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domingo, 23 de agosto de 2020

Una Cosa Es Necesaria

 Inspiración de Gracia

Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; que no se aparten de tus ojo, guárdalas en medio de tu corazón.  (Proverbios 4:20-21)

George Müller, que vivió en el siglo XIX, se hizo cargo de unos 10,000 huérfanos en total, en sus cinco grandes orfanatos.  Pero él nunca permitió que su enorme responsabilidad lo alejara de la Palabra de Dios.  Él dijo que todos los días, él dedicaría tiempo para estudiar las Escrituras hasta que su hombre interior estuviera feliz en el Señor.

Una vez, Müller conoció a un hombre que trabajaba entre 14 y 16 horas todos los días.  Le dijo al hombre: “Estás destruyendo tu salud.  No tienes tiempo para tu familia y lo más importante, no tienes tiempo para nutrir tu hombre interior con la Palabra de Dios.”

El hombre respondió: “Te estoy escuchando, pero no logro ver cómo podría reducir mis horas de trabajo y dedicar tiempo a la Palabra, ya que incluso esas 14 a 16 horas que dedico cada día, no me permiten poner suficiente pan en la mesa para mi familia.”

Mientras el hombre se alejaba, Müller dijo: “Él no cree que si primero dedica tiempo a la Palabra de Dios, Dios se encargará de todas sus necesidades.”

Asimismo, ¿tú realmente crees que todos los días, solo una cosa es necesaria?  Incluso si las facturas no se pagan, los niños no avanzan en sus estudios y el trabajo de la oficina no está terminado, todas estas cosas pueden esperar.  Solo una cosa es necesaria —que dediques tiempo a la Palabra de Dios.

Cuando Marta se quejó con Jesús de que su hermana María la había dejado sola sirviendo (María estaba sentada a los pies de Jesús y escuchando Su Palabra), Jesús defendió a María diciendo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.” (Lucas 10:41-42)

Amigo, no vas a perder cuando te tomes el tiempo para sentarse y escuchar la Palabra de Dios.  Incluso tu salud y bienestar serán bendecidos. (Ver Proverbios 4:22)  Así que, toma tiempo hoy para meditar en Su Palabra.  ¡Esto hará que tu camino sea próspero (ver Josué 1:8–9), y te dará salud divina y buen éxito!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 8 de abril de 2020

Dios Es Tu Fortaleza


Inspiración de Gracia
Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza.  (Efesios 6:10)
Cuando tú dices: “Señor, yo puedo resolver este problema por mí mismo,” Dios dice: “Está bien, hazlo.”  Pero cuando tú dices: “¡Ayúdame, Señor!  Te necesito.  No puedo hacer esto solo,” Dios dice: “Esta bien, Yo he estado esperando que dijeras eso.  Tú no puedes, pero Yo puedo.  ¡Ahora obsérvarme!”  Así es como Dios es —Él disfruta cuando tú dependes de Él.
Verás, cuando crees que eres fuerte y que no necesitas a Dios, Él no puede ayudarte.  Pero cuando lo necesitas y lo buscas, Él no te deja débil e indefenso.  Él se acerca a ti y se convierte en la fortaleza de tu vida.  Él se convierte en el rompimiento que tú necesitas.
Un miembro de la iglesia que tenía el hábito de fumar se acercó a mí un día y me dijo: “Pastor Prince, por favor ore para que Dios me ayude.  Quiero dejar mi hábito de fumar.”
Yo simplemente le dije: “Tú no puedes, pero Dios puede.”
Él respondió: “Sí, yo sé que no puedo.  Pero con la ayuda de Dios, yo voy a disciplinarme y voy a hacer todo lo posible para dejar ese hábito.”
Yo le dije: “No, tú no puedes, pero Dios puede.”  Le repetí esto varias veces hasta que Él se dio cuenta de que no era su autodisciplina o fuerza de voluntad lo que lo ayudaría a superar su hábito de fumar, sino el poder de Dios.  Él finalmente comprendió que la verdadera liberación de este hábito destructivo no vendría por su propia fortaleza, sino por “[ser] fortalecido en el Señor y en el poder de Su fuerza.”
Cuando volví a verlo unas semanas más tarde, él me dijo: “Pastor Prince, desde ese día, yo ni siquiera intenté dejar de fumar.  Sin embargo cada vez que encendía un cigarrillo, yo le decía a Dios: “Señor, yo no puedo, pero Tú puedes.”  ¡Entonces un día, ese deseo desapareció!  ¡Jesús me liberó completamente de mi esclavitud a la nicotina!  Este hombre experimentó una verdadera liberación, no solo una forma externa de disciplina y fuerza de voluntad.
Así que, cuando tú dices: “Yo puedo hacer algo al respecto,” es porque sigues confiando en tu fortaleza humana.  Pero cuando le dices a Dios: “Yo no puedo, pero tú puedes,” estás aprovechando tu verdadera fuente de fortaleza —Jesús.  ¡Y mientras descansas en Su fuerza, tú vas a ver Su poder manifestándose en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 17 de julio de 2019

Confía En Dios, No En El Hombre, Ni El Esfuerzo Propio


Medita En
Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del Señor se aparta su corazón.  (Jeremías 17:5)
Hoy quiero mostrarte la diferencia entre un hombre bendito y un hombre maldito.  La Biblia es sorprendentemente clara sobre cómo puedes ser un hombre maldito y cómo es una vida maldita.  La Palabra de Dios también nos muestra la imagen de un hombre bendito y cómo tú puedes ser ese hombre.
Comencemos con cómo uno puede ser un hombre maldito.  Jeremías 17:5 nos dice que un hombre “que en el hombre confía” y no en el Señor, se convierte en un hombre maldito.
Un hombre que “hace de la carne su fortaleza” también es maldito.  En este contexto, la “carne” se puede parafrasear como el “esfuerzo propio”. En otras palabras, podemos leer el versículo cinco como “Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace del esfuerzo propio su fortaleza”.
Amigo, hay esencialmente dos formas de vivir esta vida.  La primera es que dependamos y confiemos completamente en el favor inmerecido del Señor, mientras que la otra es que dependamos de nuestros esfuerzos, y luchemos y nos afanemos por el éxito.  Nunca podemos lograr el buen éxito que viene de Dios dependiendo de nuestros propios esfuerzos.  No importa de qué manera luchemos y trabajemos, nosotros no podemos hacer nada para ganar nuestra propia justicia, ni para alcanzar nuestro propio perdón.  Cualquier éxito que podamos lograr es solo un éxito parcial.
Por otro lado, el tipo de éxito de Dios es completo, integral y se impregna en cada faceta de nuestras vidas —espíritu, alma y cuerpo.  La Palabra de Dios dice: ”La bendición del Señor es la que enriquece, y Él no añade tristeza con ella”. (Proverbios 10:22)  Dios nunca nos da éxito a costa de nuestro matrimonio, nuestra familia o nuestra salud.  Como siempre digo a los empresarios de mi iglesia, ¡no uses toda tu salud para perseguir la riqueza, solo para más tarde gastar toda tu riqueza para recuperar tu salud!
La salud y el bienestar de tu cuerpo físico son parte de las bendiciones de Dios.  Si estás constantemente bajo un gran estrés y tienes regularmente ataques de pánico debido a la naturaleza de tu trabajo, entonces te animo a dar un paso atrás y buscar el consejo del Señor.  El estrés te roba la salud, mientras que el buen éxito del Señor hace que tu juventud se renueve.
Cuando tú dependes de tus esfuerzos, puedes luchar durante muchos años y obtener solo una cierta medida de éxito.  Pero cuando dependes del favor inmerecido de Dios, puedes experimentar bendiciones y promociones aceleradas que los años de esfuerzo y lucha nunca podrán lograr.
Mira la historia de José en Génesis 39.  Él no era más que un prisionero de baja categoría.  Sin embargo, a la hora de conocer al faraón, él fue promovido a la oficina de más alto rango en todo el imperio egipcio.  Amado, incluso si estás deprimido (como estuvo José) en este punto de tu vida, ¡el Señor puede promoverte sobrenaturalmente en un instante, cuando tú elijas poner tus ojos en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 4 de junio de 2019

Sé Fuerte En El Señor


Medita En
Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en Su gran poder. Póngase toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales… Defiendan su posición, poniéndose el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia de Dios. Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados.  (Efesios 6:10–12, 14–15, NTV)
Una de las mentiras más grandes que la gente cree acerca de Dios, es la mentira de que Dios está enojado con ellos.  El diablo sabe que si puede hacerte creer que Dios está enojado contigo, él puede mantenerte atrapado en temor, derrota y ataduras.  Yo quiero exponer esta mentira del diablo y mostrarte usando la Palabra de Dios, que Dios no está enojado contigo.  ¡Él está loco por ti!  Dios te ama apasionadamente y quiere que estés completamente seguro y confiado de Su amor por ti.
Para comenzar a vivir una vida victoriosa, es importante que tú creas con todo tu corazón que Dios está a tu favor y no en tu contra. (Ver Rom. 8:31)  Cuando utilizas las armas de creer correctamente o creer bien, para prevalecer contra las artimañas del diablo, la Biblia llama a esto “fortalecerse en el Señor”.  La armadura de Dios en Efesios 6:10–20 nos muestra que creer correctamente en todo lo que Jesús ha hecho siempre nos llevará a la victoria.
El apóstol Pablo comienza con el cinturón de la verdad.  Cuando el diablo viene contra ti con sus mentiras sobre ti, ciñe tu cintura con el cinturón de la verdad.  El diablo no puede engañarte si tú estás establecido en lo que la Palabra de Dios dice acerca de ti.  Él solo puede hacer incursiones en tu mente cuando tú no sabes o no estás seguro de lo que dice la Palabra de Dios.  Es por eso que animo a las personas a estudiar la Palabra de Dios por sí mismas y a escuchar mensajes que están llenos de la gracia y la verdad de Dios.  Llena tu mente y tu corazón con la verdad y seguramente derrotarás al enemigo.
En segundo lugar, ya sabemos que el diablo tratará de atacarte con todo tipo de pensamientos de acusación y condenación para hacerte sentir culpable y despreciable contigo mismo.  Es por eso que cuando estás establecido en el regalo de la justicia de Dios, sus ataques contra ti no prevalecerán.  Todos los dardos ardientes de acusaciones son ineficaces contra la coraza de justicia que protege tu corazón de todo temor, culpa y condenación.
Ahora, el enemigo también vendrá para tratar de robar la alegría que tienes a causa de la paz de la Buena Noticia, que se describe aquí como el calzado.  Pero cuando él venga, recuerda y cree que el Dios de paz ciertamente aplastará a Satanás debajo de tus pies.
Amado, ¡es hora de permanecer firmes en contra de las mentiras del enemigo!  Descansa en la seguridad de que cuando tú crees lo que es correcto, no hay ningún área de tu vida en la que el diablo pueda prevalecer contra ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


lunes, 15 de abril de 2019

El Señor Nuestro Refugio

Medita En
Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.  (Salmos 118:8)
La oración de protección declara: “Porque [tú] has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal…” (Salmos 91:9-10)  La Palabra de Dios no dice que ningún mal sucederá “al mundo”.  Dice que ningún mal te sucederá, a ti.  El versículo 10 continúa diciendo: “ni plaga se acercará a tu morada”, y eso incluye a tu familia.  Amado, permite que esta Escritura fortalezca y ancle tu corazón.  Debido a que tú has hecho del Señor tu refugio, ninguna plaga se acercará a tu morada.  ¡La protección contra cepas de virus para las que la ciencia aún no tiene cura —Ébola, Zika o SIDA— es la promesa de Dios para ti y tu familia!
¿Has hecho al Señor tu refugio?  La Escritura de hoy dice: “Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre”.  Curiosamente, la palabra hebrea para “confianza” es chacah, que es la raíz de la palabra usada para “refugio” en el Salmo 91:9.
En otras palabras, hacer del Señor tu refugio es confiar en Él en todas las cosas.  Confiar en Él con tus planes, con tu vida y con tu familia.  Confía en Él por Su dirección y sabiduría.  Confía en Él.  Nuestro Señor Jesús no está lejos; Él no es un Salvador que está lejos.  Él es muy personal... muy cercano a ti.  Hay seguridad y protección cuando nos acercamos a Él y moramos en Su dulce presencia, Su Palabra y Su casa.  

En lo natural, el mundo se está volviendo cada vez más oscuro. Pero no mires a tu alrededor y estés angustiado.  No mires dentro de ti y estés deprimido.  ¡Mira al Señor Jesús y descansa completamente en Él! 



Viendo a través de los ojos de la fe,


Joseph Prince

jueves, 14 de febrero de 2019

Transformación Sobrenatural

Medita En
“Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
Ocuparte en Cristo te hace una persona confiada pero no superior, humilde pero no inferior.  Cuando nuestras mentes están ocupadas con Jesús, no tenemos que intentar ser humildes.  En presencia del Rey-Servidor, nuestros corazones son transformados sobrenaturalmente para que portemos Su corazón de siervo.  En otras palabras, cuando tú sales con Jesús, todo lo que Él es se te pega.  Tus pensamientos y tus palabras resultan llenos de la fragancia de Su dulce presencia y gracia.  Toda tu inferioridad e inseguridad se derriten ante Su maravilloso amor por ti.  Se requiere que las personas tengamos completa seguridad en Cristo para poder bajar nuestra cabeza y servir a otros genuinamente con humildad.
De igual manera, cuando eres valiente y confiado en Cristo y Su amor por ti, esto no se manifiesta como orgullo carnal o arrogancia, sino como una dependencia absoluta de Dios Todopoderoso.  Piensa en cómo el joven David bajó al Valle de Ela y desafió al gigante Goliat, mientras que el resto de los hombres del ejército de Israel, adultos bien entrenados, se encogían del miedo.  ¿Fue eso una simple demostración de valentía juvenil o era dependencia genuina de Dios?
Ante los ojos inexpertos, David puede parecer un mocoso imprudente.  Pero nosotros entendemos de dónde viene esa audacia inamovible cuando las palabras valientes de un simple adolescente resuenan por todo el valle: “Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.” (1 Samuel 17:45)  Por sus palabras, podemos decir que el joven David estaba claramente ocupado en el Señor de los Ejércitos y no en sí mismo, ni sus habilidades.
Cuando tus pensamientos están ocupados en el Señor, ¡tú te conviertes en un asesino de gigantes!  ¿Existen hoy en tu vida gigantes que necesitan ser asesinados?  Como el joven David, ocupa tu mente en el Señor y Dios te llenará con el coraje y la audacia para superar todas tus adversidades.  Escucha las palabras de David en el Salmo 18:29: “Pues contigo aplastaré ejércitos, y con mi Dios escalaré murallas”.  Permite que estas palabras de fe y confianza se establezcan firmes en tu corazón.  ¡Con Dios de tu lado, nada es imposible!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 2 de febrero de 2019

Cómo Ester Obtuvo Favor

Medita En
Cuando a Ester, hija de Abihail, tío de Mardoqueo, que la había tomado como hija, le tocó venir al rey, ella no pidió cosa alguna sino lo que le aconsejó Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres. Y Ester hallaba favor ante los ojos de cuantos la veían.  (Ester 2:15)
Cuando tú sabes que eres grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado, no necesitas depender de tus propios esfuerzos.  Mira la historia de Ester, por ejemplo.  Cuando el Rey Asuero estaba buscando una nueva reina, las mujeres más hermosas de la tierra fueron traídas todas al palacio.  A todas las mujeres se les dio la oportunidad de adornarse con lo que quisieran de los cuartos de las mujeres, antes de ser llevadas a una audiencia con el rey.  Pero cuando fue el turno de Ester, ella “no pidió cosa alguna sino lo que le aconsejó Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres.”  Y mira los resultados: “Ester hallaba favor ante los ojos de cuantos la veían”, “y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y ella halló gracia y favor con él, más que todas las demás vírgenes, y él puso la corona real sobre su cabeza y la hizo reina.” (Ester 2:17)
Mientras que las otras mujeres tomaron las mejores prendas, perfumes y accesorios para embellecerse, Ester no confió en sus propias habilidades, sino que se sometió a Hegai, el oficial que había sido designado por el rey para supervisar a las mujeres.  Hubo mucha sabiduría y humildad en su decisión.  ¿Puedes ver la belleza de Ester?  Ella no confiaba en sus propios esfuerzos.  Mientras que las mujeres intentaban superarse unas a otras apoyándose en sus propios esfuerzos, Ester sabiamente se sometió a la única persona que debía conocer bien las preferencias del rey, y los resultados hablan por sí mismos.
Este incidente también nos demuestra que Ester dependía completamente del favor inmerecido del Señor.  (Cuando tú dependes completamente del favor inmerecido del Señor, estás confiando en Él y estás en una posición de descanso.)  Ester no tuvo que luchar.  Cuando ella descansó en el Señor y se humilló, el Señor la promovió y la exaltó por encima de todas las demás mujeres hermosas.  Dios resiste a los orgullosos y le da favor inmerecido a los humildes. (1 Pedro 5:5)  Cuando te humillas y cedes tus esfuerzos por promocionarte a ti mismo, y dependes de Jesús solamente, el Señor Mismo será tu promoción y tu aumento.  Como Ester, tú destacarás de entre la multitud y obtendrás gracia y favor ante Dios y los hombres.
¿Sabes por qué la historia de Ester es tan importante?  Lee los detalles en el Libro de Ester.  Debido a que Ester fue promovida para convertirse en la reina, ella estaba en una posición privilegiada para proteger a todo el pueblo judío en el reino, de ser asesinado.  Cuando el Señor te promueve, Él te da la influencia para ser una bendición para las personas que te rodean.  No existen las coincidencias, solo las Dios-cidencias (incidentes a cargo de Dios).  ¡El Señor te bendecirá para que seas de bendición!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 26 de diciembre de 2018

¡No Lo Sudes, Descansa!


Entonces Noemí dijo: Espera, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá el asunto; porque el hombre no descansará hasta que lo haya arreglado hoy.
Rut 3:18
Dios no quiere que tú “sudes.”  Y el término sudar aquí no se refiere a la transpiración de tu cuerpo, sino a tu autonomía o esfuerzo propio.  Dios no quiere que tú creas que si tú no haces nada, no va a suceder nada.  Esto puede ser cierto para alguien que no tiene a Dios en su vida, pero no es cierto para ti, porque tú tienes a Dios.  Y cuando él está en la imagen, ¡el factor Dios lo cambia todo!
Cuando tú estás descansando en Dios, Él trabaja por ti.  De hecho, cuando Él trabaja, tú terminas con más.  Él es el único que te está proveyendo.  No se trata de ti intentando proveer para ti mismo.
Esto fue lo que pasó con Rut en el Antiguo Testamento.  Después de trabajar en los campos de cebada desde la mañana hasta la noche, ella fue capaz de recoger un efa de cebada (Rut 2:17), lo que equivale a la ración de 10 días de cebada.  Ciertamente, esta cantidad fue una bendición para ella.
Pero cuando ella descansó a los pies de Booz, su pariente redentor, y no trabajó, ¡recibió seis efas de cebada (Rut 3:15), que era el equivalente a la ración de 60 días!  Cuando Rut buscó su propia bendición, obtuvo sólo un efa.  Pero cuando buscó a la persona que da la bendición, recibió mucho más.
Las bendiciones de Rut no terminaron allí.  Mientras Rut descansó y se quedó quieta como su suegra Noemí le había instruido, Booz, que era el dueño del campo de cebada, se fue a trabajar, iniciando acciones, ejecutándolas y hablando a favor de Rut.  Justo en medio de todo, Rut se quedó quieta y descansó.  Con el tiempo, Booz, el hombre del campo de cebada, desposó a Rut. (Rut 4)  Eso significaba no más riqueza medida de seis efas, sino, ¡la riqueza de la producción completa del campo de cebada!
Booz es una imagen de Jesús, nuestro divino pariente redentor.  Cuando nosotros descansamos en el Señor, Él no va a descansar.  Él va a trabajar a favor nuestro.  ¿Entonces qué hacemos nosotros mientras?  Solamente confiamos en Él y disfrutamos de Su amor por nosotros.
Amado, dejar de luchar y quédate en reposo.  Si la salvación, la obra más grande, llega a nosotros por medio de descansar en la obra terminada de Jesús, ¿cuánto más lo harán todas las otras bendiciones?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 12 de noviembre de 2018

Que El Señor Sea Tu Defensa


Pero el Señor ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio.
Salmos 94:22
Imagina ser una viuda pobre, extranjera en esta tierra y con uno de los trabajos más bajos de la sociedad.  Esa era la situación de Rut, así que debe haber sido fácil para ella sentirse vulnerable e indefensa.  Pero debido a que ella confiaba en el Señor (Rut 1:16), Él la puso bajo la protección de Booz.
Booz, el dueño del campo en el que ella trabajaba, ordenó a sus criados diciendo: “Aun cuando saque espigas de las gavillas mismas, no la hagan pasar vergüenza”. (Rut 2:15, NVI)  Lo que él les estaba diciendo a sus hombres era esto “Ella puede ser una espigadora, pero ya que yo cuido de ella, trátenla con respeto y asegúrense de que no sea avergonzada”.
Booz es una imagen de nuestro Señor Jesús.  Así que, si te estás sintiendo vulnerable e indefenso en este momento, imagina a Jesús ordenando a Sus ángeles: “Cuiden de esta persona que Me pertenece.  Asegúrense de que sea tratada con respeto y que no sea avergonzada porque esta persona es alguien a quien Yo amo y alguien por quien Yo morí.”
La Palabra de Dios nos dice que “… si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Romanos 8:31)  Nadie que se ponga en contra nuestra puede prevalecer porque cuando Dios está por nosotros, Su protección está sobre nosotros.  Es por eso que nunca he contestado los mensajes de correo electrónico maliciosos que he recibido durante todo el transcurso de mi ministerio.
Mi actitud es ésta: Jesús es mi defensa.  Si Él no me defiende, significa que hay cosas en mi vida que no deben ser defendidas y  yo estaría contento de saber sobre ellas ahora y no después.  Por otro lado, ya que tomé al Señor como mi defensa y Él me defendió, ¿qué pueden hacerme aquellos que están contra mí?
Cuando tú te defiendes a ti mismo, tienes solo tus dos manos y tus propios recursos humanos.  Pero cuando dejas que Jesús tome tu defensa, ¡Él te defiende con Sus manos que fueron atravesadas por los clavos y Sus legiones de ángeles!  ¡Y los resultados son sorprendentes!
Amado, el Señor es tu amparo y tu refugio.  Confía en Él para que te defienda y te proteja.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 24 de octubre de 2018

No Pongas Tu Fe En Las Dietas Y El Ejercicio


Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.
Salmos 118:8
Mucha gente piensa que la forma de estar saludable es vigilando lo que comen.  Por ejemplo, muchas personas dicen que la dieta Mediterránea es muy saludable.  Estoy de acuerdo, de manera general.  Pero ¿sabías que las personas a las que Jesús sanó también llevaban una dieta Mediterránea?  Ellos no comían carne de cerdo, ni camarones, por ejemplo, porque eran judíos y estas cosas no son kosher para ellos.
Sé que quieres caminar en salud divina.  Pero Dios no quiere que tu enfoque esté en la comida —qué comer, qué no comer— ni en hacer ejercicio —cómo ejercitarte, cuándo ejercitarte.  Estos son medios naturales en los que la gente del mundo confía.  Es mejor confiar en el Señor y en Su obra terminada, que poner nuestra confianza en los últimos planes de alimentación y regímenes de ejercicio hechos por los hombres.
En la cruz, Jesús tomó tus enfermedades y llevó tus dolores, y por Sus heridas fuiste sanado. (Isaías 53:4-5)  La Biblia incluso nos dice cómo escapar de la enfermedad y la muerte prematura —al discernir el cuerpo del Señor cuando participamos de la Cena del Señor. (1 Corintios 11:29-30)  Pero en vez de centrarnos en estas verdades, muchos de nosotros preferimos centrarnos en la dieta y el ejercicio.
Ahora, yo no estoy en contra de alimentarse bien o hacer ejercicio.  Yo mismo me ejercito y cuido lo que como.  Por ejemplo, no me gusta comer alimentos grasosos porque me hacen sentir incómodo.  Y cuando tengo que predicar, hago lo que puedo para no comer alimentos que me hacen eructar.
Pero yo como generalmente cosas saludables no porque confíe en la dieta para estar sano.  Yo no me ejercito porque confíe en el ejercicio para estar sano.  No, yo confío en la obra terminada de Cristo para estar sano.  Yo como bien, porque me gusta sentirme bien y hago ejercicio porque disfruto el ímpetu, el sudor.
Dios quiere que tú seas libre cuando se trata de comer y hacer ejercicio.  No hagas leyes para comer y hacer ejercicio y luego confíes en estas leyes para que te den salud “divina”.  Confía en la obra terminada de Cristo.  Discierne Su cuerpo cuando participas de la Santa Cena.  ¡Y simplemente disfruta de tu comida y tu jornada de ejercicios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 18 de agosto de 2016

Una Cosa Es Necesaria

Hijo Mío, presta atención a Mis palabras, inclina tu oído a Mis razones; que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón.
Proverbios 4:20-21

George Müller, quien vivió en los años 1,800, se hizo cargo de cerca de 10,000 huérfanos en total, en sus cinco grandes orfanatos.  Pero él nunca permitió que esta enorme responsabilidad lo apartara de la Palabra de Dios.  Él dijo que cada día, él apartaba tiempo para estudiar las escrituras, hasta que su hombre interior estuviera contento en el Señor.
Una vez, Müller conoció a un hombre que trabajaba entre 14 y 16 horas al día.  Él le dijo a este hombre: “Estás destruyendo tu salud.  Tú no tienes tiempo para tu familia, y aún más importante, no tienes tiempo para alimentar a tu hombre interior con la Palabra de Dios.”
El hombre le respondió: “Yo te escucho, pero no logro identificar cómo poder recortar mis horas de trabajo y pasar tiempo en la Palabra, si a pesar de trabajar diariamente entre 14 y 16 horas, aún no puedo poner suficiente comida en la mesa para mi familia”.
Mientras el hombre se iba, Müller dijo: “Él no creyó que si le daba tiempo a la Palabra de Dios en primer lugar, ¡Dios se haría cargo de todas sus necesidades!”
De igual forma, ¿crees realmente que cada día, solo una cosa es necesaria?  Incluso si las facturas no han podido pagarse, los niños no han tenido ningún progreso en sus estudios, y el trabajo de la oficina no se ha completado, todas estas cosas pueden esperar.  Solo una cosa es necesaria —que tú pases tiempo en la Palabra de Dios.
Cuando Marta se quejó con Jesús de que su hermana María la había dejado para que sirviera sola (María estaba sentada a los pies de Jesús, escuchando Su Palabra), Jesús defendió a María diciendo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada”. (Lucas 10:41-42)
Mi amigo, tú no vas a salir perdiendo cuando tomes tiempo y te sientes a escuchar la Palabra de Dios.  Incluso tu salud y bienestar van a ser bendecidos. (Proverbios 4:22)  Así que, toma tiempo hoy para meditar en Su Palabra.  ¡Esto hará que tus caminos sean prósperos (Josué 1:8-9), y te dará buena salud, y muchos éxitos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tú no vas a salir perdiendo cuando tomes tiempo y te sientes a escuchar la Palabra de Dios.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Tú Tienes Una Herencia De Doble Porción

Isaías 61:6-7
Pero a ustedes los llamarán «sacerdotes del Señor»... Se alimentarán de las riquezas de las naciones, y se jactarán de los tesoros de ellas. En vez de su vergüenza, Mi pueblo recibirá doble porción… y así en su tierra recibirá doble herencia…
Ustedes son llamados “sacerdotes del Señor” porque Jesús les ha limpiado con Su sangre y les ha hecho reyes y sacerdotes para Dios (Apocalipsis 1:5-6).  Y como sacerdotes del Señor, Dios les dice: “Se alimentarán de las riquezas de las naciones, y se jactarán de los tesoros de ellas.”  Y “en su tierra recibirán doble herencia.”
Esta promesa se hizo realidad para un miembro de nuestra iglesia que recibió su doble porción, mientras trabajaba para una de las principales empresas estadounidenses en Singapur.  En poco tiempo, él recibió dos incrementos a su salario.  Y en tan sólo dos años, él recibió inesperadamente la promoción a un cargo de alto nivel dentro de la empresa.  Esto fue inesperado, porque la norma para calificar para una promoción de este tipo en la empresa era de cuatro años.
Él también recibió un premio en acciones privilegiadas valuadas en una suma de cinco cifras, valor que a juzgar por las condiciones del mercado que prevalecían en ese momento, seguramente se duplicaría.  Él reconoció que sin duda era el favor de Dios, porque los ganadores del premio anteriormente eran un número muy pequeño entre el personal de ejecutivos de alto nivel, que habían hecho contribuciones significativas a la empresa.  Y sólo un aún más pequeño porcentaje de sus empleados alrededor del mundo, había recibido este prestigioso premio.  En la oficina de Singapur,  Él era apenas la segunda persona en recibirlo, además de su jefe.
Este miembro de la iglesia literalmente heredó una doble porción porque puso su confianza en el Señor y en Su Palabra.
Amado, cree en Dios cuando Él dice que Su pueblo recibirá una doble porción.  Esta doble porción incluye bendiciones de favor, fecundidad, éxito y salud.  De hecho, ¡las personas a tu alrededor te verán a ti y a tus descendientes, y reconocerán que son un pueblo que el Señor ha bendecido!
Pensamiento Del Día

Como sacerdotes del Señor, ustedes tienen una herencia de doble porción.