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domingo, 12 de julio de 2020

Derribado Pero No Acabado


Inspiración de Gracia
Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.  (2 Corintios 4:8-9)
Antes de que fueras cristiano, cuando algo triste o malo te sucedía, tú llorabas hasta que no te quedaban lágrimas.  Tu corazón se había roto en mil pedazos y eso te hacía sentir atrapado, deprimido y completamente derrotado.
Pero después de convertirte en cristiano, cuando algo malo te sucede, puede ser que aún llores, pero por dentro te sientes reconfortado.  Estás triste por fuera, pero tu corazón no está pesado.  No entiendes por qué, pero en lo profundo de ti hay algo que te levanta.  ¡Ese algo triunfante, que está surgiendo desde tu interior, es la vida de Cristo en ti!
Tú no puedes estar completamente angustiado porque Cristo en ti es el Príncipe de Paz (ver Isaías 9:6), quien te dice: “La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27)
Sí, puede que estés en una mala situación y que te encuentres en un momento difícil, pero Cristo en ti es el camino, la verdad y la vida (ver Juan 14:6), y Él te dice: “Todo va a estar bien.  Yo te daré una salida.”
Tú sabes que no estás derrotado porque Cristo en ti es tu victoria (ver 1 Corintios 15:57) y Él te dice: “Tú no estás luchando por la victoria, estás luchando desde la victoria porque tú ya tienes la victoria en Mí.”
Antes de que conocieras a Cristo, cuando estabas deprimido, estabas acabado.  Pero ahora, cuando estás deprimido, tú no estás acabado porque Cristo en ti es la esperanza de gloria. (Ver Colosenses 1:27)  “Esperanza” en la Biblia significa una expectativa definitiva y positiva de lo bueno.
¡Así que Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de un matrimonio glorioso!  ¡Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de una familia gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva definitiva de una salud gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva definitiva de una vida gloriosa!
Amigo, Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de todas las glorias de Dios reveladas para ti.  ¡Ninguna mala circunstancia en la que te encuentres puede causar que Dios te destruya o te abandone!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 3 de junio de 2020

Por Nada Estés Afanoso


Inspiración de Gracia
Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.  (Filipenses 4:6-7)
Cuando nos enfrentamos a una dificultad o crisis, nuestra tendencia es ponernos ansiosos al respecto.  Pero Dios no quiere que reaccionemos de esta manera.  Él no quiere que estemos ansiosos por nada.  En cambio, cualquiera que sea el problema, Él quiere que nosotros vayamos a Él en oración y súplica, diciéndole lo que necesitamos y agradeciéndole por Su respuesta.  Cuando hacemos eso, Su paz, que sobrepasa todo entendimiento, protegerá nuestros corazones y nuestras mentes de todas las preocupaciones, ansiedades y temores.
“Pastor Prince, para usted es fácil decir: ‘Por nada estés afanoso.’  Intente vivir con mi esposo por un día.  Intente disciplinar a este adolescente rebelde que tengo.  ¡Mire el saldo en mi cuenta de banco!  ¿Cómo puedo no estar afanoso?”
¡Espera!  No soy yo quien dijo: “Por nada estés afanoso.”  El apóstol Pablo lo dijo.  Sin embargo, no fue él —él fue inspirado por el Espíritu Santo.  Y cuando Pablo escribió eso, él estaba preso bajo arresto domiciliario en Roma.  Él había sido enviado a Roma porque había apelado a César con respecto a su sentencia de muerte.  Los judíos en Jerusalén querían que lo mataran. (Ver Hechos 28:16–20)
Aún así, en esas condiciones difíciles, él escribió estas palabras: “Por nada estés afanoso, antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.”
Amigo, si tú estás afanoso o preocupado por algo, recuerda esas palabras.  Digamos que estás afanoso por una gran deuda.  Ve al Señor y ora: “Señor Jesús, ya no quiero estar afanoso por este problema.  Te lo entrego a Ti y pido por la cancelación sobrenatural de esta deuda.  Ésta, está ahora bajo tu cuidado.  Tú estás a cargo.  Te doy gracias por hacerte cargo de ella.”
Dios es fiel a Su palabra.  Mientras tú haces esta oración y echas tu ansiedad sobre Él, vas a hallar que Su paz tranquiliza tu corazón y tu mente con reposo.  Así que, no estés afanoso por nada —¡deja que Aquel con quien nada es imposible se haga cargo de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 26 de febrero de 2020

Convéncete A Ti Mismo, No A Dios


Inspiración de Gracia
Porque decía: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  (Marcos 5:28)
En medio de una multitud que lo acosaba, Jesús fue tocado por mucha gente ese día (ver Marcos 5:31), pero solo el toque de una mujer sacó una respuesta Suya.  Y ese toque provocó sanidad instantánea en el cuerpo de ella, liberándola de una enfermedad que la había acosado durante 12 años.
¿Quieres saber cómo tocar a Dios y recibir el milagro que necesitas?
Cuando la mujer escuchó que Jesús venía a su pueblo, se dijo a sí misma: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  En su camino para ver a Jesús, ella probablemente se dijo a sí misma muchas veces: “Si logro tocar Sus ropas, seré sanada.  Voy a ser sanada.”  No sabemos cuánto tiempo ella se estuvo diciéndose esto a sí misma, pero ella estaba convencida de que Jesús la sanaría.
Si tú estás enfermo, convéncete a ti mismo de que Jesús es tu sanador y que por Sus llagas ya has sido sanado.  No necesitas convencer a Dios.  ¡No es Él quien necesita ser persuadido, Su bendición ya está en ti!  Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios ya te ha dado tu milagro.  Esa es la razón para que tú confieses Su Palabra —para convencerte a ti mismo, no a Dios; para persuadir tu corazón, no el Suyo.
Algunas personas confiesan su fe a otras para convencer a Dios indirectamente.  Por ejemplo, si están creyendo en Dios por sanidad, ellos les dicen a sus amigos: “Estoy creyendo en Dios por sanidad.”  En realidad, ellos están tratando de convencer o persuadir a Dios para que los sane.  Le están diciendo a Dios: “Le he dicho a mucha gente lo que estoy creyendo que Tú vas a hacer.  Sería muy vergonzoso si Tú no haces que suceda.”  Su confesión procede de la incredulidad y la están usando para manipular a Dios.
Está bien decirle a otros si quieres hacerlo, así ellos pueden unirse en fe contigo, por tu milagro.  Pero no lo hagas para demostrar tu fe a Dios y convencerlo.  Tú solo necesitas convencerte a ti mismo de que Dios te ama y que se deleita en bendecirte.  Solo di para ti mismo: “Por Sus llagas yo he sido sanado.  Yo no tendré falta de nada.  ¡Yo soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!”  Y deja que Dios se haga cargo del resto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 13 de diciembre de 2018

Perdona Y Deja Que Dios Haga El Resto


Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.
Efesios 4:32
A las personas les gusta decir: “Yo perdono, pero no olvido.”  ¿Lo has escuchado antes?  Ahora, en primer lugar, en ninguna parte de la Biblia Dios te dice que perdones y luego olvides.  ¡Eso no está en la Biblia!  El diablo ha estado agregando algo aquí para hacer de esto, una carga molesta.
Dios sólo nos dice que perdonemos porque en Cristo, Él nos ha perdonado una deuda que no podemos pagar.  Cuando hacemos esto, nos hacemos a nosotros mismos un favor, ¡porque albergar amargura y falta de perdón a veces puede destruir nuestra salud!
Así que, perdona, ¡y deja que Dios se encargue del resto!  Cuando tú realmente perdonas, a veces, Él te hace olvidar.  Pero a veces, tú todavía recuerdas el incidente porque fue una cosa importante en tu vida.  Sin embargo, cuando ves hacia atrás por ello, el dolor ya no está allí.  El aguijón se ha ido y tú ya no estás amargado.
José había perdonado a sus hermanos antes de que ellos vinieran y se postraran ante él.  Él recordó lo que ellos le hicieron, pero no lo recordó con amargura. (Génesis 50:15-21)  Así que, tú puedes recordar el incidente, pero la amargura se habrá ido porque tú pusiste la cruz en el cuadro  —“Dios me perdonó en Cristo.  Papá, te perdono.  Mamá, te perdono.  Primo, te perdono.”
Cuando tú perdonas, perdonas por fe, no por tus sentimientos.  Andamos por fe y no por sentimientos. (2 Corintios 5:7)  Algunas personas están esperando tener el sentimiento —“Padre, yo estoy esperando que la emoción correcta venga a mí para perdonar a esa persona.”  ¡Esa “emoción correcta"  puede no llegar nunca!
No seas de esos, perdona por fe, y hazlo de una vez por todas.  Pasa tiempo en oración.  Saca tu diario y escribe en él: “Padre, traigo a esta persona delante de ti.  Tú sabes lo que me hizo.  Padre, así como Tú me perdonaste por medio de la cruz de Jesús, a pesar de que yo no lo merecía, por fe, yo perdono ahora a esta persona y dejó que mi enojo contra él, se vaya en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Una vez que perdonas por fe, vas a ver el aguijón de la amargura eliminado de tu corazón. Tú vas a experimentar la paz y la alegría de Dios llenando tu mente, ¡y vas a ver una mayor medida de plenitud en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de octubre de 2018

Permanece Firme En La Fe


Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.  Pero resistidle firmes en la fe...
1 Pedro 5:8-9
Cuando yo era un adolescente, me enseñaron que si yo quería resistir al diablo, tenía que reprenderle.  Así que, cuando un mal pensamiento venía a mi mente, o yo era tentado, me hallaba a mí mismo diciendo: “¡Te resisto diablo en el nombre de Jesús!  ¡Te ato, diablo!  ¡Vete lejos de mí, diablo!  ¡Te reprendo en el nombre de Jesús!”
Esto siguió así, hasta que Dios me mostró un día que aunque yo había “resistido” al diablo, ¡yo había pasado más tiempo hablando con él, que con Dios!  Yo estaba viviendo más consciente del diablo, que de Dios, a lo largo del día.
Revisé la Palabra de Dios y me di cuenta de que resistimos al diablo, no al enfocarnos en resistirle, sino al ser establecidos en la fe de que hemos sido hechos justos ante Dios por medio de la sangre de Jesús, al creer que somos la justicia de Dios en Cristo.  (2 Corintios 5:21)
Si, el diablo continuará recordándote tus errores, tus faltas y tus pecados.  Y te dirá que a causa de esas cosas, tú no puedes recibir tu sanidad, que tienes que pagar por tus errores, o que algo malo le sucederá a tu familia.  Él te acusará, te condenará y tratará de persuadir tu corazón para creer que él puede hacerte cosas malas.
Pero la verdad es que el diablo no puede imponer nada en tu vida, si no ha persuadido tu corazón.  Y tu corazón no puede ser persuadido si está “firme en la fe”, si está establecido en la justicia.  Dios dice que una vez tú estás establecido en justicia, “Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti”.  (Isaías 54:14)
Así que, ahora que mi corazón está establecido en justicia, yo puedo declarar con confianza: “Si, puede que yo tenga esos problemas en mi vida, pero yo no soy culpable a los ojos de Dios.  A los ojos de Dios yo soy justificado por fe, a causa de lo que Cristo ha hecho.  ¡Yo soy justo por la sangre de Cristo!”  Mi amigo, ¡así es como resistimos al diablo y nos convertimos en indevorables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 12 de agosto de 2018

¡Déjala Ir!


… No te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque Yo, el Señor, Soy tu sanador.
Éxodo 15:26
Después de cruzar el Mar Rojo, los hijos de Israel llegaron a un lugar llamado Mara.  Las aguas ahí eran amargas.  Es por eso que el lugar se llamaba Mara, que significa “amargo”.  Los israelitas no pudieron tomar nada de esa agua, así que el Señor convirtió las aguas amargas en dulces. (Éxodo 15:23-25)  Luego, Él sacó el tema de las enfermedades de Egipto, y por primera vez, se reveló a Sí Mismo a Su pueblo como “el Señor, tu sanador”.
¿Por qué el Señor de repente mencionó las enfermedades del mundo (en la Biblia, Egipto representa al mundo), en un lugar llamado “amargo”?  ¿Qué tienen que ver las enfermedades con las aguas amargas?  Yo creo que es porque Él quiere que Su pueblo sepa que la causa mayor de las enfermedades en sus cuerpos, ¡es albergar amargura y resentimiento!
Hace algunos años, una dama me compartió sobre su hermana que había muerto de cáncer a temprana edad.  Ella me dijo: “Pastor Prince, unos años antes de que ella falleciera, pasó por un proceso de divorcio muy amargo.  Ella tenía mucha amargura contra su ex–esposo.”  Luego, me preguntó: “¿Existe relación entre la amargura y el cáncer?”
He estudiado el tema de sanidad durante muchos años.  He leído muchos libros.  He escuchado muchos sermones y me he sentado bajo la cobertura de varios ministerios de sanidad.  Todos ellos dicen la misma cosa: Si tú tienes falta de perdón en tu corazón durante mucho tiempo, esa falta de perdón algunas veces puede convertirse en enfermedades en tu cuerpo.
Así que, si tú has estado amargado por algo o por alguien, ¡es tiempo de dejarlo ir!  Tu salud, gozo y vida, son muy importantes.  Si ya estás enfermo y sabes que la amargura tiene algo que ver con eso, ¡déjala ir!  Mira a Jesús como tu sanador.  Él está contigo hoy en tu lugar de amargura y te está diciendo: “Hijo mío, Yo puedo convertir tus aguas amargas en dulces.  Yo Soy el Señor, tu sanador.”
Mi amigo, ¡deja ir todo y permite que Jesús sane no solo tus enfermedades, sino también tu corazón lastimado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 4 de agosto de 2018

¿Leíste Las Buenas Nuevas Hoy?


… Buscad primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
Dios no quiere que lo primero que hagas en las mañanas sea tomar el periódico y leas todas las malas noticias del mundo.  Él sabe que si haces eso, tu corazón va a estar lleno de preocupación, ansiedad, e incluso temor.
Esto le sucedió a una madre que leyó en el periódico que los niños de China que estudiaban en nuestras escuelas locales, se estaban convirtiendo en los estudiantes más destacados.  Ella escribió a la prensa, expresando su preocupación acerca de la dura competencia que su hijo tendría que enfrentar contra esos estudiantes, incluso para optar a los mejores trabajos de Singapur, en el futuro.
Cuando tú estás todo el tiempo leyendo los periódicos, revistas, revistas médicas, reportes económicos, viendo películas o navegando en Internet, estás tomando tu “alimento” de esas fuentes, en vez de tomarlo de la Palabra de Dios.  Ahora,  no es que yo esté en contra de esas cosas.  Pero si tú te alimentas constantemente solo de las cosas terrenales que no pueden satisfacerte, vas a llenar tu corazón y tu mente con preocupaciones y temores.
Jesús no quiere que tú te la pases preocupado por tu vida —que vas a comer, tomar o usar— ya que estas son las cosas que los gentiles (las personas del mundo), buscan.  Él dice que tu Padre celestial conoce bien que tú necesitas esas cosas. (Mateo 6:31-32)
Es por eso que Él te promete que si tú buscas primero Su reino y Su justicia, todas esas cosas que el mundo busca, te serán añadidas.  No solo te serán dadas, te serán añadidas, lo que significa superior en cantidad y calidad.
Si estás enfrentando escasez, no persigas los bienes materiales.  Persigue a Dios, tu proveedor.  Si estás enfermo, no persigas la “cura”.  Persigue a Dios, tu sanador.
Mi amigo, al iniciar el día no tomes el periódico, ni llames a tus amistades para hablar sobre las malas noticias más recientes.  En vez de eso, toma tu Biblia y lee todas las buenas nuevas que Dios tiene para ti, este día.  Así como tú busques primero el reino de Dios y Su justicia, todas las cosas tras las cuales el mundo corre, ¡te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 30 de mayo de 2018

La Cláusula Que Hace Que Todo Suceda


Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.
Hebreos 8:12
Nosotros ya no estamos bajo el antiguo pacto.  Ahora estamos bajo el nuevo pacto.  Y en este nuevo pacto, Dios dice que Él  hará tres cosas por nosotros:
  1.    Nos guiará — “Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones.” (Hebreos 8:10)  Estas son las leyes de la fe, el amor y la libertad, para dirigirte en todo lo que hagas.  Es una forma espontánea, dinámica, activa, e íntima de ser guiado por Dios.
  2.    Hará milagros para nosotros — “Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.” (Hebreos 8:10)  La frase “Yo seré su Dios” denota a un Dios hacedor de milagros.  Así que, si tú estás enfermo y Dios te dice: “Yo seré tu Dios,” ¡prepárate para sanar!  Si tienes escasez y Dios te dice: “Yo seré tu Dios,” ¡prepárate para Su provisión! 
  3.       Hará que le conozcamos sin esfuerzo — “… todos Me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.” (Hebreos 8:11)  La palabra griega usada aquí para “conocerán” es eido.  Esto significa conocer intuitivamente, sin esfuerzo.  Lo que significa que tú conocerás a Dios fácilmente.

¿Quieres experimentar hoy todas estas bendiciones en tu vida?
“Por supuesto Pastor Prince, yo quiero ser guiado por Dios.  Quiero que Él obre milagros en mi vida.  Quiero conocerle a Él íntimamente sin esfuerzos ni agotamiento.”
Entonces, tú necesitas saber la cláusula que hace que todo esto suceda: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.”  Las palabras “nunca más” en el griego, tienen un sentido de negativa doble.  Así que, Dios está diciendo: “¡Yo nunca, de ninguna manera, me acordaré de tus pecados!”
Amado, mientras más creas esto en tu corazón, más vas a ver esas bendiciones cumpliéndose en tu vida.  Cuando te das cuenta de lo mucho que Dios te ha perdonado y que ya no se acuerda de tus pecados, vas a conocerlo, vas a conocer Sus caminos y Su voluntad para ti íntimamente e intuitivamente, sin esfuerzo.
Así que, ¡cree con tu corazón hoy, la cláusula de la que todas estas bendiciones dependen, y prepárate para milagros y esperanzas cumplidas en los días por venir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué Hay En Tu Corazón?


… Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones…
Hebreos 8:10
Muchos de nosotros hemos sido enseñados que no podemos confiar en nuestros corazones.  Citamos versículos como: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio…” (Jeremías 17:9), desconociendo que Jeremías se estaba refiriendo al hombre que no ha reconocido a Jesús como su Señor y Salvador.
He tenido personas que vienen a decirme: “Pastor Prince, no sé qué debería hacer con mi vida.”
¿Qué es lo que hay en tu corazón?”  Le pregunté a uno de ellos.
“Me encantaría trabajar con niños.”
“¡Entonces trabaja con niños!”
“Pero estoy esperando a que el Señor me diga que haga eso.”
“Bueno, Él ha puesto el deseo en ti, ¡así que ve y trabaja con niños!”
“Pero el deseo viene de mi corazón.  ¿Cómo puedo saber si éste es de Dios?”
Mi amigo, una vez que eres salvo, tú tienes un corazón totalmente nuevo (Ezequiel 36:26), y puedes confiar en los impulsos de tu corazón porque Dios habita en ti y Él te dirige desde tu interior.  Y no te preocupes porque Sus impulsos nunca van a contradecir Su Palabra.  Estos van a dirigirte al buen éxito.
A menudo te encuentras con que cuando sigues tus impulsos internos, es realmente Dios quien ha puesto esos deseos en tu mente y los ha escrito en tu corazón.  Recuerdo años atrás cuando me acerqué a uno de los líderes de nuestra iglesia y le dije: “Yo realmente pienso que tú has sido llamado para ser pastor a tiempo completo.”  Resultó que esto era una confirmación de lo que él realmente sabía en su interior.  Ves, Dios ya había estado dirigiéndolo desde su interior.   Hoy, él es uno de nuestros pastores a tiempo completo. 
Si tú disfrutas algo y deseas hacerlo, entonces, ¡ve por ello!  Ve con la corriente.  Dios Mismo dice que Él va a guiarnos desde nuestro interior.  No dudemos de Él.  Y no te preocupes por los resultados.  Tu parte es solo seguir la corriente.  ¡La parte de Dios es obrar en ti tanto el querer como el hacer!  (Filipenses 2:13)
Amado, debido a que Dios te ha dado un corazón nuevo, Él va a escribir Sus deseos en él.  Y mientras tú cumplas estos deseos, vas a dar fruto, y no vas a marchitarte y morir.  ¡Todo lo que hagas va a ser prosperado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 30 de enero de 2018

Vive Invicto De Frente A La Adversidad

‘Pues Yo sé los planes que tengo para ustedes,’ dice el Señor.  ‘Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Jeremías 29:11
¿Cómo estás iniciando el 2018?  ¿Te sientes entusiasmado con el potencial de un nuevo comienzo?  ¿O sientes miedo, miedo de repetir los mismos errores del año pasado, miedo de volver a caer en problemas que te resultan muy familiares?
Mi amigo, si te sientes atrapado por lo que sucedió en tu pasado, quiero decirte hoy que tu pasado no tiene que determinar tu futuro.  En Su Palabra, el Señor te ofrece la promesa de un nuevo comienzo: “‘Pues Yo sé los planes que tengo para ustedes,’ dice el Señor. ‘Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.’” (Jeremías 29:11, NTV)
En el hebreo original, la palabra “esperanza” también significa “expectativa.”  Amado, Dios quiere que tú veas tu futuro, que veas hacia 2018 y tengas una expectativa del bien por venir, debido a Su plan para tu vida.
Así que, deja de creer que este año tú aún vas a enfrentar los mismos problemas que siempre tuviste.  Comienza a declarar: “El Señor me ha prometido un futuro brillante.  Yo recibo todas las cosas buenas que Él ha planeado para mi.  Éste será el mejor año que he vivido hasta ahora!”
A medida que llenas tu corazón con Sus promesas de gracia y bendición que se encuentran en Su Palabra, ¡vas a descubrirte dejando el pasado atrás y caminando hacia el futuro que Él tiene para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince




miércoles, 6 de diciembre de 2017

Dirígete A Las Alturas

Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Isaías 40:31
Un granjero trató de criar a un aguilucho entre algunos pollos.  Al aguilucho se le enseñó a correr como un pollo y a rascar la tierra como un pollo.  En vez de volar, se le enseñó a mirar siempre hacia abajo y a huir de las serpientes como pollo asustado.  Pero cada vez que hacía estas cosas, sabía en su corazón que algo andaba mal.  Un día, miró hacia arriba y vio a un águila volando majestuosamente, alto en el cielo y con una serpiente entre sus garras.  El águila dio un fuerte chillido que resonó profundamente dentro del corazón del aguilucho.
Cada vez que el aguilucho veía al águila, sabía en su corazón que estaba viendo su verdadera naturaleza.  Trató de decirle a los pollos al respecto, pero los pollos sólo dijeron: “¡Deja de soñar!  Eres un pollo.  Nosotros, los pollos estamos ligados a la tierra.  No volamos.  ¡Y nos aterrorizan las serpientes!”  Pero cuanto más el aguilucho veía al águila, más veía su verdadero destino.  La visión y el llamado del águila eventualmente capturaron su corazón, así que finalmente, fue capaz de silenciar las voces de incredulidad, deshacerse de su mentalidad ligada a la tierra, ¡y despegar hacia el cielo para vivir en las alturas la vida de un águila!
Mi amigo, Dios nos llama águilas, y nos llama a vivir la vida en las alturas con Él.  Cuando tú naciste de nuevo como hijo de Dios, todo lo necesario para el éxito, para ser cabeza y no cola, para estar por encima siempre y no debajo, y para vivir la vida victoriosa, fue dado a luz en ti.  Permanece visualizando y meditando sobre tu verdadera identidad en Cristo –un amado, justificado hijo de Dios destinado a levantarse y reinar en la vida.  Cuanto más sujetes esto en tu corazón, más serás capaz de silenciar las voces que tratan de mantenerte en el suelo y derrotado, ¡y vivir la vida en las alturas! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 16 de julio de 2017

Que No Se Preocupe Tu Corazón

La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Juan 14:27


Probablemente has leído artículos de salud que dicen que la causa de muchas enfermedades hoy en día es el estrés. El estrés puede producir toda clase de desbalances en tu cuerpo.  Puede hacer que envejezcas prematuramente, generarte sarpullidos, causarte dolores gástricos e incluso dificultar la fertilidad.  En pocas palabras, ¡el estrés mata!
Amado, es estrés no viene de Dios.  ¡La paz si!  Jesús dijo: “La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”  Observa la segunda declaración de Jesús.  Él dice que si tú quieres caminar en Su paz, entonces no permitas que tu corazón se preocupe, ni tenga miedo.
Ahora, tú logras esto al no alimentarte de información negativa que preocupa o acarrea miedo a tu corazón.  Si tu doctor te ha dado un diagnóstico negativo, no permanezcas pensando en éste.  Medita en el hecho de que por las llagas de Jesús tú has sido sanado.  Si las noticias en televisión te están haciendo preocuparte sobre la situación económica y tu estabilidad laboral, no te mantengas viéndolas.  Medita en el hecho de que Dios suplirá todo lo que te falta conforme a Sus riquezas en gloria por medio de Cristo Jesús.
Amado, no permitas que tu corazón se preocupe.  ¡Más bien, deja que se fortalezca y se establezca en el amor y las maravillosas promesas de Dios para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 14 de mayo de 2017

A Él Le Importa Tu Mente

Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.
Isaías 26:3

Los doctores nos dicen que muchas de las enfermedades que afectan nuestros cuerpos son psicosomáticas, lo que significa que son resultado del estrés mental o emocional al que nos sometemos.
Quizás fuiste abusado o emocionalmente herido por alguien en quien confiabas.  Tal vez aún te sientas enojado y herido cuando piensas en ello.  Amado, quiero animarte a que comiences a involucrar a Jesús.  Él es tu respuesta.  Mira al Señor sosteniéndote, sanando tus heridas con gentileza.  Obsérvalo a Él restaurándote, poniendo coraje en tu corazón y llevándose lejos todo sentimiento de vergüenza y de culpa.
En la cruz, Jesús tomó sobre Si Mismo el amargo aguijón de cada una de tus frustraciones, heridas y dolores emocionales cuando Él usó la corona de espinas en tu lugar. (Juan 19:2)  Él lo hizo para que tú puedas ser libre de temores, depresión y estrés. 
Este día, trae al Señor a cada situación de estrés en vez de aceptarla para que se acumule y afecte tu salud.  Deja que Jesús te llene hasta saturar tu corazón y tu mente con Su paz y descanso.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince