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jueves, 2 de julio de 2020

Satanás No Puede Venir Delante Dios Para Acusarte


Inspiración de Gracia
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.  (Romanos 8:33)
El libro de Job nos dice que Satanás vino al trono de Dios y se quejó acerca de Job. (Ver Job 1:6–12)  El trono de Dios es el lugar más sagrado.  Entonces, ¿por qué Dios permitió que Satanás viniera delante de Él?
Satanás pudo venir delante Dios porque Adán había renunciado a su lugar cuando dobló sus rodillas ante Satanás en el jardín del Edén. (Ver Génesis 3)  Así que, Satanás tenía el derecho de tomar el lugar de Adán y venir delante de Dios.
¡Pero alabado sea Dios, Jesús, el segundo Adán, vino!  Y la aspersión de Su sangre purificó las cosas del cielo. (Ver Hebreos 9:22–24)  Su sangre limpió y redimió el lugar inmundo donde Satanás caminó y se paró delante de Dios.  Por lo tanto, no queda lugar en el cielo para Satanás.  Él ya no puede presentarse delante de Dios para acusarte a ti.
¿Entonces, quién, está ahora en la presencia de Dios?  ¡Jesús!  Él está allí por nosotros. (Ver Hebreos 9:24)  Y dado que Él está por nosotros, “¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.” (Romanos 8:34).
De manera que, lo que le pasó a Job no puede pasarte a ti.  Job anhelaba un mediador, pero no tenía ninguno. (Ver Job 9:33)  Su sueño es nuestra realidad.  ¡Hoy, nosotros tenemos a Jesús como nuestro Mediador, intercediendo por nosotros! (Ver 1 Timoteo 2:5)
Sin embargo, dado que el diablo ya no puede venir delante de Dios, él viene a ti en la tierra y te acusa en tu conciencia.  Su herramienta más grande es el engaño porque él no tiene ningún poder real. (Ver Colosenses 2:15)  Él tiene que engañarte para que tú pienses que Dios está en tu contra, que Él está enojado contigo porque le has fallado, o que tu enfermedad o pobreza son un castigo de Dios por tus pecados.
Amigo, no caigas en las mentiras del diablo.  Si es Dios quien te justifica, ¡nadie puede presentar cargos contra ti!  Satanás no puede venir delante de Dios para acusarte.  En cambio, tú tienes libre acceso al trono de gracia de Dios para “recibir misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.” (Hebreos 4:16)  ¡La sangre santa de Jesús te dio una posición de perfección en la presencia de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 21 de enero de 2020

Dios No Anda Buscando Pecado


Inspiración de Gracia
Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.  (1 Tesalonicenses 5:9)
Cuando piensas en Sodoma y Gomorra, ¿qué te viene a la mente?  ¿La ira de Dios y Su juicio ardiente?  La verdad es que Dios no estaba dispuesto a juzgar a la gente de Sodoma y Gomorra.  Él no andaba buscando pecado.  ¡Él, de hecho, andaba buscando justicia!
Esto es evidente porque si Dios hubiera andado buscando pecado, Él no habría permitido que nadie lo detuviera.  Pero sabemos que Él permitió que Abraham interviniera en lo que Él estaba a punto de hacer e incluso permitió que Abraham le rogara.
Abraham le preguntó a Dios si Él destruiría a Sodoma si pudiera encontrar a 50 personas justas allí.  La respuesta de Dios fue: “Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos.” (Génesis 18:26)  Entonces Abraham le preguntó a Dios si destruiría la ciudad si solo hubiera 45... 40... 30... o 10 justos.  Y cada vez, la respuesta de Dios fue que Él perdonaría a todo el lugar por consideración de los justos.
Abraham se detuvo en 10.  Si él hubiera bajado hasta un solo hombre justo, yo creo que la respuesta de Dios habría sido la misma porque Él andaba buscando justicia.
Ahora, si Dios no estaba dispuesto a destruir entonces, ¿cuánto más hoy, cuando Dios ya ha juzgado nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo?  ¡En la cruz, Jesús agotó todos los juicios ardientes de Dios hasta que no quedó más fuego de la ira de Dios para nosotros!
Hoy, Dios no nos está juzgando por nuestros pecados porque Él ya encontró la justicia del Hombre —Cristo Jesús.  Así que no permitas que nadie te diga que Dios te juzga por tus pecados y te castiga con cáncer, accidentes automovilísticos, fracasos comerciales o quiebras financieras.  Dios sería injusto si castigara los mismos pecados dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.
¡Amado, Dios no anda hoy buscando juzgarte sino bendecirte, no porque te lo merezcas, sino porque Jesús fue juzgado y castigado en tu lugar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 28 de junio de 2019

¿No Hay Sufrimiento Para El Creyente?


Medita En
Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en Él, sino también sufrir por Él.  (Filipenses 1:29)
¿No hay sufrimiento en el cuerpo de Cristo hoy?  Querido lector, ninguna de las verdades de protección que se encuentran en la Palabra de Dios niega el hecho de que somos llamados y se nos ha dado el privilegio de sufrir persecución por causa de Su nombre, como lo dice el apóstol Pablo en la escritura de hoy.  Además, Pablo le dice a su discípulo, Timoteo: “Todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución”.  (2 Tim. 3:12, NTV)  Jesús Mismo dijo que aquellos que lo sigan a Él serán perseguidos por causa de Su nombre. (Mateo 10:22)  Ten en cuenta que esta persecución no implica enfermedades terminales, accidentes trágicos o muerte prematura.
Pero pastor Prince, ¿no era Job un hombre justo que experimentó un sufrimiento terrible?
He predicado un mensaje completo acerca de Job que puedes encontrar en mi Página Web y no es el objetivo de este devocional cubrir todo el espectro del sufrimiento de Job.  Sin embargo, por ahora, quiero que veas que lo que le sucedió a Job no es algo que te sucederá a ti que estás EN CRISTO hoy.  Verás, una de las quejas de Job fue esta: “Si tan solo hubiera un mediador entre nosotros, alguien que pudiera acercarnos el uno al otro”. (Job 9:33, NTV)  Ahora, lee estas poderosas palabras pronunciadas por Eliú en Job 33:23–24, que describen a este mediador: “Si hay un ángel que sea su mediador, uno entre mil, para declarar al hombre lo que es bueno para él, y que tenga piedad de él, y diga: ‘Líbralo de descender a la fosa, he hallado su rescate’”.
La descripción que Eliú hace de un mediador prefigura lo que 1 Timoteo 2:5–6 nos dice: “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre, quien Se dio a Sí Mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo”.  Job experimentó sus sufrimientos porque no tenía un mediador.  Pero hoy, tú y yo lo tenemos —en la persona de nuestro Señor Jesús, quien murió en la cruz para expiar nuestros pecados y nos hizo justos ante Dios.  Él se convirtió en nuestro rescate (la palabra hebrea para rescate proviene de la palabra raíz kaphar, que significa “hacer una expiación”).
Amado, la sangre expiatoria de Cristo canceló todos los derechos legales que el enemigo tenía contra ti y tu familia.  Y cuando tú recibes todo lo que Su sacrificio perfecto en la cruz consiguió para ti, tú ya no tienes que vivir con el miedo de ser como Job.  A diferencia de Job, tú tienes un mediador —Cristo Jesús.  ¡En Él tú puedes tener la esperanza de un futuro lleno de Sus promesas, bendiciones y protección! (Ver Sal. 23:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 18 de marzo de 2018

Dios No Anda A La Caza De Pecado


Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1 Tesalonicenses 5:9
Cuando piensas en Sodoma y Gomorra, ¿qué es lo que viene a tu mente?  ¿La ira y el fuego ardiente del juicio Dios?  La verdad es que Dios no estaba interesado en llevar juicio a las personas de Sodoma y Gomorra.  Él no andaba a la caza de pecado.  De hecho, ¡Él andaba a la caza de justicia!
Esto es evidente porque si Dios hubiera estado a la caza de pecado, Él no hubiera permitido que nadie lo detuviera.  Pero nosotros sabemos que Él permitió que Abraham interfiriera en lo que Él estaba a punto de hacer, e incluso le permitió suplicarle.
Abraham le preguntó a Dios si Él destruiría Sodoma si hallara a 50 personas justas allí.  La respuesta de Dios fue: “Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos”. (Génesis 18:26)  Luego le preguntó a Dios si Él destruiría la ciudad si allí hubiera solo 45… 40… 30… o 10 justos.  Y cada vez, la respuesta de Dios fue que Él perdonaría a ese lugar  por consideración a los justos.
Abraham se detuvo en 10.  Si él hubiera seguido bajando, hasta solo un hombre justo, yo creo que la respuesta de Dios hubiera sido la misma, porque Él andaba a la caza de justicia.
Ahora, si Dios no estaba interesado en la destrucción entonces, ¿cuánto menos lo estará ahora que ya ha juzgado nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo?  ¡En la cruz, Jesús agotó todo el furor de los juicios de Dios hasta que no hubo más fuego de la ira de Dios que quedara para nosotros!
Hoy, Dios no nos está juzgando por nuestros pecados porque Él ha hallado la justicia de un Hombre —Cristo Jesús.  Así que, no permitas que nadie te diga que Dios te juzga por tus pecados y te castiga con cáncer, accidentes automovilísticos, fracasos empresariales, ni bancarrotas.  Dios sería injusto si Él castigara el mismo pecado dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.
Amado, hoy Dios no está interesado en juzgarte, sino en bendecirte, no porque tú lo merezcas sino porque, ¡Jesús fue juzgado y castigado en tu lugar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

viernes, 23 de febrero de 2018

Mírate Bendecido Irrevocablemente


 “He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla.”
Números 23:20, RVR60
Hoy permíteme compartir contigo algo que espero se arraigue profundamente en tu corazón: en Cristo Jesús, tú estás bendecido irrevocablemente.  No importa cuán graves puedan parecer tus circunstancias en este momento, deja que esta verdad ponga una sonrisa en tu rostro y un resorte en tus pasos.
La escritura de hoy nos asegura que a quien el Señor ha bendecido, ninguno lo puede maldecir.  ¡Ninguna maldición generacional, ni cualquier otra maldición, puede venir sobre ti con éxito, porque Dios ya te ha bendecido!
Mi amigo, la razón por la que tú estás bendecido irrevocablemente es que Jesús llevó tus maldiciones en Su propio cuerpo, en la cruz.  Él tomó todas tus maldiciones para que tú pudieras disfrutar siempre todas las bendiciones de la redención.
Esto significa que si tú estás pasando por un momento difícil ahora, el Señor va a verte a través de éste y va a cambiar las cosas para tu bien.  Tú no tienes que vivir con temor, ni desesperación.  Tú puedes buscarlo a Él y esperar a recibir Su ayuda, Su protección, Su favor y Su provisión en cada necesidad y problema que tengas. 
Amado, si Dios está de tu lado, ¿quién puede venir contra ti con éxito?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


sábado, 17 de diciembre de 2016

Satanás No Puede Venir Delante De Dios Para Acusarte

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
Romanos 8:33

El Libro de Job menciona que Satanás se presentó delante del trono de Dios y argumentó acerca de Job. (Job 1:6-12)  El trono de Dios es el lugar más santo.  Así que, ¿por qué Dios permite que Satanás se presente delante de Él?
Satanás pudo haberse presentado delante de Dios porque Adán cedió su lugar cuando dobló sus rodillas ante Satanás en el jardín del Edén. (Génesis 3)  Así que, Satanás tenía el derecho de tomar el lugar de Adán y presentarse delante de Dios.
Pero, ¡alabado sea Dios, Jesús, el postrer Adán, ha llegado!  Y el derramamiento de Su sangre ha purificado las cosas en el cielo. (Hebreos 9:22-24)  Su sangre ha limpiado y redimido el lugar impuro por el que Satanás caminaba y se paraba delante de Dios.  Por lo tanto, ya no queda lugar en el cielo para Satanás.  Él ya no puede presentarse delante de Dios para acusarte.
Entonces, ¿quién está en la presencia de Dios hoy?  ¡Jesús!  Él está allí por nosotros. (Hebreos 9:24)  Y ya que Él está por nosotros, “¿quién es el que condena?  Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.” (Romanos 8:34)
Así que, lo que le sucedió a Job no puede sucederte a ti.  Job anhelaba un mediador, pero no tenía uno. (Job 9:33)  Su sueño es nuestra realidad.  ¡Hoy, nosotros tenemos a Jesús como nuestro Mediador, haciendo intercesión por nosotros!  (1ª Timoteo 2:5)
Sin embargo, ya que el diablo no puede presentarse delante de Dios otra vez, él viene a ti en la tierra y te acusa en tu consciencia.  Su mayor herramienta es la decepción, porque él no tiene verdadero poder. (Colosenses 2:15)  Él ha tenido que engañarte para hacerte pensar que Dios está contra ti, que Él está enojado contigo porque le has fallado, o que tu enfermedad, o pobreza son el castigo de Dios por tus pecados.
Mi amigo, no caigas ante las mentiras del diablo.  ¡Si es Dios quien te justifica, nadie puede presentar cargos contra ti!  Satanás no puede presentarse delante de Dios para acusarte.  En vez de eso, tú tienes libre acceso al trono de la gracia de Dios para “recibir misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.” (Hebreos 4:16)   ¡La sangre santa de Jesús te ha dado una posición perfecta en la presencia de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Pensamiento Del Día

Si es Dios quien te justifica, ¿quién puede presentar cargos contra ti?


martes, 16 de febrero de 2016

Dios No Anda A La Cacería De Pecado

Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1ª Tesalonicenses 5:9

Cuando piensas en Sodoma y Gomorra, ¿qué es lo que viene a tu mente?  ¿La ira y el fuego ardiente del juicio Dios?  La verdad es que Dios no estaba interesado en llevar juicio a las personas de Sodoma y Gomorra.  Él no andaba a la cacería de pecado.  De hecho, ¡Él andaba a la cacería de justicia!
Esto es evidente porque si Dios hubiera estado a la cacería de pecado, Él no hubiera permitido que nadie lo detuviera.  Pero nosotros sabemos que él permitió que Abraham interfiriera en lo que Él estaba a punto de hacer, e incluso le permitió suplicarle.
Abraham le preguntó a Dios si Él destruiría Sodoma si hallara a 50 personas justas allí.  La respuesta de Dios fue: “Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos” (Génesis 18:26).  Luego le preguntó a Dios si Él destruiría la ciudad si allí hubiera solo 45… 40… 30… o 10 justos.  Y cada vez, la respuesta de Dios fue que Él perdonaría a ese lugar  por consideración a los justos.
Abraham se detuvo en 10.  Si él hubiera seguido bajando, hasta solo un hombre justo, yo creo que la respuesta de Dios hubiera sido la misma, porque Él andaba a la cacería de justicia.
Ahora, si Dios no estaba interesado en la destrucción entonces, ¿cuánto menos lo estará ahora que ya ha juzgado nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo?  ¡En la cruz, Jesús agotó todo el furor de los juicios de Dios hasta que no hubo más fuego de la ira de Dios que quedara para nosotros!
Hoy, Dios no nos está juzgando por nuestros pecados porque Él ha hallado la justicia de un Hombre —Cristo Jesús.  Así que, no permitas que nadie te diga que Dios te juzga por tus pecados y te castiga con cáncer, accidentes automovilísticos, fracasos empresariales, ni bancarrotas.  Dios sería injusto si Él castigara el mismo pecado dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.
Amado, hoy Dios no está interesado en juzgarte, sino en bendecirte, no porque tú lo merezcas sino porque, ¡Jesús fue juzgado y castigado en tu lugar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento del Día


Dios sería injusto si Él castigara el mismo pecado dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.


miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?

Jeremías 32:27
He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más problemático.  Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí? 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Pensamiento Del Día

¡Cuando Dios dice que nada es imposible para Él, es así!


miércoles, 21 de enero de 2015

Dios No Anda A La Cacería De Pecado

1ª Tesalonicenses 5:9
Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Cuando piensas en Sodoma y Gomorra, ¿qué es lo que viene a tu mente?  La ira y el fuego ardiente del juicio Dios?  La verdad es que Dios no estaba interesado en llevar juicio a las personas de Sodoma y Gomorra.  Él no andaba a la cacería de pecado.  De hecho, ¡Él andaba a la cacería de justicia!
Esto es evidente porque si Dios hubiera estado a la cacería de pecado, Él no hubiera permitido que nadie lo detuviera.  Pero nosotros sabemos que él permitió que Abraham interfiriera en lo que Él estaba a punto de hacer, e incluso le permitió suplicarle.
Abraham le preguntó a Dios si Él destruiría Sodoma si hallara a 50 personas justas allí.  La respuesta de Dios fue: “Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos” (Génesis 18:26).  Luego le preguntó a Dios si Él destruiría la ciudad si allí hubiera solo 45… 40… 30… o 10 justos.  Y cada vez, la respuesta de Dios fue que Él perdonaría a ese lugar  por consideración a los justos.
Abraham se detuvo en 10.  Si él hubiera seguido bajando, hasta solo un hombre justo, yo creo que la respuesta de Dios hubiera sido la misma, porque Él andaba a la cacería de justicia.
Ahora, si Dios no estaba interesado en la destrucción entonces, ¿cuánto menos lo estará ahora que ya ha juzgado nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo?  ¡En la cruz, Jesús agotó todo el furor de los juicios de Dios hasta que no hubo más fuego de la ira de Dios que quedara para nosotros!
Hoy, Dios no nos está juzgando por nuestros pecados porque Él ha hallado la justicia de un Hombre —Cristo Jesús.  Así que, no permitas que nadie te diga que Dios te juzga por tus pecados y te castiga con cáncer, accidentes automovilísticos, fracasos empresariales, ni bancarrotas.  Dios sería injusto si Él castigara el mismo pecado dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.
Amado, hoy Dios no está interesado en juzgarte, sino en bendecirte, no porque tú lo merezcas sino porque, ¡Jesús fue juzgado y castigado en tu lugar!

Pensamiento del Día


Dios sería injusto si Él castigara el mismo pecado dos veces —en el cuerpo de Jesús y luego en el tuyo.


martes, 20 de enero de 2015

La Respuesta A La Consciencia De Culpa

Hebreos 9:14
¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a Sí Mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?
¿Has escuchado la voy de tu consciencia diciendo cosas como esta: “Tú mereces ir al infierno por los pecados que cometiste contra tu esposa hace tres años” o “¿Por qué te sorprende que tu hijo no te hable?  Nunca has estado cerca cuando él te ha necesitado”?
Sabes, hay personas que se sienten deprimidas todo el tiempo debido a un sentido de culpa, y luego “pagan” por sus pecados en términos de enfermedad.  De hecho, los doctores han descubierto que muchas enfermedades psicosomáticas son causadas por la culpa y la condenación, porque la consciencia está diciendo: “Tú hiciste algo malo.  Debes ser castigado.  ¿Cómo podría tu pecado no ser castigado?”
Es por eso que debes tener una respuesta que satisfaga a tu consciencia.  Cuando tu consciencia dice: “Tú has pecado.  Y debes ser castigado por este pecado porque si no Dios no sería un Dios justo,” tú dices: “Si, he pecado.  ¡Pero éste y todo pecado que he cometido fue castigado al máximo en el cuerpo de Cristo Jesús!  Así que, hoy ya no queda más castigo para mi, porque cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a Sí Mismo sin mancha a Dios, purificará mi conciencia!”
Mi amigo, la única manera de darle paz a tu consciencia es mirar a la cruz.  La cruz de Jesús es la única respuesta que va a satisfacer tu consciencia.
Así que la próxima vez que tu consciencia te condene a causa de pecado, no trates de silenciarla con tus buenas obras.  Mira a la cruz y di: “Padre, te doy gracias por Jesús y por la cruz.  Jesús fue totalmente condenado en mi lugar por este pecado, así que ahora no hay absolutamente ninguna condenación que quede para mí.”  Entonces, tu consciencia va a ver a la cruz y dirá: “Ahhhh… paz.”  Mi amigo, la obra terminada de Jesús en la cruz, ¡en verdad te hace libre!

Pensamiento Del Día


La cruz de Jesús es la única respuesta que va a satisfacer tu consciencia.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Más Que Vencedores En El Amor De Cristo

Medita En

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
 Romanos 8:37
El sol brilla sobre cada hoja de hierba en un campo.  Pero si tú pones una lupa sobre una hoja de hierba en particular, esta centrará el calor del sol sobre esa hoja, y esa hoja de hierba arderá.
Mi amigo, eso es lo que debes hacer con el amor de Dios.  Pon una “lupa” sobre tu vida y mira el amor de Dios enfocado y concentrado EN TI.  Escúchalo a Él llamarte Su amado, aquel por quien Él envió a Su Hijo único a morir, el que tiene toda Su atención, Su favor y Su amor incondicional.
Cuando personalizas el amor de Dios por ti, cuando vives cada día consciente y seguro de que Dios te ama, tú arderás con una habilidad sobrenatural para vencer todos los desafíos en tu vida.  De hecho, la Biblia nos dice que somos “más que vencedores” en Cristo Jesús y en Su amor por nosotros!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Voz Del Consolador

Medite En

Pero el Consolador, el Espíritu Santo…
Juan 14:26


¿Alguna vez has confundido las voces de autocrítica con la voz de Dios señalando tus debilidades?

Mi amigo, quiero que ahora mismo sepas que esa voz de crítica, juicio y condenación no es la voz de Dios!  Dios no es un criticón que vive en ti por Su Espíritu para señalar y fastidiarte todo el día por tus imperfecciones.  No, Él está en ti para animarte, fortalecerte, amarte y señalarte todas las cosas en ti que son correctas, porque estás en Cristo Jesús, el todo codiciable.  Así como Jesús es, eres tú en este mundo (1ª Juan 4:17)!

El que condena y te hace sentir sucio e indigno del amor y las bendiciones de Dios, es el diablo, el acusador de nuestros hermanos (Apocalipsis 12:10).  Pero la voz interior cálida y amable, que te levanta y te aclama cuando estás desanimado y abatido es la del Espíritu Santo.  Es por eso que Jesús lo describió a Él como el “Consolador” o “Ayudador” (Juan 14:26).  Él está en ti para consolarte, animarte, y recordarte que todavía eres la justicia de Dios en Cristo.  ¡Él está ahí para levantarte y ayudarte!

Así que, amado, aprende a escuchar la voz cálida y amable del Espíritu Santo, tu ayudador.  Permítele animarte, fortalecerte y empoderarte para reinar sobre todas tus debilidades!

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Juan 4:17  “En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como Él es, así somos también nosotros en este mundo.”

Apocalipsis 12:10  “Y oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.”