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lunes, 23 de marzo de 2020

Dios Todavía Hace Milagros


Inspiración de Gracia
Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?  (Juan 11:40)
Dios, quien partió el Mar Rojo, hizo llover maná del cielo, hizo que los muros de Jericó cayeran, cerró la boca de los leones, sanó a los enfermos, resucitó a los muertos y calmó el mar, todavía hace milagros hoy.
Sin embargo, algunos cristianos dudan que Dios quiera hacer un milagro para ellos hoy.  Ellos creen que hubo milagros cuando Jesús caminó sobre la tierra, pero piensan que los días de los milagros se terminaron.  Y hablan de cómo todo será perfecto algún día en el dulce esperar.  Pero Dios quiere que nosotros sepamos que hoy, Él todavía sigue siendo Dios de milagros.
Marta era como una de esos cristianos.  Ella dudaba que Jesús pudiera hacer un milagro cuando su hermano Lázaro murió.  Cuando Jesús llegó a la escena, Lázaro ya había estado muerto durante cuatro días.  Entonces ella pensó que Jesús había llegado cuatro días tarde.  Por eso le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (Juan 11:21)  E incluso cuando Jesús dijo que Lázaro resucitaría, ella dijo: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.” (Juan 11:24)
Marta creía que Jesús pudo hacer milagros en el pasado y que haría lo mismo en el futuro, pero ella no creía que Él pudiera darle un milagro en ese mismo momento en que lo estaba necesitando.  Verás, Marta era alguien que vivía deseando que el pasado pudiera ser cambiado y creyendo que el futuro sería mejor.  Pero ella no creía que el “Yo Soy” estuviera allí para satisfacer su necesidad actual.
Hoy, Dios se encuentra en el punto de tu necesidad.  ¿Qué milagro necesitas de Él?  Cree que Él todavía es el mismo Dios hacedor de milagros hoy.  Cree que vas a ver la gloria de Dios.  ¡Cree y verás tu milagro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 14 de agosto de 2019

Él Te Sacia Con Larga Vida


Medita En
“Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Salvación”.  (Salmos 91:16)
¡Este es el versículo más importante del Salmo 91!  Si alguna vez has dudado que Dios desea que tú vivas una larga vida buena, deja que este versículo sea tu respuesta.  Puede ser que estés luchando con una condición de salud en este momento, pero por fe te invito a aferrarnos juntos a este versículo.  En el poderoso nombre de Jesús, te veo sano, saludable y con plenitud.  Te veo fuerte en Cristo y listo para enfrentar a cualquier gigante que se ponga delante de ti.
Una de mis imágenes favoritas de larga vida se encuentra en el personaje bíblico Caleb.  Cuando él tenía ochenta y cinco años, dijo: “He aquí, ahora tengo ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar”. (Jos. 14:10–11)  La imagen de fe de la larga vida aquí, no es solo en términos de cantidad —el número de días— sino también de calidad —salud y fortaleza.  Caleb se mantuvo tan fuerte a los ochenta y cinco años como cuando tenía cuarenta y cinco.  Lo que significa que en los últimos cuarenta años en el áspero desierto, su fuerza, juventud y vigor no disminuyeron.  ¡No hubo fuga, ni retroceso y no se desvaneció su fuerza!
Si tal vez piensas que Caleb solo estaba hablando en grande, mira lo que dijo después: “Ahora pues, dame esta región montañosa de la cual el Señor habló aquel día, porque tú oíste aquel día que allí había anaceos con grandes ciudades fortificadas; tal vez el Señor esté conmigo y los expulsaré como el Señor ha dicho.” (Jos. 14:12)
¡A los ochenta y cinco años, Caleb estaba listo para pelear contra gigantes para tomar posesión de una montaña!  ¡Y Caleb hizo lo que dijo!  Lee la evidencia por ti mismo: “Por tanto, Hebrón vino a ser hasta hoy heredad de Caleb, hijo de Jefone cenezeo, porque siguió plenamente al Señor, Dios de Israel”. (Jos. 14:14)
¿Te impresionó que un pastor adolescente peleara contra un gigante llamado Goliat?  ¡Deberíamos estar totalmente impresionados por este hombre de ochenta y cinco años que tomó una montaña llena de gigantes!  Caleb era celoso de la gloria del Señor.  En cuanto a él, había asuntos pendientes respecto a ello porque el Señor les había prometido esa montaña hacía cuarenta años.  Mi creencia personal es que su reloj biológico dejó de funcionar y él básicamente dejó de envejecer porque mantuvo sus ojos no en sí mismo, sino en las promesas del Señor.  Mientras meditas en ello y encuentras fortaleza en las promesas de Dios, ¡esto mismo puede suceder para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 18 de junio de 2019

Dios Escogió Lo Débil Para Avergonzar Lo Fuerte


Medita En
Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte.  (1 Corintios 1:26–27)
Dios está interesado en tu éxito.  Incluso si no eres el más veloz, el más fuerte, el más sabio, el más conocedor o el más hábil en lo natural, Dios aún puede bendecirte con buen éxito si tú dependes de Su gracia.
La manera de Dios es completamente opuesta a la manera del mundo.  Según 1 Corintios 1:26, “no muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles” son llamados por Dios.  ¿No es fascinante descubrir que mientras el mundo ve favorablemente a los sabios, poderosos y nobles, Dios no lo hace?  Veamos en el siguiente versículo lo que Dios elige en su lugar: “Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte”.  ¡En Sus manos de gracia, lo necio y lo débil del mundo se vuelve incluso más sabio y fuerte que los sabios y fuertes del mundo!
Esto es algo que he experimentado personalmente. En la escuela secundaria, yo era un tartamudo.  Observaba a los otros niños en clase hablar y leer en voz alta sin hacer ningún esfuerzo, mientras que yo tenía serios problemas para sacar las palabras de mi boca.
Honestamente, si tú me hubieras dicho que yo iba a predicarle a miles de personas cada semana, yo habría corrido para esconderme debajo de la mesa y te habría dicho: “¡Apártate de mí, Satanás!”  Si hubiera un área en la que cualquiera que me conocía en aquel entonces hubiera creído que yo fallaría, sería hablar en público.  Pero Dios vio hacia abajo y dijo: “Voy a hacer de este niño un predicador”.
Un día, cuando estaba cansado de sentirme miserable, le dije al Señor: “Señor, yo no tengo mucho para darte, pero todo lo que tengo Te lo doy”.  Recuerdo que mi voz era lo que más me avergonzaba de mí mismo, así que dije: “Señor, Te doy mi voz”.  Cuando dije eso, lo compadecí por tener a alguien como yo que tenía tantas debilidades.
Para resumir una larga historia, después de le que entregué todas mis debilidades al Señor, algo sobrenatural sucedió.  Yo dejé de ser consciente de mi tartamudez y esta desapareció sobrenaturalmente.  En el área de mi debilidad, Dios proveyó Su fuerza.  Hace aproximadamente dos años, una de mis maestras de la escuela secundaria vino a mi iglesia y se sentó en uno de los servicios en los que yo estaba predicando.  Después del servicio, ella me escribió una nota que decía: “Veo un milagro.  ¡Debe haber sido Dios!”
¿Por qué el Señor elige a lo necio y débil del mundo para confundir a los sabios y fuertes?  Es para que “nadie se jacte delante de Dios”. (1Cor. 1:29)  Dios elige lo que es débil en lo natural para que ningún hombre pueda jactarse de sus propias habilidades —toda la gloria regresa al Señor.
Amigo, a aquellos que están orgullosos de sí mismos y dependen de su fuerza humana, Dios no los puede usar.  Así que, cuando te veas a ti mismo y veas solamente debilidades, ¡depende del favor inmerecido de Dios y recuerda que Dios puede usarte y va a usarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 7 de marzo de 2019

La Base Para Los Rompimientos Duraderos

Medita En
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.  (Gálatas 5:1)
¡La cruz, mi querido lector, es la base para los rompimientos duraderos y la transformación interior genuina!  Muchas personas no pueden experimentar rompimientos duraderos de sus temores, adicciones y ataduras porque aún no comprenden el evangelio de la gracia.  Tú puedes evaluar qué tan bien comprendes lo que Jesús logró en la cruz por ti, al observar cuán libre eres en Cristo hoy.  ¿Estás luchando constantemente con pensamientos de temor, duda, culpa y condenación?  ¿Estás persistentemente enredado en un hábito pecaminoso o una adicción?
Si ese eres tú, necesitas estudiar, meditar y alimentarte con el evangelio de la gracia.  No te alejes de la gracia; sé fuerte en la gracia de Dios extendida hacia ti.  Sé fuerte en comprender que tus pecados son perdonados.  Sé fuerte en el conocimiento de que eres justificado por la fe por medio de la gracia.  Sé fuerte en la revelación de que hoy, tú eres la justicia de Dios en Cristo.
¡Cuando te fortaleces en el evangelio de la gracia, estás produciendo una vida de piedad, en santidad y rodeada de la gloria de Dios!  De la misma manera en que no puedes tocar el agua y no mojarte, no puedes “tocar” la gracia y no ser santo.  Y esta santidad es una santidad verdadera que nace desde el interior.  Es una santidad que fluye de un corazón que ha sido liberado de la auto-condenación.  No estamos hablando de cambios externos superficiales.  Estamos hablando de cambios que ocurren en lo más profundo del corazón de una persona y transforman sus motivaciones y pensamientos.  ¡El cambio real en una persona cuyo corazón es lavado por la preciosa sangre de Jesús y es tocado por Su gracia, trae rompimientos que son duraderos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 23 de diciembre de 2018

La Gloria De Dios Te Ha Sido Restituida

La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.
Juan 17:22
Cuando Dios hizo al hombre, la Biblia dice que Dios lo coronó de gloria y honor. (Salmo 8:5)  La palabra “coronado” aquí significa cercado o rodeado, como un círculo glorioso.  La gloria de Dios era, por lo tanto, la ropa del hombre.  En otras palabras, el ser completo de Adán era gloriosamente radiante.
Cuando el hombre pecó contra Dios, él perdió la gloria de Dios. (Romanos 3:23)  Pero cuando nació Jesucristo, la gloria de Dios descendió. (Lucas 2:9)  Y muchos años después, Jesús, antes de morir, dijo a Su Padre: “La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.”
Así que, la gloria de Dios que el hombre perdió ha sido ahora restaurada para él, porque Jesús ha venido.  Cuando Él murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia y nos restituyó la gloria de Dios.
Pero, ¿qué exactamente es la gloria de Dios?  Doxa, la palabra griega usada aquí para “gloria,” significa tener una buena opinión respecto a alguien, misma que resulta en alabanza, honor y gloria.  Esto significa que, al restituir para nosotros Su gloria, Dios quiere que tengamos la convicción de que somos dignos de ser elogiados, honorables y gloriosos, ¡debido a Su constante buena opinión sobre nosotros!
Amado, ya que la gloria de Dios está en ti, hay algo muy pesado sobre ti.  La gente no sabe por qué, pero sus espíritus se elevan cuando están en tu presencia.  Hay algo en ti que los impacta, incluso si sólo han estado contigo por un corto tiempo.  Cuando tú hablas, ellos escuchan porque hay sustancia en lo que dices.
Además, debido a que la gloria de Dios está en ti, tú puedes esperar que ésta toque todos los aspectos de tu vida —tus finanzas, relaciones, trabajo y salud.  Tu cuerpo, por ejemplo, se iluminará con salud divina.
Así que, mi amigo, ya que Jesús ha venido y te ha restituido la gloria de Dios, se consciente de la buena opinión constante que Dios tiene acerca de ti.  Sabe que hay algo muy pesado sobre ti y levántate, ¡resplandece!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

lunes, 2 de julio de 2018

Dios Aún Hace Milagros

Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?
Juan 11:40
Dios, quien partió el Mar Rojo, hizo llover maná del cielo, hizo que las murallas de Jericó cayeran, cerró la boca de los leones, sanó a los enfermos, levantó de la muerte y calmó el mar, aún hace milagros hoy.
Sin embargo, algunos cristianos dudan de que Dios quiera hacer un milagro para ellos hoy.  Ellos creen que cuando Jesús caminó en la tierra sucedieron milagros, pero piensan que el tiempo de milagros acabó.  Y hablan sobre cómo todo será perfecto un día, en el dulce porvenir.  Pero Dios quiere que nosotros sepamos que hoy, Él todavía es el Dios de milagros.
Marta era como una de esos cristianos.  Ella se preguntaba si Jesús podría hacer un milagro cuando su hermano Lázaro murió.  Al tiempo en el que Jesús llegó al escenario, Lázaro había estado muerto durante cuatro días.  Así que, ella pensó que Jesús estaba cuatro días tarde.  Es por eso que dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (Juan 11:21)  E incluso cuando Jesús dijo que Lázaro resucitaría, ella le dijo: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.” (Juan 11:24)
Marta creía que Jesús podía hacer milagros en el pasado y que lo haría en el futuro, pero ella no creía que Él podía darle un milagro a ella, en el momento preciso en que ella lo  estaba necesitando.  Verás, Marta era alguien que vivía deseando que el pasado pudiera ser cambiado y creyendo que el futuro debería ser mejor.  Pero ella no creía que el “Yo Soy” estaba ahí para satisfacer su necesidad presente.
Hoy, Dios está en el lugar de tu necesidad.  ¿Qué milagro necesitas de Él?  Cree que Él es aún el mismo Dios hacedor de milagros, hoy.  Cree que tú verás la gloria de Dios.  ¡Cree y vas a ver tu milagro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 7 de enero de 2017

Derribado Pero No Vencido

Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.
2a Corintios 4:8-9

Antes de que fueras cristiano, cuando algo triste o malo te sucedía, tú llorabas hasta que no te quedaban más lágrimas.  Tu corazón simplemente se rompía en pedazos, y tú te sentías atrapado, deprimido y totalmente vencido.
Pero después de haberte convertido en cristiano, cuando algo malo te sucede, tú aún lloras, pero en tu interior te sientes confortado.  Estás triste en el exterior, pero tu corazón no está pesado.  Tú no comprendes por qué, pero en lo profundo de tu interior, hay algo que te levanta.  Ese algo que te impulsa para salir a flote, que se está levantando desde tu interior, ¡es la vida de Cristo en ti!
Tú no puedes estar completamente angustiado porque Cristo en ti es el Príncipe de Paz (Isaías 9:6) que te dice: “La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27)
Si, puede que sea una mala situación y tú puedes estar pasando por un mal momento, pero Cristo en ti es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6), y Él te dice; “Todo va a estar bien.  Yo voy a proveer una salida para ti.”
Tú sabes que no estás vencido porque Cristo en ti es tu Victoria (1a Corintios 15:57) y Él te dice: “Tú no estás peleando por la victoria, sino estás peleando desde la victoria porque tú ya tienes la victoria en Mi.”
Antes de que conocieras a Cristo, cuando te sentías derrotado, estabas acabado.  Pero ahora, cuando estás derrotado, no estás acabado porque Cristo en ti es la esperanza de gloria. (Colosenses 1:27)  “Esperanza” en la Biblia significa una expectativa positiva determinada, del bien.
Así que, ¡Cristo en ti es la expectativa positiva determinada, de un matrimonio glorioso!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva determinada de una familia gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva determinada de salud gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva determinada de una vida gloriosa!
Mi amigo, Cristo en ti es la expectativa positiva determinada de toda la Gloria de Dios revelada para ti.  ¡Ninguna mala situación en la que te encuentres, puede, ni podrá lograr que seas destruido, ni desamparado por Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Cristo en ti es la expectativa positiva determinada de toda la Gloria de Dios revelada para ti!


viernes, 23 de diciembre de 2016

La Gloria De Dios Te Ha Sido Restituida


La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.
Juan 17:22

Cuando Dios hizo al hombre, la Biblia dice que Dios lo coronó de gloria y honor. (Salmo 8:5)  La palabra “coronado” aquí significa cercado o rodeado, como un círculo glorioso.  La gloria de Dios era, por lo tanto, la ropa del hombre.  En otras palabras, el ser completo de Adán era gloriosamente radiante.
Cuando el hombre pecó contra Dios, él perdió la gloria de Dios. (Romanos 3:23)  Pero cuando nació Jesucristo, la gloria de Dios descendió. (Lucas 2:9)  Y muchos años después, Jesús, antes de morir, dijo a Su Padre: “La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.”
Así que, la gloria de Dios que el hombre perdió ha sido ahora restaurada para él, porque Jesús ha venido.  Cuando Él murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia, y nos restituyó la gloria de Dios.
Pero, ¿qué exactamente es la gloria de Dios?  Doxa, la palabra griega usada aquí para “gloria,” significa tener una buena opinión respecto a alguien, misma que resulta en alabanza, honor y gloria.  Esto significa que, al restituir para nosotros Su gloria, Dios quiere que tengamos la convicción de que somos dignos de ser elogiados, honorables y gloriosos, ¡debido a Su constante buena opinión sobre nosotros!
Amado, ya que la gloria de Dios está en ti, hay algo muy pesado sobre ti.  La gente no sabe por qué, pero sus espíritus se elevan cuando están en tu presencia.  Hay algo en ti que los impacta, incluso si sólo han estado contigo por un corto tiempo.  Cuando tú hablas, ellos escuchan porque hay sustancia en lo que dices.
Además, debido a que la gloria de Dios está en ti, tú puedes esperar que ésta toque todos los aspectos de tu vida —tus finanzas, relaciones, trabajo y salud.  Tu cuerpo, por ejemplo, se iluminará con salud divina.
Así que, mi amigo, ya que Jesús ha venido y te ha restituido la gloria de Dios, se consciente de la buena opinión constante que Dios tiene acerca de ti.  Sabe que hay algo muy pesado sobre ti y levántate, ¡resplandece!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando Jesús murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia, y nos restituyó la gloria de Dios.


lunes, 24 de octubre de 2016

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6

¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que atrae las bendiciones de Dios para tu vida.


miércoles, 1 de julio de 2015

Esperanza Que No Desilusiona

Romanos 5:5
Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.
Hoy, nosotros expresamos la esperanza como algo de lo que no estamos seguros que verdaderamente sucederá.  Decimos: “Yo espero ganar ese premio.  Yo espero que no vaya a llover mañana.  Yo espero que todo salga bien.”
Pero “esperanza” en la Biblia, es una expectativa segura y positiva de lo bueno.  Dios quiere que tú tengas una expectativa segura de lo bueno, porque como Su hijo, Él te favorece.  Debido a que Cristo está en ti, la esperanza de gloria (Colosenses 1:27), tú puedes tener la expectativa de que la gloria de Dios resplandezca sobre cada área de tu vida, ¡incluyendo tu familia, trabajo, ministerio, salud y finanzas!
La Palabra de Dios dice: “Y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”  Tú puedes haber experimentado esperanzas que te desilusionaron, pero hay una esperanza que no desilusiona cuando estás consciente de lo mucho que Dios te ama.  Es una esperanza que brota del corazón de Dios, quien te ama mucho.
Es interesante que la primera mención del Espíritu Santo en el Libro de Romanos, está atada al amor de Dios.  El Libro de Romanos, es considerado un fundamento para los cristianos.  ¿Podría ser que la primera cosa que el Espíritu Santo quería hacer era establecer en nuestros corazones que Dios nos ama?  Muchas personas piensan que el Espíritu Santo ha venido a enseñarnos sobre poder.  Pero la verdad es que el Espíritu Santo ha venido no para revelar el amor por el poder, ¡sino el poder del amor!
Mi amigo, tú puedes haber perdido tu trabajo.  Pero si puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Yo creo que voy a obtener un mejor trabajo mañana.”  Tu novio(a) puede haberte dejado por tu mejor amiga(o).  Pero ya que tú puedes decir: “Jesús me ama, eso lo sé,” también puedes decir: “Yo voy a conocer a un(a) mejor muchacho(a).”
Cuando tú creas que Dios te ama, vas a tener una expectativa positiva del bien.  Vas a tener una esperanza que no desilusiona.  Así que, se cuidadoso acerca de lo que estás esperando, ¡porque estás garantizado a recibirlo!
Pensamiento Del Día

Estar consciente de lo mucho que Dios te ama, te da una esperanza que no desilusiona.


domingo, 12 de abril de 2015

Dios Aún Hace Milagros

Juan 11:40
Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?
Dios, quien partió el Mar Rojo, hizo llover maná del cielo, hizo que las murallas de Jericó cayeran, cerró la boca de los leones, sanó a los enfermos, levantó de la muerte y calmó el mar, aún hace milagros hoy.
Sin embargo, algunos cristianos dudan de que Dios quiera hacer un milagro para ellos hoy.  Ellos creen que sucedieron milagros cuando Jesús caminó en la tierra, pero piensan que el tiempo de milagros acabó.  Y hablan sobre cómo todo será perfecto un día, en el dulce porvenir.  Pero Dios quiere que nosotros sepamos que hoy, Él todavía es el Dios de milagros.
Marta era como una de esos cristianos.  Ella se preguntaba si Jesús podría hacer un milagro cuando su hermano Lázaro murió.  Al tiempo en el que Jesús llegó al escenario, Lázaro había estado muerto durante cuatro días.  Así que ella pensó que Jesús estaba cuatro días tarde.  Es por eso que dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” (Juan 11:21).  E incluso cuando Jesús dijo que Lázaro resucitaría, ella le dijo: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final” (Juan 11:24).
Marta creía que Jesús podía hacer milagros en el pasado y que lo haría en el futuro, pero ella no creía que Él podía darle un milagro a ella, en el momento en que ella lo  estaba necesitando.  Verás, Marta era alguien que vivía deseando que el pasado pudiera ser cambiado y creyendo que el futuro debería ser mejor.  Pero ella no creía que el “Yo Soy” estaba ahí para satisfacer su necesidad presente.
Hoy, Dios está en el lugar de tu necesidad.  ¿Qué milagro necesitas de Él?  Cree que Él es aún el mismo Dios hacedor de milagros, hoy.  Cree que tú verás la gloria de Dios.  ¡Cree y vas a ver tu milagro!
Pensamiento Del Día

¡El “Yo Soy” está aquí para satisfacer tus necesidades actuales!