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martes, 10 de diciembre de 2019

Los Ritmos No Forzados De La Gracia


Medita En
“¿Estás cansado? ¿Desgastado? ¿Quemado por la religión? Ven a Mí. Camina conmigo y recuperarás tu vida. Yo te mostraré como descansar de verdad. Camina conmigo y trabaja conmigo —mira cómo lo hago. Aprende los ritmos no forzados de la gracia. Yo no pondré nada pesado o desajustado sobre ti. Hazme compañía y vas a aprender a vivir con libertad y ligereza”. (Mateo 11:28–30, MSG)
¿Has sentido como que estás atrapado en una rutina permanente que se basa en tus propios esfuerzos para intentar ganar el perdón de Dios, la aprobación de Dios y la aceptación de Dios?  Eso es la religión cristiana.  Si estás tratando de ganar tu propio perdón y piensas que Dios está constantemente enojado contigo, yo estoy aquí para decirte que ese no es el corazón de Dios.
Cuando Jesús habló de “los ritmos no forzados de la gracia”, Él quiso decir que hay facilidad y deleite cuando caminas en Su gracia.  Lo cual contrasta con la lucha y tensión que vienen con el esfuerzo propio.  Hay tal descanso cuando tú sabes que no hay nada que puedas hacer para ganar Su perdón.  ¡Renuncia a tu propia justificación, que la Biblia describe como ”trapos sucios” (Isaías 64:6), y con los brazos abiertos y el corazón abierto, recibe Su perdón!
La clave para salir de un ciclo de pecado y derrota es, recibir y dejar de golpearte a ti mismo.  Recibe y deja de castigarte porque tus pecados ya han sido castigados en el cuerpo de otro —Su nombre es Jesús, nuestro hermoso Señor y Salvador.  No es de extrañar que se llame al evangelio Las Buenas Noticias.
Cuando comprendas la gracia y el perdón de Dios, tú comprenderás la diferencia entre obligación y relación.  Bajo el Antiguo Pacto De La Ley, el vivir correctamente se hace por obligación religiosa.  Bajo el Nuevo Pacto De La Gracia, todo lo que hacemos hoy nace de una motivación interna que fluye directamente de una relación de amor con Jesús.
Amigo, Dios no es un legalista.  Él no quiere que tú leas Su Palabra solo porque Él lo dijo, como una obligación religiosa.  Él quiere que tú experimentes Su amor y pases tiempo en Su Palabra porque quieres disfrutar de Su dulce presencia.  Puedes leer Su Palabra desde el punto de vista del legalismo y tratar de ganar el perdón y la aceptación de Dios, o puedes hacerlo desde el punto de vista de una relación porque sabes que has sido perdonado.  La realidad es que, cuando no lees la Biblia, tú no debes sentirte culpable; debes sentirte hambriento.
Jesús te invita a experimentar “los ritmos no forzados de la gracia”.  ¡Acompáñate de Él y aprenderás a vivir con libertad y ligereza!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 19 de noviembre de 2019

¡Él Pagó Todo!


Medita En
Al que no conoció, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Yo predico el evangelio de la gracia porque las buenas nuevas de Jesús cambian vidas.  El evangelio es la buena noticia de que en el momento en que tú recibes a Jesús en tu vida y lo haces tu Señor y Salvador, todos tus pecados son perdonados y tú recibes el regalo de la vida eterna.  Tú eres justificado y hecho justo por tu fe en Jesucristo.  Tu justicia es un regalo de Él.  En Cristo tú ahora tienes una posición perfecta delante de Dios, pagada por la sangre preciosa y eterna de Su Hijo.  Ya no hay más juicio, castigo y maldición para ti porque el juicio completo, el castigo completo y la maldición completa por todos tus pecados cayeron sobre nuestro Señor Jesús en la cruz.  ¡Él pagó todo!
Esto es lo que le sucedió a Neil del Reino Unido cuando llegó a comprender que se había convertido en la justicia de Dios en Jesús:
Mientras leía un libro del Pastor Prince, fui liberado de una adicción a la pornografía de cuarenta años.  En el pasado, traté de salir de esta adicción por mi propio poder y con mis propias fuerzas, pero cada vez fallé.
Durante todo ese tiempo, el diablo usó esa adicción para acumular temores, culpa y condenación sobre mí.  Estos temores y vergüenza me impidieron pedir ayuda a los pastores de diversas iglesias a las que asistí durante este período de cuarenta años.  Yo incluso ocupé posiciones de liderazgo en algunos de estos lugares.
Al leer el libro del Pastor Prince, recibí una nueva revelación de quién soy en Cristo —yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús— y de cómo no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Fue a través de esta nueva revelación que el control de esta adicción sobre mi vida, se rompió para siempre.
Ahora uso un anillo en mi dedo medio izquierdo para recordarme que soy justo, tan justo como Jesús, que no hay ninguna condenación para mí porque estoy en Cristo Jesús, y que soy perfecto y santo ante los ojos de Dios.  Cada vez que el diablo trata de tentarme a ver pornografía, yo solo tengo que mirar el anillo para recordarme que yo soy la justicia de Dios en Cristo, y la tentación pierde el control sobre mí.
¡Aleluya!  De esto es de lo que te estoy hablando.  Amado, por largo que sea el tiempo que hayas estado luchado con una cierta tentación o adicción, la misma victoria que Neil tuvo y que todavía disfruta, puede ser tuya hoy.  Es tuya cuando tú sabes lo que la obra terminada de Jesús ha logrado para ti y recibes Su regalo de no condenación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de noviembre de 2019

¡Oh, Qué Alegría!


Medita En
En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  (Efesios 1:7)
En el momento en que invitaste a Jesús a tu corazón como tu Señor y Salvador, todos tus pecados fueron perdonados —tus pecados pasados, tus pecados presentes y tus pecados futuros.  Una vez que naces de nuevo, tú estás en Cristo.  Tú no tienes que intentar obtener el perdón.  Tú tienes el perdón de los pecados por medio de Su sangre y este perdón de pecados que tú tienes no es conforme a lo que has hecho, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios —¡Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos!
La Biblia nos dice que “la paga del pecado es muerte”. (Rom. 6:23)  En otras palabras, el castigo por el pecado es la muerte.  También nos dice que “sin derramamiento de sangre no hay perdón”. (Heb. 9:22, NVI)  Por lo tanto, la sangre es necesaria para el perdón de los pecados.  Es por eso que incluso bajo el antiguo pacto de la ley, el pecado fue cubierto temporalmente por la sangre de los animales sacrificados.
Las buenas noticias del evangelio son que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, bajó del cielo a la tierra y se sacrificó a Sí Mismo en la cruz.  Su sangre perfecta y sin pecado proveyó el perdón por todos nuestros pecados.  Tú y yo no podemos pagar por nuestros propios pecados, así que Él lo hizo por nosotros.  Ahora, todo aquel que crea en Él nunca morirá, sino que recibirá el regalo de la vida eterna.  ¡Aleluya!
Estimado lector, observa cómo David describe la bendición de un hombre cuyos pecados son perdonados:
«Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.  Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta».
—Romanos 4:7–8, NTV
¡Oh, qué alegría y qué bendición es recibir el perdón de los pecados!  Por el contrario, cuando los creyentes comienzan a preguntarse si ellos son realmente perdonados, esto lleva a todo tipo de inseguridades, temores y ataduras destructivas.  El temor y la inseguridad no pueden existir en una relación sana con Dios.  En una relación matrimonial, por ejemplo, si una esposa nunca se siente segura en el amor de su esposo por ella, ella nunca sacará fuerzas de ello, ni encontrará alegría en su matrimonio.  En lugar de prosperar, con el tiempo ese matrimonio se desintegrará.  Del mismo modo, nuestro Padre celestial no quiere que vivamos atrapados en una inseguridad perpetua porque no tenemos la seguridad de nuestro perdón.
Hoy, basado en la Palabra de Dios, alégrate y agradece a Dios por la bendición de Su perdón, pagado tan caro y dado a nosotros gratuitamente.  Deja que esta verdad del evangelio se ancle y se fortalezca en tu corazón, y aleje todo temor e y sentimiento de inseguridad.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 19 de octubre de 2019

Nuestra Parte En El Nuevo Pacto De La Gracia


Medita En
Por tanto, hermanos, sabed que por medio de Él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado.  (Hechos 13:38–39)
¿Cuál es nuestra parte en el nuevo pacto de la gracia?  ¡Nuestra parte en el nuevo pacto de gracia es simplemente creer!  ¿Qué debemos creer? ¡Debemos creer en Jesús!  Pero sígueme de cerca ahora, esta respuesta puede no ser tan directa como parece.  Si le preguntaras a las personas en la calle si creen en Jesús, probablemente obtendrías todo tipo de respuestas.  Habrá quienes crean que Jesús existió como una figura de la historia, un filósofo de la moral, un líder carismático o un profeta.  Lamentablemente, la verdad es que creer todas estas cosas acerca de Jesús, no los salvará.
Así que establezcamos lo que significa creer en Jesús.  Creer en Jesús es, ante todo, creer y recibirlo como tu Señor y Salvador personal que murió en la cruz por todos tus pecados.  Creer en Jesús es creer que Jesús es el único camino a la salvación y que una vez que lo recibes, recibes el regalo de la vida eterna.  Además, creer en Jesús es creer más allá de toda duda que todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— fueron castigados en la cruz y que hoy (aquí es donde se aplica la última cláusula del nuevo pacto), todos tus pecados e iniquidades, ¡Él ya no los recuerda MÁS!
Basado en el nuevo pacto de la gracia, ¿qué es lo que quiere Dios que tú creas?  Él quiere que tú creas con todo tu corazón que Él quiso decir cada una de las palabras cuando dijo: “pues tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12)  ¡Ves, en el nuevo pacto, no hay nada que nosotros podamos hacer, sino creer!  Tu parte en el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios es creer que tú estás completamente perdonado de todos tus pecados, y que la sangre de Jesús te limpia de toda tu injusticia e iniquidad.
A los ojos de Dios hoy, tú eres completamente justo por la obra terminada de Jesús.  El énfasis del nuevo pacto es creer que eres perdonado de todos tus pecados y que Dios los ha borrado de Su memoria.  Si tú no crees esto, será imposible para ti depender y esperar que Dios te proteja, te provea y te prospere.  Si no crees esto, eso te robará la capacidad de recibir Su bondad, bendiciones, favor inmerecido y éxito en tu vida.  Así que cree.  ¡Solo cree!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 19 de abril de 2019

¿Qué Pasó Realmente En La Cruz?


Medita En
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Un día, el Señor me mostró una visión de lo que sucedió en la cruz.  Yo vi cómo todos los pecados de toda la raza humana (mentiras, engaño, envidia, amargura, adulterio, adicción, esclavitud, asesinato) y todas las consecuencias de pecado (temor, enfermedades, culpa, dolor y condenación) giraban alrededor de Jesús como espíritus malignos y demonios, riéndose abiertamente, burlándose y atormentándolo.  Jesús se convirtió en un imán para todo el pecado y por Su propia voluntad aceptó todo ese pecado en Su propio cuerpo.
Tú y yo nunca seremos capaces de imaginar ese insoportable dolor que atravesó Su cuerpo en la cruz.  Todos los cánceres malignos, todos los tumores, todas las enfermedades y todos los dolores cayeron sobre Él al mismo tiempo.  Él, que no conoció pecado, tomó sobre Sí mismo el inmenso peso de todos los pecados oscuros e impíos, de todos los hombres.  Él lo tomó todo.
La Palabra dice que “Él Mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades”. (Mateo 8:17)  “Él Mismo” —un pronombre singular y reflexivo que significa la exclusión de ti y de mí.  Ya que Él Mismo recibió completamente el castigo, el juicio y la condenación por todos los pecados, tú y yo estamos excluidos de todo castigo, juicio y condenación por todos los pecados, cuando lo recibimos a Él como nuestro Salvador.
Pero la historia no terminó ahí.  Jesús no murió en la cruz mientras recibía sobre Sí Mismo todos los pecados de la humanidad.  Él los tomó todos y los aceptó todos en Su cuerpo.  Entonces, el fuego del juicio de Dios fue desatado sobre Su propio Hijo precioso, y solamente cuando todos los pecados habían sido castigados, Jesús gritó: “¡CONSUMADO ES!”, momentos antes de respirar Su último aliento. (Ver Juan 19:30)  Nota esto, Jesús se mantuvo en la cruz hasta que cada pecado que tú hayas cometido y vayas a cometer en cualquier momento, fuera castigado en Su propio cuerpo.  Es por eso que a lo que Jesús ha logrado en la cruz le llamamos, una “obra terminada”.
Hoy, tu parte es creer con tu corazón y confesar con tu boca que Jesucristo es el Señor de tu vida y que ha pagado por todos tus pecados en la cruz.  Si tú crees que todos tus pecados han sido perdonados, el pecado ya no tiene poder sobre ti.  Tú ya no tienes que andar más con “una montaña de pecado” sobre tus hombros, porque esa “montaña de pecado” estuvo colocada directamente sobre los hombros de otra persona —Jesús.  Él Mismo ya pagó el precio por tus pecados, ¡así que deja de condenarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de marzo de 2019

Salvación En El Nombre De Jesús

Medita En
El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A El sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  (2 Timoteo 4:18)
El Salmo 91 termina con este poderoso versículo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  Hace muchos años, el Señor abrió mis ojos para que viera que, aparte de los cuatro nombres de Dios con los que nos encontramos en los primeros dos versículos del Salmo 91, hay otro nombre de Dios, un quinto nombre, oculto en la última palabra del Salmo 91.
Verás, en hebreo, la palabra “salvación” es la palabra yeshua.  ¡Y Yeshua es el nombre hebreo de nuestro Señor Jesús!  ¡Esto es tan hermoso!  Lo que Dios estaba diciendo es: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Yeshua.”  Encontramos larga vida en nuestro Yeshua.  Puedes conocer a Dios como El Elyon, Dios Altísimo, como el Todopoderoso Shaddai, como Jehová e incluso como Elohim, ¡pero el nombre que te da plena y absoluta confianza es el nombre de Jesús!
No es suficiente saber que Dios es todopoderoso.  ¡Es más importante que tú sepas que Dios está dispuesto a usar Su poder y fuerza para salvarte!  Eso es lo que nuestro Señor Jesús hizo en la cruz por ti y por mí.  Él vino y nos mostró Su salvación sacrificándose a Sí Mismo en la cruz por tus pecados y por mis pecados.  Él murió joven para que nosotros podamos vivir por un largo tiempo.  Y no solo vivir mucho tiempo en este mundo.  En la cruz, Él compró para nosotros el regalo de la vida eterna, pagado con Su propia sangre.  En el momento en que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, ¡tu salvación en Él fue segura y asegurada!
Crecí en una iglesia en donde me enseñaron que cuando tú pecas, pierdes tu salvación y tienes que nacer de nuevo otra vez.  Esta enseñanza errónea oprimió mi mente día y noche.  El enemigo me atacó incesantemente con pensamientos de que había perdido mi salvación.  Mientras buscaba al Señor por respuestas, un día, Él abrió mis ojos y me dirigió al pasaje de las Escrituras de 2 Timoteo que está arriba.
Entonces, cuando la verdad de la Palabra de Dios entró en mí, toda la opresión me dejó.  Y cada vez que el pensamiento de que había perdido mi salvación levantaba su fea cabeza nuevamente, yo citaba este versículo, declarando con toda confianza: “Escrito está: ‘El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.’“  Amado, te recomiendo que medites en esta Escritura.  ¡En este versículo encontrarás la protección y la preservación del Señor para ti, por la eternidad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué Hay En Tu Corazón?


… Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones…
Hebreos 8:10
Muchos de nosotros hemos sido enseñados que no podemos confiar en nuestros corazones.  Citamos versículos como: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio…” (Jeremías 17:9), desconociendo que Jeremías se estaba refiriendo al hombre que no ha reconocido a Jesús como su Señor y Salvador.
He tenido personas que vienen a decirme: “Pastor Prince, no sé qué debería hacer con mi vida.”
¿Qué es lo que hay en tu corazón?”  Le pregunté a uno de ellos.
“Me encantaría trabajar con niños.”
“¡Entonces trabaja con niños!”
“Pero estoy esperando a que el Señor me diga que haga eso.”
“Bueno, Él ha puesto el deseo en ti, ¡así que ve y trabaja con niños!”
“Pero el deseo viene de mi corazón.  ¿Cómo puedo saber si éste es de Dios?”
Mi amigo, una vez que eres salvo, tú tienes un corazón totalmente nuevo (Ezequiel 36:26), y puedes confiar en los impulsos de tu corazón porque Dios habita en ti y Él te dirige desde tu interior.  Y no te preocupes porque Sus impulsos nunca van a contradecir Su Palabra.  Estos van a dirigirte al buen éxito.
A menudo te encuentras con que cuando sigues tus impulsos internos, es realmente Dios quien ha puesto esos deseos en tu mente y los ha escrito en tu corazón.  Recuerdo años atrás cuando me acerqué a uno de los líderes de nuestra iglesia y le dije: “Yo realmente pienso que tú has sido llamado para ser pastor a tiempo completo.”  Resultó que esto era una confirmación de lo que él realmente sabía en su interior.  Ves, Dios ya había estado dirigiéndolo desde su interior.   Hoy, él es uno de nuestros pastores a tiempo completo. 
Si tú disfrutas algo y deseas hacerlo, entonces, ¡ve por ello!  Ve con la corriente.  Dios Mismo dice que Él va a guiarnos desde nuestro interior.  No dudemos de Él.  Y no te preocupes por los resultados.  Tu parte es solo seguir la corriente.  ¡La parte de Dios es obrar en ti tanto el querer como el hacer!  (Filipenses 2:13)
Amado, debido a que Dios te ha dado un corazón nuevo, Él va a escribir Sus deseos en él.  Y mientras tú cumplas estos deseos, vas a dar fruto, y no vas a marchitarte y morir.  ¡Todo lo que hagas va a ser prosperado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 13 de febrero de 2018

Vive Una Vida Centrada En Jesús


... Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y virtud.
2 Pedro 1:3
¿Sabías que uno de los deseos de Dios es que tú vivas una vida satisfactoria y plena?  Y Él te dice en Su Palabra cómo puedes tener una vida que realmente te satisfaga.
En la escritura de hoy, leemos que el divino poder de Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y la piedad, y accedemos a ello por medio del conocimiento de Jesús, nuestro Señor y Salvador.  Por lo tanto, te animo a vivir tu vida teniendo a Jesús en preeminencia.  Asegúrate de estar sintonizado cada día con Su gracia, Su regalo de justicia, y Su misericordia.  Aprende a reconocer Su presencia en toda situación y obsérvalo llevarte a experimentar una vida verdaderamente satisfactoria y plena.
Mi amigo, cuando tú escoges priorizar y seguir a Jesús, el resultado es una vida que está completa, y es productiva y estable.  Así que, escoge poner a Jesús en el centro de tu vida hoy.  Se consciente de que Él es la fuente de todas tus bendiciones y que Él está contigo y por ti, ¡y prepárate para una vida en la que Su gracia, Su poder y Su sabiduría, van a fluir poderosamente en ti y a través de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


viernes, 28 de julio de 2017

Libertad De Hábitos Destructivos

… Entonces Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.”
Juan 8:11


He recibido muchos testimonios de personas que han sido libres de hábitos destructivos.  Son hermosas personas sinceras que deseaban experimentar este rompimiento, pero no sabían cómo.  Sin embargo, una vez que aprendieron sobre la justicia que viene de Cristo y no de sus propias obras, ellos comenzaron a confesar que seguían siendo la justicia de Dios cada vez que se sentían tentados.  Y paso a paso, cuanto más ellos decidían creer que eran justos en Cristo, y cuanto más se negaban a aceptar la condenación por sus errores pasados y por su tentación presente, ¡más se iban haciendo libres de las adicciones que los ataban!
Amado, Dios no quiere que tú caigas en pecado porque el pecado va a destruirte.
Pero aún si has fallado, tú debes saber esto: ¡No hay ninguna condenación porque tú estás EN CRISTO JESÚS y tus pecados han sido lavados por Su sangre!  Cuando Dios te ve a ti, Él no te ve en tus faltas.  ¡Desde el momento en que aceptaste a Jesús como tu Señor y Salvador personal, Dios te ve en el Cristo resucitado, sentado a Su diestra!  ¡Así como Jesús es limpio y sin mancha, así eres tú!  Dios envió a Su Hijo a morir en la cruz por ti mientras tú eras aún un pecador.  Obviamente, Él no solamente te ama cuando tú eres perfecto en tu comportamiento y tus pensamientos.  ¡Recibe hoy otra vez Su amor incondicional y Su regalo de la justicia, y se libre de cada pecado y adicción en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Pide En El Nombre De Jesús Y Recibe

En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.
Juan 16:23

¿Terminas siempre tus oraciones con “en el nombre de Jesús”?  Tal vez tu maestro de escuela dominical te enseñó a hacer esto, o tal vez has escuchado a líderes de la iglesia y otros creyentes pronunciarlo al final de sus oraciones.
Yo solía decir “en el nombre de Jesús” muy rápidamente, como si estas fueran palabras mágicas que conseguirían que mis oraciones fueran contestadas.  Entonces, un día, escuché al Señor preguntándome por qué estaba haciendo eso.
El Señor quería que me diera cuenta de que cada vez que yo oro y digo “en el nombre de Jesús,” estoy poniendo toda mi fe para que mi oración sea contestada, no en quien yo soy o lo que he hecho, ¡sino en la persona y el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y en lo que Él ha hecho en la cruz!
Siempre que le pedimos a Dios cualquier cosa en el nombre de Jesús, Jesús nos dice: “En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.”  Esto significa que en tu oración por sanidad, cuando tú dices “en el nombre de Jesús,” la sanidad viene sobre tu cuerpo enfermo porque es por Sus llagas que tú has sido sanado. (1ª Pedro 2:24)  En tu oración por protección, cuando tú dices “en el nombre de Jesús,” eres guardado a salvo porque la sangre de Jesús te protege y te libra del mal. (Éxodo 12:13)
Amado, el buen nombre de tu familia no puede salvarte.  El nombre de tu pastor no puede salvarte.  Incluso el nombre del último avance médico no puede salvarte.  Sólo un nombre bajo el cielo puede salvarte —¡Jesús!  Y la buena noticia es que Su nombre en hebreo, Yeshua, significa salvación —¡sanidad, protección, plenitud, bienestar, provisión, seguridad y liberación para ti y tu familia!
Así que, estos días cada vez que oro, yo disminuyo la velocidad al final de mi oración y digo: “Padre, te pido todo esto no basado en lo que yo he hecho o he dejado de hacer, sino basado en Jesús y Su obra terminada en la cruz.  Yo pido todo esto en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Jesús nos asegura que todo lo que pidamos al Padre en Su nombre, el Padre nos lo dará.


viernes, 20 de mayo de 2016

Permite Que Jesús Lave Tus Pies

Pedro le contestó: “¡Jamás me lavarás los pies!” 
Jesús le respondió: “Si no te lavo, no tienes parte conmigo.”
Juan 13:8

Quiero que te fijes en lo que el Señor le dijo a él: “Pedro, si no te lavo, no tienes parte conmigo.”  Lo que el Señor realmente le estaba diciendo a Pedro era: “Pedro, tú no puedes fluir junto conmigo, no puedes caminar junto a Mí en el ministerio, ni en el servicio, ni en efectividad, si no me permites lavar tus pies.”  Entonces Pedro le dijo: “Señor, [lávame] entonces no solo los pies, sino también las manos y la cabeza.” (Juan 13:9)
Pero Jesús le respondió diciendo: “El que se ha bañado no necesita lavarse, excepto los pies, pues está todo limpio; y vosotros estáis limpios...” (Juan 13:10)
¡Una vez que hemos aceptado a Cristo como nuestro Señor y Salvador, estamos bañados por completo, y limpios por Su sangre, de una vez y para siempre!  Su sangre nos ha perfeccionado para siempre, (Hebreos 10:14) así que, nosotros solo necesitamos lavar nuestros pies porque caminamos en el mundo y nuestros pies recogen polvo y suciedad, haciéndonos tropezar.
Así que, ¿cómo está Jesús lavando tus pies hoy?  Efesios 5:25-26 nos dice que “Cristo amó a la iglesia y Se dio a Sí Mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la Palabra.”
Nosotros, la iglesia, hemos sido limpiados con el lavamiento del agua con la Palabra.  Cuanto más nos ponemos bajo la enseñanza ungida que revela a Cristo por medio de la Palabra, más continuará la limpieza.  Y a medida que nuestros pies son lavados, ¡en vez de tropezar, estaremos caminando e incluso corriendo!
Hoy, levantado hasta lo más alto y exaltado en el cielo, Jesús está vestido con una túnica y un cinto de oro alrededor de su pecho. (Apocalipsis 1:13)  Como un siervo que utiliza su cinturón como una toalla para servir, Jesús quiere que nos sentemos y le permitamos a Él servirnos —lavando nuestros pies con una profunda revelación de Sí Mismo por medio de Su Palabra.  Amado, ¡esto es lo que nos da la victoria en nuestro diario caminar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Mientras recibimos una profunda revelación de Cristo por medio de Su Palabra, ¡vamos a ver la victoria en nuestro diario caminar!


martes, 22 de marzo de 2016

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?

He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27

¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más problemático.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Cuando Dios dice que nada es imposible para Él, es así!


miércoles, 13 de enero de 2016

Vive Una Vida Centrada En Jesús

... Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y virtud.
2ª Pedro 1:3

¿Sabías que uno de los deseos de Dios es que tú vivas una vida satisfactoria y plena?  Y Él te dice en Su Palabra cómo puedes tener una vida que realmente te satisfaga.

En la escritura de hoy, leemos que el divino poder de Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y la piedad, y accedemos a ello por medio del conocimiento de Jesús, nuestro Señor y Salvador.

Por lo tanto, te animo a vivir tu vida teniendo a Jesús en preeminencia.  Asegúrate de estar sintonizado cada día con Su gracia, Su regalo de justicia, y Su misericordia.  Aprende a reconocer Su presencia en toda situación y obsérvalo llevarte a experimentar una vida verdaderamente satisfactoria y plena.

Mi amigo, cuando tú escoges priorizar y seguir a Jesús, el resultado es una vida que está completa, y es productiva y estable.

Así que, escoge poner a Jesús en el centro de tu vida hoy.  Se consciente de que Él es la fuente de todas tus bendiciones y que Él está contigo y por ti, ¡y prepárate para una vida en la que Su gracia, Su poder y Su sabiduría, van a fluir poderosamente en ti y a través de ti!

Dios te bendiga.

* Pensamiento Del Día

“Cuando tú escoges priorizar y seguir a Jesús, el resultado es una vida que está completa, y es productiva y estable.”