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lunes, 5 de agosto de 2019

Jesús Te Da Paz En Cada Área


Medita En
Y el Señor le dijo: “La paz sea contigo, no temas; no morirás”. Y Gedeón edificó allí un altar al Señor y lo llamó El Señor es Paz.  (Jueces 6:23–24)
Quiero compartir con ustedes una hermosa verdad de la historia de Gedeón en Jueces 6.  Incluso después de que Gedeón recibió la promesa de Dios “ve con esta tu fuerza y libra a Israel”, él aún estaba temeroso y poco convencido.  Así que pidió una señal para confirmar que efectivamente estaba hablando con el Señor.  Entonces, presentó una ofrenda al Señor y subió fuego de la roca para consumir la ofrenda.  Luego nuestro Señor Jesús desapareció.  Solo en ese momento la ultrarrápida mente de Gedeón percibió que él de hecho había estado hablando con el Señor Mismo.  Él exclamó: “¡Ay de mí, Señor Dios!  Porque ahora he visto al ángel del Señor cara a cara”. (Jue. 6:22)
Gedeón comenzó a entrar en pánico, porque en esos días, las personas creían que si veían a Dios cara a cara, morirían.  Pero antes de que Gedeón pudiera asustarse más, el Señor le dijo: “La paz sea contigo; no temas; no morirás”. (Jue. 6:23)  Entonces Gedeón construyó allí un altar para el Señor y lo llamó, ”El Señor es Paz” (Jue. 6:24), o en hebreo, Jehová Shalom.  Esta es la primera vez que el nombre Jehová Shalom aparece en la Biblia y la palabra que acompaña a este nombre es ”no morirás”.
De acuerdo a la Concordancia Strong, la palabra shalom se refiere a plenitud, seguridad, solidez, bienestar, salud y provisión.  Esta también se refiere a paz, quietud, tranquilidad y contentamiento, así como a amistad en las relaciones humanas y con Dios en una relación de pacto.  De manera que si tú crees que Jehová Shalom solo te da paz mental, estás equivocado.  Cuando tú recibes al Señor como Jehová Shalom en tu vida, ¡estás recibiendo mucho más!
Querido amigo, yo creo con todo mi corazón que el Señor quiere hablarnos hoy acerca del mundo en que vivimos.  Al igual que Gedeón, podemos estar rodeados de malas noticias, como noticias de enfermedades como el Ébola y el Zika, ataques con bombas, disparos al azar, secuestros, ataques con misiles y accidentes fatales.  ¡Pero Dios ya ha previsto los problemas que enfrentaremos en este día y edad, y Su protección y cobertura sobre nosotros lo cubre todo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 12 de mayo de 2019

Refugiados Bajo Sus Alas


Medita En
¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa se os deja desierta…  (Lucas 13:34–35)
Hay una hermosa imagen escondida en el versículo 4 del Salmo 91.  Es la imagen de una mamá gallina protegiendo a sus polluelos.  Las Escrituras anteriores registran cómo el Señor Jesús miró a Jerusalén y se lamentó sobre ella.  Más tarde, Jesús lloró sobre Jerusalén, diciendo: “Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, ya tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación”. (Lucas 19:43–44)  La palabra griega usada en el versículo 41 como “lloró”, es klaio y significa estar emocionalmente tan afectado como para sollozar y lamentarse en voz alta.
¿Puedes ver la tierna misericordia del Señor por Israel al derramar muchas lágrimas sobre ella?  Él deseó poder juntar a Israel debajo de Sus alas, como una mamá gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas, pero el Señor no pudo imponerles Su protección, porque ellos lo rechazaron.  Yo creo que mientras nuestro Señor lloraba, Él previó no solo el asedio romano de Jerusalén, cuando el templo fue quemado hasta los cimientos y muchos de los judíos fueron asesinados o vendidos como esclavos, sino que también previó los horrores del Holocausto.
Observa que el Señor dijo: “¡Y no quisiste!”  Esto nos dice claramente que el Señor no forzará Su protección sobre nosotros si nosotros no estamos dispuestos a venir bajo Sus alas.  Amado, ¿estás dispuesto a aceptar que el Señor Jesús te proteja a ti y a tu familia hoy?  Entonces díselo.  Nunca demos por sentada la protección de nuestro Señor.  En vez de ello, tomemos un tiempo diariamente para hacerle saber que estamos poniendo nuestra confianza en Él para tener Su cobertura y Su protección.
¿Quieres saber qué pasa cuando haces esto?  Mira lo que Booz le dijo a Rut: “Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. (Rut 2:12)  ¡Wow!  Ya era un privilegio para esta moabita marginada, que era descalificada por la ley, hallar refugio bajo las alas del Dios de Israel.  Pero Dios incluso la recompensó por hacerlo.  De la misma manera, es un privilegio para nosotros el poder hallar refugio bajo Sus alas.  Sin embargo, cuando le decimos al Señor que lo necesitamos y que deseamos Su refugio, Él nos da una recompensa completa por confiar en Él y por venir bajo Sus alas.  ¡Así es nuestro Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 24 de octubre de 2016

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6

¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que atrae las bendiciones de Dios para tu vida.