recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta sanar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanar. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2020

El Poder De Tus Palabras

Inspiración de Gracia
Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.  (Proverbios 18:21)
La mayoría de las personas, cuando quieren algo desesperadamente, dicen cosas como: “¡Me muero por ese pedazo de pastel!”  Son pocos los que dicen: “¡Vivo por ese pedazo de pastel!”
Lo peor es que somos rápidos para mencionar la muerte cuando las cosas van mal.  Nosotros, los singapurenses, somos rápidos para decir cosas como: “¡Sólo muero!  ¡Sólo muero!” a la caída de un sombrero.  Nadie dice: “¡Sólo vivo!  ¡Sólo vivo!”
Sin embargo, la verdad es que cada palabra que tú pronuncias tiene poder —para construir o destruir esperanzas y sueños, para restaurar o causar pérdida, para sanar o romper el espíritu, para alegrar o desesperar, para bendecir o maldecir— porque la Palabra de Dios dice que la muerte y la vida están en el poder de la lengua.
Así que deja de alinear tus palabras con las circunstancias negativas.  En cambio, comienza a alinear tus palabras con la Palabra de Dios y libera el poder de Su Palabra para que obre para ti.
Por ejemplo, en lugar de hablar de necesidad y pobreza, di: “La Palabra de Dios me dice que las cosas buenas ya están aquí.  Por lo tanto, yo declaro mi vida bendecida.  Declaro mi vida exitosa.  Declaro mi vida genial.  ¡La oscuridad y la tristeza, la pobreza y la enfermedad, la derrota y la depresión, no estarán en mi vida!”
En lugar de hablar de enfermedad y muerte, di: “Yo voy a vivir mucho.  Yo no moriré joven.  Jesús murió joven por mí para que yo pueda vivir mucho para Él.  Yo soy la justicia de Dios en Cristo y la Palabra de Dios declara que ningún mal le sucede a los justos.  ¡Así que contra mí no vendrá ningún mal, ni ahora, ni en el futuro!”
En lugar de hablar de temores sobre tus hijos, di: “La Palabra de Dios declara que la simiente del justo será liberada.  Por lo tanto, mis hijos son liberados de toda maldición, de todo poder de la oscuridad y de toda maldad.  ¡En el nombre de Jesús, yo llamo a vida un grandioso, brillante y bendito futuro para mis hijos!”
Dios quiere que tú tengas una vida llena de días buenos y de abundancia de toda cosa buena.  Así que, di: “¡En el nombre de Jesús, yo ordeno que las bendiciones, favores, salud, provisión, protección, dominio y poder llenen mi vida!”
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 20 de agosto de 2019

Jesús Es Tu Solución


Medita En
Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. —Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? —le preguntaron Sus discípulos—. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres? —No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar, pero mientras estoy aquí en el mundo, Yo Soy la luz del mundo. Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego. Le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó ¡y regresó viendo!  (Juan 9:1–7, NTV)
Me encanta cómo nuestro Señor Jesús es un Dios tan amoroso y práctico.  Cuando hay un problema, Él va directo a la solución.
Antes de que Jesús interviniera para sanar al hombre que había nacido ciego, la atención de Sus discípulos fue capturada respecto a descubrir el pecado de quién había hecho ciego al hombre.  ¡Jesús, por otro lado, solo estaba interesado en usar Su poder para darle al pobre hombre la vista!
De la misma manera en que Jesús no fue distraído por el “juego de la culpa”, es la manera en la que Él quiere que tú lo hagas.  Así que no preguntes qué pecado o de quién es el que causó tu enfermedad.  Olvídate de lo que deberías o no deberías haber hecho, o por qué sucedió.  En cambio, ocúpate de tu solución —¡Jesucristo, quien por medio de la cruz eliminó todos los pecados de tu vida, y quien quiere hacer un milagro en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 29 de junio de 2019

Dios Puede Y Quiere

Medita En
Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.  (Mateo 8:2–3)
Probablemente todos los cristianos creen que Dios tiene el poder para bendecir, sanar, proteger, prosperar y hacer que alguien tenga éxito.  Sin embargo, sabemos que no todos los cristianos creen que Dios quiere hacer todo eso por ellos.  Mateo 8:1–3 registra la historia de un leproso que acercó a Jesús porque quería ser sano.  Él dijo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”.  El leproso no dudaba del poder de Jesús para sanarlo, pero no estaba seguro de si Jesús quería sanarlo a él, que era un leproso que había sido excluido por todos.  En otras palabras, él creía en la omnipotencia de Dios, pero no estaba seguro de si el corazón de Dios tenía amor y favor inmerecido para él.  Estoy seguro de que conoces creyentes que son así.  Ellos pueden creer en el poder de Dios, pero no están seguros del corazón de Dios hacia ellos.  Saben que Dios puede, pero no están seguros de si Él quiere
Amigo, ¡no seas como ese leproso que malinterpretó completamente a Jesús!  Veamos cómo le respondió Jesús.  Esto es importante porque sería la misma respuesta que Jesús te daría si te acercaras a Él hoy.
Mateo 8: 3 registra que “Extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero, sé limpio.”  ¿Puedes ver cuán personal es el ministerio de Jesús?  Él no tocó a cada persona que sanó.  Algunas veces, Él simplemente habló y los enfermos fueron sanados.  Pero en este caso, Jesús extendió Su mano y tocó al leproso con ternura.  Yo creo que Jesús hizo esto para sanarlo, no solo de su lepra, sino también de las cicatrices emocionales que él había recibido durante años de rechazo.
La lepra era una enfermedad altamente contagiosa y la ley prohibía que los leprosos entraran en contacto con el pueblo.  Esto significa que durante años, este leproso había sido rechazado por todos los que vieron su condición, incluso los miembros de su propia familia.  Él probablemente apestaba a carne en descomposición y a abandono, y su apariencia debe haber sido repulsiva.
Pero sin inmutarse, Jesús lo tocó, dándole el primer toque humano que tuvo desde que contrajo la enfermedad. La Biblia nos dice que de inmediato, su lepra fue limpiada y el hombre recibió su sanidad.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre. (Hebreos 13:8)  Cualquiera que sea el rompimiento de esa situación por el que estás creyendo en Él, Él te dice: “QUIERO”.  Ya no dudes de Su corazón que late de amor por ti.  ¡Deja de estar ocupado en descalificarte a ti mismo y déjate absorber completamente por Su amor y gracia (favor inmerecido) hacia ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 9 de mayo de 2018

El Poder De Tus Palabras


“Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.”
Proverbios 18:21
Muchas personas, cuando quieren algo desesperadamente, dicen cosas como esta: “¡Estoy muriendo por ese pedazo de pastel!”  Pocas dirían: “¡Estoy viviendo por ese pedazo de pastel!”
Lo que es peor es que somos rápidos para mencionar la muerte cuando las cosas van mal.  Las personas de Singapur, somos rápidos para decir cosas como: “¡Me muero! ¡Me muero!” en un abrir y cerrar de ojos.  Nadie dice: “¡Yo vivo! ¡Yo vivo!”
Aun así, la verdad es que cada palabra que tú hablas tiene poder —para construir o para destruir esperanzas y sueños, para restaurar o para causar pérdida, para sanar o para quebrar el espíritu, para traer alegría o desesperación, para bendecir o maldecir— porque la Palabra de Dios nos dice que muerte y vida están en poder de la lengua.
Así que, deja de alinear tus palabras a las situaciones negativas.  En cambio, comienza a alinear tus palabras a la Palabra de Dios y libera el poder de Su Palabra sobre ti.
Por ejemplo, en vez de hablar de escasez y pobreza, di: “La Palabra de Dios me dice que las cosas buenas ya están aquí.  Por lo tanto yo declaro que mi vida es bendecida.  Declaro que mi vida es exitosa.  Declaro que mi vida es grandiosa.  La oscuridad y la tristeza, la pobreza y la enfermedad, la derrota y la depresión, no estarán en mi vida!”
En vez de hablar de enfermedad y muerte, di: “Yo voy a vivir mucho tiempo.  No voy a morir joven.  Jesús murió joven por mí, para que yo pueda vivir mucho tiempo por Él.  Yo soy la justicia de Dios en Cristo y la Palabra de Dios declara que ningún mal sobrevendrá al justo.  ¡Así que, ningún mal vendrá sobre mí, ni ahora, ni en el futuro!”
En vez de hablar temor por tus hijos, di: “La Palabra de Dios declara que la simiente del justo será librada.  Por lo tanto, mis hijos son librados de toda maldición, de todo poder de las tinieblas y de toda maldad.  ¡En el nombre de Jesús, yo llamo un futuro grandioso, brillante y bendecido, para mis hijos!”
Dios quiere que tú tengas una vida llena de días buenos y de abundancia de toda cosa buena.  Así que di: “¡En el nombre de Jesús, yo llamo que las bendiciones, el favor, la salud, la provisión, la protección, el dominio y el poder llenen mi vida!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 15 de abril de 2018

El Poder De Tus Palabras


“Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.”
Proverbios 18:21
Muchas personas, cuando quieren algo desesperadamente, dicen cosas como esta: “¡Estoy muriendo por ese pedazo de pastel!”  Pocas dirían: “¡Estoy viviendo por ese pedazo de pastel!”
Lo que es peor es que somos rápidos para mencionar la muerte cuando las cosas van mal.  Las personas de Singapur, somos rápidos para decir cosas como: “¡Me muero! ¡Me muero!” en un abrir y cerrar de ojos.  Nadie dice: “¡Yo vivo! ¡Yo vivo!”
Aun así, la verdad es que cada palabra que tú hablas tiene poder —para construir o para destruir esperanzas y sueños, para restaurar o para causar pérdida, para sanar o para quebrar el espíritu, para traer alegría o desesperación, para bendecir o maldecir— porque la Palabra de Dios nos dice que muerte y vida están en poder de la lengua.
Así que, deja de alinear tus palabras a las situaciones negativas.  En cambio, comienza a alinear tus palabras a la Palabra de Dios y libera el poder de Su Palabra sobre ti.
Por ejemplo, en vez de hablar de escasez y pobreza, di: “La Palabra de Dios me dice que las cosas buenas ya están aquí.  Por lo tanto yo declaro que mi vida es bendecida.  Declaro que mi vida es exitosa.  Declaro que mi vida es grandiosa.  ¡La oscuridad y la tristeza, la pobreza y la enfermedad, la derrota y la depresión, no estarán en mi vida!”
En vez de hablar de enfermedad y muerte, di: “Yo voy a vivir mucho tiempo.  No voy a morir joven.  Jesús murió joven por mí, para que yo pueda vivir mucho tiempo por Él.  Yo soy la justicia de Dios en Cristo y la Palabra de Dios declara que ningún mal sobrevendrá al justo.  ¡Así que, ningún mal vendrá sobre mí, ni ahora, ni en el futuro!”
En vez de hablar temor por tus hijos, di: “La Palabra de Dios declara que la simiente del justo será librada.  Por lo tanto, mis hijos son librados de toda maldición, de todo poder de las tinieblas y de toda maldad.  ¡En el nombre de Jesús, yo llamo un futuro grandioso, brillante y bendecido, para mis hijos!”
Dios quiere que tú tengas una vida llena de días buenos y de abundancia de toda cosa buena.  Así que di: “¡En el nombre de Jesús, yo llamo que las bendiciones, el favor, la salud, la provisión, la protección, el dominio y el poder llenen mi vida!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 5 de abril de 2018

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?


He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No”.
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Eso es más complicado.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 31 de agosto de 2017

El Corazón De Jesús Revelado

“El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto Me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”
Lucas 4:18-19
Cuando Jesús estaba en una sinagoga en Nazaret, Él habló sobre como Dios envió a Elías, a la viuda de Sarepta, y a Eliseo, a Naamán el Sirio.  Si lees estas dos historias en el Antiguo Testamento, te darás cuenta de que una es un milagro de provisión y abundancia (la última porción de aceite de la viuda fue multiplicado), mientras que el otro es un milagro de sanidad (Naamán fue limpio de lepra).
Así que, aún en el Antiguo Testamento, vemos que el deseo de Dios es proveer abundantemente y sanar a las personas.  No es Su voluntad que ninguno sufra de escasez, ni que perezca por alguna enfermedad.  En el Nuevo Testamento, cuando Jesús encontró escasez, Él proveyó grandes capturas de peces y multiplicó los peces y los panes.  Cuando los enfermos vinieron a Él, Él siempre los sanó.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.  Graba en tu corazón y en tu mente, que Él quiere que estés sano y tengas provisión.  Toma tiempo para leer todos los milagros de provisión y sanidad en los Evangelios y conoce de esta manera los deseos del corazón de Jesús para ti hoy.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 31 de enero de 2017

¡Relájate!

Un corazón apacible es vida para el cuerpo…
Proverbios 14:30

¿Cómo es un “corazón apacible” que es vida para el cuerpo?
En el versículo de hoy, la palabra “apacible” es la palabra hebrea marpe, que se deriva de la palabra hebrea, rapha, que significa “sanar.”  Yendo un poco más profundo, encontramos que la raíz de la palabra rapha es la palabra hebrea usada para “relajarse.”
Coloquemos todo esto junto y lo que veremos es que un corazón relajado da sanidad o salud a nuestro cuerpo.  Es por eso que la Nueva Traducción Viviente de La Biblia, traduce este versículo como: “La paz en el corazón da salud al cuerpo.”
Mi amigo, Dios quiere que tengamos un corazón que está en paz, y una actitud relajada acerca de los problemas de la vida, para que podamos caminar en salud.  No es de sorprender que Jesús haya dicho: “… no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis…” (Mateo 6:25)  En ese sermón, notamos constantemente el refrán: “No se preocupen” –porque tienen un amoroso Padre celestial que provee para ustedes.
Este día, elige dejar de preocuparte sobre tu salud, tus finanzas, tu familia, tu carrera profesional o lo que sea que te está inquietando.  Haz lo que se necesite hacer, pero encomienda la situación a Dios y confía en que Él te guiará. (Proverbios 3:6)  “Echa toda tu ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ti.” (1ª Pedro 5:7) 
Amado, haz hoy la decisión de no dejar que tu corazón se agite o se preocupe, ¡y camina hacia una mayor medida de salud y plenitud para ti mismo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Mateo 6:25  “Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?”
Proverbios 3:6  “Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas.”

1ª Pedro 5:7  “Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros.”


miércoles, 17 de agosto de 2016

Nada Es Muy Difícil Para Dios

 “¡Ah, Señor Dios!  He aquí, Tú hiciste los cielos y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendido; nada es imposible para Ti.”
 Jeremías 32:17

Nuestras mentes tienden a ver nuestros problemas como grandes o pequeños.  Incluso cuando oramos por los enfermos, decimos cosas como: “¿Tienes un dolor de cabeza?  No hay problema.  Vamos a orar por tu sanidad.”  Pero cuando se trata de cáncer, decimos: “Eh, vamos a comentarle esto al pastor.  Es mejor que él ore por ti.”  Consideramos los dolores de cabeza como pequeños problemas y el cáncer como un gran problema.
Pero esa no es la manera en que Dios piensa.  ¡No hay nada que sea difícil para Aquel que hizo los cielos y la tierra!  Con Dios, no hay tal cosa como un problema “grande”.  ¡De hecho, mientras “más grande” el problema, “más fácil” es para Él!  En la alimentación de los 5,000, solamente se requirió de cinco panes para alimentar a una multitud. (Mateo 14:15-21)  Sin embargo, en la alimentación de una menor multitud, de 4,000, se requirió de siete panes. (Mateo 15:32-38)
En el esquema humano de las cosas, la alimentación de más personas debía requerir de más panes.  Pero esto no es así con Dios.  Se requirió una menor cantidad de panes para alimentar a más personas.  Esta es la manera de Dios para decirnos que mientras “más grande” el problema, “más fácil” es para Él.  Yo no estoy diciendo que los pequeños problemas son difíciles para Dios.  ¡Pero es tan alentador pensar que es “más fácil” para Dios sanar el cáncer que los dolores de cabeza!
Imagina llegar a Dios con un gran problema.  “Entonces, ¿cuál es tu problema, hijo?”  Te pregunta Dios.  Tú le dices: “Padre, es una enorme  deuda financiera —no de miles, sino de millones!”  Él te dice: “Es sencillo.  Ya está cancelada”.
En otro escenario, Dios te pregunta: “Así que, ¿cuál es tu problema, hijo?”  Tú le dices: “Padre, he perdido mi trabajo y no puedo encontrar uno nuevo.  Ya estoy en mis cincuentas y no tengo la calificación necesaria”.  Él te dice: “No hay problema.  Considérate ya empleado.  Y en este nuevo trabajo, tú no sólo vas a tener un trabajo, también tendrás una posición”.
Amado, con Dios, nuestras situaciones nunca son un problema, ¡porque no hay nada que sea difícil para Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Con Dios, tu problema —pequeño o grande— nunca es un problema, ¡porque no hay nada que sea difícil para Él!


jueves, 4 de agosto de 2016

Gracia Fresca Para Cada Día

Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo.  Bástele a cada día sus propios problemas.
Mateo 6:34

“Estoy preocupado por el gran negocio que tengo que cerrar mañana.”  “Estoy preocupado por la entrevista de trabajo que tengo mañana.”  “Los resultados de mis exámenes médicos estarán listos mañana.  Tengo miedo de que no vayan a ser buenos.”
Dios no quiere que te preocupes por el mañana.  Él quiere que sepas que Él te da toda la ayuda que tú necesitas hoy, y cuando venga el mañana, también vendrá ayuda fresca de Su parte.
Este es un principio de Dios, incluso en el Antiguo Testamento.  Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, Dios les dio maná fresco desde el cielo, cada mañana (Éxodo 16:13-16, 31).  Ellos no tuvieron que preocuparse por el mañana porque cuando el mañana llegaba, nuevamente había maná fresco.  Él era su provisión cada día.
Hoy, el maná de Dios es la gracia que Él te da cada día.  Si tú estás preocupado por una situación que sucederá mañana, debes saber que habrá suficiente gracia para esa situación cuando ésta llegue.  Dios quiere que tú simplemente descanses en Su habilidad de sanar, libertar, proteger y proveer para ti cada día.
En el Antiguo Testamento, cuando los ejércitos de Moab y de Amón venían en contra del Rey Josafat, Dios le dijo al ansioso rey: “No temáis, ni os acobardéis… porque la batalla no es vuestra, sino de Dios.  No necesitáis pelear en esta batalla… estad quietos, y ved la salvación del Señor…” (2ª Crónicas 20:15-17).
Cuando la mañana siguiente llegó, el Rey Josafat vio como Dios causó tal confusión sobre el campamento de sus enemigos que provocó su propia masacre.  En medio de toda esa lucha en el campo enemigo, el pueblo de Dios simplemente se quedó quieto y lo vio pelear la batalla por ellos, tal como Él lo había prometido.
Mi amigo, cuando tú ves que un problema se aproxima a tu mañana, no tengas miedo, ni te desmayes.  Busca al Señor, y mira Su gracia y salvación liberarte.
Dios quiere que tú vivas una vida libre de estrés, no una vida llena de preocupaciones por los problemas de mañana.  Cuando el mañana venga, ¡Su gracia estará ahí para ti como tu ayuda, protección, favor y fortaleza!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios te da toda la ayuda que tú necesitas para hoy.  Cuando el mañana llegue, también lo hará la ayuda fresca, de Su parte.


jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

Juan 14:7
“Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros nos pedimos por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Pero lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9).  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho con 12 canastas llenas de sobras (Mateo 14:20).  Él dio a los pescadores una carga de pesca que rompía las redes y hundía el barco (Lucas 5:6-7).
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8).  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú puedes ver lo que Él hará por ti cuando conozcas al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


lunes, 26 de octubre de 2015

Perdona Y Deja Que Dios Haga El Resto

Efesios 4:32
Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.
A las personas les gusta decir: “Yo puedo perdonar, pero no puedo olvidar.”  ¿Has escuchado eso antes?  Ahora, en primer lugar, en ninguna parte de la Biblia Dios te dice que perdones y luego que olvides.  ¡Eso no está en la Biblia!  El diablo está añadiendo algo aquí para hacer todo este asunto gravoso.
Dios sólo nos dice que perdonemos porque en Cristo, Él nos ha perdonado una deuda que no podemos pagar.  Cuando hacemos esto, nos hacemos a nosotros mismos un favor, ¡porque albergar amargura y falta de perdón a veces puede destruir nuestra salud!
Así que, perdona y deja que Dios se encargue del resto.  Cuando tú realmente perdonas, a veces, Él te hace olvidar.  Pero a veces, tú todavía recuerdas el incidente porque fue una cosa importante en tu vida.  Sin embargo, cuando ves hacia atrás por ello, el dolor ya no está allí.  El aguijón se ha ido y tú ya no estás amargado.
José había perdonado a sus hermanos antes de que ellos vinieran y se postraran ante él.  Él recordó lo que ellos le hicieron, pero no lo recordó con amargura (Génesis 50:15-21).  Así que, tú puedes recordar el incidente, pero la amargura se ha ido porque has puesto la cruz en el cuadro  —“Dios me perdonó en Cristo.  Papá, te perdono.  Mamá, te perdono.  Primo, te perdono.”
Cuando tú perdonas, perdonas por fe, no por tus sentimientos.  Caminamos por fe, y no por sentimientos (2ª Corintios 5:7).  Algunas personas están esperando por sentimientos —“Padre, yo estoy esperando que la emoción correcta venga a mí para perdonar a esa persona.”  Esa “emoción correcta"  puede no llegar nunca!
No, perdona por fe, y hazlo de una vez por todas.  Pasa tiempo en oración.  Saca tu diario y escribe en él: “Padre, traigo a esta persona delante de ti.  Tú sabes lo que me hizo.  Padre, así como Tú me perdonaste por medio de la cruz de Jesús, a pesar de que yo no lo merecía, por fe, yo perdono ahora a esta persona y dejó que mi enojo contra él, se vaya en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Una vez que perdonas por fe, vas a ver el aguijón de la amargura eliminado de tu corazón. Tú vas a experimentar la paz y la alegría de Dios llenando tu mente, ¡y vas a ver una mayor medida de la plenitud en tu cuerpo!
Pensamiento Del Día

Cuando perdonamos a otros, nos liberamos de la amargura y falta de perdón, ¡que puede destruir nuestra salud!

lunes, 9 de marzo de 2015

La Cláusula Que Hace Que Todo Suceda

Hebreos 8:12
Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.
Nosotros ya no estamos bajo el antiguo pacto.  Ahora estamos bajo el nuevo pacto.  Y en este nuevo pacto, Dios dice que Él  hará tres cosas por nosotros:
Nos guiará — “Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones” (Hebreos 8:10).  Estas son las leyes de la fe, el amor y la libertad, para dirigirte en todo lo que hagas.  Es una forma espontánea, dinámica, activa, e íntima de ser guiado por Dios.
Hará milagros para nosotros — “Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo” (Hebreos 8:10).  La frase “Yo seré su Dios” denota a un Dios hacedor de milagros.  Así que si tú estás enfermo y Dios te dice “Yo seré tu Dios”, ¡prepárate para sanar!  Si tienes escasez y Dios te dice “Yo seré tu Dios”, ¡prepárate para Su provisión!
Hará que le conozcamos sin esfuerzo — “… todos Me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos” (Hebreos 8:11).  La palabra griega usada aquí para “conocerán” es eido.  Esto significa conocer intuitivamente, sin esfuerzo.  Lo que significa que tú conocerás a Dios fácilmente.
¿Quieres experimentar hoy todas estas bendiciones en tu vida?
“Por supuesto Pastor Prince, yo quiero ser guiado por Dios.  Quiero que Él obre milagros en mi vida.  Quiero conocerle a Él íntimamente sin esfuerzos ni agotamiento.”
Entonces, tú necesitas saber la cláusula que hace que todo esto suceda: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.”  Las palabras “nunca más” en el griego, tienen un sentido de negativa doble.  Así que Dios está diciendo, “¡Yo nunca, de ninguna manera, me acordaré de tus pecados!”
Amado, mientras más creas esto en tu corazón, más vas a ver esas bendiciones cumpliéndose en tu vida.  Cuando te das cuenta de lo mucho que Dios te ha perdonado y que ya no se acuerda de tus pecados, vas a conocerlo, vas a conocer Sus caminos y Su voluntad para ti íntimamente e intuitivamente, sin esfuerzo.
Así que, ¡cree con tu corazón hoy, la cláusula de la que todas estas bendiciones dependen, y prepárate para milagros y esperanzas cumplidas en los días por venir!
Pensamiento Del Día

Cuando te das cuenta de que Dios ya no se acuerda de tus pecados, vas a conocerlo, vas a conocer Sus caminos, y Su voluntad para ti íntimamente e intuitivamente.


miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?

Jeremías 32:27
He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más problemático.  Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí? 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Pensamiento Del Día

¡Cuando Dios dice que nada es imposible para Él, es así!