recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta la Palabra de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la Palabra de Dios. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2020

Mira La Obra Lograda

Inspiración de Gracia
Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: “¡Consumado es!” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  (Juan 19:30)
¿Qué es lo que ves cuando se trata de la sanidad de tu cuerpo enfermo, la restauración de tu matrimonio fallido o el rompimiento para tus problemas financieros?  ¿Ves una obra terminada o una obra que aún debe ser completada?
¡Dios quiere que sepas que lo que tú necesitas desesperadamente que Él haga por ti, ya fue hecho!  La obra terminada de Jesús en la cruz satisfizo tanto el corazón del Padre que desde el trono del cielo vino el pronunciamiento: “¡Hecho está!” (Apocalipsis 16:17), en respuesta al grito de Jesús en la tierra: “¡Consumado es!”  Así que, Dios quiere que tengas esta revelación de que lo que sea tú que necesites que Él haga por ti, ya fue hecho porque Jesús logró hacerlo todo por ti.
Si tú necesitas sanidad, recuerda que tu sanidad se logró.  Si necesitas restauración para tu matrimonio, recuerda que tu restauración se logró.  Tú no vas a morir por la escasez —a ti se te proveyó en abundancia.  ¡Todas estas cosas fueron logradas, no por ti, sino solamente por Cristo!
Amigo, si estás siendo incomodado a causa de un dolor en tu cuerpo, Dios quiere que tú veas tu sanidad terminada o lograda por la muerte de Su Hijo en la cruz.  Si es algo que perdiste o una deuda lo que enfrentas, o un cierto pecado con el que estás luchando, cree que tu provisión, tu restauración y tu liberación ya se lograron para ti.
No te preocupes por lo que ves o sientes, ni por la presencia de informes contradictorios.  Esos síntomas son de mentiras y aunque pueden parecer muy reales, son solo temporales, y no son la verdad.  La Palabra de Dios es la verdad y esta permanecerá porque es eterna.  Y cuando tú crees que solo lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación es la verdad, todos esos síntomas de mentira eventualmente tendrán que alinearse con Su Palabra.
Dios el Hijo dice: "¡Consumado es!"
Dios el Padre dice: "¡Hecho está!"
¿Qué dices tú?
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

lunes, 4 de mayo de 2020

Aliméntate De Jesús Y Vive


Inspiración de Gracia
Como el Padre que vive Me envió, y Yo vivo por el Padre, asimismo el que Me come, él también vivirá por Mí.  (Juan 6:57)
Hace algún tiempo, visité al amigo de un miembro de la iglesia que tenía cáncer y quería ser sanado.  Él era todo oídos, se envolvía y absorbía todo lo que yo estaba compartiendo con él.  Hoy, él adora al Señor con nosotros en nuestra iglesia y está completamente sanado de cáncer.
Recuerdo estar en la casa de otro hombre por invitación de los miembros de su familia.  Él también estaba sufriendo de cáncer.  Cuando entré en su casa, el hombre tenía la televisión encendida.  Yo comencé a compartir de Cristo con él, pero él no estaba para nada interesado en lo que yo estaba diciendo.  Él continuó viendo el programa de televisión.  Entonces supe que su sanidad era una causa perdida porque la fe para ser sanados viene por escuchar la Palabra de Dios, no por mirar televisión, leer periódicos o escuchar tu música favorita.
No me malinterpretes.  Yo no estoy en contra de estas cosas, pero ellas no te van a sanar.  Cuando tú estás enfermo, lo que quieres es que la sanidad de Dios fluya en tu cuerpo.  ¿Y cómo sucede esto?
Una de las principales formas en que esto sucede es cuando lees tu Biblia,  absorbiendo todo sobre Jesús.  Antes de que te des cuenta, Su salud divina fluye en tu cuerpo, echando fuera cada síntoma de dolor, malestar y enfermedad.  Incluso tu desánimo se disuelve sin ningún esfuerzo.  Te encuentras animado, renovado y ves que tu oscuridad da paso a la luz.  Verás, no hay manera de que tú te alimentes de Jesús leyendo y escuchando Su Palabra y aun así permanezcas igual.  Él dijo: “Las palabras que Yo os he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6:63).
Amigo, Dios quiere que Jesús sea tu comida.  Comemos de Cristo al verlo revelado en la Palabra, al ver y meditar en lo que el Espíritu Santo revela de Su belleza y gloria, y Su obra terminada en el Calvario.  Así es como podemos disfrutar a Jesús.  Es como tener una buena comida.  ¡Y cuando haces eso, Jesús Mismo promete que “el que Me come, él también vivirá por Mí!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 23 de abril de 2020

Comienza A Usar Tu Medida De Fe


Inspiración de Gracia
… según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.  (Romanos 12:3)
Como hijos de Dios, nosotros nunca debemos decir: “Yo no tengo nada de fe.”  Decir eso es decir que Dios es un mentiroso porque Su Palabra habla acerca de “la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.”
¿Por qué, entonces, la fe de algunos parece ser más fuerte que la de otros?
Bueno, la fe es como los músculos.  Todos nacemos con una medida de músculos.  Pero algunos desarrollamos nuestros músculos mejor que otros.  Los físico culturistas, por ejemplo, ejercitan sus músculos de forma regular para hacerlos crecer fuertes.
De la misma manera, tu medida de fe crece cuando tú la alimentas y la usas.  Cada vez que tú escuchas o lees la Palabra de Dios, estás alimentando tu fe.  Cuando tú confiesas la Palabra de Dios y esperas que te sucedan cosas buenas, estás usando tu fe.  Y cuanto más la usas, más crece tu fe.
Así que usa tu fe.  Podrías comenzar con dolores de cabeza, por ejemplo.  Cuando tengas un dolor de cabeza, en lugar de correr como siempre directamente a los analgésicos, usa tu fe.  Pídele a Dios sanidad y confía en Él, y agradécele por la sanidad.
Ahora, no me malinterpretes, no hay nada de malo en tomar medicamentos.  Y si tú tienes que ir al médico, tampoco te sientas condenado.  Simplemente comienza a usar tu fe a un nivel con el que te sientas cómodo.  Si necesitas ir al médico, entonces ve con fe, orando: “Abba Padre, voy a ir al médico.  Te pido en el nombre de Jesús que le des sabiduría a este médico para que me dé un diagnóstico preciso.  Mi confianza no está en él sino en Ti.”
Y cuando tomes tu medicamento, no solo tomes las pastillas.  En fe, di: “Señor, santifica esta medicina,” luego tómala.  Esto es porque algunos medicamentos tienen efectos secundarios negativos.  Así que, cuando le pides a Dios que los santifique, Él bendice esa medicina.  ¡Y lo que se desarrollará en ti, crecerá y poseerá tu cuerpo hasta que esté demasiado extendido, es la salud divina!
Amado, Dios te ha dado una medida de fe.  ¡Comienza a usarla, creyendo que es esta medida de tu fe la que te hace tomar del poder inagotable de nuestro fiel y amoroso Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 13 de marzo de 2020

¡Tú Lo Tienes, Así Que Dilo!


Inspiración de Gracia
Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.  (Mateo 25:29)
¿Te has encontrado con personas que tienen poco, pero incluso eso poco que tienen les es quitado?  Por otro lado, hay quienes ya tienen mucho, pero reciben aún más.
Jesús dijo: “A todo el que tiene, más se les dará… pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”  Nota que Jesús no menciona qué es lo que tenemos.  Simplemente dice: “Porque a todo el que tiene…”
Jesús está hablando sobre una creencia firme en la Palabra de Dios, la cual te da el coraje para decir: “¡Lo tengo!”  Si tú dices que lo tienes, lo tienes y más se te dará.  Pero si dices que no lo tienes, cuando realmente lo tienes porque Dios nos ha dado libremente todas las cosas (ver Romanos 8:32), ¡entonces incluso lo que tienes te será quitado —no por Dios sino por el diablo!  El diablo no quiere que tú camines en las bendiciones de Dios.  Así que, cuando tú dices que no lo tienes, ¡él puede robarte tus bendiciones porque él tiene tu consentimiento!
Cuando tú necesitas algo, Dios dice que debes pedirle.  Y cuando le pidas, cree que lo recibirás. (Ver Marcos 11:24)  Di que ya lo tienes, incluso si aún no lo ves en el ámbito físico y un día, ¡vas a verlo!
Dios no está diciendo: “Oh, vamos, finge que lo ves.  Y si finges el tiempo suficiente, lo tendrás.”  ¡Esto no es un juego!  Lo que Dios nos está diciendo es que llamemos a las cosas que no existen como si existieran. (Ver Romanos 4:17)
Hoy, estamos hablando de los que lo tienen y los que no lo tienen en la iglesia.  Si tú crees que es tuyo, vas a tenerlo.  Vas a verte a ti mismo poseyéndolo y disfrutándolo, y más te será dado.  Pero si dices: “Bueno, yo no lo siento y no estoy seguro de si vendrá”, en esencia, tú estás diciendo que no lo tienes, cuando realmente lo tienes.  Entonces, incluso lo que tienes, te será quitado.  ¡Así que hoy, di que lo tienes!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de noviembre de 2019

