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jueves, 29 de agosto de 2019

Mira El Perfecto Amor Del Padre


Medita En
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna”.  (Juan 3:16)
Bajo el nuevo pacto de Su maravillosa gracia, tu Padre en el cielo no busca juzgarte por tus fallas porque Él ya ha juzgado cada una de tus fallas, errores y pecados en el cuerpo de Su propio Hijo, Jesucristo.  El nombre que Jesús vino a revelar en el nuevo pacto de la gracia es “Padre”.  Hoy Dios quiere acercarte a ti como un Padre amoroso y afectuoso.
¿Conoces el alcance del amor de Su corazón hacia ti?
¿Sabías que fue Su idea enviar a Jesús para ser castigado en la cruz por ti?
Lee el pasaje más famoso de la Biblia y personalízalo para que puedas ver el sentir del corazón de Dios por ti: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él”. (Juan 3:16–17)  Cree hoy, sin sombra de duda, que tu Padre te ama y envió a Su propio Hijo para salvarte.
Comprende que no estamos menospreciando la obra de Jesús en la cruz cuando hablamos del Padre y Su amor por ti.  La verdad es que Jesús vino a revelarte el amor del Padre.  Dios te amó tanto que envió a Su amado Hijo unigénito a pagar el alto precio de la cruz para limpiarte de todos tus pecados.
¿Sabes que Dios ama profundamente a Jesús?  Jesús es el amado Hijo de Dios, la niña de Sus ojos.  Ahora, si tu Padre en el cielo no retuvo a Su precioso Hijo, Jesucristo, y lo sacrificó por ti, ¿cuánto crees que Él te ama?  Tú ni siquiera puedes comenzar a comprender la intensidad y la magnitud del amor de tu Padre por ti, hasta que te des cuenta de lo mucho que el Padre ama a Jesús —porque Él entregó a Jesús para rescatarte.
¡Espero que estés comenzando a experimentar y a ver por ti mismo cuán amado eres por el Padre y cuán precioso eres para Él!  No le temas —mira el amor en el corazón de tu Padre revelado a través de la cruz del Calvario.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de marzo de 2019

Pide En Grande

Medita En
“Y todo lo que pidáis en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”  (Juan 14:13)
Quiero comenzar este día dándote este desafío: ¡Pide a Dios cosas grandes!  ¿Qué deseas ver en tu vida —en tu familia, salud, finanzas y carrera?  ¿Qué le pedirías a Dios si supieras sin sombra de dudas que Él es bueno y que Su amor por ti es para siempre?  ¡Pídeselo a Dios!  Jesús vino para que tú pudieras vivir una vida que está marcada no por la escasez, sino por la abundancia; no por la desesperación, sino por la plenitud de Su amor, gozo y paz.
Me gustaría que escribieras en tus notas lo que le pedirías a Dios si supieras que Él escucha tus oraciones.  ¿Cuáles son tus sueños, esperanzas y aspiraciones?  ¿Qué te gustaría ver suceder en tu vida?  ¿Con qué estás luchando hoy?  ¿En qué área de tu vida te gustaría ver el poder de Dios manifestándose?  Escríbelo.  Escríbelo todo.  Escribe lo que quieres ver que suceda con la esperanza bíblica en tu corazón de que Él te escucha y Él proveerá.  Escribe con una alegre, positiva y confiada tu expectativa de bien.
No sólo le pidas a Dios cosas pequeñas.  ¡Pídele cosas grandes!  Por ejemplo, no sólo le pidas un trabajo.  Pídele una posición de influencia.  No solo le pidas que restaure tu salud.  Pídele una vida larga y saludable llena de muchos días buenos.  Extiende tu fe para creer en la bondad de Dios.  Él se complace cuando nuestra fe es grande.  Él no se ofende cuando le pedimos cosas grandes.
¿Harías eso ahora?  Solo toma unos minutos y escribe tus peticiones a Dios —Dios, que es todopoderoso y más poderoso de lo que podemos imaginar.  Dios, que colgó a los planetas en su lugar y habló orden en el mundo.  Dios, quien guió a Su pueblo en una columna de nube durante el día y una columna de fuego en la noche.  Dios, que hizo llover maná del cielo y sacó agua de la roca seca.  Dios, que convirtió agua simple en el mejor vino.  Dios, que hizo que los cojos caminen, los ciegos vean y los sordos oigan.  Dios, que multiplicó cinco panes y dos peces pequeños para alimentar a cinco mil hombres.  Dios, que resucitó a los muertos y conquistó el sepulcro.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 24 de diciembre de 2018

No Temas, ¡Tu Salvador Está Aquí!


Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11
Mi amigo, si todo está en silencio y oscuridad en tu vida ahora y sientes como si fuiste dejado afuera, en el frío, sólo debes saber que Jesús vino para ser tu Salvador en un momento como este.
Él no nació en la comodidad de una habitación cálida y acogedora, sino en un pesebre frío.  No había lugar para Él en la posada (Lucas 2:7), por lo que, ¡siempre habrá lugar en la cruz para tu sanidad, liberación, plenitud y provisión, y una mansión en el cielo esperando por ti!
Jesús nació muy silenciosamente, tan silenciosamente que la Biblia dice que sólo un grupo de pastores vinieron a Él, mientras que el resto de Belén dormía. (Lucas 2:8-9)  Como el maná que caía en silencio desde el cielo en el Antiguo Testamento, el verdadero pan del cielo vino en silencio.  Fue una noche silenciosa, pero eso no fue todo.
Jesús, además, nació durante la época más oscura de la historia de Israel.  Israel estaba bajo el gobierno tirano de los romanos.  Fue durante este tiempo, cuando todo estaba tan oscuro, que Jesús nació.  Amado, Él vendrá a ti en el período más oscuro de tu vida.
En esa noche fría y silenciosa, los pastores tuvieron miedo cuando el ángel del Señor se les presentó.  Pero el ángel les dijo: “No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.”
Amado, no era un juez ni un legislador el que nació.  Fue un poderoso Salvador.  Él vino a salvar a Su pueblo.  Él vino a salvarnos a ti y a mí.  Así que, incluso si tú estás en un período frío y oscuro de tu vida, no tengas miedo —¡El Salvador ha venido y Él te salvará perpetuamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 23 de mayo de 2017

Jesús Es Todo Lo Que Necesitas

… le dijo: “¿Quieres ser sano?”  El enfermo le respondió: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.”  Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda.”  Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar…
Juan 5:6-9


Me encanta la historia de cómo Jesús sanó al paralítico en el estanque de Betesda.  Este hombre, paralítico desde hacía 38 años, estaba acostado junto al estanque sin alguien que lo ayudara y sin mucha esperanza, esperando a que el ángel bajara para agitar el agua –se sabía que el primero que entrara al agua en ese momento, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.   Pero debido a su parálisis, el hombre nunca había podido ser el primero en entrar.  Así que, él permanecía allí esperando, con la esperanza de su milagro.
Entonces un día, él tuvo un encuentro con un Hombre superior a los ángeles –Jesús– quien se encontró con él en el punto central de su necesidad.  Jesús vino al hombre paralítico y este hombre, que sufría desde hacía muchos años, se echó a andar completamente sano.
Hoy, Jesús quiere encontrarse contigo en el punto central de tu necesidad.  Tú no necesitas fechas especiales, situaciones especiales o ángeles, para ver la manifestación de tu sanidad.  Tú solamente necesitas al Señor, quien está aquí en este momento para sanarte.  ¡Él es tu pronto auxilio en las tribulaciones! (Salmo 46:1)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Salmo 46:1  "Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."