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sábado, 19 de octubre de 2019

Nuestra Parte En El Nuevo Pacto De La Gracia


Medita En
Por tanto, hermanos, sabed que por medio de Él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado.  (Hechos 13:38–39)
¿Cuál es nuestra parte en el nuevo pacto de la gracia?  ¡Nuestra parte en el nuevo pacto de gracia es simplemente creer!  ¿Qué debemos creer? ¡Debemos creer en Jesús!  Pero sígueme de cerca ahora, esta respuesta puede no ser tan directa como parece.  Si le preguntaras a las personas en la calle si creen en Jesús, probablemente obtendrías todo tipo de respuestas.  Habrá quienes crean que Jesús existió como una figura de la historia, un filósofo de la moral, un líder carismático o un profeta.  Lamentablemente, la verdad es que creer todas estas cosas acerca de Jesús, no los salvará.
Así que establezcamos lo que significa creer en Jesús.  Creer en Jesús es, ante todo, creer y recibirlo como tu Señor y Salvador personal que murió en la cruz por todos tus pecados.  Creer en Jesús es creer que Jesús es el único camino a la salvación y que una vez que lo recibes, recibes el regalo de la vida eterna.  Además, creer en Jesús es creer más allá de toda duda que todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— fueron castigados en la cruz y que hoy (aquí es donde se aplica la última cláusula del nuevo pacto), todos tus pecados e iniquidades, ¡Él ya no los recuerda MÁS!
Basado en el nuevo pacto de la gracia, ¿qué es lo que quiere Dios que tú creas?  Él quiere que tú creas con todo tu corazón que Él quiso decir cada una de las palabras cuando dijo: “pues tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12)  ¡Ves, en el nuevo pacto, no hay nada que nosotros podamos hacer, sino creer!  Tu parte en el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios es creer que tú estás completamente perdonado de todos tus pecados, y que la sangre de Jesús te limpia de toda tu injusticia e iniquidad.
A los ojos de Dios hoy, tú eres completamente justo por la obra terminada de Jesús.  El énfasis del nuevo pacto es creer que eres perdonado de todos tus pecados y que Dios los ha borrado de Su memoria.  Si tú no crees esto, será imposible para ti depender y esperar que Dios te proteja, te provea y te prospere.  Si no crees esto, eso te robará la capacidad de recibir Su bondad, bendiciones, favor inmerecido y éxito en tu vida.  Así que cree.  ¡Solo cree!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 2 de agosto de 2019

Encuentro Con La Persona De La Gracia, Jesucristo


Medita En
¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo!  (Romanos 6:15)
Cuando yo comparto —incluso de la Biblia— el regalo de la justificación que tenemos por medio de Cristo, inevitablemente alguien pregunta: “Pero, Pastor Prince, si usted predica que ante el Señor fuimos hechos justos para siempre, sin que se tome en cuenta nuestras propias obras y nuestro cumplimiento de la ley, ¿no saldrá la gente y vivirá una vida licenciosa?  ¿No le dará esto a la gente una licencia para pecar?”
Al abordar esta pregunta que el versículo de hoy trata magníficamente, permíteme aclarar esto explícitamente en blanco y negro, de modo que no haya duda en la mente de nadie: ¡Yo, Joseph Prince, estoy vehementemente, completamente, agresivamente e irrevocablemente contra el pecado!  El pecado es malo.  Yo no apruebo el pecado.  El estilo de vida de pecado solo conduce a la derrota y la destrucción.  Mi objetivo es que las personas vivan una vida de victoria sobre el pecado, pero no creo que la vida de victoria venga al predicar la ley.  Yo estoy convencido de que esto sucede al predicar la gracia de Dios.
Cuando visites nuestra iglesia, no vas a encontrar a una congregación que, habiendo recibido las buenas noticias de la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia, quiera escapar y comenzar a vivir en pecado.  De hecho, algunos de los principales empresarios, ejecutivos, emprendedores, abogados, contadores y consultores de mi país asisten a nuestra iglesia y vas a encontrar a una congregación que está profundamente enamorada de la persona de Jesús.  Vas a escuchar testimonios maravillosos y sorprendentes de cómo se han restaurado los matrimonios, cómo se han curado milagrosamente las enfermedades terminales, cómo se han superado sobrenaturalmente las adicciones y las ataduras del pasado, otros testimonios asombrosos que brindan las buenas nuevas de Jesús.
Lo que verás en nuestra congregación es que el pecado pierde su atractivo cuando te encuentras con la persona de la gracia, Jesucristo y te das cuenta de todo lo que Él ha hecho por ti en la cruz y todo lo que te ha bendecido por medio de ella.  Vas a comenzar a darte cuenta de que se te ha dado este gran regalo de la justificación y que no hiciste nada para merecerlo.  No hiciste nada para ganarlo y no hiciste nada que te hiciera digno de recibirlo.
Entonces, ¿haría ese encuentro con Jesús que tú quieras salir y pecar?  ¡Por supuesto que no!  Por el contrario, tu encuentro con Jesús hará que te enamores completamente de Él otra vez.  Te hará un mejor esposo, un mejor padre, una mejor ama de casa, un mejor estudiante.  Te convertirá en alguien que desea con todo su corazón guardar la gloria de nuestro Señor Jesús viviendo una vida en victoria sobre el pecado, por Su gracia y Su fuerza.  El preocuparte por Cristo en vez de por ti mismo, hará que comiences a reinar en la vida a través de Jesucristo.  ¡Esto es a lo que llamamos la Revolución de la Gracia!
La Palabra de Dios dice: “Despierten y no pequen más…” (1Cor. 15:34, NBV)  ¡Cuanto más te des cuenta de que eres justo, más vas a experimentar la victoria sobre el pecado!  ¡Así que despierta cada mañana y agradece que tú eres la justicia de Dios en Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 30 de enero de 2019

Dios Te Ama Perfectamente

Medita En
Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.  (Romanos 5:8–9)
Dios es un Dios de perdón.  Él te conoce perfectamente y así como eres te ama perfectamente.  Somos esclavos de la idea de que si alguien ve nuestros defectos, ya no nos amará más.  Bueno, aunque eso puede ser cierto en las relaciones humanas, Dios no es así.
Dios ve todas nuestras imperfecciones, fallas y defectos en Jesús en la cruz.  Nuestros pecados y fealdad no apagan Su amor.  De hecho, para Él son ocasiones para demostrar Su gracia y perdón a través de la sangre de Su Hijo, quien ha removido eficazmente todos nuestros pecados en el Calvario.
Así que, no te avergüences de tus defectos, errores e imperfecciones.  Dios conoce tus debilidades mejor que tú mismo y Él te ama igual.  Su Palabra nos recuerda que Jesús no es alguien “que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas.”  Jesús más bien, fue tentado en todos los puntos y aun así, Él permaneció sin pecado. (Heb. 4:15).  Él entiende cada tentación y cada prueba por la que estás pasando.  Él no está decepcionado de ti y no está esperando que tú cumplas con una lista de cosas que debes y no debes hacer, para así perdonarte y amarte.  La Biblia dice: “Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.” (Rom. 5:8-9)
¿Lo entendiste?  ¿Cuándo te amó Dios?
Es correcto, cuando aún eras pecador.  Antes de que incluso lo conocieras, cuando aún estabas en pecado, Él ya te amaba.  ¡Cuánto más hoy, que ya has sido limpiado por la sangre de Jesús y has sido hecho justo!  Habiendo recibido la justicia de Jesús, tú eres justo para siempre.  Incluso cuando caes en pecado, tus pecados no te convierten en un pecador otra vez.
Ahora cuando fallas, todavía eres la justicia de Dios.  Esto es porque tu justicia proviene de Jesús.  De la misma manera en que una hermosa mariposa no puede volver a convertirse en oruga, una vez que tú has sido justificado por la sangre de Jesús, tú no puedes volver a convertirte en pecador.  ¡Conocer tu identidad de justo en Él, te da entonces el poder para vencer sobre todo pecado, toda adicción y todo mal hábito!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de diciembre de 2018

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6
¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

jueves, 15 de febrero de 2018

Recibe Las Bendiciones Del Justo


Hay bendiciones sobre la cabeza del justo...
Proverbios 10:6
Como creyente en Cristo, la Biblia declara que tú eres justo.  Y ya que eres justo, ¡las bendiciones de Dios están sobre ti!  Permíteme mostrarte solo dos de estas increíbles bendiciones.
Primero, el apóstol Santiago nos dice que la oración del justo “tiene mucho poder y da resultados maravillosos.” (Santiago 5:16, NTV)  Segundo, Proverbios 12:21 (NTV), nos asegura que “nada malo le sucederá a los justos.”
Mi amigo, estas son solamente dos de las muchas bendiciones registradas en la Palabra de Dios para ti, que eres la justicia de Dios en Cristo.  Y yo te animo a descubrir más de estas maravillosas bendiciones que el Señor murió para darte.
Permite que estas dos bendiciones que te compartí, marquen la diferencia para ti hoy.  Cuando ores, hazlo sabiendo que siendo tú la justicia de Dios en Cristo, tu oración es poderosa y efectiva.  ¡Dios escucha tu oración y cualquiera que sea tu situación, tú puedes descansar sabiendo que Él te mantendrá a salvo de cualquier problema y proveerá abundantemente para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


sábado, 6 de enero de 2018

El Espíritu Convence De Justicia

… Él convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no Me veréis más.
Juan 16:8-10
Cuando fui salvo, siendo joven, recuerdo que justo después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “¿Sabes lo que tienes dentro de ti ahora?”  Le dije: “No.”  Él dijo: “Una vez que eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”
Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es la campanita que hace ding-dong dentro de ti.  Él está ahí porque cuando hagas algo que no está bien, hará: “¡Ding-dong! ¡Ding-dong!”   Y a partir de ese momento, sentí como que siempre había alguien vigilándome, no para atraparme haciendo algo bien, sino para atraparme cuando hacía algo mal.  Yo empecé a ver al Espíritu Santo, ¡como un criticón!
Estoy tan contento porque hoy lo entiendo mejor.  El Espíritu Santo no es una “campanita de ding-dong,” y ciertamente no es un criticón.  El no convence a los creyentes de sus pecados.  Por el contrario, ¡Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!
Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes) de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros, los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de incredulidad porque ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo nos convence es de nuestra justicia.  Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo a causa de Su sacrificio.
Amado, agradece a Dios por que el Espíritu Santo está en ti para convencerte de justicia.  Cuando tú fallas, Él es la voz cálida y alentadora que apunta a la cruz y te dice: “La sangre de Jesús ha quitado este pecado.  Tú sigues siendo justo.”  Él te da la fuerza para ponerte de pie otra vez y seguir caminando con Dios.  ¡Y cuando tú comprendes que eres justo, vives una vida que le da honra a Dios! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 29 de julio de 2017

Declara Que Eres Justo

Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:6


Permíteme compartir contigo algo poderoso sobre la justicia.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia que es de la fe,” habla.
Ahora, ¿qué significa esto?  Significa que Dios nos anima a que no solo creamos en nuestros corazones que somos justos, ¡sino que también lo DECLAREMOS!
Así que tú, justo, declara tu justicia.  Cada día, lleno de confianza di: “Padre, te agradezco porque soy justo en Cristo, no debido a lo que he hecho, sino debido a lo que Cristo ha hecho.  Es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón.”
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te haces consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que pertenecen a los justos.  En vez de descalificarte a ti mismo, empieza a creer en Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar provisión resulta fácil porque tú conoces tu lugar en Cristo.  Así que, deja de descalificarte a ti mismo y en vez de ello, ¡confiesa que eres justo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 18 de diciembre de 2016

Busca El Reino De Dios Y Él Va A Resolver Tus Problemas

Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.
Romanos 14:7

¿Te sientes agobiado por muchas cosas hoy?  Por ejemplo: ¿Sientes preocupación por tu hijo adolescente que está siendo rebelde?  Quizás lo estás viendo como tu problema, así que haces lo mejor de tu parte para disciplinarlo, solo para terminar con un corazón lleno de temores y dolor.  ¡Y él no mejora!
Dios te dice: “No te enfoques en controlar a tu hijo adolescente rebelde.  En cambio, busca primero Mi reino, que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.  Se consciente de que la justicia que tú tienes es un regalo de Mi Hijo.  Mantén a tu ser interior fluyendo con Mi paz y Mi gozo, y Yo me haré cargo de tu hijo.”
Tendemos a pensar que las personas a nuestro alrededor son el problema.  Cuando no conseguimos ser promovidos como deseamos, culpamos a nuestros jefes y colegas.  Cuando perdemos nuestro temperamento, culpamos a nuestras esposas e hijos.  Sin embargo, Dios quiere que paremos de ver hacia el exterior, y comencemos a ver en el interior, porque Su reino está dentro de nosotros. (Lucas 17:21)
La abundancia del reino de Dios está dentro de ti.  Y cuando tú buscas primero el reino de Dios, y sigues Su justicia, paz y gozo, esa abundancia que está dentro de ti va a fluir hacia afuera y se convertirá en una realidad en tus situaciones. (Mateo 6:33)  Vas a hallar que Dios no solo se ha hecho cargo de lo que te estaba agobiando, sino también ha añadido bendiciones para ti, ya sea esa promoción que esperabas, hijos bien portados o una esposa amorosa.
“Pero Pastor Prince, ¿cómo puedo mantener a mi ser interior fluyendo en justicia, paz y gozo?”
Vive consciente de tu justificación en Cristo.  No vivas consciente de tus pecados y problemas.  Escucha prédicas ungidas que te recuerden cuán justo eres debido al sacrificio perfecto de Cristo.  La paz y el gozo fluyen cuando tú sabes que todos tus pecados han sido perdonados debido a la obra terminada de Jesús.
Así que, la próxima vez que algo te agobie, no te enfoques en corregir el problema.  En cambio, busca primero el reino de Dios y Su justicia.  ¡Prioriza el mantener a tu ser interior fluyendo con Su paz y Su gozo, y Él se hará cargo de ese problema por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Pensamiento Del Día

Mantén tu ser interior fluyendo con la paz y el gozo de Dios, y Él se hará cargo de ese problema por ti.


lunes, 24 de octubre de 2016

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6

¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que atrae las bendiciones de Dios para tu vida.


domingo, 17 de enero de 2016

Tú Estás Completo En Cristo

Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él, y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Colosenses 2:9-10

¿Has escuchado a las personas decir que están buscando un compañero de vida para sentirse completos?  ¿O que solamente estarán completos si poseen esto o aquello?

Pero, como creyentes, ¿somos nosotros personas incompletas esperando que alguien, o algo nos haga sentir completos?

La Biblia nos dice que todo creyente nacido de nuevo está completo en Cristo, quien es la cabeza de todo poder y autoridad, y en quién habita la plenitud de Dios.

Pero, a través de los años, hemos tomado lo que Dios pretendía que fuera nuestro punto de partida -nuestra completitud en Cristo- y lo hemos convertido en nuestro objetivo final.  Los creyentes son a menudo guiados a creer que necesitan tener esta cosa y hacer esta otra cosa, y entonces, un día, ellos estarán completos en Cristo.

Esa no es la doctrina del Nuevo Testamento, o el evangelio.  El evangelio dice: "Tú estás completo en Cristo.  Tú estás sentado con Cristo.  Tú eres justo en Cristo.  Ahora, actúa de esta manera."

Cuando tú crees que tú estás completo y que eres justo en Cristo, es fácil actuar de esta manera.  Así que, permíteme declarar esto para ti hoy: ¡Tú estás completo en Cristo, y eres completamente justo en Él!

* Pensamiento Del Día

“Hoy tú estás completo y eres completamente justo en Cristo.”


viernes, 15 de enero de 2016

Recibe Las Bendiciones Del Justo

Hay bendiciones sobre la cabeza del justo...
Proverbios 10:6

Como creyente en Cristo, la Biblia declara que tú eres justo.  Y ya que eres justo, ¡las bendiciones de Dios están sobre ti!  Permíteme mostrarte solo dos de estas increíbles bendiciones.

Primero, el apóstol Santiago nos dice que la oración del justo "tiene mucho poder y da resultados maravillosos" (Santiago 5:16, NTV).  Segundo, Proverbios 12:21 (NTV), nos asegura que "nada malo le sucederá a los justos."

Mi amigo, estas son solamente dos de las muchas bendiciones registradas en la Palabra de Dios para ti, que eres la justicia de Dios en Cristo.  Y yo te animo a descubrir más de estas maravillosas bendiciones que el Señor murió para darte.

Permite que estas dos bendiciones que te compartí, marquen la diferencia para ti hoy.  Cuando ores, hazlo sabiendo que siento tú la justicia de Dios en Cristo, tu oración es poderosa y efectiva.  ¡Dios escucha tu oración y cualquiera que sea tu situación, tú puedes descansar sabiendo que Él te mantendrá a salvo de cualquier problema y proveerá abundantemente para ti!

* Pensamiento Del Día

“Ya que tú eres justo en Cristo, ¡las bendiciones de Dios están sobre ti!”


jueves, 29 de octubre de 2015

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Levítico 1:6
Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel (Génesis 3:21).  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos (Juan 11:38-44).
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto,  la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo  que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión de que el manto atrae!
Pensamiento Del Día

No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que atrae las bendiciones de Dios para tu vida.