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sábado, 21 de julio de 2018

Jesús Tiene La Última Palabra


Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8
El doctor te acaba de decir que tienes una enfermedad incurable.  Los exámenes de Rayos X y de sangre, lo confirman.  Tus peores temores se han hecho realidad y sientes como que tu futuro ha sido marcado.
Mi amigo, el diagnóstico del doctor no es el fin.  Jesús declara para ti: “Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin.” (Apocalipsis 1:8)  Él tiene la primera palabra, así como tiene la última palabra en tu situación.  ¡Ni los expertos, ni los reportes médicos la tienen!
Alfa y Omega, son las primera y última letras del alfabeto griego.  Pero Jesús no hablaba griego.  Él hablaba arameo o hebreo.  Así que, Él hubiera dicho: “Yo soy el Aleph y el Tav”.  Aleph y Tav son la primera y última letras del alfabeto hebreo.  Así que, lo que Jesús está declarando para nosotros es esto: “¡Yo tengo la primera palabra en tu situación!  ¡Y también tengo la última palabra en tu situación!”
Cada letra hebrea tiene una imagen correspondiente.  Interesantemente, Aleph está asociada con un buey, y Tav con una cruz.  Juntas, ambas hacen una hermosa figura sobre lo que Jesús hizo por nosotros —Él es el “animal” sacrificial en la cruz.  Fue por nosotros que Él sufrió, se desangró y murió.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias. (Mateo 8:17)  Es por eso que tus enfermedades no tienen la última palabra en tu vida.  Jesús la tiene, porque Él llevó tus enfermedades sobre Su cuerpo y pagó por tu sanidad con Su sangre.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestra maldición. (Gálatas 3:13)  Nosotros estábamos supuestos a ser malditos a causa de nuestros pecados, pero Él tomó nuestro lugar y la maldición cayó sobre Él.  Hoy, nosotros tomamos Su lugar y Sus bendiciones cayeron sobre nosotros.
Entonces, ¿por qué conformarte con la maldición de tu enfermedad, o incluso pobreza, cuando el precio por tu sanidad y tu provisión ya fueron pagados por Jesús?  La enfermedad y la pobreza no tienen la última palabra en tu vida.  ¡Jesús la tiene porque Él te redimió de toda maldición!
Amado, cuando el hombre dice que algo es imposible, Jesús dice que es posible.  ¡El Alfa y la Omega, Él que es el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 1 de enero de 2018

¡Levántate Y Brilla!

Porque todas las promesas de Dios son en Él sí, y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
1 Corintios 1:20
Amado, a causa de la perfecta obra terminada de Jesús en la cruz, ¡todas las promesas de Dios de provisión, protección y buen éxito son sí y amén!  Medita en esta verdad inalterable.  Di estas palabras en voz alta:
Yo declaro que soy especial a los ojos de Jesús, y Él me ama incondicionalmente.  Yo tengo un destino maravilloso.  Jesús me ha equipado con dones, talentos y habilidades.  Hoy, yo recibo la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia para reinar en la vida.  Yo doy gracias porque Su favor me rodea como un escudo y abre puertas de oportunidades para mí.  Gracias a Jesús, yo seré cabeza y no cola, estaré por encima y no por debajo, seré acreedor y no deudor.  Yo no voy a sufrir escasez sino estaré rodeado de Su abundancia, Su sabiduría, Su paz y Su protección.
Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz por mí.  ¡Yo recibo una revelación fresca de Tu amor ahora mismo y Te agradezco porque todo lo que toque mi mano será bendecido!  ¡Yo creo con todo mi corazón que soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  ¡Amén! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


domingo, 3 de mayo de 2015

Jesús Tiene La Última Palabra

Apocalipsis 1:8
Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
El doctor te acaba de decir que tienes una enfermedad incurable.  Los exámenes de Rayos X y de sangre, lo confirman.  Tus peores temores se han hecho realidad y sientes como que tu futuro ha sido sellado.
Mi amigo, el diagnóstico del doctor no es el fin.  Jesús declara para ti: “Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (Apocalipsis 1:8).  Él tiene la primera palabra, así como tiene la última palabra en tu situación.  ¡Ni los expertos, ni los reportes médicos la tienen!
Alfa y Omega, son las primera y última letras del alfabeto griego.  Pero Jesús no hablaba griego.  Él hablaba arameo o hebreo.  Así que, Él hubiera dicho: “Yo soy el Aleph y el Tav”.  Aleph y Tav son la primera y última letras del alfabeto hebreo.  Así que, lo que Jesús está declarando para nosotros es esto: “Yo tengo la primera palabra en tu situación.  Y también tengo la última palabra en tu situación!”
Cada letra hebrea tiene una imagen correspondiente.  Interesantemente, Aleph está asociada con un buey, y Tav con una cruz.  Juntas, ambas hacen una hermosa figura sobre lo que Jesús hizo por nosotros —Él es el “animal” sacrificial en la cruz.  Fue por nosotros que Él sufrió, se desangró y murió.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias (Mateo 8:17).  Es por eso que tus enfermedades no tienen la última palabra en tu vida.  Jesús la tiene, porque Él llevó tus enfermedades sobre Su cuerpo y pagó por tu sanidad con Su sangre.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestra maldición (Gálatas 3:13).  Nosotros estábamos supuestos a ser malditos a causa de nuestros pecados, pero Él tomó nuestro lugar y la maldición cayó sobre Él.  Hoy, nosotros tomamos Su lugar y Sus bendiciones cayeron sobre nosotros.
Entonces, ¿por qué conformarte con la maldición de tu enfermedad, o incluso pobreza, cuando el precio por tu sanidad y tu provisión ya fueron pagados por Jesús?  La enfermedad y la pobreza no tienen la última palabra en tu vida.  ¡Jesús la tiene porque Él te redimió de toda maldición!
Amado, cuando el hombre dice que eso es imposible, Jesús dice que es posible.  ¡El Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!
Pensamiento Del Día
¡Jesús, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!


domingo, 19 de octubre de 2014

‘Ahora Sé Que Me Amas’

Medita En 

 Y el Ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no Me has rehusado tu hijo, tu único. 
Génesis 22:12 

 
La historia de Abraham sacrificando a Isaac es realmente acerca de Dios sacrificando a Su Hijo, Su único Hijo, a quien Él ama.  Dios entregó a Jesús en el Monte Calvario que está en la misma cordillera.  Así que cuando leas acerca de Isaac subiendo la montaña con la madera en la espalda, mira a Jesús subiendo al Monte Calvario con la cruz sobre Su espalda. 

Isaac dijo esto a su padre: “Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?”  Y Abraham respondió: “Dios proveerá para Sí el cordero para el holocausto, hijo mío” (Génesis 22: 7-8).  Y Dios de hecho proveyó un carnero para el sacrificio.  Una vez más, esta es una imagen de Jesucristo, el Cordero que fue provisto por Dios para quitar el pecado del mundo.  ¡En lugar de nosotros morir por nuestros pecados, Jesús murió en nuestro lugar! 

Ahora, mira lo que el Ángel del Señor le dijo a Abraham cuando él estaba a punto de sacrificar a Isaac: "... no lastimes al muchacho de ninguna manera, porque Yo sé que Dios es el primero en tu vida –no me rehusaste incluso a tu hijo amado."  ¿Cómo le demostró Abraham a Dios que Él era el primero, que amaba a Dios más que a cualquier otra cosa?  Él no retuvo de Dios a su amado hijo único. 

De la misma manera, cuando tú mires a la cruz hoy y veas a Jesús sangrando y muriendo allí, tú puedes decirle a Dios: "Ahora sé que Tú me amas, porque no me has rehusado a Tu Hijo, Tu único hijo."  La cruz demuestra Su amor por ti.  ¡Vive la vida sabiendo lo mucho que Dios te ama porque Él voluntariamente dio a Jesús por ti!  

Bendiciones, Joseph Prince 


viernes, 26 de septiembre de 2014

Tú Tienes Al Verdadero

Medita En

Pero a ellos los sacó con plata y oro, y entre sus tribus no hubo quien tropezara.
Salmos 105:37
Ellos comieron su salida de la esclavitud y servidumbre.
En la noche de la primera Pascua, Dios le había dicho a Su pueblo que tomaran un cordero por familia, lo asaran, aplicaran su sangre en el marco de sus puertas y comieran el cordero asado en sus casas esa noche.  Al día siguiente, todos los israelitas, con “ninguno débil” entre ellos, salieran de Egipto hacia la libertad.
¿Por qué comer el cordero asado?  Porque este era una imagen de Jesús, el verdadero Cordero de Dios, apagando la ira ardiente de Dios por todos nuestros pecados y pagando el precio completo por nuestra sanidad en la cruz.
El cordero asado que los israelitas comieron era una representación. Hoy, tú tienes al verdadero.  Cada vez que participes de la comunión de la Santa Cena, mira al verdadero Cordero de Dios juzgado por tus pecados y enfermedades.  ¡Él te ha librado de todas las enfermedades! 
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 10 de septiembre de 2014

La Justicia De La Fe Habla

Medita En
Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así.”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREÍ, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables. 
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que lo hablas,  tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 29 de agosto de 2014

Ten Un Gran Corazón Como Dios

Medita En

Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
Proverbios 11:24
Cuando Dios creó este mundo, lo hizo con más que suficiente de todo lo que necesitamos.  ¡Él derrochó!  Él es un Dios extravagante.  Él no despertará un día diciendo: “Mi Dios, ¡me olvidé de poner suficiente petróleo en la tierra!”  Déjame decirte esto: Dios nunca será atrapado con la guardia baja.  ¡Él tiene provisiones más que suficientes para todas tus necesidades en este mundo!
Quiero que tú sepas hoy que tu amante Padre celestial tiene un corazón grande, y es un Dios generoso en abundancia.  Cuando recibes la revelación de cómo Él está tan lleno de amor, poder y provisión, ya no vives constantemente preocupado por tus necesidades, ni envidioso de los demás cuando los ves bendecidos.  Cuando sabes que todos los recursos del cielo son tuyos para que los disfrutes, a causa de la cruz de Jesús, tú puedes tener un corazón generoso, un corazón grande, como el de tu Papá Dios.  Y de acuerdo al versículo de hoy, cuando tienes un gran corazón, tú te conviertes en candidato para recibir aún más de lo que Dios posee.
Así que medita sobre la abundancia de Dios para ti y abre tu corazón hoy.  Se un dador.  Se de bendición.  Alégrate con los demás cuando son bendecidos.  Mírate a ti mismo bendecido y proveído a causa de Jesús, ¡y en poco tiempo, vas a verlo en tu exterior!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 12 de agosto de 2014

Guardados En Perfecta Paz

Medita En

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: “Calla, enmudece.” Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.  Y les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
Marcos 4:39-40


Yo creo que una de las razones por las que Jesús pudo calmar la tormenta en esta historia tan conocida, fue que Él era el único en el barco que tenía paz.  Y lo que estaba dentro de Él se desbordó y afectó la tormenta en el exterior.
Después de que Jesús hubo calmado la tormenta a petición de Sus discípulos, Él les llamó la atención por dejar que sus corazones se angustiaran.  Y en Su reprensión amorosa, Él nos muestra como siempre podemos tener paz en nuestros corazones.  Le preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”  En otras palabras: “¿Por qué toman tan poco de Mí?”
Amado, Dios te ama mucho y ya te ha provisto de Su salud, sanidad, provisión y protección por medio de la cruz de Jesús.  Cuando tú sabes y crees esto, el miedo va a huir y la paz va a reinar en tu corazón.  Y Su paz en tu interior causará que cada tormenta en tu vida desaparezca!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 2 de agosto de 2014

¡Liberado Mientras Escuchas La Palabra De Dios!

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Porque no me avergüenzo del evangelio de Cristo, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree...
Romanos 1:16


Estamos llegando a un momento en la historia de la iglesia, en donde lo que sucedía en la iglesia primitiva está sucediendo en el cuerpo de Cristo ahora.  En la iglesia primitiva, a medida que la Palabra fluía en la casa de Cornelio, Dios llenó a las personas que estaban allí con el Espíritu Santo.  Mientras Pablo predicaba un día en Listra, un hombre cojo saltó y caminó al mandato de Pablo.
Estoy viendo suceder milagros como estos más y más en nuestra iglesia.  Se de una mujer que fue sanada de cáncer de esta manera.  Nadie impuso manos sobre ella.  Yo no oré por ella.  Nunca la había visto, ni supe de ella, hasta que ella compartió su testimonio en nuestra iglesia.  Solo por escuchar los discos compactos de mis mensajes, su sanidad comenzó a manifestarse, hasta que fue completamente sana!
A otro hombre se le abrió su oído sordo solo por escuchar uno de mis mensajes en audio.  Las sanidades están sucediendo a medida que la Palabra fluye.  Dios usa la locura de la predicación para salvar, sanar y liberar a las personas (1ª Corintios 1:21)!  Ese es su sistema de liberación.  Es por medio de la predicación y la enseñanaza que las personas reciben sus milagros. 
Mi amigo, ese es el poder de Dios para salvación cuando el evangelio es predicado.  Así que mantente escuchando predicas llenas del evangelio de la gracia.  Permanece escuchando sobre Jesús y lo que Él ha conseguido para ti en la cruz.  Y mientras la Palabra fluya, el poder de Dios para tu sanidad, prosperidad y liberación repentinamente irrumpirá!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 31 de julio de 2014

Deja Tus Preocupaciones Y Vive Libre De Ansiedad

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Echando la totalidad de tus preocupaciones [todas tus ansiedades, todas tus inquietudes, todos tus problemas, de una vez por todas] sobre Él, porque Él cuida de ti con afecto y se preocupa por ti vigilante.
1a Pedro 5:7, Trad. Ver. AMP


Cuando Jesús murió en la cruz, Él desató todas las bendiciones de Dios para nuestras vidas.  Y desde entonces las bendiciones de Dios han estado fluyendo desde Su trono hacia nosotros.  Estas bendiciones no pueden ser detenidas.  La única manera de detenerlas es cuando nos preocupamos.  Es por eso que Dios nos dice específicamente que echemos todas nuestras preocupaciones sobre Él.
Veras, cuando tú te preocupas acerca de un área particular de tu vida, tu restringes la provisión de Dios para esa área.  Ahora, Dios todavía está proveyendo la bendición, pero esta no está llegando porque tu preocupación está restringiendo la “tubería de distribución”!  Puede que tú estés orando: “Oh Dios, por qué no estás proveyendo para mí en esta área de mi vida?”  Y Dios te dice: “Yo estoy proveyendo.  Si tú la sueltas, entonces permitirás que Mi provisión fluya hacia esa área.”
¿Por qué estás preocupado hoy?  ¿Por no tener suficiente para tu provisión diaria?  ¿Por un síntoma de dolor en tu cuerpo?  ¿Por un error que cometiste? 
Amado, mira el corazón y el amor del Padre por ti, mientras Él te invita a simplemente echar tus preocupaciones sobre Él.  Su Palabra nos dice que Él tiene cuidado de nosotros “afectuosamente” y “vigilante”.  Esto significa que nada escapa de Su cuidado cuando se trata de tus necesidades.  Así que descansa sabiendo que Él va a darte lo mejor de Sí, y deja que Su provisión abundante provea para cada transformación que necesitas!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 30 de julio de 2014

La Promesa Se Recibe Por Fe

Medita En

Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.
Romanos 4:13


En Romanos 4:13 está claro que la promesa de Dios de que Abraham y su descendencia serían herederos del mundo, no fue dada por la ley, sino por la justicia de la fe.
Hoy, debido a que pertenecemos a Jesús, nosotros somos descendencia de Abraham y herederos según la promesa (Gálatas 3:29).  Y mientras más creamos que somos justos en Cristo, más experimentaremos Su provisión.
Mi amigo, ser un heredero del mundo y caminar en las bendiciones de salud, protección y provisión abundante de Abraham, viene por fe.  Esto es creer que aún cuando no merecemos ninguna bendición de Dios, hemos sido hecho justos por el sacrificio y la obra terminada de Su Hijo, y calificados así para todas Sus bendiciones!
En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia.  Él tomó nuestra pobreza y nos dio Su abundancia.  Él tomó nuestra vergüenza y nos dio Su victoria.  Hoy, cree y medita en la verdad de que tú has sido hecho justo por la obra terminada de Jesús, y comienza a caminar en las bendiciones de Abraham!
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 21 de julio de 2014

El Secreto De Amar Mucho A Jesús

Medita En

Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.
Lucas 7:47


¿Recuerdas la historia de la mujer que lavó los pies de Jesús con sus lágrimas, los secó con su cabello y los ungió con un perfume?  Jesús le indicó al fariseo en cuya casa ella realizó esto, que esta mujer lo amaba mucho porque ella sabía que se le había perdonado mucho.
En la actualidad, a ninguno de nosotros se le ha perdonado poco.  A todos se nos ha perdonado mucho.  Esta mujer lo sabía.  ¿Lo sabes tú?
Amado, si tú piensas que se te ha perdonado poco, entonces vas a amar poco.  Pero cuando tú sabes la verdad sobre lo mucho que se te ha perdonado, tú vas a amar mucho a Jesús.  Saber lo mucho que se te ha perdonado es el secreto de amar a Jesús!  En otras palabras, tú solo vas a amar a Jesús mucho cuando experimentes Su espléndida gracia y favor inmerecido, al perdonarte de todos tus pecados –pasados, presentes y futuros– por Su único sacrificio en la cruz.
Así que no te preocupes sobre amar a Jesús.  Solamente medita en cuan total y completamente Él te ha perdonado, y amarlo mucho a Él será tu respuesta natural!
Bendiciones,

Joseph Prince


domingo, 20 de julio de 2014

No Tu Amor, Sino Su Amor

Medita En

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
1ª Juan 4:10


El resumen completo de la ley es amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente (Mateo 22:27-40).  Pero déjame preguntarte esto: ¿Alguna vez ha sido alguien capaz de amar al Señor con todo su corazón, con toda su alma, y con toda su mente?
La respuesta es obvia.  Ni una sola persona ha sido capaz de hacerlo.  Y Dios sabía que bajo la ley, nadie podría amarlo de esa forma perfecta.  Así que ¿sabes qué hizo?  Envió a Su Hijo Jesús.  Cuando hizo eso, Él en efecto nos estaba diciendo esto: “Yo sé que tú no puedes amarme perfectamente, así que observarme ahora.  Yo voy a amarte con todo Mi corazón, con toda Mi alma, con toda Mi mente, y con todas Mis fuerzas.”  ¡Y Él abrió Sus brazos ampliamente y murió por nosotros!
Mi amigo, toma tiempo para llevar esto a tu corazón este día: La cruz no es una demostración de nuestro perfecto amor y devoción a Dios.  La cruz es la demostración de Dios, de Su perfecto amor y Su perfecta gracia (favor inmerecido) para nosotros.  Déjame darte la definición bíblica del amor para hacer esto un poco más claro para ti: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”  Este es el énfasis del nuevo pacto de la gracia (favor inmerecido) –Su amor por nosotros, no nuestro amor por Él.  Y cuando nos enfocamos en Su amor por nosotros, terminamos amándolo a Él y a los demás sin ningún esfuerzo! 
Bendiciones,

Joseph Prince