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miércoles, 1 de julio de 2020

Esperanza Que No Desilusiona


Inspiración de Gracia
Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.  (Romanos 5:5)
Hoy, expresamos nuestra esperanza como si no pudiéramos estar seguros de lo que realmente sucederá.  Decimos: “Espero ganar ese premio.  Espero que no llueva mañana.  Espero que todo salga bien.”
Pero en la Biblia, la “esperanza” es una expectativa segura y positiva del bien.  Dios quiere que tú tengas una expectativa segura del bien porque, como hijo Suyo, Él te favorece.  Debido a que Cristo está en ti, la esperanza de gloria (ver Colosenses 1:27), ¡tú puedes estar expectante de que la gloria de Dios brille en cada área de tu vida, incluyendo tu familia, trabajo, ministerio, salud y finanzas!
La Palabra de Dios dice: “Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”  Puede ser que hayas experimentado esperanzas que te desilusionaron, pero hay una esperanza que no desilusiona cuando tú eres consciente de lo mucho que Dios te ama.  Es una esperanza que brota del corazón de Dios, quien te ama mucho.
Es interesante que la primera mención del Espíritu Santo en el libro de Romanos esté ligada al amor de Dios.  El libro de Romanos se considera fundamental para los cristianos.  ¿Podría ser que lo primero que el Espíritu Santo quiere hacer es establecer en nuestros corazones que Dios nos ama?  Muchas personas piensan que el Espíritu Santo ha venido a enseñarnos acerca del poder.  ¡Pero la verdad es que el Espíritu Santo no ha venido a revelar el amor al poder, sino el poder del amor!
Amigo, puede que tú recién hayas perdido tu trabajo.  Pero si puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Yo creo que conseguiré un mejor trabajo mañana.”  Puede que tu novia recién te haya dejado por tu mejor amigo.  Pero debido a que tú puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Voy a conocer a una mejor chica.”
Cuando tú crees que Dios te ama, tú tienes una expectativa positiva del bien.  Puedes tener una esperanza que no desilusiona.  ¡Así que, ten cuidado con lo que esperas porque seguramente vas a conseguirlo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 6 de febrero de 2020

Presume De La Gracia De Dios Para Ti


Inspiración de Gracia
… “El que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  (1 Corintios 1:31)
Si alguien te pregunta: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”  Tú probablemente le dirías: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo”, ¿no?
Pues un gobernante joven y rico le hizo la misma pregunta a Jesús, pero en lugar de decirle que creyera en Él, Jesús le dio la ley. (Ver Marcos 10:17–22)
Jesús vio que el joven gobernante vivía su vida sintiéndose orgulloso de la habilidad que tenía de guardar la ley a fin de ganar la salvación y el favor de Dios.  Pero movido por Su amor hacia él, Jesús tuvo que mostrarle que aquellos que viven conforme a la ley deben darse cuenta de que sus esfuerzos propios no pueden salvarlos.
Por lo tanto, le recordó: “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates, no cometas adulterio, no hurtes…Honra a tu padre y a tu madre.’”  Entonces el joven gobernante demostró que su confianza estaba en cómo guardaba la ley, cuando respondió: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.”
Así que Jesús tuvo que decirle: “Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres… y ven, sígueme.”  Cuando el joven gobernante escuchó esto, se fue triste.
Cuando nosotros presumimos de haber cumplido la ley, esto siempre apuntará hacia algo que nos hace falta o que hemos fallado en obedecer.  La ley es tan santa y perfecta que si nosotros no guardamos incluso una pizca de ella, ésta no tiene más remedio que juzgarnos y maldecirnos. (Ver Gálatas 3:10)  Fue para eso que la ley fue diseñada.
Dios no quiere que nosotros presumamos nuestras habilidades para guardar la ley.  Si vamos a tener confianza en algo, si debemos presumir de algo, que sea de la gracia de Dios.  Solo Su gracia puede guardarnos, salvarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos completamente.
Así que no presumamos de lo que hemos hecho o somos capaces de hacer, sino de Su gracia para con nosotros —de que Él es nuestra fuerza, salud, favor, provisión, sabiduría, esperanza, salvación y gloria.  ¡Así es como vamos a disfrutar de nuestra herencia de vida abundante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 8 de octubre de 2019

Reproduce Las Películas Mentales Correctas


Medita En
“Porque Yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza”.  (Jeremías 29:11)
Aún puedo recordar lo que sucedió cuando visité a una señora de mi congregación en el hospital.  Heather había sufrido un derrame cerebral que paralizó por completo el lado izquierdo de su cuerpo.  Mientras oraba por ella, ella levantó su mano derecha en un gesto de oración.  Sorprendentemente, su mano izquierda hizo lo mismo, aunque lentamente.  Esto era algo que ella no había podido hacer después del derrame.  Por la gracia de Dios, ella estaba comenzando a experimentar sanidad en su cuerpo, con sensaciones que empezaron a filtrarse nuevamente en su brazo izquierdo.
Sin embargo, a los pocos minutos, mientras ella yacía en la sala de cuidados intensivos, intubada y conectada a un equipo médico que emitía un pitido incesante, su brazo izquierdo comenzó a temblar por el esfuerzo.
“No te preocupes por orar para este rompimiento”, le aseguré a Heather.  Le sonreí, hice un gesto a uno de mis pastores que estaba conmigo y le dije a ella: “Déjanos la oración a nosotros”.
Luego, golpeando con mi dedo índice el costado de mi cabeza, le dije: “Pero mira tus películas mentales.  Asegúrate de reproducir las películas correctas en tu mente”.
¿Qué quise decir con eso?  Le estaba diciendo que vea lo que Dios ve e ignore todos los sonidos, olores y visiones que sus sentidos naturales estaban captando en el ambiente del hospital.  La estaba animando a llenar su mente con imágenes mentales de sí misma siendo saludable, fuerte y disfrutando del amor de su familia en casa.  No quería que ella siguiera viendo los malos escenarios en su mente.
Luego le dije: “Se necesita de un pensamiento para sanar a un pensamiento”.
Esta era una palabra que yo había recibido en mi espíritu para ella.  Por alguna razón, yo sentía que el enemigo había logrado plantar en su mente, un pensamiento o imagen mental incorrectos, y que éste tenía que ser removido y reemplazado con los pensamientos, imágenes y creencias correctas que están basados en la inmutable Palabra de Dios.  Poco después de nuestra reunión, Heather fue dada de alta del hospital y su condición mejoró.
Amigo, si tú estás siendo atormentado por pensamientos incorrectos o pensamientos negativos que están llegando a tu mente, tú necesitas la verdad de la Palabra de Dios para desarraigarlos.  Manténte meditando en la Palabra y las promesas de Dios.  A medida que lo hagas, los pensamientos negativos y derrotistas que te han mantenido con temor y ansiedad, serán reemplazados por los buenos pensamientos de Dios para bendecirte con paz y plenitud en cada área de tu vida.  ¡Deja que Su Palabra te dé una visión de un futuro brillante, lleno de esperanza y cosas buenas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 30 de septiembre de 2019

Comienza El Día Expectante Por Lo Bueno


Medita En
“… Así como has creído, te sea hecho”.  (Mateo 8:13)
Despierta todos los días expectante por lo bueno.  ¡Mantenga tus pensamientos y tu mente positivos, llenos de alegría, llenos de esperanza y llenos de anticipación por todas las cosas buenas que Dios tiene preparadas para ti, Su amado!
Levántate de la cama, ponte de pie frente a tu espejo y declara con confianza: “Yo soy el discípulo a quien Jesús ama.  Yo soy la niña de Sus ojos.  ¡Todo lo que yo hago y toco será bendecido!  La sabiduría, el favor y la provisión del Señor fluyen poderosamente dentro y a través de mí.  ¡Amén!”
Al hacer esto, estás entrando a la provisión abundante del Señor para ti, y todo el estrés, las preocupaciones, las emociones negativas y las ansiedades se desvanecerán.
Quizás hoy tengas que hacer una importante presentación para tu cliente más importante o ir a la entrevista final para un trabajo que realmente deseas.  Tal vez estás muy por debajo de lo requerido para completar un proyecto importante en el trabajo.  Cualesquiera que sean las exigencias sobre ti, ¡comienza el día expectante por lo bueno y por ver Su provisión fluir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de julio de 2019

Tú Tienes La Presencia Y El Favor De Dios A Pesar De Tus Circunstancias


Medita En
¿A dónde me iré de Tu Espíritu, o a dónde huiré de Tu presencia? Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; si en el Seol preparo mi lecho, allí estás Tú. Si tomo las alas del alba, y si habito en lo más remoto del mar, aun allí me guiará Tu mano y me asirá Tu diestra.  (Salmos 139:7–10)
Hebreos 13:5 dice que la presencia de Dios en tu vida es una constante garantizada.  Pero yo quiero que sepas que NO puedes medir la presencia de Dios y Su favor inmerecido en tu vida, basado en tus circunstancias.  Para ayudarte a comprender lo que esto significa, echemos un vistazo a la vida de José.
José rechazó el acercamiento de la esposa de Potifar, y como dice el dicho: “El infierno no tiene tanta furia como una mujer desdeñada”.  Así que ella maliciosamente acusó a José de intentar violarla, blandiendo como “evidencia” la ropa que José había dejado en sus manos cuando huyó de ella.  Cuando Potifar escuchó a su esposa contar su versión de la historia, su ira se despertó y detuvo a José, lo despojó del lugar de autoridad que le había dado y lo echó en la cárcel.
Solo ponte en los zapatos de José.  ¿Qué está pasando aquí?  Esto suena demasiado familiar, ¿no?  Con el doloroso recuerdo de sus hermanos arrojándolo al foso todavía fresco en su mente, aquí está él una vez más, arrojado a un calabozo a pesar de ser inocente.  ¡Cualquier persona promedio estaría amargada y enojada con Dios!  La mayoría de la gente preguntaría: “¿Dónde está Dios?  ¿Por qué Dios lo llevó tan lejos, solo para descuidarlo y abandonarlo?  ¿Cómo pudo pasar esto?  ¿Dónde está la justicia contra esta falsa acusación?”
¡Pero José literalmente NO ERA una persona promedio!  Él sabía que el Señor nunca lo dejaría, ni lo abandonaría.  José no consideró sus circunstancias, sino que mantuvo su enfoque en la presencia del Señor.  Independientemente de si era un esclavo común, un supervisor en la casa de Potifar o ahora un prisionero que enfrentaba la posibilidad de una cadena perpetua a causa de un crimen que ni siquiera cometió, José no midió el favor inmerecido de Dios en su vida basado en sus circunstancias.  En vez de llenarse de amargura, él mantuvo su esperanza en el Señor.  En vez de tirar la toalla y renunciar a Dios y a la vida, él mantuvo su confianza, sabiendo que todo su éxito estaba guardado en la presencia del Señor.
Y amigo, ¡mira de qué manera lo libró el Señor!  Quiero que leas esto por ti mismo para que veas lo que el Señor hizo por José:
Mas el Señor estaba con José y le extendió Su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.  Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.  El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el Señor estaba con él, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperar.
—Génesis 39:21–23
¿Qué te dice esto?  Si te niegas a inclinarte ante tus circunstancias y permaneces siendo consciente de la presencia del Señor, donde sea que estés, sea cual sea tu entorno, tú vas a levantarte hasta ser prominente.  Tendrás favor con tus jefes y ellos te promoverán hasta ser la persona a cargo.  ¡Y todo lo que hagas prosperará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de junio de 2019

Encuentra Descanso En El Amor Del Padre


Medita En
Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará Mi fiel amor por ti ni vacilará Mi pacto de paz, —dice el Señor, que de ti se compadece—.  (Isaías 54:10, NVI)
Quiero compartirte una verdad sencilla pero vital.  Memoriza esta verdad.  Aliméntate de ella.  Deja que se arraigue en tu espíritu y se convierta en un ancla en tu vida.  Nunca volverás a ser el mismo.
¿Estás listo?  Aquí va:
Como hijo de Dios, no importa lo que suceda en tu vida, tu Padre celestial te ama mucho y nada de lo que hagas puede cambiar eso.
¿Estás dispuesto a creer esto hoy?  Ya sea que estés pasando por buenos momentos o estés enfrentando tiempos difíciles, debes saber que tu Abba te ama.  No hay nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame más, y nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame menos.  Incluso —o quizás especialmente— cuando sientes que has fallado, recuerda que tú siempre serás la niña de Sus ojos.  Siempre.
Dios te ama con amor eterno. (Ver Jer. 31:3)  Un amor que es el mismo ayer, hoy, y por siempre.  Siente a tu Papi Dios envolviéndote en Su abrazo ahora mismo.  Tú estás a salvo.  Eres completamente amado y completamente aceptado.  Él te amó antes de que lo conocieras.  Su amor por ti no tiene nada que ver con lo que tú has hecho por Él.  Nada de lo que tú hagas afectará Su incondicional e inquebrantable amor por ti.
No hay nada que necesites probarle.  Solo es necesario que descanses y recibas el amor de tu Abba.  Deja que tu vida sea establecida y arraigada en un amor que es tan perfecto que ningún problema o adversidad será capaz de derribarte.  Si crees que lo has echado a perder, corre a tu Padre.  En Sus amorosos brazos tú encontrarás esperanza, seguridad y refugio de cualquier tormenta.
Me encanta cómo lo dice el apóstol Pablo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Rom. 8:35, 37–39)
Amado, no hay advertencias ni exenciones de responsabilidad cuando se trata del amor de tu Padre celestial.  La Biblia declara claramente que nada podrá separarte del amor de tu Padre celestial.  Es una declaración absoluta y una promesa.  Y “nada” significa nada.  Como creyente, esto significa que incluso tus equivocaciones, fallas y pecados no pueden separarte del amor de tu Padre.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 13 de junio de 2019

Dios Honra Tu Fe


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Entonces Josué habló al Señor el día en que el Señor entregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de Israel: “Sol, detente en Gabaón, y tú luna, en el valle de Ajalón.” Y el sol se detuvo, y la luna se paró, hasta que la nación se vengó de sus enemigos… porque el Señor peleó por Israel.  (Josué 10:12–14)
Josué, el sucesor de Moisés que dirigió a los hijos de Israel hacia la tierra prometida, fue alguien que se atrevió a pedir en grande.  Cuando Josué se vio atrapado a la mitad de la batalla con sus enemigos, y el sol estaba a punto de ponerse, él gritó para que el sol y la luna se detuvieran, y la Biblia continúa ese relato, mencionando que Dios respondió a su oración.
Me encanta esta historia.  Cuando mis líderes y yo estuvimos en las llanuras donde esta batalla tuvo lugar, pudimos ver el sol sobre Gabaón por un lado y la luna sobre el Valle de Ajalón por el otro.  Desde ese lugar, tanto el sol como la luna pueden verse al mismo tiempo.  Estando de pie allí, yo solo podía imaginar a Josué en medio de la batalla, levantando su voz y apuntando hacia el sol de un lado, ordenándole que se quede quieto y luego girando hacia la luna para emitir la misma orden.  Josué le estaba pidiendo a Dios más luz del día porque ese momento de la batalla era ventajoso para ellos.  Él quería derrotar completamente a sus enemigos y no darles tiempo para reagruparse.
Cuando piensas en lo que Josué pidió, ¡era una petición atrevida e inexacta!  Si estuviste atento durante las clases de ciencias naturales en la escuela, ¡sabes que la Tierra orbita alrededor del sol y no el sol alrededor de la Tierra!  Así que técnicamente, cuando Josué ordenó que el sol y la luna se detuvieran, Dios hizo que la Tierra se detuviera.  La petición de Josué era científicamente inexacta, sin embargo, ¡Dios honró la fe descarada de Josué!  Él comprendió que lo que Josué necesitaba era más luz del día, e hizo que sucediera.
¿No es alentador saber que Dios no corrigió a Josué y le dio una guía de estudio acerca de cómo realmente funciona el sistema solar que Él construyó?  Me anima mucho saber que incluso cuando nuestras confesiones de fe no siempre son perfectas, Dios honra nuestra esperanza y fe en Él.  A Él le encanta cuando le pedimos cosas grandes.  Amigo, tú puedes pedirle a Él sabiendo que la batalla realmente le pertenece al Señor y que Él peleará por ti de la manera en que peleó por Israel, porque tú eres el hijo de Su pacto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de junio de 2019

¿Qué Estás Escuchando Acerca De Jesús?

