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viernes, 10 de abril de 2020

GÓLGOTA -de TBN y Joseph Prince

Te invitamos a ver “GÓLGOTA —El Amor De Dios Revelado”.
Una producción especial que TBN y Joseph Prince han realizado, que hará que veas la crucifixión y la resurrección de Jesucristo de una manera fresca y poderosa. *Con subtítulos en español disponibles en el ícono de herramientas del video.
Mientras ves al Pastor Prince develar el amor de Dios como nunca antes, creemos que serás fortalecido y recibirás paz para los tiempos tormentosos que estamos viviendo.
Cualquiera que sea la dificultad que enfrentas hoy en medio de la crisis de COVID-19, oramos para que tú experimentes la paz y el gozo que los discípulos tuvieron al ver a su Señor resucitado, y que permitas que Su amor, Su obra terminada y Su resurrección, te impulsen a la victoria.




miércoles, 19 de febrero de 2020

El Amor De Dios Demostrado


Inspiración de Gracia
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32)
Cuando pasamos por una prueba, tendemos a preguntarnos: “¿Dios realmente me ama?  ¿Cómo es que no me lo parece?”  Cuando eso sucede, es tiempo de traer la cruz, porque el amor de Dios por ti está demostrado para siempre en la cruz.
Dios entregó a Su Hijo para que sufriera y muriera en la cruz por ti.  Jesús fue perforado en siete lugares, por ti —en Su cabeza por la corona de espinas, en Sus dos manos y pies por los clavos, y en Su costado y corazón por la lanza de un soldado romano.
Jesús llevó la corona de espinas en Su cabeza para que tú puedas tener una mente sana, libre de temores, culpa, depresión, ansiedades y estrés.
Cuando Jesús mostró por primera vez Sus manos perforadas por los clavos a Sus discípulos, les dijo: “¡La paz sea con ustedes!” (Juan 20:19–20)  Él quería que ellos supieran que la paz se encuentra en Su obra terminada, tipificada por Sus manos perforadas.  Cuanto más veas Su obra terminada, que ha comprado el perdón completo de todos tus pecados, habrá más de Su paz y reposo llegando a tu conciencia.
Los pies de Jesús lo llevaron a lugares donde había necesidad, enfermedades, rechazo, condenación e incluso muerte.  Y esos pies fueron perforados por clavos para que tú no tengas que estar en tales lugares por ti mismo.  Él te ha rescatado de tener que aceptar y sufrir estas cosas en la vida.
Sangre y agua fluyeron del costado de Jesús cuando fue perforado. (Ver Juan 19:34)  La ciencia médica nos dice que eso significa que Su corazón había sido roto.  Jesús murió literalmente por el corazón roto para que tu corazón pueda estar lleno de alegría.
Y así como Eva salió del costado de Adán cuando él estaba durmiendo, la novia de Cristo, la iglesia, salió del costado traspasado de Jesús y de Su muerte.  Si Él murió para tenerte como Su novia impecable, Él vive hoy para cuidar de ti.
Amado, las únicas cosas hechas por el hombre que están en el cielo hoy son esas cicatrices en Su cuerpo.  Estas permanecerán para siempre como señales de Su eterno amor y pasión por ti.  Así que, si Dios no eximió ni a Su Hijo, sino que lo entregó por ti, ¿cómo no te dará gratuitamente junto con Él todas las cosas?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cómo Mantenerte En Perfecta Paz


Medita En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.  (Isaías 26:3, RVR60)
Necesitamos la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia equivocada.  Es por eso que es tan importante entrar en Su Palabra y tomar tiempo para meditar en los versículos que revelan el inamovible e incondicional amor de Dios por ti.  Por ejemplo, si tú descubres que tu mente se desvía hacia pensamientos de ansiedad, incluso a causa de las cosas más pequeñas, te animo a que memorices y cite las Escrituras de hoy: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”. (Isaías 26:3)
Cada vez que yo me siento estresado o preocupado por algo, me aparto del ir y venir de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi carro suena música suave y ungida, yo me alimento de Su Palabra y la declaro, permitiendo que esta impregne mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera’”.  Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mis pensamientos en Ti.  No necesito pensar qué hacer con este problema.  Mientras confío en Ti y mantengo mis pensamientos puestos en Ti, Tú vas a dirigirme y a guiarme.  Mi confianza no está en mis propias fuerzas, sino en Ti y solamente en Ti, Jesús”.
¿Qué hago aquí?  En vez de permitir que el estrés y la preocupación me afecten, estoy entrenando a mi corazón para ver mis problemas cómo Dios los ve.  Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y mantengo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba tanto, se vuelve diminuto e intrascendente en la presencia de Dios Todopoderoso.
¿Estás tú enfrentando alguna circunstancia insuperable hoy?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus pasos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de noviembre de 2019

Más Que Vencedor


Medita En
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.  (1 Juan 4:10, KJV)
Querido amigo, ¿tienes hoy la revelación del amor personal de Dios por ti?  Su amor tiene que conocerse en tu corazón.  El conocimiento de la cabeza —solo conocer intelectualmente que Dios te ama porque Él ama a todos— no va a ser suficiente.  Es cuando realmente encuentras a la persona de Jesús y Su gracia, y realmente comprendes en tu corazón que Él te ama, que comienzan a suceder cambios positivos y profundos en tu vida.
¿Hay una base bíblica para decir esto?  Sí la hay.  La Biblia nos dice claramente: “Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor”. (2Pe. 1:2)  La palabra para “conocimiento” aquí es el griego epignosis, que se refiere a una experiencia del corazón sobre qué y quién es Dios, en vez del simple conocimiento intelectual de los hechos acerca de Él.  Es un conocimiento que se obtiene a través de una relación íntima y personal con Dios.  En otras palabras, cuando tú oyes y oyes hasta que sabes en tu corazón que el Señor te ama y está de tu lado, vas a experimentar Su favor inmerecido y Su paz sobrenatural en el área de tus dificultades.  Es entonces que encontrarás Su fuerza, sabiduría y provisión, multiplicados de manera tangible en tu vida.
¿Recuerdas a Gedeón, que se veía a sí mismo como el más pequeño de su familia y que estaba trillando trigo en un lagar por miedo a ser visto por los madianitas?  Leemos su historia en el libro de Jueces y podemos ver cómo él superó sus inseguridades y sus temores, y salvó a Israel de los madianitas, porque escuchó por primera vez del Ángel del Señor, palabras de aliento llenas de gracia: “El Señor está contigo, valiente guerrero… Ciertamente Yo estaré contigo, y derrotarás a Madián como a un solo hombre”. (Jueces 6:12, 16)  Cuando él comenzó a ver cómo el Señor lo veía, y creyó que el Señor estaba con él y para él, ¡él cumplió su destino!
Si, como Gedeón, tú te sientes pequeño e impotente frente a tus problemas, te animo a que sigas escuchando cómo, debido al sacrificio de Jesús y Su obra terminada, nada puede separarte del amor de Dios.  Hoy, quiero que sepas que Él te hizo más que vencedor en Cristo. (Ver Rom. 8:37-39)  Cuando tú sabes quién eres en Cristo y crees en el amor de Dios por ti, te vuelves fuerte y ves a Dios hacer grandes cosas en ti y a través de ti.  Cuando tú sabes que Dios está contigo y está para ti, ¿qué o quién puede oponerse a ti y salir victorioso? (Ver Rom. 8:31)  ¡Tú ciertamente ganarás las batallas de la vida y vivirás el increíble destino que Dios ha preparado para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de noviembre de 2019

Haz Grandes Hazañas


Medita En
… Más el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas].  (Daniel 11:32)
¿Alguna vez te has preguntado qué le da a una persona la fuerza para convertirse en un campeón, como Daniel o David en las Escrituras?  El libro de Daniel nos dice que “… el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas]”. (Dan. 11:32)  Daniel mismo comenzó como un joven cautivo tomado de Jerusalén para servir en las cortes de los reyes de Babilonia y Medo-Persa.  Sin embargo, Daniel se destacó entre sus compañeros.  Durante su vida, él interpretó sueños por la sabiduría de Dios y demostró un “espíritu extraordinario” que las personas a su alrededor podían ver. (ver Dan. 6:3)  Él siempre halló favor a los ojos de los reyes gentiles a los que servía y experimentó una liberación sobrenatural cuando parecía no haber salida.  Daniel salió ileso del foso de los leones, porque él conocía a su Dios, Su poder y el sentir de Su corazón por él.
Querido lector, ¿es esto lo que deseas hoy —caminar con tal fortaleza, sabiduría y favor que son innegables e irresistibles?  ¿Deseas ver la clase de milagros y rompimientos que Dios puede hacer en tu vida?  Entonces te animo a que sigas escuchando y creciendo en el conocimiento de la gracia y la misericordia de Dios para ti.  En la historia de Daniel, el Señor, por medio de un ángel, se dirigió a él llamándolo “hombre muy estimado”. (Dan. 10:11)  Así que, cuanto más escuchas y confías en Su amor por ti, más vas a vivir la vida con confianza y un espíritu diferente y excelente que te distingue de los demás y testifica de Su poder en su vida.
Considera también al joven David, el pastorcito que fue lo suficientemente valiente como para desafiar y derrotar a Goliat cuando los otros se encogían de miedo.  David conocía a Dios como un Dios guardador de pactos, que lo amaba.  A David le recordaban el amor de Dios por él cada vez que mencionaban su nombre, porque el nombre de David significa “amado”, el amado del Señor.  Yo creo que David se convirtió en un adorador increíble, un líder amado por su pueblo y un hombre conforme al corazón de Dios porque él sabía y era consciente de cuánto lo amaba el Señor.  Incluso cuando David falló, creo que fue la revelación de que él aún era amado por el Señor lo que le permitió seguir adelante.
Amado, oro para que mientras tú sigas leyendo la palabra de Su gracia en estos devocionales y escuches mensajes de Su gloriosa gracia, puedas llegar a conocer verdaderamente el amor del Señor por ti y lo abraces con tu corazón y tu alma.  Su amor te hará fuerte y te hará hacer grandes hazañas.  ¡Cuando tú conozcas lo mucho que Dios te ama, vas a derribar a los gigantes en tu vida y tu vida testificará de Su bondad y gloria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 1 de noviembre de 2019

Libertad De Hábitos Destructivos


Medita En
… Entonces Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más”.  (Juan 8:11)
He recibido muchos testimonios de personas que han sido liberadas de hábitos destructivos.  Son personas sinceras y preciosas que deseaban un rompimiento pero no sabían cómo hacerlo.  Sin embargo, una vez que aprendieron acerca de la justicia que proviene de Cristo, y no tiene que ver con sus propias obras, ellos comenzaron a confesar que seguían siendo la justicia de Dios cada vez que se sentían tentados.  ¡Y poco a poco, cuanto más creían que ellos eran justos en Cristo y más se negaban a aceptar la condenación por sus errores pasados y por la tentación presente, más se volvían libres de las adicciones que los ataban!
Un hermano de los E.E.U.U., que ha estado escuchando mis mensajes durante algún tiempo, escribió para compartir que había sido adicto a la pornografía y había vivido un estilo de vida de inmoralidad sexual desde que tenía 14 años.  Aunque había aceptado a Jesús cuando tenía 18 años, él continuó luchando con este aspecto de su vida.  Esto es lo que escribió:
Como resultado de algunas malas influencias y algunas de mis propias malas decisiones, me convertí en un adicto a la pornografía y comencé a llevar una vida sexualmente inmoral a los 14 años.  Fui salvo cuando tenía 18 años, pero aún luchaba con ese tipo de pensamientos y algunos viejos, malos hábitos.  Intenté todo para ser libre de la inmoralidad y los pensamientos lujuriosos
Entonces, escuché el mensaje del Pastor Prince titulado: “Las Cosas Buenas Le Suceden A Las Personas Que Creen Que Dios Los Ama”.  Lo escuché una y otra vez, y por primera vez, el amor de Dios se volvió consistentemente real para mí.  Me fue posible recibir el amor incondicional de Dios una y otra vez, y eso sanó mi corazón.
¡El amor de Dios me liberó!  Muchas gracias por el mensaje que su iglesia envía al mundo.  ¡Realmente está cambiando vidas!
La revelación de que Dios lo ama incondicionalmente a pesar de sus fallas e imperfecciones fue lo que ayudó a este hermano a liberarse de hábitos que lo habían dominado durante muchos años.  Amado, Dios no quiere que tú peques porque el pecado te destruirá.  Pero incluso si has fallado, debes saber esto: ¡No hay ninguna condenación porque tú estás EN CRISTO JESÚS y tus pecados han sido lavados por Su sangre!  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus fracasos.  Desde el momento en que tú aceptaste a Jesús como tu Señor y Salvador personal, ¡Dios te ve en el Cristo resucitado que está sentado a Su diestra!  Así como Jesús es, sin mancha y sin culpa, ¡tú también eres!  Dios envió a Su Hijo a morir en la cruz por ti, mientras tú aún eras un pecador.  Obviamente, Él no te ama solo cuando eres perfecto en tu comportamiento y pensamientos.  Su amor por ti es incondicional.  ¡Recíbelo de nuevo hoy y se liberado de todo pecado y adicción en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 29 de octubre de 2019

Sal De Tu Escondite

Medita En

Compasivo y clemente es el Señor, lento para la ira y grande en misericordia… No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades. Porque como están de altos los cielos sobre la tierra, así es de grande Su misericordia para los que le temen. Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones. (Salmos 103:8, 10-12)

Cuando visité el Monte de las Bienaventuranzas en Israel hace algún tiempo, el Señor abrió mis ojos para ver por primera vez cómo Él se había encontrado con el hombre con lepra en Mateo 8:1–4.  Después de predicar a las multitudes, nuestro Señor no bajó la montaña hacia ellos.  Nuestro Señor en realidad caminó para bajar la montaña en otra dirección, muy probablemente en la dirección hacia Capernaúm. (Ver Mateo 8:5)
Mientras yo caminaba por un sendero cuesta abajo hacia Capernaúm ese día, vi unas piedras que se desprendieron de la montaña, esparcidas por las faldas de la montaña.  Estas piedras tienen el tamaño justo para que un hombre pueda esconderse detrás y hallar refugio.  En ese lugar, justo en ese momento, tuve la revelación de cómo el hombre con lepra pudo haberse escondido detrás de una de estas piedras por temor a ser descubierto por la gente, y cómo nuestro Señor Jesús sabía que el hombre se estaba escondiendo allí y deliberadamente fue a buscarlo antes de que las multitudes lo alcanzaran.
En los días de Jesús, la gente con lepra fue excluida y aislada de acuerdo con la ley de Moisés.  Como ellos eran conscientes de lo inmundos que eran y de lo que la ley exigía de ellos, su respuesta natural era alejarse y esconderse.
Pero esconderse no le dio al hombre con lepra en Mateo 8 la sanidad y la restauración que necesitaba.  Afortunadamente, escuchar acerca de la bondad de Dios —cómo Dios quería ser un Padre amoroso para él y cuidar de todas sus necesidades— lo sacó de su escondite y lo impulsó a buscar al Señor por su milagro.  Esto cambió su mente, de ver a un Dios que excluye y condena a las personas inmundas, a ver a un Dios que les ama sin importar cuál es su condición.  Este cambio de mente iluminó su fe y puso en su corazón el valor para buscar y recibir la sanidad que deseaba desesperadamente.
Al igual que el hombre con lepra al comienzo de la historia, ¿podría ser que tú también estés escondiéndote de Dios hoy?  Quizás has estado luchando contra una adicción o un ciclo de derrota del que parece que no puedes salir.  Quizás has sido víctima de abuso sexual y te culpas por ello.  Quizás has tenido un matrimonio o un negocio fallido, o has tomado una mala decisión que te ha llevado a perder todo.  Y quizás tu fracaso ha causado que te apartes de Dios, que te alejes de la iglesia y que evites a las personas en general.  Amado, lo que sea que te esté haciendo sentir “inmundo” o descalificado hoy, ¡Dios quiere que cambies tu mente acerca de Él, y en lugar de esconderte de Él, corras hacia Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 24 de septiembre de 2019

Personaliza El Favor De Dios En Tu Vida


Medita En
Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: “Señor, ¿quién es el que Te va a entregar?”  (Juan 21:20)
Yo solía pensar que entre los 12 discípulos de Jesús, Juan era el discípulo favorito del Señor y el más cercano a Él, porque la Biblia llama a Juan “el discípulo a quien Jesús amaba”.  Yo tenía la impresión de que Juan tenía un favor muy especial delante de Jesús, y siempre me pregunté qué era lo que lo hacía tan especial que se distinguía de los otros discípulos.  ¿No quisieras tú ser conocido como el discípulo a quien Jesús ama?  ¡Yo sí!
Entonces, un día, cuando estaba leyendo la Palabra de Dios, el secreto del favor de Juan me fue revelado.  ¡El Señor abrió mis ojos y me mostró que la frase “el discípulo a quien Jesús amaba” en realidad solo se encuentra en el libro de Juan.  Compruébalo por ti mismo.  No vas a encontrar esta frase en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.  Solo la encontramos en el Evangelio de Juan.  ¡Es una frase que Juan solía usar para describirse a sí mismo!
Ahora, ¿qué era lo que Juan estaba haciendo?  Él estaba practicando y personalizando el amor que Jesús tenía por él.  Nosotros, todos somos favoritos de Dios, pero Juan sabía el secreto para acceder al favor inmerecido de Jesús por sí mismo.  ¡Es tu prerrogativa el poder verte a ti mismo como el discípulo a quien Jesús ama y llamarte a ti mismo de esta manera!
Cuando comencé a enseñar que el secreto del favor de Juan radicaba en su personalización del amor de Dios, las personas en mi iglesia literalmente entraron en una nueva dimensión para experimentar el favor inmerecido de Dios en sus vidas.  He visto cómo algunos de ellos realmente tomaron esta revelación y corrieron con ella.  Algunos de ellos personalizaron los fondos de pantalla de sus teléfonos celulares para llamarse a sí mismos “el discípulo a quien Jesús ama”, mientras que otros firmaron sus mensajes de texto y correos electrónicos con esta frase.
Mientras se recordaban a sí mismos que son el discípulo a quien Jesús ama, ellos comenzaron a crecer en la conciencia del amor del Señor por ellos.  ¡Al mismo tiempo, comenzaron a crecer en ser conscientes del favor!  Tengo apilados los montones de Notas de Alabanza que cuentan cómo los miembros de nuestra congregación han sido grandemente bendecidos simplemente por ser conscientes del favor de Jesús en sus vidas.  Algunos de ellos han sido promovidos, otros han recibido incrementos espectaculares en sus cheques de pago y muchos han ganado varios premios en el desempeño de su trabajo y otros concursos, incluyendo vacaciones con todos los gastos pagados.
El mundo llama a esto “suerte”, pero para el creyente, no hay tal cosa como la suerte.  ¡Lo único que existe es el favor inmerecido de Jesús!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 10 de julio de 2019

Dios Nos Amó Tanto


Medita En
“Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre”.  (Salmos 91:14)
¿Qué te califica para la protección de Dios?  Hago esta pregunta porque he escuchado a muchos ministros cuyas enseñanzas hacen parecer que tienes que calificar para recibir las bendiciones de Dios.  Hacen que parezca que Dios te bendice solo si eres capaz de amar al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.  Esto también lo aplican en relación a Su protección.  Cuando leen: “Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré”, ellos concluyen que la protección de Dios depende de que nosotros cumplamos la condición de amar al Señor a la perfección.
Desafortunadamente, ese tipo de enseñanza te roba la fe para creerle a Dios por Su protección divina sobre ti y sobre tus seres queridos.  Todo lo que depende de nuestros propios esfuerzos tiene un fundamento inestable, porque no importa qué tan “buenos” cristianos creamos que somos, nuestro amor por el Señor fallará.  Es precisamente por eso que Dios envió a Su Hijo.  Él sabía que el hombre nunca podría cumplir todos Sus mandamientos.  Al enviar a Su Hijo, Él nos estaba diciendo: “Yo sé que tú no puedes, así que déjame a Mí amarte con todo Mi corazón, con toda Mi mente y con todas Mis fuerzas”.  Allí reside la hermosa historia de amor que llamamos el evangelio de Jesucristo.
Dios amó TANTO al mundo que envió a Su Hijo unigénito para salvarnos y rescatarnos.  El Señor Jesucristo Mismo cumplió con todos los requerimientos de la ley.  Hoy, incluso cuando nuestro amor por Él vacila, incluso cuando fallamos, ¡Él aún nos libra del mal!
Una escritura que encapsula bellamente el punto capital del nuevo pacto de la gracia es 1 Juan 4:10: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación [el sacrificio expiatorio] por nuestros pecados”.  Oro para que tu corazón esté anclado en esta revelación.  El énfasis del nuevo pacto es el amor de Dios por ti, no tu amor por Dios.
¿Estoy diciendo que tu amor por Dios no es importante?  Por supuesto que no.  Lo que estoy diciendo es que nuestro amor por Él siempre vacilará, pero Su amor nunca falla.  La Biblia declara que “¡El fiel amor del Señor nunca se acaba!” (Lam. 3:22, NTV)  ¡Estoy muy agradecido de que estemos bajo el nuevo pacto de la maravillosa gracia de Dios, en donde podemos depender de Su incondicional, inmutable e irrevocable amor por nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 20 de junio de 2019

Se Consciente De Perdón


Medita En
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de Sus beneficios. Él es el que perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus enfermedades.  (Salmos 103:2–4)
No hace mucho tiempo, conducía para almorzar con mi esposa Wendy y por alguna razón, cada vez que ella hacía un comentario, yo estallaba irritado o respondía con una observación innecesariamente provocativa.  ¿Has tenido uno de esos días?
Cuando reflexioné sobre por qué estaba tan irritable, me di cuenta de que era porque en realidad me sentía culpable por un par de situaciones del día anterior.  No necesariamente había hecho algo malo, pero había permitido que un poquito de culpa se arrastrara hacia mi corazón e inconscientemente permití que la condenación entrara.
Amigo, cuando estás caminando bajo una nube de juicio, puedes convertirte en una persona realmente desagradable para estar cerca.  Confía en mí, sé de lo que estoy hablando.  Incluso si eres el autor de libros acerca de la gracia y el perdón de Dios, puede haber momentos en que la condenación se arrastra hacia tu corazón y tú estás completamente ajeno a ello.
Agradezco a Dios porque cuando Wendy me preguntó si había alguna razón para mi irritabilidad, Él me dio ese momento de claridad en donde pude ver la condición de mi corazón.  Y alabo a Jesús porque tengo una esposa con discernimiento y percepción, que no tomó mis comentarios personalmente y sabía que algo no estaba bien conmigo.  Recuerdo haberle dicho que me avisara la próxima vez que notara tal comportamiento de mi parte, porque es muy fácil caer en la condenación y culpa.
Cuando estás bajo culpa y condenación, puedes sentirte despreciable todo el día y todas tus respuestas tienen un aguijón en ellas.  Esa no es la vida abundante, ¿y tú sabes a dónde nos devuelve esto?  Nos lleva de vuelta a la necesidad de apropiarnos del sentido constante del perdón de Dios sobre nuestras vidas.  En lugar de aceptar y albergar toda la culpa, condenación y juicio, debemos mantenernos seguros en el perfecto perdón que tenemos en Jesús.
Hay una cualidad redentora en ser conscientes del perdón en lugar de ser conscientes de nuestras faltas, pecados y errores.  Cuando tú estás consciente del perdón y ves tus faltas en la cruz de Jesús, recibes el poder para romper tu irritabilidad, impaciencia y mal genio con los demás.  ¡Recibes el poder para salir de tus trastornos alimenticios, adicciones y ansiedades!  Cuando te das cuenta de que no merecemos el perdón y la gracia de Dios, pero Él nos los da de todas formas, esta revelación de Su favor inmerecido nos cambia desde nuestro interior.  Disuelve los nudos de enojo e impaciencia que hemos acumulado a lo largo de los años y nos libera para disfrutar del amor de Dios y mostrarlo a los demás.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de junio de 2019

Un Encuentro Con Jesús Puede Liberarte Sobrenaturalmente


Medita En
Y había allí una mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad causada por un espíritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.” Y puso las manos sobre ella, y al instante se enderezó y glorificaba a Dios.  (Lucas 13:11–13)
Hace algún tiempo, recibimos el precioso testimonio de Kate, quien nos compartió que había sido sobrenaturalmente liberada de cuatro años de adicción al alcohol.  Quizás te preguntes: “¿Cómo puede ser esto?  ¿Cómo desaparecen así cuatro años de adicción al alcohol?  ¿Cómo pudo esa ansiedad tan poderosa perder el control de esa vida en tan poco tiempo?”
La respuesta es simple pero poderosa.
En su testimonio, Kate escribió cómo ella permitió que el amor de Dios invadiera su mente mientras escuchaba en su iPod, mensajes fundamentados en la gracia, que estaban llenos de Jesús y Su amor.  Amigo, cuando tú permites que Su amor sature tu mente, no importa qué creencias equivocadas, temores o adicciones te mantengan atado.  La gracia de Dios comenzará a derribarlos.  Esto es lo que sucede cuando tú tienes un encuentro con tu amoroso Salvador.  Todo el que tiene un encuentro con Jesús no vuelve a ser igual.  Él vino para liberar a los cautivos.
Cualquiera que sea tu condición, por mucho que sea el tiempo que te haya mantenido atado —dos años, diez años, treinta años— quiero que sepas y creas que Dios puede liberarte en un instante sobrenatural.  Cree que Aquel que quiere y es poderoso para liberarte es El mismo que creó el tiempo, y El que creó el tiempo no tiene límite de tiempo.  ¡El que convirtió el agua en el mejor vino añejo en cuestión de segundos, puede evitar los procesos naturales y acelerar tu liberación de cualquier atadura!
Conozco a muchas personas que lucharon con adicciones durante décadas.  Pero una vez que tuvieron un encuentro sobrenatural con Jesús, se despertaron una mañana y se hallaron libres, sin nada de esa necesidad con la que convivían y sin el deseo de involucrarse otra vez en su comportamiento negativo.  Frank, que vive en el estado de Maryland, me escribió y me contó cómo fue liberado de la adicción a las drogas.  Le habían dicho “una vez adicto, para siempre adicto”, y él lo había creído.
Pero cuando llegó a conocer la verdad del amor y la gracia de Jesús que transforman vidas, a través de uno de mis recursos de enseñanza, esto simplemente destruyó las cadenas que lo ataban.  Él escribió: “¡Yo podía haber atravesado el techo saltando, cuando descubrí que todo lo que tenía que hacer era aceptar la obra terminada de Jesús y Su gracia! Después de treinta años de adicción a las drogas, pensé que ya no había esperanza para mí.  Pero alabado sea Jesús, ahora yo soy libre de las drogas y estoy en una buena iglesia que predica la gracia, junto con mi esposa, que también ha sido liberada de su adicción a las drogas.”
¡Amigo, ese es el poder de creer correctamente!
Hoy, cree que Dios te ama y que Su gracia está disponible para ti.  Cualquiera que sea el mal pronóstico que hayas escuchado sobre tu situación, sin importar cuán oscuras y terribles sean tus circunstancias en este momento, cree y acepta la gracia de Dios.  ¡Tú no tienes que aceptar la derrota por el resto de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 25 de mayo de 2019

Ancla Tu Identidad En Cristo


Medita En
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.  (Romanos 8:37)
Hace algunos años prediqué un mensaje sobre cómo el diablo a veces usa el pronombre de primera persona para plantar pensamientos en nuestras cabezas y engañarnos.  Por ejemplo, él no dice: “Tú tienes un trastorno alimenticio” o “Tú tienes una adicción”.  El diablo usa el pronombre en primera persona para sembrar pensamientos como estos en tu mente: “Yo tengo un trastorno alimenticio” o “Yo soy adicto a la pornografía”.  Él te hace pensar que tú estás pensando esos pensamientos de derrota.  Él quiere que tú creas que eso es lo que tú eres.
Después de escuchar este mensaje, un hombre llamado Walter, contra quien el diablo había utilizado esta estrategia y había sido atrapado en una adicción destructiva durante muchos años, fue a su casa después de la iglesia, se encerró en su habitación y por primera vez declaró en voz alta: “¡Yo no soy un adicto!”  Él eligió rechazar esa mentalidad maliciosa en el nombre de Jesús.  Luego nos relató esto: “En ese mismo momento, yo sentí que algo poderoso sucedía dentro de mí.  No sé cómo describirlo.  Era como si la vida se volviera espectacular debido al amor de Dios y yo no pudiera contener ese sentimiento”.
Después de hacer esa confesión en voz alta, Walter dijo: “Mi adicción se detuvo.  Yo perdí el interés completamente y no me siento ni siquiera un poco tentado.  Todos los deseos desordenados se han ido, y lo mejor de todo es que yo sé que amo a Jesús más que nunca y que no puedo vivir sin Él.  Estoy renovado.  He renacido.  Yo sé que todo está bajo Su control, y sé que soy bendecido y perdonado”.
¡Wow!  Qué asombroso testimonio del poder y la bondad de Dios en la vida de este hermano.  Con solo una declaración, él rompió la fortaleza mental bajo la cual el demonio lo había sometido durante muchos años.  Este es ciertamente el poder de creer correctamente.  Si tú puedes cambiar lo que crees, puedes cambiar tu vida, tal como lo hizo este hermano.
¿Hay mentiras acerca de tu identidad en las que estás creyendo hoy?  Rompe el poder de esas mentiras declarando tu identidad en Cristo.  Di en voz alta: “Yo soy un hijo de Dios.  Yo soy sanado, perdonado, justo y santo en Cristo Jesús”.  En vez de creer las mentiras del diablo cuando él usa la estrategia del pronombre en primera persona en tu contra, declara con voz audible tu verdadera identidad en Jesús.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 8 de abril de 2019

Lo Que Dios Ve Cuando Te Mira A Ti

Medita En
Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  (1 Corintios 6:17)
Ron, uno de los ofrendantes de nuestro ministerio, compartió con nosotros sobre un querido amigo suyo llamado Tyler, que era de una buena familia cristiana, excelente en los deportes y que estaba viviendo el “Sueño Americano”.  Sin embargo, después de la universidad, Tyler comenzó a salir con el grupo equivocado y desarrolló un grave problema de drogas y bebida, que a su vez le condujo a una serie de equivocaciones devastadoras.  Dentro de un lapso de veinticuatro meses, Tyler perdió todo lo que apreciaba en su vida.  Sintiéndose avergonzado y miserable, Tyler abandonó la iglesia y casi renunció a la vida, a Dios y a la gracia.  Pero Dios, en Su gracia, todavía estaba acercándose a Tyler (a través de Ron), así como Ron nos relata en esta historia:
Una noche, mientras corría por un parque y escuchaba un mensaje del Pastor Prince, sentí que Dios me estaba impulsando a enviarle un mensaje de texto a Tyler.  Sentí que Dios quería que le preguntara a Tyler: “¿Qué ve Dios cuando te mira?”  Entonces, mientras corría, le envié un mensaje de texto con esas palabras exactamente.  Después de bastante tiempo, recibí su mensaje de respuesta:
Tyler: “¿En serio?”
Ron: “Si”
Tyler: “Bueno... estoy seguro de que no es algo bueno”.
Ron: “Jesús”.
Tyler: “¿Qué quieres decir?”
Ron: “Quiero decir que cuando Dios te mira, ¡Él ve a Jesús!”
… Treinta minutos después, recibí este mensaje:
Tyler: “Gracias, amigo, ¡no sabes cuán desesperadamente yo estaba necesitando escuchar eso!”
¿Crees que sería de bendición para tu corazón saber que este es el mensaje que Dios quiere que tú recibas hoy?  Si eres como Tyler, entonces crees que el amor de Dios por ti depende de tus acciones.  Honestamente estas creyendo que Dios se avergüenza de ti por tus faltas y equivocaciones.  Bien, es posible que tú no hayas escuchado o hayas olvidado que el pago por tus pecados fue cobrado completamente sobre el cuerpo de Jesús en la cruz.  Por lo tanto, cuando Dios te mira hoy, Él no te juzga, no te valúa, ni te mide de acuerdo a tus imperfecciones.  Él te ve en el Amado —Él te ve en Cristo y ve la sangre que Su querido Hijo derramó por ti.  


Cuando Dios te mira hoy, Él ve a Jesús.  Debido a eso, Sus pensamientos hacia ti son pensamientos de amorosa bondad, perdón, bendiciones y favor.  Jesús pagó un precio inmensamente alto en la cruz para que tú puedas vivir tu vida sabiendo que eres completamente aceptado e incondicionalmente amado por Dios.  Saber y creer esto hará toda la diferencia en cómo vives tu vida diariamente —sin importar lo que te esté retando de frente. 



Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince