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jueves, 12 de septiembre de 2019

Intimidad Con El Señor


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“Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar. Tomad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas”.  (Mateo 11:28–29)
El Señor no quiere que simplemente reclames Sus promesas de protección que se encuentran en el Salmo 91.  Él quiere que tú te acerques a Él.  Correr hacia Él y refugiarse bajo Sus plumas habla de cercanía.  No se trata de cuántas veces has recitado el Salmo 91; se trata de tener una relación íntima con Él.  Cuando era niño, si escuchaba truenos en la noche y tenía miedo, yo corría a la habitación de mis padres, saltaba a su cama y me escondía en los brazos de mi madre.  Después de un tiempo, yo caía en un sueño profundo, incluso aunque la tormenta siguiera asolando.  Lo ves, no necesitas aprender los siete pasos para superar tus temores.  Tener la presencia de un padre amoroso contigo es suficiente para echar fuera el temor.  Nuestro Señor Jesús, que te ama, quiere que te acerques a Él y te refugies en Su amor.  ¿Harás eso hoy?
Escuché la historia de un granjero cuya casa se quemó.  Mientras caminaba alrededor de los restos humeantes, él vio los cadáveres quemados de sus gallinas.  Resultó que sin querer estaba moviendo el cuerpo ennegrecido de una de las gallinas con su pie, y para su sorpresa, unos pequeños pollitos salieron corriendo de debajo del cuerpo.  ¿Qué pasó?  Ellos se habían refugiado bajo las alas de su madre, quien había dado su vida para salvar a sus pequeños.
Esta es una imagen de lo que nuestro Señor Jesús hizo cuando Él tomó sobre Su propio cuerpo el castigo completo por nuestros pecados.  El fuego del juicio de Dios cayó, no sobre los escribas y fariseos que habían rechazado al Mesías, y tampoco sobre los soldados romanos que lo clavaron en la cruz, sino sobre Su propio Hijo amado —para la nación de Israel, para las naciones gentiles, para ti, para mí, para que todo el que cree en Él sea salvo.
Pero aquí hay algo que quiero que veas: cuando Jesús se ofreció en la cruz, Él absorbió el juicio de Dios en Su propio cuerpo, y como sacrificio, Él era más grande que el fuego del juicio.  La Ofrenda fue mayor que el juicio porque la Ofrenda no se consumió.  En esa cruz, nuestro Señor declaró: “¡Consumado es!” antes de entregar Su Espíritu. (Juan 19:30)  La Ofrenda permaneció aún después de que todo el juicio de Dios se acabó.  ¡Aleluya!  ¡Es por eso que hoy nosotros podemos acercarnos con confianza a Su trono de la gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 16 de agosto de 2019

No Hay Un Lugar Más Seguro En El Universo


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Pero María estaba fuera, llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó y miró dentro del sepulcro; y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.  (Juan 20:11–12)
¿Sabes lo que vio María al mirar la tumba?  Ella vio la sustancia del arca del pacto.  Tal como nosotros vimos que había dos querubines o ángeles en el propiciatorio, había dos ángeles sentados donde Jesús había estado tendido —uno en la cabeza y el otro a los pies.  Era una tumba vacía donde nuestro Salvador había sido enterrado después de haber pagado con Su propia sangre, el precio total por nuestros pecados.  ¡Hoy, esa tumba permanece vacía porque todos nuestros pecados están perdonados y nuestro Señor ha resucitado!  Nuestra esperanza, confianza y la seguridad de nuestra salvación se encuentran en las manos perforadas de nuestro Salvador resucitado.  El propiciatorio es una imagen del trono de la gracia. (Ver Heb. 4:16)  Es allí donde nosotros queremos estar —ante el trono de la gracia, bajo la cubierta protectora de Sus plumas y Sus alas.
Quiero animarte con este reporte de alabanza que recibimos de Verónica, que vive en la ciudad de Nueva York.
Hace unas noches, mi esposo, Casey, y yo estuvimos atrapados en un embotellamiento durante cinco horas.  Así que pusimos en el reproductor del auto un sermón del pastor Joseph Prince titulado El Lugar Secreto En Donde Encuentras Protección Y Larga Vida.  Más tarde, descubrimos que un accidente fatal había tenido lugar solo cinco segundos antes de que nosotros quedáramos atascados.  Cinco segundos.  ¡El Señor nos había protegido del accidente!
Hoy, Casey fue nuevamente protegido milagrosamente.  Parece que un conductor sufrió un ataque al corazón mientras conducía y se desmayó.  Esto condujo a una colisión en cadena y todos los autos adelante y detrás de Casey fueron golpeados.  Y los conductores fueron llevados al hospital.
A pesar de todo esto, el auto de Casey estaba completamente intacto.  Todo sucedió tan rápido que él no tuvo tiempo de reaccionar.  Fue el Señor quien lo protegió una vez más porque esa misma mañana, Casey estaba leyendo un devocional del Pastor Prince basado en referencias bíblicas del Salmo 91... “Con Sus plumas te cubre, y bajo Sus alas hallas refugio…”
Verdaderamente, no hay un lugar más seguro en el universo que bajo el refugio protector de las alas de nuestro Salvador.  Qué bendita confianza podemos tener hoy, sabiendo que incluso si la destrucción se desata a nuestro alrededor, siempre hay refugio y consuelo en el Señor, nuestra constante paz, protección y provisión.
¡Yo estoy completamente de acuerdo con Verónica en que no hay un lugar más seguro en el universo que bajo Sus alas, y me alegro de que la protección del Señor que ha estado sobre ella y su esposo Casey, también está para nosotros hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 23 de mayo de 2019

No Temerás


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“No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo Soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.  (Isaías 41:10)
Cuando el Salmo 91 dice que no debemos tener temor de “la pestilencia que anda en tinieblas”, se refiere a todo brote epidémico, todo virus y toda enfermedad mortal.  Cuando menciona “la destrucción que hace estragos en medio del día”, cubre todos los accidentes y destrucción exterior.  Cuando habla de “la flecha que vuela de día”, cubre todos los proyectiles, incluso los misiles modernos que pueden derribar aviones.
¿Sabes lo que significa que algo “ande en tinieblas?  Los médicos pueden decirte que no saben qué enfermedad se está desarrollando en tu cuerpo.  Pero, como hijo de Dios, tú puedes reclamar Su promesa de inmediato y decir: “Yo no temeré a la enfermedad que anda en tinieblas”.  Hazte los controles médicos necesarios y consulta a los profesionales médicos, pero hazlo sin temor.  Hazlo con tu Jehová Shalom.  Cuando tú tomas a Dios como tu Jehová Shalom, esto es lo que Él te dice: “No temas, no morirás”.
Hace algunos años, hubo un brote del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS) en mi país, Singapur.  Una joven se infectó mientras estaba en el extranjero y desencadenó una serie de transmisiones después de regresar a Singapur.  El mortal virus del SARS infectó a otras 238 personas.  Lamentablemente, 33 de ellos murieron.  Fuera de Singapur, más de 20 países informaron infecciones por el virus.  Fue una epidemia global.
Una pesada nube de temor cubrió a toda la nación durante este tiempo.  Todos los días, los medios de comunicación informaban sobre nuevas infecciones y muertes.  Parecía que la propagación del virus era imparable.  Más específicamente, un informe indicó: “El impacto más inmediato de la nueva enfermedad fue el temor.  La gente se quedó más en casa y evitó los lugares públicos o concurridos, como piscinas y centros comerciales.  Muchos también reprimieron su pasión por viajar y dejaron de lado sus planes de viaje”.  Pero como iglesia local, nosotros continuamos realizando nuestros servicios, los cuales atrajeron una asistencia regular de más de 8,000 personas en ese momento.
Durante ese período, yo prediqué firmemente sobre la Oración de Protección que encontramos en el Salmo 91, y la iglesia incluso entregó pequeñas tarjetas con el Salmo 91 impreso en ellas, para alentar a nuestra congregación a hacer esta oración todos los días.  Yo prediqué por fe acerca de Jehová Shalom y declaré que como iglesia, la palabra del Señor para nosotros en medio de la epidemia del SARS fue lo que Él le dijo a Gedeón: “No temas, no morirás”. (Jue. 6:23)  Por la maravillosa gracia de Dios, ni una sola persona que asistía a nuestra iglesia regularmente murió a causa de este virus mortal.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 18 de mayo de 2019

La Eterna E Inquebrantable Palabra De Dios


Medita En
Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.  (Hebreos 6:11–12)
El Señor ha puesto una palabra actual en mi corazón para los tiempos que estamos viviendo y esa palabra es “protección”.  Quiero mostrarte en la Biblia lo que Jesús murió para darnos en el área de protección.  Incluso mientras escribo hoy, el Señor me está comisionando a predicar con firmeza sobre el Salmo 91 para que tú puedas caminar en Su protección divina en estos últimos días.  El Salmo 91 tiene solo dieciséis versos, pero incluye muchas promesas poderosas sobre las que nosotros podemos pararnos firmes.
Desafortunadamente, cuando enfrentamos situaciones difíciles, ya sea una enfermedad, un accidente o cualquier problema, muchos de nosotros no echamos mano, ni clamamos por la liberación del Señor que podemos encontrar en Su Palabra.  Sin embargo, cuando tú te aferras a la Palabra de Dios por tu liberación, el diablo se llena de miedo porque la Palabra vaya a quedar firmemente enraizada en tu corazón.  Es por eso que él llega inmediatamente para tratar de robar la Palabra de tu corazón.  Él busca hacerte consciente de tus circunstancias externas y se burla de ti con pensamientos como: “Mira, tu hijo todavía está enfermo ¿en dónde está Dios ahora?  ¿En dónde está la realidad del Salmo 91?”  En ese mismo momento, se te presenta una opción.  Puedes apartarte de la Palabra de Dios y estar de acuerdo con el enemigo, o puedes permanecer en la fe y continuar creyendo en Sus promesas.
Así como el Señor puso en mi corazón el escribir acerca de Su protección divina, Él también me dijo que hay personas que están leyendo esto que están pensando: “Yo he clamado por las promesas del Salmo 91 antes y no funcionó.”  Querido amigo, quiero animarte a que te aferres a Su Palabra.  Cualquiera que haya sido tu experiencia, la Palabra de Dios permanece eterna e inquebrantable.  Si no has experimentado una protección total en el pasado, yo creo que a medida que te aferras a Su Palabra y perseveras en la fe, tú vas a caminar más y más en la protección plena del Señor.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 1 de mayo de 2019

Prepárate Para Jugar La Ofensiva


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Hijos Míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es El que está en vosotros que el que está en el mundo.  (1 Juan 4:4)
Cualquier deporte de equipos que sigas, sabes que la defensa es vital.  Una buena estrategia defensiva te mantiene en la contienda, pero la defensa sola no gana los campeonatos.
La Oración de Protección en el Salmo 91 tiene muchos elementos defensivos.  Habla sobre morar en el lugar secreto del Altísimo, permanecer bajo la sombra del Todopoderoso y tomar al Señor como nuestro refugio y fortaleza.  Habla también de que estamos cubiertos debajo de Sus alas y protegidos por un ejército de ángeles.  Esta es la defensiva y hemos estudiado juntos al respecto, así que ahora los invito a prepararnos para jugar la ofensiva.
Ciertamente, hay momentos y estaciones en los que lo mejor que se puede hacer es buscar estar cubiertos y permitirnos a nosotros mismos ser protegidos.  El Señor es nuestro lugar seguro, nuestro escondite y nuestra fortaleza impenetrable, y me encanta que nosotros podemos refugiarnos en Él.  Pero la Oración de Protección también declara esto en el versículo 13: “Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro del león y a la serpiente.”
Esto es tomar una posición ofensiva.  Esto tiene que ver con atacar.  ¡Esto es tomar autoridad!
En el Evangelio de Lucas, vemos a nuestro Señor Jesús enviando a setenta discípulos contra el reino de las tinieblas, “como corderos en medio de lobos”. (Lucas 10:3)  ¿Alguna vez has visto a un cordero dominar a un lobo?  Por supuesto no.  Verás, esta autoridad de la que estamos hablando no es una autoridad natural.  Como el cordero, tú y yo no tenemos poder por nosotros mismos.  Esta es una autoridad sobrenatural que proviene de nuestro Señor Jesucristo, así como la fuerza que le permitió a Sansón despedazar al león joven, fue una fuerza sobrenatural.
Los retratos de Sansón que he visto pintan a un hombre enorme y musculoso.  Yo creo que él podría haber sido pequeño y escuálido, pero dotado de poder y fuerza sobrenaturales de parte de Dios.  Naturalmente hablando, que Sansón se enfrentara al león con sus propias manos era como un cordero enfrentándose con un lobo feroz.  Sin embargo, nosotros sabemos que El que está en nosotros es más grande que cualquier depredador que está en el mundo.  ¡Amén!
Amigo, en Cristo, tú eres mucho más fuerte de lo que crees ser.  Puede ser que no lo veas, ni lo sientas, pero Dios siempre usa lo débil de este mundo para avergonzar a los sabios y lo que es fuerte. (Ver 1 Cor. 1:27)  Recuerda, la carrera no es siempre de los rápidos, ni la batalla de los fuertes.  Es el Señor quien finalmente determina quién saldrá victorioso.  ¡Y ya que el Señor está de tu lado, quien puede estar en tu contra! (Ver Rom. 8:31)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 30 de abril de 2019

Párate Sobre Las Promesas De Dios


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Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido Sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina.  (2 Pedro 1:3–4)
El diablo es conocido como ”el acusador de nuestros hermanos”. (Apoc. 12:10)  Él siempre tratará de mantenerte ocupado en ti mismo y con temores.  ¡Dios te quiere ocupado en Cristo y en la fe!  Puede ser que tengas un amigo de tu misma edad que quizás murió repentinamente a causa de una enfermedad, a pesar de que parecía más saludable que tú.  El diablo tratará de plantar temores en tu corazón, como que eres el próximo.  
Pero tú sabes ya qué hacer.  Toma tu escudo de la fe y declara: “Escrito está: —‘Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará’.”  Sea lo que sea eso que causa temor porque está haciendo caer a muchos —cáncer, enfermedad, accidentes, ataques terroristas— ¡a ti no se acercará!  Cuando abordes un avión, ese avión no tendrá más remedio que aterrizar de manera segura porque TÚ estás a bordo, ¡Amén!
Amado, el Señor Jesús sacrificó Su vida en la cruz para que tú puedas pararte sobre Sus promesas y reclamarlas para tu vida.  Todas están completamente pagadas por la sangre de Jesús, ¡y el Padre se asegurará de que tú las disfrutes!  Si tú no sabes qué promesas reclamar, puedo recomendarte comenzar con las muchas que están enumeradas en el Salmo 91.  
Memoriza el Salmo 91 y cuando estés bajo ataque, cítalo de igual manera en que nuestro Señor Jesús citó las Escrituras.  Medita en el Salmo 91 y déjate ser fortalecido por esta Oración de Protección.  Hay gran poder y autoridad que viene cuando citamos la Palabra de Dios escrita, de manera pura y sin adulterar, ¡y hoy te invito a comenzar a caminar en ese poder y autoridad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de marzo de 2019

Salvación En El Nombre De Jesús

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El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A El sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  (2 Timoteo 4:18)
El Salmo 91 termina con este poderoso versículo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  Hace muchos años, el Señor abrió mis ojos para que viera que, aparte de los cuatro nombres de Dios con los que nos encontramos en los primeros dos versículos del Salmo 91, hay otro nombre de Dios, un quinto nombre, oculto en la última palabra del Salmo 91.
Verás, en hebreo, la palabra “salvación” es la palabra yeshua.  ¡Y Yeshua es el nombre hebreo de nuestro Señor Jesús!  ¡Esto es tan hermoso!  Lo que Dios estaba diciendo es: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Yeshua.”  Encontramos larga vida en nuestro Yeshua.  Puedes conocer a Dios como El Elyon, Dios Altísimo, como el Todopoderoso Shaddai, como Jehová e incluso como Elohim, ¡pero el nombre que te da plena y absoluta confianza es el nombre de Jesús!
No es suficiente saber que Dios es todopoderoso.  ¡Es más importante que tú sepas que Dios está dispuesto a usar Su poder y fuerza para salvarte!  Eso es lo que nuestro Señor Jesús hizo en la cruz por ti y por mí.  Él vino y nos mostró Su salvación sacrificándose a Sí Mismo en la cruz por tus pecados y por mis pecados.  Él murió joven para que nosotros podamos vivir por un largo tiempo.  Y no solo vivir mucho tiempo en este mundo.  En la cruz, Él compró para nosotros el regalo de la vida eterna, pagado con Su propia sangre.  En el momento en que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, ¡tu salvación en Él fue segura y asegurada!
Crecí en una iglesia en donde me enseñaron que cuando tú pecas, pierdes tu salvación y tienes que nacer de nuevo otra vez.  Esta enseñanza errónea oprimió mi mente día y noche.  El enemigo me atacó incesantemente con pensamientos de que había perdido mi salvación.  Mientras buscaba al Señor por respuestas, un día, Él abrió mis ojos y me dirigió al pasaje de las Escrituras de 2 Timoteo que está arriba.
Entonces, cuando la verdad de la Palabra de Dios entró en mí, toda la opresión me dejó.  Y cada vez que el pensamiento de que había perdido mi salvación levantaba su fea cabeza nuevamente, yo citaba este versículo, declarando con toda confianza: “Escrito está: ‘El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.’“  Amado, te recomiendo que medites en esta Escritura.  ¡En este versículo encontrarás la protección y la preservación del Señor para ti, por la eternidad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 28 de febrero de 2019

Cómo Vivir Sin Temor

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No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.  (Salmos 91:5–6)
Me encanta cómo el Salmo 91 nos recuerda que tenemos protección las 24 horas del día.  Sea de noche o sea de día.  En la oscuridad o en medio del día.  Sea que nos enfrentemos a terror o seamos confrontados por flechas.  Sea que la pestilencia amenace o la destrucción haga estragos.  ¡Nosotros no debemos tener temor porque nuestro Dios, que nos cuida, no se adormece ni se duerme! (Ver Sal. 121:3-4)
La realidad es que el mundo en que vivimos parece estar envuelto en noticias negativas y temor.  A menudo escuchamos noticias sobre ataques terroristas sin sentido en contra de civiles inocentes, accidentes horribles que arrastran múltiples víctimas o una epidemia que afecta a comunidades enteras y causa que cientos de bebés nazcan con deformidades.  Sé que muchos no pueden evitar tener temor porque estas mismas tragedias les pueden suceder.
Pero, amado, quiero que sepas que en medio de todo lo que está sucediendo en el mundo, tú puedes vivir sin temor, y esto viene de conocer al Señor como el Dios de paz.
El capítulo 15 de Romanos termina con el apóstol Pablo diciendo: “El Dios de paz sea con todos vosotros.” (Rom. 15:33)  Puede que te preguntes, ¿no está Dios con nosotros todo el tiempo?  ¿Por qué, entonces, Pablo dijo específicamente: “El Dios de paz sea con todos vosotros”?  Lo que Pablo estaba declarando sobre estas personas era que Dios se manifestara como el Dios de paz en sus vidas.  En otras palabras, aunque Dios siempre está con nosotros, no siempre lo experimentamos como el Dios de paz.
¿Sabes lo que sucede cuando Dios se manifiesta como el Dios de paz en tu vida?  Romanos 16:20 nos dice: “Y el Dios de paz aplastará a Satanás bajo tus pies en breve.  La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén.”
¿Ves lo que el Dios de paz hará en tu vida?  ¡Él aplastará todo temor, toda preocupación y toda ansiedad!
¿Puedes notar también la gracia en ese versículo?  La gracia —el favor inmerecido de Dios, que no hemos ganado y del cual no somos dignos— es lo único contra lo que el diablo no tiene defensa.  Por eso ponemos nuestra fe en la sangre de Jesús cuando hablamos de protección.  Su sangre sin pecado fue derramada para pagar el precio de nuestra culpa.  Y debido a que Jesús pagó el precio, nosotros, los que estamos en Él tenemos el derecho a caminar en salud y protección divinas.  La gracia nos califica para la protección integral de Dios.  ¡Amén!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 17 de enero de 2019

Deseando Intimidad Espiritual

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‘Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ovejas y tus vacas y todo lo que tienes. ‘Allí proveeré también para ti, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no pases hambre tú, tu casa y todo lo que tienes.’  (Génesis 45:10-11)
El “lugar secreto” habla de un lugar en Cristo, pro también habla de intimidad.  Estar “bajo la sombra del Todopoderoso” es estar cerca de Él.  Hay veces en que viajo a Israel con mis pastores y el sol está ardiendo.  Así que cuando estamos al aire libre, ya sea en el Monte de las Bienaventuranzas o en Capernaúm, siempre estamos buscando estar bajo la sombra de un árbol.  La diferencia de temperatura cuando estamos bajo el refugio protector de un árbol es como la noche y el día.  Afuera, no duraríamos mucho bajo el calor abrasador del sol.  Pero bajo la sombra de un árbol, podemos sentarnos por horas y disfrutar un tiempo refrescante mientras discutimos la Palabra de Dios.
Amado, estar bajo la sombra del Todopoderoso habla de cercanía, intimidad y protección.  Habla de un lugar de frescura, calma y descanso.  Cuando el Salmo 91 habla de morar en el "lugar secreto" del Altísimo, ese lugar secreto no es un lugar geográfico, sino intimidad espiritual con nuestro Señor Jesús.  De la misma manera, la Oración de Protección —el Salmo 91—  no es un conjuro o algún tipo de canto mágico que te asegura protección.  Eres tú valorando tu posición en Cristo y tu relación cercana con Él, y siendo hallado en ese lugar secreto con Él.
Durante más de una década, he estado enseñando a mi iglesia a declarar el Salmo 91 sobre sí mismos y sobre sus seres queridos, y a ser conscientes de la estrecha relación que tenemos como creyentes tenemos con nuestro Señor Jesús. Hace algunos años, recibí un testimonio de protección divina de un hombre de negocios que asistía a nuestra iglesia.  Había estado en un viaje de negocios y se alojaba en el hotel Marriott en Yakarta, Indonesia.  Mientras él se encontraba en el vestíbulo del hotel, detonaron una bomba fuera del hotel y la explosión atravesó el lobby.  La explosión fue tan poderosa que él vio un cuerpo volando que pasó a su lado.  Después de que el polvo se asentó, se dio cuenta de que, aunque su camisa estaba salpicada con sangre y había escombros esparcidos a su alrededor, él estaba completamente ileso.  Sorprendentemente, se había colocado detrás de una columna en el momento en que la bomba estalló, y esa columna lo había protegido del impacto directo de la explosión.
Solo piensa en lo que podría haber ocurrido si este hombre no hubiera llegado al pilar en el preciso momento en que la bomba estalló.  ¡Toda la gloria y la alabanza sean para nuestro Señor Jesús, que cuida de los suyos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 12 de enero de 2019

El Poder De Orar Y Declarar El Salmo 91

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Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía [sin producir ningún efecto, inútil], sino logrará lo que deseo y alcanzará su propósito, y prosperará en aquello por lo cual la envié.  (Isaías 55:11, AMP)
Déjame animarte con este testimonio de alabanza acerca del poder de orar y declarar el Salmo 91 sobre nuestros seres queridos.  Lo escribió Brenda, que vive en Connecticut, Estados Unidos:
Mi hijo de veinticuatro años, Lee, estaba cruzando la calle en un cruce peatonal en la ciudad de Nueva York cuando fue golpeado en la pierna por un taxi y fue lanzado sobre el capó antes de caer en la calle.  Milagrosamente, ¡él estaba completamente bien después del accidente!  No tenía ni un solo hueso roto, ni un moretón y ni siquiera un rasguño.
Recordé que solo unos días antes del accidente, estábamos pasando un tiempo maravilloso celebrando el Día de Acción de Gracias.  De repente, vi en mi mente una imagen de Lee sobre una plancha, muerto en la morgue.  Inmediatamente rechacé esa imagen, proclamando que mi hijo viviría y no iba a morir, y reclamando la sangre de Jesús sobre él.
No le dije a nadie lo que había visto, solo agradecí a Dios por Su protección para mi hijo y todos los miembros de mi familia en el nombre de Jesús.  En la mañana del accidente de Lee, también me sentí dirigida a orar por la protección de Dios sobre mis hijos, contra los accidentes automovilísticos —algo que no hago usualmente.
Luego, por la tarde, recibí un mensaje de texto de Lee, contándome sobre el accidente y de cómo él no estaba lastimado.  Después de escuchar que mi hijo estaba bien, ¡doble mis rodillas y lloré lágrimas de alegría, agradeciendo a mi maravilloso Dios Padre!  Estoy tan agradecida por que el Espíritu Santo me previno antes del accidente para que pudiera orar por su protección.
Mi hijo acababa de obtener una impresionante posición en su empresa y todos estábamos celebrando su nuevo y maravilloso cargo, y cómo Dios había abierto puertas de favor para él.  El accidente ocurrió apenas un día antes de que comenzara su nuevo trabajo.
En el momento en que supe sobre el accidente de Lee, me encontraba escuchando el mensaje de Joseph Prince acerca del Salmo 91.  Yo solía orarlo sobre mi familia todo el tiempo, pero con el tiempo me había olvidado de este poderoso salmo.  Estoy agradecida con Joseph Prince por recordarme del poder del Salmo 91.  Cuando oramos la Palabra de Dios sobre nuestros hijos o en cualquier situación, damos libertad a Sus ángeles para que trabajen a nuestro favor.
¡Nuestro Dios es un Dios tan bueno!  Estoy seguro que estás convencido de cuán importante es invertir tiempo en llevar Su Palabra viva y poderosa a tu corazón, orándola sobre ti y tus seres queridos, y declarándola en voz alta.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince