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viernes, 31 de julio de 2020

¿Has Tomado Tu Descanso De Amor Hoy?


Inspiración de Gracia
Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.  (Juan 15:9)
En tu lugar de trabajo, tú probablemente tomas descansos para tomar café, descanso para almorzar, descansos para el té y definitivamente descansos para ir al baño.  ¿Por qué no hacer lo mismo en tu vida espiritual —tomarte un tiempo libre para los descansos, especialmente los descansos de amor?
¿Qué es un descanso de amor?  Es el tiempo que tomas para disfrutar y alimentarte del amor de Jesús por ti.  En cualquier momento del día, en donde sea que estés, encuentra un lugar tranquilo y aliméntate del amor de Jesús.  Solo siéntate y habla con Él.  Dile: “Gracias, Jesús, por amarme.  No va a pasarme nada que Tú no sepas ya.  Jesús, cuando no pude salvarme a mí mismo, Tú moriste por mí.  Tú renunciaste a Tu vida por mí.  ¡Así que yo sé que no hay nada que Tú no harías por mí!”
Tales descansos de amor son tipificados en el Antiguo Testamento por Aarón el Sumo Sacerdote y sus hijos, comiendo el pecho del animal sacrificado. (Ver Levítico 7:31)  El pecho del animal habla del amor de Jesús.  Hoy, tú eres un sacerdote de Dios. (Ver Apocalipsis 1:6)  Así que, dedica tiempo a alimentarte del amor de Jesús por ti y mírate a ti mismo alimentado, fortalecido y sostenido por Su amor.  Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy.  Esto significa que Su comida está en amarnos.  Él disfruta amándonos y también es “alimentado” por Su amor por nosotros.
Pero no olvides que el pecho fue asado por el fuego (véase Levítico 7:35), lo cual habla del juicio de Dios sobre Jesús mientras Él colgaba de la cruz porque estaba cargando nuestros pecados.  Entonces, mientras te alimentas del amor de Jesús por ti, míralo a Él amándote en la cruz.  Cuando las cosas a tu alrededor no estén yendo bien, no permitas que el diablo te diga: “Si Dios te ama, ¿cómo es que estas cosas te están sucediendo?”  Amigo, interpreta el amor de Dios por ti basándote en la cruz, no en tus circunstancias actuales.
Durante el día, cuando el trabajo sea duro, cuando el ajetreo comience, cuando los problemas se acumulen o cuando el desánimo llegue, ¡simplemente para todo y toma un descanso de amor con Jesús!  Deja que Jesús te ame.  Permítete ser amado por Él.  ¡Recuéstate en Su pecho, permanece en Su amor y sé alimentado por Su amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 8 de abril de 2020

Dios Es Tu Fortaleza


Inspiración de Gracia
Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza.  (Efesios 6:10)
Cuando tú dices: “Señor, yo puedo resolver este problema por mí mismo,” Dios dice: “Está bien, hazlo.”  Pero cuando tú dices: “¡Ayúdame, Señor!  Te necesito.  No puedo hacer esto solo,” Dios dice: “Esta bien, Yo he estado esperando que dijeras eso.  Tú no puedes, pero Yo puedo.  ¡Ahora obsérvarme!”  Así es como Dios es —Él disfruta cuando tú dependes de Él.
Verás, cuando crees que eres fuerte y que no necesitas a Dios, Él no puede ayudarte.  Pero cuando lo necesitas y lo buscas, Él no te deja débil e indefenso.  Él se acerca a ti y se convierte en la fortaleza de tu vida.  Él se convierte en el rompimiento que tú necesitas.
Un miembro de la iglesia que tenía el hábito de fumar se acercó a mí un día y me dijo: “Pastor Prince, por favor ore para que Dios me ayude.  Quiero dejar mi hábito de fumar.”
Yo simplemente le dije: “Tú no puedes, pero Dios puede.”
Él respondió: “Sí, yo sé que no puedo.  Pero con la ayuda de Dios, yo voy a disciplinarme y voy a hacer todo lo posible para dejar ese hábito.”
Yo le dije: “No, tú no puedes, pero Dios puede.”  Le repetí esto varias veces hasta que Él se dio cuenta de que no era su autodisciplina o fuerza de voluntad lo que lo ayudaría a superar su hábito de fumar, sino el poder de Dios.  Él finalmente comprendió que la verdadera liberación de este hábito destructivo no vendría por su propia fortaleza, sino por “[ser] fortalecido en el Señor y en el poder de Su fuerza.”
Cuando volví a verlo unas semanas más tarde, él me dijo: “Pastor Prince, desde ese día, yo ni siquiera intenté dejar de fumar.  Sin embargo cada vez que encendía un cigarrillo, yo le decía a Dios: “Señor, yo no puedo, pero Tú puedes.”  ¡Entonces un día, ese deseo desapareció!  ¡Jesús me liberó completamente de mi esclavitud a la nicotina!  Este hombre experimentó una verdadera liberación, no solo una forma externa de disciplina y fuerza de voluntad.
Así que, cuando tú dices: “Yo puedo hacer algo al respecto,” es porque sigues confiando en tu fortaleza humana.  Pero cuando le dices a Dios: “Yo no puedo, pero tú puedes,” estás aprovechando tu verdadera fuente de fortaleza —Jesús.  ¡Y mientras descansas en Su fuerza, tú vas a ver Su poder manifestándose en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 28 de marzo de 2017

Comienza Tu Día Con Jesús

Bueno es dar gracias al Señor, y cantar alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo; anunciar por la mañana Tu bondad, y Tu fidelidad por las noches.
Salmo 92:1-2

Quiero animarte a comenzar tu día con Jesús.  Practica el estar en Su presencia, se agradecido con Él, encomienda a Él tus planes y confía en Él por Su favor inmerecido, sabiduría y fortaleza para cada día.
Recuerda ser como José en la Biblia.  ¡El Señor estaba con José y él era un hombre de éxito!  Tu éxito no vendrá como consecuencia de que estés informado sobre los últimos virus o que tengas indicios sobre el último desastre.  No, ¡tu éxito vendrá como consecuencia de que estés sintonizado con la presencia de Jesús en tu vida!
También me he dado cuenta de que el último pensamiento antes de irse a dormir es muy importante.  He intentado esto antes y tú puedes intentarlo también: Vete a la cama pensando en Jesús, dando gracias a Dios por este día.  La mayoría de las veces, me despierto sintiéndome rejuvenecido, fortalecido y fresco, incluso si no he dormido muchas horas.
Amado, haz de tu día un sándwich dentro de la presencia de Jesús.  ¡Comienza el día con Él, disfrútalo a Él  durante el día y termina el día con Él en tu mente!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 24 de abril de 2016

Jesús Se Deleita En Que Tú Tomes De Él

Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.
Juan 4:32

Cuando las personas ponen sus demandas sobre ti o hacen que estas dependan de ti, tú resultas estresado, cansado e irritable.  Pero este no es el caso de Jesús.  ¡Cuando las personas toman de Él, Él es fortalecido y renovado!
Después de todo, Jesús es Dios.  Y tú honras a Dios cuando ocupas tu lugar como hombre y dejas que Dios sea Dios, tomando de Él.  Aquel que dijo: “Yo no he venido para ser servido, sino para servir” (Mateo 20:28), ama que tú le permitas ministrarte.
La Biblia nos dice que cuando Jesús llegó a Sicar, Él estaba cansado del camino y descansó junto a un pozo.  Una mujer samaritana pecadora, se acercó al pozo a sacar agua.  Jesús la ministró y ella se retiró llena de gozo por la promesa de agua viva.  Los discípulos regresando con comida para Jesús, lo encontraron ya fortalecido y renovado.  Cuando se preguntaban quién le había dado comida mientras ellos estaban lejos, Él les dijo: “Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.” (Juan 4:1-42)
Hoy, cuando tú tomas de Jesús y le permites ministrarte, para Él es “comida” que lo “renueva” y “fortalece.”
Pero el permitirle a Jesús ministrarnos requiere humildad de nuestra parte.  Para nosotros es un orgullo hacer cosas para el Señor.  Queremos construir nuestros negocios, nuestras familias y nuestros ministerios para Él.  Lo cual es bueno, ¡pero sin Jesús, estamos en bancarrota espiritual!  Nosotros realmente no tenemos nada que dar al Señor y a Su obra.  Lo que necesitamos hacer primero es recibir de Él, porque cuando recibimos libremente de Él, somos capaces de dar libremente. (Mateo 10:8)
Mi amigo, Jesús quiere ministrarte.  No trates de ministrarte a ti mismo.  Eso es orgullo y justicia propia.  Los fariseos de los días de Jesús, quienes sentían que no lo necesitaban y que podían proveer para sí mismos, fueron los primeros que no pudieron recibir de Él.   Así que, trae a Él tus necesidades y dile: “Señor, yo necesito tomar de Ti.  Presento mis necesidades ante Ti.  Minístrame y cubre mis necesidades.  Yo no puedo, pero Tú puedes.  Gracias Señor.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Necesitamos primero recibir de Jesús antes de ser capaces de dar libremente.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Permite Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia

No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Hebreos 13:9

Dios no quiere que tu corazón esté lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere que tu corazón esté en reposo, fortalecido por Su gracia para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la plena confianza de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, Su sanidad, Su protección y Su provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley (Deuteronomio 28:1-2).  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados” (Hebreos 8:12).
Así que, deja que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutas Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento Del Día


Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida debido a la obediencia perfecta de Jesús.


sábado, 28 de marzo de 2015

Jesús Se Deleita En Que Tú Tomes De Él

Juan 4:32
Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.
Cuando las personas ponen sus demandas sobre ti o hacen que dependan de ti , tú resultas estresado, cansado e irritable.  Pero este no es el caso de Jesús.  ¡Cuando las personas toman de Él, Él es fortalecido y renovado!
Después de todo, Jesús es Dios.  Y tú honras a Dios cuando ocupas tu lugar como hombre y dejas que Dios sea Dios tomando de Él.  Aquel que dijo: “Yo no he venido para ser servido, sino para servir” (Mareo 20:28), ama cuando tú le permites ministrarte.
La Biblia nos dice que cuando Jesús llegó a Sicar, Él estaba cansado del camino y descansó junto a un pozo.  Una mujer samaritana pecadora, se acercó al pozo a sacar agua.  Jesús la ministró y ella se retiró llena de gozo por la promesa de agua viva.  Los discípulos regresando con comida para Jesús, lo encontraron ya fortalecido y renovado.  Cuando se preguntaban quién le había dado comida mientras ellos estaban lejos, Él les dijo: “Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis” (Juan 4:1-42).
Hoy, cuando tú tomas de Jesús y le permites ministrarte, para Él es “comida” que lo “renueva” y “fortalece”.
Pero el permitirle a Jesús ministrarnos requiere humildad de nuestra parte.  Para nosotros es un orgullo hacer cosas para el Señor.  Queremos construir nuestros negocios, nuestras familias y nuestros ministerios para Él.  Lo cual es bueno, ¡pero sin Jesús, estamos en bancarrota espiritual!  Nosotros realmente no tenemos nada que dar al Señor y a Su obra.  Lo que necesitamos hacer primero es recibir de Él, porque cuando recibimos libremente de Él, somos capaces de dar libremente (Mateo 10:8).
Mi amigo, Jesús quiere ministrarte.  No trates de ministrarte a ti mismo.  Eso es orgullo y justicia propia.  Los fariseos de los días de Jesús, quienes sentían que no lo necesitaban y que podían proveer para sí mismos, fueron los primeros que no pudieron recibir de Él.   Así que trae a Él tus necesidades y dile: “Señor, yo necesito tomar de Ti.  Presento mis necesidades ante Ti.  Ministrame y cubre mis necesidades.  Yo no puedo, pero Tú puedes.  Gracias Señor.”
Pensamiento Del Día

Necesitamos primero recibir de Jesús antes de ser capaces de dar libremente.


jueves, 22 de enero de 2015

Deja Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia

Hebreos 13:9

No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Dios no quiere a tu corazón lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere a tu corazón en reposo, fortalecido por Su gracia para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la plena confianza de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, sanidad, protección y provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley (Deuteronomio 28:1-2).  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados” (Hebreos 8:12).
Así que, deja que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutas Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!

Pensamiento Del Día

Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida debido a la obediencia perfecta de Jesús.


viernes, 1 de marzo de 2013

Empiece Su Día Con Jesús


Medite En

Bueno es dar gracias al Señor, y cantar alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo;  anunciar por la mañana Tu bondad, y Tu fidelidad por las noches.
Salmo 92:1-2

Quiero animarle a que empiece su día con Jesús.  Practique el estar en Su presencia, sea agradecido con Él, encomiende a Él sus planes y confíe en Él por Su favor inmerecido, sabiduría y fortaleza para el día.
Recuerde ser como José en la Biblia.  El Señor estaba con José y él era un hombre de éxito!  Su éxito no viene como consecuencia de que usted esté informado sobre los últimos virus o que tenga indicios sobre el último desastre.  No, su éxito vendrá como consecuencia de que usted esté sintonizado con la presencia de Jesús en su vida!
También me he dado cuenta de que el último pensamiento antes de irse a dormir es muy importante.  He intentado esto antes y usted puede intentarlo también: Vayase a la cama pensando en Jesús, dando gracias a Dios por ese día.  La mayoría de las veces, me despierto sintiéndome rejuvenecido, fortalecido y fresco, incluso si no he dormido muchas horas.
Amado, haga de su día un sándwich dentro de la presencia de Jesús.  Comience el día con Él, disfrútelo a Él  durante el día y termine el día con Él en su mente!

Bendiciones,
Joseph Prince


domingo, 18 de noviembre de 2012

Tome De Dios



Medite En

… el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir...
Marcos 10:45


Dios quiere hacer maravillas y realizar milagros en su vida. A Él le encanta hacer el bien a Su pueblo. Le encanta usar Su poder por amor a Su pueblo. Es por eso que Él quiere que tome y “use” Su bondad. La fe no es más que –y lo digo con reverencia– ver y usar la bondad de Dios. A Él le gusta ser usado porque Él “no vino para ser servido, sino para servir”.
Solo vea cómo Jesús ministró a la gente. Cuando la mujer con el flujo de sangre que usó Su poder, a Él le complació. Él no quiso retirarse hasta poder hablar con esta mujer que le había tocado (Marcos 5:25-34). Cuando Él estaba fatigado y cansado junto al pozo de Jacob, una mujer de Samaria vino a sacar agua, y terminó tomando de Él –tras Su invitación. Él fue hasta fortalecido y rejuvenecido mientras la ministraba y le daba el agua de vida (Juan 4:5-34).
Amado, el amor de Dios está en espera de que usted lo use. Dios quiere ser su pan de vida. Él quiere ser su agua de vida. El pan y el agua no tienen ningún beneficio para usted si usted no los consume. Así que aliméntese de Él. Bébalo a Él. Dependa de Él para todo lo que necesite en la vida. A Él le encanta cuando usted le busca y le permite realizar maravillas en su vida!  

Bendiciones,
Joseph Prince 


Marcos 5:25-34  “25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? 31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”.

Juan 4:5-34  “5 Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. 9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. 27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. 31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. 32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. 33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? 34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”.