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jueves, 28 de noviembre de 2019

Escapa De La Prisión


Medita En
Entonces en su angustia clamaron al Señor y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras.  (Salmos 107:13–14)
¿Quién te crees que eres?  ¿Has olvidado todos los errores que has cometido?
Las cosas nunca mejorarán.  Deberías solo aceptar lo que te tocó.
No va a funcionar —¡tú simplemente vas a fallar otra vez!
Nadie te ama.  Tú estás completamente solo
¿Has estado en el extremo receptor de estas palabras de desánimo, acusación y menosprecio?
He visto estas tácticas de engaño, cargadas de juicio y condenación, que el adversario ha usado demasiadas veces.  He visto a muchas personas que tratan de salir de la sombra de su pasado o liberarse de sus adicciones, y terminan sucumbiendo a estas mentiras sobre sí mismos, su identidad, su futuro y su destino.  Como resultado, ellos no pueden ser libres y día tras día, simplemente viven para perpetuar el dolor, los temores y las adicciones a los que están atados.
Ese es el poder de creer lo equivocado.
Creer lo equivocado pone a las personas en una prisión —una prisión donde los reclusos se comportan como si estuvieran presos en una cárcel de máxima seguridad.  Ellos marchan rigurosamente hacia las frías celdas de dudas personales y adicciones.  Se dejan llevar a las mazmorras de las conductas destructivas.  Se han convencido a sí mismos de nunca soñar con un lugar mejor, creyendo que ellos no tienen más remedio que vivir en desesperación, frustración y derrota.
Si eso te describe, es tiempo de que te escapes de la prisión, amigo.  Es hora de que te liberes de la atadura paralizante de todo lo que te ha detenido.  ¿Cómo?  A través de creer lo correcto —la luz que ilumina el camino de la libertad hacia afuera de esta prisión.
Reconoce y cree que Dios no quiere que vivas encarcelado por temores, culpa y adicciones.  Abre tu corazón para creer que Su plan para ti es que vivas con alegría desbordante, con paz que supera el entendimiento y con confianza inquebrantable en lo que Él ha hecho por ti.  A través de la cruz, Jesús ha pagado para que tú tengas Su vida abundante —una vida marcada por Su libertad, Su poder y Sus bendiciones.
¡Es hora de dejar la vida de derrota y caminar en una vida llena de victoria, seguridad y la abundante gracia de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 6 de agosto de 2019

Cree En Él Y Alábale


Medita En
“¡Escúchenme, habitantes de Judá y de Jerusalén! Crean en el Señor su Dios y podrán permanecer firmes. Créanles a Sus profetas y tendrán éxito”. Después de consultar con el pueblo, el rey nombró cantores que caminaran delante del ejército cantando al Señor y alabándolo por Su santo esplendor. Esto es lo que cantaban: “¡Den gracias al Señor; Su fiel amor perdura para siempre!”  (2 Crónicas 20:20–21 NTV)
Hoy quiero que veas dos poderosas claves para ganar las batallas de la vida, de la experiencia del Rey Josafat.  La primera es creer en el Señor y permaneceremos firmes.  La Palabra de Dios nos dice también que creamos las palabras de Sus profetas (los pastores y predicadores que Dios ha puesto en tu vida), ¡y tendremos éxito!  Ese es el poder de creer lo correcto.  No seas miope, ni te dejes atrapar por tus dificultades actuales, correteando como un pollo sin cabeza, tratando de resolver tus problemas con tus propias fuerzas.  Dios no quiere que vivas en un estado permanente de incertidumbre, ansiedad, estrés y temor.  Cuando tú creas lo correcto, vas a experimentar la verdadera esperanza de la Biblia y vas a comenzar a vivir con una cierta expectativa de bien, gozoso y confiado, independientemente de tus circunstancias actuales.
La segunda clave es ir a la batalla cantando alabanzas a Dios.  Esto fue lo que hizo Josafat.  Puede que haya sido una estrategia militar inusual, pero cuando los israelitas comenzaron a cantar y alabar, Dios causó confusión entre los campamentos de los enemigos y ellos se destruyeron entre sí.  Judá no sacó una sola espada ese día, pero la batalla fue ganada.  De hecho, fue ganada antes de que las tropas de Judá llegaran al lugar.
Dios registró deliberadamente para nosotros las palabras con las que el pueblo de Judá lo alabó: “Den gracias al Señor, Su fiel amor perdura para siempre”.  El Salmo 118 comienza y termina con este mismo estribillo —un estribillo tan cercano al corazón de Dios que se destaca de manera muy prominente en muchos momentos clave en la historia de Israel. (Ver 1Crón. 16:7, 34; 2Crón. 7:3)  Amigo, hay algo muy especial en estas dos simples líneas de alabanza.  La palabra para “misericordia” usada aquí es la muy potente palabra hebrea hesed, que habla de la gracia, el amor, las tiernas misericordias y la amorosa bondad de Dios.  No importa cuántas veces tú hayas fallado y te hayas quedado corto, e incluso si los problemas que te rodean son consecuencia de tus propias acciones, ¿te volverías tú al Señor hoy y lo alabarías por Su bondad y Su hesed (Su gracia)?
Cuando te sientas deprimido, abrumado o temeroso, alaba al Señor con estas palabras y mientras lo alabas, Él “establecerá emboscadas” contra todos tus enemigos, problemas, temores, dificultades y adicciones, como lo hizo por Josafat y el pueblo de Judá. (Ver 2Crón. 20:22)  Para el momento en que tú llegues a tu campo de batalla, yo creo que todos tus enemigos habrán caído.  Ni uno solo de tus adversarios escapará porque el Señor Mismo pelea tus batallas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 21 de junio de 2019

Vivir Correctamente Es El Resultado De Creer Correctamente


Medita En
Pues como piensa dentro de sí, así es.  (Proverbios 23:7)
Al predicar la gracia a lo largo de los años, algunas personas me han preguntado esto: “¿No crees que nuestro comportamiento es importante?”  Les digo que nuestro comportamiento es importante, totalmente.  Pero también les digo que nuestro comportamiento como esposos, esposas, padres, estudiantes, empleados e hijos de Dios es el resultado de creer que somos justificados por la fe.  Digo esto una y otra vez, y nunca me cansaré de decirlo: Vivir correctamente es el resultado de creer correctamente.  Hay muchas personas predicando y enfocándose en vivir de la manera correcta.  Para ellos, vivir correctamente consiste en volverse más santos, temer más a Dios, hacer más obras, orar más, leer más la Biblia, servir más en la iglesia o dar más dinero para ayudar a los necesitados.  Pero amigo, cuando nos enfocamos solo en el comportamiento externo, estamos solo tratando con elementos superficiales.
Si bien una fuerte predicación sobre la santidad puede tener un efecto temporal en el comportamiento de las personas, esta no producirá un cambio duradero y permanente.  El cristianismo no se trata de la modificación del comportamiento.  Se trata de la transformación interna del corazón.  Así que, aferrémonos a las buenas enseñanzas que están llenas de Jesús y nuestra justificación por la fe en Él.  ¡Cuando estamos anclados en estos cimientos inquebrantables, nuestro comportamiento exterior se alinea con Su Palabra y comenzamos a producir frutos de justicia!
En caso de que haya algún malentendido, permíteme decirlo claramente en blanco y negro: Yo, Joseph Prince, odio el pecado y el mal vivir.  Como pastor de una iglesia local durante más de dos décadas, he sido testigo de primera mano de los efectos devastadores del pecado.  Éste destruye matrimonios, rompe familias, trae enfermedades y básicamente desgarra a una persona desde adentro hacia afuera.  Estoy del mismo lado que aquellos que predican contra el pecado y enseñan sobre la necesidad de vivir correctamente.  Sin embargo, en lo que difiero es en que yo creo que la solución para detener el pecado no se encuentra en enfocarse en vivir correctamente.  Se encuentra en creer correctamente.
¿Sabías que la Biblia nos dice por qué los creyentes carecen de cualidades para vivir correctamente como el autocontrol, la perseverancia y la bondad con los hermanos?  Dice en 2 Pedro 1:5–9: “… Porque el que carece de estas virtudes es ciego o corto de vista, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados”.  ¡Wow!  Este versículo nos dice esencialmente que la razón por la que alguien no manifiesta estas cualidades de la vida correcta es porque ha olvidado que todos sus pecados han sido perdonados y que es justificado por la fe en Jesús.  Y habiéndolo olvidado, ésto no es algo que esta persona cree y de lo que está consciente, y afecta su comportamiento.
¡Así que comienza a creer lo correcto y vas a vivir de manera correcta!  Si ves que no estás viviendo correctamente algún área particular de tu vida —quizás esté luchando contra una adicción secreta— verifica lo que estás creyendo en esa área.  En algún momento creíste una mentira.  Pero hay buenas noticias: Cuando tú comienzas a ver y a creer que eres justificado en Cristo, cuando comienzas a confesar tu justicia por medio de Jesús en esa área de tu vida, tu rompimiento está a la vuelta de la esquina.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 31 de mayo de 2019

Escuchar Bien Produce Creer Bien


Medita En
Hijo mío, presta atención a lo que te digo. Escucha atentamente mis palabras. No las pierdas de vista. Déjalas llegar hasta lo profundo de tu corazón, pues traen vida a quienes las encuentran y dan salud a todo el cuerpo.  (Proverbios 4:20–22, NTV)
Todos queremos vivir vidas victoriosas, triunfantes.  Y para vivir bien, tenemos que creer bien.
Pero Pastor Prince, ¿cómo comienzo a creer bien?
Escuchar juega una parte muy importante para creer bien.  No podemos creer bien a menos que estemos escuchando lo correcto.  ¡Wow, esto está bueno!  No quiero que te lo pierdas.  No podemos creer bien a menos que estemos escuchando bien.  Yo creo que la mujer con el flujo de sangre que menciona Marcos 5:27-29, comenzó a creer lo correcto cuando comenzó a escuchar lo correcto.  La Palabra de Dios nos dice que “la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo”. (Rom. 10:17, NTV)
Lo que escuchas es vital.  Si tú estás creyendo en Dios por un gran rompimiento en tu vida, presta atención a lo que estás escuchando.  ¿Estás escuchando mensajes que están llenos de las buenas nuevas de Jesús?  Después de escuchar estos mensajes (o leerlos), ¿te sientes lleno de un sentimiento pesado por lo que necesitas hacer?  ¿O estás lleno de un sentimiento que te empodera porque conoces quién es Jesús en tu vida y todo lo que Él ha hecho por ti en la cruz?
De acuerdo con la ley, la mujer con el flujo de sangre era impura, indigna y repudiada.  Si ella hubiera escuchado que Jesús no era diferente a los fariseos religiosos de su época, no habría manera de que ella hubiera tenido una expectativa positiva de bien para su vida.  Bajo la ley, cuando lo impuro toca lo limpio, lo limpio se vuelve impuro.  Pero bajo la gracia de Dios, cuando lo inmundo toca a lo limpio (Jesús), ¡lo inmundo se vuelve limpio!  Esta mujer no profanó a Jesús con su inmundicia cuando extendió su mano y tocó Sus vestiduras.  Por el contrario, ella se infectó con la salud y la plenitud de Jesús, y se volvió completamente plena.  ¡Ah, la belleza y profundidad de la asombrosa gracia de Dios!
¿Qué has estado escuchando acerca de Jesús?  ¿Estás escuchando acerca de un Jesús duro, legalista y religioso que es demandante, áspero e implacable?  ¿O estás escuchando las verdaderas buenas nuevas de Su amor, gracia y misericordia para ti?
El verdadero evangelio de la gracia siempre imparte esperanza y fe para que creamos en Jesús y en Su bondad.  No importa cuánto tiempo hayas estado luchando o cuánto tiempo ha pasado desde que viste algún resultado, quiero animarte a llenar tus oídos, tus ojos y tu mente con las buenas nuevas de Jesús.  Confía en mí, cuando tú inclinas tu oído a mensajes que se tratan completamente de Su gracia, inevitablemente comienzas a tener una expectativa positiva y confiada de bien para tu vida.  Cuando tu corazón está lleno de esperanza por escuchar todas las historias asombrosas de Jesús, como aquella mujer, alcanzas la fe.  ¡Amado, hoy alcanza y recibe de tu amoroso Salvador, tu milagro y tu libertad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince