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martes, 9 de enero de 2018

‘¡Papi!’

… habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”
                                                                    Romanos 8:15     
El Señor me dijo una vez que el caminar en Sus bendiciones era una cuestión del espíritu –vivir en el espíritu de condición de hijo (por adopción).  Y amado, ésta es la manera en la que el espíritu de condición de hijo opera –al nosotros volvernos a Dios y clamar: “¡Abba, Papi!”  Como niños pequeños.
Hoy, quiero animarte a clamar a Dios con una mayor sensación de intimidad.  Llámalo Papi, Papá o Abba y simplemente habla con Él desde tu corazón.
Cuando las cosas se pongan difíciles, ve a algún lugar tranquilo y habla con Él.  Di: “Papi, quiero hablarte sobre este problema que estoy enfrentando en el trabajo.”  Si padeces una enfermedad en tu cuerpo y necesitas sanidad, acércate a tu Padre y dile: “Papi, papi, necesito escuchar Tus palabras de vida y Tus promesas de sanidad para mi condición.”  Déjame decirte que: ¡Él de seguro hablará contigo!
Cuando te sientas tan abrumado que no sepas qué orar, simplemente clama a tu Papá Dios –“¡Papi Dios! ¡Papi Dios!”  Esto omite los rituales legalistas y te lleva directamente a los brazos de tu Padre celestial.  Mientras más clamamos: “Papi Dios,” más vamos a comenzar a sentir el amor de nuestro Padre y Sus brazos fuertes y reconfortantes.  Ya no tendremos que luchar por tener fe.  La fe simplemente empezará a brotar en nuestro corazón, junto con una confianza serena de que Papá Dios va a neutralizar los ataques del enemigo, y va a hacer que todo funcione para nuestro bien.
Amado, no tengas miedo de ejercitar el Espíritu de condición de hijo.  ¡Clama a tu Papá Dios como un pequeño niño, y experimenta Su abrazo, protección, liberación y provisión este día! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 17 de junio de 2017

‘¡Papi!’

… habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”
 Romanos 8:15

El Señor me dijo una vez que el caminar en Sus bendiciones era una cuestión del espíritu –andar en el espíritu de condición de hijo (por adopción).  Y amado, así es como el espíritu de condición de hijo opera –al nosotros buscar a Dios y clamar: “¡Abba, Papi!”  Como niños pequeños.
Hoy, quiero animarte a clamar a Dios con una mayor sensación de intimidad.  Llámalo Papi, Papá o Abba y simplemente habla con Él desde tu corazón.
Cuando las cosas se pongan difíciles, ve a algún lugar tranquilo y habla con Él.  Di: “Papi, quiero hablarte sobre este problema que estoy enfrentando en el trabajo.”  Si padeces una enfermedad en tu cuerpo y necesitas sanidad, acércate a tu Padre y dile: “Papi, papi, necesito escuchar Tus palabras de vida y Tus promesas de sanidad para mi condición.”  Déjame decirte que, ¡Él de seguro hablará contigo!
Cuando te sientas tan abrumado que no sepas qué orar, simplemente clama a tu Papá Dios –“¡Papi Dios! ¡Papi Dios!”  Esto omite los rituales legalistas y te lleva directamente a los brazos de tu Padre celestial.  Mientras más clamemos: “Papi Dios,” más vamos a comenzar a sentir el amor de nuestro Padre y Sus brazos fuertes y reconfortantes.  Ya no tendremos que luchar por tener fe.  La fe simplemente empezará a brotar en nuestro corazón, junto con una confianza serena de que Papá Dios va a neutralizar los ataques del enemigo, y va a hacer que todo funcione para nuestro bien.
Amado, no tengas miedo de ejercitar el Espíritu de condición de hijo.  ¡Clama a tu Papá Dios como un pequeño niño, y experimenta Su abrazo, protección, liberación y provisión este día! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 20 de julio de 2014

No Tu Amor, Sino Su Amor

Medita En

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
1ª Juan 4:10


El resumen completo de la ley es amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente (Mateo 22:27-40).  Pero déjame preguntarte esto: ¿Alguna vez ha sido alguien capaz de amar al Señor con todo su corazón, con toda su alma, y con toda su mente?
La respuesta es obvia.  Ni una sola persona ha sido capaz de hacerlo.  Y Dios sabía que bajo la ley, nadie podría amarlo de esa forma perfecta.  Así que ¿sabes qué hizo?  Envió a Su Hijo Jesús.  Cuando hizo eso, Él en efecto nos estaba diciendo esto: “Yo sé que tú no puedes amarme perfectamente, así que observarme ahora.  Yo voy a amarte con todo Mi corazón, con toda Mi alma, con toda Mi mente, y con todas Mis fuerzas.”  ¡Y Él abrió Sus brazos ampliamente y murió por nosotros!
Mi amigo, toma tiempo para llevar esto a tu corazón este día: La cruz no es una demostración de nuestro perfecto amor y devoción a Dios.  La cruz es la demostración de Dios, de Su perfecto amor y Su perfecta gracia (favor inmerecido) para nosotros.  Déjame darte la definición bíblica del amor para hacer esto un poco más claro para ti: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”  Este es el énfasis del nuevo pacto de la gracia (favor inmerecido) –Su amor por nosotros, no nuestro amor por Él.  Y cuando nos enfocamos en Su amor por nosotros, terminamos amándolo a Él y a los demás sin ningún esfuerzo! 
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 6 de diciembre de 2013

‘¡Papi!’



Medite En

… habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
Romanos 8:15



El Señor me dijo una vez que caminar en Sus bendiciones era una cuestion del espíritu – caminar en el espíritu de adopción.  Y, amado, así es como el espíritu de adopción trabaja –nos hace volvernos a Dios y clamar: “Abba, Padre!” como pequeños niños.

Hoy, quiero animarte a invocar a Dios con el más grande sentido de intimidad.  Llamarlo Papi, Papá o Abba y solamente hablar con Él directo desde tu corazón.

Cuando las cosas se pongan difíciles, ve a algún lugar tranquilo y háblale a Él.  Dile: “Papi, quiero hablarte sobre este problema que estoy enfrentando en el trabajo.”  Si tienes una enfermedad en tu cuerpo y necesitas sanidad, acercate a tu Padre y dile: “Papi, Papi, necesito escuchar Tus palabras de vida y Tus promesas de sanidad para esta condición.”  Dejame decirte que Él seguramente te hablará!

Cuando te sientas tan abrumado que no sabes por qué orar, solamente invoca a tu Papi Dios –“¡Papi Dios! ¡Papi Dios!”  Esto omite los rituales legalistas y te llevará directo a los brazos de tu Padre celestial.  Cuanto más clamamos: “Papi Dios,” más vamos a comenzar a sentir el amor de nuestro Padre y Sus brazos fuertes y reconfortantes.  Nosotros no tenemos que luchar más por fe.  La fe empieza a aumentar en nuestros corazones, junto con la confianza serena de que Papi Dios va a neutralizar los ataques del enemigo y hará que todo obre para nuestro bien.

Amado, no tengas miedo de ejercitar el Espíritu de adopción.  Invoca a tu Papi Dios como un niño pequeño y experimenta Su abrazo, Su protección, Su liberación y Su provisión este día!

Bendiciones,
Joseph Prince


sábado, 20 de julio de 2013

No Tu Amor, Sino Su Amor


Medite En

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
1ª Juan 4:10


El resumen de toda la ley es amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente (Mateo 22:37-40).  Pero déjeme preguntarle esto: ¿Alguna vez ha sido alguien capaz de amar al Señor con todo su corazón, toda su alma y con toda su mente?
La respuesta es obvia.  Ni una sola persona ha sido capaz de hacer eso.  Y Dios sabía todo el tiempo que, según la ley, nadie puede amarlo tan perfectamente.  Entonces, ¿sabe lo que Él hizo?  Envió a Su Hijo Jesús. Cuando lo hizo, Él indudablemente estaba diciéndonos esto: “Yo sé que ustedes no pueden amarme perfectamente, así que fíjense en Mí ahora.  Yo voy a amarlos con todo Mi corazón, con toda Mi alma, con toda Mi mente y con todas Mis fuerzas.”  Y Él extendió completamente Sus brazos y murió por nosotros!
Amigo, tome tiempo para llevar esto a su corazón en este día: La cruz no es una demostración de nuestro perfecto amor y devoción a Dios.  La cruz es la demostración de Dios, de Su perfecto amor y Su perfecta gracia (favor inmerecido) hacia nosotros.  Permítame darle la definición bíblica de amor, para hacer esto aún más claro para usted: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.”  Este es el énfasis del nuevo pacto de la gracia (favor inmerecido) –Su amor por nosotros, no nuestro amor por Él.  Y cuando nosotros nos enfocamos en Su amor por nosotros, terminamos amándolo a Él y a los demás sin ningún esfuerzo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Mateo 22:37-40  “37 Y Él le dijo: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el grande y el primer mandamiento. 39 Y el segundo es semejante a éste: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.”