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lunes, 16 de marzo de 2020

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Inspiración de Gracia
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.  (Lucas 10:19)
Hace años, mientras viajaba en un vuelo doméstico dentro de los Estados Unidos, yo estaba sentado junto a una mujer cuyo cuerpo entero estaba tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su miedo a volar.  Le dije: “No te preocupes.  Yo estoy a bordo.  No va a pasarle nada al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije sabiendo que el Señor estaba a bordo del avión conmigo y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en una barca con Sus discípulos, Él les dijo: ”Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que cruzarían hacia el otro lado, Él se durmió en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo lo despertaron los gritos de Sus discípulos aterrorizados.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de pasar al otro lado.  Ellos también habían olvidado que con Jesús en la barca con ellos, no había ninguna posibilidad de que naufragaran.  Nada podría lastimarlos, de ninguna manera porque Jesús estaba con ellos.
Incluso ser echado en un horno de fuego no pudo lastimar a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios los liberaría.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de su ardiente prueba, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, sino que Él también los libró de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Miras! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.” (Daniel 3:25)
¡Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, debido a que Jesús está contigo, nada te hará daño, de ninguna manera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 27 de diciembre de 2019

Camina En Sabiduría Para Mantenerte Seguro


Medita En
Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia… Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  (Proverbios 4:5, 7)
Me hace sentir muy seguro saber que el Señor puede librarnos de los problemas.  ¿Pero sabes qué es mejor que ser liberado de un problema?
No tener ese problema en primer lugar.
Querido lector, no solo busques los milagros y la protección de Dios sin buscar Su sabiduría para mantenerte protegido y fuera de problemas.  Hay momentos en que las dificultades que enfrentamos están fuera de nuestro control.  Pero he descubierto que a menudo, experimentamos Su protección cuando seguimos al Espíritu Santo y nos apoyamos en Su sabiduría para tomar decisiones.  Todos los días, necesitamos Su sabiduría, así como necesitamos Su protección.  Después de todo, Proverbios 4:7 nos dice que “lo principal es la sabiduría”, y en todo lo que obtengamos, necesitamos adquirir inteligencia.
La Biblia nos dice que Cristo se ha convertido para nosotros en sabiduría de Dios. (ver 1Cor. 1:30)  Entonces, lo que realmente necesitamos es al Señor Jesús.  Necesitamos apoyarnos en Él y acercarnos a Él diariamente.  Él es nuestra sabiduría y solo Él puede hacernos estar siempre en el lugar correcto, en el momento correcto.  Yo creo que muchos problemas y situaciones peligrosas se pueden evitar por completo cuando no dependemos de nuestra propia sabiduría y planificación, sino que involucramos al Señor en todo lo que hacemos. (Ver Prov. 3:6)
A menudo, la sabiduría y la protección divina trabajan de la mano.  Saber que podemos confiar en Dios por Su protección ciertamente no significa que debamos ponernos voluntariamente en situaciones irregulares.  Necesitamos aplicar la sabiduría y prestar atención al liderazgo del Señor a través del sabio consejo de las personas a nuestro alrededor, como nuestros líderes en la iglesia local y nuestros cónyuges.  Proverbios 11:14 nos dice: “Donde no hay buen consejo, el pueblo cae; pero en la multitud de consejeros hay seguridad”.  Por ejemplo, si tu cónyuge te ha estado diciendo que tienes un problema con el exceso de velocidad, por favor préstale atención.
Si bien puede haber protección divina, no seas necio al pensar que puedes hacer lo que quieras y nada malo te sucederá.  Oro por que, al involucrar al Señor y aprender a caminar en sabiduría, tú comiences a caminar en una mayor medida de paz, protección y buen éxito.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



Medita En
No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 29 de julio de 2019

“¡Abba, Padre!”


Medita En
Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un Espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu Mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.  (Romanos 8:15–16)
Me encanta cuando estoy en Israel, escuchar a los niños pequeños corriendo en los patios de recreo, gritando: “¡Abba! ¡Abba!” y saltar a los abrazos de sus papás.  Para los judíos, Abba es la manera más íntima en la que puedes dirigirte a tu padre.  Es una hermosa imagen de la verdad de que a través de Jesús, tú recibiste el Espíritu de adopción por el cual clamas: “¡Abba, Padre!”  ¿Notaste que el Espíritu Santo se negó a traducir la palabra aramea original ”Abba” a otro idioma?
En los brazos de Abba, un hijo está más seguro, protegido y amado.  Ningún enemigo puede sacar a un niño de los brazos fuertes de su Abba.  Esa es la imagen que Dios quiere que nosotros tengamos cuando oramos a Él y lo llamamos “Abba”.  Por supuesto, tú puedes llamarlo “Papito” o “Papá”, o cualquier término que te ayude a ver a Dios como un Padre cálido, amoroso y protector.
A menos que puedas verlo como tu Padre Abba, vas a continuar teniendo un “espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor” (Rom. 8:15), refiriéndose esto al temor de Dios del Antiguo Testamento.  Es el temor servil al juicio y al castigo lo que te lleva a la esclavitud y te hace temer a Dios.  Pero Dios no quiere que le tengas miedo.  ¡Él quiere que tú tengas un Espíritu de adopción!  Demasiados creyentes están viviendo con un espíritu de orfandad, y sin padre.  Si tú estás atrapado hoy con todo tipo de temores, culpa y preocupaciones, ¡lo que necesitas es una buena dosis celestial del amor del Padre!
Algo maravilloso sucede en tu espíritu cuando tú ves a Dios como tu Padre.  Si mi hija, Jessica, tiene una pesadilla, todo lo que ella tiene que hacer es gritar “¡Papi!”  ¡Y su Papi está allí de inmediato!  Jessica no tiene que decir: “¡Oh Padre que vives y habitas en la habitación de al lado, te ruego que vengas a mí en este momento de peligro, para que puedas rescatarme de esta pesadilla!”  Todo lo que ella tiene que hacer es gritar: “¡Papi!” y yo estoy allí.
De manera similar, en tus momentos de debilidad tú no tienes que acercarte a Dios con oraciones perfectas.  Simplemente clama: “¡Papi!”  ¡Y tu Padre celestial correrá hacia ti!  Tú no te estás presentando ante un juez.  Estás viniendo ante tu Padre, tu Papá Dios, que te abraza y te ama tal como eres.
Toma tiempo para  venir a tu Abba Padre hoy.  Cree que Él te ama incondicionalmente hoy.  Míralo dándote la bienvenida con una sonrisa en Su rostro y con los brazos abiertos.  Corre a Su abrazo, disfruta de Su perfecto amor por ti y deja que toda preocupación, temor e inseguridad se derritan.  Cuando tú crees y recibe el amor de tu Padre, ¡eso pondrá en tu corazón paz y fortaleza inquebrantables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 22 de abril de 2019

Valorando Lo Que Tienes En Cristo


Medita En
A quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.  (Colosenses 1:27)
Querido amigo, cuanto más crezcas en tu revelación y valoración de cómo la obra terminada de Jesús te ha puesto en Él —en el lugar secreto, donde estás a salvo, protegido y seguro— más vas a encontrar a tu corazón en reposo, en vez de que esté lleno de preocupaciones y temores.  Algo poderoso sucede en tu corazón y en tus circunstancias externas cuando comienzas a valorar el estar en Cristo, en el lugar secreto del cuidado, la protección y el amor del Padre.
Déjame darte una ilustración de lo que significa valorar algo.  Supongamos que yo te traigo un violín viejo y polvoriento, con dos cuerdas faltantes, y te digo: “¿No es esto hermoso?”  Probablemente tu reacción sería: “Eso no es hermoso; es viejo y sin valor”.  Pero si te dijera que es un Stradivarius original que solía pertenecer a un violinista de fama mundial, de pronto, tu apreciación de este polvoriento y viejo violín aumentaría y te preguntarías si puedes tenerlo.  ¿Qué pasó?  Tu apreciación del violín cambió cuando entendiste su verdadero valor.
De la misma manera, quiero animarte a que valores lo precioso que significa estar en Cristo —estar en el lugar secreto de la inseparable cercanía con Él, donde tenemos Su amorosa presencia constantemente con nosotros, cuidándonos y protegiéndonos.  Te recomiendo que sigas escuchando predicas ungidas que continúen revelándote quién eres tú y qué tienes en Cristo.  Sigue escuchando enseñanzas basadas en la gracia, acerca de la promesa de Dios de protegerte, así como experiencias de la gracia y protección de Dios sobre Su pueblo.  ¿Por qué?  Porque a medida que lo haces, comenzarás a valorar el estar en el lugar secreto cada vez más.  Mientras lo haces, vas a hallar que tu corazón y tu mente descansan en Él más y más.  Vas a despertarte cada mañana sintiéndote seguro con Su tierno cuidado, protección y preservación.  ¡Vivirás una vida llena de esperanza y entusiasmo, en vez de preocupación y miedo, y verás que Él te libera y te protege de todo lo que el enemigo pueda lanzarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


jueves, 14 de marzo de 2019

Jesús —El Príncipe De Paz

Medita En
Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.  (Filipenses 4:6–7)
Independientemente del problema, crisis o circunstancias que estés enfrentando hoy, permite que Su provisión de paz fluya en ti y a través de ti.  Jesús es el Príncipe de Paz.  Él vino para traerte paz, para anclar y darle estabilidad tu corazón incluso en los momentos más turbulentos.
Sin importar cuán bulliciosa parezca la tormenta, qué tan altas sean las tasas de desempleo o qué tan bajo se desplome la economía mundial, deja que Su paz reine suprema en tu corazón y en tu mente.  Es una paz que sobrepasa toda la comprensión humana y te brinda seguridad, solidez mental, estabilidad e incluso un dulce sueño.
¿Cómo puedes permitir que tu corazón no se afane ni tenga miedo?  Al recibir hoy una dosis fresca de paz perfecta directamente desde el Príncipe de Paz.  Convierte tus preocupaciones en oraciones.  ¡Su paz robusta te guardará seguro a través de cada tormenta!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 14 de febrero de 2019

Transformación Sobrenatural

Medita En
“Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
Ocuparte en Cristo te hace una persona confiada pero no superior, humilde pero no inferior.  Cuando nuestras mentes están ocupadas con Jesús, no tenemos que intentar ser humildes.  En presencia del Rey-Servidor, nuestros corazones son transformados sobrenaturalmente para que portemos Su corazón de siervo.  En otras palabras, cuando tú sales con Jesús, todo lo que Él es se te pega.  Tus pensamientos y tus palabras resultan llenos de la fragancia de Su dulce presencia y gracia.  Toda tu inferioridad e inseguridad se derriten ante Su maravilloso amor por ti.  Se requiere que las personas tengamos completa seguridad en Cristo para poder bajar nuestra cabeza y servir a otros genuinamente con humildad.
De igual manera, cuando eres valiente y confiado en Cristo y Su amor por ti, esto no se manifiesta como orgullo carnal o arrogancia, sino como una dependencia absoluta de Dios Todopoderoso.  Piensa en cómo el joven David bajó al Valle de Ela y desafió al gigante Goliat, mientras que el resto de los hombres del ejército de Israel, adultos bien entrenados, se encogían del miedo.  ¿Fue eso una simple demostración de valentía juvenil o era dependencia genuina de Dios?
Ante los ojos inexpertos, David puede parecer un mocoso imprudente.  Pero nosotros entendemos de dónde viene esa audacia inamovible cuando las palabras valientes de un simple adolescente resuenan por todo el valle: “Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.” (1 Samuel 17:45)  Por sus palabras, podemos decir que el joven David estaba claramente ocupado en el Señor de los Ejércitos y no en sí mismo, ni sus habilidades.
Cuando tus pensamientos están ocupados en el Señor, ¡tú te conviertes en un asesino de gigantes!  ¿Existen hoy en tu vida gigantes que necesitan ser asesinados?  Como el joven David, ocupa tu mente en el Señor y Dios te llenará con el coraje y la audacia para superar todas tus adversidades.  Escucha las palabras de David en el Salmo 18:29: “Pues contigo aplastaré ejércitos, y con mi Dios escalaré murallas”.  Permite que estas palabras de fe y confianza se establezcan firmes en tu corazón.  ¡Con Dios de tu lado, nada es imposible!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de junio de 2018

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Lucas 10:19
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.”  (Daniel 3:25)
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 30 de noviembre de 2017

Gracia Para Cada Día

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.  Basta a cada día su propio mal. 
Mateo 6:34
Cuando los israelitas estaban en el desierto, Dios los alimentó cada mañana con mana.  Todo lo que tenían que hacer era recoger el mana para ese día.  Pero el mana no podía ser guardado para el siguiente día porque generaba gusanos y hedía. (Éxodo 16:13–20)
El principio espiritual aquí es que Dios nos da mana o gracia para cada día.  Y la gracia que Él nos da para hoy, no es para ser “guardada,” ni para ser usada  el día de mañana.  Él te da gracia el día de hoy para las necesidades de este día.  No te preocupes por las necesidades de mañana.  Cuando llegue mañana, descansa seguro de que habrá una provisión fresca de Su gracia.
Si vas a gastar tu precioso tiempo y energía el día de hoy, preocupándote por las necesidades de mañana, de la próxima semana o del próximo mes, solamente entrarás en un ciclo de agitación, preocupación y temor.  Además, te perderás de lo que la gracia de Dios está proveyéndote este día.
Así que, renuncia a preocuparte por mañana, por la próxima semana, por el próximo mes y por el próximo año.  Con cada día que llega, Dios te da gracia nueva para hacer lo que necesitas hacer ese día.  Solamente descansa en Su fidelidad, enfócate en este día que Él te está dando, ¡y disfruta Su provisión fresca de gracia para suplir las demandas de todas tus necesidades HOY!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 6 de agosto de 2017

Salvación En El Valle

Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.
Salmo 23:4


Frío.  Solitario.  Aterrador.  Abismal.  En el valle de sombra de muerte, luchamos contra la desesperanza y el miedo de ser abandonados.
Pero mira cómo Jesús, nuestro buen pastor, vela por nosotros y nos salva incluso cuando andamos –no por dirección Suya– en el valle de sombra de muerte.  Aún en ese valle, Él está con nosotros.  Él no está con nosotros para decir: “Te lo dije.”  Él no está allí, con los brazos cruzados, para ver como salimos de los problemas en los que nosotros mismos nos metimos.  No, Él está con nosotros para protegernos y salvarnos del maligno con Su vara y Su callado.
Amado, Jesús es un pastor cuyo tierno corazón enfocado en ti nunca le permitirá abandonarte cuando tú lo necesites más.  Míralo a Él contigo, protegiéndote, salvándote de la muerte y llevándote seguro a través de cada temporada de oscuridad.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 5 de junio de 2017

¿Estás Anulando La Gracia De Dios?

No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.
Gálatas 2:21, LBLA


Considera cuidadosamente lo que el apóstol Pablo está diciendo en el versículo de hoy.  Él está eficazmente diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, tu hacer y tu capacidad de guardar perfectamente los Diez Mandamientos para ser justo, ¡entonces Jesús murió en vano!  Esto es lo que “en vano” significa – ¡por nada!
Así que, no anules la gracia de Dios al depender de tus propias buenas obras para justificarte a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte.  Y cuando tú sabes que tú eres justificado solamente por la obra de Jesús, independientemente de tu desempeño, tú puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado.  ¡Puedes esperar a que lo bueno te suceda hoy y todos los días! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 12 de enero de 2015

Cuando Tú Ves La Gracia De Dios, Él Ve Tu Fe

Efesios 2:8
Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios.
Muchas veces, las personas me preguntan: “Pastor Prince, yo se que las promesas de Dios son verdaderas, pero, ¿cómo puedo yo estar seguro de que Sus promesas se cumplirán en mi vida?”
Mi amigo, si tú quieres que las promesas de Dios se cumplan en tu vida, tú no puedes depender de ti mismo.  Si tú dependes de ti mismo —de tu obediencia, tu bondad, tu servicio, e incluso tu fe— no vas a poder recibir las promesas de Dios.  Pero cuando tú dependes de la gracia de Dios —de Su favor hacia ti, que es inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos— entonces Sus promesas van a cumplirse en tu vida.   
Esto fue verdad en el caso de la mujer con el flujo de sangre (Mateo 9:20-22).  Ella no anduvo por ahí diciendo: “Yo debo tener fe… yo espero tener la suficiente fe… yo voy a tener fe… yo no voy  a perder la fe.”  No, ella solo estaba consciente de la gracia de Jesús —de cómo Él siempre sanaba a los enfermos, de cuán poderoso Él era para levantar de la muerte y de cuan deseoso Él estaba de usar ese poder para sanarla a ella.
Ella solo vio Su gracia abundando hacia ella, tanto que dijo: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  Y cuándo ella vino detrás de Jesús y tocó el borde de Su manto, ella fue sanada.  En ese mismo momento, Jesús se detuvo, se volvió a ella y le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
¡Cuando la mujer vio Su gracia, Dios vio su fe!  Así que, fue por gracia y por medio de la fe, que la promesa de Dios se cumplió en su vida.
Dios quiere que veas Su gracia.  Y cuando tú ves Su gracia, Él ve tu fe.  Dios dice; “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe.”  La palabra griega para “salvados”, sozo, no solo significa ser salvados del infierno, sino también ser sanados, preservados y llevados a la plenitud.  Así que es por gracia que tú eres llevado a plenitud, eres mantenido saludable, eres preservado y eres bendecido.  Es por gracia y mediante la fe, que las promesas de Dios se cumplen en tu vida. 
Mi amigo, no te preocupes si sientes que te falta fe.  Comienza a ver la gracia de Dios en tu situación y Él va a ver eso como fe.  Y debido a que Él ve tu fe, ¡tú vas a recibir el rompimiento que necesitas!

Pensamiento Del Día


Cuando tú ves la gracia de Dios, Él ve tu fe, y entonces recibes tu rompimiento.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Más Que Vencedores En El Amor De Cristo

Medita En

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
 Romanos 8:37
El sol brilla sobre cada hoja de hierba en un campo.  Pero si tú pones una lupa sobre una hoja de hierba en particular, esta centrará el calor del sol sobre esa hoja, y esa hoja de hierba arderá.
Mi amigo, eso es lo que debes hacer con el amor de Dios.  Pon una “lupa” sobre tu vida y mira el amor de Dios enfocado y concentrado EN TI.  Escúchalo a Él llamarte Su amado, aquel por quien Él envió a Su Hijo único a morir, el que tiene toda Su atención, Su favor y Su amor incondicional.
Cuando personalizas el amor de Dios por ti, cuando vives cada día consciente y seguro de que Dios te ama, tú arderás con una habilidad sobrenatural para vencer todos los desafíos en tu vida.  De hecho, la Biblia nos dice que somos “más que vencedores” en Cristo Jesús y en Su amor por nosotros!
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 18 de julio de 2014

Paz En Medio De La Tormenta

Medita En

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente… Con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas estarás seguro...
Salmo 91:1, 4


Cualquiera que sea la estación de tu vida en la que te encuentras, cualesquiera que sean las circunstancias que te rodean, el Señor tiene el poder para darte paz, seguridad, cobertura y protección.  Tú no tienes que temer, aún en medio de la tormenta.  El salmista describe esto de una manera hermosa:  “El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente… Con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas estarás seguro...”
No hay lugar más seguro en el Universo, que bajo el refugio protector de las alas de tu Salvador.  No importa qué clase de circunstancias puedan estar haciendo estragos a tu alrededor.  Tú puedes pedirle al Señor Su favor inmerecido, Su protección y Su paz que sobrepasa todo entendimiento.
Qué bendita seguridad puedes tener tú este día, sabiendo que aún si la destrucción hace estragos alrededor de ti, siempre hay refugio y cuidado en el Señor –tu paz, tu protección y tu provisión inagotables!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 8 de julio de 2014

Salvación En El Valle

Medita En

Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.
Salmo 23:4


Frío.  Solitario.  Aterrador.  Abismal.  En el valle de sombra de muerte, nosotros luchamos contra la desesperanza y el miedo de ser abandonados.
Pero mira cómo Jesús, nuestro buen pastor, vela por nosotros y nos salva incluso cuando andamos –no por dirección Suya– en el valle de sombra de muerte.  Aún en ese valle, Él está con nosotros.  Él no está con nosotros para decir: “Te lo dije.”  Él no está allí, con los brazos cruzados, para ver como salimos de los problemas en los que nosotros mismos nos metimos.  No, Él está con nosotros para protegernos y salvarnos del maligno con Su vara y Su callado.
Amado, Jesús es un pastor cuyo tierno corazón enfocado en ti nunca le permitirá abandonarte cuando tú lo necesites más.  Míralo a Él contigo, protegiéndote, salvándote de la muerte y llevándote seguro a través de cada temporada de oscuridad.
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 27 de septiembre de 2013

No Tema A La Hambruna



Medite En

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.  Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
Isaías 60:1-2


¿Cree usted poder experimentar el máximo crecimiento cuando el mundo está experimentando tiempos de hambre?
Amigo, las hambrunas han existido desde la época de los patriarcas del Antiguo Testamento.  Pero la buena noticia es que Dios siempre cuida de Su pueblo.  Abraham tuvo más que suficiente durante una época de hambruna.  Su hijo, Isaac, tuvo lo suficiente para sembrar durante una época de hambruna y cosechó al ciento por uno.  De hecho, Isaac comenzó a experimentar el más abundante crecimiento y provisión en tiempos de hambre.
Ese es el estilo de Dios.  Toda la gloria es para Él cuando usted y sus seres queridos reciben provisión en tiempos de hambre.  Amado, no tema, más bien este confiado y seguro de que Jesús le llevará a nuevos niveles de éxito y bendición.  Él hará que usted experimente un crecimiento al ciento por uno, aun cuando el mundo esté pasando por una hambruna.

Bendiciones,
Joseph Prince