Escrito Está


Medita En
Entonces Jesús le dijo: “¡Vete, Satanás! Porque escrito está: «Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él servirás».  (Mateo 4:10)
Cuando los pensamientos negativos llegan, no debes darles tiempo para que echen raíces en tu corazón.  Esto se relaciona con el dicho sabio de que no podemos evitar que las aves vuelen sobre nuestra cabeza, pero si podemos evitar que hagan nido en ella.  No podemos evitar que el enemigo ataque nuestras mentes, pero si podemos defendernos usando la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. (Ver Efe. 6:17)  La Palabra de Dios es infalible, inquebrantable y eterna. (Ver Isa. 40:8, 1Pe. 1:25)  Nuestro Señor Jesús Mismo nos mostró qué hacer cuando estamos bajo el ataque del diablo.  Él fue tentado tres veces por Satanás en el desierto.  Cada vez, Su respuesta fue la misma —Él citó la Palabra escrita de Dios.  Contra cada ataque, Su respuesta fue decir: “Escrito está”. (Ver Mat. 4:1–11)
Sé de creyentes que dicen: “Dios me habló y me dijo que Él haría esto por mí”.  Yo quiero alentarte a que no te dejes llevar por lo que piensas que el Señor te dijo.  No puedes luchar contra el diablo diciendo: “Dios me dijo”, como algo separado de la Palabra escrita.  Por favor, comprende que no estoy, en absoluto, en contra de que Dios te hable, pero venir contra el enemigo y sus ataques con “Dios me dijo”, no es lo que nuestro Señor Jesús hizo.
Amigo, si quieres combatir los ataques del enemigo, sigue el patrón que nuestro Señor Jesús nos mostró.  En la primera tentación, el diablo desafió a nuestro Señor Jesús a probar Su identidad, diciendo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. (Mateo 4:3)  ¿No crees que es interesante que nuestro Señor no dependiera de lo que Su Padre había hablado audiblemente acerca de Él en el río Jordán?  Una voz vino del cielo, diciendo: “Este es Mi Hijo amado, en quien me he complacido”. (Mateo 3:17)  Sin embargo, el Señor no refirió a Satanás a la palabra hablada de Dios.  Una y otra vez, Él declaró: “Escrito está”.  Ahora, si el Hijo de Dios usó “escrito está” para derrotar al diablo, cuánto más necesitaremos hacerlo tú y yo.
Cuando el temor se apodera de tu corazón o los malos pensamientos llenan tu mente, ¡cita Su Palabra escrita!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de octubre de 2019

Habla La Palabra


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Amado, no es suficiente que tú simplemente conozcas la Palabra en tu corazón.  Debes hablarla.  Es así como el poder latente se convierte en poder real.  Cuando nuestro Señor Jesús fue tentado en el desierto, Él no solo pensó en las Escrituras.  Él las habló en voz alta.  Tú puedes memorizar miles de Escrituras, pero si no aprendes a decir “Escrito está” y liberas la Palabra, no habrá poder.  El poder de Dios está ahí, pero se encuentra latente dentro de ti.  En el momento en que tú hablas la Palabra, es como si Dios estuviera hablando.  La Palabra de Dios en tu boca es como Dios hablando.  ¡Amén!
El temor no es algo que tú puedas razonar o analizar.  El temor es irracional.  Hay algunos temores que entran en tu vida y puedes pensar para ti mismo: Vamos, ¿cuál es la posibilidad de que eso suceda? o Es tan tonto tener temor de esto.  ¿Pero has notado que esos temores aún persisten?  Amigo, estamos en una guerra y la única manera de vencer el temor es hablar la Palabra de Dios a cualquier temor que tengas, diciendo: ·Escrito está”.
Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”. (2Tim. 1:7, NTV).
Quiero que memorices este poderoso versículo de la Escritura.
Ahora, quiero que digas esto en voz alta: Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”.  ¿Sientes el poder que viene al decir esto en voz alta?
Esta es la verdad: Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder y de amor y de autodisciplina.  No me importa con qué tipo de temores estás luchando —temor a envejecer, temor a contraer esta o aquella enfermedad, temor a perder tu trabajo, temor al fracaso.  Cualquiera que sea el temor que ha venido contra ti, declara: “Escrito está”.
¿Qué pasa si el temor regresa?  ¡Entonces dilo otra vez!  Algunas veces, yo hablo la Palabra sobre mi situación en la mañana, en la tarde y en la noche.  Cada vez que el temor regresa, yo hablo la Palabra de Dios.  Si el diablo quiere pelea, ¡dásela!  Usa contra él la espada del Espíritu y él entenderá cada vez.  Hay muchas Escrituras que puedes memorizar.  ¡Escribe las Escrituras que cubren las áreas de tu necesidad y ármate con ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de septiembre de 2019

Maneja Con Precisión La Palabra

Medita En
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.  (2 Timoteo 2:15)

Cuando nuestro Señor llegó a Nazaret, entró en la sinagoga y se levantó a leer el libro del profeta Isaías, Él proclamó el año favorable del Señor y dejó de leer justo antes de las palabras, "y el día de venganza de nuestro Dios".  Al hacer esto, Él nos mostró cómo manejar con precisión la Palabra de Dios, tal como las escrituras de hoy nos instruyen a hacerlo.  Él dejó en claro que nosotros estamos en el tiempo de la gracia.
Cuando aprendas a manejar con precisión la Palabra de Dios, yo creo que vas a comenzar a ver Su gracia, Su amor y Su seguridad inundando cada área de tu vida.  Permíteme compartir contigo un precioso testimonio de restauración que ilustra esto.  Valerie, una dama de Illinois, comparte:
Me convertí en creyente hace casi veinte años y mi vida cambió tremendamente.  A pesar de ser salva, yo sentía que algo seguía mal porque fui diagnosticada con cáncer repetidamente —cuatro veces en total.
Después de mi última recaída de cáncer, vi al pastor Joseph Prince en la televisión y ordené algunos de sus materiales.  Lo primero que recuerdo haber aprendido es que: ¡todos mis pecados han sido perdonados!  Antes de eso, fui enseñada acerca de la necesidad de arrepentirme y recibir el perdón de Dios cada vez que pecaba.  También aprendí que Dios no estaba mirando mi comportamiento para aceptarme, amarme o bendecirme, sino que Él veía la obra terminada de Jesús en la cruz.  ¡Qué bendición tan profunda fueron estas verdades para mi corazón, mi cuerpo y mi alma!
Me hice socia del ministerio y hoy tengo todas las enseñanzas del Pastor Prince y medito en ellas todo el tiempo.  ¡Ahora, mi caminar con el Señor es asombroso!  ¡Yo ya no me siento condenada, ni culpable y ya no camino con temor!  También tengo una revelación del amor de Cristo por mí y tengo una relación íntima con Él.
Con la ayuda de Dios, mis finanzas también han mejorado.  ¡Tengo cincuenta y seis años, y ahora tengo mi primer hogar!  Además de todo esto, yo estoy libre de cáncer, he presenciado la salvación en mi familia y estoy disfrutando de mejores relaciones con los miembros de mi familia.
No puedo expresar con palabras cuánto ha bendecido mi vida el ministerio del Pastor Prince.  ¡He cambiado para siempre!  Mis ojos han sido abiertos a la GRACIA DE DIOS y yo nunca volveré a mis viejas creencias y manera de pensar.
¿No es sorprendente que cuando Valerie comenzó a aprender a manejar con precisión la Palabra de Dios, ella comenzó a experimentar la abundante restauración de Dios en literalmente, todas las áreas de su vida, que incluye una relación íntima con Él, la restauración de la salud física y relaciones familiares bendecidas?  Esto es un gran estímulo para mi equipo y para mí, porque predicar el evangelio de la gracia se trata de ayudar y levantar a las preciosas personas de Dios.  Yo estoy profundamente humillado y agradecido de ser parte de esta Revolución de la Gracia que está transformando una vida, un matrimonio y una familia a la vez, en todo el mundo. ¡Todo honor, gloria y alabanza a nuestro Señor Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 3 de septiembre de 2019

Deléitate En Jesús Diariamente


Medita En
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del Señor está su deleite, y en Su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.  (Salmos 1:1–3)
La Biblia nos dice: “Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos”.  Esto significa que aunque hay sabiduría en el consejo del impío, un hombre bienaventurado no depende de éste, ni camina en él.  Por el contrario, su deleite está en la Palabra de Dios, que es la persona de Jesús.
Amigo, deja que tu deleite esté en Jesús.  Míralo en cada página de la Biblia, mientras meditas en la Palabra de Dios día y noche.
Amado, ¿a qué consejero acudirás hoy para provisión?  Ten cuidado con los consejeros impíos que prometen ganancias rápidas a corto plazo, pero que podrían llevarte a una trampa de deudas.  Por el contrario, a medida que medites en Jesús diariamente, ¡vas a disfrutar las bendiciones de la abundancia como un subproducto de solo estar en Su presencia!  Conforme te deleitas en Jesús, vas a producir fruto a su tiempo, tu hoja (tu salud) no se marchitará, ¡y todo lo que hagas será bendecido en abundancia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 10 de junio de 2019

Toma Autoridad Sobre Tu Situación


Medita En
Pero Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy: En el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!”  (Hechos 3:6)
Acompáñame a leer este maravilloso testimonio que Gisele de Texas compartió conmigo, el cual demuestra cómo tomamos autoridad sobre nuestras situaciones al pararnos firmes en la Palabra de Dios:
Mi esposo fue operado de una hernia hiatal.  Fue un procedimiento simple en el que se le insertó una pieza de malla en el área afectada y él pudo regresar a casa el mismo día.  Sin embargo, se fue poniendo cada vez más delicado luego de que llegamos a casa.  Él se sentía muy hinchado, con mucho dolor y tenía fiebre.  Fue admitido de nuevo en el hospital y pasamos allí toda la semana siguiente.
Resultó que una obstrucción intestinal estaba causando todos sus problemas.  Así que se planificó otra cirugía.  Honestamente, nos sentíamos muy desanimados y derrotados en ese punto.  Entonces, recordé haber escuchado unas semanas antes a Joseph Prince enseñar sobre cómo los cristianos deberían tomar control y ordenar a los síntomas desaparecer, usando la Palabra de Dios.  Se lo conté a mi esposo y oramos, declarando la Palabra de Dios.  También ordené a la obstrucción intestinal que desapareciera en el nombre de Jesús.
Más tarde esa noche, mi esposo fue a hacerse una serie de pruebas en el abdomen.  Eran pruebas que el hospital había estado realizando dos veces al día desde su admisión, para evaluar su progreso.  A la mañana siguiente, cuando le estaban haciendo las pruebas nuevamente, mi esposo comenzó a sentirse bien y anunció que se iba a casa.
El médico estaba sorprendido con su gran cambio y nos dijo que el bloqueo, que se había detectado en todas las otras pruebas realizadas anteriormente, ya no se había encontrado en las dos últimas pruebas.  Así que, mi esposo fue dado de alta y nos fuimos a casa.  ¡Alabado sea el Señor por Su protección y sanidad!
Toda la gloria sea a nuestro Señor Jesucristo.  Me encanta cómo Gisele no huyó, ni se congeló cuando estuvo bajo ataque, aunque como pareja ellos se sintieron desanimados al escuchar el informe del médico.  Ella rápidamente puso en práctica lo que me había escuchado enseñar sobre ejercitar nuestra autoridad usando la Palabra.  Ella y su esposo oraron, declarando la Palabra de Dios sobre su cuerpo, y ella ordenó que los síntomas negativos desaparecieran en el nombre de Jesús, tal como lo hizo el apóstol Pedro en las escrituras de hoy, en el libro de los Hechos.
Es así, amigo, cómo debemos manejar la ofensiva contra el enemigo hoy.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 2 de mayo de 2019

La Voluntad Perfecta De Dios Es Que Seas Sanado


Medita En
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.  (3 Juan 1:2)
No busques más allá de 3 Juan 1:2 para una oración que refleje el corazón de Dios.  ¡Así es como te das cuenta que Él te quiere sano, saludable y nunca enfermo, de la misma manera que Él quiere que tu alma prospere!
No te dejes ir por las experiencias humanas para saber si Dios quiere que Su pueblo sea sanado hoy.  Si dijeras: “Bueno, conozco cristianos que están enfermos”, yo te puedo hablar de muchos otros a los que Dios ha sanado.  No hemos sido llamados a basar nuestra fe en las experiencias humanas.  Somos llamados a creer la Palabra de Dios.
Amado, nunca pongas tus ojos en las personas y sus experiencias, ni siquiera en las buenas.  La base de tu fe siempre debe ser la Palabra de Dios.  ¡Cree que Dios aún sana hoy porque Su Palabra lo dice!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 28 de octubre de 2018

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación


Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:2
Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta. (Marcos 4:39)
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo hijo único había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de tu situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere que esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado”. (1 Pedro 2:24)
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para que permanezca humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. (Salmos 23:1)
Estamos viviendo en los últimos días, hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío”.
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), ¡tú verás que lo que crees y has confesado, sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 4 de agosto de 2018

¿Leíste Las Buenas Nuevas Hoy?


… Buscad primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
Dios no quiere que lo primero que hagas en las mañanas sea tomar el periódico y leas todas las malas noticias del mundo.  Él sabe que si haces eso, tu corazón va a estar lleno de preocupación, ansiedad, e incluso temor.
Esto le sucedió a una madre que leyó en el periódico que los niños de China que estudiaban en nuestras escuelas locales, se estaban convirtiendo en los estudiantes más destacados.  Ella escribió a la prensa, expresando su preocupación acerca de la dura competencia que su hijo tendría que enfrentar contra esos estudiantes, incluso para optar a los mejores trabajos de Singapur, en el futuro.
Cuando tú estás todo el tiempo leyendo los periódicos, revistas, revistas médicas, reportes económicos, viendo películas o navegando en Internet, estás tomando tu “alimento” de esas fuentes, en vez de tomarlo de la Palabra de Dios.  Ahora,  no es que yo esté en contra de esas cosas.  Pero si tú te alimentas constantemente solo de las cosas terrenales que no pueden satisfacerte, vas a llenar tu corazón y tu mente con preocupaciones y temores.
Jesús no quiere que tú te la pases preocupado por tu vida —que vas a comer, tomar o usar— ya que estas son las cosas que los gentiles (las personas del mundo), buscan.  Él dice que tu Padre celestial conoce bien que tú necesitas esas cosas. (Mateo 6:31-32)
Es por eso que Él te promete que si tú buscas primero Su reino y Su justicia, todas esas cosas que el mundo busca, te serán añadidas.  No solo te serán dadas, te serán añadidas, lo que significa superior en cantidad y calidad.
Si estás enfrentando escasez, no persigas los bienes materiales.  Persigue a Dios, tu proveedor.  Si estás enfermo, no persigas la “cura”.  Persigue a Dios, tu sanador.
Mi amigo, al iniciar el día no tomes el periódico, ni llames a tus amistades para hablar sobre las malas noticias más recientes.  En vez de eso, toma tu Biblia y lee todas las buenas nuevas que Dios tiene para ti, este día.  Así como tú busques primero el reino de Dios y Su justicia, todas las cosas tras las cuales el mundo corre, ¡te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 23 de julio de 2018

Aliméntate De Jesús Y Vive


Como el Padre que vive Me envió, y Yo vivo por el Padre, asimismo el que Me come, él también vivirá por Mí.
Juan 6:57
Hace algún tiempo visité al amigo de un miembro de la iglesia, quien tenía cáncer y quería ser sanado.  Él era todo oídos, tomando y absorbiendo todo lo que yo compartía con él.  Hoy, él alaba con nosotros en nuestra iglesia y está completamente sano del cáncer.
Recuerdo también haber visitado el hogar de otro hombre por invitación de los miembros de su familia.  Él también estaba sufriendo de cáncer.  Cuando entré a su casa, el hombre tenía encendida su televisión.  Yo comencé a compartirle a Cristo, pero él no estaba interesado del todo en lo que yo estaba diciendo.  Él continuó viendo su programa de televisión.  Yo sabía que su sanidad era una causa perdida porque la fe para sanidad viene por escuchar la Palabra de Dios, no por ver televisión, leer el periódico o escuchar tu música favorita.
No me mal entiendas.  No estoy en contra de esas cosas, pero estas cosas no van a sanarte.  Cuando tú estás enfermo, lo que quieres es que la sanidad de Dios fluya en tu cuerpo.  ¿Y cómo sucede esto?
Una de las principales maneras en las que esto sucede es cuando tú lees tu Biblia y absorbes todo acerca de Jesús.  Antes de que te des cuenta, Su sanidad divina fluye en tu cuerpo, echando fuera todo síntoma de dolor, enfermedad y mal estar.  Aún tu desánimo se desvanece sin esfuerzo alguno.  Te hallas a ti mismo animado y fresco, tus tinieblas le están dando paso a la luz.  Verás, no hay manera de que tú estés alimentándote de Jesús al leer Su Palabra, y permanezcas igual.  Él dijo: “Las palabras que Yo os he hablado son espíritu y son vida”. (Juan 6:63)
Mi amigo, Dios quiere que Jesús sea tu alimento.  Nos alimentamos de Cristo al verle revelado en la Palabra, al verle y meditar en lo que el Espíritu Santo nos revela sobre Su belleza, Su gloria, y Su obra terminada en el Calvario.  Es así como nosotros disfrutamos de Jesús.  Es como tener una buena comida.  Y cuando tú haces eso, Jesús Mismo promete que, “¡El que Me come, él también vivirá por Mí!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 5 de julio de 2018

Recibe La Palabra Que Dios Ha Enviado Para Sanarte


El envió Su palabra y los sanó y los libró de sus destrucciones.
Salmos 107:20
Tu Biblia no te será de beneficio si solo la dejas en tu mesa de noche juntando polvo.  No te será de beneficio si solo la sostienes como a un osito de peluche cuando estás enfrentando a tus “gigantes.”  ¡Pero la Palabra de Dios te será de mucho beneficio cuando tú la recibas como una verdad y la declares como tal!  ¡Entonces, vas a ver tu sanidad y tu liberación de toda mala condición que ha sido enviada para destruirte!
La Biblia dice que “Él envió Su palabra y los sanó, y los libró de sus destrucciones.”  Así que, cuando Dios quiere sanarte, ¿qué es lo que Él hace?  Él envía Su Palabra.  Antes de que Dios te libre de tus destrucciones, Él envía Su Palabra.
¿Estás todavía esperando experimentar las bendiciones de sanidad que Jesús murió en la cruz para darte?   No te sientas condenado.  Tu Padre en el cielo te ama y desea tu bienestar.  Pero, ¿cómo viene tu sanidad?  Al recibir Su Palabra de sanidad que Él te ya te ha enviado.  Sus promesas de sanidad están todas ahí en tu Biblia.  Pero, ¿las has recibido?
Durante uno de los servicios de nuestra iglesia, una dama tomó su teléfono celular y comenzó a enviar mensajes de texto con cada cita bíblica y casi todos los puntos clave del mensaje que yo estaba predicando ese día, a su amiga que estaba en casa muriendo de cáncer.  Yo estaba diciéndole a la congregación que se mantuvieran confesando las escrituras de sanidad sobre su cuerpo, sin importar cuán mala fuera su condición.  Los dirigí a Isaías 53:5, que dice: “Por Sus llagas hemos sido sanados.”  ¡La dama se emocionó tanto que le dijo a su amiga que se mantuviera creyendo y confesando esto todos los días!
Su amiga, leyendo los mensajes de texto, simplemente recibió la Palabra de Dios y la confesó por fe.  ¡Esa misma semana, cuando regresó al médico, el médico no pudo hallar un solo trazo de cáncer en su cuerpo!
Nunca subestimes el poder de la Palabra de Dios.  La amiga de la dama fue sanada porque recibió la Palabra de Dios por fe.  Ella de buena gana leyó los mensajes que su amiga le había enviado, fue animada por la Palabra, la confesó y recibió su milagro.  ¡Dios envió Su Palabra y la sanó, y la libró de sus destrucciones!  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince