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miércoles, 13 de marzo de 2019

Prueba Todo Lo Que Escuchas Con La Palabra De Dios

Medita En
No desprecien las profecías, sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno.  (1 Tesalonicenses 5:20–21, NVI)
Te animo a someter a prueba todo lo que escuchas con la Palabra de Dios.  Siempre le digo a mi iglesia que lean la Biblia por sí mismos en vez de simplemente tragarse todo lo que cualquier predicador, incluyéndome a mí mismo, diga.  Se sabio y no simplemente te lo tragues todo —¡el anzuelo, el sedal, el plomo y el pescador con todo y botas!  Se prudente cuando escuches algo que no sienta bien en tu espíritu, como cuando un predicador te dice que “Dios te da enfermedades para enseñarte una lección”.  Pregúntate: “¿Se alinea esto con el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios?  ¿Hay alguna escritura del nuevo pacto que respalde esta enseñanza?”
¡La respuesta es obvia una vez la alineas con Jesús y lo que Él ha hecho en la cruz por ti!  ¿Por qué te daría Dios enfermedades cuando Jesús tomó todas las enfermedades y dolores sobre Su propio cuerpo en la cruz?  Con absoluta seguridad en tu corazón de que la enfermedad no es de Dios, ¡tú puedes tener fe para ser sanado!  Pero, ¿qué seguridad podrías tener si creyeras la mentira de que esa condición viene de Dios?  Ahora, en vez de pensar que Dios está contra ti, ¡te diste cuenta de que Él está de tu lado!  ¡Tu confianza fue restaurada, tu fe renovada y Su sanidad puede fluir sin cesar a través de cada célula, tejido y órgano de tu cuerpo!
Déjame compartir contigo las palabras de Miles Coverdale, quien dijo: “Te ayudará mucho a comprender las Escrituras, si identificas y marcas no solo lo que se habla o se escribe, sino quién lo hace y a quién se dirige, con qué palabras, en qué tiempo, dónde, con qué intención, en qué circunstancia, considerando lo que pasó antes y lo que viene después”.
Concretamente, él dijo que para comprender la Biblia, necesitamos leer todo en su contexto.  Qué poderoso consejo recibimos del hombre que tradujo y produjo la primera Biblia en inglés en el Siglo XVI.
Mi amigo, separa correctamente los pactos cada vez que leas la Biblia y nunca serás avergonzado.  ¡Ahora que has recibido a Jesús en tu vida, tú estás bajo el nuevo pacto y es tu derecho del nuevo pacto disfrutar el favor inmerecido de Jesús para tener éxito en la vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 21 de octubre de 2018

Convierte Tus Preocupaciones En Oraciones


Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
Filipenses 4:6
Mi amigo, Dios no te quiere temeroso, ni inquieto, ni ansioso.  Al contrario, Él quiere que: “Por nada estéis afanosos, antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.”
Así que, cuando tengas una preocupación o un afán, de inmediato, convierte esa preocupación en una oración.  Eso es una súplica.  Y cuando estés perturbado por una preocupación  o una situación por la que no sabes cómo orar, ora en el Espíritu, es decir, en lenguas.  Y en medio de esa oración, agradece a Dios porque Él es tu sanidad, tu provisión, tu buen éxito y tu victoria.  Eso, mi amigo, es la acción de gracias.
“Pastor Prince, si estoy preocupado por algo, ¿cuánto tiempo debo orar?”
Permanece en oración.  Ora en el Espíritu hasta que la preocupación se vaya o se disipe, “y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:7)
Esto fue lo que uno de los miembros de nuestra iglesia hizo cuando se encontraba ansioso, tratando de tener acceso a una información importante en su unidad de memoria flash USB.  Después de un día entero en esto sin tener resultados, él finalmente dejó de estar ansioso y convirtió su preocupación en oración, pidiendo al Señor que solucionara este problema por él.  Mientras oraba en lenguas, también estaba siendo agradecido repitiendo en su corazón que tener al Espíritu Santo —el Ayudador— con él, era algo a su favor. (Juan 16:7)
Más tarde esa noche, usando la computadora de su esposa logró tener acceso a la información en su memoria flash después de varios intentos.  Él rápidamente hizo una copia de seguridad de esta información.  Fue sólo cuando en los intentos posteriores por utilizar nuevamente su  memoria flash en la computadora de su esposa falló, que él sutilmente se dio cuenta de que Dios había “resucitado” su memoria flash esa única vez, ¡para que él recuperara su información!
Amado, yo creo que todos nos preocuparíamos mucho menos y disfrutaríamos mucho más de nuestras vidas si solamente nos diéramos cuenta de esta verdad: ¡Nuestro Abba Padre es tan fuerte que no hay nada que Él no pueda hacer y es tan amoroso que no hay nada que Él no vaya a hacer por nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 5 de septiembre de 2018

El Pan De Hoy No Es Para Mañana


Danos hoy el pan nuestro de cada día.
Mateo 6:11
Los doctores han descubierto que la preocupación, el estrés, el temor y la ansiedad pueden causar úlceras estomacales, presión alta y otros problemas de salud.  La Biblia dice que “el corazón alegre es buena medicina, pero el espíritu quebrantado seca los huesos”. (Proverbios 17:22)  Además, dice que Dios quiere que seamos prosperados en todo y tengamos buena salud, así como prospera nuestra alma. (3 Juan 1:2)
Cuando nuestra iglesia era mucho más pequeña, yo solía preocuparme mucho sobre mis sermones, semanas antes de que tuviera que predicar.  Yo estaba tan estresado que desarrollé malestares en mi cuerpo.  Dos doctores me revisaron en diferentes oportunidades y hallaron que mi presión sanguínea estaba bastante alta.  Otros exámenes encontraron trazas de sangre en mi orina.  Incluso tuve leves ataques de pánico.  Creo que el diablo estaba tratando de terminar con mi ministerio y destruirme.
Pero alabado sea Dios, Él me liberó y me sanó, y me enseñó a no preocuparme.  Hoy, la iglesia es muchísimo más grande y yo he aprendido por la gracia de Dios a no preocuparme.  El versículo que me hizo libre fue: “Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana…” (Mateo 6:34)  Verás, si tú te preocupas por el mañana, ¡estás tratando de vivir hoy el mañana!
Mi amigo, Dios no quiere que hagas eso.  Jesús nos enseñó a orar: “Danos hoy el pan nuestro de cada día.”  Él no dijo: “Danos hoy nuestro pan de toda la semana.”  Dios nos da el pan de cada día, no el de la semana.  Dios no da hoy el pan de mañana.  ¡Y el pan de hoy no es para mañana! 
Esto significa que Dios quiere que tú vivas este día y no te preocupes por lo que sucederá o lo que tendrás que hacer mañana.  Él te da suficiente gracia para hoy, no para mañana.
“Pero Pastor Prince, ¡yo tengo una presentación muy importante que hacer mañana!”
Amado, cuando el mañana llegue, el pan —provisión y gracia— estará allí.  Yo no estoy defendiendo la pereza y la inactividad.  Por todos los medios, haz tus tareas, pero no te preocupes por ellas.  Solo confía en Aquel que quiere que le entregues a Él todas tus preocupaciones (1 Pedro 5:7), ¡y disfruta Su paz y Su vida hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué Hay En Tu Corazón?


… Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones…
Hebreos 8:10
Muchos de nosotros hemos sido enseñados que no podemos confiar en nuestros corazones.  Citamos versículos como: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio…” (Jeremías 17:9), desconociendo que Jeremías se estaba refiriendo al hombre que no ha reconocido a Jesús como su Señor y Salvador.
He tenido personas que vienen a decirme: “Pastor Prince, no sé qué debería hacer con mi vida.”
¿Qué es lo que hay en tu corazón?”  Le pregunté a uno de ellos.
“Me encantaría trabajar con niños.”
“¡Entonces trabaja con niños!”
“Pero estoy esperando a que el Señor me diga que haga eso.”
“Bueno, Él ha puesto el deseo en ti, ¡así que ve y trabaja con niños!”
“Pero el deseo viene de mi corazón.  ¿Cómo puedo saber si éste es de Dios?”
Mi amigo, una vez que eres salvo, tú tienes un corazón totalmente nuevo (Ezequiel 36:26), y puedes confiar en los impulsos de tu corazón porque Dios habita en ti y Él te dirige desde tu interior.  Y no te preocupes porque Sus impulsos nunca van a contradecir Su Palabra.  Estos van a dirigirte al buen éxito.
A menudo te encuentras con que cuando sigues tus impulsos internos, es realmente Dios quien ha puesto esos deseos en tu mente y los ha escrito en tu corazón.  Recuerdo años atrás cuando me acerqué a uno de los líderes de nuestra iglesia y le dije: “Yo realmente pienso que tú has sido llamado para ser pastor a tiempo completo.”  Resultó que esto era una confirmación de lo que él realmente sabía en su interior.  Ves, Dios ya había estado dirigiéndolo desde su interior.   Hoy, él es uno de nuestros pastores a tiempo completo. 
Si tú disfrutas algo y deseas hacerlo, entonces, ¡ve por ello!  Ve con la corriente.  Dios Mismo dice que Él va a guiarnos desde nuestro interior.  No dudemos de Él.  Y no te preocupes por los resultados.  Tu parte es solo seguir la corriente.  ¡La parte de Dios es obrar en ti tanto el querer como el hacer!  (Filipenses 2:13)
Amado, debido a que Dios te ha dado un corazón nuevo, Él va a escribir Sus deseos en él.  Y mientras tú cumplas estos deseos, vas a dar fruto, y no vas a marchitarte y morir.  ¡Todo lo que hagas va a ser prosperado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de marzo de 2018

Permite Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia


No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Hebreos 13:9
Dios no quiere que tu corazón esté lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere que tu corazón esté en reposo, fortalecido por Su gracia que es para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la confianza plena de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, Su sanidad, Su protección y Su provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley. (Deuteronomio 28:1-2)  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados”. (Hebreos 8:12)
Así que, permite que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutar Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

jueves, 30 de noviembre de 2017

Gracia Para Cada Día

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.  Basta a cada día su propio mal. 
Mateo 6:34
Cuando los israelitas estaban en el desierto, Dios los alimentó cada mañana con mana.  Todo lo que tenían que hacer era recoger el mana para ese día.  Pero el mana no podía ser guardado para el siguiente día porque generaba gusanos y hedía. (Éxodo 16:13–20)
El principio espiritual aquí es que Dios nos da mana o gracia para cada día.  Y la gracia que Él nos da para hoy, no es para ser “guardada,” ni para ser usada  el día de mañana.  Él te da gracia el día de hoy para las necesidades de este día.  No te preocupes por las necesidades de mañana.  Cuando llegue mañana, descansa seguro de que habrá una provisión fresca de Su gracia.
Si vas a gastar tu precioso tiempo y energía el día de hoy, preocupándote por las necesidades de mañana, de la próxima semana o del próximo mes, solamente entrarás en un ciclo de agitación, preocupación y temor.  Además, te perderás de lo que la gracia de Dios está proveyéndote este día.
Así que, renuncia a preocuparte por mañana, por la próxima semana, por el próximo mes y por el próximo año.  Con cada día que llega, Dios te da gracia nueva para hacer lo que necesitas hacer ese día.  Solamente descansa en Su fidelidad, enfócate en este día que Él te está dando, ¡y disfruta Su provisión fresca de gracia para suplir las demandas de todas tus necesidades HOY!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 14 de octubre de 2016

‘Todo Lo Mío Es Tuyo’

… “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.”
Lucas 15:31

Después de hacer algunos mandados para sus padres, un niño se dirigió a su padre y le dijo: “Yo sé por qué tú y mamá me tuvieron.”  “¿Por qué?” preguntó su padre.  “¡Así ustedes tendrían a alguien para hacer los mandados por ustedes!” exclamó el muchacho.
Al igual que el niño, ¿ves a Dios como un Padre que exige obediencia y servicio de tu parte?   ¿Has sentido alguna vez que a menos que le obedezcas y guardes todos Sus mandamientos, tú no tienes derecho a ser bendecido por Él?
Jesús compartió la historia del hijo pródigo para mostrar cómo algunos de nosotros llamamos a Dios “Padre” y sin embargo, no conocemos Su corazón.  Existen dos hijos en esta parábola.  Sabemos lo que pasó con el hijo pródigo, pero también podemos aprender algo del hijo mayor.  Esto es lo que él le dijo a su padre cuando descubrió que su padre había ofrecido una fiesta para celebrar el regreso de su irresponsable y derrochador hermano: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.” (Lucas 15:29)
Ahora, este hijo creía que su padre lo había traído al mundo para que le sirviera.  Vio a su padre como alguien que emitía mandamientos para él todo el tiempo.  Y se vio a sí mismo como alguien que tenía que obedecer esos mandamientos para disfrutar de su herencia.  Pero la verdad es que el padre ya le había dado su herencia. (Lucas 15:12)  El padre incluso le recordó cariñosamente: “Hijo... todo lo mío es tuyo.”  ¡Y yo estoy seguro de que esa herencia incluía a más de un cabrito!
Como el hijo mayor, ¿has fallado tú en comprender el corazón de tu Padre?  Tu Padre celestial ya te dio una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.  Él quiere que tú sepas que has recibido el Espíritu de adopción. (Romanos 8:15)  Así que, llámalo: “¡Abba, Padre!” y conoce lo mucho que Él te ama.  Y debido a que tú eres Su heredero, ¡todo lo que Él tiene es tuyo, para que lo disfrutes hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tu Padre celestial ya te ha dado una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.


jueves, 1 de septiembre de 2016

No Pongas Tu Fe En Las Dietas Y El Ejercicio

Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.
Salmos 118:8

Mucha gente piensa que la forma de estar saludable es vigilando lo que comen.  Por ejemplo, muchas personas dicen que la dieta Mediterránea es muy saludable.  Estoy de acuerdo, de manera general.  Pero ¿sabías que las personas a las que Jesús sanó también llevaban una dieta Mediterránea?  Ellos no comían carne de cerdo, ni camarones, por ejemplo, porque eran judíos y estas cosas no son kosher para ellos.
Sé que quieres caminar en salud divina.  Pero Dios no quiere que tu enfoque esté en la comida —qué comer, qué no comer— ni en hacer ejercicio —cómo ejercitarte, cuándo ejercitarte.  Estos son medios naturales en los que la gente del mundo confía.  Es mejor confiar en el Señor y en Su obra terminada, que poner nuestra confianza en los últimos planes de alimentación y regímenes de ejercicio hechos por los hombres.
En la cruz, Jesús tomó tus enfermedades y llevó tus dolores, y por Sus heridas fuiste sanado (Isaías 53:4-5).  La Biblia incluso nos dice cómo escapar de la enfermedad y la muerte prematura —al discernir el cuerpo del Señor cuando participamos de la Cena del Señor (1a Corintios 11:29-30).  Pero en vez de centrarnos en estas verdades, muchos de nosotros preferimos centrarnos en la dieta y el ejercicio.
Ahora, yo no estoy en contra de alimentarse bien o hacer ejercicio.  Yo mismo me ejercito y cuido lo que como.  Por ejemplo, no me gusta comer alimentos grasosos porque me hacen sentir incómodo.  Y cuando tengo que predicar, hago lo que puedo para no comer alimentos que me hacen eructar.
Pero yo como generalmente cosas saludables no porque confíe en la dieta para estar sano.  Yo no me ejercito porque confíe en el ejercicio para estar sano.  No, yo confío en la obra terminada de Cristo para estar sano.  Yo como bien, porque me gusta sentirme bien y hago ejercicio porque disfruto el ímpetu, el sudor.
Dios quiere que tú seas libre cuando se trata de comer y hacer ejercicio.  No hagas leyes para comer y hacer ejercicio, y luego confíes en estas leyes para que te den salud “divina”.  Confía en la obra terminada de Cristo.  Discierne Su cuerpo cuando participas de la Comunión de la Santa Cena.  ¡Y simplemente disfruta de tu comida y tu jornada de ejercicios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Es mejor confiar en el Señor y en Su obra terminada, que poner nuestra confianza en los últimos planes de alimentación y regímenes de ejercicio hechos por los hombres.