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jueves, 14 de febrero de 2019

Transformación Sobrenatural

Medita En
“Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
Ocuparte en Cristo te hace una persona confiada pero no superior, humilde pero no inferior.  Cuando nuestras mentes están ocupadas con Jesús, no tenemos que intentar ser humildes.  En presencia del Rey-Servidor, nuestros corazones son transformados sobrenaturalmente para que portemos Su corazón de siervo.  En otras palabras, cuando tú sales con Jesús, todo lo que Él es se te pega.  Tus pensamientos y tus palabras resultan llenos de la fragancia de Su dulce presencia y gracia.  Toda tu inferioridad e inseguridad se derriten ante Su maravilloso amor por ti.  Se requiere que las personas tengamos completa seguridad en Cristo para poder bajar nuestra cabeza y servir a otros genuinamente con humildad.
De igual manera, cuando eres valiente y confiado en Cristo y Su amor por ti, esto no se manifiesta como orgullo carnal o arrogancia, sino como una dependencia absoluta de Dios Todopoderoso.  Piensa en cómo el joven David bajó al Valle de Ela y desafió al gigante Goliat, mientras que el resto de los hombres del ejército de Israel, adultos bien entrenados, se encogían del miedo.  ¿Fue eso una simple demostración de valentía juvenil o era dependencia genuina de Dios?
Ante los ojos inexpertos, David puede parecer un mocoso imprudente.  Pero nosotros entendemos de dónde viene esa audacia inamovible cuando las palabras valientes de un simple adolescente resuenan por todo el valle: “Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.” (1 Samuel 17:45)  Por sus palabras, podemos decir que el joven David estaba claramente ocupado en el Señor de los Ejércitos y no en sí mismo, ni sus habilidades.
Cuando tus pensamientos están ocupados en el Señor, ¡tú te conviertes en un asesino de gigantes!  ¿Existen hoy en tu vida gigantes que necesitan ser asesinados?  Como el joven David, ocupa tu mente en el Señor y Dios te llenará con el coraje y la audacia para superar todas tus adversidades.  Escucha las palabras de David en el Salmo 18:29: “Pues contigo aplastaré ejércitos, y con mi Dios escalaré murallas”.  Permite que estas palabras de fe y confianza se establezcan firmes en tu corazón.  ¡Con Dios de tu lado, nada es imposible!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 26 de enero de 2013

Vea A Sus Gigantes Como Pan



Medite En

… ni temáis al pueblo [gigantes] de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.
Números 14:9


Los 12 hombres que Moisés envió a espiar la tierra prometida todos vieron lo mismo.  Todos vieron las mismas casas grandes, las mismas uvas enormes y sí, los mismos gigantes parados en su camino!  Pero a diferencia de los otros, Josué y Caleb vieron a los gigantes como pan.  El resto vio a los gigantes como obstáculos insuperables, imposibles.  Como resultado de ello, Josué y Caleb fueron los únicos de su generación que entraron a la tierra prometida.

Cuando usted vea a un “gigante” ahora en su negocio, salud o ministerio, le reto a que lo vea como pan que sólo le hará más fuerte.  No huya con miedo, sino enfrente a su gigante y avance –sabiendo que usted está armado con el favor inmerecido del Señor y las promesas poderosas de su Dios fiel!

Amado, medite en el versículo de hoy.  Deje que la Palabra de Dios expulse toda timidez y le dé el mismo espíritu de fe que Josué y Caleb tenían.  Déjele cambiar la forma en que se ve a sí mismo –no como un pequeño saltamontes, sino como un asesino de gigantes– y entre a su tierra prometida!

Bendiciones,
Joseph Prince