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lunes, 22 de abril de 2019

Valorando Lo Que Tienes En Cristo


Medita En
A quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.  (Colosenses 1:27)
Querido amigo, cuanto más crezcas en tu revelación y valoración de cómo la obra terminada de Jesús te ha puesto en Él —en el lugar secreto, donde estás a salvo, protegido y seguro— más vas a encontrar a tu corazón en reposo, en vez de que esté lleno de preocupaciones y temores.  Algo poderoso sucede en tu corazón y en tus circunstancias externas cuando comienzas a valorar el estar en Cristo, en el lugar secreto del cuidado, la protección y el amor del Padre.
Déjame darte una ilustración de lo que significa valorar algo.  Supongamos que yo te traigo un violín viejo y polvoriento, con dos cuerdas faltantes, y te digo: “¿No es esto hermoso?”  Probablemente tu reacción sería: “Eso no es hermoso; es viejo y sin valor”.  Pero si te dijera que es un Stradivarius original que solía pertenecer a un violinista de fama mundial, de pronto, tu apreciación de este polvoriento y viejo violín aumentaría y te preguntarías si puedes tenerlo.  ¿Qué pasó?  Tu apreciación del violín cambió cuando entendiste su verdadero valor.
De la misma manera, quiero animarte a que valores lo precioso que significa estar en Cristo —estar en el lugar secreto de la inseparable cercanía con Él, donde tenemos Su amorosa presencia constantemente con nosotros, cuidándonos y protegiéndonos.  Te recomiendo que sigas escuchando predicas ungidas que continúen revelándote quién eres tú y qué tienes en Cristo.  Sigue escuchando enseñanzas basadas en la gracia, acerca de la promesa de Dios de protegerte, así como experiencias de la gracia y protección de Dios sobre Su pueblo.  ¿Por qué?  Porque a medida que lo haces, comenzarás a valorar el estar en el lugar secreto cada vez más.  Mientras lo haces, vas a hallar que tu corazón y tu mente descansan en Él más y más.  Vas a despertarte cada mañana sintiéndote seguro con Su tierno cuidado, protección y preservación.  ¡Vivirás una vida llena de esperanza y entusiasmo, en vez de preocupación y miedo, y verás que Él te libera y te protege de todo lo que el enemigo pueda lanzarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


sábado, 6 de abril de 2019

¿En Dónde Está El Lugar Secreto?

Medita En
Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él [Cristo] todas son sí [Su respuesta]; por eso también por medio de Él [en Su persona y por Su mediación], Amén (así sea), para la gloria de Dios por medio de nosotros.  (2 Corintios 1:20, AMP)
¿Dónde está el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo y cómo se llega allí?  Antes de responder a esta pregunta, quiero que tengas cuidado de la predicación y enseñanzas sobre el Salmo 91, que hacen de “el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo”, un lugar al que solo unos pocos pueden ir, mientras que el resto de nosotros no tenemos acceso a él porque no hemos hecho lo suficiente, como orar durante ocho horas.  Por lo general, la persona que enseña en este sentido está tratando de decir que hay un estándar de santidad que tú debes alcanzar antes de poder llegar al lugar secreto (el abrigo) del Altísimo.  Ahora, si eso es cierto y se necesitan ocho horas de oración en la casa para estar en el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo, entonces, ¿qué hay de los que tenemos trabajos de tiempo completo y no podemos orar durante ocho horas en la casa, pero realmente necesitamos protección?
Piensa en ello un momento.  ¿Quién necesita más protección —el que ora en la seguridad de su hogar o el que trabaja fuera?  Claramente, es quien que está trabajando fuera, en el mundo donde los accidentes son posibles y donde él está expuesto a toda clase de virus.  Sin embargo, según esta enseñanza, ¡él no puede acceder al lugar secreto (el abrigo del Altísimo), porque no ha orado ocho horas en el día!  ¿Tiene esto sentido para ti?  Es por eso que no me gustan las enseñanzas que hacen que ciertas personas —especialmente el predicador— parezcan parte de una élite de pocos.  Las bendiciones del Señor no son solo para los pocos de una élite.  Si una bendición es de nuestro Señor, todos tienen acceso a ella.  Los jóvenes y los viejos, los fuertes y los débiles, los ricos y los pobres —todos tienen acceso por fe a Sus bendiciones que se dan gratuitamente (revisa el versículo de hoy).
Déjame decirte dónde está el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo.  El lugar secreto del Altísimo es un lugar donde tú estás en Cristo.  ¿No estás de acuerdo con que estar en Cristo es estar en el escondite más seguro?  ¿Cómo llegas a estar en Cristo?  Al recibir al Señor Jesús como tu Señor y Salvador personal.  Una vez que eres un creyente nacido de nuevo, nuestro Padre celestial te ve en Cristo.  ¡Tú estás a salvo, protegido y seguro en el escondite!  Quédate anclado a esta verdad y mírate a ti mismo caminando en una mayor medida de Su protección divina en los próximos días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 17 de enero de 2019

Deseando Intimidad Espiritual

Medita En 
‘Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ovejas y tus vacas y todo lo que tienes. ‘Allí proveeré también para ti, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no pases hambre tú, tu casa y todo lo que tienes.’  (Génesis 45:10-11)
El “lugar secreto” habla de un lugar en Cristo, pro también habla de intimidad.  Estar “bajo la sombra del Todopoderoso” es estar cerca de Él.  Hay veces en que viajo a Israel con mis pastores y el sol está ardiendo.  Así que cuando estamos al aire libre, ya sea en el Monte de las Bienaventuranzas o en Capernaúm, siempre estamos buscando estar bajo la sombra de un árbol.  La diferencia de temperatura cuando estamos bajo el refugio protector de un árbol es como la noche y el día.  Afuera, no duraríamos mucho bajo el calor abrasador del sol.  Pero bajo la sombra de un árbol, podemos sentarnos por horas y disfrutar un tiempo refrescante mientras discutimos la Palabra de Dios.
Amado, estar bajo la sombra del Todopoderoso habla de cercanía, intimidad y protección.  Habla de un lugar de frescura, calma y descanso.  Cuando el Salmo 91 habla de morar en el "lugar secreto" del Altísimo, ese lugar secreto no es un lugar geográfico, sino intimidad espiritual con nuestro Señor Jesús.  De la misma manera, la Oración de Protección —el Salmo 91—  no es un conjuro o algún tipo de canto mágico que te asegura protección.  Eres tú valorando tu posición en Cristo y tu relación cercana con Él, y siendo hallado en ese lugar secreto con Él.
Durante más de una década, he estado enseñando a mi iglesia a declarar el Salmo 91 sobre sí mismos y sobre sus seres queridos, y a ser conscientes de la estrecha relación que tenemos como creyentes tenemos con nuestro Señor Jesús. Hace algunos años, recibí un testimonio de protección divina de un hombre de negocios que asistía a nuestra iglesia.  Había estado en un viaje de negocios y se alojaba en el hotel Marriott en Yakarta, Indonesia.  Mientras él se encontraba en el vestíbulo del hotel, detonaron una bomba fuera del hotel y la explosión atravesó el lobby.  La explosión fue tan poderosa que él vio un cuerpo volando que pasó a su lado.  Después de que el polvo se asentó, se dio cuenta de que, aunque su camisa estaba salpicada con sangre y había escombros esparcidos a su alrededor, él estaba completamente ileso.  Sorprendentemente, se había colocado detrás de una columna en el momento en que la bomba estalló, y esa columna lo había protegido del impacto directo de la explosión.
Solo piensa en lo que podría haber ocurrido si este hombre no hubiera llegado al pilar en el preciso momento en que la bomba estalló.  ¡Toda la gloria y la alabanza sean para nuestro Señor Jesús, que cuida de los suyos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cristo Es Nuestro Propiciatorio


El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.
Salmos 91:1
En el Antiguo Testamento, había un lugar en donde Dios se encontraba con Su pueblo.  En Éxodo 25:22, Dios dijo: “Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré…”  Este lugar estaba sobre el propiciatorio del arca de la alianza, bajo las alas de los dos querubines.  El salmista lo llama “el lugar secreto del Altísimo... bajo la sombra del Omnipotente.”
El propiciatorio cubría el arca que contenía los tres emblemas de la rebelión del hombre: la vasija de oro del maná —la rebelión del hombre contra la provisión de Dios, dos tablas de piedra en las que Dios escribió los Diez Mandamientos —la rebelión del hombre contra los estándares de Dios, y la vara de Aarón que retoñó —la rebelión del hombre contra la autoridad de Dios.  Una vez al año, en el Día de la Expiación, el sumo sacerdote rociaba la sangre del animal sacrificado sobre el propiciatorio y así expiaba los pecados de Israel.
Hoy en día, no es la sangre de los animales la que hace propiciación por nuestros pecados, sino la sangre santa del Hijo de Dios. (Romanos 3:24-25)  La palabra para “propiciación” en el texto griego original es hilasterion, que en realidad significa “propiciatorio”.  Así que, Cristo es nuestro propiciatorio.  Su sangre habla por nosotros y pone a Dios de nuestro lado.  Dios no ve nuestra rebelión.  ¡Él ve la sangre de Su Hijo y nos acepta!
Es por ello que nosotros podemos acercarnos con confianza al lugar secreto del Altísimo, en Cristo, y estar seguros de que tenemos todo el derecho de estar en la presencia de Dios.  Podemos acercarnos a Él con confianza, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16)
Y debido a que Cristo, nuestro propiciatorio, nos cubre con Su sangre, estamos bajo la protección de Dios.  Estamos en el lugar secreto del Altísimo, morando bajo la sombra del Omnipotente.  Aquí, no nos sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a nuestra morada. (Salmos 91:9-10)  ¡En el lugar secreto del Altísimo, nosotros somos favorecidos y somos guardados de todo mal!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 14 de mayo de 2018

El Señor Es Tu Refugio


El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2
Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti. (Salmos 91:9-11)  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte. (Hebreos 1:14)
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmos 91:7)  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 16 de febrero de 2015

El Señor Es Tu Refugio

Salmos 91:1-2
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día” (Salmos 91:5-6).
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi”  (Juan 17:14-23).
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.