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sábado, 28 de diciembre de 2019

Sabiduría del Mundo Versus Sabiduría De Dios


Medita En
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos…  (Salmos 1:1)
Hoy, quiero hablarte sobre cómo tú puedes depender de la sabiduría de Dios para tener éxito.  La sabiduría del Señor viene por el favor inmerecido de Dios.  Esta no es algo que tú pueda aprender o adquirir con tus esfuerzos.  La sabiduría del Señor es algo que el mundo no puede tener.  Esto no quiere decir que el mundo no tenga sabiduría.  Ingresa a cualquier librería hoy y encontrarás estanterías llenas de libros que contienen teorías y métodos de expertos sobre todo tipo de temas.  La mayoría de estos, sin embargo, provienen de la sabiduría humana, la cual fortalece y construye solamente la carne.
Sea que lo sepan o no, la gente del mundo está clamando por la verdadera sabiduría del Señor.  Basta con mirar la constante demanda de libros de autoayuda.  Pero lo que realmente necesitamos no es más “autoayuda”.  ¡Lo que nosotros necesitamos es la ayuda del Señor!  Leer libros escritos por creyentes llenos del Espíritu y líderes cristianos que nos alienten a mirar a Jesús y no a nosotros mismos.
El Salmo 1:1 nos menciona esto desde el principio: “¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos”.  Amado, esto significa que hay consejo que se da con sabiduría humana.  Pero el hombre que no camina según la sabiduría del mundo es el hombre que es bendecido.  Al mismo tiempo, si su deleite está en Jesús y medita en Jesús día y noche, el Salmo 1:3 dice: “será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace prospera”.
Amigo, toma la decisión de caminar en el consejo de los piadosos y no el consejo del mundo, y verás lo que todo lo que hagas prosperará.  Dios ha levantado hombres y mujeres que están establecidos en las verdades del nuevo pacto y que te ayudarán a mantener tus ojos en Jesús.  En Él, encontrarás toda la sabiduría pertinente a la vida.  La Biblia nos dice que en Él, “están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento” (Col. 2:2–3) para que tengas éxito.  ¡Sigue mirando a Jesús, toma de Su sabiduría divina y mira la diferencia que ésta hará para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 27 de diciembre de 2019

Camina En Sabiduría Para Mantenerte Seguro


Medita En
Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia… Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  (Proverbios 4:5, 7)
Me hace sentir muy seguro saber que el Señor puede librarnos de los problemas.  ¿Pero sabes qué es mejor que ser liberado de un problema?
No tener ese problema en primer lugar.
Querido lector, no solo busques los milagros y la protección de Dios sin buscar Su sabiduría para mantenerte protegido y fuera de problemas.  Hay momentos en que las dificultades que enfrentamos están fuera de nuestro control.  Pero he descubierto que a menudo, experimentamos Su protección cuando seguimos al Espíritu Santo y nos apoyamos en Su sabiduría para tomar decisiones.  Todos los días, necesitamos Su sabiduría, así como necesitamos Su protección.  Después de todo, Proverbios 4:7 nos dice que “lo principal es la sabiduría”, y en todo lo que obtengamos, necesitamos adquirir inteligencia.
La Biblia nos dice que Cristo se ha convertido para nosotros en sabiduría de Dios. (ver 1Cor. 1:30)  Entonces, lo que realmente necesitamos es al Señor Jesús.  Necesitamos apoyarnos en Él y acercarnos a Él diariamente.  Él es nuestra sabiduría y solo Él puede hacernos estar siempre en el lugar correcto, en el momento correcto.  Yo creo que muchos problemas y situaciones peligrosas se pueden evitar por completo cuando no dependemos de nuestra propia sabiduría y planificación, sino que involucramos al Señor en todo lo que hacemos. (Ver Prov. 3:6)
A menudo, la sabiduría y la protección divina trabajan de la mano.  Saber que podemos confiar en Dios por Su protección ciertamente no significa que debamos ponernos voluntariamente en situaciones irregulares.  Necesitamos aplicar la sabiduría y prestar atención al liderazgo del Señor a través del sabio consejo de las personas a nuestro alrededor, como nuestros líderes en la iglesia local y nuestros cónyuges.  Proverbios 11:14 nos dice: “Donde no hay buen consejo, el pueblo cae; pero en la multitud de consejeros hay seguridad”.  Por ejemplo, si tu cónyuge te ha estado diciendo que tienes un problema con el exceso de velocidad, por favor préstale atención.
Si bien puede haber protección divina, no seas necio al pensar que puedes hacer lo que quieras y nada malo te sucederá.  Oro por que, al involucrar al Señor y aprender a caminar en sabiduría, tú comiences a caminar en una mayor medida de paz, protección y buen éxito.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 14 de diciembre de 2019

¡Nada Significa Nada!

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Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.  (Romanos 8:38–39)
A menudo escucho a la gente decir: “¡El amor de Dios es incondicional!”  Pero en el momento en que fallan, de repente, el amor que una vez dijeron que era incondicional se vuelve dependiente del comportamiento.  Muchos creen que Dios los ama cuando hacen el bien, pero deja de amarlos en el momento en que hacen algo malo.  ¡Bueno, voy a romper esa creencia equivocada en pedazos, usando la verdad de la Palabra de Dios!
Si bien nuestro amor por Dios puede fluctuar, Su amor por nosotros siempre permanece constante.  Su amor por nosotros se basa en quién es Él y no en lo que nosotros hacemos.  Me encanta lo confiado y enfático que es el apóstol Pablo cuando dice: ”Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Rom. 8:38-39)  En la versión Reina Valera Revisión 1977 dice: ”Porque estoy persuadido…”
¿Estás tú persuadido y convencido en la manera en que el apóstol Pablo lo está, de que, como hijo de Dios, nada, ni siquiera tus pecados, tus fallas y tus errores, pueden separarte del amor de Dios?  No te dejes llevar por lo que sientes, piensas o te han enseñado.  La Palabra de Dios proclama en términos claros que nada puede separarte de Su amor.  ¡Nada significa nada!  Su amor por ti no es dependiente de tu comportamiento inmaculado.  Él te ama incluso en tus fallas.  ¡Por eso se llama gracia!  Es el favor inmerecido de Dios, favor no ganado y del que no somos dignos.  Si pudiéramos merecer la gracia de Dios, entonces ya no sería gracia.
Entonces, la próxima vez que hagas algo mal, sujétate firme de Su amor incondicional.  Recibe Su amor nuevamente y tendrás el poder para superar ese fracaso —y cada lucha— cada vez.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



Medita En
No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 23 de septiembre de 2019

“Todos” Significa Todos

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Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz.  (Colosenses 2:13–14, NTV)
Cuando predico acerca de nuestro perdón completo en Cristo, alguien inadvertidamente pregunta: Pastor Prince, si todos mis pecados están perdonados, eso significa que mis pecados futuros también lo serán.  Pero, ¿cómo pueden ser perdonados mis pecados futuros?
Bien, esta es una buena pregunta.  La realidad es que cuando Jesús murió en la cruz hace dos mil años, todos nuestros pecados estaban en el futuro.
Hay personas que argumentan que no hay una escritura que diga que todos nuestros pecados futuros son perdonados.  Ellos enseñan que cuando recibimos a Jesús, todos nuestros pecados pasados son perdonados, pero nuestros pecados futuros solo son perdonados cuando los confesamos y le pedimos perdón a Dios.
Primero, permítanme decirle a aquellos que afirman que no hay un versículo bíblico que indique que nuestros pecados futuros son perdonados, que tampoco hay un versículo bíblico que indique que solo nuestros pecados pasados son perdonados.  Pero hay una escritura que dice claramente: "En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia". (Efe. 1:7)  En el texto griego original, el verbo para “tenemos” está en tiempo presente, lo que indica una acción duradera y significa que nosotros tenemos continuamente el perdón de nuestros pecados, incluyendo cada pecado que alguna vez cometeremos.
Además, en 1 Juan 2:12, dice: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por Su nombre”.  El tiempo perfecto del griego se usa aquí para “han sido perdonados”, lo que significa que este perdón es una acción definitiva que se completó en el pasado, con el efecto de esta acción continuando en el presente.  Esto significa que el perdón de Dios está disponible para ti en tu presente y continúa en tu futuro.  ¿Puedes ver eso?
A continuación, quiero que consideres las escrituras de hoy.  ¡Colosenses 2:13–14 declara que Jesús perdonó todos nuestros pecados!  La palabra “todos” es la palabra griega pas, que significa “de todo tipo o variedad... la totalidad de las personas o cosas a las que se hace referencia”.  Se refiere a “todos, cualquiera, cada uno, la totalidad”.  Así que, “todos” significa todos.  El perdón de Dios de nuestros pecados cubre cada pecado —¡pasado, presente y futuro!  Cuando nosotros recibimos al Señor Jesús como nuestro Salvador, recibimos el perdón total y completo de todos nuestros pecados.
En Hebreos 10:11–14, la Biblia dice: “Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios, esperando de ahí en adelante hasta que Sus enemigos sean puestos por estrado de Sus pies. Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados”.
Ahora, según esta escritura, como creyente, ¿por cuánto tiempo eres perfeccionado?  ¡Para siempre!  ¿Cómo podrías ser perfeccionado para siempre, si tus pecados futuros no son perdonados?  ¡Es que obviamente lo son!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de julio de 2019

Haz La Sola Cosa Que Es Necesaria


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Respondiendo el Señor, le dijo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”  (Lucas 10:41–42)
¿Es práctico estar ocupado con Jesús?  ¿Te ayuda?  ¿Pone comida sobre tu mesa?  ¿Hace prosperar tus finanzas?  ¿Hace que tu cuerpo físico esté saludable?  Echemos un vistazo a lo que esto hizo por María.  Puedes encontrar la historia de María y su hermana, Marta, en Lucas 10:38–42.
María estaba sentada a los pies de Jesús cuando el Señor llegó a visitarles.  Marta, la hermana mayor, estaba ocupada trabajando en la cocina, asegurándose de que hubiera suficiente comida y bebida para los invitados.  ¿A quién estaba Marta ocupada sirviendo?  A Jesús.  Y mientras Marta entraba y salía frenéticamente de la cocina, María estaba sentada a los pies de Jesús, contemplando Su belleza, contemplando Su gloria y aferrándose a cada palabra que procedía de Sus labios.  Mientras María descansaba y tomaba del agua viva de Jesús, Marta estaba inquieta, desesperada y estresada por estar sirviendo a Jesús.  Una hermana estaba enfocada en servir, mientras que la otra estaba enfocada en recibir.
Mira lo que pasó después de un rato.  El estrés de Marta por estar sirviendo finalmente la hizo estallar de frustración: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola?  Dile, pues, que me ayude”. (Lucas 10:40)  En un momento de enojo, ella culpó a dos personas: al Señor Jesús y a su hermana María.  Ahora, escucha atentamente la respuesta de Jesús y podría ser que te descubras a ti mismo en la descripción de Marta que hace el Señor: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada”.
¿Cuál es la “sola cosa” que es necesaria?  ¿Es ocuparte en servir al Señor?  ¿Es preocuparte por muchas cosas?  No, la sola cosa que es necesaria es que te sientes a los pies de Jesús y mantengas tus ojos, tus oídos y tu corazón en Él.  Una hermana vio a Jesús en lo natural, necesitando de su servicio.  La otra hermana lo vio como Dios, velado en la carne con una plenitud de la cual ella podía tomar.  ¿Cuál de las hermanas crees que elogió a Jesús y lo hizo sentir como el Dios que Él es?  María.  Marta obviamente olvidó que este Dios-Hombre multiplicaba los panes y los peces para alimentar a la multitud.  ¡Él no vino para ser alimentado sino para alimentar!
Ahora, ¿es práctico simplemente estar ocupado con Jesús?  Absolutamente.  Encontramos que más tarde, en el Evangelio de Juan, María tomó una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús y se los secó con los cabellos, para prepararlo para Su sepultura. (Juan 12:3–8)  En la mañana de la resurrección, algunas mujeres llegaron con ungüentos para ungir el cuerpo de Jesús, pero ya era demasiado tarde.  Ellas estaban haciendo lo correcto, pero en el momento equivocado.  El Señor ya había resucitado.  Pero María hizo lo correcto en el momento correcto.  Esto nos muestra que cuando hacemos la sola cosa que es necesaria, terminaremos haciendo lo correcto en el momento correcto, ¡y Dios hará que todo lo que toquemos sea increíblemente bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 13 de junio de 2019

Dios Honra Tu Fe


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Entonces Josué habló al Señor el día en que el Señor entregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de Israel: “Sol, detente en Gabaón, y tú luna, en el valle de Ajalón.” Y el sol se detuvo, y la luna se paró, hasta que la nación se vengó de sus enemigos… porque el Señor peleó por Israel.  (Josué 10:12–14)
Josué, el sucesor de Moisés que dirigió a los hijos de Israel hacia la tierra prometida, fue alguien que se atrevió a pedir en grande.  Cuando Josué se vio atrapado a la mitad de la batalla con sus enemigos, y el sol estaba a punto de ponerse, él gritó para que el sol y la luna se detuvieran, y la Biblia continúa ese relato, mencionando que Dios respondió a su oración.
Me encanta esta historia.  Cuando mis líderes y yo estuvimos en las llanuras donde esta batalla tuvo lugar, pudimos ver el sol sobre Gabaón por un lado y la luna sobre el Valle de Ajalón por el otro.  Desde ese lugar, tanto el sol como la luna pueden verse al mismo tiempo.  Estando de pie allí, yo solo podía imaginar a Josué en medio de la batalla, levantando su voz y apuntando hacia el sol de un lado, ordenándole que se quede quieto y luego girando hacia la luna para emitir la misma orden.  Josué le estaba pidiendo a Dios más luz del día porque ese momento de la batalla era ventajoso para ellos.  Él quería derrotar completamente a sus enemigos y no darles tiempo para reagruparse.
Cuando piensas en lo que Josué pidió, ¡era una petición atrevida e inexacta!  Si estuviste atento durante las clases de ciencias naturales en la escuela, ¡sabes que la Tierra orbita alrededor del sol y no el sol alrededor de la Tierra!  Así que técnicamente, cuando Josué ordenó que el sol y la luna se detuvieran, Dios hizo que la Tierra se detuviera.  La petición de Josué era científicamente inexacta, sin embargo, ¡Dios honró la fe descarada de Josué!  Él comprendió que lo que Josué necesitaba era más luz del día, e hizo que sucediera.
¿No es alentador saber que Dios no corrigió a Josué y le dio una guía de estudio acerca de cómo realmente funciona el sistema solar que Él construyó?  Me anima mucho saber que incluso cuando nuestras confesiones de fe no siempre son perfectas, Dios honra nuestra esperanza y fe en Él.  A Él le encanta cuando le pedimos cosas grandes.  Amigo, tú puedes pedirle a Él sabiendo que la batalla realmente le pertenece al Señor y que Él peleará por ti de la manera en que peleó por Israel, porque tú eres el hijo de Su pacto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 8 de junio de 2019

El Poder De Su Amor Y Gracia

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Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.  (Romanos 16:20)
La gracia es lo único contra lo cual el diablo no tiene defensa.  Si tú estás viviendo dependiente de tus propios esfuerzos para ganarte la aprobación de Dios, el diablo tiene poder sobre ti porque él siempre puede sacar a relucir algo que no has hecho.  Esto le da a él dominio sobre ti.  Si tú reclamas la protección y sanidad de Dios basado en lo que has hecho, el diablo, que es un acusador de alto nivel, solo tiene que recordarte una de tus faltas y toda tu fe va a implosionar.  Vas a autodescalificarte mentalmente e internamente para no recibir todas las cosas por las que estabas esperando con fe en el Señor.
Pero la gracia nos califica para protección.  Debido a que Jesús pagó el precio, nosotros que estamos en Él tenemos el derecho a caminar en salud y protección divinas.  Cuando el diablo te acusa, diciendo: “¿Cómo te atreves a creer que Dios va a protegerte, cuando tú has (y empieza a enumerar tus faltas)?”  Tú solo tienes que sacar a relucir la sangre de Jesús, que ha pagado por todas tus faltas.  ¡Con la gracia como base, el Dios de paz puede reinar sobre tus temores e impartirte una fe inquebrantable acerca de Su protección!
Algo más sucede cuando comprendes Su gracia —también vas a crecer en tu comprensión de cuán perfectamente amado eres por tu Padre en el cielo.  Dios nos amó tanto a ti y a mí que envió a Su Hijo unigénito a morir en la cruz en nuestro lugar, cargando todos nuestros pecados sobre Su propio cuerpo, para que hoy nosotros podamos acercarnos con toda confianza a Su trono de gracia.  Él lo hizo para que hoy, nosotros no seamos como ovejas sin pastor, sino que seamos muy profundamente amados y cuidados por nuestro Abba Padre.  Nosotros somos Sus hijos y cuando clamamos a Él, Él VA A responder.  ¡Tenemos un Dios que demostró Su amor por nosotros cuando aún éramos pecadores —cuando no teníamos nada que ofrecerle a Él, sino nuestra imperfección, nuestra vergüenza, nuestros pecados y nuestras descalificaciones!  ¡Oh que amor tan perfecto!
La Palabra de Dios dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. Nosotros amamos, porque Él nos amó primero”. (1 Juan 4:18–19)  ¿Sientes temor hoy?  Hazte esta pregunta: ¿Sabes cuánto te ama Dios?  Ya ves, no puedes razonar el temor para alejarlo.  Pero cuando tienes la revelación de Su perfecto amor por ti, todo temor en tu vida es expulsado.  ¡En la medida en que tú comprendas Su amor por ti, vas a vivir sin temor, incluso en tiempos peligrosos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 29 de mayo de 2019

Confiados Como Un León


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Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba.  (Proverbios 19:12)
Hoy, nosotros somos beneficiarios del favor de Dios, porque Su ira contra nuestros pecados fue completamente satisfecha en el Calvario.  En hebreo, la palabra utilizada para “favor” es ratsown, que significa Su placer, deleite, buena voluntad y aceptación.
Nuestro lugar de protección fue comprado con la sangre de nuestro Señor Jesucristo.  En Él, nosotros hemos sido hechos justos, y todas las bendiciones de los justos, incluidas la protección, provisión y largura de días, son nuestra herencia.  Ese es el lugar en el que estamos hoy.  ¿No es hermoso?  Con razón las Escrituras nos dicen: “El impío huye sin que nadie lo persiga, más los justos están confiados como un león.” (Prov. 28:1)  Y también nos dicen: “La oración eficaz del justo puede lograr mucho.” (Santiago 5:16)  Un hombre (o mujer) justo es lo que tú eres en Cristo y cuando oras la Oración de Protección del Salmo 91, tus oraciones pueden lograr mucho, ¡porque Dios responde a tus oraciones!
Recibí un testimonio acerca de la protección divina de Dios, de Sally, quien vive en Sudáfrica.  Se animado a medida que lees cómo ella oró por protección sabiendo que ella es una persona justa en Cristo:
Me encontraba manejando un auto rentado, cuando de pronto escuché una fuerte explosión.  En unos instantes, el auto estaba en llamas.  Inmediatamente apagué el motor para salir.  ¡Pero para mi horror, no pude quitarme el cinturón de seguridad, ni abrir la puerta!  Estaba atorada.
Finalmente, logré abrir la puerta.  Para entonces, las llamas amenazaban con entrar al auto y tuve que cerrar la puerta nuevamente porque seguía atrapada por el cinturón de seguridad.  Clamé al mi Abba Padre y declaré: “Yo soy Tu justicia.  ¡Tú eres el único que puede salvarme!”  Mientras esas palabras resonaban como un eco en mis oídos y en mi corazón, escuché el click del cinturón de seguridad que se soltó.  Y salí corriendo del auto.
Al llegar los bomberos, ellos detuvieron el incendio.  ¡Alabo al Señor por haberme liberado de esa situación peligrosa!  Me di cuenta de que el diablo fue derrotado hace mucho tiempo y nosotros ya no tenemos nada que temer.
Alabemos al Señor por Su liberación y protección.  ¡Me regocijo porque estamos protegidos del peligro como con un escudo, debido a la justicia que tenemos en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de mayo de 2019

Tu Derecho Al Favor Inmerecido De Dios


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Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo].  (2 Corintios 5:21)
No hay duda de que todos los creyentes desean experimentar el favor inmerecido de Dios en sus vidas. Todos queremos experimentar el éxito en nuestros matrimonios, familias, carreras y ministerios.  Todos queremos disfrutar de las mejores y más ricas bendiciones de Dios.  Queremos que Su provisión, salud y poder fluyan poderosamente en nuestras vidas, y sabemos que todas estas bendiciones están envueltas en el favor inmerecido de Dios.  Cuando Su favor inmerecido está de tu lado, nada puede oponerse a ti.  Pero si Su favor es inmerecido, ¿cómo pudimos calificar para él?  Si no podemos ganarlo, merecerlo o ser dignos de él, ¿cómo podemos estar seguros de que tenemos Su favor inmerecido?
Una de las principales cosas que deseo hacer a través de estos mensajes cortos es construir sobre las enseñanzas existentes acerca del favor y dar a los creyentes un fundamento firme sobre por qué hoy tenemos el derecho al favor inmerecido de Dios en nuestras vidas.  ¿Conoces las respuestas a las siguientes preguntas?
¿Por qué puedes esperar que te suceda lo bueno?
¿Por qué puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios?
¿Por qué puedes pedirle cosas grandes a Dios?
Amado, todas tus respuestas se encuentran en el Monte Gólgota, el lugar de la calavera.  Es el lugar en donde el Hombre que no tuvo pecado se convirtió en pecado, para que tú y yo pudiéramos llegar a ser la justicia de Dios en Él.  Su justicia es tu derecho al favor inmerecido de Dios.
Tú puedes esperar lo bueno...
Tú puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios...
Tú puedes pedirle a Dios cosas grandes...
... ¡porque tú fuiste hecho la justicia de Dios por medio del sacrificio de Jesús en la cruz!
No solo tomes mi palabra para creerlo.  Mira 2 Corintios 5:21 otra vez: "Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.
Tu justicia en Cristo es el fundamento seguro sobre el cual puedes construir tus expectativas para recibir el favor inmerecido de Dios.  Dios te ve a través de la lente de la cruz de Su Hijo y así como Jesús hoy es merecedor de bendiciones, paz, salud y favor, ¡tú también! (1 Juan 4:17)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de abril de 2019

El Señor Nuestro Refugio

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Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.  (Salmos 118:8)
La oración de protección declara: “Porque [tú] has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal…” (Salmos 91:9-10)  La Palabra de Dios no dice que ningún mal sucederá “al mundo”.  Dice que ningún mal te sucederá, a ti.  El versículo 10 continúa diciendo: “ni plaga se acercará a tu morada”, y eso incluye a tu familia.  Amado, permite que esta Escritura fortalezca y ancle tu corazón.  Debido a que tú has hecho del Señor tu refugio, ninguna plaga se acercará a tu morada.  ¡La protección contra cepas de virus para las que la ciencia aún no tiene cura —Ébola, Zika o SIDA— es la promesa de Dios para ti y tu familia!
¿Has hecho al Señor tu refugio?  La Escritura de hoy dice: “Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre”.  Curiosamente, la palabra hebrea para “confianza” es chacah, que es la raíz de la palabra usada para “refugio” en el Salmo 91:9.
En otras palabras, hacer del Señor tu refugio es confiar en Él en todas las cosas.  Confiar en Él con tus planes, con tu vida y con tu familia.  Confía en Él por Su dirección y sabiduría.  Confía en Él.  Nuestro Señor Jesús no está lejos; Él no es un Salvador que está lejos.  Él es muy personal... muy cercano a ti.  Hay seguridad y protección cuando nos acercamos a Él y moramos en Su dulce presencia, Su Palabra y Su casa.  

En lo natural, el mundo se está volviendo cada vez más oscuro. Pero no mires a tu alrededor y estés angustiado.  No mires dentro de ti y estés deprimido.  ¡Mira al Señor Jesús y descansa completamente en Él! 



Viendo a través de los ojos de la fe,


Joseph Prince

domingo, 10 de marzo de 2019

Salvación En El Nombre De Jesús

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El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A El sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  (2 Timoteo 4:18)
El Salmo 91 termina con este poderoso versículo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  Hace muchos años, el Señor abrió mis ojos para que viera que, aparte de los cuatro nombres de Dios con los que nos encontramos en los primeros dos versículos del Salmo 91, hay otro nombre de Dios, un quinto nombre, oculto en la última palabra del Salmo 91.
Verás, en hebreo, la palabra “salvación” es la palabra yeshua.  ¡Y Yeshua es el nombre hebreo de nuestro Señor Jesús!  ¡Esto es tan hermoso!  Lo que Dios estaba diciendo es: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Yeshua.”  Encontramos larga vida en nuestro Yeshua.  Puedes conocer a Dios como El Elyon, Dios Altísimo, como el Todopoderoso Shaddai, como Jehová e incluso como Elohim, ¡pero el nombre que te da plena y absoluta confianza es el nombre de Jesús!
No es suficiente saber que Dios es todopoderoso.  ¡Es más importante que tú sepas que Dios está dispuesto a usar Su poder y fuerza para salvarte!  Eso es lo que nuestro Señor Jesús hizo en la cruz por ti y por mí.  Él vino y nos mostró Su salvación sacrificándose a Sí Mismo en la cruz por tus pecados y por mis pecados.  Él murió joven para que nosotros podamos vivir por un largo tiempo.  Y no solo vivir mucho tiempo en este mundo.  En la cruz, Él compró para nosotros el regalo de la vida eterna, pagado con Su propia sangre.  En el momento en que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, ¡tu salvación en Él fue segura y asegurada!
Crecí en una iglesia en donde me enseñaron que cuando tú pecas, pierdes tu salvación y tienes que nacer de nuevo otra vez.  Esta enseñanza errónea oprimió mi mente día y noche.  El enemigo me atacó incesantemente con pensamientos de que había perdido mi salvación.  Mientras buscaba al Señor por respuestas, un día, Él abrió mis ojos y me dirigió al pasaje de las Escrituras de 2 Timoteo que está arriba.
Entonces, cuando la verdad de la Palabra de Dios entró en mí, toda la opresión me dejó.  Y cada vez que el pensamiento de que había perdido mi salvación levantaba su fea cabeza nuevamente, yo citaba este versículo, declarando con toda confianza: “Escrito está: ‘El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.’“  Amado, te recomiendo que medites en esta Escritura.  ¡En este versículo encontrarás la protección y la preservación del Señor para ti, por la eternidad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de enero de 2019

Tienes A Jesús Como Tu Sabiduría

Medita En
Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  (Proverbios 4:7)
Dios quiere que busquemos la sabiduría.  Él nos dice que la sabiduría es “lo principal”.  No debemos ir tras las riquezas.  Sin embargo, cuando tenemos sabiduría, todas las cosas que buscamos van a perseguirnos, incluyendo honor y largura de días.  ¡Así que, nunca hagas de las riquezas tu objetivo!
Mi amigo, si te hace falta sabiduría, simplemente pídesela a Dios.  Él te la dará “abundantemente y sin reproche”. (Santiago 1:5)  La verdad es que Él ya te dio sabiduría cuando te dio a Jesús, “el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios”. (1 Cor. 1:30)
Por lo que si tú estás enfrentando un problema en el trabajo y no sabes cómo resolverlo, di: “Jesús, Tú eres mi sabiduría.  Yo te doy gracias porque vas a proveer para mí la mejor solución.”  Si tienes a un hijo descarriado di: “Jesús te doy gracias por la sabiduría para amar y criar bien a este hijo.”
Amado, ¡tú eres muy bendecido por tener a Jesús, en quien residen todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 19 de octubre de 2018

Jesús, La Medida De Tu Justicia


Al que no conoció pecado, Le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Dios quiere que busquemos Su justicia, y no nuestra propia justicia.  Cuando buscamos nuestra propia justicia, siempre terminamos sintiéndonos miserables porque nunca podremos ser justos por nuestras obras, no importa cuánto nos esforcemos.  Es por eso que nuestro Padre amoroso quiere que recordemos que la justicia no es un comportamiento correcto, sino una persona —Jesús  (1 Corintios 1:30), y que hemos sido “hechos justicia de Dios en Él”.
Yo sé de una señora que antes de venir a nuestra iglesia, trató de establecer su propia justicia al confesar todos sus pecados para “limpiarse” a sí misma.  Pero halló que mientras más confesaba sus pecados, más pecados descubría en sí misma.  Esto se convirtió en un sentimiento de culpa que la hacía sentir miserable.  Sintiéndose estresada y cansada de confesar sus pecados todo el tiempo, ella finalmente dejó la iglesia a la que asistía.  De hecho, no regresó a otra iglesia de nuevo, durante los siguientes 10 años.
Un día, alguien le dio uno de mis mensajes en audio, titulado “Nunca Perderás La Justicia Eterna De Dios Que Te Fue Dada”, y ella comenzó a escucharlo.  Una vez que se enteró que Jesús era la medida de su justicia y aceptación ante Dios, ella comenzó a buscar la justicia de Dios a través de Cristo como su justicia.  En poco tiempo, la paz y la alegría vinieron a inundar de nuevo su vida.  Hoy, ella adora en nuestra iglesia.  Ella testificó sobre cómo Dios la sanó sobrenaturalmente de una enfermedad de largo plazo que sufría.  Incluso su marido, que estaba calvo,  resultó con cabello que le brotaba sobrenaturalmente.  Dios estaba añadiendo para ella todas estas cosas conforme a Su promesa —“Mas buscad primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33)
Amado, buscar la justicia de Dios significa que tú ves a Jesús como alguien que no conoció pecado, pero se hizo pecado por ti para poder darte Su justicia, ¡y hacerte la justicia de Dios en Él!  ¡Mientras proclamas diariamente la verdad de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, vas a ver “todas estas cosas” (Mateo 6:33)  añadidas para ti, sin que siquiera hallas pedido por ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince