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martes, 2 de junio de 2020

Mira La Obra Lograda

Inspiración de Gracia
Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: “¡Consumado es!” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  (Juan 19:30)
¿Qué es lo que ves cuando se trata de la sanidad de tu cuerpo enfermo, la restauración de tu matrimonio fallido o el rompimiento para tus problemas financieros?  ¿Ves una obra terminada o una obra que aún debe ser completada?
¡Dios quiere que sepas que lo que tú necesitas desesperadamente que Él haga por ti, ya fue hecho!  La obra terminada de Jesús en la cruz satisfizo tanto el corazón del Padre que desde el trono del cielo vino el pronunciamiento: “¡Hecho está!” (Apocalipsis 16:17), en respuesta al grito de Jesús en la tierra: “¡Consumado es!”  Así que, Dios quiere que tengas esta revelación de que lo que sea tú que necesites que Él haga por ti, ya fue hecho porque Jesús logró hacerlo todo por ti.
Si tú necesitas sanidad, recuerda que tu sanidad se logró.  Si necesitas restauración para tu matrimonio, recuerda que tu restauración se logró.  Tú no vas a morir por la escasez —a ti se te proveyó en abundancia.  ¡Todas estas cosas fueron logradas, no por ti, sino solamente por Cristo!
Amigo, si estás siendo incomodado a causa de un dolor en tu cuerpo, Dios quiere que tú veas tu sanidad terminada o lograda por la muerte de Su Hijo en la cruz.  Si es algo que perdiste o una deuda lo que enfrentas, o un cierto pecado con el que estás luchando, cree que tu provisión, tu restauración y tu liberación ya se lograron para ti.
No te preocupes por lo que ves o sientes, ni por la presencia de informes contradictorios.  Esos síntomas son de mentiras y aunque pueden parecer muy reales, son solo temporales, y no son la verdad.  La Palabra de Dios es la verdad y esta permanecerá porque es eterna.  Y cuando tú crees que solo lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación es la verdad, todos esos síntomas de mentira eventualmente tendrán que alinearse con Su Palabra.
Dios el Hijo dice: "¡Consumado es!"
Dios el Padre dice: "¡Hecho está!"
¿Qué dices tú?
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

sábado, 16 de mayo de 2020

Azotado Por Tu Plenitud


Inspiración de Gracia
… y por Sus heridas hemos sido sanados.  (Isaías 53:5)
Bajo la ley romana en los tiempos bíblicos, un criminal podía ser azotado por un delito menor y luego ser puesto en libertad, o ser crucificado inmediatamente si era culpable de un delito mayor.  Pero Jesús fue azotado y crucificado.  Poncio Pilato esperaba que después de haber azotado a Jesús y de presentar Su cuerpo ensangrentado a la gente, ellos estuvieran satisfechos y dispuestos a dejarlo ir.  Pero la gente no lo estaba y en cambio, exigió Su crucifixión.
No pienses ni por un momento que la gente tenía el poder de infligir tal sufrimiento a Jesús.  Todo era parte del plan de Dios y la flagelación o azote, era necesaria porque solo por Sus llagas fuimos sanados.
El látigo romano usado para la flagelación estaba hecho de correas de cuero incrustadas con ganchos de vidrio, hueso y metal.  Con solo un golpe, el instrumento debe haberse envuelto alrededor del cuerpo de Jesús, causando que el vidrio, los huesos y los ganchos cortaran Su carne profundamente.  Y cuando el látigo fue jalado de vuelta, los ganchos deben haber despojado Su carne, dejando al descubierto Sus músculos y huesos.  De hecho, el salmista dice: “Me horadaron las manos y los pies. Puedo contar todos Mis huesos. Ellos Me miran, Me observan” (Salmos 22:16–17), y “Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos.” (Salmos 129:3)
Aunque 39 era el número máximo de veces que uno podía ser azotado de acuerdo con la ley judía, yo creo que Jesús fue azotado más veces que eso porque los romanos, que probablemente no considerarían la ley judía, fueron quienes llevaron a cabo la flagelación.
Cualquiera que fuera el caso, de igual manera Su espalda se habría reducido a una masa de carne ensangrentada y mutilada.  Ese día, la sangre de Jesús fluyó libremente de Su cuerpo para tu liberación de todo tipo de enfermedad y aflicción física.  Dios permitió que cada uno de esos azotes cayera sobre el cuerpo de Su Hijo para que tu cuerpo no tuviera que ser azotado por las enfermedades.
Amigo, si tú estás enfermo o sufres de alguna condición física, debes saber que Jesús tomó la flagelación como el pago completo para que tú fueras libre de esa enfermedad y condición física.  Él llevó esos azotes para que, hoy, no haya enfermedad y no tengas que soportar ningún dolor.  ¡Por Sus llagas tú has sido sanado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 5 de junio de 2019

Toda La Armadura De Dios

Medita En
Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo. Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes.  (Efesios 6:16–18, NTV)
La Biblia dice en Efesios 6:10–15 que Dios nos ha provisto la armadura espiritual de la verdad, la justicia y el evangelio de la paz.  Hoy, echemos un vistazo al resto de la armadura de Dios que se encuentra en Efesios 6.  Cada pieza de la armadura de Dios es en realidad un arma que podemos tomar al creer correctamente, por medio de las cuales experimentamos Su victoria sobre los juegos mentales del diablo.  Veamos primero la pieza de la armadura que la Biblia llama el escudo de la fe, con el cual puedes defenderte y mantenerte firme cuando el enemigo venga contra ti con pensamientos de temor, duda y confusión.
En la época del apóstol Pablo, un escudo se refería al enorme escudo que utilizaban los romanos, ¡que era tan grande como una puerta!  Mira tu fe como un poderoso escudo e imagina esto —mientras tu escudo de fe esté levantado, tú eres intocable.  No importa cuántos dardos de fuego te lance el diablo, TODOS ellos serán apagados.  Demasiados cristianos están tomando el escudo de la duda y en su lugar están apagando las bendiciones de Dios.  No dejes que eso te pase a ti —enfrenta tu futuro valientemente con el poderoso escudo de la fe.
Otra área que al diablo le gusta atacar en tu mente es el área de tu salvación.  Cuando estés bajo ataque, aparte del escudo de la fe, asegúrate de llevar puesto el casco de la salvación.  La palabra “salvación” proviene de la hermosa palabra griega soteria, que definitivamente incluye la vida eterna, pero es una palabra que abarca todo y significa liberación (de tus enemigos, enfermedades, depresión, temores y todos los males), preservación, seguridad y salvación.  Así que, ponte el casco de la salvación meditando en Jesús y se lleno de la plenitud, la protección, la sanación y la firmeza de Dios.  Deja que Su soteria mantenga tu mente aislada de las mentiras del enemigo.
Finalmente, también has sido equipado con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.  Maneja la espada del Espíritu a través de la oración en el Espíritu y el hablar la “palabra activa” de Dios sobre tu situación.  Declara Sus promesas y la verdad de Su gracia sobre ti y tus circunstancias, para guardar tu corazón contra los pensamientos de desesperanza, desesperación y temor.
Amigo, la armadura de Dios tiene que ver absolutamente con lo que tú crees en Cristo.  Cuando tú crees correctamente acerca de Su gracia y Su obra terminada, cualquier estrategia perversa que el enemigo tenga contra ti de seguro fracasará.  Así que sé fuerte en el amor del Señor por ti.  Cree que Dios está de tu lado y no en tu contra.  Su verdad, Su justicia, Su fe, Su evangelio, Su salvación, Su palabra y Su Espíritu son todas las armas que necesitas creer correctamente para vencer todos los ataques del diablo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 25 de abril de 2019

La Gracia Puede Desarraigar Completamente Esa Adicción


Medita En
 “… Me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; Me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros.”  (Isaías 61:1)
Kate era adicta al alcohol y dependiente de un cóctel de fuertes antidepresivos, tranquilizantes, beta bloqueadores y pastillas para dormir.  A lo largo del tiempo, tratar de hacer frente a las demandas de alto octanaje que requiere el estar en un alto nivel corporativo, así como la tensión por mantener su éxito e imagen, la llevaron a buscar alivio en todas estas fuentes.  Para el resto del mundo, Kate parecía tenerlo todo junto.  Pero en realidad, su desesperación por su incapacidad para hacer frente a esas sustancias solo la sumió en un círculo vicioso de derrota.
Kate intentó todo para vencer a la botella y su depresión: Ella concertó citas con psiquiatras y psicólogos e incluso asistió fielmente a grupos de apoyo para alcohólicos.  A través de estas interminables citas y reuniones, experimentó lo que ella llama “algunos episodios de recuperación”, que duraron varios días en el mejor de los casos.
Al final, Kate se encontró a punto de rendirse.  Pero Dios tenía otros planes para ella.  Él la guio hacia uno de los líderes de mi iglesia que la animó a seguir escuchando la predicación de la Palabra y orando en el Espíritu.  Y mientras ella se mantuvo escuchando mis mensajes sobre la gracia de Dios, Dios comenzó a desarraigar las creencias equivocadas que se habían apoderado de la mente de Kate y las reemplazó con creencias correctas acerca de ella y su futuro.
Cuanto más escuchaba, más podía mantener sus ojos en Jesús, en vez de tratar de superar los síntomas.  Cuanto más escuchaba, más podía descansar, ver las bendiciones de Dios en las pequeñas cosas y sobrenaturalmente ni siquiera experimentar síntomas de abstinencia.  Y en poco tiempo, cuatro largos y traicioneros años de adicción al alcohol desaparecieron para Kate.
Lo mismo puede pasar para ti.  En un instante sobrenatural, tú también puedes experimentar la liberación de hábitos destructivos, temores y ataduras.  Es posible que no puedas comprender cómo la gracia puede liberarte de una adicción de largo plazo, ¡pero puedes experimentarlo en tu corazón y experimentar Su libertad en tu área problemática!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 13 de abril de 2019

Lo Que Crees Es Importante

Medita En
“El hombre bueno de su buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo de su mal tesoro saca cosas malas”.  (Mateo 12:35)
Durante las últimas dos décadas, he tenido el privilegio de atender a personas preciosas de todos los ámbitos de la vida.  He tenido el honor de conocer gente en mi congregación y en conferencias alrededor del mundo, y escuchar sus historias.  Sobre aquellos a quienes no he podido conocer personalmente, sus cartas y correos electrónicos me cuentan sus historias.
Historias de liberación de años de ansiedad y depresión.  Historias de ser rescatados de la prisión del temor.  Historias de rompimiento de hábitos destructivos y adicciones.
Sin embargo, por cada persona que encontró su rompimiento —victoria, libertad, avance— también se de muchos que aún luchan por ello hoy.  Ellos están atados por grandes inseguridades, atrapados por todo tipo de desórdenes y dominados por el temor constante.  Han intentado todas las soluciones en las que han podido pensar y se están aferrando desesperadamente a ser liberados de sus prisiones físicas y emocionales.
¿Cómo se liberaron los que experimentaron la victoria?  ¿Por qué aún hay otros que siguen atrapados?
La respuesta es simple pero poderosa: sus creencias.  Lo que tú crees es crítico.
Verás, si tú crees equivocadamente, lucharás con pensamientos equivocados.  Los pensamientos equivocados producirán emociones no saludables que conducirán a sentimientos tóxicos de culpa, vergüenza, condenación y temor.  Y esos sentimientos equivocados producirán en última instancia, conductas equivocadas, acciones equivocadas y adicciones dolorosas.
Creer equivocadamente te coloca en el camino de la derrota.  Eso es lo que te mantiene atrapado y te impulsa profundamente a una cautividad paralizadora.  Creer correctamente, por otro lado, es la puerta para salir de este círculo vicioso de derrota.  Cuando tú crees correctamente, vives correctamente.  Creer correctamente siempre produce vivir correctamente.
Hoy, comienza a creer correctamente al elegir conocer y creer en las poderosas verdades de la Palabra de Dios y en Su amor por ti.  En los próximos días, prepara tu corazón para descubrir y meditar en el Salvador que tienes en Cristo y en lo que Él ha logrado para ti.  Elige renovar tu mente con las verdades de Dios acerca de quién eres realmente en Cristo y cuán precioso eres para Él.  ¡Oro por que al comenzar a encontrarte con la persona de Jesús, comiences a experimentar tu rompimiento y tu victoria duradera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 24 de diciembre de 2018

No Temas, ¡Tu Salvador Está Aquí!


Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11
Mi amigo, si todo está en silencio y oscuridad en tu vida ahora y sientes como si fuiste dejado afuera, en el frío, sólo debes saber que Jesús vino para ser tu Salvador en un momento como este.
Él no nació en la comodidad de una habitación cálida y acogedora, sino en un pesebre frío.  No había lugar para Él en la posada (Lucas 2:7), por lo que, ¡siempre habrá lugar en la cruz para tu sanidad, liberación, plenitud y provisión, y una mansión en el cielo esperando por ti!
Jesús nació muy silenciosamente, tan silenciosamente que la Biblia dice que sólo un grupo de pastores vinieron a Él, mientras que el resto de Belén dormía. (Lucas 2:8-9)  Como el maná que caía en silencio desde el cielo en el Antiguo Testamento, el verdadero pan del cielo vino en silencio.  Fue una noche silenciosa, pero eso no fue todo.
Jesús, además, nació durante la época más oscura de la historia de Israel.  Israel estaba bajo el gobierno tirano de los romanos.  Fue durante este tiempo, cuando todo estaba tan oscuro, que Jesús nació.  Amado, Él vendrá a ti en el período más oscuro de tu vida.
En esa noche fría y silenciosa, los pastores tuvieron miedo cuando el ángel del Señor se les presentó.  Pero el ángel les dijo: “No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.”
Amado, no era un juez ni un legislador el que nació.  Fue un poderoso Salvador.  Él vino a salvar a Su pueblo.  Él vino a salvarnos a ti y a mí.  Así que, incluso si tú estás en un período frío y oscuro de tu vida, no tengas miedo —¡El Salvador ha venido y Él te salvará perpetuamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 2 de diciembre de 2018

Declara Bendición Sobre Tu Familia


Porque Tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de Tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que crees y dices a tus seres queridos todos los días?  Entre los judíos ortodoxos, los viernes por la noche en sus casas, el padre impone las manos sobre sus hijos y declara las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es extraño entonces que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas del mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de Premios Nobel.  Yo creo que es porque ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que los patriarcas del Antiguo Testamento lo hacían.  Abraham, Isaac y Jacob liberaron las bendiciones de Dios sobre sus hijos, imponiendo las manos sobre ellos y declarando las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles declararon bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia en Filipo, Pablo declaró: “Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan liberó una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3 Juan 1:2)
Incluso Jesús declaró una bendición de liberación sobre la hija de la mujer siro-fenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por Su poder.  La mujer tomó esta palabra por fe y halló que su hija estaba bien cuando llegó a su casa. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición por fe y vio la sanidad de su criado cuando regresó a su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una niña hicieron lo mismo, mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en una de las últimas fases de cáncer.  Cuando yo declaré la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la declararon sobre su hija.  ¡Pronto, ella fue dada de alta del hospital, sanada!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendice y te rodea con Su favor como con un escudo.”  Y declara bendiciones para ti, diciendo: “¡Gracias Señor, Tú sobre satisfaces mis necesidades y yo poseo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 23 de octubre de 2018

La Gracia De Dios Es Inmerecida


De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.
Gálatas 5:4
¿Qué es la gracia de Dios?  En pocas palabras, la gracia de Dios es la bendición, la sanidad y la liberación que Dios te da a causa de Jesús.  La gracia de Dios es Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos, pero que está dirigido a nosotros, simplemente por la obra terminada de Jesús en la cruz.
Dado que la gracia de Dios se basa en la obra de Jesús y no en nuestras obras, la única manera de que caigamos de esta gracia es creyendo que podemos ganarla, tener el mérito por ella y merecerla por medio de nuestra obediencia y nuestras buenas obras.  Por ejemplo, caemos de la gracia cuando decimos: “Dios tiene que responder a mi oración porque he orado durante bastante tiempo”.  También caemos de la gracia cuando pensamos que porque estamos sirviendo en la iglesia o porque hemos acabado con un mal hábito, Dios está complacido con nosotros y ahora tiene que bendecirnos.
Cuando pensamos que nuestros esfuerzos y nuestra obediencia hacen que recibamos las bendiciones de Dios, nos hacemos como los fariseos.  Ellos creían que el guardar la ley los justificaba y les aseguraba que Dios los bendijera. 
Pero ésta es la verdad cuando nosotros pensamos como ellos: “de Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.”  Esto significa que estamos separados de Cristo, que es nuestro Salvador, Redentor, Sanador y Proveedor.  ¡Cristo se convierte en alguien sin efecto para nosotros!
Mi amigo, seguramente quieres que Cristo sea alguien con efecto para ti.  Las personas para quienes Cristo es alguien con efecto en ellos, reciben de Él el milagro que necesitan.  Cuando Él es alguien con efecto para ellos, Él es su sanador y ellos son sanados.  Él es su sabiduría y ellos son sabios delante de los hombres.  Él es su buen éxito y ellos experimentan buen éxito en todo lo que hacen.
Amado, para que Cristo sea siempre alguien con efecto para ti y para no anular nunca la gracia de Dios que opera en tu vida, ¡sólo recuerda y cree que es a causa de Cristo y Su obra terminada —Su sangre, Sus llagas, Su muerte, Su obediencia— que tú eres justificado, sanado y bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 5 de octubre de 2018

Desde ‘Librarte’ Hasta ‘No Te Tocará El Mal’


De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.
Job 5:19
Dios te librará de todos tus problemas. (Salmos 34:19, 2 Timoteo 4:18) Pero librarte no es realmente lo mejor que Dios tiene para ti, porque esto implica que tú estás en problemas.  Lo mejor de Dios para ti es el lugar en el que ni los problemas, ni el mal, pueden tocarte.  Y con Su ayuda, tú llegarás a ese lugar, porque la Biblia dice: “De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.”
Esto no significa que Dios solamente va a librarte seis veces.  Solo significa que mientras tú te mantengas creyendo las promesas de protección de Dios, luego de un tiempo, ¡vas a llegar a un lugar en el que ningún mal te tocará!
Así que, cuando los problemas vengan, Dios no quiere que tú te desanimes.  Él quiere que tú sepas que es solo el diablo tratando de robar Su Palabra de tu corazón.  El diablo está asustado de dejar la Palabra de Dios en tu corazón, incluso por un segundo, porque él sabe que ésta va a dirigirte a un lugar en el que ningún mal podrá tocarte.  Es por eso que él viene inmediatamente para robar la Palabra de Dios de tu corazón.
Él lo hará, diciéndote: “Mira, tu hijo está enfermo.  ¿En dónde está Dios ahora?  Será mejor que tú no respondas diciendo: “Bien, supongo que esto no funciona.  Tal vez las promesas de liberación de Dios no son para mi familia.”
No, tú debes continuar firme en las promesas de Dios.  Diciendo: “El resfriado previo que mi hijo tenía, no va a mantenerse.  Dios me ha prometido libertad y Él también liberó a mi hijo.  Así que, yo voy a vivir la vida creyendo en Sus promesas de liberación, porque Su Palabra es verdad.  Y yo voy a ir a un lugar en el que ninguna maldad pueda tocarme a mí, ni a mi familia.
Amado, incluso si en el momento siguiente resulta que te lastimas el dedo del pie con algo duro, no te desanimes, ni te cuestiones por qué Dios no hizo nada por proteger tu dedo.  El diablo ha pensado en causarte mayor daño, pero gracias a Dios él no podrá, porque Dios está cuidando de ti.  ¡Y permanece firme en Sus promesas, hasta que llegues al lugar en el que ningún mal te tocará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 3 de octubre de 2018

Pronuncia Bendición Sobre Tu Familia


Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que tú crees y le dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3 Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “¡Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 13 de septiembre de 2018

Poniendo La Mirada En Jesús


Puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe…
Hebreos 12:2
¿Qué significa poner los ojos en Jesús?  Bien, podemos pensar en eso de esta forma: Si tú te estás ahogando y alguien pasa junto a ti, tú no solo ves hacia él.  Tú pones tus ojos en él.  Cuando tú pones tus ojos en él, tú te volteas hacia él con la esperanza de que él te rescate. 
De la misma manera, tú pones tus ojos en Jesús con la esperanza de que Él te salve, te sane y te proteja, porque tú conoces Su gran poder y Su amor sacrificial por ti.  La Palabra de Dios dice que nosotros debemos estar “puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe.” Así es como Dios quiere que nosotros vivamos.
Así que, si tú tienes una migraña recurrente, mantén la mirada puesta en Jesús.  Míralo a Él tomando esa migraña sobre Su cuerpo en la cruz, y di: “Señor, te doy gracias porque por Tus heridas, yo he sido sanado”. (Isaías 53:5)  Mientras te mantienes mirando hacia Jesús, tu sanador, esa migraña tendrá que doblar sus rodillas ante Su obra terminada.
Si estás teniendo escasez financiera en tu vida, solo mantente mirando hacia Jesús con una expectativa confiada en que Él proveerá para ti y te librará de tu escasez.
“Pero Pastor Prince, ¿es en verdad así de simple?  ¿Todo lo que tengo que hacer es poner mi mirada en Jesús y Él va a bendecirme financieramente?”
Sí, es así de simple.  El problema con nosotros es que tenemos la tendencia de mirar hacia nosotros mismos.  Pero nosotros no podemos salvarnos, ni liberarnos a nosotros mismos.  Incluso el Apóstol Pablo luchó cuando él dependía de su propio esfuerzo.  Es por eso que él dijo: “Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico”. (Romanos 7:19)  Fue solo cuando Pablo miró afuera de sí mismo, hacia Jesús, que él recibió su liberación. (Romanos 7:24-25)
Mi amigo, si tú has estado mirando solo hacia ti mismo, es tiempo de comenzar a mirar hacia Jesús.  Pon tus ojos en Él, el autor y perfeccionador de tu fe.  ¡Y pronto, tú vas a estar viendo tu sanidad y provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 20 de agosto de 2018

Mira La Obra Realizada


Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es!  E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Juan 19:30
¿Qué es lo que ves cuando se trata de sanidad para tu cuerpo enfermo, restauración para tu matrimonio fallido o rompimiento para tus problemas financieros?  ¿Ves una obra que está terminada o una obra que aún debe ser completada?
Dios quiere que sepas que lo que tú desesperadamente necesitas que Él haga por ti, ¡ya ha sido hecho!   La obra terminada de Jesús en la cruz, satisfizo tanto el corazón del Padre, que desde el trono del cielo salió una gran voz, que dijo: “¡Hecho está!”  (Apocalipsis 16:17), en respuesta al grito de Jesús en la tierra “¡Consumado es!”  Así que, Dios quiere que tú tengas esta revelación, que lo que sea que necesitas que Él haga por ti, ya ha sido hecho, porque Jesús consiguió todo por ti.
Si necesitas sanidad, debes saber que tu sanidad ya ha sido consumada.  Si necesitas restauración para tu matrimonio, debes saber que tu restauración ya ha sido consumada.  Tú no vas a morir a causa de la escasez —tú ya has sido provisto abundantemente.  ¡Todas estas cosas ya han sido consumadas, no por ti, sino por Cristo solamente!
Mi amigo, si estás preocupado por un dolor en tu cuerpo, Dios quiere que veas tu sanidad  cumplida o consumada para ti, por la muerte de Su Hijo en la cruz.  Si es una pérdida económica o deuda lo que estás enfrentando, o un cierto pecado con el que estás luchando, cree que tu provisión, restauración y liberación ya fueron conseguidas para ti.
No te preocupes sobre lo que ves o sientes, ni por la existencia de informes médicos adversos.  Esos síntomas son un engaño y aunque puedan parecer muy reales, son solo temporales, y no son la verdad.  La Palabra de Dios es la verdad y ésta va a permanecer porque es eterna.  Y cuando tú crees que solo lo que la Palabra de Dios dice sobre tu situación es la verdad, todos los síntomas engañosos van a tener que alinearse con Su Palabra, eventualmente.
Dios el Hijo dijo: “¡Consumado es!”
Dios el Padre dijo: “¡Hecho está!”
¿Qué dices tú?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 3 de agosto de 2018

Azotado Por Tu Plenitud


… y por Sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5
Bajo la ley romana en los tiempos bíblicos, un delincuente podía o ser azotado y luego puesto en libertad cuando se trataba de un delito menor, o ser crucificado inmediatamente cuando era culpable de un delito mayor.  Pero Jesús pagó ambos castigos, fue azotado y crucificado.  Poncio Pilato tenía la esperanza de que después de la flagelación de Jesús y la presentación de Su cuerpo ensangrentado al pueblo, ellos estarían satisfechos y le permitirían irse.  Pero el pueblo no lo estaba y demandaron también Su crucifixión.
No pienses ni por un momento, que el pueblo tenía el poder de infligir tal sufrimiento a Jesús.  Todo era parte del plan de Dios, y la flagelación era necesaria porque solo por Sus heridas nosotros somos sanados.
El látigo romano utilizado para flagelación estaba hecho de tiras de cuero con incrustaciones de vidrio, hueso y ganchos de metal.  Con solo un golpe, este instrumento habría podido enrollase al cuerpo de Jesús, haciendo que el vidrio, el hueso y los ganchos, cortaran profundamente Su carne.  Y cuando el látigo se jalaba de vuelta, los ganchos habrían rasgado Su carne, exponiendo Sus músculos y huesos.  De hecho, el salmista dice: “Me horadaron las manos y los pies.  Puedo contar todos mis huesos.  Ellos me miran, me observan.” (Salmos 22:16-17)  Y “Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos.”  (Salmos 129:3)
Aunque 39 era el número máximo de veces que uno podía ser azotado según la ley judía, yo creo que Jesús fue azotado más veces que eso, debido a que los romanos, que no eran propensos a considerar la ley judía, llevaron a cabo la flagelación.
Cualquiera que fuera el caso, Su espalda se habría reducido una masa de sangre y carne mutilada.  Ese día, la sangre de Jesús fluyó libremente de Su cuerpo, para tu liberación de toda clase de enfermedad y aflicción física.  Dios permitió que cada una de esas heridas cayera sobre el cuerpo de Su Hijo, para que tu cuerpo no necesitara ser azotado por las enfermedades.
Mi amigo, si tú estás enfermo o sufriendo de alguna mala condición física, debes saber que Jesús recibió la flagelación como pago total para que tú seas libre de esa condición.  Él llevó esas heridas, de manera que hoy, no hay ninguna enfermedad, ni dolencia que se haya sido dejada para molestarte.  ¡Por Sus heridas tú has sido sanado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 30 de abril de 2018

Cubierto, Protegido, Liberado


El Señor iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.
Éxodo 13:21
Cuando los hijos de Israel anduvieron errantes en el desierto, Dios los guió yendo delante de ellos en una columna de nube durante el día y una columna de fuego durante la noche.
Durante el día, Dios extendía la columna de nube como una cobertura sobre Su pueblo en el desierto, para prevenir que el sol abrasador los hiriera y los debilitara.  El pueblo estaba cubierto por Su sombra y se mantenían frescos.  Hoy, tú también estás bajo Su cobertura.  Él no va a permitir que tú seas derribado (Salmo 121:3-8), ni que seas oprimido por el “calor” del día. (Isaías 54:14)
Durante la noche, cuando el desierto se volvía oscuro y frío, Dios le daba a Su pueblo la columna de fuego para iluminar su camino, y para mantenerlos cálidos y seguros.  Hoy,  mientras tú caminas con Dios, no serás abrumado por los lugares fríos y oscuros de la vida, porque la Palabra de Dios dice: “Porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día.  No somos de la noche ni de las tinieblas”. (1 Tesalonicenses 5:5)  Y no temerás el terror de la noche, ni la pestilencia que anda en tinieblas, porque Dios te librará de ellas. (Salmos 91:5-6)
Como los hijos de Israel, quienes solamente necesitaban dirigir su mirada hacia arriba y poner sus ojos en la columna de nube y la columna de fuego, todo lo que tú necesitas hacer hoy es dirigir tu mirada hacia arriba y poner tus ojos en Jesús.  Cuando necesites Su dirección en una situación, busca a Jesús quien tiene para ti palabras de vida eterna. (Juan 6:68)  Cuando veas síntomas de enfermedad en tu cuerpo, busca a Jesús quien llevó todas nuestras enfermedades y nuestras dolencias. (Mateo 8:17)
Cuando los hijos de Israel fueron mordidos por serpientes en el desierto, Dios le dijo a Moisés que hiciera una serpiente de bronce y la colocara en un poste —una figura de Cristo siendo juzgado en la cruz. (Juan 3:14)  Aquellos que pusieron su mirada en la serpiente de bronce en vez de ponerla en sus heridas, fueron sanados. (Números 21:9)  ¡Aquel que pone su mirada en Jesús vive!
Amado, pon tu mirada en Jesús.  ¡Él es tu cobertura, tu protección y tu liberación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince