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sábado, 20 de julio de 2019

Satisfecho Diariamente Por La Gracia


Medita En
Jesús les dijo: “Yo Soy el pan de la vida; el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí nunca tendrá sed”.  (Juan 6:35)
Quiero animarte a hacer que escuchar las buenas nuevas de Jesús sea una prioridad diaria.  Escucha, sé lo locos y ocupados que pueden llegar a ser nuestros días.  Pero cuando el día termina y no hemos escuchado nada acerca de Jesús, nos sentimos vacíos, estresados, preocupados, temerosos y deprimidos.
Amigo, Jesús es el pan de vida y el agua viva.  No importa cuán ocupados estemos, es prudente no descuidar el alimentarnos con Su persona.  Sé que en lo natural, esto puede sonar simplista.  Puede que te estés preguntando: “¿Cómo puede el simple hecho de escuchar acerca de Jesús cambiar las cosas en mi vida y mis circunstancias?”  La verdad es que las cosas de Dios realmente no son complicadas.  Solo piensa en la mujer que sufrió de hemorragia durante doce años.  El simple hecho de escuchar acerca de Jesús y Su gracia le infundió tanta esperanza, tanta fe y tanto coraje que fue capaz de recibir la sanidad por la que empezó a creer.  No subestimes el poder de escuchar acerca de Jesús solo porque suena simple.
Hay un hermoso verso en los salmos que dice: “Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. (Sal. 90:12)  ¿Quieres saber el secreto de numerar tus días y no permitir que un solo día de tu vida se desperdicie?  La clave se encuentra en el versículo 14, donde dice: “Sácianos por la mañana con tu misericordia”.  La palabra “misericordia” aquí es la palabra hebrea hesed, que significa la gracia de Dios.  Dios nos está diciendo que estemos satisfechos todos los días con Su gracia.
Te sugiero que antes de hacer algo —revisar documentos, ver tus correos electrónicos o hacer esa llamada telefónica importante— comiences el día con Jesús y te satisfagas con Su gracia.  Puedes leer un devocional acerca de la gracia de Dios, alimentarte del amor del Padre, meditar sobre Su gracia, escuchar un mensaje que trate completamente acerca de Jesús y abrir Su carta de amor para ti —Su Palabra.
¡Pero Pastor Prince, mis mañanas son bastante corridas!  ¿Cuánto tiempo debo pasar haciendo esto?  ¿Cuánto debo leer, escuchar u orar?
Amado, la clave no es ser legalista al respecto.  Si para ti no funciona hacerlo en la mañana, busca el momento que mejor se adapte a tu horario.  Puede ser durante tu hora de almuerzo o justo antes de irte a la cama.  El principio clave aquí es estar satisfecho diariamente con Su gracia.  Aliméntate de Él hasta que tu corazón esté lleno y satisfecho con Su gracia.  Realmente no se trata de cuánto tiempo usas, sino de tu nivel de satisfacción.
Disfruta la presencia de Dios diariamente.  Él disfruta tener una relación contigo y quiere llenar tu corazón con Su gracia, paz, sabiduría y alegría.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de junio de 2019

¿Qué Estás Escuchando Acerca De Jesús?

Medita En
Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:27–29, NTV)
Quizás, como la mujer con el flujo de sangre que se menciona en los Evangelios (ver Marcos 5:25–34), tú estás enfrentando una situación imposible en tu vida y no tienes esperanza.  Podría ser una enfermedad que te está debilitando, una situación en tu matrimonio, una crisis financiera o una situación difícil que se ha prolongado.  En lo natural el futuro parece sombrío y no hay razón para tener esperanza.  Si eres tú, te animo a creer que tú también puedes experimentar el tipo de rompimiento que esta mujer experimentó.
Imagina esto: durante doce largos años, ella había observado impotente cómo su condición iba de mal en peor, sin importar lo que intentara.  La mayoría de nosotros nos habríamos rendido.  ¿Cómo entonces encontró ella esperanza en medio de su desesperanza?  ¿Qué le dio el valor para tener esperanza otra vez?
Yo creo que el secreto de su fe puede encontrarse en estas cinco palabras: “Ella había oído de Jesús”.
¿Y qué crees que fue lo que ella escuchó acerca de Jesús?  Esta es una pregunta importante porque lo que sea que ella había escuchado, impartió a su ser interior la audacia de la esperanza y la confianza de las que habla la Biblia.  Y esto la impregnó de valor y tenacidad para arriesgarlo todo solo para tocar el borde de la túnica del Señor.  Ella sabía bien que las leyes religiosas concernientes a las personas impuras, como ella, decían que ella podía ser sometida a una humillación pública y muy posiblemente a violencia, si era reconocida.  Claramente ella no debe haber tenido ninguna duda en su corazón de que sería completamente sanada en el momento en que tocara el borde de la túnica del Señor, o no se habría arriesgado.
La Biblia no nos dice exactamente lo que ella había escuchado acerca de Jesús, pero puedo decirte que debe haber escuchado una historia tras otra de cómo Jesús sanaba a los enfermos en todos los lugares a donde iba; de cuán bueno y amoroso era incluso con los leprosos inmundos y los abatidos que se acercaban a Él.  Lo que ella escuchó acerca de Jesús produjo en ella una expectativa positiva y confiada de bien, que podemos ver en lo que ella declaró: “Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana”.  Esta esperanza resultó luego en una fe que no requería esfuerzo.
La fe se define en la Palabra de Dios como: “la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos”… (Hebreos 11:1, NTV)  En otras palabras, la esperanza que ella tenía en la bondad de Jesús se convirtió en fe y esta fe le dio el valor para empujar entre la multitud y recibir su sanidad de Jesús.
¿Qué estás escuchando tú acerca de Jesús?  Cuanto más escuches acerca de Su bondad y gracia, más fe surgirá inconscientemente en ti para recibir tu milagro.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince