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martes, 14 de abril de 2020

Elige La Parte Buena Y Se Bendecido

Inspiración de Gracia
… “Yo Soy el Señor tu Dios, que te enseña para tu beneficio, que te conduce por el camino en que debes andar.”  (Isaías 48:17)
Dios nos instruye para nuestro propio beneficio.  Él quiere que nosotros tengamos beneficios en cada área de nuestras vidas —salud, finanzas, profesión, matrimonio y relaciones familiares.  La Biblia dice que es Dios quien nos enseña para nuestro beneficio.  Y es Él quien nos guía por el camino que debemos seguir.
El corazón de Dios siempre busca lo mejor para nosotros.  Nosotros solo tenemos que sentarnos a Sus pies, escuchar Su Palabra y simplemente tener una comunión fresca con Él todos los días, y Él hará que nuestro camino sea fructífero. (Ver Salmos 1:2–3)
Pero nosotros estamos constantemente bombardeados con cosas que debemos hacer todos los días, como mandar a los niños a la escuela, asistir a una reunión de trabajo o hacer una presentación de ventas.  Del mismo modo, en la iglesia, hay tantas cosas importantes que atender —ministrar a los necesitados, alcanzar a los perdidos y sanar a los enfermos.  ¿Pero sabes algo?  Todas estas cosas serán atendidas cuando nos sentemos a los pies de Jesús y escuchemos Su Palabra.
¿Cuál fue la respuesta del Señor a la queja de Marta de que su hermana estaba sentada a Sus pies y lo escuchaba, en lugar de ayudarla con las muchas tareas?  “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual que no le será quitada” (Lucas 10:41–42)
Sin embargo, muchos de nosotros somos como Marta.  Nos preocupamos por muchas cosas.  Y estamos tan ocupados que no tenemos tiempo para sentarnos a los pies de Jesús para escuchar Su Palabra y disfrutar de la comunión con Él.  Cuando fallamos en tomar de Él, terminamos corriendo con nuestras propias fuerzas y confiando en nuestra propia carne y sabiduría para hacer las cosas.  ¡Escucha, tú nunca tendrás un plan mejor que el de Dios!
Amigo, ¿quieres ser guiado por la sabiduría y el tiempo de Dios para tomar tus decisiones?  Entonces, elige la parte buena como lo hizo María.  Pasa tiempo con Jesús, abre tu Biblia y di: “Señor, háblame.”  ¡Vas a encontrar que tu Padre celestial tiene cuidado de tus problemas, te enseña y te dirige para que obtengas beneficios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de noviembre de 2019

Haz Grandes Hazañas


Medita En
… Más el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas].  (Daniel 11:32)
¿Alguna vez te has preguntado qué le da a una persona la fuerza para convertirse en un campeón, como Daniel o David en las Escrituras?  El libro de Daniel nos dice que “… el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas]”. (Dan. 11:32)  Daniel mismo comenzó como un joven cautivo tomado de Jerusalén para servir en las cortes de los reyes de Babilonia y Medo-Persa.  Sin embargo, Daniel se destacó entre sus compañeros.  Durante su vida, él interpretó sueños por la sabiduría de Dios y demostró un “espíritu extraordinario” que las personas a su alrededor podían ver. (ver Dan. 6:3)  Él siempre halló favor a los ojos de los reyes gentiles a los que servía y experimentó una liberación sobrenatural cuando parecía no haber salida.  Daniel salió ileso del foso de los leones, porque él conocía a su Dios, Su poder y el sentir de Su corazón por él.
Querido lector, ¿es esto lo que deseas hoy —caminar con tal fortaleza, sabiduría y favor que son innegables e irresistibles?  ¿Deseas ver la clase de milagros y rompimientos que Dios puede hacer en tu vida?  Entonces te animo a que sigas escuchando y creciendo en el conocimiento de la gracia y la misericordia de Dios para ti.  En la historia de Daniel, el Señor, por medio de un ángel, se dirigió a él llamándolo “hombre muy estimado”. (Dan. 10:11)  Así que, cuanto más escuchas y confías en Su amor por ti, más vas a vivir la vida con confianza y un espíritu diferente y excelente que te distingue de los demás y testifica de Su poder en su vida.
Considera también al joven David, el pastorcito que fue lo suficientemente valiente como para desafiar y derrotar a Goliat cuando los otros se encogían de miedo.  David conocía a Dios como un Dios guardador de pactos, que lo amaba.  A David le recordaban el amor de Dios por él cada vez que mencionaban su nombre, porque el nombre de David significa “amado”, el amado del Señor.  Yo creo que David se convirtió en un adorador increíble, un líder amado por su pueblo y un hombre conforme al corazón de Dios porque él sabía y era consciente de cuánto lo amaba el Señor.  Incluso cuando David falló, creo que fue la revelación de que él aún era amado por el Señor lo que le permitió seguir adelante.
Amado, oro para que mientras tú sigas leyendo la palabra de Su gracia en estos devocionales y escuches mensajes de Su gloriosa gracia, puedas llegar a conocer verdaderamente el amor del Señor por ti y lo abraces con tu corazón y tu alma.  Su amor te hará fuerte y te hará hacer grandes hazañas.  ¡Cuando tú conozcas lo mucho que Dios te ama, vas a derribar a los gigantes en tu vida y tu vida testificará de Su bondad y gloria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 29 de junio de 2019

Dios Puede Y Quiere

Medita En
Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.  (Mateo 8:2–3)
Probablemente todos los cristianos creen que Dios tiene el poder para bendecir, sanar, proteger, prosperar y hacer que alguien tenga éxito.  Sin embargo, sabemos que no todos los cristianos creen que Dios quiere hacer todo eso por ellos.  Mateo 8:1–3 registra la historia de un leproso que acercó a Jesús porque quería ser sano.  Él dijo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”.  El leproso no dudaba del poder de Jesús para sanarlo, pero no estaba seguro de si Jesús quería sanarlo a él, que era un leproso que había sido excluido por todos.  En otras palabras, él creía en la omnipotencia de Dios, pero no estaba seguro de si el corazón de Dios tenía amor y favor inmerecido para él.  Estoy seguro de que conoces creyentes que son así.  Ellos pueden creer en el poder de Dios, pero no están seguros del corazón de Dios hacia ellos.  Saben que Dios puede, pero no están seguros de si Él quiere
Amigo, ¡no seas como ese leproso que malinterpretó completamente a Jesús!  Veamos cómo le respondió Jesús.  Esto es importante porque sería la misma respuesta que Jesús te daría si te acercaras a Él hoy.
Mateo 8: 3 registra que “Extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero, sé limpio.”  ¿Puedes ver cuán personal es el ministerio de Jesús?  Él no tocó a cada persona que sanó.  Algunas veces, Él simplemente habló y los enfermos fueron sanados.  Pero en este caso, Jesús extendió Su mano y tocó al leproso con ternura.  Yo creo que Jesús hizo esto para sanarlo, no solo de su lepra, sino también de las cicatrices emocionales que él había recibido durante años de rechazo.
La lepra era una enfermedad altamente contagiosa y la ley prohibía que los leprosos entraran en contacto con el pueblo.  Esto significa que durante años, este leproso había sido rechazado por todos los que vieron su condición, incluso los miembros de su propia familia.  Él probablemente apestaba a carne en descomposición y a abandono, y su apariencia debe haber sido repulsiva.
Pero sin inmutarse, Jesús lo tocó, dándole el primer toque humano que tuvo desde que contrajo la enfermedad. La Biblia nos dice que de inmediato, su lepra fue limpiada y el hombre recibió su sanidad.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre. (Hebreos 13:8)  Cualquiera que sea el rompimiento de esa situación por el que estás creyendo en Él, Él te dice: “QUIERO”.  Ya no dudes de Su corazón que late de amor por ti.  ¡Deja de estar ocupado en descalificarte a ti mismo y déjate absorber completamente por Su amor y gracia (favor inmerecido) hacia ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de abril de 2019

Revelando El Corazón Del Padre

Medita En
Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó… Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies; y traed el becerro engordado, matadlo y comamos y regocijémonos; porque este hijo mío estaba muerto ya ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron a regocijarse.  (Lucas 15:20, 22–24)
Una de las parábolas más hermosas de la Biblia es la Parábola del Padre del Hijo Pródigo. (Lucas 15:11–32)  Muchos comentaristas la llaman la Parábola del Hijo Pródigo, pero el verdadero héroe de esta historia es el padre y su amor por sus dos hijos.  Es una parábola que Jesús utilizó hábilmente para revelarnos el verdadero corazón de nuestro Padre celestial, amoroso y lleno de gracia.
Por favor toma unos minutos para leer la parábola completamente, y mientras la lees, considera esto: ¿Cuál es tu opinión de Dios, especialmente cuando has cometido una equivocación?  ¿Lo ves como un juez todopoderoso, distante e insensible que se enoja siempre que fallas y que constantemente tiene que ser apaciguado?  ¿O lo conoces como tu Papá, tu Padre Abba al que puedes correr en cualquier momento, incluso cuando has fallado?  ¿Lo puedes ver esperando inquebrantable y pacientemente que tú regreses a Él, y luego corriendo por el camino para encontrarte, con lágrimas sobre Su rostro, abrazándote y cubriéndote con Sus besos?
Mientras estudiaba la Palabra, el Señor me reveló que muchos creyentes han llegado a un lugar en donde han olvidado a su Padre celestial.  Se han olvidado de Su amor, Su gracia y Su amorosa bondad.  Ellos se relacionan con Dios de manera judicial y transaccional, se presentan ante Él con aprensión y temor, le presentan sus faltas y se retiran rápidamente antes de recibir el castigo y la condena que ellos creen que legalmente merecen de Él.  Lo perciben exclusivamente como un Dios de santidad, justicia y juicio —Su rostro duro y firme, Sus poderosos brazos cruzados en insatisfacción y desaprobación.  Ellos ven a un Dios que se disgusta fácilmente, que rápidamente se enoja, que permanentemente se decepciona de ellos y que está impaciente por que aplaquen Su ira.
Esta creencia equivocada de quién es realmente Dios ha llevado a muchos a sentir temor, culpa, depresión e inseguridad.  Y es por eso que es sumamente vital que nosotros podamos ver el corazón del Padre como nos lo ha revelado Jesús en esta parábola eterna.
Amado, ¿ves Su corazón amoroso atento de ti?  Hay un vacío en nuestros corazones que solo puede ser llenado por el amor del Padre.  Yo creo que si tú permites que el Padre entre a tu corazón hoy y te llene con Su amor perfecto, tú vas a encontrar la alegría, la confianza, la realización y la libertad que has estado buscando en la vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 11 de abril de 2019

¡Mira Su Provisión!

Medita En
Y en otro día de reposo entró en la sinagoga y enseñaba; y había allí un hombre que tenía la mano derecha seca… Y después de mirarlos a todos a Su alrededor, dijo al hombre: “Extiende tu mano”. Y él lo hizo así, y su mano quedó sana.  (Lucas 6:6, 10)
Debe haber atraído muchas miradas —algunas curiosas, algunas simpatizantes, algunas posiblemente de disgusto.  Para el propietario y todos los que lo vieron, la mano seca debe haberse deletreado “desafiante”, “difícil” y muy probablemente “imposible de curar”.
Pero donde otros vieron la sequedad, Jesús solo vio la provisión de sanidad y plenitud de Dios disponible para ese hombre.  Por eso le dijo: “Extiende tu mano”.  Jesús no vio la carencia que otros vieron.  Él solo vio toda la superabundante provisión de gracia del Padre sobre esa mano seca.  ¡Él vio el corazón del Padre deseoso de sanar y bendecir a ese hombre!
Hoy, no te enfoques en tu dolor, tus síntomas o el reporte médico adverso que recibiste.  Sea que se trate de un dolor de espalda, un corazón enfermo o una matriz estéril, mira Su poder sanador envolviendo tu cuerpo.  ¡Mira Su gracia proveyendo para ti vida y salud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 27 de febrero de 2019

El Lugar Correcto, El Momento Correcto

Medita En
Jesús le dijo [a Pedro]: “… para que no los escandalicemos, ve al mar, echa el anzuelo, y toma el primer pez que salga; y cuando le abras la boca hallarás un siclo; tómalo y dáselo por ti y por Mí.”  (Mateo 17:26–27)
Lo que sea que necesites, Jesús conoce en dónde puedes obtenerlo y de quién puedes obtenerlo.  ¡Jesús puede posicionarte en el lugar correcto, en el momento correcto!
Cuando Pedro quería pagar el impuesto del templo, Jesús le dijo que lo obtuviera del primer pez que saliera del mar. (Ver Mateo 17:26–27)  Luego, cuando Jesús necesitaba un asno para viajar a Jerusalén, le dijo a dos de Sus discípulos de qué aldea lo obtendrían. (Ver Mateo 21:1–3)  Cuando Jesús necesitaba un lugar para comer la Pascua con Sus discípulos, dio a dos de Sus discípulos instrucciones específicas sobre con quién reunirse y seguir, y qué decir al dueño de la casa, ¡que ya había amueblado y preparado un gran aposento alto! (Ver Marcos 14:13–15)
Mi amigo, ¿no es maravilloso saber que Jesús conoce lo que necesitas y que ya ha ido adelante en tu futuro y ha hecho provisión para tu buen éxito?  ¡Al depositar tu confianza y descansar en Su amoroso corazón, Su paz te llevará a hacer las cosas correctas, en el momento correcto, en el lugar correcto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 20 de febrero de 2019

La Diferencia Es La Cruz

Medita En
 “El ladrón solo viene para robar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vid, y para que la tengan en abundancia.”  (Juan 10:10)
Poco después de que la tragedia del 11 de septiembre sucediera, algunos creyentes declararon públicamente que Dios estaba juzgando a los Estados Unidos por sus pecados.  Cuando escuché eso, yo solo pude imaginar a algún terrorista en algún lugar de Afganistán estando de acuerdo con ellos y pensando que "dios" lo estaba usando para juzgar a los Estados Unidos.  ¿Puedes darte cuenta que algo anda mal cuando los creyentes y los terroristas están de acuerdo en algo?  Miles de personas murieron y muchas familias, amigos y seres queridos se vieron envueltos en dolor.  ¿Cómo podría entonces ser la obra de nuestro Padre amoroso?  Lee la Biblia por ti mismo.  Ésta dice que Dios “no quiere que nadie perezca”. (2 Pedro 3:9)  El terrorismo es obra del diablo.  No es obra de nuestro Padre amoroso.
Pero Pastor Prince, ¿no usó Dios a Elías para hacer descender el fuego de juicio sobre los que se oponían a Él?
Sí, la historia de un juicio de fuego literal que cayó sobre los enemigos del profeta Elías se cuenta en 2 Reyes 1:1–15, y hay otros relatos del juicio de Dios en el Antiguo Testamento, tal como el de Sodoma y Gomorra. (Gén. 19:24–25)  Pero Dios quiere que podamos dividir correctamente Su Palabra. (2 Timoteo 2:15)  Él quiere que seamos astutos al dividir correctamente y separar claramente lo que pertenece al antiguo pacto de la ley y lo que pertenece al nuevo pacto de la gracia.  Él quiere que podamos distinguir lo que ocurrió antes de la cruz de lo que ocurrió después de la cruz, para entender la diferencia que ha hecho la cruz.  ¡Muchos creyentes de hoy viven como si la cruz no hubiera hecho ninguna diferencia!
No simplemente me creas que Dios no va a llamar el fuego del juicio sobre ti hoy.  Mira por ti mismo lo que Jesús dijo sobre lo que Elías hizo.  ¿Recuerdas la ocasión en que Jesús quería entrar en cierta aldea en Samaria, pero la gente allí se negó a recibirlo?  Cuando los discípulos de Jesús vieron que la gente rechazaba a Jesús, dijeron: “Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma, tal como Elías hizo?”  Pero, ¿cómo les respondió Jesús?  Acaso les dijo: “¡Es una gran idea! Ciertamente ustedes son discípulos que llevan Mi corazón?”  ¡No, por supuesto que no!  Lee tu Biblia.  Él se volvió a Sus discípulos, los reprendió con firmeza y dijo: “Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas.” (Lucas 9:54-56)
Mi amigo, el Espíritu de Jesús en el nuevo pacto de la gracia no es el espíritu del antiguo pacto de la ley durante el tiempo de Elías.  Jesús quiere que hoy tú tengas plena seguridad en tu corazón de que Él no vino a condenarte ni a destruirte.  ¡Él vino para salvarte! (Juan 3:17)  El diablo viene para robar, matar y destruir, pero Jesús vino para que tú tengas vida y la tengas en abundancia. (Juan 10:10)  Él quiere que tú vivas una vida marcada por Su amor, poder y bendiciones.  Donde hay relaciones rotas, estas se restauran.  Donde hay malos hábitos, estos se rompen.  Y donde hay problemas, tú te levantas en victoria.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 13 de julio de 2018

La Buena Vida Sin El Sudor


Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?
Mateo 6:26
Muchas personas son de la opinión que la buena vida no sucede sin el trabajo duro y toneladas de sudor.  Ellos creen que para alcanzar el éxito, tú primero necesitas tener cierto certificado de estudios, cierta formación profesional, cierto trabajo en particular y cierto número de años de trabajo duro.  Yo tengo buenas noticias para ti: Dios tiene un mejor camino.
Todos debemos trabajar, pero el mundo quiere que tú creas que hay un proceso natural de sembrar, segar y recolectar, acompañado por esperar, trabajar y estresarse, antes de que la buena vida realmente llegue.  Pero Dios dice: “Mi pueblo no necesita pasar por este proceso natural para disfrutar la buena vida, porque ellos no pertenecen al sistema de este mundo.  ¡Ellos pueden actuar desde Mi economía y Yo puedo darles la buena vida de inmediato!”
De la misma manera en que Dios alimenta a las aves, que no pasan por el sistema del mundo, sembrar – luego – segar – luego – recolectar, ¡Él quiere y hará mucho más por ti!
Tu Padre celestial quiere que tú conozcas la generosidad de Su corazón para ti, y sepas lo mucho que Él quiere hacerte una persona exitosa.  Un ejemplo de ello es lo que le sucedió a un miembro de la iglesia que creía en esta verdad.  Después de dejar su trabajo, él confió en que Dios le proveería uno mejor.  Luego de solo cuatro meses, él se encontraba dirigiendo dos empresas.
Su recién formada empresa de distribuciones, no solo consiguió un gran proyecto en Singapur, sino que también se convirtió en la principal distribuidora para el Sureste Asiático, de una línea popular de productos de Estados Unidos.  Su segunda empresa, que proveía servicios de consultoría, recibió dos proyectos, uno de una empresa de Corea y uno de una empresa de Hong Kong, por una suma de seis cifras, en dólares.
Hoy, Dios quiere que tú sepas que no perteneces al sistema del mundo.  Tú eres del reino de Dios —el mismo reino que alimenta a las aves que no trabajan, sino que simplemente confían en su Creador por la provisión de su vida.  Convéncete de que tú tienes más valor que las aves para tu Padre celestial, y permítele darte la buena vida, sin el trabajo y el esfuerzo del mundo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 17 de junio de 2018

En El Nuevo Pacto Dios Dice “Lo Haré”


"Pondré Mis leyes en la mente de ellos.. Yo seré su Dios… Tendré misericordia de sus iniquidades… nunca más me acordare de sus pecados."
Hebreos 8:10, 12
Puede ser que hoy te estés sintiendo estresado en el trabajo porque tu jefe te dio una lista de cosas por hacer.  Tal vez te dijo: “Tienes que escribir esta carta.  Tienes que reunirte con este cliente.  Tienes que escribir este reporte.  Tienes que…”  No sería agradable si tu jefe en vez de eso te hubiera dicho: “Yo escribiré esta carta por ti.  Yo me reuniré con este cliente por ti.  Yo escribiré este reporte por ti.  Yo haré…”
Bueno, tu jefe puede no ser tan amable, ¡pero tu Padre celestial lo es!  Cuando Él encontró defecto en el antiguo pacto y estableció el nuevo pacto (Hebreos 8:7-8) con la sangre de Su Hijo, Sus “Tú has” se convirtieron en “Yo haré”.
Verás, bajo el antiguo pacto, el enfoque es en ti —Tú no harás… Tú no deberás… Tú no podrás… Es todo acerca de tu desempeño, tu obediencia, tus obras.  Pero bajo el nuevo pacto, Dios dice: “Pondré Mis leyes en la mente de ellos.. Yo seré su Dios… Tendré misericordia de sus iniquidades… nunca más me acordare de sus pecados.”  Ya no se trata de ti obrando para Dios, ¡sino de Dios obrando para ti, en ti, y por medio de ti!
“¿No hay ahí algo para que yo haga?” podrías preguntar.
Mi amigo, la única cosa que debes hacer es creer los “Yo haré” de Dios.  Mientras más creas Sus “Yo haré”, es decir, Sus promesas, más vas a conocer las intenciones de Su corazón en relación a ti, y tu fe aumentará.
Sería insensato de mi parte solo decirte: “¡Vamos hombre, ten fe!”  Tú encontrarías difícil tener fe porque yo no te estaría dando nada para edificar esa fe en ti.  Pero si yo fuera a decirte todo lo que Dios dice que Él hará por ti, la fe brotaría en tu corazón.  Fe es la respuesta que damos al conocer lo que Dios dice que Él hará por nosotros.
Así que, lo mejor que tú puedes “hacer” bajo el nuevo pacto, es no enfocarte en lo que deberías hacer para Dios, ¡sino en lo que Dios dice que Él hará por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 30 de julio de 2017

Acércate A Jesús

‘Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de Mí, tú y tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ovejas y tus vacas y todo lo que tienes.  Allí proveeré también para ti… para que no pases hambre tú, tu casa y todo lo que tienes.’
Génesis 45:10-11

En la historia de José en el Antiguo Testamento, después de que José les revela a sus hermanos su identidad, les dice que regresen a su padre, y que le digan que venga pronto a él.  José había arreglado que su familia habitara en la tierra de Gosén, en donde ellos, con sus hijos y todo lo que poseían, estarían cerca de él.
El nombre “Gosén” significa “acercarse.”  Mi amigo, el Señor quiere que tú estés en “Gosén,” que es un lugar de intimidad con Él.  Su amoroso corazón no está satisfecho solo con borrar tus pecados.  No, Él quiere más.  Él te quiere en Su presencia.  ¡Él te quiere en el lugar en donde Él puede derramar el inmenso amor de Su corazón en ti!
Cuando tú te acercas a Jesús, mira lo que sucede.  José le dice a sus hermanos que también le digan a su padre: “Allí proveeré también para ti, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no pases hambre tú, tu casa y todo lo que tienes.”  Amado, cuando tú te acercas a tu José celestial, Él va a proveer para ti y tus pequeños.  En medio de la hambruna económica en el mundo, en medio del alza del combustible y los costos de los alimentos, no te desesperes.  Acércate a Jesús, porque allí, en “Gosén,” en ese lugar de intimidad, ¡Él va a proveer para ti y toda tu casa!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 26 de octubre de 2016

La Ternura del Corazón De Dios Por Ti

A fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Efesios 2:7

¿Alguna vez has sacado las cosas fuera de proporción y te has enfadado con Dios cuando pasabas por un momento difícil?  Esto les sucedió a los discípulos de Jesús cuando una tormenta les golpeó fuerte.  En su temor por ahogarse, ellos clamaron a Jesús, quien estaba tomando una muy necesaria siesta en el barco, “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?” (Marcos 4:38)
Por haberlo acusado de no preocuparse por ellos, se podría pensar que recibieron una reprimenda de Jesús.  Pero fue el viento quien recibió Su reprensión, y en seguido vino una gran calma. (Marcos 4:39)  Debido a la ternura de Su corazón por los Suyos, Jesús no perdió el tiempo ofendiéndose.  En cambio, Él se hizo cargo del problema que le había causado a Sus discípulos ansiedad y miedo.
Esto también les sucedió a dos hermanas, Marta y María, quienes no dudaron en hacer saber a Jesús cómo se sentían, cuando Él finalmente apareció días después de que su hermano Lázaro había muerto.  Ambas hermanas, le hicieron la misma observación: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (Juan 11:21, 32)
Ambas hermanas habían visto los milagros de misericordia y amor de Jesús.  Ahora, en su dolor, se centraron en cómo Él podría haber evitado la muerte de su hermano, pero no lo hizo.  Ellas no conocían Su corazón —la ternura que éste sentía por ellas y cómo Su ayuda nunca iba a fallarles, sino que incluso se extendería hasta levantar a su hermano de la muerte. (Juan 11:41-44)
Amado, tu Padre celestial te ve tratando de mantenerte a flote cuando estás en medio de una tormenta.  Él te ve tratando de proveer para ti y tu familia, y pensando: “¡Si yo no me hago cargo de estas cosas, nadie más lo hará!”  Y Él quiere que tú conozcas la ternura que Su corazón siente por ti, cómo Él no se ofende por todas las cosas malas que tú hayas dicho alguna vez de Él o a Él.  Él quiere que sepas lo mucho que Él quiere y que va a ayudarte y a bendecirte.  Así que, ¡sigue adelante y experimenta de nuevo las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

En medio de tu tormenta, Jesús quiere que tú sepas que Él quiere y va a ayudarte y a bendecirte.


viernes, 14 de octubre de 2016

‘Todo Lo Mío Es Tuyo’

… “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.”
Lucas 15:31

Después de hacer algunos mandados para sus padres, un niño se dirigió a su padre y le dijo: “Yo sé por qué tú y mamá me tuvieron.”  “¿Por qué?” preguntó su padre.  “¡Así ustedes tendrían a alguien para hacer los mandados por ustedes!” exclamó el muchacho.
Al igual que el niño, ¿ves a Dios como un Padre que exige obediencia y servicio de tu parte?   ¿Has sentido alguna vez que a menos que le obedezcas y guardes todos Sus mandamientos, tú no tienes derecho a ser bendecido por Él?
Jesús compartió la historia del hijo pródigo para mostrar cómo algunos de nosotros llamamos a Dios “Padre” y sin embargo, no conocemos Su corazón.  Existen dos hijos en esta parábola.  Sabemos lo que pasó con el hijo pródigo, pero también podemos aprender algo del hijo mayor.  Esto es lo que él le dijo a su padre cuando descubrió que su padre había ofrecido una fiesta para celebrar el regreso de su irresponsable y derrochador hermano: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.” (Lucas 15:29)
Ahora, este hijo creía que su padre lo había traído al mundo para que le sirviera.  Vio a su padre como alguien que emitía mandamientos para él todo el tiempo.  Y se vio a sí mismo como alguien que tenía que obedecer esos mandamientos para disfrutar de su herencia.  Pero la verdad es que el padre ya le había dado su herencia. (Lucas 15:12)  El padre incluso le recordó cariñosamente: “Hijo... todo lo mío es tuyo.”  ¡Y yo estoy seguro de que esa herencia incluía a más de un cabrito!
Como el hijo mayor, ¿has fallado tú en comprender el corazón de tu Padre?  Tu Padre celestial ya te dio una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.  Él quiere que tú sepas que has recibido el Espíritu de adopción. (Romanos 8:15)  Así que, llámalo: “¡Abba, Padre!” y conoce lo mucho que Él te ama.  Y debido a que tú eres Su heredero, ¡todo lo que Él tiene es tuyo, para que lo disfrutes hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tu Padre celestial ya te ha dado una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.


sábado, 21 de mayo de 2016

La Buena Vida Sin El Sudor

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros,
y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.  
No sois vosotros de mucho más valor que ellas?
Mateo 6:26

Muchas personas son de la opinión que la buena vida no sucede sin el trabajo duro y toneladas de sudor.  Ellos creen que para alcanzar el éxito, tú primero necesitas tener cierto certificado de estudios, cierta formación profesional, cierto trabajo en particular y cierto número de años de trabajo duro.  Yo tengo buenas noticias para ti: Dios tiene un mejor camino.
Todos debemos trabajar, pero el mundo quiere que tú creas que hay un proceso natural de sembrar, segar y recolectar, acompañado por esperar, trabajar y estresarse, antes de que la buena vida realmente llegue.  Pero Dios dice: “Mi pueblo no necesita pasar por este proceso natural para disfrutar la buena vida, porque ellos no pertenecen al sistema de este mundo.  ¡Ellos pueden actuar desde Mi economía y Yo puedo darles la buena vida de inmediato!”
De la misma manera en que Dios alimenta a las aves, que no pasan por el sistema del mundo, sembrar – luego – segar – luego – recolectar, ¡Él quiere y hará mucho más por ti!
Tu Padre celestial quiere que tú conozcas la generosidad de Su corazón para ti, y sepas lo mucho que Él quiere hacerte exitoso.  Un ejemplo de ello es lo que le sucedió a un miembro de la iglesia que creía en esta verdad.  Después de dejar su trabajo, él confió en que Dios le proveería uno mejor.  Luego de solo cuatro meses, él se encontraba dirigiendo dos empresas.
Su recién formada empresa de distribuciones, no solo consiguió un gran proyecto en Singapur, sino que también se convirtió en la principal distribuidora para el Sureste Asiático, de una línea popular de productos de Estados Unidos.  Su segunda empresa, que proveía servicios de consultoría, recibió dos proyectos, uno de una empresa de Corea y uno de una empresa de Hong Kong, por una suma de seis cifras, en dólares estadounidenses.
Hoy, Dios quiere que tú sepas que no perteneces al sistema del mundo.  Tú eres del reino de Dios —el mismo reino que alimenta a las aves que no trabajan, sino que simplemente confían en su Creador por la provisión de su vida.  Convéncete de que tú tienes más valor que las aves para tu Padre celestial, y permítele darte la buena vida sin el trabajo y el esfuerzo del mundo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Actúa desde la economía de Dios, confiando en Su corazón por ti, y disfruta la buena vida.


sábado, 31 de octubre de 2015

La Ternura del Corazón De Dios Por Ti

Efesios 2:7
A fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
¿Alguna vez ha sacado las cosas fuera de proporción y te has enfadado con Dios cuando pasabas por un momento difícil?  Esto le sucedió a los discípulos de Jesús, cuando una tormenta les golpeó fuerte.  En su temor a ahogarse, ellos clamaron a Jesús, quien estaba tomando una muy necesaria siesta en el barco, “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?” (Marcos 4:38).
Por haberlo acusado de no preocuparse por ellos, se podría pensar que recibieron una reprimenda de Jesús.  Pero fue el viento quien recibió Su reprensión, y una gran calma siguió (Marcos 4:39).  Debido a la ternura de Su corazón por los Suyos, Jesús no perdió el tiempo ofendiéndose.  En cambio, Él no perdió tiempo para hacerse cargo del problema que le había causado a Sus discípulos ansiedad y miedo.
Esto también le sucedió a dos hermanas, Marta y María, quienes no dudaron en hacer saber a Jesús cómo se sentían cuando Él finalmente apareció días después de que su hermano Lázaro había muerto.  Ambas hermanas, le hicieron la misma observación: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” (Juan 11:21, 32).
Ambas hermanas habían visto los milagros de misericordia y amor de Jesús.  Ahora, en su dolor, se centraron en cómo Él podría haber evitado la muerte de su hermano, pero no lo hizo.  Ellas no conocían Su corazón —la ternura que éste sentía por ellas y cómo Su ayuda nunca iba a fallarles, sino que incluso se extendería hasta levantar a su hermano de la muerte (Juan 11:41-44).
Amado, tu Padre celestial te ve tratando de mantenerte a flote cuando estás en medio de una tormenta.  Él te ve tratando de proveer para ti y tu familia, y pensando: “¡Si yo no me hago cargo de estas cosas, nadie más lo hará!”  Y Él quiere que tú conozcas la ternura que Su corazón siente por ti, cómo Él no se ofende por todas las cosas malas que tú hayas dicho alguna vez de Él o a Él.  Él quiere que sepas lo mucho que Él quiere y que va a ayudarte y a bendecirte.  Así que, ¡sigue adelante y experimenta de nuevo las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para ti!
Pensamiento Del Día

En medio de tu tormenta, Jesús quiere que tú sepas que Él quiere y va a ayudarte y a bendecirte.


lunes, 19 de octubre de 2015

‘Todo Lo Mío Es Tuyo’

Lucas 15:31
… “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.”
Después de hacer algunos mandados para sus padres, un niño se dirigió a su padre y le dijo: “Yo sé por qué tú y mamá me tuvieron.”  “¿Por qué?” preguntó su padre.  “¡Así ustedes tendrían a alguien para hacer los mandados por ustedes!” exclamó el muchacho.
Al igual que el niño, ¿ves a Dios como un Padre que exige obediencia y servicio de tu parte?   ¿Has sentido alguna vez que a menos que le obedezcas y guardes todos Sus mandamientos, tú no tienes derecho a ser bendecido por Él?
Jesús compartió la historia del hijo pródigo para mostrar cómo algunos de nosotros llamamos a Dios “Padre” y sin embargo, no conocemos Su corazón.  Existen dos hijos en esta parábola.  Sabemos lo que pasó con el hijo pródigo, pero también podemos aprender algo del hijo mayor.  Esto es lo que él le dijo a su padre cuando descubrió que su padre había ofrecido una fiesta para celebrar el regreso de su irresponsable y derrochador hermano: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.” (Lucas 15:29).
Ahora, este hijo creía que su padre lo había traído al mundo para que le sirviera.  Vio a su padre como alguien que emitía mandamientos para él todo el tiempo.  Y se vio a sí mismo como alguien que tenía que obedecer esos mandamientos para disfrutar de su herencia.  Pero la verdad es que el padre ya le había dado su herencia (Lucas 15:12).  El padre incluso le recordó cariñosamente: “Hijo... todo lo mío es tuyo.”  ¡Y yo estoy seguro de que esa herencia incluía a más de un cabrito!
Como el hijo mayor, ¿has fallado tú en comprender el corazón de tu Padre?  Tu Padre celestial ya te dio una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.  Él quiere que tú sepas que has recibido el Espíritu de adopción (Romanos 8:15).  Así que llámalo: “¡Abba, Padre!” y conoce lo mucho que Él te ama.  Y debido a que tú eres Su heredero, ¡todo lo que Él tiene es tuyo, para que lo disfrutes hoy!
Pensamiento Del Día

Tu Padre celestial ya te ha dado una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.