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martes, 7 de enero de 2020

El Evangelio Salva En Toda Situación


Inspiración de Gracia
Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree...  (Romanos 1:16)
Cada vez que tú escuchas el evangelio de Cristo, estás escuchando las buenas noticias de Dios para ti.  Y la Biblia nos dice que el evangelio de Cristo —las buenas noticias que Dios quiere que todos los hombres escuchen— es el poder de Dios para tu salvación, no solo del infierno, sino también de enfermedades, problemas financieros, daños, un matrimonio fallido —¡todo aspecto de tu vida que necesita salvarse!
Tú podrías decir: “Pastor Prince, yo he escuchado el evangelio de Cristo, pero parece que yo soy uno de los que el poder de Dios ha perdido”.  Amigo, cuando escuchas el evangelio de Cristo, ¿realmente lo crees?  No puedes simplemente entenderlo en tu mente.  Debes conocer y creer las buenas noticias en tu corazón y entonces verás que este es el poder de Dios para tu salvación.
Pero, ¿cuáles son las buenas noticias que Dios quiere que tú sepas en tu corazón, las cuales liberarán el poder y la salvación de Dios en tu situación?
"Porque en el evangelio [las buenas noticias] la justicia de Dios se revela por fe y para fe”. (Romanos 1:17)  Las buenas noticias son que tú eres la justicia de Dios en Cristo, lo cual tú recibes por fe y para fe.
Esto significa que esta justicia viene porque tú tienes fe en Su sangre y no en tu buen comportamiento, para hacerte justo.  Es por fe y para fe, no fe para obras, ni obras para obras.
Las buenas noticias no se predican para mostrarte lo que está mal contigo.  ¡Se predican para mostrarte lo que está bien contigo debido a la obra de Jesús en el Calvario, a pesar de lo que está mal contigo!
No queda nada por hacer para ganarte las bendiciones de Dios para tu vida.  Tú solo necesitas escuchar y creer en el poder salvador del evangelio de Cristo para sanarte de enfermedades, guardarte del peligro, bendecir tus finanzas y darle bienestar a tu familia.
El mundo puede decir que las buenas noticias son demasiado buenas para ser verdad.  Pero para aquellos de nosotros que somos la justicia de Dios en Cristo, ¡las buenas noticias son realmente buenas porque son verdad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 3 de agosto de 2019

El Invaluable Regalo De La Justificación

Medita En
Porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.  (Romanos 3:20)
Amado, comprender el propósito de la ley es vital para tu relación con Dios.  Él dio la ley con un propósito: que tú tengas el conocimiento del pecado y reconozcas tu necesidad de un Salvador.
Sin la ley, no habría pecado. (Rom. 4:15)  Por ejemplo, si no hay una ley sobre qué tan rápido se puede conducir en una carretera en particular, es decir, si no hay límite de velocidad, un agente estatal no puede detenernos, ni darnos una multa por exceso de velocidad.  En términos simples, no ley es igual a no pecado.  ¡El no reconocimiento del pecado es igual a la necesidad de un Salvador!
La ley fue entonces dada para llevar al hombre a su propio término para que, en su desesperación, él pudiera ver su necesidad de Jesús.  Debido a la ley, ningún hombre puede decir que no es pecador y ningún hombre puede decir que no necesita a Jesús.  Ese es el propósito de la ley.  Esta no fue diseñada para hacerte piadoso, sino para exponer tu impiedad.
Lo que el diablo quiere hacer es mantener la ley sobre tu cabeza todo el tiempo para que te sientas constantemente condenado y culpable.  Así es como él te mantiene atrapado en un ciclo de derrota.  El diablo es el legalista maestro, quien constantemente te recuerda cuán indigno eres de las bendiciones de Dios.  Conocido como el acusador de los hermanos (Apoc. 12:10), estos son algunos de sus ataques más comunes:
¿Y te haces llamar cristiano?
¡Eres un hipócrita!
Olvídate de orar.  Dios nunca escuchará tus oraciones.
Mira tu vida.  ¿Cómo te atreves a poner un pie en la iglesia?
Amigo, esas son mentiras, ¡todas son mentiras!  El diablo está usando la ley para hacerte consciente de todos tus defectos.  Pero a través de Cristo Jesús, tú ya no estás bajo la condenación de la ley.  ¡El diablo ha sido desarmado por el poder de la cruz!  Jesús, que no conoció pecado, en tu nombre fue condenado en la cruz.  A través de Cristo Jesús, tú ahora eres hecho justo aparte de las obras de la ley.  Así que, cuando escuches la voz del acusador condenándote, recuérdate a ti mismo que tú eres la justicia de Dios en Cristo Jesús. (2Cor. 5:21)  ¡Decláralo en voz alta!  Vamos, repítelo conmigo tres veces, cada vez más fuerte:
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
La justificación es un regalo.  No es una recompensa a la perfecta obediencia de la ley.  Hoy tú estás vestido no con tu propia justicia, que es justicia propia, sino con la justicia de Cristo Jesús.  Dios te ve tan justo como el Mismo Jesús.  Esta es tu posición permanente y eterna ante Él por lo que Cristo ha hecho por ti.
Y oye, cuando estás vestido con la justicia de Jesús, ¡cualquier obstáculo que intente obstruirte el vivir tu vida al máximo, ya sea una adicción, enfermedad, temor o depresión, tiene que desaparecer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de mayo de 2019

Tu Derecho Al Favor Inmerecido De Dios


Medita En
Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo].  (2 Corintios 5:21)
No hay duda de que todos los creyentes desean experimentar el favor inmerecido de Dios en sus vidas. Todos queremos experimentar el éxito en nuestros matrimonios, familias, carreras y ministerios.  Todos queremos disfrutar de las mejores y más ricas bendiciones de Dios.  Queremos que Su provisión, salud y poder fluyan poderosamente en nuestras vidas, y sabemos que todas estas bendiciones están envueltas en el favor inmerecido de Dios.  Cuando Su favor inmerecido está de tu lado, nada puede oponerse a ti.  Pero si Su favor es inmerecido, ¿cómo pudimos calificar para él?  Si no podemos ganarlo, merecerlo o ser dignos de él, ¿cómo podemos estar seguros de que tenemos Su favor inmerecido?
Una de las principales cosas que deseo hacer a través de estos mensajes cortos es construir sobre las enseñanzas existentes acerca del favor y dar a los creyentes un fundamento firme sobre por qué hoy tenemos el derecho al favor inmerecido de Dios en nuestras vidas.  ¿Conoces las respuestas a las siguientes preguntas?
¿Por qué puedes esperar que te suceda lo bueno?
¿Por qué puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios?
¿Por qué puedes pedirle cosas grandes a Dios?
Amado, todas tus respuestas se encuentran en el Monte Gólgota, el lugar de la calavera.  Es el lugar en donde el Hombre que no tuvo pecado se convirtió en pecado, para que tú y yo pudiéramos llegar a ser la justicia de Dios en Él.  Su justicia es tu derecho al favor inmerecido de Dios.
Tú puedes esperar lo bueno...
Tú puedes disfrutar el favor inmerecido de Dios...
Tú puedes pedirle a Dios cosas grandes...
... ¡porque tú fuiste hecho la justicia de Dios por medio del sacrificio de Jesús en la cruz!
No solo tomes mi palabra para creerlo.  Mira 2 Corintios 5:21 otra vez: "Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.
Tu justicia en Cristo es el fundamento seguro sobre el cual puedes construir tus expectativas para recibir el favor inmerecido de Dios.  Dios te ve a través de la lente de la cruz de Su Hijo y así como Jesús hoy es merecedor de bendiciones, paz, salud y favor, ¡tú también! (1 Juan 4:17)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 14 de noviembre de 2018

¿Qué Hombre Justo Quieres Ser?


Abraham era viejo, entrado en años; y el Señor había bendecido a Abraham en todo.
Génesis 24:1
La Biblia dice que Abraham era justo.  Pero ¿sabías que su sobrino Lot también era justo? (2 Pedro 2:7-8)  Sin embargo, ambos vivían vidas muy diferentes.  A pesar de que ambos vivían bajo la gracia de Dios, unos 400 años antes de que la Ley fuera dada, Abraham fue muy bendecido, mientras que Lot perdió casi todo.
Ambos tenían grandes manadas y rebaños.  Cuando sus pastores comenzaron a pelear por espacio, Abraham tomó la iniciativa de hacer la paz.  Él incluso dejó que Lot tomara las tierras que él quería.  Ambos hombres eran justos, pero uno era más amable que el otro.
Lot escogió la bien irrigada llanura de Jordania, en donde estaban las ciudades de Sodoma y Gomorra.  Él habitó allí y fue extendiendo sus tiendas hasta Sodoma.  Con el tiempo, él  vivía en Sodoma.  Ahora, Sodoma y Gomorra en la Biblia representan un estilo de vida de pecado.  Algunos cristianos piensan: “Ya que yo soy justo por la fe y estoy bajo la gracia de Dios, puedo vivir un estilo de vida de pecado.”
Bien, vamos a aprender de Lot.  Él primero vio a Sodoma, luego sus pies caminaron hacia ella y finalmente él entró en ella.  Me gusta lo que un gran hombre de Dios dijo: “El pecado te llevará más lejos de lo que quieres ir, te mantendrá más tiempo del que quieres permanecer y te costará más de lo que quieres pagar.”  ¿Qué terminó pagando Lot?
Él fue capturado cuando los cuatro reyes saquearon Sodoma y Gomorra.  E incluso después de que Abraham lo rescatara con la ayuda de Dios, él no aprendió su lección.  Él volvió a Sodoma.  Algunos cristianos viven de un rescate a otro.  Dios los libra de, digamos, deudas, ¡y ellos vuelven directo a pedir dinero prestado o a los juegos de azar!  Sodoma y Gomorra fueron finalmente destruidos.  Lot escapó con sólo la ropa en la espalda e incluso perdió a su esposa en el proceso.
Amado, tú eres la justicia de Dios en Cristo.  Cuando tú realmente entiendes lo que hizo Jesús para hacerte la justicia de Dios, esto hará que te desenamores del pecado y te enamores de Dios.  ¡Entonces, ya no será difícil tener un corazón dedicado a Dios, como lo hizo Abraham y al igual que Abraham, serás bendecido en todas las cosas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de junio de 2016

Vive Consciente De Tu Posición En Cristo

Ciertamente, Yo Soy la vid; ustedes son las ramas.  Los que permanecen en Mí y Yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de Mí, no pueden hacer nada.
Juan 15:5 (NTV)

En este versículo, Jesús dice: “Yo Soy la vid, ustedes son las ramas.”  Él no dijo: “Yo Soy la vid, ustedes intenten ser las ramas.”  En otras palabras, Él quiere que comprendamos que de hecho somos las ramas.  No tenemos que luchar por ser las ramas.
Como Sus ramas, nosotros solo tenemos que mantenernos o permanecer en Cristo nuestra vid.  ¿Cómo hacemos eso?  Lo hacemos simplemente al ser conscientes cada día de nuestra posición en Cristo.  Porque, ya que hemos recibido a Cristo, nosotros estamos en Cristo y somos aceptos en el Amado (2ª Corintios 5:17, Efesios 1:6).  Dios nos acepta porque estamos en el Amado y Él está en nosotros.  Y es así como Dios nos ve hoy cuando entramos a Su presencia.
Entonces lo que el diablo quiere hacer es lograr que te enfoques en tu condición, en vez de en tu posición en Cristo.  La condición que estás enfrentando puede ser escasez económica o deterioro de tu salud.  El diablo quiere que te enfoques en tu condición y olvides tu posición —que tú eres la justicia de Dios en Cristo, y que estás sentado con Él en lugares celestiales a la diestra del Padre (2ª Corintios 5:21, Efesios 2:6).  Él quiere que olvides que tú eres heredero de Dios y coheredero con Cristo (Romanos 8:17).
El diablo sabe que una vez tú te enfoques en tu posición en Cristo, esto te dará el poder para cambiar tu condición y tus circunstancias.  Juan 15:5 dice que tú producirás “mucho fruto”.  Esto significa que cuando tú ores en contra de la escasez, la provisión abundante va a fluir.  Cuando tú ores por salud, la enfermedad se irá.
Mi amigo, ninguna de estas cosas pueden suceder por tus propios esfuerzos, sino por Su vida que fluye a través de ti.  Así como la savia que fluye a través de las ramas de una vid las hará dar fruto, Su vida fluyendo a través de ti dará una abundante cosecha de provisión, sanidad y milagros.  ¡Tú solo necesitas permanecer consciente de quién eres en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Permanece consciente de quién eres en Cristo, y vas a dar mucho fruto.