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viernes, 31 de julio de 2020

¿Has Tomado Tu Descanso De Amor Hoy?


Inspiración de Gracia
Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.  (Juan 15:9)
En tu lugar de trabajo, tú probablemente tomas descansos para tomar café, descanso para almorzar, descansos para el té y definitivamente descansos para ir al baño.  ¿Por qué no hacer lo mismo en tu vida espiritual —tomarte un tiempo libre para los descansos, especialmente los descansos de amor?
¿Qué es un descanso de amor?  Es el tiempo que tomas para disfrutar y alimentarte del amor de Jesús por ti.  En cualquier momento del día, en donde sea que estés, encuentra un lugar tranquilo y aliméntate del amor de Jesús.  Solo siéntate y habla con Él.  Dile: “Gracias, Jesús, por amarme.  No va a pasarme nada que Tú no sepas ya.  Jesús, cuando no pude salvarme a mí mismo, Tú moriste por mí.  Tú renunciaste a Tu vida por mí.  ¡Así que yo sé que no hay nada que Tú no harías por mí!”
Tales descansos de amor son tipificados en el Antiguo Testamento por Aarón el Sumo Sacerdote y sus hijos, comiendo el pecho del animal sacrificado. (Ver Levítico 7:31)  El pecho del animal habla del amor de Jesús.  Hoy, tú eres un sacerdote de Dios. (Ver Apocalipsis 1:6)  Así que, dedica tiempo a alimentarte del amor de Jesús por ti y mírate a ti mismo alimentado, fortalecido y sostenido por Su amor.  Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy.  Esto significa que Su comida está en amarnos.  Él disfruta amándonos y también es “alimentado” por Su amor por nosotros.
Pero no olvides que el pecho fue asado por el fuego (véase Levítico 7:35), lo cual habla del juicio de Dios sobre Jesús mientras Él colgaba de la cruz porque estaba cargando nuestros pecados.  Entonces, mientras te alimentas del amor de Jesús por ti, míralo a Él amándote en la cruz.  Cuando las cosas a tu alrededor no estén yendo bien, no permitas que el diablo te diga: “Si Dios te ama, ¿cómo es que estas cosas te están sucediendo?”  Amigo, interpreta el amor de Dios por ti basándote en la cruz, no en tus circunstancias actuales.
Durante el día, cuando el trabajo sea duro, cuando el ajetreo comience, cuando los problemas se acumulen o cuando el desánimo llegue, ¡simplemente para todo y toma un descanso de amor con Jesús!  Deja que Jesús te ame.  Permítete ser amado por Él.  ¡Recuéstate en Su pecho, permanece en Su amor y sé alimentado por Su amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de mayo de 2020

Jesús Te Tiene Cubierto

Inspiración de Gracia
Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él.  (Levítico 1:4)
Imagina la perfección de Jesús cubriéndote de la cabeza a los pies a la vista de Dios en cada momento del día.  ¿Te suena como un sueño?  Amigo, esa es tu realidad hoy porque Jesús se convirtió en tu holocausto en la cruz.
En el caso del holocausto, cuando el oferente pone su mano sobre el animal del sacrificio (ver Levítico 1:3–4), la perfección y belleza del sacrificio intachable se transfiere a él, y Dios lo ve y lo acepta a él en la perfección del animal.
En hebreo, la palabra “aceptado” implica ser tratado con favor, deleite y aceptación.  Esto significa que tú, para quien Jesús se convirtió en un holocausto, eres tratado por Dios con favor, deleite y aceptación, porque la belleza y la perfección de Jesús fueron transferidas a ti.  Como tu holocausto, Jesús hizo expiación por ti en tu nombre.
Jesús es tu expiación o cobertura del pecado.  Cuán precioso es Jesús para el Padre es cuán precioso eres tú para el Padre, porque cuando el Padre te ve, Él ve a Jesús, tu expiación, tu cobertura.
Así que, todos los días, toma a Jesús como tu holocausto.  Ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de la cabeza a los pies con Su justicia.  Te agradezco Padre, porque Tú me ves sin mancha ni arruga.  Me ves cubierto en todo el valor y la perfección de la obra de Tu Hijo.  Lo que Él es para Ti, yo lo soy también.  Quién es Él para Ti, yo lo soy también.  Como Él es ahora, yo lo soy también.  ¡Yo estoy en Él.” (Ver 1 Juan 4:17)
Jesús te tiene cubierto.  Tú no te presentas ante el Padre con todas tus fallas y defectos.  Jesús proclama para ti lo que está bien contigo a pesar de lo que está mal, porque Él te ha cubierto con Su perfección.  Hoy, escúchalo diciéndote: “¡Ve, chica! Te tengo cubierta.  ¡No hay nada de qué preocuparse!“  Escúchalo diciéndote: “¡Ve por ello, hijo!  Te estoy cubriendo.  ¡No hay nada que temer!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 27 de abril de 2020

No Hay Defecto En Ti


Inspiración de Gracia
Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.  (Cantar de los Cantares 4:7)
Jesús nos dice a Su novia: “Toda tú eres hermosa, amada Mía, y no hay defecto en ti.”  Pero nuestra respuesta a Él tiende a ser: “¿Yo?  ¿Todo hermoso y sin defecto?  ¡Tú no me conoces, Señor!”
¿Tú de verdad crees que Dios no te conoce?
Dios ve la realidad como nadie más la ve.  Él ve la perfección de la obra terminada de Su Hijo en tu vida.  ¡Mediante la ofrenda de Sí Mismo en la cruz, Jesús te ha hecho perfecto para siempre! (Ver Hebreos 10:14)  Tú has sido hecho la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Corintios 5:21)  Y nunca encontrarás ningún defecto en esta justicia que Jesús murió para darte.
Así que, Dios quiere que tú te veas a ti mismo justo —todo hermoso y sin defecto en Cristo.  Todos los días, sé consciente de tu justicia en Cristo.  Di: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.  No hay ningún defecto en mí a quien Él ha perfeccionado con Su sangre.”  Cuando hagas esto, estarás honrando a Jesús y Su obra terminada.
Si eres consciente de tus pecados, entonces no estás honrando la obra de Cristo.  Tú puedes pensar que estás siendo humilde o santo al ser consciente de pecado.  ¿Pero sabías que la Biblia llama a la conciencia de pecado una “mala conciencia”?
Hebreos 10:21–22 nos dice que puesto que tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia.”  ¿Qué quiere decir el escritor de Hebreos con “una mala conciencia”?  Si lees el principio del mismo capítulo, hallarás que él está hablando acerca de una “conciencia de pecado.” (Ver Hebreos 10:2)  Pablo la llama una “conciencia cauterizada.” (1 Timoteo 4:2)  La palabra griega para “cauterizada” aquí es kauteriazo, y significa llevar contigo perpetuamente una conciencia de pecado.
Así que no lleves contigo una mala conciencia o una conciencia cauterizada.  Tu vida de pecado ya ha sido castigada completamente en el cuerpo de Jesús en la cruz.  Se consciente, en cambio, de tu perfección y justicia en Cristo.  Debido a lo que Jesús ha hecho por ti, tú puedes declarar confiadamente: “¡Yo soy completamente hermoso y no hay defecto en mí!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 25 de marzo de 2020

El Rey No Está Enojado Contigo


Inspiración de Gracia
Como rugido de león es la ira del rey, y su favor como rocío sobre la hierba.  (Proverbios 19:12)
La Biblia nos dice que el diablo anda como un león rugiente, buscando a quién devorar. (Ver 1 Pedro 5:8)  Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué él actúa como un león rugiente?
Esto tiene que ver con el rugido de un león.  En la Biblia, el rugido de un león habla de la ira del rey —“Como rugido de león es la ira del rey.”  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, él está tratando de darte la impresión de que el Rey está enojado contigo.  Y cuando tú crees que Dios está enojado contigo, el diablo sabe que te tiene en sus manos.
Cuando piensas que Dios está enojado o insatisfecho contigo, tú ya no estás seguro de Su amor por ti.  En cambio, esperas y temes un castigo de Su parte.  Y vas a querer estar alejado de Él porque no quieres seguir sufriendo Su ira.
Pero la verdad es que Dios no está enojado contigo, incluso cuando tú fallas o lo arruinas, porque todos tus pecados ya han sido juzgados en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Ya que el Cordero de Dios, Jesús se convirtió en tu holocausto.  Es por eso que Él dijo: “Tengo sed.” (Juan 19:28)
Aquellos que lo escucharon decir eso en el Calvario ese día, pensaron que Su sed era física.  Pero en realidad, Su sed era espiritual porque Él estaba siendo “quemado” por el fuego de la ira de Dios.  Él estaba siendo juzgado por nuestros pecados.  ¡Su cuerpo agotó toda la ira de Dios hasta que cada reclamo de la santidad de Dios fue satisfecho y Su ira se aplacó!
Ahora, hay un principio legal llamado “el principio de doble riesgo”, que establece que el mismo delito no puede ser juzgado dos veces.  De manera que, el fuego de la ira de Dios nunca caerá sobre ti como creyente, porque éste ya cayó sobre Su Hijo en la cruz.  Allí, Él juzgó tus pecados, pero en el cuerpo de Su Hijo.
Así que en este momento, tú no estás bajo la ira del Rey sino bajo Su favor.  ¡Y Su favor llueve sobre ti como rocío sobre la hierba, todas las mañanas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 20 de marzo de 2020

Solo Deja Que Dios Te Ame


Inspiración de Gracia
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.  (1 Juan 4:10)
“¡Tienes que amar más a Dios!  ¡Debes tener más pasión por Dios!”  Probablemente has escuchado este tipo de predicación e incluso has hecho todo lo posible por amar a Dios, solo para fallar miserablemente.
Pero, ¿cuál es la verdadera definición del amor?  Dejemos que la Biblia lo defina para nosotros: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros.”  ¡Sí, no se trata de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros!
“Pastor Prince, ¡la Biblia dice que debes amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas!”
Sí, eso es verdad según la ley (ver Deuteronomio 6:5), e incluso Jesús enseñó esto como el más grande mandamiento cuando Él caminó sobre la tierra. (Ver Mateo 22:37)  Pero eso fue antes de que Él muriera en la cruz.  En la cruz, Él se convirtió en el cumplimiento de esta ley para nosotros cuando nos amó con todo Su corazón, con toda Su alma y con todas Sus fuerzas, al entregar Su cuerpo y Su vida en la cruz por nosotros.
Hoy, nosotros ya no estamos bajo la ley sino bajo la gracia.  Y la gracia nos dice que Dios nos ama, no que nosotros amamos a Dios.  Sin embargo, nosotros lo amaremos cuando veamos cuánto Él nos ama.  ¡La Biblia dice que cuando nosotros aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros! (Ver Romanos 5:8)  ¡Así es lo mucho que Él nos ama!
Amado, Dios te ha visto haciendo tu mejor esfuerzo para amarlo.  Y debido a que Él te ama, Él quiere que tú te sientes y te quedes quieto, y solo dejes que Él te ame.  Él quiere amarte con todo lo que Él es y con todo lo que Él tiene.  Él te ama incondicionalmente sin importar quién eres o lo que has hecho, porque Su amor no depende de ti sino de Sí Mismo.  Él nunca dejará de amarte.
Así que deja que Dios te ame hoy.  No te preocupes por amarlo.  ¡Cuanto más de Su amor tú recibas, más te enamorarás de Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de febrero de 2020

El Amor De Dios Demostrado


Inspiración de Gracia
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32)
Cuando pasamos por una prueba, tendemos a preguntarnos: “¿Dios realmente me ama?  ¿Cómo es que no me lo parece?”  Cuando eso sucede, es tiempo de traer la cruz, porque el amor de Dios por ti está demostrado para siempre en la cruz.
Dios entregó a Su Hijo para que sufriera y muriera en la cruz por ti.  Jesús fue perforado en siete lugares, por ti —en Su cabeza por la corona de espinas, en Sus dos manos y pies por los clavos, y en Su costado y corazón por la lanza de un soldado romano.
Jesús llevó la corona de espinas en Su cabeza para que tú puedas tener una mente sana, libre de temores, culpa, depresión, ansiedades y estrés.
Cuando Jesús mostró por primera vez Sus manos perforadas por los clavos a Sus discípulos, les dijo: “¡La paz sea con ustedes!” (Juan 20:19–20)  Él quería que ellos supieran que la paz se encuentra en Su obra terminada, tipificada por Sus manos perforadas.  Cuanto más veas Su obra terminada, que ha comprado el perdón completo de todos tus pecados, habrá más de Su paz y reposo llegando a tu conciencia.
Los pies de Jesús lo llevaron a lugares donde había necesidad, enfermedades, rechazo, condenación e incluso muerte.  Y esos pies fueron perforados por clavos para que tú no tengas que estar en tales lugares por ti mismo.  Él te ha rescatado de tener que aceptar y sufrir estas cosas en la vida.
Sangre y agua fluyeron del costado de Jesús cuando fue perforado. (Ver Juan 19:34)  La ciencia médica nos dice que eso significa que Su corazón había sido roto.  Jesús murió literalmente por el corazón roto para que tu corazón pueda estar lleno de alegría.
Y así como Eva salió del costado de Adán cuando él estaba durmiendo, la novia de Cristo, la iglesia, salió del costado traspasado de Jesús y de Su muerte.  Si Él murió para tenerte como Su novia impecable, Él vive hoy para cuidar de ti.
Amado, las únicas cosas hechas por el hombre que están en el cielo hoy son esas cicatrices en Su cuerpo.  Estas permanecerán para siempre como señales de Su eterno amor y pasión por ti.  Así que, si Dios no eximió ni a Su Hijo, sino que lo entregó por ti, ¿cómo no te dará gratuitamente junto con Él todas las cosas?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 29 de noviembre de 2019

Siempre Introduce La Cruz


Medita En
Cuando llegaron a Mara no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas… Y murmuró el pueblo contra Moisés, diciendo: ¿Qué beberemos? Entonces él clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces.  (Éxodo 15:23–25)
Me encanta la historia de cómo Dios convirtió las aguas amargas y venenosas en aguas dulces y refrescantes para Su pueblo, cuando ellos llegaron a un lugar llamado Mara (que en hebreo significa “amargura”).  Cuando los israelitas no pudieron beber el agua, Moisés clamó al Señor.  El Señor le mostró un árbol, que Moisés echó en las aguas.  Cuando él hizo eso, la Biblia dice que “las aguas se volvieron dulces”.
Me encanta cómo la solución de Dios entonces sigue siendo la solución de Dios ahora: Introduce el árbol —una figura de Jesús en la cruz— para cambiar las aguas amargas en aguas dulces.
Hoy, en medio de las aguas amargas de tu dolor o condición, quiero animarte a que introduzcas a Jesús y veas lo que Él hizo por ti en la cruz.  El alivio y la sanidad no provienen de morar o permanecer en tu dolor.  ¡Introduce el árbol —la cruz de Jesús— y mira cómo tus aguas amargas se vuelven dulces!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 28 de noviembre de 2019

Escapa De La Prisión


Medita En
Entonces en su angustia clamaron al Señor y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras.  (Salmos 107:13–14)
¿Quién te crees que eres?  ¿Has olvidado todos los errores que has cometido?
Las cosas nunca mejorarán.  Deberías solo aceptar lo que te tocó.
No va a funcionar —¡tú simplemente vas a fallar otra vez!
Nadie te ama.  Tú estás completamente solo
¿Has estado en el extremo receptor de estas palabras de desánimo, acusación y menosprecio?
He visto estas tácticas de engaño, cargadas de juicio y condenación, que el adversario ha usado demasiadas veces.  He visto a muchas personas que tratan de salir de la sombra de su pasado o liberarse de sus adicciones, y terminan sucumbiendo a estas mentiras sobre sí mismos, su identidad, su futuro y su destino.  Como resultado, ellos no pueden ser libres y día tras día, simplemente viven para perpetuar el dolor, los temores y las adicciones a los que están atados.
Ese es el poder de creer lo equivocado.
Creer lo equivocado pone a las personas en una prisión —una prisión donde los reclusos se comportan como si estuvieran presos en una cárcel de máxima seguridad.  Ellos marchan rigurosamente hacia las frías celdas de dudas personales y adicciones.  Se dejan llevar a las mazmorras de las conductas destructivas.  Se han convencido a sí mismos de nunca soñar con un lugar mejor, creyendo que ellos no tienen más remedio que vivir en desesperación, frustración y derrota.
Si eso te describe, es tiempo de que te escapes de la prisión, amigo.  Es hora de que te liberes de la atadura paralizante de todo lo que te ha detenido.  ¿Cómo?  A través de creer lo correcto —la luz que ilumina el camino de la libertad hacia afuera de esta prisión.
Reconoce y cree que Dios no quiere que vivas encarcelado por temores, culpa y adicciones.  Abre tu corazón para creer que Su plan para ti es que vivas con alegría desbordante, con paz que supera el entendimiento y con confianza inquebrantable en lo que Él ha hecho por ti.  A través de la cruz, Jesús ha pagado para que tú tengas Su vida abundante —una vida marcada por Su libertad, Su poder y Sus bendiciones.
¡Es hora de dejar la vida de derrota y caminar en una vida llena de victoria, seguridad y la abundante gracia de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cómo Mantenerte En Perfecta Paz


Medita En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.  (Isaías 26:3, RVR60)
Necesitamos la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia equivocada.  Es por eso que es tan importante entrar en Su Palabra y tomar tiempo para meditar en los versículos que revelan el inamovible e incondicional amor de Dios por ti.  Por ejemplo, si tú descubres que tu mente se desvía hacia pensamientos de ansiedad, incluso a causa de las cosas más pequeñas, te animo a que memorices y cite las Escrituras de hoy: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”. (Isaías 26:3)
Cada vez que yo me siento estresado o preocupado por algo, me aparto del ir y venir de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi carro suena música suave y ungida, yo me alimento de Su Palabra y la declaro, permitiendo que esta impregne mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera’”.  Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mis pensamientos en Ti.  No necesito pensar qué hacer con este problema.  Mientras confío en Ti y mantengo mis pensamientos puestos en Ti, Tú vas a dirigirme y a guiarme.  Mi confianza no está en mis propias fuerzas, sino en Ti y solamente en Ti, Jesús”.
¿Qué hago aquí?  En vez de permitir que el estrés y la preocupación me afecten, estoy entrenando a mi corazón para ver mis problemas cómo Dios los ve.  Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y mantengo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba tanto, se vuelve diminuto e intrascendente en la presencia de Dios Todopoderoso.
¿Estás tú enfrentando alguna circunstancia insuperable hoy?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus pasos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 23 de octubre de 2019

Dios Te Ama Tanto Que Te Dio A Jesús


Medita En
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32)
Dios es un Dios bueno.  Él es un Dios de amor.  Pero nosotros nunca sabremos cuánto nos ama Dios hasta que sepamos lo mucho que Él ama a Jesús, porque Él nos dio a Jesús, Su Hijo amado.
¿Recuerdas la historia de Abraham en Génesis 22?  El corazón de Abraham debe haberse roto cuando condujo a su único hijo, el hijo prometido, Isaac, al monte Moriah para ser sacrificado.  Pero al final, Isaac no tuvo que morir porque Dios proveyó un sustituto —un carnero.
El carnero atrapado en la espesura era realmente una imagen de Jesús, quien algún día sería arrestado y conducido al Monte Calvario para ser crucificado en nuestro lugar por nuestros pecados.
Amigo, Dios amaba tanto a Su Hijo, pero Él también te amaba tanto a ti, que estuvo dispuesto a renunciar a Su Hijo por ti.  ¡Así es lo mucho que Él te ama!  Y si Dios estaba dispuesto a darte lo mejor del cielo —Jesús— ¿crees que Él retendrá algo bueno de ti?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 16 de mayo de 2019

¡Dios Está De Tu Lado Hoy!


Medita En
Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?  (Romanos 8:31)
Romanos 8:31 incluye una poderosa pregunta retórica y te invito a memorizarla.  Desafortunadamente, todavía hay algunos creyentes hoy que se preguntan: “¿Está Dios realmente de mi lado?”  Bueno, amigo, la Palabra de Dios NO dice: “tal vez Dios esté por nosotros” o “con suerte, Dios estará por nosotros”.  Simplemente dice: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”  De hecho, cuando Dios está por ti, ¿qué oposición puede tener éxito contra ti?  Cuando Dios mismo pelea por ti, te defiende y te reivindica, ¿qué adversidad o adversario puede enfrentarte?  ¡No hay ninguno!  ¡Aleluya!
“Pero Pastor Prince, ¿cómo llegó Dios a estar de nuestro lado?  A pesar de que yo hoy soy cristiano, aún fallo y no alcanzo las normas de santidad de Dios.  Todavía pierdo la paciencia en el camino una que otra vez, y de vez en cuando, todavía me enojo con mi esposa y mis hijos.  ¿Por qué estaría Dios de mi lado cuando yo fallo?  ¿No sabes que Dios es santo?”
Todas son buenas preguntas.  Ahora déjame decirte por qué Dios está de nuestro lado.  La respuesta se encuentra en la cruz.  La sangre que Jesucristo, el Hijo de Dios, derramó en la cruz puso a Dios de tu lado.  ¡Hoy, Dios puede estar por ti incluso cuando tú fallas porque la sangre de Jesús te ha lavado más blanco que la nieve!
¿Has visto la película “Los Diez Mandamientos” de Cecil DeMille, o la animación “El Príncipe De Egipto”?  ¿Recuerdas lo que sucedió la noche de la Pascua?  El pueblo de Israel puso la sangre del cordero en los postes de sus puertas.  ¿Qué hizo la sangre?  ¡La sangre puso a Dios de su lado!  Ninguna de las familias que habían aplicado sangre en los postes de sus puertas debía temer la muerte de sus hijos primogénitos.
Ahora, piensa en esto por un momento.  ¿Se salvaron los hijos primogénitos de Israel esa noche debido a su comportamiento y conducta perfectos, o fueron pasados por alto debido a la sangre del cordero?  ¡Por supuesto que fue por la sangre del cordero!
De la misma manera, Dios no te bendice a ti, como creyente del nuevo pacto, basado en tu comportamiento y conducta perfectos.  Él está por ti hoy debido a la sangre del Cordero perfecto —Jesucristo.  Es por eso que como creyentes, hoy nosotros no tenemos que pelear por nosotros mismos.  Me gusta decirlo de esta manera: “Si Dios es por nosotros, ¿quién puede venir y tener éxito contra nosotros?”
Recuerda siempre que Dios está de tu lado hoy debido a la sangre de Jesús.  Su santidad y justicia a las que los hombres temen, están ahora de tu lado debido a la sangre de Jesús.  ¡Su favor inmerecido está de tu lado y todos los recursos del cielo son tuyos debido a la sangre de Jesús!  Ahora, ¿quién puede venir y tener éxito contra ti?  ¡Ninguna enfermedad, ningún mal, ningún acreedor, ninguna acusación maligna, ningún chisme —ninguna arma que se construya contra ti, podrá tener éxito contra ti! (Isaías 54:17)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 23 de abril de 2019

Cree Bien, Vive Bien


Medita En
“… así como has creído, te sea hecho.”  (Mateo 8:13)
Sea que estés consciente de eso o no, lo que tú crees afecta la forma en que vives tu vida.  Lo que crees determina cómo piensas, cómo percibes una situación y en última instancia, qué tipo de acciones tomas.
He dicho esto una y otra vez, y una y otra vez, también he visto este principio confirmado en la vida de las personas: Creer bien siempre produce vivir bien.  Esto significa que si tú deseas ver que vives bien tu vida, necesitas comprender la importancia de creer bien, esto es creer lo correcto.  Cuando crees bien, tú no puedes sino vivir bien.
Verás, las personas están luchando por controlar sus comportamientos y acciones porque no tienen control sobre sus emociones y sentimientos.  No tienen control sobre sus emociones y sentimientos porque no tienen control sobre sus pensamientos.  Y no tienen control sobre sus pensamientos porque no están controlando lo que creen.
Lo contrario también es cierto.  Cuando tú comienzas a creer bien acerca de Dios y de Su amor por ti, comienzas a cambiar la forma en que te ves a ti mismo y a tu situación.  Dejarás de sentirte desesperanzado.  Comenzarás a perder tus miedos.  Y responderás de manera diferente a las personas y situaciones negativas.
Es por eso que Dios quiere que estés anclado en las poderosas verdades de Su Palabra, para creer en Su amor por ti.  Tu Padre celestial quiere que tú creas que Él está por ti y no en tu contra.  Él quiere que sepas y creas que Él está de tu lado, alentando tu éxito e impulsándote hacia tu avance con Su amor y tiernas misericordias.  Él quiere que abras tus ojos para que veas lo que Él ve cuando te mira a ti —Su amado hijo.
Amigo, te animo a que te tomes tiempo para meditar sobre las verdades en cada una de estas lecturas diarias.  Creo que a medida que lo hagas, vas a ver cómo los viejos hábitos de pensamiento derrotista desaparecen.  Vas a hallar a las adicciones más obstinadas, aniquiladas de manera sobrenatural.  ¡Y vas a encontrar una expectativa confiada de bien para tu futuro y tu destino en Cristo, fortaleciendo tu corazón y creando días maravillosos por delante para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 22 de marzo de 2019

Solo Cree

Medita En
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”  (Juan 3:14–15)
¿Sabes por qué Jesús eligió la cruz?  Él fue a la cruz para que todo aquel que cree en Él pueda recibir el regalo de la vida eterna.
Todo aquel que cree.  Eso es todo lo que necesitas hacer para entrar en la herencia que fue comprada para ti con la sangre del Hijo de Dios.  Cree en ÉL.  Cree en Jesús.  Cree en lo que Él ha hecho por ti en la cruz.  Cree que todos tus pecados le han sido imputados a Él y toda Su justicia te ha sido imputada a ti. (Ver 2 Cor. 5:21)  Cree en el intercambio divino.  Cree en Su amor.  Cree que todos tus pecados ya fueron castigados en la cruz y que por medio de Jesús, tú has recibido los regalos de justicia y vida eterna.
Lee nuevamente Juan 3:15.  Dime, ¿quién califica para ser salvo?  La Palabra de Dios no dice: “Todo aquel que le obedece perfectamente y guarda todos Sus mandamientos”.  Tampoco dice: “Todo aquel que nunca vuelve a fallar”.  Simplemente dice: “Todo aquel que en Él cree”.  Todo aquel que cree en Él no se perderá sino tendrá vida eterna.  ¡La única acción necesaria de tu parte es creer!
Pastor Prince, ¿cómo puede el simple hecho de creer en Jesús hacerme justo?  Debe haber algo más que yo deba hacer para ganarme y merecer el amor de Dios por mí.
No lo pases por alto solo porque suena simple, y no subestimes el poder de creer correctamente.  Cuando tú crees correctamente —cuando crees que tú eres hecho justo por medio de Jesús— terminarás produciendo el fruto de justicia.  El apóstol Pablo se refiere a “el fruto de justicia” en Filipenses 1:11, y especifica que éste es “por medio de Jesucristo”.  Cuando pongas tus ojos en Jesús y solamente en Jesús, como la fuente de tu justicia y perdón, terminarás produciendo los frutos de justicia, santidad y carácter moral.
De hecho, la Biblia nos dice que es cuando nosotros no vemos u olvidamos que hemos sido limpiados de nuestros pecados antiguos, que terminamos careciendo de autocontrol, piedad y amor fraternal. (Ver 2 Pedro 1:5–9)  ¿Puedes ver cómo es que cuando crees correctamente, vas a terminar viviendo correctamente?  ¡Así que haz de Jesús, Su perdón y Su amor, el centro de cada parte de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de marzo de 2019

Pide En Grande

Medita En
“Y todo lo que pidáis en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”  (Juan 14:13)
Quiero comenzar este día dándote este desafío: ¡Pide a Dios cosas grandes!  ¿Qué deseas ver en tu vida —en tu familia, salud, finanzas y carrera?  ¿Qué le pedirías a Dios si supieras sin sombra de dudas que Él es bueno y que Su amor por ti es para siempre?  ¡Pídeselo a Dios!  Jesús vino para que tú pudieras vivir una vida que está marcada no por la escasez, sino por la abundancia; no por la desesperación, sino por la plenitud de Su amor, gozo y paz.
Me gustaría que escribieras en tus notas lo que le pedirías a Dios si supieras que Él escucha tus oraciones.  ¿Cuáles son tus sueños, esperanzas y aspiraciones?  ¿Qué te gustaría ver suceder en tu vida?  ¿Con qué estás luchando hoy?  ¿En qué área de tu vida te gustaría ver el poder de Dios manifestándose?  Escríbelo.  Escríbelo todo.  Escribe lo que quieres ver que suceda con la esperanza bíblica en tu corazón de que Él te escucha y Él proveerá.  Escribe con una alegre, positiva y confiada tu expectativa de bien.
No sólo le pidas a Dios cosas pequeñas.  ¡Pídele cosas grandes!  Por ejemplo, no sólo le pidas un trabajo.  Pídele una posición de influencia.  No solo le pidas que restaure tu salud.  Pídele una vida larga y saludable llena de muchos días buenos.  Extiende tu fe para creer en la bondad de Dios.  Él se complace cuando nuestra fe es grande.  Él no se ofende cuando le pedimos cosas grandes.
¿Harías eso ahora?  Solo toma unos minutos y escribe tus peticiones a Dios —Dios, que es todopoderoso y más poderoso de lo que podemos imaginar.  Dios, que colgó a los planetas en su lugar y habló orden en el mundo.  Dios, quien guió a Su pueblo en una columna de nube durante el día y una columna de fuego en la noche.  Dios, que hizo llover maná del cielo y sacó agua de la roca seca.  Dios, que convirtió agua simple en el mejor vino.  Dios, que hizo que los cojos caminen, los ciegos vean y los sordos oigan.  Dios, que multiplicó cinco panes y dos peces pequeños para alimentar a cinco mil hombres.  Dios, que resucitó a los muertos y conquistó el sepulcro.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince