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sábado, 30 de noviembre de 2019

Más Allá De Toda Expectativa

Medita En
Y cuando bajó del monte, grandes multitudes le seguían. Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”. Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: “Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra”.  (Mateo 8:1–3)
Cuando el Señor te bendice, Él te bendice más allá de lo que tú esperas.  En la sanidad del hombre con lepra, Jesús extendió Su mano y tocó al hombre, diciendo: “Quiero; sé limpio”.  E inmediatamente, el hombre fue sanado.
Amigo, ¿notaste que Jesús tocó al hombre primero,  antes de sanarlo?  ¡Me encantan estos pequeños gestos de Jesús!  Ese simple toque, le devolvió el sentido de humanidad y dignidad al hombre, quien no había sido tocado en mucho tiempo.  Debido a su condición inmunda y físicamente repulsiva, nadie quería estar cerca de él, mucho menos tocarlo.
Jesús sabía que el hombre necesitaba algo más que sanidad física, así que Él dio más allá de lo que el hombre había esperado.  ¡Amado, ese es el amor y la poderosa gracia de tu Salvador!  ¿Qué es lo que necesitas hoy?  ¡Ten la seguridad, sin lugar a dudas, que la provisión de Jesús excederá todas tus todas tus expectativas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 27 de septiembre de 2019

BLOG ESPECIAL: ¿Qué Es La Santa Cena? ¿Y Por Qué La Tomamos?



JOEY O | 3 MIN LECTURA

La Santa Cena o La Cena del Señor, representa la más grande expresión de amor de Dios por Su pueblo.
Está compuesta por el pan, que representa el cuerpo de Jesús que fue azotado y quebrantado antes y durante Su crucifixión, y la copa, que representa Su sangre derramada.
Cuando Jesús caminó sobre la tierra, Él estaba lleno de vida y salud.  Él nunca estuvo enfermo, pero anduvo sanando a los enfermos.
Pero antes de que Jesús fuera a la cruz, Él fue terriblemente azotado por los soldados romanos y Su cuerpo fue desgarrado mientras Él colgaba de la cruz.
¿Por qué?  Porque en la cruz, todas nuestras enfermedades y dolores fueron puestos en el cuerpo perfecto y saludable de Jesús, para que nosotros podamos caminar en salud divina.  Es por eso que la Biblia dice: “Por Sus llagas hemos sido sanados”. (Isa. 53:5)

¿Por qué tomamos la Santa Cena?
Además de nacer de nuevo en Cristo, un cuerpo y una mente sanos son las mayores bendiciones que cualquiera puede tener.  Es por eso que Juan el discípulo dice: “Amado, ruego que en todas las cosas tú seas exitoso y próspero y que tengas buena salud [física], así como [yo sé] que prospera tu alma [espiritualmente]”. (3 Juan 1:2, AMP)
La Santa Cena es el Sistema de entrega de Dios mediante el cual la sanidad, la plenitud y todas las buenas bendiciones que Cristo compró para nosotros en la cruz, son liberadas en nuestras vidas.
En la noche en que Él fue traicionado, Jesús comió Su última cena con Sus discípulos.  Conociendo lo que Él obtendría por medio de Su sacrificio, Jesús instituyó la Santa Cena.  Su amorosa instrucción es que nosotros “hagamos esto en memoria de Él”. (Ver Lucas 22:19)
“… en memoria de Él”.
Cada vez que tomamos la Santa Cena, debemos ser conscientes de cómo Su cuerpo fue quebrantado por nuestra plenitud y Su preciosa sangre fue derramada por el perdón de nuestros pecados.  Cada vez que nosotros tomamos la Santa Cena conscientes de esto, nosotros “proclamamos la muerte del Señor hasta que Él venga”. (1 Cor. 11:26)

Toma la Santa Cena con la revelación de Su obra terminada.

¡Hoy, cuando tomamos el pan, nosotros estamos declarando que la salud y vida divina de Jesús fluyen en nuestros cuerpos!  Cuando tomamos la copa, nosotros estamos declarando que somos perdonados y que hemos sido hechos justos —¡rectos delante de Dios!  Nosotros podemos entrar con confianza a la presencia de Dios (ve Heb. 4:16) y cuando oramos, podemos estar seguros de que Dios nos oye.

Así que… ¿qué necesito preparar antes de tomar la Santa Cena?
Bueno, antes de que la tomes, queremos que sepas que la Santa Cena no es un ritual que mantener, sino una bendición que recibir.  La Santa Cena se trata del amor de Dios por ti y de Su poder para sanarte y liberarte de toda enfermedad y dolor.
Y debido a que no es un ritual, no hay un solo tipo de pan o bebida especial que haya que usarse.  Jesús Mismo uso el pan y la bebida que tenía disponible en la mesa durante la última cena.
Cuando tú tomas la Santa Cena, de hecho estás teniendo un momento de comunión íntima con tu Salvador, de aquí que también se le conozca como “La Comunión con el Señor”.

¿Cómo se toma la Santa Cena?
Primero, toma el pan en tu mano y di:
Gracias, Padre, por el regalo de Tu Hijo.  Por los azotes que cayeron sobre Su espalda, mi cuerpo fue sanado desde la coronilla de mi cabeza hasta las plantas de mis pies.  Cada célula, cada órgano, cada función de mi cuerpo es sanada, restaurada y renovada.  En el nombre de Jesús, yo creo y yo recibo.
[Come el pan.]
Luego, toma la copa en tu mano y di:
Señor Jesús, gracias por Tu preciosa sangre.  Tu vida libre de pecado y de enfermedades está en Tu sangre.  Y Tu sangre derramada ha quitado todo pecado de mi vida.  Por medio de Tu sangre, yo soy perdonado de todos mis pecados —pasados, presentes y futuros— y he sido completamente justificado [hecho justo].  ¡Tu sangre me ha redimido de toda maldición y hoy, yo puedo recibir libremente todas las bendiciones que coronan la cabeza de los justos!  Gracias Señor Jesús por amarme.  Amén.
[Bebe.]

¿Quieres saber más sobre la Santa Cena?
¿Estás enfrentando problemas de salud hoy?  ¿O está uno de tus seres queridos batallando contra una enfermedad crónica?  Mira cómo el Señor ha provisto una comida para que tú puedas acceder a Su sanidad hoy, leyendo el más reciente libro del Pastor Joseph Prince “Come Tu Ruta A La Vida y La Salud: Desbloquea El Poder De La Santa Cena."

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miércoles, 27 de marzo de 2019

Construye Un Escudo De Fe

Medita En
Toda palabra de Dios es probada y purificada, El es un escudo para aquellos que confían y se refugian en El.  (Proverbios 30:5, AMP)
Intencionalmente llénate con las promesas de la protección de Dios.  La fe viene por oír, y oír la palabra de Cristo. (Ver Rom. 10:17)
¿Qué estás escuchando hoy?  ¿La palabra del mundo?  ¿La palabra de Wall Street?  ¿O la palabra de Cristo?
Quiero animarte hoy a construir un escudo de fe alrededor de tu familia.  Escucha, cree, declara.  ¿Lo dirías conmigo?  Escucha, cree, declara.  Escucha mensajes centrados en Cristo, cree la Palabra de Dios y declara en voz alta las promesas que deseas ver en tu vida.
Yo creo que el Señor quiere sellar esta verdad en tu vida hoy.  Di esto en voz alta conmigo ahora mismo:
Señor Jesús, Tú eres el refugio de nuestra familia, nuestra fortaleza, nuestro Dios —en Ti confiamos.  Nosotros no confiamos en nuestra propia sabiduría, ni en nuestra propia inteligencia limitada, ni en nuestras propias habilidades.  Confiamos en Ti.  Confiamos en Tu gracia y Tu amor por nosotros.  Confiamos en que Tú nos guardas en Tu salud y fortaleza divinas todos los días de nuestras vidas.  Confiamos en que Tú nos guardas del terror, del temor, de los peligros, de las enfermedades y de los accidentes.  En Ti confiamos.  Amén.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 20 de febrero de 2019

La Diferencia Es La Cruz

Medita En
 “El ladrón solo viene para robar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vid, y para que la tengan en abundancia.”  (Juan 10:10)
Poco después de que la tragedia del 11 de septiembre sucediera, algunos creyentes declararon públicamente que Dios estaba juzgando a los Estados Unidos por sus pecados.  Cuando escuché eso, yo solo pude imaginar a algún terrorista en algún lugar de Afganistán estando de acuerdo con ellos y pensando que "dios" lo estaba usando para juzgar a los Estados Unidos.  ¿Puedes darte cuenta que algo anda mal cuando los creyentes y los terroristas están de acuerdo en algo?  Miles de personas murieron y muchas familias, amigos y seres queridos se vieron envueltos en dolor.  ¿Cómo podría entonces ser la obra de nuestro Padre amoroso?  Lee la Biblia por ti mismo.  Ésta dice que Dios “no quiere que nadie perezca”. (2 Pedro 3:9)  El terrorismo es obra del diablo.  No es obra de nuestro Padre amoroso.
Pero Pastor Prince, ¿no usó Dios a Elías para hacer descender el fuego de juicio sobre los que se oponían a Él?
Sí, la historia de un juicio de fuego literal que cayó sobre los enemigos del profeta Elías se cuenta en 2 Reyes 1:1–15, y hay otros relatos del juicio de Dios en el Antiguo Testamento, tal como el de Sodoma y Gomorra. (Gén. 19:24–25)  Pero Dios quiere que podamos dividir correctamente Su Palabra. (2 Timoteo 2:15)  Él quiere que seamos astutos al dividir correctamente y separar claramente lo que pertenece al antiguo pacto de la ley y lo que pertenece al nuevo pacto de la gracia.  Él quiere que podamos distinguir lo que ocurrió antes de la cruz de lo que ocurrió después de la cruz, para entender la diferencia que ha hecho la cruz.  ¡Muchos creyentes de hoy viven como si la cruz no hubiera hecho ninguna diferencia!
No simplemente me creas que Dios no va a llamar el fuego del juicio sobre ti hoy.  Mira por ti mismo lo que Jesús dijo sobre lo que Elías hizo.  ¿Recuerdas la ocasión en que Jesús quería entrar en cierta aldea en Samaria, pero la gente allí se negó a recibirlo?  Cuando los discípulos de Jesús vieron que la gente rechazaba a Jesús, dijeron: “Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma, tal como Elías hizo?”  Pero, ¿cómo les respondió Jesús?  Acaso les dijo: “¡Es una gran idea! Ciertamente ustedes son discípulos que llevan Mi corazón?”  ¡No, por supuesto que no!  Lee tu Biblia.  Él se volvió a Sus discípulos, los reprendió con firmeza y dijo: “Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas.” (Lucas 9:54-56)
Mi amigo, el Espíritu de Jesús en el nuevo pacto de la gracia no es el espíritu del antiguo pacto de la ley durante el tiempo de Elías.  Jesús quiere que hoy tú tengas plena seguridad en tu corazón de que Él no vino a condenarte ni a destruirte.  ¡Él vino para salvarte! (Juan 3:17)  El diablo viene para robar, matar y destruir, pero Jesús vino para que tú tengas vida y la tengas en abundancia. (Juan 10:10)  Él quiere que tú vivas una vida marcada por Su amor, poder y bendiciones.  Donde hay relaciones rotas, estas se restauran.  Donde hay malos hábitos, estos se rompen.  Y donde hay problemas, tú te levantas en victoria.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 9 de agosto de 2018

Dios Ciertamente Te Mostrará Bondad


David le dijo: “No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán, y te devolveré toda la tierra de tu abuelo Saúl; y tú comerás siempre a mi mesa.”
2 Samuel 9:7
Cuando las personas en el palacio escucharon que el Rey Saúl y su hijo Jonatán habían muerto en batalla, entraron en pánico.  Temerosos de que David llegaría para apoderarse del trono, y matar a todos los hijos y nietos de Saúl, ellos corrieron por sus vidas.  Una niñera, tomó a Mefiboset, el hijo de Jonatán, y corrió con él.  Pero mientras huía, el niño de cinco años de edad, se cayó y quedo cojo de ambos pies. (2 Samuel 4:4)
El pobre niño no hubiera quedado cojo si ellos hubieran sabido que David realmente amaba a Jonatán y a Saúl, y que buscaría al hijo de Jonatán porque había hecho un pacto con Jonatán. (1 Samuel 18:3)
En esta historia, el Rey Saúl representa a la raza humana.  Él es como Adán, quien pecó contra Dios y perdió todo lo que Dios le había dado al hombre.  Él tenía la posición, pero ya no tenía el poder, debido al pecado.  Jonatán, quien venía después de Saúl, representa a Jesús, quien vino como hombre.  Jonatán no era como Saúl —él era bueno, al igual que Jesús no es como Adán —Jesús es el Hombre perfecto.  David representa a Dios.  Así que, el pacto entre Jonatán con David, habla sobre el pacto de Jesús con Dios.  Mefiboset representa a algunos cristianos de hoy, quienes están “cojos” de alguna manera —enfermos, deprimidos, temerosos, pobres…
Ahora bien, Mefiboset se convirtió en cojo debido a malas noticias basadas en una mentira.  Muchos creyentes están sufriendo hoy sin necesidad, porque creen cosas equivocadas acerca de Dios.  Ellos piensan: “¡Mis pecados han revelado todo de mi!  ¡Dios va a venir contra mí!
Bien, yo tengo buenas noticias para todos los Mefiboset: ¡David no está viniendo para tomar tu vida!  Cuando David estaba buscando a Mefiboset, era para mostrarle su bondad, para cuidar de él y para restituirle la tierra que había pertenecido a Saúl, su abuelo.
De la misma manera, Dios no está contra ti para apresarte.  Él sabe todo acerca de tus pecados, y aun así te ama.  Es por eso que Él envió a Jesús como el pago por tus pecados.  Y debido al pacto entre Jesús y Él, Él te dice: “No temas, Yo ciertamente te mostraré bondad.  Yo voy a devolverte todo, ¡y tú comerás siempre a Mi mesa!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de julio de 2018

No Más Noches Sin Sueño


Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues Él da a Su amado aun mientras duerme.
Salmos 127:2
¿Eres tú una de esas personas con problemas para dormir de noche?  Tal vez esta misma mañana dijiste: “Estuve despierto toda la noche —mi hijo tuvo una fiebre muy alta”, o “Dormí solamente durante dos horas —estuve despierto puliendo mi presentación”, o “No pude dormir para nada —estaba preocupado por los recibos que se están acumulando”.
Dios “da a Su amado aun mientras duerme”.  ¿Quién es Su amado?  ¡Tú y yo!  Ya que estamos en Cristo, nosotros somos Su amado. (Efesios 1:6; 2 Tesalonicenses 2:13)
Dios dice: “Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor…”  En otras palabras, no tiene caso preocuparse y perder el sueño, porque la verdad es: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia”. (Salmos 127:1)
Así que, permite que Dios sea quien edifica tu carrera y quien guarda tu salud, tu matrimonio y a tus hijos.  No te preocupes, ni te quedes sin dormir hasta tarde como si tú fueras la fuente del crecimiento financiero, o quien tiene el poder de hacer que las cosas sucedan para arreglar las situaciones.  No, Dios es el único, y Él te dice: “Mi amado hijo, echa esa carga sobre Mí y ve a dormir.”  Y mientras estás durmiendo, Él está trabajando en tu situación.  “Él, no se adormecerá ni se dormirá”.  (Salmos 121:3-4)  ¡Él trabajará el turno de noche por ti mientras tú duermes!
Siendo nosotros hacedores y ejecutores, nos resulta difícil soltar algo y permitir que Dios se haga cargo.  Pero cuando realmente echamos nuestras preocupaciones, ansiedades y temores, de una vez por todas en Sus manos, entonces vemos como Él cuida de nosotros con afecto y especial atención. (1 Pedro 5:7)  Vamos a verle entonces haciéndose cargo de nuestros problemas y haciendo que todas las cosas nos ayuden para bien. (Romanos 8:28)
Amado, confía en el amor de tu Padre por ti.  Echa tus ansiedades sobre Él y ya no tengas más noches sin sueño.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de junio de 2018

Mejor Deja Que Dios Te Ame


En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
1 Juan 4:10
“¡Tú tienes que amar más a Dios!  ¡Debes tener más pasión por Dios!”  Probablemente has escuchado este tipo de mensaje y quizás has hecho todo lo posible por amar a Dios, solo para fallar miserablemente.
Pero, ¿qué es la verdadera definición de amor?  Dejemos que la Biblia lo defina por nosotros: “… en esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros…”  ¡Si, no se trata de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros!
“Pastor Prince, ¡la Biblia dice que tú debes amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas!”
Sí, eso es verdad de acuerdo a la ley (Deuteronomio 6:5), e incluso Jesús enseñó eso como el gran mandamiento cuando Él caminó en la tierra. (Mateo 22:37)  Pero eso fue antes de que Él muriera en la cruz.  En la cruz, Él se convirtió en el cumplimiento de esta ley por nosotros, cuando Él nos amó con todo Su corazón, toda Su alma y todas Sus fuerzas, al entregar Su cuerpo y Su vida por nosotros en la cruz.
Hoy, nosotros ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia.  Y la gracia nos dice que Dios nos ama, no que nosotros amamos a Dios.  Sin embargo, nosotros vamos a amarlo a Él cuando veamos lo mucho que Él nos ama.  La Biblia dice que cuando nosotros aún éramos pecadores, ¡Cristo murió por nosotros! (Romanos 5:8)  ¡Así es lo mucho que Él nos ama!
Amado, Dios te ha visto haciendo tu mejor esfuerzo para amarlo.  Y debido a que Él te ama, Él quiere que te sientes y te quedes quieto, y que mejor lo dejes a Él amarte.  Él quiere amarte con todo lo que Él es y todo lo que Él tiene.  Él te ama incondicionalmente, a pesar de quien eres tú o lo que has hecho, porque Su amor no depende de ti, sino de Sí Mismo.  Él nunca va a dejar de amarte.
Así que, deja que Dios te ame hoy.  No te preocupes acerca de amarlo a Él.  ¡Mientras más de Su amor tú recibas, más vas a enamorarte de Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 18 de mayo de 2018

El Regalo De La No Condenación


… “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.”
Juan 8:11
Cuando Jesús estaba en la tierra, una mujer sorprendida en adulterio fue llevada delante de Él por los escribas y los fariseos, la mafia religiosa de esos días.  Ellos intentaban atraparle planteándole una pregunta difícil de responder: “En la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿Tú, pues, qué dices?” (Juan 8:5)
Jesús respondió: “El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra.” (Juan 8:7)  Los escribas y los fariseos se fueron retirando uno a uno, hasta que no quedó ninguno.
Las personas en la multitud que querían condenar a la mujer no pudieron.  Pero Jesús, el único en la multitud que realmente tenía el poder de condenarla, no lo hizo.  Él luego le preguntó: “Mujer… ¿Ninguno te ha condenado?” (Juan 8:10)
Él habló estas palabras de gracia a ella, porque la amaba.  Además, al hacerle esa pregunta, Él le estaba dando la oportunidad de hablar palabras de no condenación para sí misma —“Ninguno [me condena], Señor”. (Juan 8:11)
Jesús no solo le habló palabras de gracia, Él también le dio el regalo de la no condenación —“Yo tampoco te condeno.  Vete; desde ahora no peques más.”  Fue cuando ella recibió el regalo de la no condenación, que tuvo el poder para “ir y no pecar más”.
Hoy, tú tienes el regalo de la no condenación porque el Hijo de Dios fue condenado por tus pecados. (Romanos 8:1)  Hoy, Dios no puede condenarte cuando pecas, porque Él es fiel y justo a lo que Su Hijo ha hecho.
Así que, si el diablo trata de convencerte de que Dios está enojado contigo cuando tropiezas y caes, solo dile: “¡Dios no me condena hoy, porque 2,000 años atrás Él ya condenó a Jesús en la cruz!”
Desafortunadamente, todavía escuchamos a las personas decir: “Vete y no peques más en primer lugar, luego, yo no te condeno.”  Tal vez tú has estado diciéndote esto a ti mismo también.  Pero Dios dice: “Yo no te condeno.  Vete y no peques más.”  ¡Él te ha dado el regalo de la no condenación, para que tú tengas la fuerza para ir y no pecar más!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 4 de febrero de 2018

La Biblia Es Toda Acerca De Jesús

Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras Me señalan a Mí!
                                                          Juan 5:39, NTV
¿Qué es para ti la Biblia?  ¿Un manual de instrucciones lleno de las leyes de Dios?  ¿Un libro de reglas para vivir correctamente?  Si es así, hoy quiero animarte a leerla con ojos renovados.
La verdad es que la Biblia es la carta de amor de Dios para nosotros.  Y en ella, Él devela a Su amado Hijo, Jesús, y Su obra terminada, para mostrarte lo que Él ya hizo por ti.
Me gusta decirlo de esta manera: En el Antiguo Testamento, Jesús está oculto y en el Nuevo Testamento, Él es revelado.  Muchas de las historias y parábolas de la Biblia, e incluso las fiestas y leyes del Antiguo Testamento, son realmente sobre Él.  Incluso Jesús mismo dijo en Juan 5:39 que las Escrituras apuntan a Él.
Así que, cuando abras tu Biblia hoy, pídele al Espíritu Santo que te muestre la bondad, la gracia y el amor de Jesús por ti.  En cada libro, cada capítulo y cada página, mantente expectante por ver a Jesús y lo que Él ha cumplido en tu lugar por medio de Su sacrificio en la cruz.
Mi amigo, al acercarte a la Palabra de Dios anhelando ver al Señor Jesús, vas a dejarla sintiéndote fortalecido y renovado en el corazón.  Vas a amarlo a Él de una manera fresca, y vas a experimentar la multiplicación de Su gracia y paz en tu vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 9 de enero de 2018

‘¡Papi!’

… habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”
                                                                    Romanos 8:15     
El Señor me dijo una vez que el caminar en Sus bendiciones era una cuestión del espíritu –vivir en el espíritu de condición de hijo (por adopción).  Y amado, ésta es la manera en la que el espíritu de condición de hijo opera –al nosotros volvernos a Dios y clamar: “¡Abba, Papi!”  Como niños pequeños.
Hoy, quiero animarte a clamar a Dios con una mayor sensación de intimidad.  Llámalo Papi, Papá o Abba y simplemente habla con Él desde tu corazón.
Cuando las cosas se pongan difíciles, ve a algún lugar tranquilo y habla con Él.  Di: “Papi, quiero hablarte sobre este problema que estoy enfrentando en el trabajo.”  Si padeces una enfermedad en tu cuerpo y necesitas sanidad, acércate a tu Padre y dile: “Papi, papi, necesito escuchar Tus palabras de vida y Tus promesas de sanidad para mi condición.”  Déjame decirte que: ¡Él de seguro hablará contigo!
Cuando te sientas tan abrumado que no sepas qué orar, simplemente clama a tu Papá Dios –“¡Papi Dios! ¡Papi Dios!”  Esto omite los rituales legalistas y te lleva directamente a los brazos de tu Padre celestial.  Mientras más clamamos: “Papi Dios,” más vamos a comenzar a sentir el amor de nuestro Padre y Sus brazos fuertes y reconfortantes.  Ya no tendremos que luchar por tener fe.  La fe simplemente empezará a brotar en nuestro corazón, junto con una confianza serena de que Papá Dios va a neutralizar los ataques del enemigo, y va a hacer que todo funcione para nuestro bien.
Amado, no tengas miedo de ejercitar el Espíritu de condición de hijo.  ¡Clama a tu Papá Dios como un pequeño niño, y experimenta Su abrazo, protección, liberación y provisión este día! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 26 de diciembre de 2017

Nació Para Salvarte

Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11
Medita en las primeras palabras del cielo hacia el hombre en el inicio del Nuevo Testamento: No temas.
¡Que palabras de gracia tan alentadoras, esperanzadoras y empoderadoras!  ¿Y de qué fueron preludio estas preciosas palabras?  De la proclamación de que Jesús vendría para ser nuestro Salvador.
Mi amigo, sea lo que sea que estés enfrentando hoy, escucha la alentadora voz del cielo para ti: “No temas.”  No tengas miedo.  No te desanimes.  ¿Por qué? Porque Jesús es tu Salvador.
Él vino para ser tu Salvador.  Él no vino para ser tu juez, ni para condenarte y castigarte.  Él no vino como un legislador para darte más leyes que cumplir.  No, Él vino para ser tu SALVADOR.  Eso es lo que Jesús es y quiere ser para ti.
Así que, ¿qué es lo que hace un salvador?  Si te estás hundiendo, ¿un salvador te condenaría por haber caído al agua y se reiría de ti por no saber cómo nadar?  ¿Acaso un salvador te tiraría un libro de instrucciones sobre cómo nadar?  ¡Por supuesto que no!  ¡Él saltaría directo al agua para salvarte, sin hacer preguntas!
Amado, cuando se trata de salvarte de cualquier cosa que ponga temor en tu corazón, en todo el Universo, Jesús es quien mejor puede hacerlo.  Él no vino únicamente a salvarte del infierno simplemente para que puedas entrar al cielo cuando pases de esta tierra.  No, ¡Él quiere salvarte cada día de todas las cosas y cada cosa de la que tú necesitas ser salvado!  Mira Su mano poderosa extendida hacia ti, fortalecida por un corazón sin condenación, sino solamente amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 25 de diciembre de 2017

Dios Te Ama Mucho

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Una campana no es campana hasta que la haces sonar.  Una canción no es canción hasta que la cantas.  El amor no es amor hasta que lo compartes.  Y Dios nos dio a Su único y amado Hijo, Jesucristo, hace unos 2,000 años, porque Él nos ama con cada fibra de Su ser.
Cada vez que pienses o celebres Navidad, recuerda esto: La Navidad es una clara señal del cielo de que Dios te ama.  Dios te ama tanto (puedes poner tu nombre aquí), que Él te dio a Jesús.  Así que, tú eres amado amigo mío.  Cada dolor que sientas en el corazón, cada decepción por la que atravieses, cada lágrima que derrames, Dios sabe todo por lo que estás pasando, porque Él se interesa profundamente por ti.
Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)  Debido al gran amor del Señor por ti, Él vino y murió para darte vida más abundantemente.  Él quiere que tú estés alegre, y disfrutando de grandes éxitos.  Medita en Su inmenso amor por ti durante esta época Navideña, ¡y comienza a caminar en una mayor medida de Su vida abundante!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince