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miércoles, 9 de octubre de 2019

Mira Lo Que Dios Ve


Medita En
Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente…  (Romanos 12:2)
Aprender a ver lo que Dios ve es una clave poderosa para creer correctamente.  Esto implica reemplazar tus creencias equivocadas con creencias correctas basadas en la Palabra de Dios.  Cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no solo vio la mano seca, Él vio que había gracia más que suficiente para que esa mano fuera completamente restaurada.  Jesús le dijo al hombre: “Extiende tu mano”.  El hombre hizo lo que se le dijo y su mano fue completamente restaurada y quedó sana como su otra mano. (Ver Marcos 3:1–5)
Ahora, tú no le dices “extiende tu mano” a alguien cuya mano está obviamente marchita y discapacitada, a menos que veas de una manera diferente.  Jesús ve de diferente manera que tú y yo.  Es por eso que nosotros necesitamos volver a la Palabra de Dios y aprender a ver lo que Él ve.  Cuando Jesús ve una enfermedad, una necesidad o a alguien atrapado por el temor, la culpa, las adicciones y el pecado, Él no solo mira el problema.  Él ve la sanidad, la gracia y el poder de Dios sobreabundando en esa área de debilidad.
Tú también puedes cambiar lo que crees al ver más allá de lo que tus ojos naturales ven.  Presiona allí para ver lo que Dios ve.  En el área de tu necesidad, lucha o dificultad, mira Su gracia sobreabundante rodeando tu situación actual.  Jesús te dice hoy: “Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2Cor. 12:9)  Dale todas tus debilidades, fallas y equivocaciones al Señor Jesús y mira cómo Él transforma tus debilidades en fortalezas.
Lo que tú crees es poderoso, así que, ¿estás andando por lo que ves o por lo que Dios ve?  Tal vez no puedas evitar que los pensamientos negativos pasen por tu mente o que las emociones no saludables como el temor, se apoderen de tu corazón, pero tú definitivamente puedes anclar tus pensamientos y emociones en la inamovible Palabra de Dios.  Tú ciertamente puedes asegurarte de estar creyendo correctamente lo que Dios dice acerca de ti en Su Palabra, la cual incluye Sus preciosas promesas para ti.  Cuanto más aprendas y creas correctamente acerca de Su amor y lo que Su Palabra dice sobre tu situación y tu vida, más van a alinearse tus pensamientos con Sus pensamientos en relación a ti.  Vas a comenzar a desarrollar pensamientos de paz y no de mal, pensamientos de esperanza y de un futuro brillante. (Ver Jer. 29:11)  ¡Y serás transformado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de septiembre de 2019

Maneja Con Precisión La Palabra

Medita En
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.  (2 Timoteo 2:15)

Cuando nuestro Señor llegó a Nazaret, entró en la sinagoga y se levantó a leer el libro del profeta Isaías, Él proclamó el año favorable del Señor y dejó de leer justo antes de las palabras, "y el día de venganza de nuestro Dios".  Al hacer esto, Él nos mostró cómo manejar con precisión la Palabra de Dios, tal como las escrituras de hoy nos instruyen a hacerlo.  Él dejó en claro que nosotros estamos en el tiempo de la gracia.
Cuando aprendas a manejar con precisión la Palabra de Dios, yo creo que vas a comenzar a ver Su gracia, Su amor y Su seguridad inundando cada área de tu vida.  Permíteme compartir contigo un precioso testimonio de restauración que ilustra esto.  Valerie, una dama de Illinois, comparte:
Me convertí en creyente hace casi veinte años y mi vida cambió tremendamente.  A pesar de ser salva, yo sentía que algo seguía mal porque fui diagnosticada con cáncer repetidamente —cuatro veces en total.
Después de mi última recaída de cáncer, vi al pastor Joseph Prince en la televisión y ordené algunos de sus materiales.  Lo primero que recuerdo haber aprendido es que: ¡todos mis pecados han sido perdonados!  Antes de eso, fui enseñada acerca de la necesidad de arrepentirme y recibir el perdón de Dios cada vez que pecaba.  También aprendí que Dios no estaba mirando mi comportamiento para aceptarme, amarme o bendecirme, sino que Él veía la obra terminada de Jesús en la cruz.  ¡Qué bendición tan profunda fueron estas verdades para mi corazón, mi cuerpo y mi alma!
Me hice socia del ministerio y hoy tengo todas las enseñanzas del Pastor Prince y medito en ellas todo el tiempo.  ¡Ahora, mi caminar con el Señor es asombroso!  ¡Yo ya no me siento condenada, ni culpable y ya no camino con temor!  También tengo una revelación del amor de Cristo por mí y tengo una relación íntima con Él.
Con la ayuda de Dios, mis finanzas también han mejorado.  ¡Tengo cincuenta y seis años, y ahora tengo mi primer hogar!  Además de todo esto, yo estoy libre de cáncer, he presenciado la salvación en mi familia y estoy disfrutando de mejores relaciones con los miembros de mi familia.
No puedo expresar con palabras cuánto ha bendecido mi vida el ministerio del Pastor Prince.  ¡He cambiado para siempre!  Mis ojos han sido abiertos a la GRACIA DE DIOS y yo nunca volveré a mis viejas creencias y manera de pensar.
¿No es sorprendente que cuando Valerie comenzó a aprender a manejar con precisión la Palabra de Dios, ella comenzó a experimentar la abundante restauración de Dios en literalmente, todas las áreas de su vida, que incluye una relación íntima con Él, la restauración de la salud física y relaciones familiares bendecidas?  Esto es un gran estímulo para mi equipo y para mí, porque predicar el evangelio de la gracia se trata de ayudar y levantar a las preciosas personas de Dios.  Yo estoy profundamente humillado y agradecido de ser parte de esta Revolución de la Gracia que está transformando una vida, un matrimonio y una familia a la vez, en todo el mundo. ¡Todo honor, gloria y alabanza a nuestro Señor Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 11 de agosto de 2019

Gracia Es Una Persona, No Una Doctrina


Medita En
Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  (Juan 1:17)
¿Sabes qué hace que el cristianismo sea único y le da el poder de liberar a las personas de todos los temores, de los pensamientos de condenación y de las adicciones?  Muchos de los sistemas de creencias del mundo se rigen por códigos morales, reglas y leyes.  Pero el cristianismo es único en el sentido de que no se trata de una lista impersonal de qué hacer y qué no hacer.  Se trata de tener una relación con Dios Todopoderoso.  Y es Dios trabajando en nosotros y para nosotros a través de esta relación, lo que trae la transformación en nuestras vidas.
Amado, Dios está completamente interesado en tener una relación contigo hoy.  El apóstol Juan nos dice que “la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. (Juan 1:17, RVR1960)  Nota también que la ley fue dada.  Esto implica un sentido de distancia.  En contraste, ¡la gracia vino!  La gracia es personal y vino como una persona —la persona de Jesucristo.  La ley es dura, fría e impersonal.  Tú no puedes tener una relación con dos tablas de piedra.  Pero la gracia es amable y cálida.  La gracia no es una enseñanza o doctrina.  La gracia es una persona, y tú puedes tener una relación con una persona.  Dios no está interesado en la mera obediencia y sumisión.  Él es un Dios de amor y Él anhela tener una relación íntima contigo.
Jesús vino y murió una muerte cruel en la cruz, pagando completamente la deuda del pecado con Su propia vida, para que tú y yo podamos reinar en la vida hoy.  Su sacrificio cumplió perfectamente todos los requisitos de la ley, en nuestro nombre. (Mateo 5:17, NVI)  Todo lo que nosotros no pudimos hacer, Él lo hizo en nuestro nombre.  Cuando tú recibes a Jesucristo como tu Señor y Salvador, tú eres hecho santo y justo por Su sangre, una vez y para siempre.  Tú puedes entrar a una relación con Dios Todopoderoso y presentarte confiadamente en Su presencia sin ninguna culpa, condenación o expectativa de castigo.
Verás, cuando tú has cumplido con el prestamista tu deuda para la hipoteca de tu casa, dejas de enviar tus pagos mensuales porque la deuda ya ha sido cumplida.  Si el prestamista te envía una carta exigiendo un pago adicional, todo lo que tú tienes que hacer es presentar la escritura del título de tu casa.  En este mismo sentido, ¡la deuda que tú y yo teníamos con la ley, ya ha sido cumplida por nuestro Salvador, Jesucristo!  ¡Aleluya!
Cuando el diablo se acerque a acusarte usando la ley y te muestre cómo has fallado y quedado corto ante ella, aparta tus ojos de ti mismo y señala hacia el pago que Jesús hizo en la cruz.  Cristo es tu título de propiedad, razón por la cual hoy se te llama “cristiano”.  Tú no eres tuyo.  Tú has sido comprado con la preciosa sangre de Jesucristo.  Su sangre, derramada por ti, es lo que hace tu relación con Dios segura.  ¡Es lo que te da hoy la base para alcanzar y recibir tu libertad de parte de tu amoroso Salvador!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de marzo de 2019

Transformación Sin Esfuerzo

Medita En
“Permaneced en Mí, y Yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en Mí. Yo Soy la vid, vosotros los sarmientos, el que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de Mí nada podéis hacer.”  (Juan 15:4–5)
Quiero que imagines un árbol fuerte y saludable.  Un árbol fuerte y saludable no se preocupa por producir fruto, ni por deshacerse de las hojas muertas en él.  Mientras reciba la cantidad adecuada de luz solar, agua y nutrientes, éste tendrá un flujo saludable de savia que rebosa con todos los nutrientes adecuados y que naturalmente expulsa todas las hojas muertas.  Y mientras su vida interior —la vida saludable de su savia— siga fluyendo, nuevas hojas brotarán de este árbol y los buenos frutos crecerán de manera natural y harán fructificar todas sus ramas.
Mi amigo, a medida que comienzas a recibir la luz solar del favor de Dios y absorbes el agua de Su Palabra, a medida que comienzas a alimentarte del perdón de Jesús en tu vida y de tu posición de justicia en Cristo, las hojas muertas de la culpa, el temor, las adicciones y todo tipo de desorden, comenzarán a ser expulsadas por la vida nueva de Jesús dentro de ti.  La transformación que vas a experimentar cuando esta no se base en tu propia disciplina y autocontrol, es realmente sin esfuerzo.  Ya no será: “¿Cómo superaré este problema de ira?” o “¿Cómo venceré esta adicción al cigarrillo?” o “¿Cómo puedo frenar este hábito de comer en exceso cuando estoy estresado e inseguro?”  En cambio, será: “¿Cómo superará Jesús en mí este problema de ira, esta adicción al cigarrillo, este hábito de comer en exceso?”
Los frutos de tu éxito serán sin esfuerzo.  Una por una, las adicciones, las disfunciones y las emociones negativas comenzarán a desaparecer de tu vida como hojas muertas y hojas nuevas (nuevos pensamientos y actitudes positivas), nuevas flores (nuevos deseos y sueños) y nuevos frutos (nuevas conductas y hábitos) comenzarán a fructificar en tu vida.
La palabra de Jesús para ti hoy es simplemente “permanece en Mí” y darás mucho fruto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 7 de marzo de 2019

La Base Para Los Rompimientos Duraderos

Medita En
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.  (Gálatas 5:1)
¡La cruz, mi querido lector, es la base para los rompimientos duraderos y la transformación interior genuina!  Muchas personas no pueden experimentar rompimientos duraderos de sus temores, adicciones y ataduras porque aún no comprenden el evangelio de la gracia.  Tú puedes evaluar qué tan bien comprendes lo que Jesús logró en la cruz por ti, al observar cuán libre eres en Cristo hoy.  ¿Estás luchando constantemente con pensamientos de temor, duda, culpa y condenación?  ¿Estás persistentemente enredado en un hábito pecaminoso o una adicción?
Si ese eres tú, necesitas estudiar, meditar y alimentarte con el evangelio de la gracia.  No te alejes de la gracia; sé fuerte en la gracia de Dios extendida hacia ti.  Sé fuerte en comprender que tus pecados son perdonados.  Sé fuerte en el conocimiento de que eres justificado por la fe por medio de la gracia.  Sé fuerte en la revelación de que hoy, tú eres la justicia de Dios en Cristo.
¡Cuando te fortaleces en el evangelio de la gracia, estás produciendo una vida de piedad, en santidad y rodeada de la gloria de Dios!  De la misma manera en que no puedes tocar el agua y no mojarte, no puedes “tocar” la gracia y no ser santo.  Y esta santidad es una santidad verdadera que nace desde el interior.  Es una santidad que fluye de un corazón que ha sido liberado de la auto-condenación.  No estamos hablando de cambios externos superficiales.  Estamos hablando de cambios que ocurren en lo más profundo del corazón de una persona y transforman sus motivaciones y pensamientos.  ¡El cambio real en una persona cuyo corazón es lavado por la preciosa sangre de Jesús y es tocado por Su gracia, trae rompimientos que son duraderos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 18 de agosto de 2018

"Señor, Yo No Puedo, Pero ¡Tú Puedes!"


Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.
Filipenses 2:13
¡Has intentado alguna vez terminar con un mal hábito por tus propias fuerzas?  Probablemente te encontraste con que cuando tratabas de detenerlo con pura fuerza de voluntad mejorabas un tiempo, pero luego caías nuevamente hasta el punto de partida.  Peor aún, te encontraste a ti mismo más apegado a eso que estabas intentando no hacer.  Y tu condición es peor que cuando comenzaste tu programa “Voy a dejarlo”.
Los cambios fueron temporales porque eras tú haciéndolos.
Un miembro de la iglesia que había sido un fumador compulsivo, solía creer que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar.  Él se decía a sí mismo: “¡Si existe la voluntad, existe la manera!”  Pero descubrió que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar por una semana o dos, y luego sucumbía nuevamente ante la atracción de la nicotina.
Cuando él cambió totalmente su vida para Dios y aprendió sobre la gracia de Dios, le dijo a Dios: “Me doy cuenta de que no puedo dejar de fumar.  Yo no puedo, pero Tú si puedes romper mi hábito Señor.”  Y cada vez que encendía un cigarro, decía: “Señor, yo estoy tratando de parar de fumar, pero no puedo.  Estoy confiando en Ti.”  Él incluso decía: “Yo sigo siendo justo debido a la sangre de Jesús.”
Bueno, pues en ese mismo año, todas sus ansias por fumar, ¡desaparecieron!  Cuando le preguntan cómo alcanzó el éxito, él dice: “¡Fue completamente Dios y nada de parte mía!  Fue todo por Su gracia.”  Este hombre perdió todo el deseo de fumar.  Esa es verdadera transformación.
Cuando tú recibes la gracia de Dios para hacer por ti lo que no puedes hacer, sin ningún esfuerzo vas a experimentar un cambio permanente en tu interior, el cual a su vez, cambia tus acciones en el exterior.  La Biblia nos dice que Dios opera en nosotros para darnos tanto la voluntad, como la habilidad para hacer lo que Él desea.  Es Dios quien remueve los deseos antiguos, y nos da nuevos.  Y Él, ¡incluso nos da el poder para llevarlos a cabo!
Amado, busca que Su gracia haga por ti, lo que tú no puedes hacer.  Dile: “¡Señor, yo no puedo, pero Tú si puedes!”  Luego, lo que experimentes quizá no sea solamente modificación del comportamiento, ¡sino una transformación verdadera y duradera, desde el interior!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 7 de mayo de 2018

Creer Bien Produce Vivir Bien


Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado.
Lucas 19:8
Zaqueo era un cobrador de impuestos.  Él era despreciado porque era un hombre engañoso, estafaba a las personas por su dinero y recurría a falsas acusaciones a fin de conseguir lo que quería.
Un día, Jesús lo visitó.  La Biblia no hace mención de Jesús reprendiéndolo por vivir un estilo de vida deshonesto, durante todo el tiempo que pasaron juntos.  En cambio, Jesús le mostró gracia y lo honró al pasar tiempo con él.  Al poco tiempo, Zaqueo se puso en pie y declaró a Jesús que restauraría por cuadruplicado a toda persona de quien él hubiera tomado algo de forma ilegal, y aún daría la mitad de sus bienes a los pobres.
Un momento con Jesús cambió por completo el corazón de Zaqueo.  Un momento con la gracia en persona —sin acusaciones, sin condenación, ni juicio— causo tal transformación en su interior, que en un corto tiempo, Zaqueo estaba haciendo en su exterior, lo que era correcto y en una medida que nadie habría esperado de él.
Muchas personas quieren vivir bien.  Su preocupación por vivir bien les hace enfocarse en ellos mismos y en las cosas con las que luchan.  Pero es el creer bien lo que produce el vivir bien.  Si tú estás tratando de salir de una adicción que te ha tenido atado por muchos años, cree que Jesús te ama tanto, que en la cruz Él pagó el precio para que tú seas completamente libre de toda adicción.  Cree que por Sus llagas tú has sido sanado y liberado.
Un miembro de nuestra iglesia tenía adicción al cigarro.  Pero cada vez que encendió un cigarro, él estuvo dispuesto a creer que Dios no lo estaba juzgando, ni condenando, y que él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo.  Un día, se levantó persuadido por el Espíritu de que ese día marcaría el inicio de una vida libre del cigarro.  Esperando ser asaltado por las habituales ansias por fumar, él oro esto durante todo el día: “Gracias Jesús, porque por Tus llagas yo soy sano.”  Y antes de que se diera cuenta, el día pasó sin que hubiera encendido un cigarro, ¡y sin que sufriera ningún dolor por la abstinencia!  Desde entonces, él ha sido totalmente libre de esa adicción.
Hoy, si quieres experimentar el vivir bien, conoce más lo que Cristo ha hecho por ti y lo tú que tienes en Él –¡y créelo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 11 de abril de 2018

Creer Bien Produce Vivir Bien

Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado.
Lucas 19:8
Zaqueo era un cobrador de impuestos.  Él era despreciado porque era un hombre engañoso, estafaba a las personas por su dinero y recurría a falsas acusaciones a fin de conseguir lo que quería.
Un día, Jesús lo visitó.  La Biblia no hace mención de Jesús reprendiéndolo por vivir un estilo de vida deshonesto, durante todo el tiempo que pasaron juntos.  En cambio, Jesús le mostró gracia y lo honró al pasar tiempo con él.  Al poco tiempo, Zaqueo se puso en pie y declaró a Jesús que restauraría por cuadruplicado a toda persona de quien él hubiera tomado algo de forma ilegal, y aún daría la mitad de sus bienes a los pobres.
Un momento con Jesús cambió por completo el corazón de Zaqueo.  Un momento con la gracia en persona —sin acusaciones, sin condenación, ni juicio— causo tal transformación en su interior, que en un corto tiempo, Zaqueo estaba haciendo en su exterior, lo que era correcto, ¡y en una medida que nadie habría esperado de él!
Muchas personas quieren vivir bien.  Su preocupación por vivir bien les hace enfocarse en ellos mismos y en las cosas con las que luchan.  Pero es el creer bien lo que produce el vivir bien.  Si tú estás tratando de salir de una adicción que te ha tenido atado por muchos años, cree que Jesús te ama tanto, que en la cruz Él pagó el precio para que tú seas completamente libre de toda adicción.  Cree que por Sus llagas tú has sido sanado y liberado.
Un miembro de nuestra iglesia tenía adicción al cigarro.  Pero cada vez que encendió un cigarro, él estuvo dispuesto a creer que Dios no lo estaba juzgando, ni condenando, y que él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo.  Un día, se levantó impresionado por el Espíritu de que ese día marcaría el inicio de una vida libre del cigarro.  Esperando ser asaltado por las habituales ansias por fumar, él oro esto durante todo el día: “Gracias Jesús, porque por Tus llagas yo soy sano.”  Y antes de que se diera cuenta, el día pasó sin que hubiera encendido un cigarro, ¡y sin que sufriera ningún dolor por la abstinencia!  Desde entonces, él ha sido totalmente libre de esa adicción.
Hoy, si quieres experimentar el vivir bien, conoce más lo que Cristo ha hecho por ti y lo tú que tienes en Él –¡y créelo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 7 de diciembre de 2017

Creer Correctamente Produce Vivir Correctamente

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
1 Juan 5:13
Todas las personas que se acercaron a Jesús para ser sanadas, fueron sanadas.  Sin embargo, hubo algunos que estuvieron en Su presencia que no fueron sanados.  ¿Quiénes fueron?
 Fue la gente religiosa que se centró en la apariencia de vivir correctamente, pero no tenía creencias correctas en su interior –ellos no creían en Jesús.  Tenían una forma de auto-justicia y no vieron su necesidad del Salvador.  Estoy hablando de los Fariseos.  En los Evangelios no hay constancia de ninguno de ellos siendo sanado.  Los que fueron sanados y recibieron milagros de provisión, restauración y transformación de Él eran personas que simplemente creían en Jesús y Su bondad.  Ellos no eran perfectos en su comportamiento, pero tenían creencias correctas.
Mi amigo, creer correctamente es el fundamento de vivir correctamente.  Creer correctamente en la bondad y la gracia de nuestro Señor Jesús es como un interruptor de “ON” (encendido), que permite que Su poder y Su gracia fluyan en tu vida y la transformen.   Te da nuevos deseos y nuevas fuerzas.  Tú vas a querer vivir correctamente para la gloria de Jesús.
Así que, no te preocupes por vivir correctamente.  En vez de eso, asegúrate de que estás creyendo correctamente a través de alimentarte constantemente del evangelio de Jesucristo.  ¡Cuando tú crees correctamente, vivirás correctamente para la gloria de Dios! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 4 de diciembre de 2016

Llama Eso De La Misma Manera En Que Dios Lo Llama

… Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17

Muchas veces, cuando nos miramos a nosotros mismos, no vemos lo que podemos llegar a ser.  Pero cuando Dios nos mira, Él ve lo que podemos llegar a ser por Su gracia.
Cuando Jesús vio por primera vez a Simón, cuyo nombre en griego significa “junco,” Él cambió su nombre a “Pedro,” que significa “roca.”  Pero, ¿se convirtió Pedro al instante en alguien con las características de una roca —sólida, estable y firme?  No, por mucho tiempo, él continuó actuando como un junco que se dobla en la dirección en la que el viento sopla.
Una vez, cuando Pedro vio a Jesús caminando sobre el agua, él dio un paso de fe muy audaz y le dijo: “Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas.”  Entonces, mientras caminaba sobre las aguas, él vio la fuerza del viento, tuvo miedo, y cuando comenzó a hundirse, gritó: “¡Señor, sálvame!” (Mateo 14:28-30)  En otra ocasión, él dijo: “Señor, estoy dispuesto a ir contigo tanto a la cárcel como a la muerte.” (Lucas 22:33)  Entonces, unas horas más tarde, él negó conocer a Jesús no una, sino tres veces. (Lucas 22:54-62)
Sin embargo, a pesar de su comportamiento como junco, Jesús se mantuvo llamándolo “roca” hasta que un día, la manera en que Jesús lo llamaba, echó raíces en él.  Ese día, en el Día de Pentecostés, Pedro se puso de pie para predicar, ¡y 3,000 personas fueron salvas! (Hechos 2:41)  Pedro de hecho se había convertido en una roca, un pilar en la iglesia primitiva.
Así fue como Jesús transformó a Pedro.  Y así es como Dios quiere que transformemos a las personas y situaciones en nuestras vidas.
Mi amigo, Dios no nos dijo que llamáramos a las cosas que existen así como éstas existen.  ¿Cuál es el punto de afirmar lo obvio?  Esto no va a cambiar nada.  ¡No, Dios nos dice que llamemos a las cosas que no existen, como si existieran, y entonces existirán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios nos dice que llamemos a las cosas que no existen, como si existieran, ¡y entonces existirán!


domingo, 26 de junio de 2016

‘Señor, Yo No Puedo, Pero ¡Tú Puedes!’

Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.
Filipenses 2:13

¡Has intentado alguna vez terminar con un mal hábito por tus propias fuerzas?  Probablemente te encontraste con que cuando tratabas de detenerlo con pura fuerza de voluntad mejorabas un tiempo, pero luego caías nuevamente hasta el punto de partida.  Peor aún, te encontraste a ti mismo más apegado a eso que estabas intentando no hacer.  Y tu condición es peor que cuando comenzaste tu programa “Voy a dejarlo”.
Los cambios fueron temporales porque eras tú haciéndolos.
Un miembro de la iglesia que había sido un fumador compulsivo, solía creer que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar.  Él se decía a sí mismo: “¡Si existe la voluntad, existe la manera!”  Pero descubrió que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar por una semana o dos, y luego sucumbía nuevamente ante la atracción de la nicotina.
Cuando él cambió totalmente su vida para Dios y aprendió sobre la gracia de Dios, le dijo a Dios: “Me doy cuenta de que no puedo dejar de fumar.  Yo no puedo, pero Tú si puedes romper mi hábito Señor.”  Y cada vez que encendía un cigarro, decía: “Señor, yo estoy tratando de parar de fumar, pero no puedo.  Estoy confiando en Ti.”  Él incluso decía: “Yo sigo siendo justo debido a la sangre de Jesús.”
Bueno, pues en ese mismo año, todas sus ansias por fumar, ¡desaparecieron!  Cuando le preguntan cómo alcanzó el éxito, el dice: “¡Fue completamente Dios y nada de parte mía!  Fue todo por Su gracia.”  Este hombre perdió todo el deseo de fumar.  Esa es verdadera transformación.
Cuando tú recibes la gracia de Dios para hacer por ti lo que no puedes hacer, sin ningún esfuerzo vas a experimentar un cambio permanente en tu interior, el cual a su vez, cambia tus acciones en el exterior.  La Biblia nos dice que Dios opera en nosotros para darnos tanto la voluntad, como la habilidad para hacer lo que Él desea.  Es Dios quien remueve los deseos antiguos, y nos da nuevos.  Y Él, ¡incluso nos da el poder para llevarlos a cabo!
Amado, busca que Su gracia haga por ti, lo que tú no puedes hacer.  Dile: “¡Señor, yo no puedo, pero Tú si puedes!”  Luego, lo que experimentes quizá no sea solamente modificación del comportamiento, ¡sino una transformación verdadera y duradera, desde el interior!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Es Dios quien remueve tus deseos antiguos y te da nuevos.


lunes, 9 de febrero de 2015

Creer Bien Produce Vivir Bien

Lucas 19:8
Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado.
Zaqueo era un cobrador de impuestos.  Él era despreciado porque era un hombre engañoso, estafaba a las personas por su dinero y recurría a falsas acusación a fin de conseguir lo que quería.
Un día, Jesús lo visitó.  La Biblia no hace mención de Jesús reprendiéndolo por vivir un estilo de vida deshonesto, durante todo el tiempo que pasaron juntos.  En cambio, Jesús le mostró gracia y lo honró al pasar tiempo con él.  Al poco tiempo, Zaqueo se puso en pie y declaró a Jesús que restauraría por cuadruplicado a toda persona de quien él hubiera tomado algo de forma ilegal, y aún daría la mitad de sus bienes a los pobres.
Un momento con Jesús cambió por completo el corazón de Zaqueo.  Un momento con la gracia en persona —sin acusaciones, sin condenación, ni juicio— causo tal transformación en su interior, que en un corto tiempo, Zaqueo estaba haciendo en su exterior, lo que era correcto y en una medida que nadie habría esperado de él!
Muchas personas quieren vivir bien.  Su preocupación por vivir bien les hace enfocarse en ellos mismos y en las cosas con las que luchan.  Pero es el creer bien lo que produce el vivir bien.  Si tú estás tratando de salir de una adicción que te ha tenido atado por muchos años, cree que Jesús te ama tanto, que en la cruz Él pagó el precio para que tú seas completamente libre de toda adicción.  Cree que por Sus llagas tú has sido sanado y liberado.
Un miembro de nuestra iglesia tenía adicción al cigarro.  Pero cada vez que encendía un cigarro, él estuvo dispuesto a creer que Dios no lo estaba juzgando, ni condenando, y que él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo.  Un día, se levantó impresionado por el Espíritu de que ese día marcaría el inicio de una vida libre del cigarro.  Esperando ser asaltado por las habituales ansias por fumar, él oro esto durante todo el día: “Gracias Jesús, porque por Tus llagas yo soy sano.”  Y antes de que se diera cuenta, el día pasó sin que hubiera encendido un cigarro, ¡y sin que sufriera ningún dolor por la abstinencia!  Desde entonces, él ha sido totalmente libre de esa adicción.
Hoy, si quieres experimentar el vivir bien, conoce más lo que Cristo ha hecho por ti y lo tú que tienes en Él –¡y créelo!
Pensamiento Del Día

Cree en lo que Cristo ha hecho por ti y lo que tú tienes en Él.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Creer Correctamente Produce Vivir Correctamente

Medita En

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
1a Juan 5:13
Todas las personas que se acercaron a Jesús para ser sanadas, fueron sanadas.  Sin embargo, hubo algunos que estuvieron en Su presencia que no fueron sanados.  ¿Quiénes fueron?
 Fue la gente religiosa que se centró en la apariencia de vivir correctamente, pero no tenía creencias correctas en su interior –ellos no creían en Jesús.  Tenían una forma de auto-justicia y no vieron su necesidad del Salvador.  Estoy hablando de los Fariseos.  En los Evangelios no hay constancia de ninguno de ellos siendo sanado.  Los que fueron sanados y recibieron milagros de provisión, restauración y transformación de Él eran personas que simplemente creían en Jesús y Su bondad.  Ellos no eran perfectos en su comportamiento, pero tenían creencias correctas.
Mi amigo, creer correctamente es el fundamento de vivir correctamente.  Creer correctamente en la bondad y la gracia de nuestro Señor Jesús es como un interruptor de “ON” (encendido), que permite que Su poder y Su gracia fluyan en tu vida y la transformen.   Te da nuevos deseos y nuevas fuerzas. Tú vas a querer vivir correctamente para la gloria de Jesús.
Así que, no te preocupes por vivir correctamente.  En vez de eso, asegúrate de que estás creyendo correctamente a través de alimentarte constantemente del evangelio de Jesucristo.  ¡Cuando tú crees correctamente, vivirás correctamente para la gloria de Dios! 

Bendiciones,
Joseph Prince



lunes, 16 de junio de 2014

Experimenta La Robusta Paz De Jesús

Medita En

Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7

Paz no es la ausencia de problemas en la vida.  Es posible estar en medio de la mayor crisis de tu vida y aún así experimentar paz.  Esa es la verdadera clase de paz que Jesús da –paz que sobrepasa todo entendimiento.  Naturalmente hablando, no hace mucho sentido el que te sientas completamente relajado y en paz en medio de una situación claramente estresante, pero sobrenaturalmente, tú puedes ser lleno con Su paz!
El mundo define la paz basado en lo que sucede en el reino sensorial.  Su noción de paz se vería algo así: Un hombre descansando en una hamaca en una playa de arena blanca, con suaves olas que recorren toda la costa.  Se llama a esto paz –hasta que la realidad golpea!
Amado, no puedes utilizar tu entorno externo para influenciar permanente la agitación que sientes en tu interior.  Solo Jesús puede tocar lo que estás sintiendo en tu interior y cambiar esa agitación en Su paz.  No es al contrario.  Con Jesús, la transformación es siempre desde el interior hacia afuera, y no desde el exterior hacia adentro.  Así que cuando cambias tus preocupaciones a oraciones, y buscas Su presencia y favor, Él pone en tu corazón paz y descanso, robustos y seguros.  Vas a encontrarte a ti mismo capaz de enfrentar cualquier problema sin preocupación ni estrés, independientemente de tus circunstancias y ambiente!
Bendiciones,

Joseph Prince