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Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:27–29, NTV)
Quizás, como la mujer con el flujo de sangre que se menciona en los Evangelios (ver Marcos 5:25–34), tú estás enfrentando una situación imposible en tu vida y no tienes esperanza.  Podría ser una enfermedad que te está debilitando, una situación en tu matrimonio, una crisis financiera o una situación difícil que se ha prolongado.  En lo natural el futuro parece sombrío y no hay razón para tener esperanza.  Si eres tú, te animo a creer que tú también puedes experimentar el tipo de rompimiento que esta mujer experimentó.
Imagina esto: durante doce largos años, ella había observado impotente cómo su condición iba de mal en peor, sin importar lo que intentara.  La mayoría de nosotros nos habríamos rendido.  ¿Cómo entonces encontró ella esperanza en medio de su desesperanza?  ¿Qué le dio el valor para tener esperanza otra vez?
Yo creo que el secreto de su fe puede encontrarse en estas cinco palabras: “Ella había oído de Jesús”.
¿Y qué crees que fue lo que ella escuchó acerca de Jesús?  Esta es una pregunta importante porque lo que sea que ella había escuchado, impartió a su ser interior la audacia de la esperanza y la confianza de las que habla la Biblia.  Y esto la impregnó de valor y tenacidad para arriesgarlo todo solo para tocar el borde de la túnica del Señor.  Ella sabía bien que las leyes religiosas concernientes a las personas impuras, como ella, decían que ella podía ser sometida a una humillación pública y muy posiblemente a violencia, si era reconocida.  Claramente ella no debe haber tenido ninguna duda en su corazón de que sería completamente sanada en el momento en que tocara el borde de la túnica del Señor, o no se habría arriesgado.
La Biblia no nos dice exactamente lo que ella había escuchado acerca de Jesús, pero puedo decirte que debe haber escuchado una historia tras otra de cómo Jesús sanaba a los enfermos en todos los lugares a donde iba; de cuán bueno y amoroso era incluso con los leprosos inmundos y los abatidos que se acercaban a Él.  Lo que ella escuchó acerca de Jesús produjo en ella una expectativa positiva y confiada de bien, que podemos ver en lo que ella declaró: “Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana”.  Esta esperanza resultó luego en una fe que no requería esfuerzo.
La fe se define en la Palabra de Dios como: “la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos”… (Hebreos 11:1, NTV)  En otras palabras, la esperanza que ella tenía en la bondad de Jesús se convirtió en fe y esta fe le dio el valor para empujar entre la multitud y recibir su sanidad de Jesús.
¿Qué estás escuchando tú acerca de Jesús?  Cuanto más escuches acerca de Su bondad y gracia, más fe surgirá inconscientemente en ti para recibir tu milagro.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

lunes, 10 de junio de 2019

Toma Autoridad Sobre Tu Situación


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Pero Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy: En el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!”  (Hechos 3:6)
Acompáñame a leer este maravilloso testimonio que Gisele de Texas compartió conmigo, el cual demuestra cómo tomamos autoridad sobre nuestras situaciones al pararnos firmes en la Palabra de Dios:
Mi esposo fue operado de una hernia hiatal.  Fue un procedimiento simple en el que se le insertó una pieza de malla en el área afectada y él pudo regresar a casa el mismo día.  Sin embargo, se fue poniendo cada vez más delicado luego de que llegamos a casa.  Él se sentía muy hinchado, con mucho dolor y tenía fiebre.  Fue admitido de nuevo en el hospital y pasamos allí toda la semana siguiente.
Resultó que una obstrucción intestinal estaba causando todos sus problemas.  Así que se planificó otra cirugía.  Honestamente, nos sentíamos muy desanimados y derrotados en ese punto.  Entonces, recordé haber escuchado unas semanas antes a Joseph Prince enseñar sobre cómo los cristianos deberían tomar control y ordenar a los síntomas desaparecer, usando la Palabra de Dios.  Se lo conté a mi esposo y oramos, declarando la Palabra de Dios.  También ordené a la obstrucción intestinal que desapareciera en el nombre de Jesús.
Más tarde esa noche, mi esposo fue a hacerse una serie de pruebas en el abdomen.  Eran pruebas que el hospital había estado realizando dos veces al día desde su admisión, para evaluar su progreso.  A la mañana siguiente, cuando le estaban haciendo las pruebas nuevamente, mi esposo comenzó a sentirse bien y anunció que se iba a casa.
El médico estaba sorprendido con su gran cambio y nos dijo que el bloqueo, que se había detectado en todas las otras pruebas realizadas anteriormente, ya no se había encontrado en las dos últimas pruebas.  Así que, mi esposo fue dado de alta y nos fuimos a casa.  ¡Alabado sea el Señor por Su protección y sanidad!
Toda la gloria sea a nuestro Señor Jesucristo.  Me encanta cómo Gisele no huyó, ni se congeló cuando estuvo bajo ataque, aunque como pareja ellos se sintieron desanimados al escuchar el informe del médico.  Ella rápidamente puso en práctica lo que me había escuchado enseñar sobre ejercitar nuestra autoridad usando la Palabra.  Ella y su esposo oraron, declarando la Palabra de Dios sobre su cuerpo, y ella ordenó que los síntomas negativos desaparecieran en el nombre de Jesús, tal como lo hizo el apóstol Pedro en las escrituras de hoy, en el libro de los Hechos.
Es así, amigo, cómo debemos manejar la ofensiva contra el enemigo hoy.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 2 de junio de 2019

Libre De “¿Estoy Haciendo Lo Suficiente Para Dios?”


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“Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces el vino romperá el odre, y se pierde el vino y también los odres; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos.”  (Marcos 2:22)
¿Alguna vez te has preguntado a qué se refería Jesús cuando compartió acerca del vino nuevo y los odres viejos?  Él se estaba refiriendo a la mezcla de los dos pactos.  El vino nuevo representa el nuevo pacto de la gracia, mientras que el odre viejo representa el antiguo pacto de la ley.  ¿Alguna vez has visto odres viejos?  Son frágiles, duros e inflexibles.  Esa es la ley.  Es inflexible.  Y cuando se vierte el vino nuevo de la gracia en el odre viejo de la ley, se perderá ambos porque el odre se arruinará y el vino se derramará.  Las virtudes de los pactos antiguo y nuevo, se anularán y se perderán.
Recibí una carta de Kirsten en Florida, quien experimentó una mezcla de ley y gracia.  Cuando ella recibió su salvación a la edad de diecisiete años, experimentó el amor incondicional por primera vez en su vida cuando fue lavada por la misericordia y gracia de Dios.  Ella comentó que al principio la iglesia era alegre ya que adoraban, compartían y oraban.  Pero después de unos años, ella sucumbió a la mentalidad de obras y comenzó a buscar en las Escrituras para descubrir qué era lo que ella debía hacer.  Habiendo perdido su alegría y su paz, ella estaba atormentada por los pensamientos de “no estar haciendo lo suficiente para Dios”.
La esperanza de Kirsten fue reavivada cuando ella se topó con uno de mis programas de televisión.  Ella dijo: “Esa pequeña chispa de esperanza más tarde estalló en llamas y me liberó.  ¡Wow!  La gracia de Dios es real y no depende de que yo “haga lo suficiente por Él”.  No más obras que son motivadas por la culpa y la vergüenza que me debilitaron, me abrumaron y me agotaron.  Mi paz y mi alegría regresaron al cien por ciento, y yo pude relajarme y disfrutar de mi relación con Dios, con mi familia y con mi iglesia”.
Eso no fue todo.  Su revelación de la gracia de Dios puso una nueva paz y descanso en su corazón, de modo que cuando la crisis económica de 2008 arruinó financieramente a los Estados Unidos y afectó a su familia, ella eligió descansar y creer que Dios proveería para su familia.  “Yo oré una mañana para que Dios nos diera algo ese día basado únicamente en Su gracia y no en nuestros esfuerzos”, dijo.  “¡Menos de treinta minutos después, el ex empleador de mi esposo lo llamó y le preguntó si quería recuperar su antiguo trabajo!  Mi esposo ahora gana tanto como lo hizo en su mejor año antes de la recesión.  ¡La gracia de Dios es maravillosa!”
Amado, no permitas que una mezcla de ley y gracia invadan tu corazón y tu mente.  Dios odia la mezcla porque esta te roba la libertad, la paz y la alegría que vienen de descansar en la obra terminada de Su Hijo.  ¡Te roba el poder de reinar en la vida a través de la abundancia de Su gracia!  No se puede poner vino nuevo en odres viejos.  Perderás ambos.  Pero si solo te concentras y meditas en Su gracia y bondad hacia ti y tu familia, como Kirsten, verás que Su gracia provee abundantemente para ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 22 de abril de 2019

Valorando Lo Que Tienes En Cristo


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A quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.  (Colosenses 1:27)
Querido amigo, cuanto más crezcas en tu revelación y valoración de cómo la obra terminada de Jesús te ha puesto en Él —en el lugar secreto, donde estás a salvo, protegido y seguro— más vas a encontrar a tu corazón en reposo, en vez de que esté lleno de preocupaciones y temores.  Algo poderoso sucede en tu corazón y en tus circunstancias externas cuando comienzas a valorar el estar en Cristo, en el lugar secreto del cuidado, la protección y el amor del Padre.
Déjame darte una ilustración de lo que significa valorar algo.  Supongamos que yo te traigo un violín viejo y polvoriento, con dos cuerdas faltantes, y te digo: “¿No es esto hermoso?”  Probablemente tu reacción sería: “Eso no es hermoso; es viejo y sin valor”.  Pero si te dijera que es un Stradivarius original que solía pertenecer a un violinista de fama mundial, de pronto, tu apreciación de este polvoriento y viejo violín aumentaría y te preguntarías si puedes tenerlo.  ¿Qué pasó?  Tu apreciación del violín cambió cuando entendiste su verdadero valor.
De la misma manera, quiero animarte a que valores lo precioso que significa estar en Cristo —estar en el lugar secreto de la inseparable cercanía con Él, donde tenemos Su amorosa presencia constantemente con nosotros, cuidándonos y protegiéndonos.  Te recomiendo que sigas escuchando predicas ungidas que continúen revelándote quién eres tú y qué tienes en Cristo.  Sigue escuchando enseñanzas basadas en la gracia, acerca de la promesa de Dios de protegerte, así como experiencias de la gracia y protección de Dios sobre Su pueblo.  ¿Por qué?  Porque a medida que lo haces, comenzarás a valorar el estar en el lugar secreto cada vez más.  Mientras lo haces, vas a hallar que tu corazón y tu mente descansan en Él más y más.  Vas a despertarte cada mañana sintiéndote seguro con Su tierno cuidado, protección y preservación.  ¡Vivirás una vida llena de esperanza y entusiasmo, en vez de preocupación y miedo, y verás que Él te libera y te protege de todo lo que el enemigo pueda lanzarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


viernes, 1 de marzo de 2019

Tener La Esperanza Verdadera De La Biblia

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“Oh Señor, Dios de nuestros padres, ¿no eres Tú, Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas Tú sobre todos los reinos de las naciones? En Tu mano hay poder y fortaleza y no hay quien pueda resistirte.”  (2 Crónicas 20:6)
Cuando se enfrentaba a lo que parecía ser una destrucción segura, el rey Josafat se dispuso a buscar al Señor.  El versículo de hoy es parte de su oración.
Observa cómo en vez de destacar sus temores ante el Señor y lamentarse sobre cuán amenazado se sentía su pequeño pueblo a causa de sus enemigos, Josafat centró su oración y sus pensamientos en cuán grande y poderoso es realmente su Dios.  Él proclamó confiadamente que “no hay quien pueda resistir” al Señor —¡ninguno!  En una situación desesperada, él esperaba en el Señor.
¡A eso le llamo la esperanza de la Biblia!  Esperanza es una hermosa palabra en la Biblia.  Esperanza en el Nuevo Testamento es la palabra griega elpis, que se define como una “expectativa favorable y confiada” o “la feliz anticipación del bien”.  Esto significa que cuando tú esperas en el Señor, hay alegría en tu semblante (esto es, una sonrisa en tu rostro).  Existe una confianza segura en tu corazón de que por sombrías que parezcan las circunstancias, eso no se ha acabado.
Desafortunadamente, la palabra "esperanza" tal como se usa en nuestra lengua vernácula moderna, es completamente diferente y algunas veces, incluso contraria a la manera en que la Biblia la define.  Cuando decimos cosas como: "Espero obtener el trabajo", nuestro uso de la palabra connota incertidumbre, duda y ambivalencia.
La Palabra de Dios declara que “esta esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios”. (Rom. 5:5, NTV)  Nosotros podemos tener esperanza verdadera —una expectativa gozosa y confiada del bien— ¡cuando creemos correctamente cuán intensamente nos ama Dios!  Existe una correlación directa y proporcionada entre la esperanza y el creer correctamente en el amor de Dios por ti.  La esperanza brota en tu corazón cuando crees que Dios te ama.
No importa cuán adversas parezcan tus circunstancias hoy, pon tu confianza en el Señor.  Cree que Dios está trabajando detrás de escenas en tu nombre y que Él está cambiando la situación para tu bien. (Ver Rom. 8:28)  Todos Sus abundantes recursos celestiales, Su poder, Su sanidad, Su restauración, Su liberación, Su provisión, Su favor, Su ayuda, Su consuelo y Su amor, están contigo y de tu lado, esperando ser desatados sobre ti.  ¡El Señor tu Dios abrirá las ventanas del cielo sobre tu vida y derramará para ti una bendición tal que no habrá espacio suficiente para recibirla!  Cuando nuestra esperanza y nuestra confianza están completamente en Él, nosotros podemos contar con Sus promesas para con nosotros.  Esta esperanza nunca decepciona, lo cual significa que tus mayores victorias están delante de ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 31 de enero de 2019

Venciendo El Miedo

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Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al Señor, y proclamó ayuno en todo Judá. Y se reunió Judá para buscar ayuda del Señor; aun de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar al Señor.  (2 Crónicas 20:3–4)
¿Has estado en una situación en la que tus circunstancias parecen ser totalmente desesperanzadoras?  ¿Dónde te sentiste inmovilizado y abrumado por los problemas que te rodeaban, sin una salida e incluso sin el espacio para tener un respiro a la vista?  Quizás bajo el peso acumulado de todo lo que está en tu contra, sientes como si tu vida entera estuviera girando fuera de control y se desmoronara.
Eso es exactamente lo que le sucedió al rey Josafat y a la pequeña tribu de Judá cuando fueron asediados en todos los frentes por tres ejércitos poderosos y sedientos de sangre que avanzaban rápidamente hacia Jerusalén. (Ver 2 Crón. 20)  Con sus enemigos empeñados en aniquilarlos sin piedad, a ellos y a todos los habitantes de Jerusalén, se enfrentaban a una situación tensamente triste y desesperada, y parecía que estaban atados a un trágico final.
Cuando se le informó a Josafat que una gran multitud venía contra él, ¡su primera reacción fue de temor!  No sé a ti, ¡pero esto a mí me da esperanza!  Estoy muy agradecido de que la Palabra de Dios nos dé un retrato auténtico de quién era Josafat.  Él no era un valiente rey guerrero que siempre estaba lleno de fe y tenía una dosis desproporcionada de coraje ardiendo, siempre listo para derribar a sus enemigos.  No, él era un hombre normal.  Hizo lo que tú y yo habríamos hecho —entró en pánico.
Pero lo que diferenció a Josafat fue que, incluso cuando tenía miedo, lo primero que hizo fue “disponerse a buscar al Señor”. (2 Crón. 20:3)  Eso es algo que tú y yo necesitamos aprender a hacer también cuando tenemos miedo.  En vez de adentrarte hacia lo profundo de la espiral del abismo de la auto derrota, debes saber que cuando te sientes abrumado por tus circunstancias, ese es el momento en el que necesitas disponerte a buscar al Señor.  Ciertamente ese no es el momento de apartarte de Dios, ni de enfadarte, enojarte, frustrarte o decepcionarte de Él.  Oye, Dios no es el autor de tus problemas.  Él es el autor y consumador de tu fe, tu victoria y tu éxito.
Josafat nos muestra que está bien experimentar episodios de temor de vez en cuando.  Dios no te condena cuando tienes miedo.  Pero cuando recibas un diagnóstico médico negativo o alguna mala noticia sobre tu familia o negocio, disponte a buscar al Señor.  ¡Jesús es tu respuesta!  Su amor perfecto por ti echará fuera todo temor.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince