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martes, 19 de mayo de 2020

Movido Por El Espíritu, No Por La Miel Humana


Inspiración de Gracia
»Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.  (Levítico 2:11)
Imagina ir caminando y pasar junto al hijo pródigo sentado en el corral de los cerdos. (Ver Lucas 15:11–24)  Te detienes a verlo y ves que está salivando por la comida de los cerdos.  Creyendo que es bueno mostrarle amabilidad, le das dinero para que se compre comida.
Esa es la bondad humana que dice: “Yo soy cristiano.  Debería ser amable, bueno y perdonador.”  Tal dulzura o amabilidad humana puede compararse con la miel.  Curiosamente, mientras nosotros lo consideramos valioso, Dios le dice a Su pueblo que no le traigan una ofrenda de granos con miel en ella.
La ofrenda de granos habla de la vida de Jesús en la tierra.  No mezclar miel a la ofrenda de granos habla de cómo la compasión y la bondad que vemos en Jesús durante Su ministerio terrenal eran divinas.  No había “miel” de bondad humana, que inevitablemente está contaminada con la debilidad humana.
En retrospectiva, lo peor que uno podría haber hecho por el hijo pródigo era darle dinero cuando él estaba en el corral de cerdos.  Él no solo no se habría ido a casa, sino que lo que el Señor estaba haciendo en su corazón también se habría echado a perder.  Esto es lo que sucede cuando nos dejamos llevar por la bondad de nuestros corazones humanos en lugar de la bondad de Dios en nuestros corazones, que está dirigida por Su amor, sabiduría y tiempo perfecto.
Amigo, Dios no quiere que seas movido por lo que ves, sino por Su Espíritu.  Había mucha gente necesitada rodeando a Jesús durante Su tiempo en la tierra.  Pero Él no sanó a todas las personas enfermas a Su alrededor, ni alimentó cada estómago hambriento por donde pasó, ni resucitó a todos los que estaban muertos.  Isaías 11:2–3 nos dice que el Señor no fue movido por lo que Él vio o escuchó.  Él fue movido solo por el Espíritu.
Tú también tienes el Espíritu en ti. (Ver 1 Corintios 3:16)  Se movido por Él.  Sigue la paz que Él pone dentro de tu espíritu para hacer o abstenerte de hacer algo.  Esa paz es la paz de Dios.  ¡Actuar sobre esa paz hará que Dios sea exaltado, y que Su divina bondad y amabilidad sean realmente una bendición para ti y los demás!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 17 de febrero de 2020

Vida Por Encima Del Sol


Inspiración de Gracia
… Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.  (Juan 10:10)
Cuando no estás disfrutando de la vida en abundancia, sientes como que la vida requiere de mucho trabajo.  En tu corazón, la vida no tiene sentido y está vacía.  La aflicción de espíritu, te hace sentir como que “corres tras el viento.” (Eclesiastés 2:11)
Parece como que nada de lo que haces vale la pena.  La Biblia llama a esta vida sin provecho, vida “bajo el sol.” (Eclesiastés 2:11)  Alguien que vive la vida bajo el sol puede o no conocer a Dios, pero Dios, o está olvidado, o no es el centro de las cosas en su vida.  Sus pensamientos son terrenales y lo que hace es para gratificar a su carne.  Finalmente, encuentra la vida deprimente e insatisfactoria.  La vida bajo el sol está llena de desesperación.
Pero esto no es así con alguien que vive la vida por encima del sol, con Dios.  Porque la vida con Él está llena de alegría y placeres a Su diestra. (Ver Salmos 16:11)  La vida es completamente abundante y buena, tal como lo prometió Jesús —“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.
Cuando tú vives la vida por encima del sol, tus pensamientos están dirigidos hacia el cielo y te vuelves alguien ocupado por Cristo.  Vives para Él porque sabes que todas las cosas fueron creadas por medio de Él y para Él. (Ver Colosenses 1:16)  Cuando vives para Su gloria, tu vida adquiere un nuevo significado y propósito.
La Palabra de Dios dice: “Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen.” (Colosenses 1:17)  La palabra griega para “permanecer” significa “mantener unido.”  En Cristo, todas las cosas se mantienen unidas.  Y es por eso que cuando Cristo es la figura central en tu vida, tú lo tendrás todo unido.  Tu mente se mantendrá unida. Tus esperanzas y sueños se mantendrán unidos.  Tu familia se mantendrá unida por las cuerdas de Su amor.
Tu vida no estará vacía, sino llena de la bondad de Dios porque “Cristo en ti, [es] la esperanza de gloria.” (Colosenses 1:27)  Es una vida maravillosa —esta vida que se vive por encima del sol.  ¡Y vas a tener una vida aún más maravillosa en el cielo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 29 de octubre de 2019

Sal De Tu Escondite

Medita En

Compasivo y clemente es el Señor, lento para la ira y grande en misericordia… No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades. Porque como están de altos los cielos sobre la tierra, así es de grande Su misericordia para los que le temen. Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones. (Salmos 103:8, 10-12)

Cuando visité el Monte de las Bienaventuranzas en Israel hace algún tiempo, el Señor abrió mis ojos para ver por primera vez cómo Él se había encontrado con el hombre con lepra en Mateo 8:1–4.  Después de predicar a las multitudes, nuestro Señor no bajó la montaña hacia ellos.  Nuestro Señor en realidad caminó para bajar la montaña en otra dirección, muy probablemente en la dirección hacia Capernaúm. (Ver Mateo 8:5)
Mientras yo caminaba por un sendero cuesta abajo hacia Capernaúm ese día, vi unas piedras que se desprendieron de la montaña, esparcidas por las faldas de la montaña.  Estas piedras tienen el tamaño justo para que un hombre pueda esconderse detrás y hallar refugio.  En ese lugar, justo en ese momento, tuve la revelación de cómo el hombre con lepra pudo haberse escondido detrás de una de estas piedras por temor a ser descubierto por la gente, y cómo nuestro Señor Jesús sabía que el hombre se estaba escondiendo allí y deliberadamente fue a buscarlo antes de que las multitudes lo alcanzaran.
En los días de Jesús, la gente con lepra fue excluida y aislada de acuerdo con la ley de Moisés.  Como ellos eran conscientes de lo inmundos que eran y de lo que la ley exigía de ellos, su respuesta natural era alejarse y esconderse.
Pero esconderse no le dio al hombre con lepra en Mateo 8 la sanidad y la restauración que necesitaba.  Afortunadamente, escuchar acerca de la bondad de Dios —cómo Dios quería ser un Padre amoroso para él y cuidar de todas sus necesidades— lo sacó de su escondite y lo impulsó a buscar al Señor por su milagro.  Esto cambió su mente, de ver a un Dios que excluye y condena a las personas inmundas, a ver a un Dios que les ama sin importar cuál es su condición.  Este cambio de mente iluminó su fe y puso en su corazón el valor para buscar y recibir la sanidad que deseaba desesperadamente.
Al igual que el hombre con lepra al comienzo de la historia, ¿podría ser que tú también estés escondiéndote de Dios hoy?  Quizás has estado luchando contra una adicción o un ciclo de derrota del que parece que no puedes salir.  Quizás has sido víctima de abuso sexual y te culpas por ello.  Quizás has tenido un matrimonio o un negocio fallido, o has tomado una mala decisión que te ha llevado a perder todo.  Y quizás tu fracaso ha causado que te apartes de Dios, que te alejes de la iglesia y que evites a las personas en general.  Amado, lo que sea que te esté haciendo sentir “inmundo” o descalificado hoy, ¡Dios quiere que cambies tu mente acerca de Él, y en lugar de esconderte de Él, corras hacia Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 25 de mayo de 2019

Ancla Tu Identidad En Cristo


Medita En
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.  (Romanos 8:37)
Hace algunos años prediqué un mensaje sobre cómo el diablo a veces usa el pronombre de primera persona para plantar pensamientos en nuestras cabezas y engañarnos.  Por ejemplo, él no dice: “Tú tienes un trastorno alimenticio” o “Tú tienes una adicción”.  El diablo usa el pronombre en primera persona para sembrar pensamientos como estos en tu mente: “Yo tengo un trastorno alimenticio” o “Yo soy adicto a la pornografía”.  Él te hace pensar que tú estás pensando esos pensamientos de derrota.  Él quiere que tú creas que eso es lo que tú eres.
Después de escuchar este mensaje, un hombre llamado Walter, contra quien el diablo había utilizado esta estrategia y había sido atrapado en una adicción destructiva durante muchos años, fue a su casa después de la iglesia, se encerró en su habitación y por primera vez declaró en voz alta: “¡Yo no soy un adicto!”  Él eligió rechazar esa mentalidad maliciosa en el nombre de Jesús.  Luego nos relató esto: “En ese mismo momento, yo sentí que algo poderoso sucedía dentro de mí.  No sé cómo describirlo.  Era como si la vida se volviera espectacular debido al amor de Dios y yo no pudiera contener ese sentimiento”.
Después de hacer esa confesión en voz alta, Walter dijo: “Mi adicción se detuvo.  Yo perdí el interés completamente y no me siento ni siquiera un poco tentado.  Todos los deseos desordenados se han ido, y lo mejor de todo es que yo sé que amo a Jesús más que nunca y que no puedo vivir sin Él.  Estoy renovado.  He renacido.  Yo sé que todo está bajo Su control, y sé que soy bendecido y perdonado”.
¡Wow!  Qué asombroso testimonio del poder y la bondad de Dios en la vida de este hermano.  Con solo una declaración, él rompió la fortaleza mental bajo la cual el demonio lo había sometido durante muchos años.  Este es ciertamente el poder de creer correctamente.  Si tú puedes cambiar lo que crees, puedes cambiar tu vida, tal como lo hizo este hermano.
¿Hay mentiras acerca de tu identidad en las que estás creyendo hoy?  Rompe el poder de esas mentiras declarando tu identidad en Cristo.  Di en voz alta: “Yo soy un hijo de Dios.  Yo soy sanado, perdonado, justo y santo en Cristo Jesús”.  En vez de creer las mentiras del diablo cuando él usa la estrategia del pronombre en primera persona en tu contra, declara con voz audible tu verdadera identidad en Jesús.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de marzo de 2019

Pide En Grande

Medita En
“Y todo lo que pidáis en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”  (Juan 14:13)
Quiero comenzar este día dándote este desafío: ¡Pide a Dios cosas grandes!  ¿Qué deseas ver en tu vida —en tu familia, salud, finanzas y carrera?  ¿Qué le pedirías a Dios si supieras sin sombra de dudas que Él es bueno y que Su amor por ti es para siempre?  ¡Pídeselo a Dios!  Jesús vino para que tú pudieras vivir una vida que está marcada no por la escasez, sino por la abundancia; no por la desesperación, sino por la plenitud de Su amor, gozo y paz.
Me gustaría que escribieras en tus notas lo que le pedirías a Dios si supieras que Él escucha tus oraciones.  ¿Cuáles son tus sueños, esperanzas y aspiraciones?  ¿Qué te gustaría ver suceder en tu vida?  ¿Con qué estás luchando hoy?  ¿En qué área de tu vida te gustaría ver el poder de Dios manifestándose?  Escríbelo.  Escríbelo todo.  Escribe lo que quieres ver que suceda con la esperanza bíblica en tu corazón de que Él te escucha y Él proveerá.  Escribe con una alegre, positiva y confiada tu expectativa de bien.
No sólo le pidas a Dios cosas pequeñas.  ¡Pídele cosas grandes!  Por ejemplo, no sólo le pidas un trabajo.  Pídele una posición de influencia.  No solo le pidas que restaure tu salud.  Pídele una vida larga y saludable llena de muchos días buenos.  Extiende tu fe para creer en la bondad de Dios.  Él se complace cuando nuestra fe es grande.  Él no se ofende cuando le pedimos cosas grandes.
¿Harías eso ahora?  Solo toma unos minutos y escribe tus peticiones a Dios —Dios, que es todopoderoso y más poderoso de lo que podemos imaginar.  Dios, que colgó a los planetas en su lugar y habló orden en el mundo.  Dios, quien guió a Su pueblo en una columna de nube durante el día y una columna de fuego en la noche.  Dios, que hizo llover maná del cielo y sacó agua de la roca seca.  Dios, que convirtió agua simple en el mejor vino.  Dios, que hizo que los cojos caminen, los ciegos vean y los sordos oigan.  Dios, que multiplicó cinco panes y dos peces pequeños para alimentar a cinco mil hombres.  Dios, que resucitó a los muertos y conquistó el sepulcro.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 8 de febrero de 2019

La Gracia Abre Tu Corazón

Medita En
¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado?  (Romanos 2:4, NTV)
Tienes que amar la historia de Zaqueo el bajito, quien se trepó a un sicómoro con la esperanza de mirar a Jesús mientras Él caminaba por allí. (Lucas 19:1–10)  Zaqueo era un recaudador de impuestos corrupto, un rico pecador.  Pero cuando Jesús le habló, en lugar de recordarle los Diez Mandamientos, Jesús le mostró gracia (favor inmerecido) y se invitó a Sí Mismo a la casa de Zaqueo.  Por supuesto, la gente religiosa entre la multitud estaba disgustada y murmuraban entre ellos diciendo: “Ha ido a hospedarse con un hombre pecador.“ (Lucas 19: 7)
Ahora, observa lo que sucedió en la casa de Zaqueo.  Antes de que la cena terminara, Zaqueo estaba entregando su riqueza a los pobres y restituyendo a los que había perjudicado, y Jesús estaba proclamando la salvación de la casa de Zaqueo.
Creo que fue el Espíritu Santo quien puso esta historia al lado de la historia del joven rico.  No creo que estas dos historias en el Evangelio de Lucas sucedieran en orden cronológico.  Pero creo que el Espíritu Santo las colocó en este orden divino para mostrarnos los efectos contrastantes de estar bajo el pacto de la ley y estar bajo el pacto de la gracia.
Cuando el joven rico vino alardeando de su cumplimiento de la ley, Jesús le respondió con la ley y el joven se fue sintiéndose triste. (Mat. 19:22)  Pero cuando Jesús no sacó la ley, sino mostró Su gracia, esto no solo abrió el corazón de Zaqueo, sino también la billetera de un recaudador de impuestos que era corrupto.  ¡Este es verdaderamente el poder de la gracia!  Nos guía al verdadero arrepentimiento.  Verás, cuando se experimenta la gracia de Dios, no se puede evitar ser generoso.
Después de que Jesús le dio generosamente Su amor y gracia incondicionales a Zaqueo, su corazón se desbordó del favor de Dios, inmerecido, no ganado y del cual no era digno.  Zaqueo sabía en lo profundo de su corazón que, como pecador y recaudador de impuestos corrupto, él no merecía que Jesús viniera a su casa.  Pero la bondad de Dios superó con creces sus expectativas.  Y así como Pedro fue guiado a ponerse de rodillas cuando vio la bondad de Jesús, Zaqueo fue guiado al arrepentimiento al experimentar la bondad de Jesús.
A diferencia del joven gobernante, Zaqueo sabía que no era merecedor y por eso Jesús pudo derramar gracia sobre él.  Mira, el rol de la ley es llevarte a un lugar en donde sepas, sin lugar a dudas, que tú no puedes hacer nada para merecer la salvación y las bendiciones de Dios, sino que solo puedes depender de Su gracia.  Su gracia va a darte todas las bendiciones que necesitas y transformará tu vida.  Mi amigo, nuestro Padre celestial está esperando que renunciemos a nuestros propios esfuerzos.  En el momento en que comiences a arrepentirte de todas las obras muertas que has estado haciendo para tratar de calificar y merecer la aceptación y las bendiciones de Dios, Él te dará generosamente Su gracia abundante —Su favor inmerecido, no ganado y del que ninguno de nosotros es digno.
Hoy, aparta tus ojos de ti mismo y mírate disfrutando del favor inmerecido de Dios bajo el nuevo pacto de la gracia.  Mírate a ti mismo perdonado y justificado con la justicia de Jesús.  Ocúpate de Él y de Su gracia, y como Zaqueo, tú serás transformado desde adentro hacia afuera.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de agosto de 2018

Movido Por El Espíritu, No Por la Miel Humana


Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.
Levítico 2:11
Imagina pasar caminando por el lugar en donde se encuentra el hijo pródigo sentado en el chiquero. (Lucas 15:11-24)  Lo miras, y lo ves salivando por la comida de los cerdos.  Creyendo que es bueno ser amable, le das dinero para que se compre comida.
La amabilidad humana te recuerda: “Yo soy cristiano.  Debo ser amable, bueno y perdonador.”  Tal dulzura o amabilidad humana es semejante a la miel.  De manera interesante, mientras nosotros la ponemos en alto, Dios le dice a Su pueblo que no le ofrezca ofrendas de cereal con miel en ellas.
La ofrenda de cereal habla de la vida de Jesús en la tierra.  No mezclar miel a la ofrenda de cereal, habla de cómo la compasión y la bondad que vemos en Jesús durante Su ministerio terrenal, eran divinas.  No hubo “miel” de bondad humana que fuera corrompida por la debilidad humana.
En retrospectiva, la peor cosa que alguien podría haber hecho por el hijo pródigo era darle dinero cuando estaba en el chiquero.  Él no solo no hubiera regresado a casa, sino que lo que el Señor estaba haciendo en su corazón, también se habría estropeado.  Esto es lo que sucede cuando nos dejamos llevar por la bondad de nuestro corazón humano, en vez de la bondad de Dios en nuestros corazones, que es dirigida por Su amor, sabiduría y perfección de tiempo.
Mi amigo, Dios no quiere que seas movido por lo que ves, sino por Su Espíritu.  Había muchas personas necesitadas alrededor de Jesús durante Su tiempo en la tierra.  Pero Él no sano a todas las personas enfermas a Su alrededor, ni alimentó a todos los estómagos hambrientos que encontró, ni levantó a todos los que estaban muertos.  Isaías 11:2-3 nos dice que el Señor no era movido por lo que Él veía o escuchaba.  Él era movido solo por el Espíritu.
Tú también tienes al Espíritu en ti. (1 Corintios 3:16)  Se movido por Él.  Persigue la paz que Él pone dentro de tu espíritu, para hacer o dejar de hacer algo.  Esa paz es la paz de Dios.  Actuar en esa paz va a hacer que Dios sea exaltado, ¡y Su bondad y amabilidad divinas serán realmente una bendición para ti y para los demás!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 16 de diciembre de 2017

Toma De Dios

… el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir...
Marcos 10:45

Dios quiere hacer maravillas y realizar milagros en tu vida.  A Él le encanta hacer el bien a Su pueblo.  Le encanta usar Su poder por amor a Su pueblo.  Es por eso que Él quiere que tomes y “uses” Su bondad.  La fe no es más que –y lo digo con reverencia– ver y usar la bondad de Dios.  A Él le gusta ser usado porque Él “no vino para ser servido, sino para servir.”
Solo observa cómo Jesús ministró a la gente.  Cuando la mujer con el flujo de sangre usó Su poder, a Él le complació.  Él no quiso retirarse hasta poder hablar con esta mujer que le había tocado. (Marcos 5:25-34)  Cuando Él estaba fatigado y cansado junto al pozo de Jacob, una mujer de Samaria vino a sacar agua, y terminó tomando de Él –por invitación Suya.  Él fue hasta fortalecido y rejuvenecido mientras la ministraba y le daba el agua de vida. (Juan 4:5-34)
Amado, el amor de Dios está en espera de que tú lo uses.  Dios quiere ser tu pan de vida.  Él quiere ser tu agua de vida.  El pan y el agua no son de beneficio para ti si tú no los consumes.  Así que, aliméntate de Él.  Bébelo a Él.  Depende de Él para todo lo que necesites en la vida.  ¡A Él le encanta cuando tú lo buscas y le permites realizar maravillas en tu vida!  
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 3 de diciembre de 2017

Descansa Y Fluye Con Jesús

¿Estás cansado?  ¿Desgastado?  ¿Quemado por la religiosidad?  Ven a Mí.  Apártate conmigo y podrás recuperar tu vida.   Te enseñaré como tomar un descanso real.  Camina conmigo y trabaja conmigo –mira como Yo lo hago.   Aprende los ritmos no forzados de la gracia.  Yo no pondré nada pesado o mal ajustado sobre ti.  Permanece siendo Mi compañero y aprenderás a vivir libre y ligeramente.
Mateo 11:28-30 (El Mensaje)
Jesús vivió en los ritmos no forzados de la gracia.  Todo lo que Él decía y hacía era hermoso, perfectamente sincronizado.  Siempre en el lugar correcto, en el momento correcto, haciendo las cosas correctas, cada una de Sus palabras y hechos ascendían al Padre como un aroma de olor fragante.
Mi amigo, Jesús quiere que aprendas Sus ritmos no forzados de gracia.  Él quiere que tú fluyas con Él.  Él no es difícil de seguir.  Su yugo no es pesado, ni gravoso.  Es fácil y ligero.  Cuando tú caminas en Sus caminos, encuentras verdadero descanso.
Amado, las maneras de Jesús no son apresuradas o impacientes.  Por ejemplo, Él nunca te incitará a gastar más de lo que tienes, en cosas que no necesitas.  Él nunca te dirigirá hacia un lugar de escasez.  En cambio, te dirigirá a ver la bondad de Dios que ya está siendo manifiesta en tu vida.  Él te dirigirá para que con fidelidad y diligencia camines de un nivel de crecimiento a otro.  A medida que permanezcas siendo Su compañero, ¡Él te enseñará cómo vivir la vida de Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 25 de mayo de 2016

Mira La Bondad De Dios En Medio De Lo Malo

… Un ángel del Señor se le apareció a José en sueños, diciendo: “Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle.”
Mateo 2:13

Dios no juega un juego de contraataque con el diablo —no es que el diablo hizo algo malo, y Dios interviene para que algo bueno resulte de eso.  La verdad es que, cuando algo malo sucede, es el diablo quien está reaccionando a algo bueno que Dios ha iniciado.  El Señor me dijo una vez: “Dile a Mi pueblo que si ellos quieren comprender lo que Yo estoy haciendo, solamente vean lo que el diablo está haciendo y mírenlo a la inversa.  Eso es lo que Yo estoy haciendo, multiplicado por mucho.”
Yo veo esta verdad en la Biblia.  Cuando Cristo nació, los soldados fueron enviados a matar a todos los bebés menores de dos años, en Belén.  Las personas en Belén para entonces solo habían visto el mal.  Pero existían personas como María, que vio la bondad de Dios.  ¡Ellos sabían que Dios había enviado a un Salvador al mundo!  El asesinato de los bebés fue solo la reacción del diablo, al regalo de salvación que Dios había enviado.
El Señor me mostró que así era como nosotros íbamos a ver la gripe aviar cuando ésta golpeara nuestra región, no hace mucho.  Mientras yo estaba pensando en la importancia de las aves, el Señor me mostró Mateo 6:26, “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?”
Si Dios cuida de las aves, ¡cuánto más cuidará Él de ti!  Así que, atacar a las aves con una enfermedad, es en esencia la reacción a la provisión de Dios para Su pueblo.  En otras palabras, Él vio que la provisión de Dios ha sido ya liberada en Su pueblo, en gran manera.
Con cada nuevo virus que el diablo nos lanza, tú debes discernir que el diablo está tratando de pervertir y revertir lo que Dios ya está haciendo.  Entonces, tú sabrás que algo bueno va a resultar de ello.  Ves, cada nueva cepa de virus, nos dice que Dios ya ha liberado una nueva unción de sanidad para Su pueblo.  Y yo creo que Él también libera nuevos niveles de promociones para Su pueblo.  Así que, no solo veas al diablo.  ¡Mira lo bueno que Dios ya está haciendo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No solo mires al diablo a tu alrededor.  ¡Mira la lo bueno que Dios ya está haciendo! 


miércoles, 29 de abril de 2015

Mira La Bondad De Dios En Medio De Lo Malo

Mateo 2:13
… Un ángel del Señor se le apareció a José en sueños, diciendo: “Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle.”
Dios no juega un juego de contraataque con el diablo —el diablo hizo algo malo, entonces Dios interviene para que algo bueno resulte de eso.  La verdad es que, cuando algo malo sucede, es el diablo quien está reaccionando a algo bueno que Dios ha iniciado.  El Señor me dijo una vez: “Dile a Mi pueblo que si ellos quieren comprender lo que Yo estoy haciendo, solamente vean lo que el diablo está haciendo y piénsenlo a la inversa.  Eso es lo que Yo estoy haciendo, multiplicado por mucho.”
Yo veo esta verdad en la Biblia.  Cuando Cristo nació, los soldados fueron enviados a matar a todos los bebés menores de dos años, en Belén.  Las personas en Belén para entonces solo habían visto el mal.  Pero existían personas como María, que vio la bondad de Dios.  ¡Ellos sabían que Dios había enviado a un Salvador al mundo!  El asesinato de los bebés fue solo la reacción del diablo al regalo de salvación que Dios había enviado.
El Señor me mostró que así era como nosotros íbamos a ver la gripe aviar cuando ésta golpeara nuestra región, no hace mucho.  Mientras yo estaba pensando en la importancia de las aves, el Señor me mostró Mateo 6:26, “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?”
Si Dios cuida de las aves, ¡cuánto más cuidará Él de ti!  Así que, atacar a las aves con una enfermedad, es en esencia la reacción a la provisión de Dios para Su pueblo.  En otras palabras, Él vio que la provisión de Dios ha sido ya liberada en Su pueblo, en gran manera.
Con cada nuevo virus que el diablo nos lanza, tú debes discernir que el diablo está tratando de pervertir y revertir lo que Dios ya está haciendo.  Entonces, tú sabrás que algo bueno va a resultar de ello.  Ves, cada nueva cepa de virus, nos dice que Dios ya ha liberado una nueva unción de sanidad para Su pueblo.  Y yo creo que Él también libera nuevos niveles de promociones para Su pueblo.  Así que, no solo veas al diablo.  ¡Mira lo bueno que Dios ya está haciendo!
Pensamiento Del Día

No solo mires al diablo a tu alrededor.  ¡Mira la lo bueno que Dios ya está haciendo! 


sábado, 5 de julio de 2014

No Dejes Que El Miedo Te Robe Tu Herencia

Medita En

No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.
Isaías 41:10


Moisés envió 12 espías a la tierra prometida que Dios quería que los israelitas heredaran.  Dos de ellos, Josué y Caleb, regresaron con un buen informe de la tierra, diciendo: “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera… ‘es una tierra que mana leche y miel.’  Sólo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán comida nuestra. Su protección les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo” (Números 14:7-9).
Sin embargo, los otros 10 espías dieron un mal informe, diciendo: “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros… Vimos allí también a los gigantes… y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos” (Números 13:31-33).
Todos ellos, los 12, vieron la misma tierra y a los mismos gigantes, ¡pero que contraste tan marcado en sus informes!  Josué y Caleb tenían un espíritu diferente –el espíritu de fe (Números 14:24).  Ellos se enfocaron en las promesas y la bondad de Dios.  Pero el resto se acobardó del miedo y solo vieron a los gigantes.  ¡Y el miedo los paralizó!
Mi amigo, este día, sin importar lo terrible que tus circunstancias puedan parecer, escoge enfocarte en la bondad de Dios.  Escoge meditar en como Cristo pagó el precio para que tú disfrutes el favor inmerecido de Dios, Su paz, Su protección y Su provisión.  Es así como el temor no va a paralizarte.  ¡Es así como vas a experimentar la fidelidad de Dios y caminarás en Sus bendiciones! 
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 18 de noviembre de 2013

Acérquese A Dios

Medite En

… el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…
Marcos 10:45


Dios quiere hacer maravillas y realizar milagros en su vida.  A Él le encanta hacer el bien a Su pueblo.  A Él le encanta usar Su poder por amor a Su pueblo.  Es por eso que Él quiere que usted se acerque y “utilice” Su bondad.  La fe no es más que –y digo esto con reverencia– ver y utilizar la bondad de Dios.  A Él le encanta ser utilizado porque Él “no vino para ser servido, sino para servir.”

Basta con ver cómo Jesús servía a las personas.  Cuando la mujer con el flujo de sangre utilizó Su poder, le agradó.  Él no quería irse hasta haber hablado con esta mujer que le había tocado (Marcos 5:25-34).  Cuando Él se encontraba aburrido y cansado junto al pozo de Jacob, una mujer de Samaria se acercó a sacar agua y acabó tomando de Él –por Su invitación.  Él incluso fue fortalecido y rejuvenecido mientras Él le servía a ella y le daba a ella el agua de vida (Juan 4:5-34).

Amado, el amor de Dios le está esperando para ser utilizado.  Dios quiere ser su pan de vida. Él quiere ser su agua de vida.  El pan y el agua no son de ningún beneficio para usted si no los consume.  Así que se aliméntese de Él.   Beba de Él.   Dependa de Él para todo lo que necesita en la vida.   A Él le encanta cuando usted lo busca a Él y le permite hacer maravillas en su vida!

Bendiciones,
Joseph Prince


Marcos 5:25-34  “25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? 31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.”

Juan 4:5-34  “5 Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. 9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. 27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. 31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. 32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. 33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? 34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”