recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta tu sanador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tu sanador. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2020

El Señor, Tu Refugio, Te Librará


Inspiración de Gracia
Porque Él te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal.  (Salmos 91:3)
Hoy, nosotros escuchamos sobre nuevas cepas de virus de las que no se conocía hace una generación.  El mundo aún está buscando curas para ellos y muchas personas viven con el temor de ser atacados por estos virus.
Pero como creyentes, nosotros no somos del mundo, aunque sí estamos en el mundo. (Ver Juan 17:15-16)  Así que, nuestra protección no es del mundo, sino del Señor.  Y cuando decimos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.” (Salmos 91:2), entonces lo que sigue no es “tal vez,” sino ciertamente “Él te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal.”
Una pareja en nuestra iglesia puede testificar que ciertamente el Señor libró y protegió a sus dos hijos pequeños durante un brote de Enfermedad de Manos, Pies y Boca (EMPB), que cobró algunas vidas en Singapur no hace mucho tiempo.
Cuando su hija de cuatro años comenzó a vomitar y a tener fiebre, la madre la llevó al médico de la familia, quien encontró que tenía úlceras en la boca y pequeños puntos rojos en sus manos y pies —síntomas de la EMPB.  Naturalmente, el médico le recetó medicamentos.
Sin embargo, en casa, la niña continuó vomitando durante todo el día, expulsando todo, incluido el medicamento.  La fiebre persistió.  Al no poder hacer nada por su hija, los padres oraron, proclamando a Jesús como su sanador y tomaron la Santa Cena varias veces con sus dos hijos.
Esa noche, la fiebre de su hija cesó y los vómitos disminuyeron.  Ellos continuaron haciendo del Señor su refugio y fortaleza.  En dos días, su hija fue completamente liberada de la enfermedad.  Y todo este tiempo, su hijo de seis años estuvo completamente protegido de esa enfermedad infecciosa.
Amado, tú no debes temer a las enfermedades mortales que pueden haber cobrado la vida de otros.  No debes temer que tú o tus hijos puedan convertirse en víctimas de estos súper bichos.  ¡Cuando el Señor es tu refugio y fortaleza, Él ciertamente te librará a ti y a tu familia del lazo del cazador, como la gripe aviar, y de todas las pestilencias peligrosas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 17 de mayo de 2020

¿Leíste Las Buenas Noticias Hoy?


Inspiración de Gracia
… buscad primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:33)
Dios no quiere que tú tomes el periódico a primera hora de la mañana y leas todas las malas noticias del mundo.  Él sabe que si haces eso, tu corazón estará lleno de preocupaciones, ansiedades e incluso temores.
Esto le sucedió a una madre que estaba leyendo en el periódico que los niños de China que estudian en nuestras escuelas locales se estaban convirtiendo en los mejores estudiantes.  Ella escribió a la prensa expresando sus preocupaciones acerca de la dura competencia que sus hijos tendrían que enfrentar por parte de estos estudiantes, incluso por los mejores trabajos en Singapur en el futuro.
Cuando tú estás leyendo los periódicos, revistas, revistas médicas, informes económicos, viendo películas o navegando en Internet todo el tiempo, entonces estás obteniendo tu “alimento” de estas fuentes en lugar de la Palabra de Dios.  Ahora, yo no estoy en contra de estas cosas.  Pero si tú constantemente te alimentas solo de cosas terrenales que no pueden satisfacerte, vas a llenar tu corazón y tu mente de preocupaciones y ansiedades.
Jesús no quiere que tú termines preocupándote por tu vida —lo que comerás, beberás o usarás— ya que estas son las cosas que los gentiles (las personas del mundo) buscan.  Él dice que Su Padre celestial sabe muy bien que tú necesitas estas cosas. (Ver Mateo 6:31–32)
Es por eso que Él promete que si tú buscas primero Su reino y Su justicia, todas estas cosas que el mundo busca se te añadirán.  ¡No solo te serán dadas, sino que se te añadirán, lo que significa un incremento en cantidad y en calidad!
Si tú estás enfrentando escasez, no busques los bienes materiales.  Busca a Dios tu proveedor.  Si estás enfermo, no busques la “cura.”  Busca a Dios tu sanador.
Amigo, no tomes el periódico ni llames a tu amigo a primera hora de la mañana para hablar sobre las últimas malas noticias.  En vez de eso, toma tu Biblia y lee todas las buenas noticias que Dios tiene para ti este día.  Y a medida que tú buscas primero el reino de Dios y Su justicia, ¡todas las cosas que el mundo persigue, te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 4 de abril de 2020

‘Yo Soy El Que Soy’


Inspiración de Gracia
Y dijo Dios a Moisés: ‘Yo Soy El Que Soy’…  (Éxodo 3:14)
Cualquiera que sea tu dificultad hoy, sea esta física, emocional, financiera o matrimonial, el gran Yo Soy declara para ti: “Yo Soy para ti lo que tú necesitas que Yo sea.”
¿Necesitas sanidad?  Él dice: “Yo Soy el Señor tu sanador. (Éxodo 15:26)  Y a medida que Me creas, tú vas a ver tu sanidad manifestándose al treinta, al sesenta y al cien por ciento.”
¿Estás moviéndote a tientas en la oscuridad, sin saber qué hacer?  Él dice: “Yo Soy la luz del mundo. (Juan 8:12)  Cuando camines en Mí, Tú no caminarás en oscuridad, sino que tendrás la luz de la vida.”
¿Estás buscando una salida a una mala situación?  Él dice: “Yo Soy tu libertador.  Yo extenderé Mi mano desde lo alto, te tomaré y te sacaré de las aguas profundas.” (Salmos 18:2,16)
¿Te estás preguntando si hay algo más en la vida que simplemente existir día a día?  Él dice: “Yo Soy la resurrección y la vida. (Juan 11:25)  Yo vine a darte vida.  Y donde hay vida, no puede haber muerte.  Tú tendrás vida y vida en abundancia.” (Juan 10:10)
¿Estás temeroso de lo que te espera?  Él dice: “Yo Soy el buen pastor (Juan 10:11), quien te lleva a descansar a lugares de delicados pastos verdes y junto a aguas de reposo.  A ti nada te hará falta.” (Salmos 23:1–3)
¿Estás confundido por opiniones y diagnósticos de hombres?  Él dice: “Yo Soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. (Apocalipsis 1:8)  Yo tengo la última palabra en tu vida.  Los médicos no tienen la última palabra.  Los expertos no tienen la última palabra.  Yo tengo la primera palabra y la última palabra en tu situación.”
Amigo, no tengas miedo de los problemas que enfrentas.  El gran Yo Soy declara para ti: “¡No temas!  ¡Porque Yo Soy para ti lo que tú necesitas que Yo sea!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de octubre de 2018

Las 12 Fuentes Y Las 70 Palmeras


Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.
Éxodo 15:27
¿Te gustaría conocer una importante clave bíblica para la salud divina?  Se encuentra en el versículo de hoy, que viene justo después de que Dios dice: “… Yo, el Señor, Soy tu sanador.”  Él dijo esto a Su pueblo después de sacarlos de Egipto. (Éxodo 15:26)
Las fuentes de agua y las palmeras hablan de refrigerio.  Ellas pintan el cuadro de un oasis en el desierto.  Los israelitas descansaban y se refrescaban allí.  Pero ¿por qué los números 12 y 70?
No hay detalles insignificantes en la Biblia.  Las 12 fuentes de agua y 70 palmeras representan ministerios ungidos que te refrescan con la Palabra de Dios.  Así que, si quieres conocer a Jesús como “el Señor, tu sanador”, siéntate bajo la predicación ungida de la Palabra de Dios, porque cuando Su Palabra va delante, ésta va a sanarte.  ¡Su Palabra es medicina a todo tu cuerpo! (Proverbios 4:22)
¿Cómo hice esa conexión?  Permitiendo que la Biblia interprete a la Biblia.  Mateo 10:1 dice que Jesús “llamando a Sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.”  Él envió a los 12 y les dijo: “Y cuando vayáis, predicad diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado.’ Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios…” (Mateo 10:7-8)
Luego, en Lucas 10:1, el Señor “designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de Él, a toda ciudad y lugar adonde Él había de ir.”  También dijo a los 70: “Sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.’” (Lucas 10:9)
En otras palabras, Jesús ungió a los 12 y luego a los 70 discípulos para predicar la Palabra de Dios y sanar a los enfermos.  Hoy en día, si quieres refrescarte, si quieres salud y sanidad, no te sientes bajo ministerios que te digan que Dios no siempre quiere sanar y que a veces Él te da enfermedades para enseñarte alguna lección.  Mejor siéntate bajo ministerios ungidos que predican las buenas nuevas y practican la sanidad de los enfermos.  Mi amigo, ¡así es como puedes comenzar a caminar en salud divina!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 10 de septiembre de 2018

Jesús Va Delante De Ti


Cuando saca todas las Suyas, va delante de ellas, y las ovejas Lo siguen porque conocen Su voz.
Juan 10:4
¿Alguna vez has visto a un granjero tratando de conducir a un grupo de gansos de un lugar a otro?  Él va detrás de los gansos, ¿no?  Compara esto con un pastor que guía a sus ovejas.  Él va delante de ellas y las ovejas simplemente lo siguen.
Jesús es nuestro pastor y nosotros somos Sus ovejas.  Él no nos conduce, Él nos guía.  Las personas legalistas conducen a otros.  Jesús guía.  Él va delante de nosotros.  Él no es como un sargento que dice: “Hombres, crucen este  río, yo voy a cubrirlos desde atrás,” porque está sospechando que el río está infestado de cocodrilos.  Jesús no es esa clase de líder.  Él va delante de nosotros.
En el Antiguo Testamento, Jesús guió al pueblo de Israel fuera de la esclavitud en Egipto.  ¿Sabes cómo se apareció Jesús entonces?  Él se apareció en una columna de nube durante el día, y en una columna de fuego por la noche.  ¿En dónde estaba esa columna?  Estaba delante de ellos.  De hecho, la columna de nube los cubría del caliente sol del desierto para mantenerlos frescos durante el día.  Por la noche, cuando el desierto se volvía muy frío, Jesús, la columna de fuego, les daba luz y calor.  Tanto si Él era la columna de nube o la columna de fuego, Él iba delante de ellos.
Mientras lo siguieron a Él, los israelitas no tuvieron nada de qué preocuparse.  Jesús se hizo cargo de todas sus necesidades.  Él les dio agua cuando estaban sedientos, y pan y carne cuando estaban con hambre.  Sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon.  Fueron guardados con buena salud durante los 40 años que anduvieron por el desierto.
Mi amigo, Jesús tu pastor solo quiere que lo sigas a Él.  Mientras tú le permitas a Él guiarte, todas tus necesidades serían atendidas.  Él es tu provisión, tu sanador, tu consejero, tu sabiduría, tu justicia, tu santificación… ¡Él es todo lo que tú necesitas que sea!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 12 de agosto de 2018

¡Déjala Ir!


… No te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque Yo, el Señor, Soy tu sanador.
Éxodo 15:26
Después de cruzar el Mar Rojo, los hijos de Israel llegaron a un lugar llamado Mara.  Las aguas ahí eran amargas.  Es por eso que el lugar se llamaba Mara, que significa “amargo”.  Los israelitas no pudieron tomar nada de esa agua, así que el Señor convirtió las aguas amargas en dulces. (Éxodo 15:23-25)  Luego, Él sacó el tema de las enfermedades de Egipto, y por primera vez, se reveló a Sí Mismo a Su pueblo como “el Señor, tu sanador”.
¿Por qué el Señor de repente mencionó las enfermedades del mundo (en la Biblia, Egipto representa al mundo), en un lugar llamado “amargo”?  ¿Qué tienen que ver las enfermedades con las aguas amargas?  Yo creo que es porque Él quiere que Su pueblo sepa que la causa mayor de las enfermedades en sus cuerpos, ¡es albergar amargura y resentimiento!
Hace algunos años, una dama me compartió sobre su hermana que había muerto de cáncer a temprana edad.  Ella me dijo: “Pastor Prince, unos años antes de que ella falleciera, pasó por un proceso de divorcio muy amargo.  Ella tenía mucha amargura contra su ex–esposo.”  Luego, me preguntó: “¿Existe relación entre la amargura y el cáncer?”
He estudiado el tema de sanidad durante muchos años.  He leído muchos libros.  He escuchado muchos sermones y me he sentado bajo la cobertura de varios ministerios de sanidad.  Todos ellos dicen la misma cosa: Si tú tienes falta de perdón en tu corazón durante mucho tiempo, esa falta de perdón algunas veces puede convertirse en enfermedades en tu cuerpo.
Así que, si tú has estado amargado por algo o por alguien, ¡es tiempo de dejarlo ir!  Tu salud, gozo y vida, son muy importantes.  Si ya estás enfermo y sabes que la amargura tiene algo que ver con eso, ¡déjala ir!  Mira a Jesús como tu sanador.  Él está contigo hoy en tu lugar de amargura y te está diciendo: “Hijo mío, Yo puedo convertir tus aguas amargas en dulces.  Yo Soy el Señor, tu sanador.”
Mi amigo, ¡deja ir todo y permite que Jesús sane no solo tus enfermedades, sino también tu corazón lastimado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 23 de junio de 2018

‘Yo Soy El Que Soy’


Y dijo Dios a Moisés: “YO SOY EL QUE SOY…”
Éxodo 3:14
¿Necesitas sanidad?  Él dice: “Yo, el Señor, Soy tu sanador.  (Éxodo 15:26)  Y conforme creas en Mí, vas a ir viendo tu sanidad manifestarse al treinta, al sesenta y al cien por ciento.”
¿Estás a tientas en la oscuridad, sin saber qué hacer?  Él dice: “Yo Soy la luz del mundo.  (Juan 8:12)  Si caminas en Mí, no andarás en tinieblas, sino que tendrás la luz de la vida.”
¿Estás buscando el camino para salir de una mala situación?  Él dice: “Yo Soy tu libertador.  Yo extiendo Mi mano desde el cielo y te rescato, te saco de aguas profundas.”  (Salmos 18:2, 16)
¿Te estás preguntando si hay en la vida algo más, que solo existir día a día?  Él dice: “Yo Soy la resurrección y la vida. (Juan 11:25)  Yo he venido a darte vida.  Y en donde hay vida, no puede haber muerte.  Vas a tener vida y vida más abúndate.”  (Juan 10:10)
¿Te sientes temeroso de lo que te espera?  Él dice: “Yo Soy el buen pastor, (Juan 10:11) quien te dirige a delicados pastos, llanuras verdes y aguas de reposo.  Tú no tendrás falta de ningún bien.”  (Salmos 23:1-3)
¿Te sientes confundido por las opiniones e informes de los hombres?  Él dice: “Yo Soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último.  (Apocalipsis 1:11)  Yo tengo la última palabra en tu vida.  Los médicos no tienen la última palabra.  Los expertos no tienen la última palabra. Yo tengo la primera palabra y la última palabra en tu situación.”
Mi amigo, no tengas miedo de los problemas que estás enfrentando.  El Gran Yo Soy declara sobre ti: “¡No tengas temor!  Porque Yo Soy para ti lo que tú necesitas que Yo sea!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 11 de mayo de 2018

¡Jesús Quiere; Se Sano!


“Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio…”
Mateo 8:3
¿Sabías que es la voluntad de Dios para ti que seas sano?  De hecho, Jesús siempre sanó a los enfermos que se acercaron a Él.  El ciego, el cojo, el manco, el mudo, el sordo y el poseído por demonios —¡Él los sanó a todos!  (Mateo 8:16)
La Biblia nos dice que aquel que ha visto a Jesús, ha visto al Padre. (Juan 14:9)  ¿Quieres ver cómo es Dios?  ¡Mira a Jesús!  Él nunca le dio enfermedad a nadie.  Nunca vamos a encontrar que Jesús viendo a una persona en buena condición, le dijera: “Ven acá.  Estás muy saludable.  Recibe un poco de lepra.”  De hecho, cuando un leproso vino a Él por sanidad, Jesús, lleno de compasión le dijo: “¡Quiero; sé limpio!”
Desafortunadamente, hay algunos cristianos que dicen: “Es la voluntad de Dios para mí que esté enfermo.  Dios tiene algún propósito, un propósito misterioso para mi situación.  Todo es parte de Su plan divino y poco a poco sabremos el por qué.”  Pero estas mismas personas van al doctor para mejorar.  Toman sus medicamentos y descansan.  ¿Por qué hacen eso si ellos realmente creen que Dios los quiere enfermos?  ¿No tiene sentido, verdad?
Vamos, lo que si tiene sentido, perfectamente, es esto: Dios te quiere saludable.  Él te quiere completo, íntegro.  ¡Su voluntad para ti es que seas sano!  De hecho, ¡Él lo desea tanto, que llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!  Él permitió que se le golpeara y se le azotara, ¡para que por Sus llagas —por Sus heridas— tú seas sano!  (Isaías 53:5)  Ya que Él ha llevado la enfermedad en tu nombre, ¿por qué deberías llevarla tú hoy?
Así que, mi amigo, si estás enfermo, debes saber que Dios no te dio la enfermedad.  Lee cada milagro de sanidad que Jesús hizo en los Evangelios, y mira cómo Jesús es el Señor tu sanador. (Éxodo 15:26)  Escucha Sus palabras llenas de gracia: “¡Quiero; se sano!” y comprende que son para ti hoy, tanto como fueron para el leproso. 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 6 de abril de 2018

Convéncete A Ti Mismo, No A Dios

Porque decía: Si tan sólo toco Sus ropas, sanaré.
Marcos 5:28

Con una gran multitud a Su alrededor, Jesús fue tocado por muchas personas ese día (Marcos 5:31), pero solo el toque de una mujer provocó respuesta en Él.  Y su toque, desató sanidad instantánea en su cuerpo, liberándola de una enfermedad que la había atormentado durante 12 años.
¿Quieres saber cómo tocar a Dios y recibir el milagro que necesitas?
Cuando la mujer escuchó que Jesús venía a su aldea, se dijo a sí misma: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  En el camino a ver a Jesús, ella probablemente se dijo a sí misma varias veces: “Si toco Sus ropas, sanaré.  Voy a ser curada.”  No sabemos durante cuánto tiempo ella se estuvo diciendo esto a sí misma, pero ella estaba convencida de que Jesús la sanaría.
Si tú estás enfermo, convéncete a ti mismo  que Jesús es tu sanador y que por Sus heridas tú eres sano.  No necesitas convencer a Dios.  No es Él quien necesita ser persuadido, ¡porque Su bendición ya está sobre ti!  Eres tú quien necesita ser persuadido de que Dios ya te ha dado tu milagro.  Esa es la razón por la que tú confiesas Su Palabra —para convencerte a ti mismo, no a Dios, para persuadir tu corazón, no el Suyo.
Algunas personas confiesan su fe a otros, para convencer a Dios indirectamente.  Por ejemplo, si están creyendo a Dios por sanidad, van por todos lados diciendo a sus amigos: “Yo estoy creyendo a Dios por sanidad.”  Ellos están realmente tratando de convencer o persuadir a Dios para que los sane.  Le están diciendo a Dios: “Le he dicho a muchas personas lo que estoy creyendo que recibiré de Ti.  Sería muy vergonzoso si Tú no haces que eso suceda.”  Su confesión procede de incredulidad y está siendo utilizada para manipular a Dios.
Está bien decírselo a otros si quieres, para que ellos puedan respaldarte en fe por tu milagro.  Pero no lo hagas para probarle tu fe a Dios y convencerlo.  Tú solo necesitas convencerte a ti mismo de que Dios te ama y que se deleita en bendecirte.  Di para ti mismo: “Por Sus heridas yo soy sano.  Yo no sufriré falta de ningún bien.  ¡Yo soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!”  Y deja que Dios se haga cargo del resto.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 18 de enero de 2018

¡No Mires Alrededor, Mira Hacia Arriba!

  Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba…
Génesis 6:16
Si tú fueras a construir un gran barco, ¿en dónde pondría las ventanas?  Lo más probable es que las pondrías a los lados de la nave para que los pasajeros y la tripulación puedan mirar al exterior, ¿no?  Dios, por Su parte, le dijo a Noé que pusiera la ventana del arca en la parte superior.  Dios dijo: “Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba...”
Yo creo que Dios no quería que el arca tuviera ventanas a los lados por tres razones.  En primer lugar, Dios no quería que Noé y su familia escucharan toda la burla de la gente de fuera: “Noé está construyendo un barco en tierra firme. ¡Viejo tonto!”  En segundo lugar, Él tampoco quería que Noé y su familia vieran todos los estragos y la contaminación en el exterior.  Finalmente, Dios no quería que Noé y su familia vieran la muerte y destrucción a su alrededor.  Él quería que ellos miraran hacia arriba –hacia el cielo, hacia Él.
Mi amigo, es lo mismo para ti hoy.  Dios no quiere que te enfoques en las personas negativas, que pueden burlarse de los sueños que Él ha hecho nacer en tu corazón.  Él no quiere que te enfoques en la muerte y destrucción que están sucediendo en el mundo, y sientas miedo.  Dios quiere que mires hacia arriba, en dirección a Él.  Él es tu paz, tu proveedor, tu sanador, tu protector, tu refugio –¡Él  es tu verdadera arca!  ¡Continúa buscando a Jesús y estarás descansando y disfrutando de Sus bendiciones, a pesar de lo que está sucediendo a tu alrededor hoy! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 28 de diciembre de 2017

Engrandeced Al Señor

Engrandeced al SEÑOR conmigo, y exaltemos a una Su nombre.
Salmos 34:3

Cuando damos gracias al Señor –cuando le alabamos y adoramos– estamos engrandeciéndole. (Salmo 34:3)  ¿Por qué es esto importante?
Porque muchas veces, cuando somos atormentados ​​por los problemas, tendemos a insistir tanto en ellos hasta que en nuestra mente se convierten en ¡enormes monstruos peludos!  Les damos tanto peso que olvidamos que el Señor es mucho más grande que todos los problemas del Universo juntos.
Es por eso que en vez de ello necesitamos engrandecer al Señor (hacerlo grande en nuestra conciencia).  Al darle peso a Su presencia y a Su amor por nosotros, nuestras montañas se vuelven pequeñas.  Al darle peso a Su poder para disolver los problemas y obstáculos en nuestras vidas, ¡lo que esos problemas y obstáculos pueden hacernos se convierte en insignificante a la luz de lo que el Señor puede y va a hacer por nosotros!
Entonces, amado, si tienes una enfermedad, engrandece al Señor tu sanador.  Si estás sufriendo escasez financiera, engrandece al Señor tu proveedor.  Cualquier temor que tengas respecto a tus montañas se disolverá en Su presencia, ¡y allí encontrarás Su sabiduría divina, fuerza y gracia para superarlas sobrenaturalmente! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 2 de octubre de 2017

Jesús Va Delante De Ti

Una vez reunido su propio rebaño, camina delante de las ovejas, y ellas lo siguen…
Juan 10:4
¿Alguna vez has visto a un granjero tratando de conducir a un montón de gansos de un lugar a otro?  Él va detrás de los gansos, ¿no?  Compara esto con un pastor que guía a sus ovejas.  Él va adelante de ellas y las ovejas simplemente lo siguen.
Jesús es nuestro pastor y nosotros somos Sus ovejas.  Él no nos conduce, sino que Él nos dirige.  Las personas legalistas conducen a otros.  Jesús dirige.  Él va adelante de nosotros.  Él no es como el sargento que dice: “Hombres, crucen este río.  Yo les cubro la espalda,” porque sospecha que el río está infestado de cocodrilos.  Jesús no es ese tipo de líder.  Él va adelante de nosotros.
En el Antiguo Testamento, Jesús dirigió a los hijos de Israel fuera de la esclavitud de Egipto.  ¿Sabes cómo se apareció Jesús en aquel entonces?  Él apareció en una columna de nube durante el día y una columna de fuego en la noche.  ¿En dónde estaba esa columna?  Estaba enfrente de ellos.  De hecho, la columna de nube les protegía del caliente sol del desierto a fin de que se mantuvieran frescos durante el día.  Por la noche, cuando el desierto se ponía muy frío, Jesús, la columna de fuego, les daba luz y calor.  Ya sea que Él fuera la columna de nube o de fuego, Él iba adelante de ellos.
Mientras le seguían, los israelitas no tenían que preocuparse por nada.  Jesús se hizo cargo de todas sus necesidades.  Él les dio agua cuando tenían sed, y pan y carne cuando tenían hambre.  Sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon.  Fueron mantenidos en buen estado de salud a lo largo de los 40 años de su peregrinación en el desierto.
Amigo, Jesús, tu pastor, quiere que solo lo sigas a Él.  Siempre y cuando tú le permitas a Él dirigirte, todas tus necesidades serán atendidas.  Él es tu proveedor, tu sanador, tu consejero, tu sabiduría, tu justicia, tu santificación... ¡Él es todo lo que tú necesitas que sea!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


sábado, 3 de septiembre de 2016

Las 12 Fuentes Y Las 70 Palmeras

Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras,
y acamparon allí junto a las aguas.
Éxodo 15:27

¿Te gustaría conocer una importante clave bíblica para la salud divina?  Se encuentra en el versículo de hoy, que viene justo después de que Dios dice: “… Yo, el Señor, Soy tu sanador.”  Él dijo esto a Su pueblo después de sacarlos de Egipto. (Éxodo 15:26)
Las fuentes de agua y las palmeras hablan de refrigerio.  Ellas pintan el cuadro de un oasis en el desierto.  Los israelitas descansaban y se refrescaban allí.  Pero ¿por qué los números 12 y 70?
No hay detalles insignificantes en la Biblia.  Las 12 fuentes de agua y 70 palmeras representan ministerios ungidos que te refrescan con la Palabra de Dios.  Así que, si quieres conocer a Jesús como el ‘Señor Tu Sanador’, siéntate bajo la predicación ungida de la Palabra de Dios porque cuando Su Palabra va delante, ésta va a sanarte.  ¡Su Palabra es medicina a todo tu cuerpo! (Proverbios 4:22)
¿Cómo hice esa conexión?  Deja que la Biblia interprete a la Biblia.  Mateo 10:1 dice que Jesús “llamando a Sus doce discípulos,  les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.”  Él envió a los 12 y les dijo: “Y cuando vayáis, predicad diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado.’  Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios…” (Mateo 10:7-8)
Luego, en Lucas 10:1, el Señor “designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de Él, a toda ciudad y lugar adonde Él había de ir.”  También dijo a los 70: “Sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.’” (Lucas 10:9)
En otras palabras, Jesús ungió a los 12 y luego a los 70 discípulos para predicar la Palabra de Dios y sanar a los enfermos.  Hoy en día, si quieres refrescarte, si quieres salud y sanidad, no te sientes bajo ministerios que te digan que Dios no siempre quiere sanar y que a veces Él te da enfermedades para enseñarte alguna lección.  Mejor siéntate bajo ministerios ungidos que predican las buenas nuevas y practican la sanidad de los enfermos.  Mi amigo, ¡así es como puedes comenzar a caminar en salud divina!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento del Día

Para refrescarte y tener salud, siéntate bajo ministerios ungidos que predican las buenas nuevas y practican la sanidad de los enfermos.


domingo, 12 de junio de 2016

¿Leíste Las Buenas Nuevas Hoy?

… Buscad primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33

Dios no quiere que lo primero que hagas en las mañanas sea tomar el periódico y leas todas las malas noticias del mundo.  Él sabe que si haces eso, tu corazón va a estar lleno de preocupación, ansiedad, e incluso temor.
Esto le sucedió a una madre que leyó en el periódico que los niños de China que estudiaban en nuestras escuelas locales, se estaban convirtiendo en los estudiantes más destacados.  Ella escribió a la prensa, expresando su preocupación acerca de la dura competencia que su hijo tendría que enfrentar contra esos estudiantes, incluso para optar a los mejores trabajos de Singapur, en el futuro.
Cuando tú estás todo el tiempo leyendo los periódicos, revistas, revistas médicas, reportes económicos, viendo películas o navegando en Internet, estás tomando tu “alimento” de esas fuentes, en vez de tomarlo de la Palabra de Dios.  Ahora,  no es que yo esté en contra de esas cosas.  Pero si tú te alimentas constantemente solo de las cosas terrenales que no pueden satisfacerte, vas a llenar tu corazón y tu mente con preocupaciones y temores.
Jesús no quiere que tú termines preocupándote por tu vida —que vas a comer, tomar o usar— ya que estas son las cosas que los gentiles (las personas del mundo), buscan.  Él dice que tu Padre celestial conoce bien que tú necesitas esas cosas (Mateo 6:31-32).
Es por eso que Él te promete que si tú buscas primero Su reino y Su justicia, todas esas cosas que el mundo busca, te serán añadidas.  No solo te serán dadas, te serán añadidas, lo que significa superior en cantidad y calidad.
Si estás enfrentando escasez, no persigas los bienes materiales.  Persigue a Dios, tu proveedor.  Si estás enfermo, no persigas la “cura”.  Persigue a Dios, tu sanador.
Mi amigo, al iniciar el día no tomes el periódico, ni llames a tus amistades para hablar sobre las malas noticias más recientes.  En vez de eso, toma tu Biblia y lee todas las buenas nuevas que Dios tiene para ti, este día.  Así como tú busques primero el reino de Dios y Su justicia, todas las cosas tras las cuales el mundo corre, ¡te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Persigue a Dios y Su justicia, y todas las cosas que el mundo busca, te serán añadidas.