disminuido sobre la tierra.  (Génesis 8:11)
Echemos un vistazo a la primera mención de eth (“momento correcto”) en la Biblia.  Esta palabra aparece por primera vez en la frase “hacia el atardecer” en el pasaje anterior.  ¿Qué notas?  La primera mención del momento correcto tiene que ver con la paloma —que es una imagen del Espíritu Santo.  Es el Espíritu Santo quien puede guiarte para estar en el lugar correcto, en el momento correcto.
Pero mira lo que la paloma tenía en su boca —una hoja de olivo.  Cuando terminó el diluvio del tiempo de Noé, Dios envió un mensaje por medio de la paloma que llevaba una hoja que indicaba que no habría más inundaciones y destrucción en el mundo (ver Gén. 9:15).  Era un mensaje de paz para los hombres.  Y nos habla de que el mensaje que el Espíritu Santo trae es de paz.
Amigo, el Espíritu Santo nos guía en la longitud de onda de la paz.  Algunas veces, cuando estás a punto de hacer algo, tal vez firmar un contrato, planificar unas vacaciones o participar en alguna actividad, es posible que sientas falta de paz.  Si esto sucede, por favor detente y toma tiempo para orar sobre lo que estás a punto de hacer, porque el Espíritu Santo nos habla a través de la paz (o de la falta de ella), que Él pone en nosotros.  Él no nos habla a través de críticas o acusaciones.  Él nos guía por medio de la paz.  Cuando no hay paz en tu corazón, es tiempo de reevaluar tu decisión y escuchar Su dirección.
Hay otra hermosa verdad escondida en la primera mención de la palabra eth.  Eth aparece en la frase ”hacia el atardecer” no solo en Génesis 8:11, sino también en otras partes de la Biblia (ver Gén. 24:11, Josué 10:27).  Cuando lo estudié, me di cuenta de que el tiempo del atardecer es el tiempo de la obra terminada de nuestro Señor Jesús en la cruz.
Los sacerdotes del Antiguo Testamento tenían dos sacrificios diarios, uno por la mañana a las 9 A.M. y el otro por la tarde a las 3 P.M.  Jesús fue crucificado a las 9 A.M. y murió a las 3 P.M., cumpliendo así los sacrificios, tanto de la mañana como de la tarde.  En el momento del sacrificio de la tarde, todo el juicio de Dios había caído sobre el cuerpo de Jesús.  Las inundaciones del juicio de Dios terminaron con el sacrificio de Cristo.  El Espíritu Santo viene a ti declarando paz, diciéndote que ahora no hay enemistad entre tú y Dios, porque el juicio ha pasado.  ¡Tú no eres perfecto, pero puedes tener paz con Dios y puedes pedirle éxito, y tener la confianza de Su cobertura en todo lo que haces, porque todos tus pecados han sido juzgados en el cuerpo de Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de mayo de 2019

Se Dirigido Por El Espíritu Santo


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Pasaron por la región de Frigia y Galacia, habiendo sido impedidos por el Espíritu Santo de hablar la palabra en Asia, y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió.  (Hechos 16:6–7)
Mientras involucras al Señor en más áreas de tu vida, más podrás experimentar Su protección.  Incluso puedes pedirle al Señor que te guíe en algo tan aparentemente natural como tu itinerario de viaje.  De hecho, lee el pasaje de arriba.  El apóstol Pablo permitió que el Espíritu Santo los guiara en cada paso.
Vemos en esta escritura que las puertas cerradas no son necesariamente algo negativo, sino que pueden ser señales de la protección de Dios sobre nuestras vidas.  El desafío para algunos de nosotros es que nos sentimos tan diestros en la planificación y programación de nuestras ocupadas vidas, que muchas veces, no dejamos espacio para que el Señor intervenga y nos guíe para estar en el lugar correcto, en el momento correcto.  No pongamos nuestra confianza en nuestra inteligencia y planificación, sino en Su sabiduría, Su guía y Su consejo.  Hay un proverbio que dice: “La mente del hombre planea su camino, pero el Señor dirige sus pasos”. (Prov. 16:9)  Incluso mientras planificamos, oro para que siempre recordemos encomendar todos nuestros caminos al Señor y permitir que Él dirija nuestros pasos.
Ser guiado por el Espíritu no tiene por qué ser algo complicado.  Cuando te acercas al Señor y tienes una relación cercana con Él, Él puede guiarte en formas sobrenaturalmente naturales.  Hace algunos años, una pareja de nuestra iglesia estaba de vacaciones en un resort de playa en la Isla de Penang en Malasia, cuando la esposa sintió ganas de comer algo en otro lugar, en la zona continental.  Debido a ese “impulso” en su vientre, se dirigieron hacia allá antes de lo que tenían originalmente planeado.  Mientras cargaban su vehículo, un hombre los apuraba y les pedía que se fueran, ya que aparentemente estaban bloqueando la entrada del hotel, y eso realmente los molestó mucho en ese momento.
De cualquier forma, solo quince minutos después de que ellos hubieron cruzado de la isla al continente, escucharon la noticia de que un terremoto en el Océano Índico había provocado un devastador tsunami que se estrelló contra la playa en la que ellos se encontraban, matando a más de cincuenta personas.  Si ellos se hubieran ido solo un poquito más tarde, podrían haber estado entre las víctimas de la tragedia ese día.  Viendo hacia atrás, la pareja cree que el hombre en el hotel puede incluso haber sido un ángel enviado por el Señor para sacarlos de peligro rápidamente.
No sé tú, ¡pero yo quiero que el Señor dirija todos mis pasos!  Clama a Él hoy y Él te responderá.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de abril de 2019

Toma Tiempo Para Escuchar


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Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios.  (Deuteronomio 28:2)
Hoy, a pesar de lo que estés enfrentando en tu vida, toma tiempo para escuchar a Jesús.  Si estás preocupado por los síntomas en tu cuerpo, sigue escuchando y escuchando acerca de cómo nuestro Señor Jesús amó sanar y aún continúa sanando hoy.  Escucha cómo Él soportó los crueles latigazos romanos por ti, para que por medio de Sus heridas, tú seas sanado. (Ver Isaías 53:5)  Escucha cómo Él anduvo haciendo el bien y sanó a todos los oprimidos pro el diablo (en su cuerpo, mente y emociones). (Ver Hechos 10:38, Mateo 9:35)  Escucha cómo cuando Él vio a la multitud esperando Su toque sanador, fue movido a compasión —Él no los veía como personas con peticiones imposibles, sino como ovejas sin pastor. (Ver Mateo 9:36)  Y escucha cómo Él es el mismo ayer, hoy y para siempre. (Ver Hebreos 13:8)  ¡La fe inyectará tu espíritu y Su sanidad y salud divinas inundarán cada célula, órgano y sistema de tu cuerpo!
Amado, si estás ansioso por las necesidades y demandas del mañana, sigue escuchando cómo Dios está de tu lado y no en tu contra.  Escucha cómo Él te ha dado gratuitamente todas las cosas a través de Cristo (ver Romanos 8:31–32), de modo que todo lo que tú necesitas hacer es recibir libremente todas Sus bendiciones, incluyendo el favor, la sabiduría, la sanidad y la provisión que necesitas para cualquier problema que puedas estar enfrentando.  Escucha al Hijo recordarte de tu amoroso Padre celestial, quien conoce todas tus necesidades y promete que cuidará de ti, al tú entregarle tus cargas a Él y simplemente buscar primero Su regalo de justicia. (Ver Mateo 6:31–33)  Mi querido amigo, a medida que tú escuches y te establezcas en Su gracia hacia ti, toda preocupación y ansiedad se evaporarán como la niebla al salir el sol de la mañana, y vas a ver Su fresca provisión de favor para cada nueva necesidad.
Y si has experimentado el golpe de la traición, si ha sido lastimado por las palabras de personas cercanas a ti, o si tú simplemente te sientes desanimado, escucha las palabras de afirmación del Señor.  Escúchalo a Él decirte: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  Deja que estas palabras restauren tu corazón, traigan estabilidad a tus emociones y te den la fe para decir con confianza: “El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:5–6)
Mi amigo, para realmente crecer en la gracia y ver su fruto manifestarse en nuestras vidas, necesitamos seguir escuchando al Hijo y Sus palabras de gracia, porque es muy fácil volver a ser conscientes de la ley y las necesidades, en lugar de ser conscientes de la gracia y la provisión.  Escucha a Jesús hoy.  ¡Escucha Sus palabras de gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de abril de 2019

Revelando El Corazón Del Padre

Medita En
Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó… Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies; y traed el becerro engordado, matadlo y comamos y regocijémonos; porque este hijo mío estaba muerto ya ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron a regocijarse.  (Lucas 15:20, 22–24)
Una de las parábolas más hermosas de la Biblia es la Parábola del Padre del Hijo Pródigo. (Lucas 15:11–32)  Muchos comentaristas la llaman la Parábola del Hijo Pródigo, pero el verdadero héroe de esta historia es el padre y su amor por sus dos hijos.  Es una parábola que Jesús utilizó hábilmente para revelarnos el verdadero corazón de nuestro Padre celestial, amoroso y lleno de gracia.
Por favor toma unos minutos para leer la parábola completamente, y mientras la lees, considera esto: ¿Cuál es tu opinión de Dios, especialmente cuando has cometido una equivocación?  ¿Lo ves como un juez todopoderoso, distante e insensible que se enoja siempre que fallas y que constantemente tiene que ser apaciguado?  ¿O lo conoces como tu Papá, tu Padre Abba al que puedes correr en cualquier momento, incluso cuando has fallado?  ¿Lo puedes ver esperando inquebrantable y pacientemente que tú regreses a Él, y luego corriendo por el camino para encontrarte, con lágrimas sobre Su rostro, abrazándote y cubriéndote con Sus besos?
Mientras estudiaba la Palabra, el Señor me reveló que muchos creyentes han llegado a un lugar en donde han olvidado a su Padre celestial.  Se han olvidado de Su amor, Su gracia y Su amorosa bondad.  Ellos se relacionan con Dios de manera judicial y transaccional, se presentan ante Él con aprensión y temor, le presentan sus faltas y se retiran rápidamente antes de recibir el castigo y la condena que ellos creen que legalmente merecen de Él.  Lo perciben exclusivamente como un Dios de santidad, justicia y juicio —Su rostro duro y firme, Sus poderosos brazos cruzados en insatisfacción y desaprobación.  Ellos ven a un Dios que se disgusta fácilmente, que rápidamente se enoja, que permanentemente se decepciona de ellos y que está impaciente por que aplaquen Su ira.
Esta creencia equivocada de quién es realmente Dios ha llevado a muchos a sentir temor, culpa, depresión e inseguridad.  Y es por eso que es sumamente vital que nosotros podamos ver el corazón del Padre como nos lo ha revelado Jesús en esta parábola eterna.
Amado, ¿ves Su corazón amoroso atento de ti?  Hay un vacío en nuestros corazones que solo puede ser llenado por el amor del Padre.  Yo creo que si tú permites que el Padre entre a tu corazón hoy y te llene con Su amor perfecto, tú vas a encontrar la alegría, la confianza, la realización y la libertad que has estado buscando en la vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de marzo de 2019

Salvación En El Nombre De Jesús

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El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A El sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  (2 Timoteo 4:18)
El Salmo 91 termina con este poderoso versículo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  Hace muchos años, el Señor abrió mis ojos para que viera que, aparte de los cuatro nombres de Dios con los que nos encontramos en los primeros dos versículos del Salmo 91, hay otro nombre de Dios, un quinto nombre, oculto en la última palabra del Salmo 91.
Verás, en hebreo, la palabra “salvación” es la palabra yeshua.  ¡Y Yeshua es el nombre hebreo de nuestro Señor Jesús!  ¡Esto es tan hermoso!  Lo que Dios estaba diciendo es: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Yeshua.”  Encontramos larga vida en nuestro Yeshua.  Puedes conocer a Dios como El Elyon, Dios Altísimo, como el Todopoderoso Shaddai, como Jehová e incluso como Elohim, ¡pero el nombre que te da plena y absoluta confianza es el nombre de Jesús!
No es suficiente saber que Dios es todopoderoso.  ¡Es más importante que tú sepas que Dios está dispuesto a usar Su poder y fuerza para salvarte!  Eso es lo que nuestro Señor Jesús hizo en la cruz por ti y por mí.  Él vino y nos mostró Su salvación sacrificándose a Sí Mismo en la cruz por tus pecados y por mis pecados.  Él murió joven para que nosotros podamos vivir por un largo tiempo.  Y no solo vivir mucho tiempo en este mundo.  En la cruz, Él compró para nosotros el regalo de la vida eterna, pagado con Su propia sangre.  En el momento en que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, ¡tu salvación en Él fue segura y asegurada!
Crecí en una iglesia en donde me enseñaron que cuando tú pecas, pierdes tu salvación y tienes que nacer de nuevo otra vez.  Esta enseñanza errónea oprimió mi mente día y noche.  El enemigo me atacó incesantemente con pensamientos de que había perdido mi salvación.  Mientras buscaba al Señor por respuestas, un día, Él abrió mis ojos y me dirigió al pasaje de las Escrituras de 2 Timoteo que está arriba.
Entonces, cuando la verdad de la Palabra de Dios entró en mí, toda la opresión me dejó.  Y cada vez que el pensamiento de que había perdido mi salvación levantaba su fea cabeza nuevamente, yo citaba este versículo, declarando con toda confianza: “Escrito está: ‘El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.’“  Amado, te recomiendo que medites en esta Escritura.  ¡En este versículo encontrarás la protección y la preservación del Señor para ti, por la eternidad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince