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sábado, 8 de agosto de 2020

Dios Está Contigo

 Inspiración de Gracia

Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.  (Romanos 8:28)

¿Te sientes incomprendido y abandonado por las personas que amas?  ¿Has sido falsamente acusado y despojado de todo, sin que quedara un solo centavo a tu nombre?  Quizás hoy sientas que has tocado fondo y te preguntes si podrás volver a levantarte.

José, que fue vendido por sus hermanos como esclavo (ver Génesis 37:28), pasó por todas estas experiencias y emociones.  Aún así, él estaba consciente de que Dios estaba con él en cada paso del camino.  Aunque su vida era un “desastre,” él no creía que fuera un accidente.  Aunque las cosas que le estaban sucediendo no eran buenas, él creía que Dios estaba haciendo que todas las cosas cooperaran, es decir, que trabajaran juntas para su bien.  Y de hecho fue así —José finalmente llegó a ocupar la posición más poderosa en Egipto, solo superado por el Faraón. (Ver Génesis 41:40)

Probablemente, esta conciencia de que Dios estaba con él fue la razón por la que él perdonó a sus hermanos cuando volvió a encontrarse con ellos más adelante en su vida.  José les dijo: “Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese el haberme vendido aquí; pues para preservar vidas me envió Dios delante de vosotros.” (Génesis 45: 5).

Así que, como José, sea lo que sea que estés enfrentando ahora, sé consciente de que Dios está contigo.  Se consciente de Jesús.  Aunque pueda que ahora no tengas nada o no tengas mucho en lo natural, ¡la verdad es que lo tienes todo cuando tienes a Jesús!

El mismo Jesús que andaba bendiciendo a las personas con 12 cestas llenas de sobras, una carga de peces que rompía las redes y hundía el barco, y que nunca empobreció a nadie, te dará poder para triunfar en la vida.  El mismo Jesús que andaba haciendo el bien hará que el bien explote en tu vida.  El mismo Jesús que andaba sanando a los enfermos y nunca enfermó a nadie, te mantendrá con salud divina y te protegerá de cualquier daño.

Amado debido a que “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8), así como Él estuvo con José, Él está contigo ahora mismo.  Y Él te dará el poder para que vivas una buena vida —¡la vida abundante en la que vas a ver las promesas de Dios manifestarse!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 7 de abril de 2020

Tu Abogado Siempre Gana Tu Caso


Inspiración de Gracia
Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  (1 Juan 2:1)
Si quieres echar un vistazo a un drama celestial de la vida real, imagina esto: Dios el Padre está sentado como Juez del Universo con Jesucristo a Su diestra, quien no solo es tu Sumo Sacerdote, sino también tu Abogado.
Cuando tu acusador, el diablo, aparece y dice: “Tú has hecho mal esto y no has hecho bien esto,” Jesús dice: “Padre, el diablo tiene razón, pero Mi sangre ha pagado por eso por lo que el diablo lo está acusando.”
Entonces el diablo añade: “Tú tampoco has estado leyendo la Biblia, ni orando lo suficiente.  Y esta mañana, dijiste una mentira.”
Nuevamente, Jesús dirá: “Padre, el diablo ha informado correctamente, pero Mi sangre ha pagado por todas esas faltas.”
Dios el Padre entonces golpeará el martillo sobre el bloque de sonar y dirá: “¡Caso descartado!  ¡Siguiente!”
Necesitas comprender que Dios de manera justa puede declararte inocente y completamente justo porque Jesús tomó tu lugar en la cruz y derramó Su sangre para pagar por tus pecados y tu condena. (Ver 2 Corintios 5:21)  Dios está simplemente siendo fiel y justo a lo que Cristo hizo.
Cuando Jesús se levantó de la tumba, Él se levantó como tu Abogado, tu defensor.  Pero a diferencia de la mayoría de los abogados terrenales que toman los casos porque esto sirve a sus intereses y billeteras, Él es un abogado que está personalmente interesado en tu felicidad y bienestar.  A diferencia de los abogados terrenales que no están atrapados en los sentimientos y sufrimientos de sus clientes, Jesús pasó grandes sufrimientos por ti y pagó con Su propia vida para que Tú pueda recibir todas las bendiciones de Dios.
Como tu Abogado, hoy, ¡Jesús se asegura de que lo que Él murió y sufrió para darte, tú lo recibas!  Hoy en el cielo, Él te defiende y te representa para asegurarse de que la sanidad, la plenitud, la protección y otras bendiciones que Él murió para darte, se cumplan en tu vida.  Amado, ¡confía y descansa en las habilidades de tu Abogado defensor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 31 de enero de 2020

Dios Te Quiere Consciente De La Cruz


Inspiración de Gracia
Pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y este crucificado.  (1 Corintios 2:2)
El apóstol Pablo, en su carta a la iglesia de Corinto, dijo que él se propuso no saber nada entre ellos excepto a “Jesucristo, y este crucificado”.  En otras palabras, Pablo, quien escribió dos tercios del Nuevo Testamento, tenía la mente llena. de Jesús y Su obra terminada.
Amado, Dios quiere que tu mente esté llena de la cruz de Jesús. Él te quiere consciente de la cruz.
Pero, ¿qué significa ser consciente de la cruz?
Ser consciente de la cruz es ver a Jesús, quien te ama tanto que voluntariamente murió por ti en la cruz.  Ser consciente de la cruz es mirar a Jesús, quien ofreció Su propio cuerpo para ser castigado, así tu cuerpo puede estar libre de todo castigo.
Ser consciente de la cruz es fijar tus ojos en Jesús, quien se entregó a Sí Mismo en la cruz para tu liberación y victoria.  En la cruz, todos tus enemigos fueron vencidos.  Todas tus enfermedades fueron destruidas.  Tu pobreza fue eliminada en la cruz.  Tus pecados fueron borrados en la cruz.
Cuando los israelitas probaron la amargura en las aguas de Mara, Dios le mostró a Moisés un árbol, que él echó en las aguas, convirtiéndolas en dulces. (Ver Éxodo 15:23–26)  El árbol representa la cruz, que transformó las aguas amargas en dulces.  Hoy, el madero del Calvario ha cambiado tus situaciones amargas en dulces.  ¡Debido a la cruz, tú puedes esperar ver las situaciones amargas en tu vida ser convertidas en dulces!
Cuando los israelitas fueron mordidos por serpientes en el desierto, Dios le dijo a Moisés que pusiera una serpiente de bronce en un poste.  El poste representa la cruz y el bronce habla de juicio.  Aquellos que vieron la serpiente en el poste vivieron porque vieron su problema —la serpiente mortal— clavada y muerta en la cruz. (Ver Números 21:6–9)
¡Hoy, tú tampoco morirás, sino que vivirás cuando veas todos tus pecados juzgados en la cruz, y con ellos, todas tus enfermedades, dolencias, fracasos y derrotas!  ¡En la cruz, todo lo que es mortal en tu vida ha sido eliminado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 16 de enero de 2020

Se Contado Entre Los Indevorables


Inspiración de Gracia
Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.  (1 Pedro 5:8)
El diablo no puede simplemente caminar hacia ti y robarte tu salud, tu paz o tu familia.  Él no puede simplemente venir a tu vida para imponer enfermedades y destrucción.
Si el diablo logra hacer eso, entonces él no tiene que andar al acecho “buscando a quién devorar".  ¡Él solo tiene que caminar directamente hacia cualquiera que quiera devorar y devorarlo!  Pero como la Biblia dice que él anda al acecho buscando a quien devorar, la verdad es que hay personas a las que él no puede devorar.
Verás, el diablo anda al acecho como un león rugiente tratando con sus rugidos de despertar el temor en las personas.  Pero las personas indevorables son aquellas que se rehúsan a ser intimidadas por sus rugidos porque saben que el verdadero León de Judá, Jesucristo (ver Apocalipsis 5:5), ya ha venido y dejó sin poder al que tenía el poder de la muerte. (Ver Hebreos 2:14)  Ellos saben que el diablo no puede simplemente hacerles nada porque el León de Judá vive en ellos, y saben que Él es más grande que el diablo que está en el mundo. (Ver 1 Juan 4:4)
Amigo, el León de Judá está en ti.  Él te ha dado derechos, privilegios, autoridad y poder.  Él te redimió con Su sangre.  Por lo tanto, todo lo relacionado a ti y tu vida está redimido por Su sangre.  Entonces, si tú estás temeroso de perder tu trabajo, cubre tu trabajo con la sangre de Jesús.  Si estás preocupado por la seguridad de tus hijos en estos días de ataques terroristas, implora la sangre de Jesús sobre ellos.  Si recibiste un reporte médico adverso, declara la sangre sobre ti mismo.
Cualquier cosa que hayas cubierto con la sangre de Jesús, Dios declara: “¡Protegido! ¡Redimido!”  Y el diablo huye cuando ve la sangre.  Y cuando él huye, se lleva consigo enfermedades, dolores, sufrimientos, destrucción y pérdidas.
Una vez que el diablo sabe que tú conoces quién eres en Cristo y lo que tienes en Él, sus días de intimidarte han terminado, ¡y tú eres contado entre los indevorables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 3 de diciembre de 2019

Experimenta Su Presencia


Medita En
Aunque pase por el [profundo y oscuro] valle de sombra de muerte, yo no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara [para proteger] y Tu cayado [para guiar], me infunden aliento.  (Salmos 23:4, AMP)
Querido lector, hoy tú puedes experimentar la presencia de Dios en tu vida.  Di para ti mismo: “El Señor está conmigo y yo tengo Su favor, Sus bendiciones y Su protección”.  Siente Su sombra cubriéndote.  Su sombra es una imagen de cercanía.  No es que estés tratando de entrar al abrigo del Altísimo (el lugar secreto); es que ya estás allí, en Cristo.  En Cristo, no puedes acercarte más a Dios.  En el Antiguo Testamento, Dios le mostró a Moisés, el gran patriarca, solo Su espalda. (Ver Éxo. 33:22–23)  Eso era el antiguo pacto —debido al fracaso del hombre, Dios siempre se estaba yendo y los hijos de Israel solo vieron Su espalda.
La imagen del nuevo pacto es Dios enviando a Su único Hijo, Jesucristo.  Es la imagen del padre corriendo hacia el hijo pródigo a pesar de sus faltas.  Bajo el nuevo pacto, nosotros estamos sentados con nuestro Padre celestial en Cristo y ¡vemos la sonrisa en Su rostro!  Así es lo cerca que estás de Dios hoy.  Entonces, incluso si tus sentimientos te dicen que Dios está a un millón de millas de distancia, aprende a confiar en Su Palabra, por encima de tus sentimientos.  Todo lo que tú necesitas hacer es pronunciar las palabras “Padre” o “Abba”, e inmediatamente vas a sentir que Él está más cerca que tu propio aliento.
De la misma manera, incluso cuando parezca que no sientes Su presencia, tú puedes confiar en Él.  Confiar no significa que no sientas mariposas en el estómago.  Confiar significa que a pesar de que sientes mariposas en tu estómago, tú actúas de acuerdo a la Palabra de Dios.  Sea lo que sea que tienes miedo de hacer, hazlo incluso con miedo, pero manteniendo tu confianza en el Señor.  Hay personas que tienen miedo de salir de su casa, volar en un avión, empezar una nueva carrera, comenzar una amistad, ser voluntario en un ministerio, asistir a un grupo de crecimiento en la iglesia o incluso de presentarse a trabajar.
Amado, no dejes que el temor gobierne tu vida.  Si estás pensando en embarcarte en algo, con toda confianza, déjate guiar por el Espíritu, busca un consejo sabio, estima el costo y toma decisiones responsables en tu situación.  Simplemente no permitas que las mariposas en tu estómago dicten tu vida.  Cuando le dices al Señor: “En Ti confío”, no significa que al instante dejas de sentir miedo.  Confiar significa elegir actuar según la Palabra de Dios a pesar del miedo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 19 de noviembre de 2019

¡Él Pagó Todo!


Medita En
Al que no conoció, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Yo predico el evangelio de la gracia porque las buenas nuevas de Jesús cambian vidas.  El evangelio es la buena noticia de que en el momento en que tú recibes a Jesús en tu vida y lo haces tu Señor y Salvador, todos tus pecados son perdonados y tú recibes el regalo de la vida eterna.  Tú eres justificado y hecho justo por tu fe en Jesucristo.  Tu justicia es un regalo de Él.  En Cristo tú ahora tienes una posición perfecta delante de Dios, pagada por la sangre preciosa y eterna de Su Hijo.  Ya no hay más juicio, castigo y maldición para ti porque el juicio completo, el castigo completo y la maldición completa por todos tus pecados cayeron sobre nuestro Señor Jesús en la cruz.  ¡Él pagó todo!
Esto es lo que le sucedió a Neil del Reino Unido cuando llegó a comprender que se había convertido en la justicia de Dios en Jesús:
Mientras leía un libro del Pastor Prince, fui liberado de una adicción a la pornografía de cuarenta años.  En el pasado, traté de salir de esta adicción por mi propio poder y con mis propias fuerzas, pero cada vez fallé.
Durante todo ese tiempo, el diablo usó esa adicción para acumular temores, culpa y condenación sobre mí.  Estos temores y vergüenza me impidieron pedir ayuda a los pastores de diversas iglesias a las que asistí durante este período de cuarenta años.  Yo incluso ocupé posiciones de liderazgo en algunos de estos lugares.
Al leer el libro del Pastor Prince, recibí una nueva revelación de quién soy en Cristo —yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús— y de cómo no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Fue a través de esta nueva revelación que el control de esta adicción sobre mi vida, se rompió para siempre.
Ahora uso un anillo en mi dedo medio izquierdo para recordarme que soy justo, tan justo como Jesús, que no hay ninguna condenación para mí porque estoy en Cristo Jesús, y que soy perfecto y santo ante los ojos de Dios.  Cada vez que el diablo trata de tentarme a ver pornografía, yo solo tengo que mirar el anillo para recordarme que yo soy la justicia de Dios en Cristo, y la tentación pierde el control sobre mí.
¡Aleluya!  De esto es de lo que te estoy hablando.  Amado, por largo que sea el tiempo que hayas estado luchado con una cierta tentación o adicción, la misma victoria que Neil tuvo y que todavía disfruta, puede ser tuya hoy.  Es tuya cuando tú sabes lo que la obra terminada de Jesús ha logrado para ti y recibes Su regalo de no condenación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 28 de octubre de 2019

Ven A Jesús Tal Como Eres

Medita En
Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría.  (Salmos 30:11)
Amigo, tú eres hoy favorecido y aceptado por Dios debido a Su favor inmerecido.  Incluso si tu vida es un desastre, Él puede tomar tu desastre y convertirlo en algo hermoso.  Ven a Él tal como eres.
Hace años, uno de los miembros de mi iglesia de repente dejó de venir a la iglesia por mucho tiempo.  Me reuní con él para averiguar cómo le estaba yendo y para ver si todo estaba bien.  Él fue muy honesto conmigo y me dijo que estaba pasando por muchos problemas en su matrimonio y que ahora era adicto al alcohol.  Luego, él dijo esto: “Déjame poner mi vida en orden, luego volveré a la iglesia”.
Yo sonreí y le pregunté: “¿Acaso tú te limpias antes de bañarte?”  Entendí por su expresión que estaba desconcertado por mi pregunta, así que le dije: “Ven al Señor tal como eres.  Él es el baño.  Él te limpiará.  Él pondrá tu vida en orden por ti y hará que cada adicción pierda su control sobre ti.  ¡Tú no tienes que usar tus propios esfuerzos para limpiarte antes de bañarte!”
Me alegra decir que este precioso hermano regresó pronto a la iglesia y Jesús cambió su vida.  Hoy, él está felizmente casado, bendecido con una hermosa familia y es uno de mis líderes clave de confianza.  Eso es lo que hace el Señor cuando tú vienes a Él tal como eres y le permites amarte hasta tu plenitud.  Él hará hermosas todas las cosas en tu vida.
Hay muchas personas hoy que son como este hermano.  Quieren arreglara sus vidas por sí mismos antes de venir a Jesús.  Tienen la impresión de que necesitan santificarse a sí mismos antes de poder entrar en la santa presencia de Dios.  Ellos sienten que están siendo hipócritas si no arreglan sus vidas antes de venir a la iglesia.
Nada puede estar más lejos de la verdad.  Tú nunca podrás hacerte a ti mismo lo suficientemente santo como para calificar para las bendiciones de Dios.  Tú has sido hecho santo, justo y limpio por la sangre de Jesucristo, y es Su posición de justo lo que te califica —nada más y nada menos.  Así que deja de tratar de limpiarte a ti mismo antes de ir al Señor.  Ven a Jesús con todo tu desorden, todas tus adicciones, todas tus debilidades y todos tus fracasos.  Dios te ama tal como eres.  Sin embargo, Él también te ama tanto como para dejarte permanecer igual.  Amigo, cuando vienes a Jesús, Él se convierte en tu “baño”.  ¡Él te lavará y vas a ser más blanco que la nieve!  ¡Salta al baño hoy y deja que Jesús te haga perfecto, justo y santo a los ojos de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 14 de octubre de 2019

Ninguna Arma Prosperará Contra Ti


Medita En
“Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de Mí —declara el Señor”.  (Isaías 54:17)
La vida que está fundada sobre el evangelio de Jesucristo es inquebrantable.  Cuando tú construyes tu vida sobre el evangelio, estás edificando sobre un fundamento sólido que te dará estabilidad y el poder de Dios para rompimientos duraderos. (Ver Rom. 1:16)
Puede que estés pasando por una temporada extremadamente difícil en este momento.  Quizá estés leyendo esto y acabas de recibir un diagnóstico médico negativo o quizás estás rodeado por circunstancias difíciles en tu lugar de trabajo.  Quiero animarte a decir esto por fe: “Yo soy demasiado bendecido para estar estresado”.  Ahora invita a nuestro Señor Jesús a tu situación.  Involúcralo en tu área de necesidad.  Si estás necesitando un rompimiento de sanidad, de provisión o en tus relaciones, mira al Señor y cree que Él está contigo.
Querido amigo, no pongas tu confianza en tu propio entendimiento.  En cambio, apóyate completamente el Aquel que está más interesado en tu éxito que tú mismo.  El libro de Proverbios nos dice: “El nombre del Señor es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo”. (Prov. 18:10)  Corre hacia Él y echa todas tus preocupaciones sobre Él porque Él se preocupa por ti.  En este momento declara sobre tu situación esta promesa de Dios que se encuentra en el versículo de hoy: “Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de Mí —declara el Señor”.  ¡Amén y Amén!
Medita en la última línea de esta poderosa escritura.  En el nuevo pacto de la gracia, tu justicia viene del Señor Jesús Mismo.  Ahora, cuanto más comprendas tu justicia en Cristo, más experimentarás Su promesa en las Escrituras de hoy.
Lo contrario es verdad también.  Cuando el pueblo de Dios no está establecido en su identidad de justicia en Cristo, resulta susceptible a las armas del enemigo.  Armas como la enfermedad, la escasez, la culpa, la condenación, el temor, la depresión y toda clase de trastornos y adicciones.  Es por eso que es tan importante asegurarnos de que estamos escuchando el evangelio verdadero.  La Palabra de Dios proclama que ninguna de estas armas, incluso si ya fue construida, prevalecerá contra ti.  ¡Y cada acusación infundada, cada mentira maliciosa y cada declaración falsa, tú la vas a condenar!  El enemigo no tiene ningún tipo de control sobre tu vida.  ¡Dios tiene el control y lo sostiene de manera firme!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



Medita En
No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 29 de agosto de 2019

Mira El Perfecto Amor Del Padre


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“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna”.  (Juan 3:16)
Bajo el nuevo pacto de Su maravillosa gracia, tu Padre en el cielo no busca juzgarte por tus fallas porque Él ya ha juzgado cada una de tus fallas, errores y pecados en el cuerpo de Su propio Hijo, Jesucristo.  El nombre que Jesús vino a revelar en el nuevo pacto de la gracia es “Padre”.  Hoy Dios quiere acercarte a ti como un Padre amoroso y afectuoso.
¿Conoces el alcance del amor de Su corazón hacia ti?
¿Sabías que fue Su idea enviar a Jesús para ser castigado en la cruz por ti?
Lee el pasaje más famoso de la Biblia y personalízalo para que puedas ver el sentir del corazón de Dios por ti: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él”. (Juan 3:16–17)  Cree hoy, sin sombra de duda, que tu Padre te ama y envió a Su propio Hijo para salvarte.
Comprende que no estamos menospreciando la obra de Jesús en la cruz cuando hablamos del Padre y Su amor por ti.  La verdad es que Jesús vino a revelarte el amor del Padre.  Dios te amó tanto que envió a Su amado Hijo unigénito a pagar el alto precio de la cruz para limpiarte de todos tus pecados.
¿Sabes que Dios ama profundamente a Jesús?  Jesús es el amado Hijo de Dios, la niña de Sus ojos.  Ahora, si tu Padre en el cielo no retuvo a Su precioso Hijo, Jesucristo, y lo sacrificó por ti, ¿cuánto crees que Él te ama?  Tú ni siquiera puedes comenzar a comprender la intensidad y la magnitud del amor de tu Padre por ti, hasta que te des cuenta de lo mucho que el Padre ama a Jesús —porque Él entregó a Jesús para rescatarte.
¡Espero que estés comenzando a experimentar y a ver por ti mismo cuán amado eres por el Padre y cuán precioso eres para Él!  No le temas —mira el amor en el corazón de tu Padre revelado a través de la cruz del Calvario.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 20 de agosto de 2019

Jesús Es Tu Solución


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Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. —Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? —le preguntaron Sus discípulos—. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres? —No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar, pero mientras estoy aquí en el mundo, Yo Soy la luz del mundo. Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego. Le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó ¡y regresó viendo!  (Juan 9:1–7, NTV)
Me encanta cómo nuestro Señor Jesús es un Dios tan amoroso y práctico.  Cuando hay un problema, Él va directo a la solución.
Antes de que Jesús interviniera para sanar al hombre que había nacido ciego, la atención de Sus discípulos fue capturada respecto a descubrir el pecado de quién había hecho ciego al hombre.  ¡Jesús, por otro lado, solo estaba interesado en usar Su poder para darle al pobre hombre la vista!
De la misma manera en que Jesús no fue distraído por el “juego de la culpa”, es la manera en la que Él quiere que tú lo hagas.  Así que no preguntes qué pecado o de quién es el que causó tu enfermedad.  Olvídate de lo que deberías o no deberías haber hecho, o por qué sucedió.  En cambio, ocúpate de tu solución —¡Jesucristo, quien por medio de la cruz eliminó todos los pecados de tu vida, y quien quiere hacer un milagro en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 11 de agosto de 2019

Gracia Es Una Persona, No Una Doctrina


Medita En
Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  (Juan 1:17)
¿Sabes qué hace que el cristianismo sea único y le da el poder de liberar a las personas de todos los temores, de los pensamientos de condenación y de las adicciones?  Muchos de los sistemas de creencias del mundo se rigen por códigos morales, reglas y leyes.  Pero el cristianismo es único en el sentido de que no se trata de una lista impersonal de qué hacer y qué no hacer.  Se trata de tener una relación con Dios Todopoderoso.  Y es Dios trabajando en nosotros y para nosotros a través de esta relación, lo que trae la transformación en nuestras vidas.
Amado, Dios está completamente interesado en tener una relación contigo hoy.  El apóstol Juan nos dice que “la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. (Juan 1:17, RVR1960)  Nota también que la ley fue dada.  Esto implica un sentido de distancia.  En contraste, ¡la gracia vino!  La gracia es personal y vino como una persona —la persona de Jesucristo.  La ley es dura, fría e impersonal.  Tú no puedes tener una relación con dos tablas de piedra.  Pero la gracia es amable y cálida.  La gracia no es una enseñanza o doctrina.  La gracia es una persona, y tú puedes tener una relación con una persona.  Dios no está interesado en la mera obediencia y sumisión.  Él es un Dios de amor y Él anhela tener una relación íntima contigo.
Jesús vino y murió una muerte cruel en la cruz, pagando completamente la deuda del pecado con Su propia vida, para que tú y yo podamos reinar en la vida hoy.  Su sacrificio cumplió perfectamente todos los requisitos de la ley, en nuestro nombre. (Mateo 5:17, NVI)  Todo lo que nosotros no pudimos hacer, Él lo hizo en nuestro nombre.  Cuando tú recibes a Jesucristo como tu Señor y Salvador, tú eres hecho santo y justo por Su sangre, una vez y para siempre.  Tú puedes entrar a una relación con Dios Todopoderoso y presentarte confiadamente en Su presencia sin ninguna culpa, condenación o expectativa de castigo.
Verás, cuando tú has cumplido con el prestamista tu deuda para la hipoteca de tu casa, dejas de enviar tus pagos mensuales porque la deuda ya ha sido cumplida.  Si el prestamista te envía una carta exigiendo un pago adicional, todo lo que tú tienes que hacer es presentar la escritura del título de tu casa.  En este mismo sentido, ¡la deuda que tú y yo teníamos con la ley, ya ha sido cumplida por nuestro Salvador, Jesucristo!  ¡Aleluya!
Cuando el diablo se acerque a acusarte usando la ley y te muestre cómo has fallado y quedado corto ante ella, aparta tus ojos de ti mismo y señala hacia el pago que Jesús hizo en la cruz.  Cristo es tu título de propiedad, razón por la cual hoy se te llama “cristiano”.  Tú no eres tuyo.  Tú has sido comprado con la preciosa sangre de Jesucristo.  Su sangre, derramada por ti, es lo que hace tu relación con Dios segura.  ¡Es lo que te da hoy la base para alcanzar y recibir tu libertad de parte de tu amoroso Salvador!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 3 de agosto de 2019

El Invaluable Regalo De La Justificación

Medita En
Porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.  (Romanos 3:20)
Amado, comprender el propósito de la ley es vital para tu relación con Dios.  Él dio la ley con un propósito: que tú tengas el conocimiento del pecado y reconozcas tu necesidad de un Salvador.
Sin la ley, no habría pecado. (Rom. 4:15)  Por ejemplo, si no hay una ley sobre qué tan rápido se puede conducir en una carretera en particular, es decir, si no hay límite de velocidad, un agente estatal no puede detenernos, ni darnos una multa por exceso de velocidad.  En términos simples, no ley es igual a no pecado.  ¡El no reconocimiento del pecado es igual a la necesidad de un Salvador!
La ley fue entonces dada para llevar al hombre a su propio término para que, en su desesperación, él pudiera ver su necesidad de Jesús.  Debido a la ley, ningún hombre puede decir que no es pecador y ningún hombre puede decir que no necesita a Jesús.  Ese es el propósito de la ley.  Esta no fue diseñada para hacerte piadoso, sino para exponer tu impiedad.
Lo que el diablo quiere hacer es mantener la ley sobre tu cabeza todo el tiempo para que te sientas constantemente condenado y culpable.  Así es como él te mantiene atrapado en un ciclo de derrota.  El diablo es el legalista maestro, quien constantemente te recuerda cuán indigno eres de las bendiciones de Dios.  Conocido como el acusador de los hermanos (Apoc. 12:10), estos son algunos de sus ataques más comunes:
¿Y te haces llamar cristiano?
¡Eres un hipócrita!
Olvídate de orar.  Dios nunca escuchará tus oraciones.
Mira tu vida.  ¿Cómo te atreves a poner un pie en la iglesia?
Amigo, esas son mentiras, ¡todas son mentiras!  El diablo está usando la ley para hacerte consciente de todos tus defectos.  Pero a través de Cristo Jesús, tú ya no estás bajo la condenación de la ley.  ¡El diablo ha sido desarmado por el poder de la cruz!  Jesús, que no conoció pecado, en tu nombre fue condenado en la cruz.  A través de Cristo Jesús, tú ahora eres hecho justo aparte de las obras de la ley.  Así que, cuando escuches la voz del acusador condenándote, recuérdate a ti mismo que tú eres la justicia de Dios en Cristo Jesús. (2Cor. 5:21)  ¡Decláralo en voz alta!  Vamos, repítelo conmigo tres veces, cada vez más fuerte:
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!
La justificación es un regalo.  No es una recompensa a la perfecta obediencia de la ley.  Hoy tú estás vestido no con tu propia justicia, que es justicia propia, sino con la justicia de Cristo Jesús.  Dios te ve tan justo como el Mismo Jesús.  Esta es tu posición permanente y eterna ante Él por lo que Cristo ha hecho por ti.
Y oye, cuando estás vestido con la justicia de Jesús, ¡cualquier obstáculo que intente obstruirte el vivir tu vida al máximo, ya sea una adicción, enfermedad, temor o depresión, tiene que desaparecer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince