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domingo, 10 de mayo de 2020

No Seas Consciente Del Polvo


Inspiración de Gracia
Y había allí una mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad causada por un espíritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar.  (Lucas 13:11)
Imagina estar inclinado durante 18 años.  Todo lo que verías sería el polvo del suelo.  Esa era la situación de la mujer en Lucas 13.  El polvo era todo lo que sus ojos miraban, todo el tiempo, donde quiera que ella fuera, hasta que se volvió consciente del polvo.  Gracias a Dios, ella finalmente vio los hermosos pies de Jesús, quien le trajo buenas noticias y la levantó.
Ahora, el polvo es la comida del diablo.  La Biblia dice que Dios maldijo al diablo para que comiera polvo todos los días de su vida. (Ver Génesis 3:14)  El polvo representa la muerte. (Ver Génesis 3:19)  El diablo quiere que tú seas como él —que caigas sobre tu vientre, te arrastres y comas polvo.  Comer polvo es alimentarse de tus defectos y carencias, hasta que constantemente sientas que hay tantas cosas en tu vida que necesitas limpiar.  Puede ser que tú no estés físicamente inclinado, pero como la mujer, te vuelves consciente del polvo y la vida todos los días es una lucha.
Tener conciencia del polvo también afecta la forma en que ves a los demás.  Miras las faltas de las personas todo el tiempo.  Señalas sus defectos y sacas a relucir sus errores pasados.  Cuando eres consciente del polvo, encuentras tus relaciones despojadas de paz y de alegría.
Y si tú, como la mujer, sigues mirando el polvo, en poco tiempo, esa posición interna de conciencia del polvo estará tan arraigada que te convertirás en la comida del diablo porque lo que él come es el polvo.  La Palabra de Dios lo describe como un león rugiente, buscando a quién devorar. (Ver 1 Pedro 5:8)
Si tú no quieres ser devorado por él, ¡entonces levanta tus ojos por encima del polvo!  En lugar de mirar tus faltas, mira a Cristo, quien te liberó de cada una de tus derrotas.  Mírate a ti mismo como Dios te ve —justo y santo en Cristo. (Ver Colosenses 3:12, 2 Corintios 5:21)  Tú no eres polvo porque no estás en la carne, ni eres de la carne —tú estás en el Espíritu y eres del Espíritu. (Ver Romanos 8:9)
Amigo, cuanto más comprendas quién eres tú en Cristo, más te enderezarás y caminarás de la manera en que Dios te ve —¡una nueva creación con Su autoridad, Su poder y Su Espíritu vencedor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 1 de marzo de 2020

Dios Puede Usar A Aquellos Que El Mundo Rechaza


Inspiración de Gracia
Pues considerar, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles.  (1 Corintios 1:26)
Tú puedes pensar que no eres nadie, que no tienes futuro, que eres un perdedor a los ojos del mundo.  ¡Pero anímate porque la Palabra de Dios dice que si no eres sabio, ni poderoso o noble según la carne, entonces eres un candidato ideal para que Él te llame!  Y cuando Él empiece a usarte, verás que son Su favor, Su poder y Su grandeza los que cambian tu vida.
A los ojos del mundo antiguo, Moisés era la estrella en ascenso de Egipto.  La Biblia nos dice que en los primeros 40 años de su vida, “Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y era un hombre poderoso en palabras y en hechos.” (Hechos 7:22)  Pero Dios no podía usarlo entonces porque él era demasiado inteligente, fuerte y lleno de sí mismo.
Fue solo 40 años después, luego de haber estado en el deslucido desierto de Madián, vaciado de sí mismo y pensando que era alguien sin futuro, que Dios lo envió para confundir el poder del faraón.
El mundo puede pasar por alto a los débiles, los pequeños, los olvidados y los perdedores, pero Dios los elige para confundir a los poderosos del mundo.
Yo conozco que esto es verdad.  Cuando era niño, crecí enfrentando el rechazo y el ridículo debido a mi mezcla racial indio-chino.  Y cuando era adolescente, fui objeto de muchas bromas debido a mi tartamudeo y balbuceo.
Cuando era un adolescente, recuerdo haber orado a Dios: “Yo no sé qué puedo hacer por Ti o qué puedo darte, pero soy Tuyo —en espíritu, alma y cuerpo.”  No sé cuántas veces hice esa oración.  Pero sé que Dios me escuchó porque Él me llamó.  Solo Dios se atrevería a elegirme, a un tartamudo, para pastorear una iglesia para Él que desde entonces ha crecido a más de 30,000 miembros activos.
Yo sé lo que yo era y de dónde venía.  Sé que no he hecho nada y que no puedo hacer nada apartado de Su unción y gracia en mi vida.
Amigo, ¡cuando tú piensas que eres débil y pequeño en comparación con otros en el mundo, es cuando Dios puede usarte para hacer cosas grandes y maravillosas para Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Es Que Hay Algo Especial En Ti


Medita En
Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.  (1 Pedro 2:9)
Es la presencia manifiesta del Señor, Su glorioso poder obrando en tu corazón y a través de tus manos, lo que hará que todo lo que tú toques prospere con la clase de resultados de Jesús.  De hecho, ¡incluso tu crítico más duro tendrá que concluir que el Señor está contigo y está prosperando la obra de tus manos!
Amado, deja de ver tus circunstancias externas o la posición en la que te encuentras.  Ya sea que tu empleador sea un creyente o no, ¡Jesús puede hacer que TODO lo que tú hagas prospere, cuando tú dependas de Su favor inmerecido en tu carrera!  Y créeme, cuando esto comience a suceder, tu empleador se sentará y notará que hay algo especial en ti.  ¡Tú destacarás entre la multitud!  Recuerda que el mismo Señor que estaba con José está contigo hoy.  Su nombre es Jesús y debido a que Jesús está contigo, ¡tú puedes esperar tener buen éxito en todo lo que hagas!
Por ejemplo, cuando te coloquen a cargo de un proyecto de ventas, cree que tu equipo de ventas alcanzará niveles récord de ventas nunca antes alcanzados en tu organización. Cuando estés supervisando las finanzas de una empresa, cree que vas a encontrar formas legales para ayudar a tu empresa a ahorrar en gastos operativos y a aumentar su flujo de efectivo como nunca antes.  Cuando se te asigne un rol como desarrollador de negocios, cree que Jesús, debido a Su favor inmerecido sobre tu vida, hará que delante de ti se abran puertas que siempre habían estado cerradas para tu empresa.  Quizás tu empresa es solo una pequeña empresa de Tecnología de Información en Silicon Valley, pero por alguna razón, todos los jefes de Microsoft, IBM y Oracle gustan de ti.  Ellos no logran identificar qué es, pero hay algo especial en ti que los hace competir para encontrar formas de colaborar contigo, ¡dejándote mucho de dónde escoger!
Quizás eres un ama de casa.  Tú también puedes esperar que la presencia de Jesús en tu vida, te de favor con tus hijos.  En lugar de que ellos se resistan y discutan constantemente contigo, van a hallarlos irresistibles a ti y a tus palabras.  Dios puede aumentar tu influencia sobre ellos.
Amigo, ese es el favor inmerecido de Dios en acción.  En lo natural, tú puedes no estar calificado y ser inexperto, pero recuerda que todas tus descalificaciones existen en el ámbito de lo natural.  ¡Y tú, amado, vives y operas en el reino de lo sobrenatural!  El Señor Jesús está contigo al cien por ciento.  Tú eres una persona exitosa a los ojos del Señor y mientras dependas de Él, Él hará prosperar todo lo que tus manos toquen.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 10 de noviembre de 2019

Haz Grandes Hazañas


Medita En
… Más el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas].  (Daniel 11:32)
¿Alguna vez te has preguntado qué le da a una persona la fuerza para convertirse en un campeón, como Daniel o David en las Escrituras?  El libro de Daniel nos dice que “… el pueblo que conoce a Su Dios se mostrará fuerte y actuará [hará grandes hazañas]”. (Dan. 11:32)  Daniel mismo comenzó como un joven cautivo tomado de Jerusalén para servir en las cortes de los reyes de Babilonia y Medo-Persa.  Sin embargo, Daniel se destacó entre sus compañeros.  Durante su vida, él interpretó sueños por la sabiduría de Dios y demostró un “espíritu extraordinario” que las personas a su alrededor podían ver. (ver Dan. 6:3)  Él siempre halló favor a los ojos de los reyes gentiles a los que servía y experimentó una liberación sobrenatural cuando parecía no haber salida.  Daniel salió ileso del foso de los leones, porque él conocía a su Dios, Su poder y el sentir de Su corazón por él.
Querido lector, ¿es esto lo que deseas hoy —caminar con tal fortaleza, sabiduría y favor que son innegables e irresistibles?  ¿Deseas ver la clase de milagros y rompimientos que Dios puede hacer en tu vida?  Entonces te animo a que sigas escuchando y creciendo en el conocimiento de la gracia y la misericordia de Dios para ti.  En la historia de Daniel, el Señor, por medio de un ángel, se dirigió a él llamándolo “hombre muy estimado”. (Dan. 10:11)  Así que, cuanto más escuchas y confías en Su amor por ti, más vas a vivir la vida con confianza y un espíritu diferente y excelente que te distingue de los demás y testifica de Su poder en su vida.
Considera también al joven David, el pastorcito que fue lo suficientemente valiente como para desafiar y derrotar a Goliat cuando los otros se encogían de miedo.  David conocía a Dios como un Dios guardador de pactos, que lo amaba.  A David le recordaban el amor de Dios por él cada vez que mencionaban su nombre, porque el nombre de David significa “amado”, el amado del Señor.  Yo creo que David se convirtió en un adorador increíble, un líder amado por su pueblo y un hombre conforme al corazón de Dios porque él sabía y era consciente de cuánto lo amaba el Señor.  Incluso cuando David falló, creo que fue la revelación de que él aún era amado por el Señor lo que le permitió seguir adelante.
Amado, oro para que mientras tú sigas leyendo la palabra de Su gracia en estos devocionales y escuches mensajes de Su gloriosa gracia, puedas llegar a conocer verdaderamente el amor del Señor por ti y lo abraces con tu corazón y tu alma.  Su amor te hará fuerte y te hará hacer grandes hazañas.  ¡Cuando tú conozcas lo mucho que Dios te ama, vas a derribar a los gigantes en tu vida y tu vida testificará de Su bondad y gloria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 8 de septiembre de 2019

Gracia Que Provee


Medita En
Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.  (Filipenses 4:19)
Una vez el Señor me dijo: “Estar bajo la gracia significa estar constantemente bajo Mi provisión.  Significa estar consciente no de la necesidad, las demandas o la crisis, sino de Mi provisión para ti”.

Amigo, la esencia de la gracia es la provisión.  Mírate a ti mismo bajo Su gracia al verte bajo la cascada de Su provisión.  ¿Necesitas sanidad para tu cuerpo hoy?  ¡Mira el área de tu aflicción rodeada por Su poder para sanar y Su vida que resucita!
Amado, debido a la cruz, la gracia de Dios siempre está proveyendo sanidad, protección, sabiduría y provisión para ti.  ¡Y cuanto más consciente seas de esto, más vas a caminar allí!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 1 de septiembre de 2019

Cuida Lo Que Entra Por Las Puertas De Tus Ojos Y Tus Oídos


Medita En
Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. Porque son vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo.  (Proverbios 4:20–22)
Siempre animo a mi iglesia a estar atentos a las puertas de sus ojos y sus oídos.  Esto significa esencialmente que debemos ser conscientes de lo que vemos y escuchamos de manera regular.  El Libro de Proverbios, que está lleno de la sabiduría de Dios, nos dice: “Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. Porque son vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo.”
Dios nos dice que guardemos lo que escuchamos, lo que vemos y lo que está en nuestros corazones.  Él quiere que tengamos nuestros oídos llenos de las palabras amables de Jesús, nuestros ojos llenos de la presencia de Jesús y nuestros corazones meditando en lo que hemos escuchado y visto en Jesús.  Eso es lo que “presta atención a mis palabras” significa hoy en el nuevo pacto, porque Jesús es la Palabra de Dios hecha carne.  Juan 1:14 dice: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia [favor inmerecido] y de verdad.”
¡Se trata de contemplar a Jesús, y a medida que lo contemplamos a Él, somos transformamos más y más a Su semejanza, llenos de favor inmerecido y verdad!  No te pierdas esta poderosa promesa, amigo.  El resultado de sintonizar las puertas de nuestros oídos y nuestros ojos con Jesús, es que Él será vida y salud para nosotros.  La Biblia nos muestra que existe una correlación directa entre escuchar y ver a Jesús, y la salud de nuestro cuerpo físico.  ¡Cuanto más escuchamos y vemos a Jesús, más sanos y fuertes nos volvemos!  ¡Nuestros cuerpos mortales son infundidos con Su vida de resurrección y Su poder!
Si solo estamos alimentándonos de los medios noticiosos, las revistas o el flujo interminable de información en Internet, no es de extrañar que nos sintamos débiles y cansados.  Simplemente no hay alimento para nosotros allí.  Por favor escucha lo que estoy diciendo.  Está bien mantenerse al tanto de los acontecimientos mundiales actuales y conocer lo que está sucediendo en el Medio Oriente, las tendencias en la economía y el desarrollo en el ámbito político.  Tal información puede incluso ser necesaria para la industria en la que estás.  No te estoy pidiendo que te conviertas en un ignorante, ni que vivas en una cueva.  Lo que estoy diciendo es esto: Conoce lo que es bueno para la plenitud de tu cuerpo y tu mente.  Se prudente —no te sobredosifiques con información y conocimientos que no te infunden la vida y el poder de Dios.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 8 de agosto de 2019

No Es El Fin Cuando El Señor Está Contigo

Medita En
Y vio su amo [Potifar] que el Señor estaba con él y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.  (Génesis 39:3)
¿Conoces a alguien que esté en una situación peor que la de José cuando él estaba desnudo en un mercado egipcio, esperando ser vendido como esclavo?  Todo su mundo parecía haberse derrumbado a su alrededor.  Solo unos días antes, él estaba siendo abrazado por su padre, pero ahora, sus propios hermanos lo habían traicionado.  Todo lo que poseía le había sido despojado.  Él había sido reducido a nada más que un esclavo en una tierra extranjera.
¿Era este el final de José?  En el esquema natural de las cosas, parecía que lo era.  Pero incluso con las probabilidades aumentando en contra de José, el Señor estaba lejos de haber terminado.  ¡Incluso en esta terrible situación, el Señor estaba con José, y en esta coyuntura oscura y desolada en la vida de José, el Señor lo llamó un hombre exitoso! (Génesis 39:1–2)  Recuerda, no es lo que tienes.  Es a quien tienes lo que marca la diferencia.
“¿Cómo puede el Señor hacer que un joven esclavo sin un solo centavo o posesión a su nombre tenga éxito?”
Bueno, continuemos con la historia de José.  Génesis 39:3 nos dice: “Y vio su amo [Potifar] que el Señor estaba con él [José] y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.”  Esta es una declaración poderosa y ofrece la promesa de que puedes creerle a Jesús en cada área de tu vida.  ¿Puedes imaginar que cada proyecto, asignación e incluso las diligencias que emprendas sean prosperadas?  Tus manos convertidas en manos de bendición.
Cuando tocas a los miembros de tu familia, ellos son bendecidos.  Tu empresa puede estar luchando con el manejo de un proyecto difícil, pero una vez éste es puesto en tus manos, el proyecto se vuelve bendecido.  ¡Tú te conviertes en una bendición que está esperando ocurrir para alguien y para algo, a donde sea que vayas!
Ahora, ¿cómo va a suceder esto?  El Señor Jesús hará que suceda cuando tú dependas de Él de la misma manera en que José dependía de Él.  José no tenía nada.  Él no podía confiar en sus habilidades o experiencia (nunca antes había sido un esclavo), ni podía confiar en sus conexiones naturales (su padre estaba fuera de escena porque creía que José había sido asesinado por un animal salvaje).  ¡Todo lo que José tenía era la presencia del Señor y él dependía del Señor para la manifestación de Su presencia, Su poder y Su gloria a través de él!
¡Eso es lo que tú y yo necesitamos —una manifestación de Su presencia en todo lo que hacemos!  Verás, una cosa es tener Su presencia (todos los cristianos tienen Su presencia porque lo han aceptado a Él como su Señor y Salvador personal), pero cuando Su presencia se hace manifiesta en tu vida, allí es cuando Su gloria brilla a través de ti.
Amigo, Dios quiere hacer que todo lo que tú hagas prospere, tal como lo hizo por José.  ¡Obsérvalo este día dirigiéndote, bendiciéndote, y aumentando tu efectividad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de junio de 2019

Que Tus Ojos Sean Abiertos


Medita En
Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder.  (Efesios 1:18–19)
Quiero compartirles este testimonio de un pastor clave en nuestra iglesia.  Él y su esposa estaban planeando pasar unas cortas vacaciones en Hong Kong para celebrar su aniversario de bodas.  Habían puesto sus ojos en un hotel en particular en la ciudad.  Sin embargo, a pesar de lo mucho que lo intentaron, no pudieron conseguir una habitación allí.  Frustrados y decepcionados, no tuvieron más remedio que cambiar sus planes.
Poco tiempo después, ese hotel estaba en todos los periódicos.  Resultó que en la misma semana en la que ellos originalmente estaban planeando quedarse allí, se produjo un brote de una enfermedad mortal.  Alguien que se estaba alojando en el hotel había muerto de un virus altamente contagioso, lo cual provocó que el hotel fuera bloqueado.  Todos los huéspedes del hotel tenían que estar en cuarentena y se descubrió que algunos también habían contraído el virus.
Lo que inicialmente había sido una decepción para esta pareja resultó ser la mano protectora de Dios sobre ellos.  ¿Quién puede decir que los ángeles no estaban trabajando horas extras a favor de ellos, para frustrar sus planes de viaje y evitar que estuvieran en el lugar equivocado, en el momento equivocado?  Después de todo, el Salmo 91 promete que ninguna plaga se acercaría a su morada.
Amigo, yo oro, de acuerdo con las Escrituras de hoy, para que los ojos de tu entendimiento sean iluminados, para que puedas conocer las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos.  Oro para que, como Eliseo, tú seas capaz de ver más allá de lo que está en el reino natural y mires las legiones de ángeles que están preparados para ministrar para ti.  La Biblia nos dice que “las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. (2 Cor. 4:18)
Hoy, tal vez no veamos a los ángeles físicamente, pero sabemos que están aquí con nosotros.  El Señor ha prometido que Él nunca nos dejará ni nos abandonará. (Ver Heb. 13:5)  Él ha prometido que Su bondad y misericordia nos seguirán todos los días de nuestras vidas. (Ver Sal. 23:6)  ¡Nuestra confianza no está en lo que vemos sino en Sus promesas que son eternas, y a medida que depositas tu confianza en el Señor, oro para que tú experimentes cada bendición que el Señor Jesús compró para ti en la cruz del Calvario!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 9 de junio de 2019

No Te Sucederá Ningún Mal


Medita En
Porque has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.  (Salmos 91:9–10)
Cuando era estudiante, tomé un trabajo de medio tiempo en una fábrica que fabricaba refrigeradores.  Como cualquier adolescente, solo quería ganar algo de dinero extra.  No era un trabajo complicado.  Yo formaba parte de una línea de ensamblaje y todo lo que tenía que hacer era usar un taladro eléctrico para crear una abertura y sujetar un condensador de forma segura en la parte posterior de cada refrigerador.  Yo permanecía con el zumbido de ese taladro eléctrico todo el día, para ganar mi sustento.
En ese tiempo, yo acostumbraba llevar una pequeña libreta conmigo.  Era mi pequeña libreta de versículos memorizados de la Biblia, y yo la leía y declaraba la Palabra de Dios tres veces al día.  Durante ese período, hubo un versículo en particular en el Salmo 91 que yo confesaba todos los días: “No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada”. (Sal. 91:10)  Esta era mi confesión diaria en la mañana antes de irme al trabajo, y durante mis tiempos de descanso, mis compañeros de trabajo me veían sentado en alguna esquina, declarando este versículo.  Esta era una revelación muy poderosa para mí, yo realmente quería que Su Palabra, y en particular esta verdad de la protección de Dios, entrara en mi corazón.
Un día, mientras estaba ensamblando otro refrigerador, perdí el control del taladro eléctrico.  De alguna manera se me resbaló de las manos y el taladro se dirigió directamente hacia mi estómago.  Todo sucedió bastante rápido.  El taladro eléctrico, que giraba con toda su potencia, golpeó mi estómago... y simplemente rebotó.  Algunos de los trabajadores que vieron lo que había sucedido se acercaron, preocupados por mí.  ¡Fue entonces que me di cuenta que estaba completamente ileso!
La única cosa que me vino a la mente en ese momento fue la Escritura en la que había estado meditando.  Ese día, el versículo, “No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada”, cobró vida para mí.  Doy gracias por la protección divina del Señor sobre mi vida cuando era un adolescente.  Amo a nuestro maravilloso y hermoso Salvador.  Y a medida que tú meditas y declaras Sus promesas en Su Palabra, creo que también vas a ver Su poder salvador y libertador obrando a tu favor.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de mayo de 2019

Tu Derecho Al Favor Inmerecido De Dios


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Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo].  (2 Corintios 5:21)
No hay duda de que todos los creyentes desean experimentar el favor inmerecido de Dios en sus vidas. Todos queremos experimentar el éxito en nuestros matrimonios, familias, carreras y ministerios.  Todos queremos disfrutar de las mejores y más ricas bendiciones de Dios.  Queremos que Su provisión, salud y poder fluyan poderosamente en nuestras vidas, y sabemos que todas estas bendiciones están envueltas en el favor inmerecido de Dios.  Cuando Su favor inmerecido está de tu lado, nada puede oponerse a ti.  Pero si Su favor es inmerecido, ¿cómo pudimos calificar para él?  Si no podemos ganarlo, merecerlo o ser dignos de él, ¿cómo podemos estar seguros de que tenemos Su favor inmerecido?
Una de las principales cosas que deseo hacer a través de estos mensajes cortos es construir sobre las enseñanzas existentes acerca del favor y dar a los creyentes un fundamento firme sobre por qué hoy tenemos el derecho al favor inmerecido de Dios en nuestras vidas.  ¿Conoces las respuestas a las siguientes preguntas?
¿Por qué puedes esperar que te suceda lo bueno?
¿Por qué puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios?
¿Por qué puedes pedirle cosas grandes a Dios?
Amado, todas tus respuestas se encuentran en el Monte Gólgota, el lugar de la calavera.  Es el lugar en donde el Hombre que no tuvo pecado se convirtió en pecado, para que tú y yo pudiéramos llegar a ser la justicia de Dios en Él.  Su justicia es tu derecho al favor inmerecido de Dios.
Tú puedes esperar lo bueno...
Tú puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios...
Tú puedes pedirle a Dios cosas grandes...
... ¡porque tú fuiste hecho la justicia de Dios por medio del sacrificio de Jesús en la cruz!
No solo tomes mi palabra para creerlo.  Mira 2 Corintios 5:21 otra vez: "Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.
Tu justicia en Cristo es el fundamento seguro sobre el cual puedes construir tus expectativas para recibir el favor inmerecido de Dios.  Dios te ve a través de la lente de la cruz de Su Hijo y así como Jesús hoy es merecedor de bendiciones, paz, salud y favor, ¡tú también! (1 Juan 4:17)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 9 de febrero de 2019

La Iglesia Local Como Lugar De Refugio

Medita En
 “Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.”  (Mateo 18:20)
Las ciudades de refugio del Antiguo Testamento revelan una hermosa figura de Cristo como nuestra protección.  Ahora permíteme mostrarte otro tipo oculto en la enseñanza sobre las ciudades de refugio, y este es la figura de la iglesia local.  Las seis ciudades estaban dispersas en toda la región para que la persona pudiera huir a la más cercana para refugiarse.  Es una figura de las iglesias locales dispersas por todo el mundo.  La iglesia local, mi amigo, es un lugar de refugio.  La iglesia no es una idea del hombre; es una idea de Dios  Es un lugar en donde todos los culpables, en donde todos los que sufren condenación y en donde los que son perseguidos pueden venir y hallar refugio.  Verás, no está en el corazón de Dios que tú tomes este viaje de fe por tu cuenta.  Ciertamente, puedes aprender mucho leyendo libros o viendo sermones en línea, pero el deseo del corazón de Dios es que tú seas parte de una comunidad de fe.
En la casa del Padre, las personas experimentan sanidades, rompimientos, protección y otras bendiciones.  Dios el Padre levantó a Jesús de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales, “muy por encima de todo principado autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra…” (Efe. 1:21)  Esto significa que Jesús está muy por encima de toda enfermedad, todo dolor, todo terror, toda trampa, todo tipo de cáncer, toda depresión y toda adicción.  ¡Amén!
Todos estamos de acuerdo en que nuestro Señor está por encima de todo nombre, pero en esta tierra, ¿en dónde reside este poder y dominio?  El apóstol Pablo declara: “Y todo sometió bajo Sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, a la cual es Su cuerpo, la plenitud de Aquel que lo llena todo en todo.” (Efe. 1:22-23).  ¿En dónde está este poder hoy en nuestro mundo quebrantado y caído?  ¡Se encuentra en la iglesia!  Su poder, Su autoridad y Su plenitud se encuentran en la iglesia —¡nuestra ciudad de refugio a donde podemos correr y hallar protección divina!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 29 de abril de 2018

Dios Puede Usar A Quienes El Mundo Rechaza


Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles.
1 Corintios 1:26 (NTV)
Tú puedes pensar que eres un don nadie, que tu tiempo ha pasado y que fuiste un perdedor a los ojos del mundo.  Pero anímate porque la Palabra de Dios dice que si no eras sabio conforme a la carne, ni poderoso, ni noble, ¡entonces eres un candidato ideal para que Él te llame!  Y cuando Él comienza a usarte, tú vas a ver Su favor, Su poder y Su abundancia cambiar tu vida.
A los ojos del mundo antiguo, Moisés era la estrella ascendente de Egipto.  La Biblia nos dice que durante los primeros 40 años de su vida, “Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y era un hombre poderoso en palabras y en hechos”. (Hechos 7:22)  Pero Dios no pudo usarlo entonces, porque él era demasiado inteligente, fuerte y lleno de sí mismo.
Fue solo 40 años más tarde, después de haber estado en el poco glamoroso desierto de Madián, vacío de sí mismo y pensando que su tiempo había pasado, que Dios lo envió para avergonzar la fuerza de Faraón.
El mundo puede pasarlos por alto —a los débiles, los pequeños, los olvidados, y los perdedores; pero Dios los escogió para avergonzar a los poderosos del mundo.
Yo sé que esto es verdad.  Cuando era un pequeño niño, crecí ante el rechazo y el ridículo debido a mi mezcla racial indo-china.  Y de adolescente, yo era el blanco de muchas bromas, debido a mi tartamudez.
Recuerdo que siendo adolescente, oré a Dios: “Yo no sé lo que puedo hacer para Ti, ni lo que puedo darte, pero soy Tuyo —en espíritu, alma y cuerpo.”  No sé cuántas veces hice esta oración.  Pero sé que Dios me escuchó porque Él me llamó.  Solo Dios se atrevería a escogerme, un  tartamudo, para pastorear por Él a una iglesia que desde entonces ha crecido a más de 30,000 miembros, al día de hoy.
Yo sé lo que era y de dónde he venido.  Sé que no he hecho nada y no puedo hacer nada apartado de Su unción y Su gracia en mi vida.
Mi amigo, cuando pienses que eres débil y pequeño, comparado con los otros en el mundo, ¡es cuando Dios podrá usarte para hacer cosas grandes y maravillosas para Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 14 de marzo de 2018

Tú Ya Eres Bendecido


“Y os di una tierra en que no habíais trabajado, y ciudades que no habíais edificado, y habitáis en ellas; de viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”
Josué 24:13
¡Dios está más deseoso de bendecirte, que lo que tú estás de ser bendecido!  De hecho, Él está tan interesado en que tú disfrutes de Su abundancia que en Su mente, el darte más de lo que tú necesitas, es un asunto ya resuelto.
Dios ha dicho: “Y os di una tierra en que no habíais trabajado, y ciudades que no habíais edificado, y habitáis en ellas; de viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”
Él no dijo: “Yo puedo darte”, lo cual significa que podría o no suceder, sino que Él dijo: “Yo os di”, lo que significa que ya sucedió.  Es solo cuestión de tiempo antes de que la revelación de lo que tú tienes por medio de la obra de Cristo, dé a luz la abundancia con la que Él te ha bendecido ya.
Un hermano de los Estados Unidos nos escribió para compartirnos cuánto necesitaba poder comparar un carro, pero tenía solamente la mitad del dinero necesario.  Él permaneció calculando y haciendo estrategias, pero las cantidades simplemente no crecían.  Finalmente él renunció a estar intentando que eso sucediera, y solo descansó en el amor del Señor y Su poder para proveer para él.  Unas semanas más tarde, él ya podía comprar un carro que era dos años más nuevo que lo que él deseaba, ¡por exactamente la cantidad que él tenía!             
Mi amigo, espera expectante la provisión divina en tu vida porque tú ya estás ricamente bendecido en Cristo.  Jesús tomó tu lugar de pobreza en la cruz —“Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.” (2 Corintios 8:9)  En Él, tú ya no eres pobre.
Así que, deja de mirar la escasez de tus recursos naturales.  Mira a la cruz y di: “¡Debido a la obra terminada de Jesús, yo puedo estar expectante de caminar en todas Sus bendiciones!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

jueves, 28 de diciembre de 2017

Engrandeced Al Señor

Engrandeced al SEÑOR conmigo, y exaltemos a una Su nombre.
Salmos 34:3

Cuando damos gracias al Señor –cuando le alabamos y adoramos– estamos engrandeciéndole. (Salmo 34:3)  ¿Por qué es esto importante?
Porque muchas veces, cuando somos atormentados ​​por los problemas, tendemos a insistir tanto en ellos hasta que en nuestra mente se convierten en ¡enormes monstruos peludos!  Les damos tanto peso que olvidamos que el Señor es mucho más grande que todos los problemas del Universo juntos.
Es por eso que en vez de ello necesitamos engrandecer al Señor (hacerlo grande en nuestra conciencia).  Al darle peso a Su presencia y a Su amor por nosotros, nuestras montañas se vuelven pequeñas.  Al darle peso a Su poder para disolver los problemas y obstáculos en nuestras vidas, ¡lo que esos problemas y obstáculos pueden hacernos se convierte en insignificante a la luz de lo que el Señor puede y va a hacer por nosotros!
Entonces, amado, si tienes una enfermedad, engrandece al Señor tu sanador.  Si estás sufriendo escasez financiera, engrandece al Señor tu proveedor.  Cualquier temor que tengas respecto a tus montañas se disolverá en Su presencia, ¡y allí encontrarás Su sabiduría divina, fuerza y gracia para superarlas sobrenaturalmente! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince