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lunes, 12 de diciembre de 2016

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

 “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Juan 14:7

Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros no estamos pidiendo por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9)  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho hasta terminar con 12 canastas llenas de sobras. (Mateo 14:20)  Él dio a los pescadores una captura de pesca que rompía las redes y hundía el barco. (Lucas 5:6-7)
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre. (Hebreos 13:8)  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú eres capaz de ver lo que Él hará por ti cuando conoces al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


domingo, 26 de junio de 2016

‘Señor, Yo No Puedo, Pero ¡Tú Puedes!’

Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.
Filipenses 2:13

¡Has intentado alguna vez terminar con un mal hábito por tus propias fuerzas?  Probablemente te encontraste con que cuando tratabas de detenerlo con pura fuerza de voluntad mejorabas un tiempo, pero luego caías nuevamente hasta el punto de partida.  Peor aún, te encontraste a ti mismo más apegado a eso que estabas intentando no hacer.  Y tu condición es peor que cuando comenzaste tu programa “Voy a dejarlo”.
Los cambios fueron temporales porque eras tú haciéndolos.
Un miembro de la iglesia que había sido un fumador compulsivo, solía creer que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar.  Él se decía a sí mismo: “¡Si existe la voluntad, existe la manera!”  Pero descubrió que con fuerza de voluntad, él podía dejar de fumar por una semana o dos, y luego sucumbía nuevamente ante la atracción de la nicotina.
Cuando él cambió totalmente su vida para Dios y aprendió sobre la gracia de Dios, le dijo a Dios: “Me doy cuenta de que no puedo dejar de fumar.  Yo no puedo, pero Tú si puedes romper mi hábito Señor.”  Y cada vez que encendía un cigarro, decía: “Señor, yo estoy tratando de parar de fumar, pero no puedo.  Estoy confiando en Ti.”  Él incluso decía: “Yo sigo siendo justo debido a la sangre de Jesús.”
Bueno, pues en ese mismo año, todas sus ansias por fumar, ¡desaparecieron!  Cuando le preguntan cómo alcanzó el éxito, el dice: “¡Fue completamente Dios y nada de parte mía!  Fue todo por Su gracia.”  Este hombre perdió todo el deseo de fumar.  Esa es verdadera transformación.
Cuando tú recibes la gracia de Dios para hacer por ti lo que no puedes hacer, sin ningún esfuerzo vas a experimentar un cambio permanente en tu interior, el cual a su vez, cambia tus acciones en el exterior.  La Biblia nos dice que Dios opera en nosotros para darnos tanto la voluntad, como la habilidad para hacer lo que Él desea.  Es Dios quien remueve los deseos antiguos, y nos da nuevos.  Y Él, ¡incluso nos da el poder para llevarlos a cabo!
Amado, busca que Su gracia haga por ti, lo que tú no puedes hacer.  Dile: “¡Señor, yo no puedo, pero Tú si puedes!”  Luego, lo que experimentes quizá no sea solamente modificación del comportamiento, ¡sino una transformación verdadera y duradera, desde el interior!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Es Dios quien remueve tus deseos antiguos y te da nuevos.


jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

Juan 14:7
“Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros nos pedimos por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Pero lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9).  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho con 12 canastas llenas de sobras (Mateo 14:20).  Él dio a los pescadores una carga de pesca que rompía las redes y hundía el barco (Lucas 5:6-7).
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8).  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú puedes ver lo que Él hará por ti cuando conozcas al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


sábado, 18 de abril de 2015

Oraciones Que Proclaman

Lucas 13:12
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.
Cuando tú tienes una necesidad, ¿tú oras o suplicas?  ¿Inicias tus oraciones con palabras como: “¡Por favor Dios, por favor!  ¡Dios, yo te ruego que tengas misericordia!”
Las oraciones que suplican y ruegan, implican que tu Padre celestial no tiene la voluntad de hacerlo.  Aún así, Él abunda en gracia y está más que dispuesto a darte eso, que lo que tú estás dispuesto a pedir, pensar o imaginar (Efesios 3:20).  Él desea sobre todas las cosas, que tú prosperes y tengas salud, así como prospera tu alma (3ª Juan 1:2).
De hecho, mucho antes de que tú tengas una necesidad, Dios ya ha suplido para esa necesidad.  Mucho antes de que tú supieras que necesitabas un Salvador, Él envió a Su Hijo para ser tu Salvador.  ¡Así es tu Dios!  Él es un buen Dios.  Así que, cuando le ruegas por algo, estás realmente diciendo que Él es reacio a dar y necesita ser firmemente persuadido antes de que hacer el primer movimiento.  Sin embargo, Él no es así.
Jesús conocía el corazón del Padre.  Cuando Él vio a la mujer atada con el espíritu de enfermedad, Él no oró: “¡Oh Padre!  Ella ha estado sufriendo durante 18 largos años!  Yo te suplico, Padre, ten misericordia de ella.  Por favor, por favor sánala!”  No, cuando Jesús la vio, Él inmediatamente proclamó: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad,”  porque Él conocía el corazón del Padre.  Él sabía que el Padre la quería libre de esa condición que la paralizaba.
Al final de un servicio de la iglesia, yo no me levanto y oro: “Oh Dios, por favor bendice a Tu pueblo.  Oh Dios, guárdalos.  Oh Dios, cúbrelos con tu gracia siempre!”  En vez de eso, yo declaro: “El Señor te bendiga.  El Señor te guarde.  El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti y te cubra con Su gracia!”
Amado, cuando ores, proclama tu sanidad, protección y provisión porque el corazón de tu Padre sobreabunda de amor por ti.  Y cuando lo declares, Él le dará validez.  ¡Cuando tú lo declares, Él va a establecerlo!
Pensamiento Del Día

A lo que tú declares por fe, Dios le dará validez.


domingo, 25 de mayo de 2014

Has Lo Que Él Ponga En Tu Corazón

Medita En

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por Su buena voluntad.
Filipenses 2:13

Dios en el nuevo pacto hizo que fuera tan fácil para nosotros ser dirigidos por Su sabiduría y amor.  Ya no tenemos que correr hacia los profetas para conocer Su voluntad para nosotros.  ¡Él mismo nos dirige!  Aquellos de ustedes que desean servir al Señor, pero que no saben en dónde comenzar, solo pregúntense a sí mismos qué hay en su corazón.  Si tú tienes el deseo de trabajar entre niños, entonces hazlo.  Como creyente del nuevo pacto, así es como tu Padre te dirige.  Él pone Sus leyes en tu mente y las escribe en tu corazón!    
Quizá sientes el impulso de bendecir a alguien financieramente, aunque esta persona se ve próspera.  Sigue ese impulso porque hoy Dios te habla directamente y Él ha hecho fácil para ti conocer Su voluntad a través de Sus impulsos en tu corazón.  Todos sabemos cómo lo que se ve puede ser engañoso.   Por ejemplo: muchos estafadores creen que  la gente de las iglesias son personas crédulas.  Así que, se presentan con una triste historia bien ensayada, que tiene el propósito de moverte para darles algo.  Por otro lado, hay personas nobles que se visten los domingos en honor a la ocasión, pero que pueden estar atravesando una situación financiera desesperada.  Por lo tanto, necesitamos seguir los impulsos de nuestro corazón y no lo que ven nuestros ojos. 
Así que cuando sientas el deseo de hacer algo bueno por alguien, hazlo, sabiendo que tienes un corazón completamente nuevo que escucha a Dios, y que es Dios quien produce en ti tanto la voluntad, como la capacidad para hacerlo!
Bendiciones,

Joseph Prince