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miércoles, 17 de febrero de 2016

Permite Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia

No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Hebreos 13:9

Dios no quiere que tu corazón esté lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere que tu corazón esté en reposo, fortalecido por Su gracia para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la plena confianza de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, Su sanidad, Su protección y Su provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley (Deuteronomio 28:1-2).  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados” (Hebreos 8:12).
Así que, deja que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutas Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento Del Día


Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida debido a la obediencia perfecta de Jesús.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Reposadamente Productivo



Medite En

Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar. Tomad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera.
Mateo 11:28-30


Cuando lees acerca de Jesús en los Evangelios, vas a encontrar que Él era muy activo.  Él predicaba, enseñaba, sanaba a los enfermos, levantaba a los muertos, echaba fuera demonios y lidiaba sabiamente con los astutos fariseos.  Sin embargo, aun haciendo todas estas cosas, Jesús siempre andaba en reposo.  Él nunca estaba preocupado, estresado o desesperado.

Cuando Él y Sus discípulos estaban en un barco, en ruta hacia el país de los gadarenos, una fuerte tormenta se levantó.  Los discípulos entraron en pánico, creyendo que el barco iba a hundirlos a todos en una sepultura de agua.  Pero ¿qué estaba haciendo Jesús?  ¡Él estaba profundamente dormido! El viento impetuoso, el azote violento de las olas y el mover del barco no lo despertaron –solamente el clamor de Sus discípulos lo hizo.  ¿Qué hizo Él luego?  Él reprendió a la tormenta y trajo perfecta paz!

Cuando llegaron a su destino, un feroz muchacho, seriamente poseído por demonios, salió de entre los sepulcros y se encontró con Jesús.  Sus discípulos, que estaban con Él en el barco, de repente ya no estaban cerca de Él.  Pero Jesús, relajado como siempre, se mantuvo firme y con una palabra –“Id”– mandó a los demonios fuera (Mateo 8:32).  Él trajo paz al muchacho, restauró una mente sana en Él y le dio plenitud. 

Mi amigo, este Jesús, que anda en reposo y aun así es muy efectivo, vive en ti.  Míralo a Él y sé unido en yugo a Él.  Pídele que te dirija y te guíe cada día.  Fluye con Él y vas a encontrar un descanso interior y una paz que te dará la capacidad de ser efectivo y fructífero en donde quiera que estés!

Bendiciones,
Joseph Prince


Mateo 8:32  “Entonces El les dijo: ¡Id! Y ellos salieron y entraron en los cerdos; y he aquí que la piara entera se precipitó por un despeñadero al mar, y perecieron en las aguas.”