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domingo, 29 de mayo de 2016

Jesús Tiene La Última Palabra

Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—
el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8

El doctor te acaba de decir que tienes una enfermedad incurable.  Los exámenes de Rayos X y de sangre, lo confirman.  Tus peores temores se han hecho realidad y sientes como que tu futuro ha sido sellado.
Mi amigo, el diagnóstico del doctor no es el fin.  Jesús declara para ti: “Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (Apocalipsis 1:8).  Él tiene la primera palabra, así como tiene la última palabra en tu situación.  ¡Ni los expertos, ni los reportes médicos la tienen!
Alfa y Omega, son las primera y última letras del alfabeto griego.  Pero Jesús no hablaba griego.  Él hablaba arameo o hebreo.  Así que, Él hubiera dicho: “Yo soy el Aleph y el Tav”.  Aleph y Tav son la primera y última letras del alfabeto hebreo.  Así que, lo que Jesús está declarando para nosotros es esto: “¡Yo tengo la primera palabra en tu situación!  ¡Y también tengo la última palabra en tu situación!”
Cada letra hebrea tiene una imagen correspondiente.  Interesantemente, Aleph está asociada con un buey, y Tav con una cruz.  Juntas, ambas hacen una hermosa figura sobre lo que Jesús hizo por nosotros —Él es el “animal” sacrificial en la cruz.  Fue por nosotros que Él sufrió, se desangró y murió.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias (Mateo 8:17).  Es por eso que tus enfermedades no tienen la última palabra en tu vida.  Jesús la tiene, porque Él llevó tus enfermedades sobre Su cuerpo y pagó por tu sanidad con Su sangre.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestra maldición (Gálatas 3:13).  Nosotros estábamos supuestos a ser malditos a causa de nuestros pecados, pero Él tomó nuestro lugar y la maldición cayó sobre Él.  Hoy, nosotros tomamos Su lugar y Sus bendiciones cayeron sobre nosotros.
Entonces, ¿por qué conformarte con la maldición de tu enfermedad, o incluso pobreza, cuando el precio por tu sanidad y tu provisión ya fueron pagados por Jesús?  La enfermedad y la pobreza no tienen la última palabra en tu vida.  ¡Jesús la tiene porque Él te redimió de toda maldición!
Amado, cuando el hombre dice que eso es imposible, Jesús dice que es posible.  ¡El Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Jesús, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!


viernes, 6 de mayo de 2016

Cuenta Con El Perdón De Dios

… Ya que los adoradores, una vez purificados, no tendrían ya más conciencia de pecado.
Hebreos 10:2

¿Acerca de qué estás más consciente hoy?  ¿De tus pecados, o del hecho de que has sido perdonado?  Mi amigo, no estés consciente de tus pecados.  En vez de eso, se consciente de Jesús y Su obra terminada.  El Cordero de Dios ha llevado todos tus pecados en la cruz, así que, ¡cuenta con el hecho de que tú eres un hijo de Dios perdonado!
No importa lo que ha sucedido, ni lo que tú has hecho, Dios quiere que sepas que debido a la obra terminada de Su Hijo, Él tendrá misericordia de tus iniquidades y nunca más se acordará de tus pecados. (Hebreos 8:12)
Es por eso que tú no debes permanecer consciente de tus pecados.  De hecho, cuando tú eres consciente de pecado, el diablo te trae condenación, y mientras más la recibes y te condenas a ti mismo, más vas a encontrarte sin perdonarte a ti mismo, e incluso a otros.
Un pastor amigo me contó que cuando una mujer, que tenía cáncer en el rostro, pidió oración por sanidad, el Señor le reveló que era el odio a sí misma el que no le permitía recibir su sanidad.  Ella no podía perdonarse a sí misma, y estaba llena de auto-condenación.
Cuando se dio cuenta de su problema, ella contaba con el hecho de que Dios tenía misericordia de sus iniquidades y ya había sido perdonada.  Ella recibió el amor de Dios.  Entonces, justo delante de los ojos del pastor, su rostro completo cambió —¡ella recibió su sanidad en ese preciso momento!
Algo sucede cuando tú crees que has sido perdonado.  Es por eso que Dios te dice: “Yo quiero que tú creas que Yo no me acordaré de tus pecados nunca más.  Quiero que creas que tú eres Mi hijo, que tienes Mi misericordia, y que siempre puedes contar con Mi perdón.”
Amado, recuerda que todos tus pecados han sido pagados ya por Jesús en la cruz.  Y mientras más cuentes con el hecho de que tú tienes el perdón del Padre y que Él no te condena debido a la obra terminada de Jesús, el pecado y sus efectos —enfermedad, odio, escasez, y más— van a perder su control sobre ti.  ¡Vas a hallarte a ti mismo caminando en una más grande medida de la gracia y las bendiciones de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuenta con el hecho de que tú eres un hijo de Dios perdonado.


domingo, 3 de mayo de 2015

Jesús Tiene La Última Palabra

Apocalipsis 1:8
Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
El doctor te acaba de decir que tienes una enfermedad incurable.  Los exámenes de Rayos X y de sangre, lo confirman.  Tus peores temores se han hecho realidad y sientes como que tu futuro ha sido sellado.
Mi amigo, el diagnóstico del doctor no es el fin.  Jesús declara para ti: “Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (Apocalipsis 1:8).  Él tiene la primera palabra, así como tiene la última palabra en tu situación.  ¡Ni los expertos, ni los reportes médicos la tienen!
Alfa y Omega, son las primera y última letras del alfabeto griego.  Pero Jesús no hablaba griego.  Él hablaba arameo o hebreo.  Así que, Él hubiera dicho: “Yo soy el Aleph y el Tav”.  Aleph y Tav son la primera y última letras del alfabeto hebreo.  Así que, lo que Jesús está declarando para nosotros es esto: “Yo tengo la primera palabra en tu situación.  Y también tengo la última palabra en tu situación!”
Cada letra hebrea tiene una imagen correspondiente.  Interesantemente, Aleph está asociada con un buey, y Tav con una cruz.  Juntas, ambas hacen una hermosa figura sobre lo que Jesús hizo por nosotros —Él es el “animal” sacrificial en la cruz.  Fue por nosotros que Él sufrió, se desangró y murió.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias (Mateo 8:17).  Es por eso que tus enfermedades no tienen la última palabra en tu vida.  Jesús la tiene, porque Él llevó tus enfermedades sobre Su cuerpo y pagó por tu sanidad con Su sangre.
Cuando Jesús colgaba de la cruz, Él tomó nuestra maldición (Gálatas 3:13).  Nosotros estábamos supuestos a ser malditos a causa de nuestros pecados, pero Él tomó nuestro lugar y la maldición cayó sobre Él.  Hoy, nosotros tomamos Su lugar y Sus bendiciones cayeron sobre nosotros.
Entonces, ¿por qué conformarte con la maldición de tu enfermedad, o incluso pobreza, cuando el precio por tu sanidad y tu provisión ya fueron pagados por Jesús?  La enfermedad y la pobreza no tienen la última palabra en tu vida.  ¡Jesús la tiene porque Él te redimió de toda maldición!
Amado, cuando el hombre dice que eso es imposible, Jesús dice que es posible.  ¡El Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!
Pensamiento Del Día
¡Jesús, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, tiene la última palabra en tu situación!